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"Mira directamente al Abismo..."

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"Mira directamente al Abismo..."

Mensaje por Cloé Lorsange el Sáb Nov 05, 2016 12:42 am

Cloé Lorsange
Myrmidon
"¿Qué hay que saber? Uno se enoja, va a combate y los otros mueren."

Datos
Nombre: Cloé Lorsange

Edad: 25

Clase: Myrmidon

Especialización: Espada

Afiliación: Nohr

Ocupación: Asesina a sueldo / Ladrona


Personalidad
Mujer de pocas palabras si se la enoja, mujer de muchas palabras si tiene ganas de hacerte perder la paciencia. Una persona con un aire a que le da poca importancia a todo lo que le rodea, no se ofende fácilmente, no se siente intimidada por nada. Eso es a simple vista lo que ella es, una chica independiente con pocas ganas de hacerle caso a las reglas... Y no está tan alejado de la verdad pero, vayamos por partes, mis queridos. No todo lo que hay en la superficie es la realidad.

Cloé es una mujer con más muestra de emociones que lo que dicta su apellido. Al venir de la familia Lorsange se siente en deuda con ello, se supone que la guerra era su única pasión y, en cierta medida, también es la única pasión de ella actualmente. Pero fue capaz de formar lazos aún sin quererlo. Sintió dolor al perder a su madre, sintió traición al ser rechazada por su poca capacidad en combate cuando era una niña y sintió admiración al ver como su prima menor avanzaba tan hábilmente en la escalera jerárquica del grupo familiar. Sintió envidia al no tener un rival como Justine tenía a su hermano. Cloé es capaz de sentir todo rango de emociones, pero venganza, odio, ira y pasión son las más conocidas en su espectro.

A simple vista se verá simpática, traviesa, una especie de arlequín burlón que no se toma la vida en serio y solo sirve para el mal. Roba, mata, destruye sin el menor remordimiento puesto que la muerte es parte de la vida también, el final de esa etapa por lo menos, y no siente remordimientos fácilmente. Siempre busca decir un comentario ingenioso o cínico, sarcástico, odioso. Se digna de ser inteligente, de ser vivaz y creativa en sus métodos de matar. Es ciertamente un poco orgullosa pero un orgullo que oculta poca confianza en sí misma, en sus habilidades.

Tiene una capacidad innata de sobrevivir ante la adversidad. Rápida pensando y actuando, puede zafarse de situaciones difíciles con el habla o con la espada, dependiendo de la situación. Siempre le costó en su infancia aprender cosas nuevas pero tenía, y tiene, una gran paciencia en ese aspecto. Es hábil con las manos en tantos aspectos... pero principalmente con la forja de espadas y armas.

Ella puede pasar de la adrenalina innata en el campo de batalla, combatiendo con espadas y dientes a sus enemigos... a la tranquilidad de forjar con paciencia y detalle las espadas que luego usará. El calor del fuego ardiendo, el aroma del metal fundiéndose, las heridas en las manos por trabajar en metales, el golpeteo del martillo... es como un cántico de paz en ella.

La forma en la que habla cambia de acuerdo a como desea expresarse, habla de sí misma en femenino, en masculino o indeterminado cambiando la forma a lo largo de una misma frase si quiere. Tiene cierto acento de su familia pero gesticula más libremente que muchos Lorsange, quizás por la costumbre de haber estado viviendo en Nohr tanto tiempo.

No es una mujer que se guarde lo que piense para sí misma, si tiene que decir algo, lo hará, de la forma más directa y adecuada posible, lo cual no quiere decir que será educada o algo similar... De familia noble pero con boca de mercenario, básicamente. Es de mente abierta, acepta y respeta las posiciones de otros en sus creencias o acciones, no quiere decir que comparta lo que dicen pero acepta que el otro piense como piensa y que tiene derecho a hacerlo. Nunca intentará convencer a nadie de algo a menos que sea necesario. Es práctica en la mayoría de sus acciones.

Hambrienta de emociones, Cloé siempre busca pelea física, combates, retos. No le teme a morir, no teme la fría mano de la Parca tocando su hombro. Anhela la emoción porque es lo único que le hace sentir vivo, como cuando salía de cacería con la familia, como cuando intentaba corretear a los cachorros de Wywerns en su infancia, le recuerda los buenos momentos y esa energía la canaliza para combatir y ahuyentar sus fantasmas internos.

Aún tiene ciertos traumas, aún sufre de pesadillas. Ve los cadáveres de sus primos, de sus tíos, de sus abuelos y abuelas... aún recuerda como su madre fue asesinada por los Emergidos, recuerda su rostro blanco, sus ojos vidriosos, sus intestinos afuera. Solo se hace malos pensamientos acerca de cómo pudo haber muerto Justine, siendo ella la única de su familia que vio con vida antes de pelear contra los Emergidos hasta el final. ¿Habrá conseguido escapar? Lo más probable es que no y el solo pensar que no volvió a dar su apoyo, que vagó sin darse cuenta por días en los bosques... le carcome la mente. En las noches no hace más que retorcerse de dolor psicológico, si es que llega a dormir en primer lugar.


Historia del personaje
Introducción:
La noble familia “Lorsange” cayó en desgracia desde hace más de 100 años. Con la sangre de dos héroes corriendo por sus venas, éste linaje se condenó a sí mismo en un rito endogámico en el afán de conservar una supremacía teórica, únicamente alentada por su propio orgullo. Se obsesionaron a tal punto con esa idea, que realmente creyeron que el núcleo de su descendencia les situaba el espíritu por arriba de la de cualquier otro ser en su mismo continente; llevándolos a mantener un régimen estricto de matrimonios incestuosos con hermanas o hermanos, tías o tíos, primos o primas… o con hijos e hijas. Además, todos y cada uno de quienes nacían bajo la pesada sombra de este apellido, eran obligados también a adiestrarse en el arte de la guerra y a venerar la conquista y el conflicto por sobre cualquier otro principio. Ellos hablaban de muerte en tiempos de prosperidad. Se entrenaban para matar y para prolongar el sufrimiento. Eran hostiles y muy conocidos por establecer penitencias para con sus miembros acabadas en torturas atroces; torturas que no discriminaban a sus víctimas en edad, genero, condición física particular, estado mental o contexto en el cual se dio el error.

Con el tiempo, las consecuencias de éstas prácticas no se hicieron esperar.

La reproducción limitada únicamente a miembros de la familia empezó a degenerar la salud de cada bebé, condenado a esos niños a una vida ahogada entre enfermedades crónicas y deformidades, aunadas a una locura desmedida que ya parecía ser el sello que patentaba la genuinidad de cada Lorsange. Mientras tanto, ese amor irracional hacia las artes de Ares no hacía absolutamente nada para mejorar la situación de una familia sumida en la depravación. Poco a poco, el sentido de unidad filial y los actos naturales de amor fueron sustituidos por una obcecación nacionalista y un aire de cuartel afincado en las tierras de Caronte. Trastocando esa idea de superioridad sobre todos los demás en una iniciativa aún más oscura. Ya no se trataba de mantener el orgullo familiar, sino que de transformarse en el mejor de la familia. Dedicando la vida a la competencia, la conquista y a la traición entre miembros. Una guerra que limitaba sus fronteras a las hectáreas del castillo, y en la que nadie más que ellos podían participar.

Todo esto les llevo también a ser socialmente rechazados por otras familias igual de nobles que ellos y, por supuesto, conseguir la reprobación de los pueblos aledaños… quienes se dieron cuenta de que los Lorsange podrían representar un peligro a corto plazo. Los veían como una casta envenenada por los malos espíritus, que rendían culto a la oscuridad con su forma de vida. Y pese a que aún no habían cometido un solo crimen fuera de sus tierras, ninguno tardó en imaginárselos secuestrando niños, violando mujeres o asesinando a las personas trabajadoras. Finalmente, la insistencia fue tan grande que ésta familia tuvo que ceder ante las presiones sociales que les exigían abandonar “Etruria”, llevándolos a refugiarse en un castillo antaño abandonado por ellos mismos en Sacae.

La nueva residencia constaba de una pequeña edificación, muy próxima a la costa sur, rodeada por una profusa arboleada que le escondía de la civilización. Sobra decir que éste aislamiento no represento en lo más mínimo una oportunidad para desnudar de tinieblas los corazones de cada integrante, como tampoco el destierro les indujo a un replanteamiento de valores. En realidad la reclusión monástica supuso una ruptura completa con la realidad, transformando finalmente al castillo “Lorsange” en un verdadero infierno en la tierra.

-Extraído de la ficha de Justine Lorsange -

Cloé nació de padres que eran tía y sobrino entre ellos. Un padre que fallece joven luego de que ella nace y una madre fuerte, inteligente y diestra en el arte que tanto representa su familia: la guerra. Era normal ya en la familia nacer con anormalidades, y ella no fue la excepción. De piel totalmente blanca en albinismo solo sus ojos obtuvieron la gracia de fomentar algún pigmento. El dorado que llevaba su familia pero el blanco puro, tanto en piel como en cabello, que tan anormal era en su apellido. Resaltaba como una una mancha blanca en un cuadro de cabellos negros y piel grisácea. Si no hubiera salido del vientre de su propia madre, nadie le hubiera creído que fuese del clan. Además, como criatura poseída, nació solo luego de 8 meses en el vientre.

Desde siempre fue medianamente tomada en cuenta en su familia, no tenía el talento de muchos pero sobresalía entre otros. Cloé era especialmente neutral en sus habilidades mientras crecía. Eso fue hasta que conoció a su prima que, luego, sería la favorita de sus atenciones. Justine era talentosa con el arco, era inteligente y sobresalía entre todos. Ella competía contra su hermano, todos lo sabían y debían evitar las trampas que se ponían entre ellos para no terminar siendo un daño colateral. Cloé envidiaba ese detalle, era hija única y no tenía con quien competir así que decidió tomarla a ella, a su prima, como una rival en silencio.

No intentaba matarla, media el avance que ella tenía y luego intentaba llegar al mismo nivel, debía ser igual de rápida, de flexible, de inteligente. Sus intentos la convirtieron en una mujer intelectual hasta cierto punto, estudiante de libros, matemáticas, ciencias, geografía. Podía saber la historia antigua de cualquier reino que pisara (aunque nunca pisó lugar alguno que no fuera el castillo familiar). La diferencia con su prima es que ella decidió vestirse de un arma más adecuada. La fiel espada.

Su madre, maestra experta de las dagas y las espadas, la entrenaba con dureza por horas y horas al día, no había momento donde las dos no entrenaran, bajo sol, bajo lluvia, bajo granizo. En planicie, en bosque o en el interior del castillo. Si bien Cloé tuvo un florecimiento más lento que la mayoría, logró finalmente resaltar entre los de su apellido, aunque seguía siendo considerada diferente por su blancura y por haber nacido prematuramente.

Pero su normalidad cambió bruscamente cuando los Emergidos lograron llegar al castillo familiar. Fue una masacre, los que podían pelear defendieron con todo lo que tenían sus terrenos y sus propias vidas, pero aún así fueron asesinados. Cloé se separó de su madre en la batalla, era la única que consideraba como compañera de batalla, aunque siempre ella limpiaba el suelo con su juventud. Durante el caos, Cloé sabía que su salvación podría ser escapar por los túneles subterráneos del castillo, ahí no llegarían las criaturas, pero visualizó a Justine yendo en esa dirección y Emergidos que irían hacía el mismo lugar. La muchacha no lo pensó dos veces y, a favor de ganarle tiempo a Justine, entretuvo a los Emergidos. Para su suerte, Justine nunca la vio porque ese acto no sería propio de un Lorsange.

Entre golpes de espada, Cloé se abrió paso entre las filas de Emergidos. Cuando logró salir del castillo y ver, en efecto, que Justine no había sido atrapada, su intención era volver al escondite y reunirse con su prima, por lo menos las dos podrían hacer algo o escapar a salvo. Había cierta fuerza en los números que ella aprendió a apreciar en muchas batallas pasadas. Pero un grito ahogado la distrajo... era su madre, siendo arrastrada al bosque por Emergidos. Cloé fue a su rescate y entre los bosques fue atacada. Logró deshacerse de ellos pero no llegó a tiempo para salvarla.

La muerte vivía en ese castillo como cada miembro de los Lorsange, no había nada que pudiera hacer para evitar algún día ver a uno u otro muerto, pero su madre, la mujer que la aceptó a pesar de su condición prematura y albinismo... la que la entrenó en el arte de la espada... estaba ahí en el bosque, desmembrada, sus intestinos por fuera, sus ojos fijos en ella, brillosos como los regalos que se llevarían los cuervos. Cloé quedó en shock. Quizás su mente no era tan resistente como pensó.

Alejada de los Emergidos, Cloé caminó sin rumbo, asesinando cualquier criatura que se atreviera a pasar frente a ella. Emergido, humano, animal, todo lo que estuviera vivo. A la chica le carcomía la ira. Refugiándose de lugar en lugar pronto se enfrentó a la realidad de que era la última, quizás su prima no había sobrevivido, y eso era que ella era la más apta. Había visto como mutilaban a sus tíos, a sus primos, a su propia madre. No soportó la idea de ser la última, decidió colocar su vida en la línea de fuego, eliminar cualquier rastro de los Lorsange, que se fueran con ella al más allá, al infierno en el cual seguramente están todos ahora mismo.

Viajó hasta Nohr, el reino de sombras, castillos enormes y pueblos oscuros y deprimentes. Una milicia fuerte. Sabía que en ese lugar lograría encontrar la muerte segura. Pero a diferencia de lo esperado, no se alistó en la milicia, sino que se encargó de ser una simple rufián. Mataba por pedido, robaba a quien le parecía mejor objetivo, cazaba gente como si fueran animales del bosque, y, por supuesto, prestaba servicios de asesina o cobradora de deudas. Esperaba que con el tiempo intentaran capturarla y morir en batalla, cosa que no pasó pues Cloé no sólo era escurridiza como serpiente, sino también fuerte y letal.

Hasta el momento Cloé vive entre las calles, astuta como zorro, resguardándose entre túneles y calles estrechas, procura ser una amenaza pública, una amenaza a la paz, pero a la vez, un recurso para las personas de malas intenciones a quien pedirle asesinatos, o recurso para personas asustadas que puedan pagarle para protegerlas de Emergidos o de otras personas.

Extras


. La familia Lorsange tiene miembros en especializaciones usualmente, ya sea venenos o demás. Pero Cloé se especializó en mejoras de armas, especialmente espadas. Su arma usual es una Killing Edge modificada para aumentar la capacidad de golpe crítico y disminución de peso para aumentar la velocidad de ataque. El arma se rompió en su escape del castillo Lorsange pero con los ingredientes podría hacer una nueva.  

. Sufre de albinismo, lo que significa que su piel es extremadamente sensible a la luz del sol, por eso suele trabajar en horas nocturnas y prefiere el clima frío de Nohr.

. Tiene una marca en el rostro, en la mejilla derecha, provocada por una cría de Wywern salvaje cuando se alejó de su madre y ella intentó jugar con él. A veces le duele o arde si está cerca de fuentes de calor.

. Nació de manera prematura, cuando era niña sufrió de respiración dificultosa. Al trabajar físicamente logró sobrellevar bien su condición, aunque teme que vuelva a pasar.

. Cuando mata por placer, o si su cliente no especifica un método, siempre deja a su víctima en las mismas condiciones en las cuales encontró a su madre: miembros cortados e intestinos por fuera, los ojos siempre abiertos.

. Tiene los dientes afilados en forma de colmillo, su madre hizo el trabajo de ortodoncia.

. Tiene un encanto para atraer arañas grandes, tiene una tarántula de mascota.

. Como no posee una residencia adecuada ni materiales, dejó de dedicarse a la forja pero conserva todos sus conocimientos.

. Posee memoria auditiva y tiene más desarrollado ese sentido.

. Adora a los Wywerns.

. Padece insomnio.


Procedencia
Nombre original del personaje: Cloé Lorsange
Procedencia: RedNicotine
Img:


Última edición por Cloé Lorsange el Mar Nov 08, 2016 11:40 pm, editado 1 vez
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Myrmidon

Cargo :
Asesina | Ladrona

Autoridad :
-

Inventario :
Espada de bronce [1]
Vulnerary [2]
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Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
524


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Re: "Mira directamente al Abismo..."

Mensaje por Eliwood el Miér Nov 09, 2016 12:15 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenida!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gota de Veneno [2]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2952


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