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[Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

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[Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Uroko el Jue 3 Nov 2016 - 20:15

Los pasos resonaban, al ritmo marcado por el culpable de los pasos. Pero el dragón blanco no era el culpable de ellos en ese momento, aunque hacía escasos minutos sí pudiera haber sido el culpable de romper el silencio que había invadido aquella sala que había decidido que sería su 'escondrijo'. Porque no llevaba ahí todo el día, no. ¿Cómo iba a pretender acomodarse sin algo que picotear y un buen vino que beber para disfrutar de uno de los libros que había 'tomado prestado'? No, no, esa idea era inconcebible para la mentalidad de Uroko. Si no había entretenimiento, comida y alcohol, no había nada. Habitualmente, durante años, había sido así al menos.

Porque no siempre había cargado con esa actitud despreocupada, no siempre había sido despegado del resto de aquella manera tan marcada, no siempre había sido tan mordaz y 'molesto' como en esa etapa de su vida. No, había cambiado mucho... ¿realmente había cambiado? ¿No? ¿Acaso esa actitud era una mascara? ¿Tal vez su mente necesitará ese desapego para sobrellevar las memorias que cargaba? Eso, ni él mismo podría afirmar de manera rotunda la respuesta. No quería tocar esas memorias, esas emociones que tuvo en su momento, pero a su vez sabía lo importante que era no olvidarlas, tenerlas presente en su vida. Esa contradicción, esa búsqueda del equilibrio realmente era uno de los objetivos del albino. Pero claro... ¿quién iba a conocer eso?

Sentado, más bien semirecostado, en una relajada postura sobre uno de los sofás que aquella amplia sala tenía y dejando el tomo del libro apoyado sobre su regazo, daba realmente la sensación de simplemente estar vagueando. Y como si fuera aún más necesario transmitir esa sensación, sus labios se entreabrieron para bostezar sin miramiento alguno, pasando a frotarse poco después los azulados orbes donde una rebelde lágrima había asomado por aquel bostezo. Se había equivocado de libro...y eso que él había creído que merecería la pena... era verdad eso de 'No juzgues el libro por su portada', ¿no? Y aunque los pasos, suaves, seguían resonando como un efímero eco que se colaba a la sala por el pequeño espacio de la puerta que se mantenía entreabierta, la atención del laguz no se desvió de las letras escritas en las páginas del libro, como si aún esperase que todo diera un giro de los acontecimientos en la historia que no había por donde cogerla.

Pero lo que dio un giro fue la dirección de los pasos que se acercaban más. Y el sonido de la puerta abrirse causó que, entonces sí, la rasgada pupila de Uroko se separara de donde había estado fijada y se dirigiera a la entrada que prácticamente tenía a escasos metros a su lado derecho. Se inclinó más hacia la dirección de la puerta, causando que si ya de por sí estaba a un paso de quedar tumbado, acabará cayendo de costado sobre la extensión del mullido sofá y sin molestarse en incorporarse asomó la cabeza por el reposabrazos.- Vaya, qué sorpresa -pronunció tras unos segundos de silencio absoluto tras reconocer a la figura que vio en el umbral de la puerta. Pero, tras eso, solo se incorporó con el objetivo de alcanzar la copa que contenía aún varios sorbos de la 'bebida espirituosa' -como se puede decir al vino en términos líricos, qué bonito queda a veces cambiar las palabras- y poder llevarla hasta sus labios para tomar un poco, removiéndola en suaves gesto elípticos para ver como el contenido se movía al vals del ritmo silencioso de su mano.- ¿Qué trae por esta zona al príncipe Kurth a estas horas? Inusual, inusual...-murmuró lo último como si fuera para sí mismo, pero dejándose escuchar a conciencia por el joven y, tras relamer no sin cierto deleite mal disimulado los restos de la bebida de sus labios, tornó su mirada para poder observar de soslayo al príncipe.- No me diga... ¿Acaso se aburría y decidió visitar al viejo Uroko para hacerle compañía? -pronunció con un fingido tono risueño y tosco, imitando de esa forma a lo que parecería ser un anciano bonachón y vivaracho que ni estando verdaderamente borracho podría alguien afirmar que le pegara al blanco dragón. No...sin duda Uroko era de todo menos un viejo bonachón y vivaracho.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Kurthnaga el Sáb 5 Nov 2016 - 15:43

Los primeros días en Goldoa después de aquel viaje en el que Kurthnaga había incluso salido del continente, habían sido muy positivos. Su humor había mejorado a pasos apresurados y el hecho de que comprobase que su país no solo se encontraba bien sino que los ataques de los emergidos habían disminuido, provocando que el ambiente de tranquilidad que existía unos siglos atrás se reinstaurase no era algo que esperaba que sucediese mientras estaba fuera. Era triste pensar de aquel modo pero no creía que con una política tan anticuada como la de su padre, consiguiese solucionar una situación que había surgido como “nueva” pero una vez más, la voz de la experiencia era más fuerte que todo lo que Kurthnaga hubiera podido aprender en todas las páginas impregnadas de tinta de los voluminosos tomos que había en la biblioteca real.

Pero como tan rápido su humor subió a la alegría de ver como podía estar de vuelta en Goldoa y sentirse como en casa; una sensación que había perdido décadas atrás, su humor volvió a bajar a la oscuridad de la tristeza. Porque era cierto que ahora Goldoa era un gran lugar en el que quedarse, y no estaba allí a desgana: quería aprovechar todo el tiempo que había pasado viajando fuera para volver a ajustar su rutina con sus responsabilidades y para volver a pasar más tiempo con su padre, aun no siendo posible la gran mayoría de tiempo. Pero se había aferrado a su país porque en la vuelta de su viaje había agarrado un miedo atroz a los beorcs; su motivación inicial para emprender un viaje fuera de su país era el de ver con sus propios ojos que era la realidad que se encontraba fuera de murallas. Antes de irse no creía que los beorcs fueran malos ni buenos; sino como todo en la vida habían casos y casos.

Sin embargo, aunque la realidad le había demostrado que eso era cierto, también había visto mucha maldad en los que no tenían tan buenas intenciones y aquello realmente le había afectado más de lo que debería. En el pasado nunca había tenido miedo de que algo le sucediese mientras estuviera fuera y no pudiere pedir ningún tipo de ayuda; en el pasado simplemente tenía la convicción de que las cosas eventualmente harían que todo saliese lo mejor posible, y que aunque herido o cansado, podría estar de vuelta a su país. Ahora que había visto esa maldad no estaba tan seguro y tenía miedo de no poder regresar y quedarse con muchas que decir y realizar en su vida. El joven dragón negro odiaba sentirse así, porque si se quedaba ahí encallado no podría seguir creciendo y en momentos así necesitaba desfogarse y no solo sacar todas las ideas de dentro de sí, sino que alguien le escuchase y diera su opinión... ¿Pero quién?

Y eventualmente, la imagen de uno de los consejeros de la corte se le apareció en la mente. No era que tuvieran mucha confianza, por no decir que probablemente no habían hablado más de lo necesario pero había escuchado el rumor de que había estado bastante tiempo fuera del país, quizás... hablar con él era una buena idea. Así que después de preguntarle a los guardias si sabían donde se encontraba, Kurthnaga se dirigió a una de las grandes salas de palacio esperando encontrarle allí y no tener que comprobar sala por sala. Y no pudo evitar sentirse aliviado al ver que efectivamente se encontraba en uno de los sillones... ¿leyendo un libro? Aunque a pesar de ello, se sobresaltó un poco al escuchar como se refería a él mientras el príncipe se acercaba. - Ah, oh... ¿Está ocupado? No pretendía interrumpir su lectura, perdón. - Evitó nombrar el hecho de que se encontraba bebiendo una copa de lo que por el color parecía vino, no era nada malo con sus medidas y como no le conocía demasiado no estaba en posición de juzgar nada. - Respecto a eso... No es que me aburra precisamente pero me gustaría hablar con usted, si tiene tiempo para dedicarme, por supuesto. Sino le buscaré en otro momento. - No le gustaba exigir cosas a pesar de ser un príncipe y siempre había sido muy educado, no tenía prisa para hacer cosas aunque sus pensamientos le comprimiesen el pecho de la angustia; no quería ser una molestia para nadie. Así que por aquel motivo se quedo en pie delante del dragón más mayor hasta que este le respondiera si podía quedarse o no.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Uroko el Dom 6 Nov 2016 - 9:37

No hacía falta ser muy avispado para poder captar la inquietud creciente de aquel joven laguz aunque estuviera mostrando una perfecta actitud de cortesía y amabilidad. Y ya no era ni por la habilidad propia de los de su raza de poder ser más espirituales y captar las emociones del resto de su especie, no. Es que se veía a leguas eso, y quien no lo hiciera estaba ciego y con un radar atrofiado.

- No es inconveniente, sin duda su presencia ha sido más interesante que todo lo que llevaba leído -confesó sin pizca de vergüenza, siendo todavía más mordaz aquella respuesta teniendo en cuenta que el libro apoyado sobre su regazo estaba abierto por más de la mitad. Pero cuando iba a apurar ya la poca bebida que quedaba en aquella copa, llevándola a sus labios, soltó un bufido que hizo que algunas gotas de ese característico color salieran fuera por culpa de las palabras de aquel príncipe. Y tras unos instantes en los que mantuvo silencio mientras retiraba de su nariz alguna gota rebelde, soltó una carcajada grande y larga. Tener tiempo para dedicarle...- ¡Curioso! -Exclamó aún medio riéndose mientras dejaba sobre aquella mesita la copa para que no volviera a ocurrir algo similar a lo que había pasado, y en un decidido gesto cerró el libro y también lo dejó a un lado para poder cruzar sus piernas y brazos. Y tras reprimir la risa, clavó su mirada aguda y rasgada en los rojizos orbes del chico que tenía enfrente.- ¿Le está preguntando a un subordinado que su único objetivo de estar aquí es precisamente ceder su tiempo y opinión cuando se requiera si podría dedicarle un poco de su tiempo? -Inquirió mientras sus labios se curvaban en una media sonrisa, ladeando un tanto su rostro y causando que algunos de aquellos mechones albinos se movieran en una suave onda sobre sus hombros.

Claro, desde su perspectiva aquello era casi rozando lo estúpido, se suponía que estaba para eso. Y a ser sincero, bastante vagueaba a diario como para decir que pudiera estar realmente ocupado con algo. Que su actuar, su personalidad, chocaran mucho en comparación con lo que se podía esperar de un subordinado de la corte, era otra cosa completamente distinta, pero....a la vez, esa perspectiva tan distinta y variada podía ser precisamente lo que le podía hacer alguien capaz de preveer cosas que otros no. Y él, aunque no lo aparentara, estaba satisfecho y hasta casi orgulloso de poder ofrecer ayuda a su patria.

- Dejando de lado el protocolo de cortesía, su Alteza... -y con un simple gesto de su mano le indicó que se sentase donde quisiera.- Usted tiene, como toda su familia, permiso para pedir mi tiempo cuando sea necesario. Sea cual sea la causa, desde un consejo para ayudar al reino como un insignificante detalle personal que no sabe como lidiar. Recuérdelo -Y tras esas palabras, dejó apoyar su codo sobre uno de los reposabrazos del sofá únicamente con el objetivo de dejar reposar su mentón sobre el dorso de su mano, manteniendo en sus labios aquella media sonrisa que, aunque le quitaba seriedad a sus palabras, sus ojos eran un fiel reflejo de la sabiduría y seriedad con lo que las había pronunciado.

-Así que, por favor, dígame qué es lo que necesita hablar. Soy todo oídos.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Kurthnaga el Miér 9 Nov 2016 - 8:13

Kurthnaga se sorprendió un poco de las palabras directas del consejero Uroko, en realidad opinaba que aquello era algo bueno; porque no quería que sus subordinaran maquillaran sus palabras para que le hicieran sentir mejor, le gustaba la gente que era clara con sus palabras y aunque no conocía a aquel dragón tanto como quisiese, esa era la impresión que le provocaba y realmente le gustaría que estuviera en lo cierto. Aunque esperó a que el otro dragón continuase con sus palabras, tampoco había previsto aquella carcajada después de que bebiese de su copa. - ¿C-curioso? - Definitivamente Kurthnaga no estaba acostumbrar a tratar con personalidades como aquellas, pero quizás era solamente cuestión de tiempo.

-Son nuestros subordinados, no nuestros esclavos... Se sobreentiende que tienen una vida fuera de palacio o no siempre tienen que estar plenamente a nuestra disposición si no es una ocasión de necesidad, por eso preguntaba, mis problemas personales no creo que se puedan considerar con una carga tan importante. - Si hubiera sido por algún otro requerimiento, podría ser que Kurthnaga hubiera sido más firme con sus palabras; pero a decir verdad, en su personalidad no estaba actuar de una forma tan firme como la de su padre, porque además para el joven dragón las cosas no eran negras o blancas, sino que solían ser de una tonalidad grisácea. Era más flexible por su mentalidad abierta aunque podría decirse que ahora ya no estaba seguro de que aquello fuera algo bueno, porque haber intentado abrir su mente para ver las cosas con sus propios ojos había hecho que tuviera miedo al comprobar que las cosas no eran como simplemente él se imaginaba.

-Muchas gracias. - Aún sin tomar asiento, Kurthnaga le dedicó una leve reverencia a aquel dragón por las palabras de que podían contar con él cuando era necesario, oír aquello por la propia persona aunque la situación lo impulsase, siempre era agradable. Así que después de aquello y con el gesto ajeno de que podía tomar sitio, Kurthnaga se sentó en una de las butacas que quedaban en frente de él para que no fuera incomodo ir girando la cabeza todo el rato. Empezó a entrelazar los dedos de sus manos de forma nerviosa, sin saber como empezar la conversación. - Um... No sé como ser conciso con lo que quiero preguntar. Espero que no tenga prisa, mejor empiezo desde el principio...

Sin contexto no estaba seguro si se entendería el núcleo de su preocupación así que aunque fuera un poco pesado creía que aquella era la mejor opción. - Verá, um... ¿He estado viajando los últimos dos años? Se supone que es secreto pero no creo que nadie sea estúpido suficiente como para no relacionar mis largas ausencias en palacio, ni siquiera mi Padre que se supone que es por quien no he dicho palabra de esto. Pero mi padre no es la cuestión aquí. Viajé para ver las cosas con mis propios ojos y tener una idea propia, no una inculcada por otros, pero no esperaba ver... Tanta maldad y tanta buena fe al mismo tiempo ahí fuera. - Suspiró un poco y dejó de mover sus dedos con aquel tic nervioso, de rehuir la mirada para esta vez parecer más serio mientras se atrevía a ver al consejero directamente a sus ojos. - He escuchado que usted estuvo fuera, sé que no es comparable pero creo que al haber estado fuera de Goldoa es el más adecuado para compartir mi preocupación... Tengo miedo de lo que hay allí fuera. Los beorc... no lo sé, no quiero decir nada porque no quiero usar palabras fuertes. Siento que he retrocedido al salir fuera del país y no sé como encararlo, quizás nunca tendría que haber llevado la contraria a nadie.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Uroko el Vie 11 Nov 2016 - 13:16

- Mi cargo aquí no es solo servir a nuestro país, debería saberlo. Créame que si me sintiera obligado u ocupado, no dudaría en aclararlo. Callándolo y solo fingiendo una estúpida cortesía más destinada a agasajar por beneficios que por ofrecer la ayuda no me interesa. - Y, esas palabras aunque con indiferencia, fueron también pronunciadas con una honestidad palpable en su voz mientras atrapaba entre los dedos de su mano izquierda algunos mechones albinos que se precipitaban por sus hombros para comprobar que no hubieran quedado ensuciados de la rojiza bebida que antes casi había escupido por la carcajada, dejando de esa manera que la luz reflectara contra las escamas de de un peculiar tornasol que se veían en su brazo y brillaran sutilmente en un efímero tililar.

Por que, si estaba afirmando ser honesto con aquellas palabras, no iba a demostrar no serlo, obviamente. Ni le convenía ni quería. Él había vuelto a su patria, a su 'hogar' con el único objetivo de no cometer los errores del pasado de nuevo, de evitar que algo similar, cargado de traiciones y sufrimiento, invadiese Goldoa. No quería permitir eso, pero, a su vez, había aprendido que sólo dedicarse a un objetivo no era ni fructífero ni sano. El estrés, el rencor, el odio... todas las sensaciones que carcomieran una mente acabarían carcomiendo también el cuerpo. De ahí que buscara un equilibrio entre las emociones y la lógica, el deber. Eso él bien lo sabía... cargaba con demasiados años detrás llenos de sufrimiento, ira, desamparo, soledad, aflicción, tristeza...

- ¿Qué le acabo de decir? No solo no estoy ocupado si no que encima lo poco que pudiera estar haciendo me estaba causando sueño. Así que hable todo lo que necesite para poder explicarse como quiera - Le aclaró con una media sonrisa, mordaz aunque manteniendo el tono de respeto que mantenía más por costumbre que por responsabilidad. Porque la perspectiva de  ser alguien con un alto cargo, con una responsabilidad en sus hombros, Uroko intuía que podía llegar a resultar dura, incomprendida e incluso solitaria. Sin duda, alguien responsable de la importancia que sus palabras y actos pudieran tener en el exterior, tenía que ser fuerte y mantenerse firme en los momentos adecuados. Pero, precisamente por eso, era por lo que podían tener sus momentos de dudas, de decadencia y de necesitar apoyo.

Pero, y como debía de ser, cuando aquel joven dragón negro comenzó a relatar lo que parecía ser el epílogo a la verdadera cuestión del asunto, mantuvo silencio, un imperturbable silencio plasmado en todo su cuerpo que únicamente, acomodado en una relajada postura en el sillón, prestaba atención tanto a las palabras como a la figura entera de aquel que estaba siendo en ese momento su acompañante, observando como la inquietud se hacía más plasmada en el príncipe  con ese simple gesto de entrelazar los dedos. Así que había querido observar más culturas... descubrir más de aquello que no había tenido ocasión de descubrir... Esa intención, causó que un brillo de casi ternura cruzará sus azulados orbes rasgados debido al recuerdo de su propio pasado, cómo él mismo había decidido, en un punto de su historia, hacer lo mismo, descubrir, tener esperanza. Y aunque no se arrepentía de esa decisión, sí era verdad que lo que recibió a cambio fue un duro golpe a su integridad emocional. - Descubriste los dos extremos más lejanos de la realidad -resumió en una clara frase mientras cerraba sus ojos, sonriendo suavemente mientras inclinaba un poco su cabeza al frente. Y... con todo ello, podía suponer qué sería el tema referido después de aquello...

Y así fue, y cuando sus orbes se abrieron al escuchar las palabras del príncipe, clavando su irisada mirada en los rojizos orbes ajenos, una sombra de amenaza cubrió sus orbes, pero rápidamente se mitigó al entrecerrar sus orbes y suavizar su expresión en una de comprensión. Bueno.... no podía culparlo. De alguna forma le podía comprender tanto por ello que, se creía estar viéndose a él hacía unos siglos atrás. - Déjeme dejarle claro una cosa desde el inicio. Aunque yo, un humilde servidor que de vez en cuando manga algún libro de la biblioteca para entretenerse, -sonrió con aire 'inocente' - sirvo como un confidente ya no solo como un consejero, sí es cierto que no tengo ninguna obligación de contar nada referente a mis experiencias. -añadió al final con su rostro plasmando una arraigada seriedad respecto a sus palabras. Mas no tardó demasiado en cruzar sus brazos y sonreír, más despreocupado. - Pero, mi opinión siempre estará disponible, y mis oídos dispuestos a escuchar la opinión del resto. Por eso, creo que no hizo mal al querer descubrir en su piel lo que quería saber y hacerse con su propia idea, aunque esa idea le lleve al miedo e inquietud sobre qué hacer. Dígame: ¿se arrepiente de haber hecho aquellos viajes?
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Kurthnaga el Lun 14 Nov 2016 - 7:42

- Me alegra conocer que tiene ese punto de vista sobre su cargo, aunque sabrá que no todas las personas tienen esa visión sobre el cargo que desempeñan, incluso si esa supongo que debería ser la correcta. - No todos eran honestos, incluso habían algunos dragones que tenían buenas intenciones y que no expresaban su honestidad de aquella manera. Fuere como fuere, mientras tuvieran lealtad a la patria y no ocasionasen problemas a la corte, tampoco tenían razón de peso como para no tener diferentes puntos de visión dentro de la corte real. Aunque dentro de su variedad, la mentalidad goldoniana había que admitir que no era demasiado extremada en sus diferencias...

No estaba acostumbrado a ser tratado de esa forma por los altos cargos pero al mismo tiempo le gustaba la forma directa en la que Uroko hablaba, no solo su honestidad le parecía un rasgo característico. Así que se relajó un poco más en cuanto le dijo que podía tomarse su tiempo para explicar como si quisiese el punto al que quería llegar, la verdad es que aunque tenía mucha confianza a su guardaespaldas y a algunos laguz fuera de Goldoa; simplemente no estaba seguro de si podía contarles a ellos que había agarrado miedo a salir de allí y a ver a los beorc. ¡Se suponía que salir de su país tenía que hacer que sus conocimientos aumentaran y que tuviera más opciones con las que escoger una vez de vuelta!

O eso es lo que se suponía. ¿Qué había conseguido en realidad? Cerrar su mente todavía más. Aceptar el aislacionismo de su país, creer que era la idea correcta y admitir que si no se volvía a topar con un beorc en su vida; quizás estaría más tranquilo. Recordaba que algunas veces en el pasado, algunos laguz de la Alianza se habían referido a él “como quien supondría un soplo de brisa fresca a su país” refiriéndose a que sus ideas no coincidían totalmente con las de su padre. Pero por primera vez en su vida, su forma de pensar parecía coincidir bastante con la de los dragones de Goldoa y se lamentaba de sus anteriores ideas, pensando que Dhegisnea había sido sabio en lo que le había querido inculcar. Y Kurthnaga se sentía estúpido por haber nadado a contracorriente.

Por eso apreciaba que en parte, pudiera comentar sus preocupaciones a otra persona porque aunque quizás no le pudiera decir que era lo que tenía que hacer a continuación o decir algo que pudiera calmarle el alma, al menos podría desahogarse un poco y eso ya era un paso. - Exacto, suponía que... Saldría de Goldoa y podría ver diferentes cosas sí, pero no esperaba encontrarme con situaciones tan contrapuestas. Me imagino que con la ideología tan homogénea de Goldoa no estaba preparado para enfrontarme a esta realidad. - Aunque fuera muy liberal para ser un dragón no significaba que fuera lo suficientemente maduro en cuanto a mente, quizás tendría alrededor de un siglo de edad y eso era una noticia impresionante para un beorc. ¿Pero para un dragón? No era más que un niño, y en su caso, un niño que había sido demasiado sobreprotegido.

-¡Oh, no! No tiene que explicarme nada referente a sí mismo, con que use la experiencia que ha obtenido para contestarme aunque sea con un monosílabo me es suficiente. Sera egoísta decirlo así pero esto es sobre mí, no tiene que contarme nada sobre su vida de forma directa. - No tenían ningún tipo de confianza así que tampoco quería presionar a su consejero para que le dijese nada personal porque aquella no era su obligación, por brindar consejo usaría sus experiencias vividas pero el príncipe no esperaba que se las contase como tal. Con la última pregunta asintió con la cabeza lentamente hasta que dio una respuesta con palabras. - Sí, me arrepiento, me arrepiento muchísimo. - Su voz sonaba algo rota pero la verdad es que no estaba preparado mentalmente para tocar esos temas aún. - Algo que me gustaba tener antes era... Un punto de vista objetivo, es decir, una opinión de a mi me parece que lo correcto es una cosa aunque entiendo que otros opinen de otra forma. Ahora mi punto de vista ha cambiado y no quiero ser la clase de dragón que se deja llevar por los sentimientos, sobretodo negativos, porque no tengo la fortaleza ni la madurez para mantenerme calmado y no quiero cometer ninguna estupidez que deje a mi país en mal lugar por actuar sin pensar.

Seguía pensando sobre sí mismo como un pacifista, aunque tuviera fundamentos de hecho para que no se sintiese cómodo cerca de humanos, prefería simplemente no tener ninguna relación con ellos antes que hacer algo que pudiera resultar de lo más inoportuno. Porque además se le tenía que sumar el hecho de que no controlaba su poder y eso podía ser como una bomba de relojería eventualmente en su contra. - No lo sé, soy consciente de que quedarme aquí recluido por miedo al exterior y para que todo siga siendo como yo lo recuerdo de niño no me beneficiará en absoluto pero soy incapaz de tomar ninguna dirección hacía el futuro. Estoy... atascado una vez más.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Uroko el Jue 17 Nov 2016 - 17:36

- Claro que sé eso. Pero, y si le soy completamente sincero, lo que el resto piensen me importa poco mientras no conlleve problemas más allá de los que ellos mismos puedan tener -admitió con simpleza, incluso llegando a encogerse de hombros suavemente seguido de sus palabras. Y era verdad, Uroko consideraba que la sinceridad era una característica importante a la hora de poder relacionarse con el resto, comprenderlos y poder llegar a un estado de armonía. Y aunque él no era abierto respecto a sus sentimientos o historia, era terriblemente directo y sincero con el resto de cuestiones. Y aunque a alguien pudiera ofenderle sus palabras, no se echaría para atrás. Porque, echarse hacia atrás, sería renegar de la realidad. Y, a su vez, no había que confundir el suavizar algo con el soltar una 'mentira piadosa'.- Alguien que, solo está dejando ver que está dispuesto a todo sin tener en cuenta su integridad, acabará avasallado. Y traerá problemas, por abandonarse a sí mismo por decir 'si' a todo. Al final, solo serán consecuencias desagradables.

Pero tras esa aclaración, volvió a mantener silencio. Un silencio calmado y centrado en la explicación que aquel príncipe estaba exponiendo para poder dar a comprender lo que ocurría, aquello que le tornaba tan inquieto. Y sin duda, no era algo pequeño. El miedo, el temor era difícil de superar, y la idea que estaba dejando ver, probablemente, le fuera a limitar y estaba carcomiendo al joven dragón por dentro. De eso, no cabía duda alguna. Sus orbes se entrecerraron con suavidad mientras se reclinaba más hacia atrás hasta dejar apoyada por completo su espalda en el respaldo del sofá.- Bueno, si no arriesgaba a conocer, no sabría nunca con qué se toparía. De por sí, el mero hecho de haber salido ya constituye una ruptura en la mentalidad de nuestro país -y por supuesto, él no opinaba que eso fuera malo, a diferencia de como podrían opinar y debatir un gran porcentaje de la población de Goldoa. Pero, porque a su vez, tenía motivos para pensar así. No todo eran sonrisas y felicidad fuera, si no todo lo contrario. Pero, descubrir y vivir nuevas vivencias te hacía más fuerte, te curtía física y mentalmente. Y aunque ahora ese joven príncipe pudiera estar abrumado por lo que descubrió, sin duda le sería favorable en un futuro.

Las comisuras de sus labios se curvaron en una media sonrisa al escuchar la aclaración sobre no decir nada respecto a su pasado. De todas formas, aunque hubiera insistido, habría derivado el tema a un terreno más cómodo, por lo que aquello llegó a causarle casi gracia. Pero, la sonrisa se fue mitigando en cuanto vio aquel lento gesto de la cabeza del pelinegro y que, indicaba un asentimiento a aquella pregunta que le había realizado. Y, con una marcada neutralidad, siguió escuchando la voz tintada de aquellas emociones que embargaban al príncipe.- Entiendo...  Pero -y en ese momento, se irguió lo justo para poder tomar entre sus dedos en un fluido gesto aquella copa y darle un trago a la bebida, sin prisa alguna por responder hasta que no bajó esa copa y la dejó a la altura de su pecho.- ¿Se da cuenta que, precisamente, las emociones son las causantes de que los puntos de vista sean tan únicos entre unos y otros? La historia de alguien influencia claramente en su actuar, su pensar y su hablar. Y que se arrepienta de un cambio que, ya sea bueno o malo, le esté ayudando a comprender más sobre el mundo y cómo verlo, es algo triste.

- Sé perfectamente que está en una etapa dura, que aún tiene el temor y las dudas clavadas en su pecho... que  esos sentimientos, esas emociones, ahora mismo son caóticas como una tormenta en su mente -su mano se extendió hasta dejar de nuevo la copa sobre aquella mesita en la que había estado y, volteando solo un poco su rostro, miró al joven dragón negro de reojo con una leve sonrisa.- Pero, creo que debería tomar un tiempo para reflexionar. Dejar que en ese tiempo sus recuerdos y emociones se instalen y, poder controlarlos. De esa manera, será como pueda ser capaz de sacar un aprendizaje de lo ocurrido y, un protocolo de lo qué hacer en un futuro. Pero, no se apure, Príncipe. Estar ansioso por buscar una solución, a veces, es el error más grande que se puede cometer.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Kurthnaga el Mar 29 Nov 2016 - 7:38

- Entiendo, de todas formas sería injusto que tuviera que afectarle de algún modo lo que los otros opinaran. - Porque aunque en Goldoa la ideología de sus ciudadanos fuera bastante unificada, eso no quitaba que cada uno como individuo pudiera tener sus propias diferencias y ser distintos unos de otros mientras no causaren un mal a la sociedad; Kurthnaga era de la idea que si no eran diferentes unos a otros, sus conversaciones y relaciones entre dragones serían de lo más aburridas y después de todo, cada uno tenía prioridades diferentes en la vida. Él todavía era joven y todavía no tenía aquellas ideas demasiado claras en su mente, pero de algún modo u otro, también por su juventud sus ideas habían sido de lo más radicales, aunque ahora entendiera un poco más la “esencia de Goldoa”. Era pacifista, ¿Porqué no iba a gustarle que la tranquilidad fuera el máximo ideal en su nación?

Escuchaba las palabras del consejero Uroko y no podía evitar resaltar en especial que se le veía como un tipo tranquilo, pero de ideas claras. A veces, al príncipe le temblaba de voz o necesitaba algunos segundos entre una frase y la siguiente para reorganizar los pensamientos en su mente para que no fueran contradictorios. Porque en su mente, prefería tomarse las cosas en calma que decir un montón de palabras que entre sí no tenían ninguna clase de sentido pero a veces no le gustaba la sensación de vulnerabilidad que transmitía al exterior, pero suponía que le quedaba mucho por vivir hasta que lo pudiera solucionar y no era algo que fuera a cambiar de la noche a la mañana.

Suspiró profundamente al escuchar sobre que viajar fuera era ya romper con la ideología del país, porque sí, estaba en lo cierto. - Es difícil... Porque por un lado supongo que viajar, abrir la mente y ser más consciente de lo que me rodea es algo que favorece a mis conocimientos, independientemente de sí estoy cómodo con ello. Pero... No puedo evitar pensar que si mi padre realmente no quería que dejara el país sería por algún motivo, me refiero, creo que me está protegiendo de algo; ¿Era realmente la maldad que puede haber en los beorcs? Aunque después de todo lo visto, no quiero una respuesta a ello. - Décadas atrás no podía entender porque Dhegisnea actuaba totalmente del modo en el que lo hacía, y probablemente, ahora tampoco  lo entendería pero el joven dragón negro había adquirido unas pinceladas de la realidad. Él había intentado actuar por su cuenta, pelear, ver el mundo con sus propios ojos por creer que en Goldoa lo que existía no era cierto. Pero tras volver de Elibe, ¿Que se había encontrado? Una Goldoa que había podido resistir a la amenaza de los emergidos y que incluso, estos pareciere que se hubieran retirado, aunque fuera temporalmente. Era él quien no entendía lo que estaba sucediendo, no su padre.

Se quedó unos minutos en silencio, escuchando todo lo que el dragón más mayor tenía que aportar. Kurthnaga se tapó parte del rostro con las manos, porque él era muy transparente con sus sentimientos cuando se abría a los demás con sus propias preocupaciones y por eso en parte, no solía hacerlo, porque no le gustaba que los demás pudieran verle en ese estado. Era consciente que todos tenían sus propias problemáticas y no quería que encima tuvieran que cargar con las de un egoísta y joven príncipe. Subió sus piernas encima de la butaca y las rodeó con sus brazos, apoyando su cabeza en ellas para mirar hacía otra dirección. - Entiendo que... las sensaciones y como percibimos el mundo es lo que nos hace únicos. Pero no lo sé, cuantas más vueltas le doy al asunto; más miedo tengo de los recuerdos que se proyectan en mi mente. No creo que olvidar sea algo bueno tampoco, porque esas cosas siguen ahí pero reflexionar me duele, quizás es pronto para sacar esos pensamientos a luz.

También se encontraba con la problemática de que en toda su vida nunca se había encontrado en una situación como aquella; en el punto de que si había algún pequeño problema en su vida, no era un obstáculo muy grande el sobrepasarlo y buscar una solución por ello. Pero claro estaba, nunca se podía equiparar a una realidad tan chocante como todo lo que había fuera de las murallas. - Creo que en parte, también me estoy apresurando, en el punto de que... Antes había estado ansioso por recorrer cada rincón del mundo y estaba bien con eso, porque mis primeros meses de viaje no habían sido muy terribles pero ahora solo quiero quedarme en Goldoa por la protección que me ofrece. Siento la necesidad de arreglar cosas fuera que no llegué a terminar pero... No quiero salir de aquí. ¿Cree que el tiempo lo solucionará? Me agobia pensar en tener que confiar todo lo que no puedo hacer en otros, incluso si hay la confianza necesaria.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Uroko el Dom 18 Dic 2016 - 16:02

- Sería injusto, qué duda cabe. Pero, eso también es parte de la realidad. La realidad no es justa, lo que hay fuera no es justo y, a veces, ni siquiera lo que crees conocer es realmente justo. -pronunció y, eso tenía un respaldo del pasado. Recordaba el momento en que sus padres fueron exiliados, y él decidió seguir el mismo sino que ellos para no abandonarlos. En ese momento, no había comprendido el porqué habían sido tratados de aquella manera, ya que ellos eran inocentes, solo habían sido manipulados en una absurda treta. Con ellos no habían sido justos, ni dentro de su patria ni fuera tampoco. Toda la crueldad posible de recibir la habían recibido, y él, Morgan, había sido capaz de verlo. Y ya no quedaba nadie que le recordara la verdad y que le dijera que, sus recuerdos eran reales y no distorsionados por las fuertes emociones que le habían dominado en su momento.

Y al comenzar a escuchar de nuevo las palabras del joven dragón, hizo que de nuevo mantuviera silencio, un silencio calmado y lo más relajado posible para mantener una conversación de aquel calibre ya que, lo que estaba claro era que no estaba siendo nada fácil para el pequeño príncipe el contar aquello, a pesar que, el poder desahogarse y buscar una posible solución le ayudaría. - Los padres, aquellos que realmente se preocupan de sus hijos, quieren que se mantengan lo más seguros posibles, y a veces se olvidan que, para poder aprender realmente y vivir, deben descubrir por ellos mismos su alrededor.-claro, eso no implicaba que el camino fuera a ser más cómodo. - Pero, el dejar que alguien a quien quieres siga solo su camino, es duro. Y más cuando ese alguien tiene tanto peso sobre sus hombros o, lo tendrá -y aunque sabía que eso caería probablemente como una losa en aquel laguz, era la verdad. Sólo por eso era que lo había dicho.

Y es que, las dudas, el temor, el miedo a fallar, a decepcionar… Claro que todo aquello dolía. Dolía, se clavaba en la mente y no se apartaba bajo ningún concepto. Era duro superar eso, y asimilarlo. Era realmente duro… pero, Uroko percibía perfectamente la sinceridad del joven, que realmente quería arreglar eso, que su deseo era el de no ocasionar problemas. Que aquello que lo angustiaba, se amplificaba por el miedo a no ser capaz, a no llegar a las expectativas… Por eso, se incorporó en un fluido gesto, causando que la nívea cabellera ondeara un momento sobre su espalda a medida que se acercaba a donde se encontraba el joven laguz y, una vez quedó frente a él, fue cuando extendió su mano para posarla suavemente sobre la oscura cabellera que poseía el príncipe de Goldoa. - Está cometiendo el mismo error que antes. Está tan ansioso por encontrar un remedio a este nudo en su mente que puede llegar a arrepentirse de nuevo. No se apresure.-y tras pronunciar aquello, retiró su mano solo para poder acuclillarse hasta quedar a la misma altura que el contrario.- Recuerde que, hay gente que ni se hubiera replanteado salir de su casa. Que aceptando su ignorancia y comodidad, no se atreverían a dejarla de lado por conocer más. Por eso, el atreverse a salir, a conocer y a comprender mejor, me parece muy loable. Que este viaje haya hecho que tenga tanto para reflexionar es bueno. En un futuro lo será. Pero, no puede pretender que en un corto periodo de tiempo sea capaz de recordarlo y no sentirse mal por ello.- e incoporándose hasta quedar de nuevo erguido, dio media vuelta para volver al que había sido su asiento durante toda aquella charla.- Así que, respondiendo a su pregunta: Sí. Creo que el tiempo lo solucionará. Al igual que creo que solucionará el hecho de que ahora no sea capaz de pensar en salir de nuevo de aquí, y al igual que creo que será capaz de recordar todo lo pasado como algo de lo que aprender y tener en cuenta.-sonrió levemente de lado y se sentó una vez alcanzó el sofá en el que había estado acomodado. Y tras cruzar sus piernas y brazos, observó fijamente al joven dragón negro, tan seguro y sereno como lo había estado en primera instancia. Porque… si ni él mismo se mostraba seguro de sus palabras, ¿cómo iba a esperar que le pudiera escuchar aquel joven?.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Kurthnaga el Dom 29 Ene 2017 - 15:05

Solo murmuró algo ininteligible ante las palabras del dragón más mayor, porque Kurthnaga era consciente de que el mundo era mucho más injusto de lo que el creía; de lo que él había podido experimentar en Goldoa. Pero quizás había salido en busca de una aventura con una idea muy positiva en su mente, lo que después al afrontar la realidad había caído en picado en un pozo de injusticias, desgracias y caos que no había esperado encontrar con tal magnitud, debido a que en Goldoa la vida no era una montaña rusa sino que las longevas vidas de los dragones constaban de unos días con una rutina muy marcada, la cual no aportaba ningún tipo de emoción negativa tan extrema como se podría encontrar con facilidad en el exterior. Siempre había tratado de afrontar sus problemas a su manera, porque después de que sus hermanos desapareciesen, no quería que su padre tuviera que además de atender sus responsabilidades, escuchar los lamentos de su hijo más joven. Por eso aunque no tuviera una relación muy directa con el consejero Uroko, apreciaba que dedicase su tiempo a escucharle, a darle su opinión.

- No puedo decir que esa posición que los padres adoptan sobre sus hijos sea muy egoísta, porque aunque no puedo completamente ponerme en lugar de un padre de familia, tampoco me gustaría que nada malo le ocurriese a mi familia. - De su alrededor, Kurthnaga siempre era el más joven de los dragones, aunque eso había cambiado recientemente con la llegada a Palacio real de un dragón blanco procedente de un clan que había caído, pero aunque Jafar fuera más joven que él; la gran mayoría de dragones le superaba con algunos siglos de diferencia de edad. Cerró los ojos mientras procesaba la información. - Todos tenemos nuestras batallas en las que pelear, no voy a negar que me preocupa la responsabilidad de ser un príncipe y sobretodo ahora que mis hermanos ya no se encuentran en Goldoa pero... No me gusta llegar al punto donde pienso tanto que comparo el peso que cargo con el de los demás. - Ya que formaba parte de la naturaleza del dragón negro de no querer ser una molestia para nadie, incluso si eso le dañaba a él mismo.

Quería pensar que podría con cualquier peso que se acumulase en su espalda, que podría soportar cualquier adversidad y no eran más que palabras que salían sin sentido de sus labios porque precisamente si estaba compartiendo sus más intimas sensaciones era porque no se encontraba bien a nivel emocional, porque no podría sobrellevar aquella carga por sí solo; necesitaba que alguien le tendiese una mano y le ayudase a salir de aquella oscuridad. ¿Así que a quién pretendía engañar con aquellas ideas? Aunque no se preocupaba demasiado, porque quería llegar a pensar que el consejero encontraría las contradicciones en sus palabras. - No puedo evitar apresurarme... No lo haría en otras ocasiones, pero, ¿la sensación de tener miedo por morir en cualquier instante? Es algo que me gustaría abandonar de mi corazón cuanto antes. - No quería exagerar pero más o menos aquel era el mayor miedo con el que había vuelto de su viaje. Quizás no tenía aquel miedo constante cuando se encontraba en palacio, en su hogar, pero sí que las ideas sobre la muerte venían a su mente con más frecuencia de lo que había hecho antes y le costaba respirar de la ansiedad que le producían aquellas ideas. - Creo que... Por el momento lo único que puedo hacer es pensar que tiene razón y que solo necesito que el tiempo haga su efecto. No hay mucho más que pueda hacer, de todas formas, ya que si sigo pensando en ello... No creo que sea bueno para mi salud mental tampoco.

Para tratar de evitar toda la atención en aquella conversación, Kurthnaga inconscientemente trazaba la forma de los botones de sus puños con los dedos. - Aún así se me hace totalmente difícil completar tareas que antes se me hacían rutinarias y sin ningún motivo de dificultad. Me refiero, si ahora intentase leer una novela, probablemente no podría pasar de la quinta página... Perder la inspiración y la concentración a un nivel que lo noto a diario es... molesto. Forma parte de mis debilidades pero, es difícil de admitir.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Uroko el Dom 16 Abr 2017 - 4:35

Era curiosa la contradicción que el pobre príncipe cargaba consigo mismo. Porque, por una parte, demostraba ser alguien sensible y vulnerable a las responsabilidades y a sus propios pensamientos. Pero... por otra parte, demostraba también el tener una fuerte voluntad y deseo de superarse. Pretendía llegar a las perspectivas que en su mente había montado y, aunque en ese momento se hubiera atascado, seguía pudiendo entreverse ese deseo por superarse. Y aquello, volvió a hacer sonreír suavemente al consejero, el cual estaba ya acomodado de nuevo en aquel sofá con uno de sus brazos pasando por el respaldo del mueble. Ese pequeño...

- Ah, no es que sea egoísta. ¿Quién querría perder aquello que ama? - Pronunció, pasando a encogerse de hombros en un desenfadado gesto.- Y, sin lugar a dudas es perfectamente comprensible que no le guste llegar a ese extremo. Usted, por su situación, ahora mismo carga con un peso  demasiado grande para soportarlo por sí mismo. Pero recuerde que un reino no se mantiene por una persona, y que obviamente no se encuentra solo. No hay barreras que le limiten excepto las que su mente se ha autoimpuesto. Y esas barreras, son las más duras de romper y atravesar - Y, por supuesto, estaba siendo completamente honesto al respecto. De hecho... él mismo tenía en su mente ciertas barreras y restricciones a pesar que no lo aparentara para nada. Todo el mundo tenía sus secretos.

Y, de golpe parpadeó por aquella confesión del joven dragón. ¿Miedo a morir había dicho? Vaya... - Dígame, ¿por qué piensa en ese macabro tema como es el momento de morir? - Sí, esa fue una directa pregunta, realizada por casi curiosidad por comprobar cómo había llegado hasta ese extremo la mente de aquel joven, aunque sin duda el poder comprobar el trasfondo de aquello podía dar un pequeño rayo de luz y sabiduría aquel tema. Pero... aún había algo más en todo aquello.

- Príncipe Kurthnaga... Hay un dicho que dice que, si usted mismo no es capaz de creer en sí mismo, ¿cómo puede pretender que el resto crean en ti? Pero... en este caso, voy a darle la vuelta a ese dicho... - E inclinándose al frente hasta ser capaz de apoyar sus antebrazos sobre sus rodillas flexionadas, fijó su celeste mirada en la figura del joven que tenía enfrente, sentado con aquel inquieto tic.- ... Y voy a preguntarle una nueva cosa: ¿No cree que, lo que realmente necesita no es otra cosa si no que alguien crea en usted? Sin presión, sin buscar expectativas. Simplemente creer en que puede y que puede ser capaz de superar sus miedos y temores
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Kurthnaga el Dom 23 Abr 2017 - 14:58

No hablar sobre sus problemas o de las pequeñas cosas que le rondaban por la cabeza y le quitaban el sueño por las noches era un hecho que hacía que, al pensar una y otra vez sobre el mismo tema, al final Kurthnaga acababa adoptando una postura sobre el mismo. Quizás no demasiado convencido de si aquella era la verdadera opción que tenía que mantener pero siempre había querido tener una solución a todos los problemas que se le planteasen; y ahí empezaba su problemática. ¿Qué hacer cuando no había un camino que pareciese el adecuado? Aunque si era consciente, ahora se sentía más bien como si hubiera caído en un pozo y no tuviera una cuerda para salir al exterior. Lo peor de todo, es que para él, no era como si estar en aquel pozo fuera del todo horrible; porque habían cosas allí que le ayudaban a continuar adelante, aun sí no era la vida que hubiera preferido inicialmente.

-Es... solo que... Siento que esto me sobrepasa, sí. Pero yo no soy el Rey, no debería actuar de esta forma porque solo soy un incordio para los demás. Sin embargo, no sé como tengo que dirigir mi vida para que todo vaya bien de nuevo. - Había intentando pensar rápidamente sobre lo que le había preguntado pero “amar” le parecía una emoción muy intensa. ¿Quería a su patria de aquella forma? Si era cierto que quería proteger a su país porque después de todo, su padre había invertido toda su vida en que Goldoa fuera de la manera que era hoy en día. Pensando sobre aquella idea, Kurthnaga se perdió durante unos instantes en sus pensamientos, mientras su mirada se perdía fija en el reflejo de una antorcha iluminando la sala. - Ah... Sé que no estoy solo pero no quiero incordiar a los demás, seguro que suficiente tienen con sus propias tareas como para además aportarles una causa de preocupación. - Y fuere porque aquella era uno de los rasgos de su personalidad afable o simplemente porque, no se quería lo demasiado a sí mismo como para pensar que pudiera ser una carga; el príncipe negro siempre acababa actuando de aquella forma.

-A-ah... ¿Morir? Espero que no le parezca turbio pero... Si unos años atrás me hubiera preguntado la misma pregunta, le hubiera respondido que no me hubiera importado morir en ese mismo instante. Mi vida era... feliz, estable... ¿Constante? Todo estaba bien para mí, era como si mi vida hubiese estado completa. - Y no estaba hablando de demasiado tiempo atrás, quizás un par de décadas cuando sus hermanos todavía seguían en Goldoa y podía confiar en que si había alguna cosa que anduviera mal; la podría compartir con ellos. Kurthnaga siempre había tenido aquella personalidad reservada, ser cercano con los demás si no era porque se daba una relación de forma natural era algo que le costaba; ¿Cómo iba a ir directamente a compartir sus problemas con alguien así porque sí? - Ahora pienso en la muerte y me presiona el pecho, incluso me han dado ganas de vomitar de la preocupación que me da esa idea. No quiero morir en un momento así... No soy un guerrero, ni una figura militar. No tengo una mentalidad de morir en el campo de batalla por mi patria. Por las situaciones que se han dado, no soy feliz con la vida que llevo actualmente, no quiero morir con una mentalidad negativa presente.

Aunque los dragones terrenales eran los seres más longevos de la Alianza Laguz, siempre le habían inculcado la idea de que la muerte era un hecho natural. Es decir, todos los seres estaban a morir después de todo y Kurthnaga antes no había temido a que su tiempo en este mundo terminase pero ahora con toda la desolación que se vivía en la mayoría de países, él no quería morir con esa última visión. - Si lo expone de esa forma... creo que hay gente que cree en mi. La cuestión es que yo no tengo esa, hm... ¿Sabe cuando ve a una persona y parece que resplandece por sí misma? Yo no tengo ese brillo, de momento no tengo nada que me haga especial. De todas formas, que crean en mí cuando yo no me veo capaz de superar los obstáculos que me interponga la vida no es que crea una gran diferencia. Yo sigo siendo yo, a pesar de los que me sigan fielmente.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Uroko el Dom 30 Abr 2017 - 7:04

¡Aquello era estresante y completamente depresivo! Pobre chiquillo, la cantidad de cosas que tenía en la cabeza a modo de trampas y agujas. Con cada 'incordio' que le escuchaba decir, las ganas de darle una colleja por parte de Uroko aumentaban. Y encima, sabía que no solo no podía hacerlo, si no que comprendía en parte el porqué lo decía. Pero eso no quitaba de su cabeza el pensamiento de Uroko al respecto: "Este chico... aún no ha recibido suficientes golpes de realidad. Le queda mucho por aprender y sufrir..." Y le daba cierta lástima saber que, si por eso ya estaba en ese estado, ¿cómo afrontaría todo lo que le pudiera quedar por delante si no lograba curtirse?

- Príncipe Kurthnaga, siento decirle que usted es un verdadero idiota - Pronunció mientras cruzaba sus brazos en un resigndo gesto, cerrando sus orbes y obviando el hecho de que podía ganarse una buena reprimenda por lo que acababa de decir. Pero ese joven laguz había ido allí en busca de hablar y tener su consejo, ¿no? Que asumiera las consecuencias de tal acto.- Desde el momento en que alguien tiene contacto con otro, cuanto más fuerte se haga esa relación ya sea de la índole que sea, más arraigado estará el hecho de que esas vidas tengan una unión. Y con ello implica que los problemas no son solo suyos, si no que afectarán a más personas. Y cuanto más se refugié en sí mismo con esos problemas, más preocupará a aquellas personas que conozca y quiera. - Y aún así, aquellas palabras no iban con maldad, ni con verdaderas ganas de herir a aquel dragón negro, no no. Su intención no era aquella, pero a pesar de todo era consciente de la dureza de dichas palabras.

Y tras tomar aire con un hondo suspiro, volvió a abrir sus orbes para clavarlos en la figura del joven príncipe de Goldoa.- ¿O acaso usted no saltaría a ayudar a alguien que aprecie tener a su lado en caso de que pudiera tener un problema? ¿Realmente cree que eso es un incordio para usted por parte de ese alguien que pueda necesitar ayuda?

Bueno, no podía negar el hecho de que, esa charla estaba convirtiéndose casi en un debate de opiniones y que estaban profundizando en temas complicados de tocar. Quizás... incluso estaban indagando demasiado. Como ese mismo tema sobre la muerte...

- En esa época usted estaba satisfecho y conforme con su vida porque no había nada que la enturbiara. Es comprensible que, sin tener remordimientos de nada, pensara que nada pasaría de morir en esa situación. Pero usted estaba encerrado en una burbuja de ilusiones. Y ahora que esta viendo que la vida no es tan fácil y serena, es cuando está empezando a tener remordimientos y emociones que le impiden relajarse y abandonar. Pero eso es sano, ya que eso implica tener un instinto de supervivencia. Y la vida está para vivirla y preservarla, no para dejarla estancada y decir 'Que llegue la muerte cuando quiera' -Y ladeando un tanto su rostro junto a la afilada mirada que mantenia entrecerrada, sintió sobre su hombro como los largos cabellos plateados caían hasta quedar sobre su torso, reflectando con un aura blanquecina la luz proveniente de la ventana.- Y se confunde de nuevo por culpa de su mente: todos somos únicos. La diferencia de aquel que deslumbra de aquel que se queda en las sombras es la capacidad de poder ver y explotar esa faceta que cada uno tenemos.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Kurthnaga el Mar 18 Jul 2017 - 13:07

- ¿...Ah? - Era la primera vez que alguien se atrevía a hablarle de una forma tan directa como para llamarle “idiota”, debido a que no le había ocurrido nunca por eso no podía evitar no saber como responder a algo así y quizás, si era un idiota y nunca nadie se había atrevido a decirlo abiertamente. - Ah, si, lo entiendo. Me refiero, si yo estuviera en su lugar también querría que los demás no se guardasen sus problemas para ellos porque me gustaría ayudar, pero después... Vuelvo a verlo desde mi punto de vista y no puedo evitar pensar, ¿Realmente debo molestar a alguien si soy consciente de que hay problemas sin solución alguna? - Kurthnaga se preocuparía por sus personas afines como para querer ayudar aun si las opciones fueran muy limitadas pero en parte, seguía siendo egoísta con sus pensamientos. Siempre había tenido un pensamiento muy radical para ser un dragón de Goldoa así que aunque confiase en sus semejantes, siempre le quedaba aquel temor a ser acusado como un traidor. En el pasado se había sentido distinto pero nunca hasta el punto de llegarse a plantear el traicionar a su patria.

Cuando sentía los ojos del dragón blancos clavados en sí, no podía evitar rehuir la vista a otro punto, como si le costase mucho abrir su corazón mientras estaba siendo observado. - ¡C-claro que ayudaría! Pero ese no es el punto... Que yo no crea que ellos no son una carga no significa que entonces automáticamente piensen lo mismo de mí. - Porque esa era una de las consecuencias de ser un príncipe o probablemente, cualquier figura monárquica; aunque uno podía ser genuino con sus pensamientos a los demás, ese sentimiento no tenía porqué ser mutuo. Si que existían lazos de confianza en algunos individuos excepcionales pero lo cierto era que, la gran mayoría siempre daba una buena apariencia por con quién estaba hablando y no porque esos fueran sus verdaderos pensamientos. - No quiero que nadie se sienta obligado a cargar con mis problemas porque soy quien soy.

Quiso añadir “yo no pedí ser un dragón negro” pero no se vio con la corazonada de poder pronunciar esas palabras. - Si usted dice que es sano, tendré que creerle pero... No estoy acostumbrado a este “instinto de supervivencia”. Aunque suene mucho más lógico que una vida está para experimentar cosas y vivirla plenamente, no puedo evitar estar acostumbrado al ritmo constante e inalterable al que Goldoa hasta este momento se ha visto envuelta. - Y decía aquello porque era posible que la llegada de los emergidos supusiera un cambio para su país, y probablemente, un cambio que en general a toda la Alianza fuera algo con lo que tendría que lidiar. Pero por el momento parecía que el riesgo había disminuido considerablemente, así que se sentía más liviano acerca de ese tema. - ¿Todos... somos únicos? - Era una extraña afirmación para un dragón de Goldoa; pensamientos homogéneos por una ideología que se ha impuesto a la mayoría desde pequeños. Pero sí era cierto que quitando ese procedimiento, cada uno era un ser distinto y un ser que podía adoptar decisiones y cargar con las consecuencias de ello. Estaba bien que alguien fuera capaz de recordarle algo tan evidente.

- Cierto. - Asintió con la cabeza mientras cerraba sus ojos unos instantes con cierta tranquilidad. - Gracias por sus palabras y su tiempo, consejero Uroko. Creo que me retiraré si no tiene nada que añadir, tengo unas cuantas cosas sobre lo que reflexionar yo solo.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Uroko el Lun 7 Ago 2017 - 8:51

Se estaba repitiendo todo de nuevo... Obviamente no iba a cambiar el punto de vista de alguien tal fácilmente, y encima viendo que con quien trataba era un terco y joven dragón. Pero que reflexionara era sano, que escuchara era sano y, sobre todo, que hablara y expusiera sus ideas y pensamientos era más sano.

Se removió en su asiento, rodando por unos segundos su mirada con palpable resignación antes de incorporarse, pasándose una mano por los plateados cabellos. Podría haber mil cosas más que comentar al respecto, y ese debate podría no tener fin de darse el caso de no ceder en su empeño ninguno. Pero...bueno, para qué negarlo, eran por eso que los debates eran interesantes.

- Cuando comprenda y asimile que precisamente por pensar ese concepto de 'no ser un problema' está causando más, las cosas cambiarán. Pero eso da igual que se lo diga yo o cualquiera, ya que es cosa suya que lo reflexione y tenga en cuenta - Afirmó mientras ladeaba un tanto su cabeza a un lado y otro con un pequeño suspiro.- Hasta entonces... bueno, puede venir a hablar conmigo cuando quiera, a pesar de que no creo que haya sido una agradable experiencia - Y una mordaz sonrisa asomó en sus labios tras ese detalle expuesto, llevando ambas manos a sus caderas en una despreocupada actitud. - De todas formas usted no tiene que cambiar su perspectiva, tiene que querer hacerlo.

Y cuando las últimas palabras de aquel príncipe cerraron el telón de aquella conversación, simplemente cerró su mirada en casi una extraña actitud risueña. - Claro, fuera fuera. Así puedo quedarme yo bebiendo un rato más~ - No estaba siendo honesto al respecto, su intención, o al menos no inmediata, no era la de ponerse a beber. Pero era ya momento de quitarle hierro al asunto. - Le acompaño a la salida - Claro que sí, como si aquella sala fuera su casa y todo el descaro del mundo al ir despachando a alguien que claramente era de rango superior a él por cuestiones obvias. Avanzó al frente hasta poder tomar el pomo de la puerta y abrirla con suavidad hasta dejarla completamente abierta.

- Hablaremos entonces, su Alteza - Se despidió por una pequeña inclinación de cabeza a modo de reverencia y seguido de un fluido gesto de su brazo para que saliera. Pero... a pesar de todo... No podía negar la importancia de todo aquello para el futuro de Goldoa ya que... el peso del reino caería en los hombros de aquel pobre y confuso chiquillo.
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Re: [Social] A far, far story of... the world? [Priv. Kurthnaga]

Mensaje por Eliwood el Mar 15 Ago 2017 - 1:08

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