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[Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

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[Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

Mensaje por Jeanne el Jue Dic 08, 2016 10:46 pm

Sentía el terror. Sentía sobre su piel la vibración de los chillidos de dolor y agonía de aquellas gentes, haciendo que como un palpito le recorrieran escalofríos de pura expectación y exaltación. Le encantaba ese sonido... ese ambiente... Y, aquello había empezado simplemente por una queja, una ofensa hacia ella. Era la excusa perfecta... porque Jeanne buscaba la guerra, buscaba con su paso el caos y el desorden. El sentir que su retorcido mundo se mantenía como lo había conocido siempre... igual de deformado, arruinado y manchado desde que tenía memoria. Y a medida que pasaba el tiempo... más grotesco y retorcido se volvía. No tenía manera de verlo de otra manera, y sus dorados orbes parecían brillar con un tono rojizo ante la cantidad de sangre que quedaba reflejada en su córnea a medida que pasaba un cuerpo tras otro. Todo acabaría. Con un silencio sepulcral, con el silencio de los muertos... con el silencio que solo ella sería capaz de romper.

Y, cuando ese silencio cayó sobre aquel pequeño poblado, fue roto por los pasos de la joven. El resonar de sus botas, el sonido de las piezas de armadura al moverse... esos simples sonidos que, debido a como se encontraba aquella aldea, solo resultaba ser más siniestros aún. Porque únicamente se escuchaba eso... pasos con el tintineo metálico seguido de un peso siendo arrastrado. Uno detrás de otro... y otro más...

Porque no había perdón para aquellos que pudieran blasfemar, porque el resultado de aquello había acabado siendo justiciado por la espada de la general. Y esa justicia, era indudable y férrea. Nada haría dudar a aquella joven que, en ese momento, tenía gran parte de su rostro cubierto por infinitas manchas de sangre. Su armadura de un intenso negro como el ónice brillaba con el resplandor rojizo del baño de sangre que tenía y, cuando colocó el último cuerpo sobre aquel montículo que había estado realizando, jadeó por el esfuerzo y, observando unos pasos atrás su 'obra', dejó escapar una carcajada. Una amplia y satisfecha carcajada. No le importaba haber acabado en aquel estado, llena de rasguños y una herida más notoria a la altura del costado por la desesperada defensa que aquellos aldeanos habían intentado realizar; no le importaba haber arrasado con tantas vidas; no le importaba haber hecho que en esa aldea no volviera a recorrer ningún sonido...

Pero, con aquel aspecto de la muerte personificada, al escuchar unos pasos acercarse, volteó violentamente con una casi imperceptible mueca por el punzante dolor que se clavó en su costado y miró a aquel que había roto el espléndido silencio sepulcral. Su mirada, aun agitada por la adrenalina y la excitación de la sangre que había hecho correr por las calles de aquella aldea, se clavó fijamente, como una afilada daga, ponzoñosa y sangrienta, en el rostro de aquel chico de largos cabellos rubios que se encontraba allí, rompiendo con sus ropajes y aura todo el ambiente que era ahora el dueño del sitio. La espada perteneciente a la general se clavó con un seco sonido en la tierra y giró un poco, dejando apoyada su mano en la empuñadura.- Que inoportuna resulta ser tu presencia aquí ahora mismo... ¿crees que ha sido el destino quien ha guiado tus pasos hasta aquí? -y tras esas palabras, arrancó la espada del suelo. Pero cuando iba a proseguir hablando, rompiendo ella dicho silencio, fue cuando se le adelantaron y los pasos pesados y rítmicos parecían aproximarse más y más. Eso eran...- ... ¿Por qué de golpe todos aparecen? ¿Porqué tanta gente de golpe? ¡Dejen que disfrute de mi obra! ¡Por Grima! -exclamó con un chasquido de su lengua, molesta por todas aquellas interrupciones que resultaban ser esos pasos. Y en un rápido cálculo de la probabilidad de la tropa que pudiera estar acercándose y la gravedad de sus heridas, hizo que se acercara a aquel chico y, sin pedir permiso, tomó parte del bajo de la camisa y la rasgó sin cuidado para poder hacer una especie de acolchado que colocó por dentro de su armadura, a la altura donde se encontraba la herida para presionarla y evitar que pudiera sangrar más. Y aunque le dolía, sentía ese abrasador sentimiento creado por pura supervivencia, no se mostró en su rostro nada más que una ligera curva de las comisuras de sus labios a modo de queja.- Espero que sirvas para algo en una batalla, porque si no no serán los emergidos quienes acaben contigo. Seré yo misma para que no seas una molestia -y con esa promesa en sus palabras que no indican falsedad ni exageración alguna, le miró de reojo con seriedad, una solo manchada por el brillo expectante de quien sabe que de nuevo volverá a luchar y, que disfrutaba con aquello.
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Re: [Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

Mensaje por Invitado el Dom Dic 11, 2016 10:46 pm

Siquiera en sus peores pesadillas habría podido imaginar que terminaría existiendo un día en que vería semejante crueldad a las afueras de un pueblo. Parecía haber pasado una peste eternamente mortal. No, parecía haber pasado la mismísima muerte y si existiesen más, ellas también. Todas las muertes reunidas en un mismo pueblo, acabando con toda alma viviente, sin miramiento, sin pensárselo dos veces. Si no fuese por su parcialmente mala visión, habría dado media vuelta mucho antes, pero no, no pudo, y la suerte quiso que viera aquél espectáculo sangriento de primera persona. Y no supo, realmente no supo si su visión le estaba jugando malos ratos o si realmente el suelo estaba manchado en su totalidad de rojo, proveniente todo de la pila de cadáveres humanos amontonados sin sentido en un rincón, uno encima de otro: hombres, mujeres, ancianos... Niños... ¿Qué culpa habrían tenido ellos? Sus muertes no eran naturales y se notaba a leguas de distancia.

Probablemente nadie más que los fantasmas sin descanso de aquellos pobres seres verían en aquél preciso instante los ojos de aquél príncipe: abiertos cual platos, desorientados, sus labios ligeramente entreabiertos y su tez pálida, el sudor frío recorriendo desagradablemente su sien y a pesar de que su porte seguía siendo noble y elegante, algo no andaba bien con él y eso era visible. Fue el murmullo de una mosca alrededor de la cabeza de una mujer con el rostro ensangrentado y la expresión de terror que culminó el vaso. Retrocedió un paso nauseabundo y necesitó tapar sus labios con una de sus manos, cerrando sus ojos alterado y consciente de que probablemente acabaría devolviendo su comida si eso seguía mucho más así. No estaba en sus mejores momentos y ese deplorable espectáculo no ayudaba para nada a que su salud fuese mejorando.

Además, seguía siendo un príncipe por mucho bardo que se auto-dominara, aquellas cosas solo las había leído en libros de historias, sobre pestes que arrasaban con cualquier ser vivo existente. Pero, el repentino sonar metálico de una espada y la voz, inconfundible de una mujer fueron lo que quizás, muy vagamente, le dieron cierta tregua. Se movió, bajando la mano para soltar un ligero suspiro y de esa forma dejar de ver directamente la pila humana que había removido sus entrañas de una forma horrenda y fijar su mirada en la dama quién, a pesar de estar manchada de reojo sangre seguía siendo extrañamente hermosa. Sus palabras llegaron vagas a su mente, hasta hacerle esforzarse demás para lograr concentrarse y entender. ¿Qué habría pasado? ¿Una batalla? ¿Sería ella la única sobreviviente? ¿Habría llegado demasiado tarde para salvar aquellas inocentes vidas? Quizás aún tenía la oportunidad de descubrir lo que había realmente sucedido...

¡Pero no! No pudo estar más equivocado al respecto. La llegada de los emergidos y la queja de la mujer no hizo más que dejarle en claro una horrenda verdad: ella era la culpable de todo. ¿Ella sola lo habría hecho? ¿Cuánto tenía que estar de marchitada su moral como para hacer tan barbaridad? Quizás nuevamente estuviese equivocado y la moral nunca hubiera existido en ella. Por un momento, el tiempo suficiente para parpadear, su comportamiento cambió paulatinamente, casi de forma imperceptible. La calma de un bardo se convirtió en la rabia de aquél que habría tenido que volverse un monarca, propio de una persona que amaba las vidas y estaba dispuesto a protegerlas. Y a pesar de sentirse disgustado hasta la médula, sabía a la perfección que un movimiento en falso significaría su muerte. Al fin y al cabo Mildain era realmente un ser sensato.

Dejó que se acercara, sin moverse, sin demostrarle temor. Impasible observó como rompía su camisa y volteaba hacia los que ahora serían sus enemigos comunes a pesar de lo irónico de la situación... Esa atrevida niña...¿Y te tomarías esa molestia en concreto? Matarme a mi en vez de dejar que los emergidos acaben con mi vida —Habló, neutral, disgustado y aún pálido. Ver emergidos era lo último que en aquél preciso instante anhelara encontrarse— Pero sé cuidar de mi mismo. Mejor preocúpese por usted e intente no caer por las heridas que tiene, no parecen leves —Estaba mintiendo, a penas si sabía como protegerse a si mismo, pero, en aquél preciso instante en el que la adrenalina recorría su sangre, pensó que algo podría hacer para protegerse solo— Yo ahora mismo no estoy dispuesto a ayudarla, no tras ver lo que hizo —Fue directamente al punto, sin dar muchas vueltas. Mantuvo igual su tono y cuando volteó su atención al frente soltó un silencioso suspiro, llevando lentamente su mano hacia la daga que llevaba en su cinturón.

Tuvo que admitir y se sorprendió al sentir su mano temblar con suavidad, pero aún así la apoyó en la empuñadura. ¿Qué era eso? ¿Miedo? No... Desconcierto, asco, repulsión, muchos sentimientos que hasta el momento no conoció y que le resultaron altamente desagradables. Y todo eso llevó a su mente solo una pregunta: ¿Lograría sobrevivir en aquella ocasión?.
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Re: [Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

Mensaje por Jeanne el Dom Dic 18, 2016 4:26 pm

Por supuesto, para ella esa situación lejos de resultar terrorífica o incluso molesta de verdad, sólo era una pequeña mota que quitarse de encima por haberla interrumpido. Y también, a su vez, el escuchar la voz del chico hablarle de aquella manera a pesar de tener la cara más pálida que la propia cera de una vela causaba que eso le hiciera casi gracia. ¿En serio? Sus párpados se entrecerraron levemente mientras observaba de reojo los movimientos de aquel joven que parecía querer imponerse a los nervios y al malestar que pudiera sentir. Seguro que ese chico era alguien mimado que en su vida se habría manchado las manos de sangre. O quizás sí, pero aún no había logrado modelar su carácter para tolerarlo.

Por eso, el ver como la mano del bardo temblaba, aunque fuera levemente, hizo que en los labios de la general se plasmara una retorcida sonrisa. Claro… defenderse solo, pretendía realmente eso… un leve sonido similar a una risa ahogada murió en su garganta. - Por supuesto que si me la tomaría. Me tomaría la molestia de abrirte las entrañas como si de una cortina se tratase y mientras agonizas, te usaría de escudo o de peso muerto para cargar contra esos emergidos inoportunos. ¿Acaso lo dudabas? -y ahí sí, escapó la tan ansiada carcajada ¿Lo decía en serio? Podría ser, pero, en ese caso lo había pronunciado más como una morbosa broma para sí misma debido a la matanza que hacía poco había cometido y que, el único testigo capaz de confesarla era aquel de cabellos dorados. - Y no te he pedido ayuda, arrogante. -le espetó poco después, cortante mientras se acercaba a su espada que había dejado clavada en el suelo y, de un seco gesto, la arrancó de su funda natural que había sido la tierra y que, en parte había limpiado de la sangre que comenzaba a secarse en su filo. Y tras aquello, volteó para poder quedar encarada al joven y, con una media sonrisa, inclinarse un poco hacia él con el suave tintineo de la armadura al moverse y recibiendo una punzada en su costado, una que sólo acabó por alterar más sus sentidos, su supervivencia por el dolor que la avisaba que estaba en peligro. - Pero, si te ibas a tropezar contra mi o a pedirme que te protegiera, sin duda hubieras sido una molestia, una carga. Los humanos que no conocen éste sonido de guerra, sólo piensan por sus vidas, aun si tienen que suplicar porque la salven. -y de eso, era perfectamente consciente. Porque muchas súplicas habían acabado en sus oídos, mas no había prestado atención a ellas. O esa, era la regla habitual.

Pero, el sonido errático de las armas y las exclamaciones guturales de aquellos soldados grises causó que volviera a voltear, en dirección a donde procedían esos ruidos tan característicos, viendo como de los alrededores de la pequeña aldea iban apareciendo pequeños grupos de los emergidos. Y agachando un tanto su rostro con una sonrisa, se relamió mientras su cuerpo se tensaba y sus músculos se preparaban para el esfuerzo al que iban a ser obligados. Se estaba preparando como un depredador haría. Porque ella, era el depredador, y no permitía que nadie la fuera a considerar una presa. - Venga, bonitos… acercaros y dejad que pueda completar mi ‘obra’ con vosotros…~
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Re: [Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

Mensaje por Invitado el Miér Dic 28, 2016 8:54 pm

¿Cómo había caído él tan bajo? En medio de una catástrofe cuya única culpable era una muchacha seguramente no mucho mayor que él, pero, a diferencia suya que habría hecho todo lo posible con tal de salvar un pueblo, ella lo había aniquilado de la forma más fría posible y aún estaba sonriendo, abiertamente, como si estuviese orgullosa de su delito, como si ninguna otra vida valiese la pena más que la propia... ¿O acaso siquiera ella? La simple idea que estaba exponiendo causó que su piel se erizara y las nauseas volvieran a golpearle con fuerza, a pesar de que hiciese lo imposible para mantenerse firme de alguna forma sin sucumbir al extraño... Terror que le estaba invadiendo.

¿Sin saber si te puedo o no ser útil? Estás actuando sin pensarlo demasiado... ¿Cierto? —Entrecerró sus ojos, frunciendo ligeramente el ceño mientras casi por inercia iba retrocediendo unos pasos, sin importar si era para alejarse de ella o para alejarse de los inminentes emergidos que parecían querer sumarse a la otra molestia que le resultaba ser la fémina.

Pero tampoco era como si cambiara realmente mucho aquello, que ella no pensara demasiado en los beneficios que podía sacar manteniendo a alguien vivo. Quizás sería mucho más beneficioso mantener con vida un príncipe a un bardo, pero, estaba más que seguro que se escaquearía de aquél problema sin la necesidad de ponerse en peligro, pues en ocasiones tan terco podía llegar a ser que siquiera en peligro de muerte se atrevería a relevar su cargo, por varias razones, entre ellas que quería proteger su propio orgullo. Orgullo que ¿para qué negar? Era suficientemente importante para él, siendo o no un príncipe. Pero ella no, ella no mataría y eso él lo sabía. Sabía que a pesar de sus burlas era capaz de acabar con su vida, de clavar una daga en su corazón o abrirle un canal en el vientre.

Arrogante ¿eh? —Su pie se clavó firme en el suelo y sonrió de forma extraña a la mujer. ¿Atrevido? Mira quién hablaba.

Y sí, tal parecía ser que ella se había ganado el odio del príncipe, a pesar de que sus acciones no le eran claras, de que pudiera tener excusas o no. Pero, para él no había excusa existente para sus actos, ni siquiera aunque fuese realizado en nombre de un Dios. Los seres humanos, necesitaban tener la claridad y la capacidad de distinguir entre aquello que se podía o no hacer y, escudarse usando un Dios era la peor de las excusas. Miró a su alrededor con cierta atención y al fijarse en algo en particular sonrió para si, a pesar de escuchar el claro bramado de batalla de los oscuros emergidos, quienes quizás, en cuestión de semejanza de actuación, tenían su semejanza a la dama de rojo sangre que tenía al frente.

No pedí que cuidaras de mí. Puedo perfectamente con esto —Le miró fijo, serio, la mirada propia de alguien que no recibiría una queja al respecto, esa clase de determinación— Y es normal, después de todo los seres humanos y me atrevería a decir que todo ser vivo, tiene el instinto de luchar por su propia vida. De no ser la presa de ningún cazador. O esa suele ser la norma —Y había visto eso de primera persona.

Ustedes os parecéis bastante ¿No crees? —Pronunció, justo cuando los primeros emergidos aparecían, avanzando con fuerza hacia la Santa Sangrienta y, otros pocos pasaban de ella, con clara dirección al príncipe travestido de bardo y su inútil daga.
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Re: [Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

Mensaje por Jeanne el Jue Feb 02, 2017 7:10 pm

Sin duda, esa sonrisa, amplia y prácticamente de satisfacción por lo que sabía que iba a ocurrir estaba perfectamente especiada por aquel temor que, como un perro de presa que huele a una presa herida, era capaz de captar aquella joven general del bardo. Ese temor de alguien que no, ese no era su mundo, no era habitual en su vida el color sangriento y los gritos, la sinfonía de metales acometer incansablemente con su propio y frenético ritmo. Claro... ¿qué iba a saber él? Nada, quizás igual que ella de otro mundo, de otra forma de ver el mundo. Pero... ¿acaso ella iba a aceptar mirar de otra forma su realidad? No. Nunca.

Y por eso, ante ese intento de ese chico por mantenerse impasible, sin lograrlo; ese intento por tener a rajatabla su orgullo, la hizo reír. Una divertida y oscura risa, proveniente de lo más profundo de su pecho, con un grave resonar.- Entonces, la cuestión principal es... ¿Eres útil? -y de reojo, con una afilada mirada que solo buscaba realmente analizar la figura de aquel bardo, juzgar si realmente tendría razón con su argumento. Se irguió un poco, ignorando por ese instante aquel grupo más cercano de soldados grises que, ante la presencia de aquellos dos, no tardaron en comenzar a acelerar más su paso, y entonces le miró directamente, sonriendo de lado, mordaz.- ¿Crees ser capaz de cambiar esta situación por tu cuenta? Tú solito...-Y entonces, en un burlesco gesto, retrocedió hasta quedar unos pasos tras la figura del rubio y hacerle un gesto con su mano libre de la oscura espada que portaba para indicarle que, aquello, era todo suyo.- Adelante entonces, oh poderoso héroe -Y acercándose un poco, sólo extendió su mano en un grácil gesto que nadie podría creer ver en una persona tan bélica como era Jeanne.- Demuéstrame si es verdad que el instinto de supervivencia es capaz de hacerte sobrevivir aquí -

Le empujó. Lo justo para que pudiera dar unos pasos adelante pero con la suficiente fuerza como para dejarle saber que ella no necesitaba de ese instinto para poder encargarse de aquello. Que si quisiera, podría romperle un brazo, quitarle el brazo tras desencajarselo... Y, a la vez, también alzó su mirada para ver como un par de emergidos se adelantaban al resto, rugiendo con fiereza. Pero, ella ni se inmutó. Solo se dignó a moverse cuando vio que uno de ellos parecía más centrado en su figura y, por ende, se tuvo que encargar: esquivó con menos soltura de la que le hubiera gustado hacer gala por aquella herida en su costado que la limitaba y, con el puño cerrado, le propinó un puñetazo en el rostro que hizo tambalear la figura del grisáceo hombre. Momento que aprovechó para girar sobre sí misma y cortar limpiamente el cuello de aquel emergido con su espada hasta que quedó colgando dicha cabeza solo por unos cuantos tendones procedentes de la parte trasera del cuello. Pero, la sangre por la presión de las arterias comenzó a manar, abundante como una rojiza fuente durante segundos hasta que, el cuerpo cayó al suelo de rodillas y, posteriormente, quedó tirado en el suelo, sufriendo un par de espasmos hasta que la sangre abandonó por completo el cuerpo y se quedó del todo inerte. Y entonces, agitó su espada a un lado, dejando un camino de sangre que salió del filo de la misma sobre el suelo ya manchado por mil y una gotas, creando un abstracto dibujo sobre la tierra que era parte del sencillo y humilde camino de aquel pueblo.
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Re: [Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 09, 2017 8:06 pm

¿Acaso no era el deber del más fuerte proteger al débil? ¿Acaso no era eso lo que tenían que hacer las personas con poder? ¿Era ese el tipo de mundo que querían conseguir? Él no, no lo anhelaba, no quería tales crueldades para su pueblo, porque los amaba y queria su sobreviviencia. Pero no había forma, no tenía sentido y quizás siquiera quería entender por qué aquella mujer, estaba haciendo eso... ¿Por qué se estaba manchando de sangre y barro? ¿Por qué para matar ciudadanos cuyos únicos delitos era el de desear sobrevivir?

La miró fijamente y, a pesar de que intentó mantener una inquebrantable calma, sus nervios estaban por ser destruídos. Le molestaba su actitud, su arrogancia, como si haber matado a todos ellos fuese lo correcto y él un maldito loco que no entendía el concepto. Culpen su infancia, el haber sido tratado siempre con respeto, el tener generales dispuestos a manchar sus rodillas para escuchar sus palabras y cumplirlas. Nunca le había molestado realmente tanto, había conocido todo tipo de personas, pero... Ella, esa mujer, no la soportaba.

La miró con recelo cuando se posicionó detrás suya y le empujó al frente con aquellas palabras, con aquella burla... ¡Claro que no podía! Luchar con aquellos emeridos sería su fin sin lugar a duda y aún así, le dio la espalda a ella y avanzó unos pasos, observando a los seres grises correr hacia él, murmurando palabras sin sentido alguno, no para él al menos. Llevó la mano hacia su cintura y sacó una delgada daga de plata, inútil teniendo en cuenta que ella poseía una espada.

Pero, al menos logró entorpecer a uno de ellos, a aquél que se estaba dirigiendo hacia él, esquivándolo hacia un lado mientras su pulso se dirigía hacia delante con fuerza, clavando aquella daga en el cuerpo del humanoide que se tambaleó, pero que no acabó cayendo al suelo del todo, sino que se aprovechó de tener aún a Elphin delante y, sujetándole de la muñeca tiró de él hacia si, abriendo sus mandíbulas repelentes.

Me estoy hartando... —Entrecerró sus ojos, levantó su otra mano con la lira y le propinó un fuerte golpe en la cabeza con la firme base de la misma, entonces sí, pareció titubear y al final caer al suelo desorientado. Aprovechó para retirar la ensangrentada daga y retroceder un paso, callando un jadeo. Al mismo tiempo que el cuerpo de otro emergido caía al suelo, desangrándose con la cabeza de forma inhumanamente inclinada hacia atrás.

Volvió a sentir arcadas y un ligero y tembloroso suspiro escapó de sus labios.

Estás demente —Concluyó con desprecio, retrocediendo hacia una de las cabañas maltrechas que habían a sus espaldas mientras unos cuantos emergidos giraron hacia él, el mismo que antes había desorientado entre ellos también- Tienes un agujero en el cuerpo... ¿No preferirías quedarte tirado? -Sonrió solo para no exasperarse más. En que nefasta situación estaba metido.

Cuando el talón de su zapato tocó la madera de una de las casas, esperó que se acercaran lo suficientemente a él y cuando lo hicieron corrió hacia un lado, rodeando la casa escuchando a sus espaldas los pasos de los seres seguirle. Paró al lado de uno de los pilares principales, junto a los emergidos, bajo el techo de la casa y, sin la menor preocupación pateó aquél pilar con toda su fuerza. Lentamente comenzó a caer y con él, el techo que sujetaba también, cayendo sobre los emergidos, sepultándolos vivos y dejando que el estruendo resonara en el pueblo de rojo sangre.
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Re: [Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

Mensaje por Jeanne el Vie Abr 28, 2017 7:50 am

De reojo pudo apreciar como aquel chico parecía arreglárselas para no salir con un agujero en las tripas por culpa del emergido, si no que había usado su daga para algo útil aun cuando ese mismo emergido seguía vivo. Desorientado por el posterior golpe, pero vivo. Aun así, no podía prestar mucha más atención a las acciones de ese terco bardo, ya que ella misma tenía cosas e las que encargarse. Como del bicho humanoide que se creía guerrero e iba dirigido contra ella. Insensato...

Un placaje con toda la fuerza que disponía más el peso extra que portaba por la ónice armadura logró tumbar al emergido en el suelo, quedando la general encima de él lo justo para poder quedar de rodillas y, alzar con ambas manos su espada en posición vertical, con la afilada punta apuntando al suelo. - ¡Vamos~! Chilla por la vida que ahora mismo te voy a arrebatar~ - Canturreó mientras se relamía los labios, los cuales estaban curvados en una oscura sonrisa. Y de golpe, antes de que el emergido pudiera quitársela de encima, clavó con saña la espada a la altura de la boca del estómago de soldado. Y con una morbosa satisfacción pudo ver como el ser se retorcía mientras comenzaba a emanar sangre de su boca. Giró la espada, hacia la izquierda, después a la derecha, sintiendo la limitación del hueso del esternón cuando le daba con el filo de aquella arma ya roja por toda la sangre que la bañaba.

Mas cuando se cansó, simplemente se incorporó y con su pie pateó la cabeza del emergido como si de una pequeña pelota de juguete se tratase, mirándolo con una despreciativa indiferencia.- Bien, me cansé. Venga, di 'Ahhh' -y con una pequeña sonrisa, clavó dicha espada en la cavidad bucal del emergido que se disponía a rugir. Y al llegar a las primeras vertebras, sólo tuvo que hincar más hasta lograr romperlas y dejar separada la mandíbula inferior del resto del cráneo.- Vaya... parece ser que le dejé con la boca abierta...-Se mofó para sí misma con humor negro, riéndose en bajo con una irrisión nasal antes de dar media vuelta y acercarse a donde había escuchado el estruendo de la casa al desplomarse, pudiendo ver entre el polvo y los escombros alguna que otra pierna y brazo roto. Parpadeó levemente, curiosa por esa escena mientras se llevaba la mano libre a su costado que, seguía incordiando, mas no tardó en reír.- ¡Hahahaha! ¡Se convirtieron en una compota de escombros! -Exclamó entre carcajadas, doblándose un poco por la repentina risa y sintiendo aun más fuerte ese agudo pinchazo en su costado por la herida, mas no le importó: esa risa merecía la pena.
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Re: [Campaña de liberación] The war noise, a hopeless sound [Priv. Elphin]

Mensaje por Eliwood el Miér Sep 20, 2017 2:03 am

Tema cerrado. 30G a Jeanne.
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