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Mildain de Etruria (Elphin)

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Mildain de Etruria (Elphin)

Mensaje por Elphin el Mar Nov 15, 2016 8:41 pm

Elphin
Bard
"Have you mistaken me for someone? I am Elphin...a simple bard"

Datos
Nombre: Elphin. Su verdadero nombre es Mildain de Etruria.

Edad: 22 años.

Clase: Bard.

Especialización: Dagas, por pura precaución.

Afiliación: Etruria.

Ocupación: Príncipe de Etruria, considerado muerto por su gente. Actualmente viaja por los diferentes continentes como un Bardo.

Personalidad
Un hombre envuelto en misterio. De porte elegante y palabras agradables, casi evocando la nobleza de la corte a pesar de ser el primero en negarlo. Pero sigue habiendo ese algo, ese misticismo que mantiene a las personas interesadas en él, esa característica carisma que cualquier bardo necesitaría para atraer hacia si a sus espectadores. Parecida a la que un príncipe debería de poseer para hacerse escuchar por su pueblo. Elegante, táctico y siempre dispuesto a ayudar al prójimo con la usual cortesía que le envuelve, aunque sea solo escuchando sus palabras y después transformándolas en una hermosa balada. Un hombre extremadamente calmo, incorruptible, que a pesar de la forma ajena para referirse a él su rostro no cambiará en lo más mínimo.

Por ello mismo Elphin resulta ser un hombre curioso, a pesar de nunca cruzar la descortesía, sabiendo a la perfección aquello que hay o no que preguntar con insistencia o menos. Pero sería mentira decir que le desinteresa la situación de los demás países, pues a pesar de saber ocultarlo perfectamente, aún siguen habiendo cosas que desconoce, culpable de ello siendo también el tiempo pasado, principalmente, lejos de todo problema serio. Como, probablemente, un príncipe a quién siempre se le cumplieron los caprichos, encontrarse con la realidad del mundo exterior le hicieron abrir los ojos, darse cuenta de que las personas de su país sufrían y no solo ellas, despertando así en él un poderoso sentido de la justicia.

Pero, ante todo sigue siendo un príncipe, posee la mezcla entre orgullo y seguridad propia de su estatus; las órdenes claras e incuestionables que en ocasiones manchan sus labios. Mezclado con la humildad propia de un bardo que viajó mucho y se acostumbró a tratar y a satisfacerse con poco. Tozudo hasta cierto punto; tanto tiene asumido el juego de un mero bardo, tanto es su orgullo, que en ciertas ocasiones de más debilidad nada de todo aquello va a salir de sus labios, empeñándose en ocultar la verdad de su malestar con esmero. Conocedor de muchas leyendas y de mentalidad abierta. Se podría decir que, Elphin haría lo que más le antoje al momento, con intención clara de salvar su pueblo de la opresión, pero al fin y al cabo con ideales propios y personales, quizás algo egoístas y no siempre dispuesto a dar explicación al respecto, queriendo quizás, parecer lo suficientemente independiente como para no tener que apoyarse en nadie.
 

Historia del personaje
Mildain de Etruria, único hijo de Mordred de Etruria y por ende, directo heredero del país de Etruria, lugar también donde nació. Nunca se supo demasiado de su madre y su vida en la corte, al menos los primeros años fue de lo más común dentro de la nobleza. Resguardado y mimado, pero educado en lo que un príncipe y futuro soberano debería de conocer. Historia, literatura, leyendas, etiquetas... Tampoco podía considerarse como algo teodioso. Bendecido desde tierna edad a una maravillosa memoria nunca se le complicó demasiado el aprender y seguir los consejos dados, hasta el punto de que todos llegaran a pensar que se convertiría en un maravilloso monarca en el futuro.

En una ocasión, tras ver frecuentemente a un joven rubio y a su padre frecuentar el palacio, su joven y necia mente le hicieron decir a Lord Pent, que Klein, su hijo, desde aquél momento sería su hermano menor. El niño se negó, afirmando que aquello no podía ser, que se buscara a otro hermano porque él sería su caballero. Probablemente la testarudez del niño causó que lentamente Mildain cambiara. Lentamente, con el pasar de los años llegó a entrelazar fuertes lazos con la mayoría de los Generales y principales nobles, los los sirvientes y el pueblo mismo. Mildain era amado por su pueblo y él hacía todo lo posible para ser así y continuar serlo. Era un amor mutuo, el de su futuro monarca hacia sus ciudadanos y sus tierras.

Pero, se había equivocado, nunca se había enterado como con realidad estaban las cosas en su Reino. Un fatídico día, montando a caballo, una flecha envenenada golpeó su caballo y sucesivamente al mismísimo príncipe. Calló de caballo y día después el rumor de que el príncipe heredero había muerto se extendió por toda Etruria y sus cercanías. ¿La verdad? Uno de los Generales logró salvar al príncipe y esconderlo en una lejana casa en espera de su recuperación. Recuperación nada simple, tan poderoso era el veneno, que siquiera los mejores curadores lograron hacer mucho para aliviar su sufrimiento. Durante largos meses estuvo caminando sobre una delgada línea que dividía la muerte y la vida, cayendo en cada instante más hacia un lado y otro. Al final, cuando un rayo de luz se filtró en la oscuridad, con horror presenciaron que había quedado ciego, que el veneno había dañado algo en su sistema.

Varios meses más tarde, cuando finalmente logró recuperar parcialmente su visión (Pues aún se le borraba de cuando en cuando) También pareciera que nuevas verdades se abrieron ante él. Viendo todo desde la perspectiva de alguien ajeno al Reino se percató de que las cosas no iban realmente así de bien como se podría esperar, que el pueblo sufría, que la injusticia era mucha en aquél mundo y que, los mismos nobles eran en muchos casos los culpables de todo. Sintiéndose avergonzado por no haberse percatado hasta el momento del dolor de las personas, eligió dejar de lado su pasado como príncipe Etruriano, después de todo había muerto para todos. Adoptó el nombre de Elphin, se adentró en el papel de un bardo y decidió no volver, hasta haber logrado estabilizar la situación en sus tierras, hasta haber madurado lo suficiente. Y así dio comienzo su aventura.   

Extras
✔ Las baladas. La música en general y todo lo relacionado a ella.
✔ Las historias de tiempos antiguos.
✔ La naturaleza.
✔ No puede no amar Etruria y a su gente, a pesar de que en ocasiones lo deje en duda.
✔ Los animales.
✔ Descubrir nuevas cosas, cualquier cosa que no haya conocido ya.


✖ Que las personas se pongan testarudas y no escuchen sus peticiones (Sobretodo aquellos que descubren quién es y se niegan a seguir tratándole de simple bardo)
✖ La corrupción de los nobles.
✖ Que se preocupen demasiado por él.
✖ Los climas demasiado fríos.
✖ Las disputas.
✖ Los sabores amargos.


▬ Padece de ceguera transitoria. Debido al veneno que le mantuvo debilitado por varios meses, ahora, en ocasiones, sobretodo después de sobre esforzarse, es capaz de dejar de ver por varias horas seguidas hasta que descanse.
▬ Posee una cicatriz en el hombro derecho, siendo la única marca para poder reconocerle.
▬ Sigue avergonzado por nunca haberse dado cuenta de lo mucho que sufrían los ciudadanos de Etruria y aún se avergüenza de si mismo como príncipe heredero.
▬ Tiene muy buena memoria, son pocas las cosas que se le escapan.

Prueba de rol
En sus labios se formó una sonrisa de satisfacción ante los aplausos de la gente y sus hábiles dedos volvieron a acariciar las cuerdas de la lira para formar una melodía.

No le hacía falta abrir los ojos para saber que las personas estaban a su alrededor, manteniendo prudente distancia pero maravillados por lo que estaban oyendo. Sabía que sus sonrisas irradiaban felicidad, aunque pasajera y, a pesar de que anheló poder verlo con sus propios ojos, sabía que al menos al momento era algo imposible. No en ese preciso instante. Así que se dedicó solo a imaginar como debían de ser, cada niño reír, cada dama susurrando a su amiga, cada hombre abrazando fuerte a su amada. Inevitablemente sonrió y ladeó con suavidad su rostro hacia un costado, causando que sus ondeados cabellos se balancearan junto a su movimiento. Pero en ningún instante cesó de acariciar su hiel compañera; la lira.

El misterioso hombre casi que podía entenderlo; la alegría que debían de sentir. Probablemente sería parecida a la propia, sino mayor, cuando algún bardo era invitado a palacio, cuando le hacían soñar con leyendas y dragones con solo cerrar los ojos. No era más un niño, claro que no, hacía mucho había dejado de serlo, o eso siempre pensó. Pero sabía que no solo en los niños funcionaba aquél simple hechizo y con el tiempo se había dado cuenta que tocando pocas notas bastaban para animar a las personas, para hacerlas olvidar, aunque solo sea por un mero instante, las dificultades y la injusticia del día a día. Hacía poco se había dado cuenta de lo agradable que era eso, de escuchar sus risas y aplausos, de imaginarlos... En ocasiones hasta verlos.

Por un instante dudó del siguiente acorde, pero en su calmado rostro nada logró reflejarse. Encontró la forma correcta de colocar los dedos entre las cuerdas y sonrió disimuladamente para si mismo, de esa forma poniendo fin a la tan emotiva historia.

Tras varios minutos más, toda la multitud fue empezando a disiparse por las calles que llevaban hacia la ciudad, aún hablando entre ellos, comentando, inventando historias. Él permaneció sentado sobre una enorme roca hasta que las voces empezaron a alejarse, más cuando pretendió levantarse también, una antigua voz le frenó en el acto. Miró hacia el proveniente de aquella voz con sorpresa, no le había escuchado llegar... No se había percatado de su presencia hasta el momento. Mantuvo la calma y sonrió.

Perdone mi rudeza... ¿Es usted...? — El viejo se acercó un poco más y por el resonar de algo a parte supuso que andaría en bastón.

¿Sí?... — Le instó a continuar.

No... Hahaha... Perdone este viejo... Me recordó mucho al difunto príncipe Mildain —Pronunció el nombre con cierta nostalgia, causando que el bardo frunciera ligeramente el ceño sin decir nada— ¿Me diría su nombre?

Elphin —Pronunció con seguridad, sin la menor duda, totalmente convencido— Me halaga, Maese. Más no soy otra cosa que un simple bardo.
Clase :
Bard

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Dagas de bronce [1]
Vunerary [3]
.
.
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Support :
None.

Experiencia :

Gold :
1257


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Re: Mildain de Etruria (Elphin)

Mensaje por Eliwood el Mar Nov 15, 2016 9:03 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenido!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gota de Veneno [2]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3588


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