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[Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

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[Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Vie Oct 21, 2016 7:46 pm

Nuestro mago había llegado a Sindhu, la tierra de los rumores de los que tanto había hablar. Había tenido ciertos asuntos que tratar al llegar, como dar a conocer su identidad ante un mensajero y solicitar audiencia con la duquesa del lugar. Le interesaba mucho conocer a la persona que dirigía un territorio como este, aislado del resto del mundo hasta hace muy poco y cuya existencia existe en forma de rumores. De hecho, de no ser porque tuvo un guía para llegar hasta allí, habría sido completamente imposible para nuestro mago llegar hasta allí y, sin duda, habría acabado volviendo a Daein para después volver a su patria. Tuvo mucha suerte.

Y eso se queda corto. Muy corto. ¿Podéis imaginaros cómo fue la reacción de Pent cuando descubrió que en este lugar había una biblioteca? Pues cabe decir que estuvo a punto de ir hasta allí de cabeza. Sí, habéis leído bien. A punto. Por muy increíble que parezca, ¡había algo que era de mucho mayor interés para el mago! ¡Existía algo que le interesaba más que los libros! Y, para empeorar más las cosas, ¡eran dos cosas! ¡Y ahora mismo se encontraba rodeado de una de ellas!

¡Había humanos y laguz conviviendo juntos! ¡Y una universidad! ¡Se impartían clases en Sindhu! ¡Y probablemente asistirían las dos razas juntas! Pent estaba con un gozo tan grande que ni siquiera podía articular palabra. Con cada paso que daba, cada vez que miraba a un lado o a otro, ¡ahí había laguz y humanos que podrían quizá asistir a clases juntos! ¡Y en ocasiones los veía a alguno con un libro!

Sin embargo, todo tiene su pequeño problemilla… Le habían pedido que se quedase en su alojamiento y no deambulara muy lejos. Pero, ¿cómo no iba a hacerlo considerando todo lo que había que observar y aprender? Así que decidió escaparse haciendo una cuerda con las sábanas de la cama que le habían asignado y se fue. Probablemente si iban a buscarle acabarían pasando un mal rato por ello, pero nuestro querido e inconsciente mago no tenía ni la menor idea de cuán lejos iba a andar ni cuánto tiempo iba a estar fuera.

Obviamente, lo mismo se aplica a dónde iba a estar.

Efectivamente, mis queridos lectores. ¡Pent se ha perdido! ¡Por segunda vez! Tanto entusiasmo observando a los demás le hizo olvidar conseguir puntos de referencia y solo seguir sus instintos. ¿Se confió porque estaba en un sitio civilizado? ¿Será que sus impulsos le hacen cometer estos errores tan fatales? Independientemente del caso, estaba en un problema. Pero eso no era lo peor. Lo peor no era estar perdido, damas y caballeros. Lo peor era…

No ser siquiera consciente de que uno se ha perdido.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Sáb Oct 22, 2016 8:20 am

¡Por la Diosa de Tellius! ¿Acaso los humanos se habían puesto todos de acuerdo para molestarlo? No habían Laguz que le diesen tanto trabajo como los Beorcs, ese era un hecho innegable para él. Cuando las guardias llamaron a la puerta del noble y no recibieron respuesta, entraron preocupados para descubrir que usando las sábanas de su cama se había dejado caer por la ventana y ahora no había rastro de él. Entre desconcertados y preocupados salieron corriendo a buscarlo, otro de ellos se habían revuelto al único, por ahora, ser alado de Sindhu para informarle del problema y pedirle ayuda... ¡Un humano se había escapado! ¡Como si fuese un encarcelado además! No se preocupó tanto por él, después de todo Sindhu era esa clase de Ducado en el que cualquier raza se sentiría a gusto sin necesidad de esconder cosas. Ante los ojos de la garza no era más que un humano entre un centenar de humanos más... Pero ahí las cosas cambiaban. Además de un humano era un noble Etruriano y, como si no bastara era, además, un invitado.

Bien sabiendo la innecesaria tragedia que podría salir de ese embrollo, dejó aquello que estaba haciendo y aseguro que se encargaría él de encontrar al fugitivo noble, al menos así quizás dejarían de estar molestándolo y de correr a un lado y otro de la ciudad haciendo más escándalo de lo usual. Lo más simple sería ver la ciudad desde lo alto y, apresurado como estaba por encontrar al hombre, tampoco pensó demasiado en el momento en que extendió sus alas de color amarillo suave y surcó los cielos con la seguridad de una persona que más dominaba los vientos del cielo que las multitudes de la tierra. De todas formas... ¿Por qué todos los humanos debían de complicar las cosas? Claro, él también solía escaparse... Pero eso solo si los guardias no querían escuchar sus peticiones, no era un ser que soportarse permanecer encerrado en una habitación... ¡Pero él era un Laguz! ¡El humano era un humano! Y por lo que parecía ser la situación, le tocaría ser el canguro... La nana... ¿El guardia? Del misterioso invitado... Ha, Guardia ¡Claro! Al menos le habían indicado a quién buscar: Un hombre joven, de cabellos largos y de un ligero tono azulado, ropajes particulares propios de un extranjero...

El único que cuadraba con aquella imagen mental que se había hecho era el hombre de pie en medio de la plaza de la ciudad. Parpadeó y en sus labios se formó una sonrisa de satisfacción, tampoco había sido tan complicado encontrar al hombre, sobretodo porque llamaba la atención, al menos si lo hacía entre la enorme cantidad de gente que, queriendo o no, con el tiempo habían ido tomando la 'moda' del lugar, los ropajes claros y veraniegos que les servía para combatir el calor exagerado que de vez en cuando golpeaba el Ducado. Ese día en especial había un buen clima, ni demasiado cálido... Pero para nada comparable al frío de otros lares también. Era, como muchos dirían, un día espléndido para salir y ver las novedades de la ciudad. ¡Pero su presa era el humano! Entrecerró sus ojos y bajó del cielo, a pesar de preferir no meterse en la ciudad directamente, no estar rodeado de gente. Lo bueno era que alrededor del mago no habían demasiados y que, muchos también le conocían a él y le dejarían pasar sin sorprenderse por su presencia.

Alto ahí, Beorc —Musitó con una agradable voz ya más cerca del suelo, a sus espaldas. Extendió sus manos y con completa libertad usó los hombros del humano como apoyo para poder bajar sus pies al suelo y de paso dejar claro que lo había atrapado, que no le perdonaría si saliese corriendo ahora y que, si lo había encontrado, podría hacerlo de nuevo. Cuando finalmente sintió el suelo debajo soltó al humano y retrocedió un paso al tiempo que guardaba sus alas detrás de su espalda, en un lento movimiento— Los guardias están por toda la ciudad buscándole ¿Que hizo? —Arqueó ligeramente una de sus cejas y se cruzó de brazos al hablar. ¡Pareciera como si aquél hombre ante él fuera un despiadado asesino! Cuando realmente no era más que un fugitivo probablemente por la emoción de ver un lugar nuevo. Pero no lo admitiría, que igual de curiosidad le daban los lugares nuevos y que, probablemente habría hecho lo mismo. Ahora pero, tenía su imagen de alto cargo que mostrar, aunque fuese solo por orgullo propio.


Última edición por Seraphiel el Dom Oct 23, 2016 6:53 am, editado 2 veces
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 22, 2016 9:19 am

Mientras iba caminando y admirando todo lo que hacían cada uno de los habitantes del lugar, escuchó una voz a lo lejos. Pent jamás pensó que aquello de “Beorc”, podía aplicarse a él. ¡Ni siquiera conocía el término! Fue por eso que se sobresaltó un poco cuando ya, por fin, noto cierto peso (muy poco, por cierto), sobre su hombro. Decidió dar media vuelta para poder ver quién era el autor de aquella voz tan relajante para conocer lo que podría ser lo que uno podría llamar el culmen de la belleza.

Pent no daba crédito a lo que sus ojos estaban observaban. Había leído sobre los seres alados en loslibros de Begnion, pero era la primera vez que tenía a uno de ellos tan cerca en persona. Además, estaba el asunto del color de las alas: según sus estudios, las razas de laguz alado que existen son los cuervos, los halcones y las garzas. Y sus alas, desde luego, no eran del color de ninguno de los dos primeros. Eso lo hacía ser un miembro de la tribu de las garzas que, según de nuevo sus pequeños estudios sobre Begnion, había sido extinguida. ¡Pent tenía el honor de conocer a un miembro de una raza en peligro de extinción! Muchísimas preguntas pasaban por su cabeza, pero pronto cayó en la cuenta de un detalle muy importante. ¡Las garzas eran las que hablaban mejor el lenguaje antiguo! Estaba frente a una enciclopedia con alas sobre los tomos de magia que había estado leyendo de otros países y ni siquiera había hecho más que quedarse boquiabierto admirando la casualidad del acontecimiento.

Yo… ―no podía ni articular palabra. Estaba demasiado emocionado como para siquiera poder expresarse como es correcto―. Perdonad, pero… sois un laguz, ¿no? Más concretamente, un miembro de la tribu de las garzas, ¿no?

Necesitaba una confirmación antes de poder dar nada por sentado mientras pensaba en qué fue lo que dijo aquella garza justo después de llamar su atención. ¿Algo de unos guardas…?

Fue en ese momento en el que se dio cuenta del tiempo y del lugar en el que se encontraba. Un sudor frío recorrió por su frente. Se dio cuenta de que se había dejado llevar demasiado por la emoción y se encontraba pensando en cómo solucionar levemente el problema que había, sin duda, ocasionado. Probablemente esta garza había ido a buscar a Pent por su desaparición.

―en su desesperación, hizo lo único que pensó que podría ser positivo con un miembro de la tribu: usar el lenguaje antiguo para disculparse―. Veréis, quería conocer un poco el lugar, pero siempre me he sentido incomodado con la presencia de guardias. El objetivo era solo dar un pequeño paseo y luego retornar a mi habitación, mas… ―la risa nerviosa salió de sus labios de nuevo―. Pero, ¡ha merecido la pena!

La mirada de Pent, completamente fijada en cada gesto que pudiera hacer el laguz, no cesaba. Estaba tan emocionado que probablemente ni era capaz de pensar usando la cabeza en estos momentos.

―su ilusión al decir “¡Quiero saber mucho más sobre vosotros!”, acabó siendo un simple “Yo querer saber vosotros mucho”―. ―“¡Me encanta vuestra cultura! ¡Me gustaría aprender todo lo que pudiera sobre ella!” podría ser una buena traducción de lo que quería decir. Un simple “Cultura yo admirar. Cultura yo conocer” no hacía justicia a sus emociones. Pero al menos lo intentaba―. ― se presentó de forma extraña: “Yo Pent. ¿Tú?”. La ilusión en sus ojos reflejaba que quería intentar comunicarse así… Pero ni él mismo se entendería completamente si le hablasen en la lengua que él domina.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Dom Oct 23, 2016 6:55 am

Parpadeó y eventualmente sonrió de lado con más calma, casi con diversión y cierto deje de simpatía. Realmente era peculiar, lo podía notar por las palabras de aquél humano que, probablemente jamás en su corta vida conoció una garza y que, la sorpresa era mucho mayor que su sentido común, o quizás no. A parte de toda aquella marea de emoción que lograba descifrar no había nada que despertara su instinto, por ello, como siempre y dejándose llevar antes por sus instintos, también se relajó un poco. Últimamente había llegado a ver varios humanos de ese tipo, aquellos amables, que no tenían idea acerca de lo que les había sucedido a ellos, a su raza, aquellos que, probablemente en ese entonces no fueran más que niños incapaces de entender la tragedia sucedida. Pero aun así, que eso sucediera una vez no significaba que no pudiera repetirse, que los humanos les dieran la espalda de un momento a otro y sus sentimientos cambiaran por completo. Por desgracia lo creía posible, motivo principal por el cual no podía, simplemente, confiar del todo en ellos. Por ese simple motivo él, Seraphiel, nunca se acercaría totalmente a un humano, no en cuanto sentimientos y confianza se tratase.

Pero aprendió con el tiempo a convivir con ellos, a tratarlos bien a pesar de que sus sentimientos le traicionaban en ocasiones. En aquél preciso instante, cuando el hombre habló en su casi extinguida lengua, parpadeó de puro desconcierto, no tanto porque la estuviera hablando, que ya era un hecho bastante peculiar, sino más por su forma, terriblemente incorrecta de pronunciar las palabras. Parecía una cría aprendiendo a decir sus primeras palabras y eso, de alguna forma le hizo gracia. Solo después se preguntó como era que aquél Beorc supiera su lengua y una mezcla de disgusto se apoderó de él. ¿Incluso se iban a apoderar de su idioma? Aunque tampoco era como si hubiera sido suyo desde un principio, solo lo hablaban porque, en Serenes no habían aprendido el idioma moderno, eso era todo. Tampoco iba a culpar al humano por querer pasear por cuenta propia sin la presencia de las guardias, él mismo era uno de esos seres que lo mismo habría hecho en su situación— No le estoy recriminando por ello —Dejó en claro— Está bien, puede pasearse por la ciudad, pero preferiría acompañarlo —Aunque él no valdría tanto como una guardia, pero no importaba dentro de la ciudad realmente.

Entonces, cuando usó la lengua antigua para poder hablarle, bajó sus brazos a un lado y otro de su cuerpo, acercándose un paso más hacia el humano, aún manteniendo pero una ligera distancia de protocolo, de simple preferencia. Entonces, cuando entreabrió sus labios para hablar, no usó el idioma mediante el cual todos lograrían entenderlo, sino su viejo, pero mucho más dominado, idioma natal. De hecho, se podía decir que lo conocía mucho mejor que el que siempre usaba―

Pero, cuando finalmente se presentó, aguantó la risa que estaba por surgir de sus labios y únicamente se dignó a responder— —Lentamente ladeó su cabeza hacia un costado, causando que tuviera que levantar una mano para tomar uno de los rebeldes mechones de cabello y llevarlos hacia detrás de su oreja para que dejara de molestarle. Siendo sinceros, prefería mucho más hablar de aquella forma que como todos los demás estaban acostumbrados y ahora no solo infundía el no ser entendido, sino que también, de una u otra forma era mantener viva la existencia de las garzas ya fallecidas en el incendio. Por no hablar ya que era su idioma natal, por ello, lo podía manejar con mucha más fluidez. Finalmente sonrió de lado y, nuevamente se atrevió a dirigir la palabra al humano, sin volver a la modernidad aún— —Y no lo dejó, siguió hablando de forma fluida, elegante, con una tonalidad casi musical, después de todo, sus canciones eran todas en aquél idioma, no había excepción.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 23, 2016 9:35 am

Pent todavía no podía creerse que estuviera frente a un miembro de las garzas. Sin embargo, todavía no comprendía qué lo había traído hasta él. Estaba buscándolo, pero… ¿para qué? Independientemente del caso, el etruriano jamás pensó en esta pregunta. Después de todo, se dieron una serie de coincidencias que hicieron que no fuese consciente de muchas cosas a su alrededor:

Primero, se encontraba en un lugar que poseía una biblioteca y una universidad.

Segundo, en ese lugar se relacionaban humanos y laguz como si nada.

Tercero, estaba frente a un miembro de una garza que consideraba extinta.

Y ya ni hablemos de la oportunidad única de usar el lenguaje antiguo de las garzas que había estudiado.

¡Gracias! ―fue la respuesta del hombre cuando el laguz dijo que lo acompañaría.

Y entonces empezó el diálogo en el lenguaje antiguo.

Nuestro mago, emocionado hasta un nivel insospechable por poder usar por primera vez la lengua antigua con alguien de allí, era consciente de que su nivel de lengua era completamente inferior al de la garza. No era egocéntrico como para pensar que se le entendería perfectamente. Sin embargo, recibió un guantazo verbal llamado realidad en forma de las palabras del laguz que no solo hablaba mucho más rápido, sino que además, a diferencia de nuestro querido mago, no cometía esas barbaridades gramáticas contra la lengua al hablar.

Y eso por no mencionar que había entendido solo la mitad de las palabras de la garza a pesar de estar concentrado en captar todo lo que decía. Al menos pudo entender algunas cosas como “faltan palabras”, lo cual probablemente haría a quizá su demasiado exagerado entusiasmo que no pudo contener, el nombre del laguz “Seraphiel” y palabras como “sorprender”, “beorc” y “antiguo”. Por el tono pudo deducir que la última palabra era una pregunta. Además, ¡pudo aprender a cómo decir algo similar a “encantado” en el lenguaje antiguo! Porque eso era lo que él creía que era…

― intentó usar la palabra que aprendió del laguz en el momento en que dedujo su significado (en pocas palabras, unos segundos), con una ilusión inmensa por haber sido capaz de entender esas simples palabras. Una pena que su “¡el gusto es mío!” se hubiese expresado como un “¡gusto mío!”. Habría quedado muy bien decirlo de forma correcta.

Tardó más en comprender la última frase y con gran dificultad pudo entender más o menos el sentido de lo que quiso decir. Responder a cómo aprendió lo poco que sabe del lenguaje antiguo iba a ser toda una odisea para el mago, pero no iba a desaprovechar la oportunidad. ¡Tenía que intentarlo! Sin embargo, debido a lo difícil que es comprender ya el lenguaje antiguo y más cuando alguien no versado en él lo habla, vi necesario realizar una doble traducción entre lo que dijo y lo que quiso decir.

―“Veréis, leí libros de Begnion”, frente a: “Yo… leer mucho. Libros Begnion”―. ―“Fue entonces cuando descubrí la historia de vuestro pueblo”, pero dijo “Entonces… leer Serenes”―. ― “Pero hubo un aspecto que me resulta raro e imposibilita mi comprensión”. Una pena que dijera “Pero… muy raro. No comprender”. Se dio por fin cuenta de que así se tomaría demasiado tiempo―. Lo lamento, mas intentaré explicar esto en mi lengua común. Creo que será más sencillo y no tomará tanto tiempo ―se deprimió, pero hasta él era consciente de que no se le entendería―. Leí libros sobre Begnion y averigüé la historia de la tragedia de vuestro pueblo, pero existe un factor que no logro entender…―dio una pequeña pausa―. Siempre que leo algo intento comprender los motivos. En este caso no comprendo los motivos que podrían llevar a vuestro pueblo a cometer asesinato. Como quería conocer toda la historia, imaginé que debería intentar aprender a estudiar vuestra lengua. Fue complicado, pero en algunos libros que poseía ya existían textos escritos en lenguaje antiguo. Aprendí por mi cuenta, intentando descifrar el significado… ―por fin terminó la explicación que en su propia lengua fue mucho más corta―. Siento decepcionaros con mi pobre nivel de conocimiento de vuestro lenguaje, pero no pude evitarlo… ―rio un poco―. Es la primera vez que conozco a un miembro de vuestra tribu… La emoción me pudo ―admitió.

Dicho aquello, pudo tranquilizarse un poco y empezar a pensar las cosas con un poco más de calma. Solo un poco, considerando la inmensa cantidad de preguntas que tenía sobre los laguz y que tenía a alguien al lado. De hecho, la curiosidad le pudo y empezó a preguntar.

Si no es un gran problema… ¿podría haceros algunas preguntas? Me gustaría conocer un poco más sobre los laguz… ―no pudo esperar a la confirmación. Estaba demasiado emocionado―. ¿Qué es un beorc?
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Dom Oct 23, 2016 10:33 am

Permaneció quieto, callado, escuchando con atención las palabras del humano y, al mismo tiempo, intentar descifrar aquellas frases sueltas, incorrectas, que estaba soltando en el idioma antiguo. Le parecía divertido y, si bien a cualquier otro le habría pedido dejar de jugar con ello, no dijo nada al mago en cuestión porque, además de no sentir maldad alguna o arrogancia en sus palabras más allá de la pura emoción, también era cierto que se estaba divirtiendo con ello. No con malicia, después de todo no era para nada natural en alguien como él, pero sí era verdad que le resultaba chistoso incluso, más por su emoción que le recordaba a un niño que por sus faltas de expresión. Estaba dispuesto a seguir escuchándolo intentar expresar todo lo que se le antojara, preguntándose cuando desistiría en el intento. Él mismo, en un principio, desistía enseguida en el intento de usar el idioma moderno, quejándose por su tono poco agradable, al final pero, si quería hacerse entender se vio obligado a dejar de lado su orgullo innecesario y seguir hablando de forma que todos pudieran entenderlo. Más adelante además, cayó en la cuenta que así era mejor.

Finalmente, cuando lo escuchó seguir con el idioma moderno terminó por dejar escapar una ligera risa de sus labios que ocultó con una de sus manos, girándose suavemente a un lado— Lo siento, se me hizo algo gracioso. Tan emocionado e inocente. Está bien, siga como le resulte más conveniente —Finalmente, su risa calmada volvió a quedar frente al mago y sonrió con neutralidad, con calma y tranquilidad. Era paciente ¿cómo no serlo? Pero, a pesar de todo, las siguientes palabras del mago, en particular un pequeño detalle, le dejó desconcertado. Frunció el ceño y levantó una mano para pedirle parar en ese preciso instante, su otra mano, aún a un lado de su cuerpo se terminó apretando en un puño, sin fuerza, pero era raro en él tal acción— ¿Cometer asesinato? Que tontería —¿Quién había dicho eso? Libros de Begnion, era claro que no hubieran llegado aún a sus manos, desde hacía dos décadas se había intentado mantener alejado de aquél país. Asesinato, era la cosa más estúpida que había escuchado— ¿A quién dicen que matamos? —¿Acaso les habían prendido fuego como venganza? ¿Por que alguien les había dicho que ellos asesinaron a alguien en especial? ¿Sin saber nada? ¿A pesar de que ellos nunca abandonaron el bosque?

Bajó su mano, a tiempo para escucharle seguir con aquella pregunta, ahora distinta ¿Estaba preguntando por la palabra en si? Eso le causó curiosidad ¿Acaso no se llamaban así a los humanos por todos lados? Curioso— ¿Beorc? —Le observó, finalmente le señaló con un gesto de su barbilla— Los de su raza, aquellos que no son Laguz —Entonces, cayó en la cuenta que quizás le convendría hacer la distinción— Al menos en el continente de Tellius, llamamos a los de su raza Beorc. Imagino que se haya dado cuenta que los Beorcs de Begnion; sobretodo, nos llaman sub-humanos en tono despectivo. Nosotros, los Laguz, les llamamos a ellos humanos de la misma forma despectiva. Beorc sería la forma más cortés para referirnos a ellos —Explicó, de forma corta antes de parpadear con cierto interés— Me informaron que proviene de Etruria. ¿Ahí se utiliza otra forma para referirse a los que no son laguz? —Si iba a aprovecharse de su conocimiento de las razas laguz, Sera haría lo mismo, aunque realmente en el fondo no le interesase tanto conocer a los beorcs.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 23, 2016 7:51 pm

Seraphiel le pareció un buen ejemplo de un laguz educado, aunque lo cierto es que había conocido a varios anteriormente. Le pareció un hombre bastante centrado y capaz de establecer un diálogo, tal y como se dio con aquel dragón que conoció en Etruria. Todavía recordaba aquello.

Sin embargo, por muy emocionado que estuviera, no se le pasó por alta el tan claro gesto de pausa que le hizo la garza. La sorpresa en Pent era tan obvia como en el laguz. ¿No sabía de qué hablaba? Eso daba más a favor de su hipótesis de que algo no encajaba.

Según los libros que leí, las garzas fueron las responsables de la muerte de la anterior Apóstol de Begnion. Como venganza, el pueblo… ―se quedó en silencio―. Estuve en el bosque de Serenes en mi camino hasta aquí. No… fue algo agradable de ver. Lo siento.

Se sentía mal por tener que ser quien diese esa información, sobre todo porque el mismo Seraphiel no la conocía y al ser un miembro de la tribu de las garzas, era algo que le debería afectar de sobremanera. Sin embargo, Pent no quiso perder la esperanza: tenía que haber supervivientes entre las garzas.

Pero, ¡no hay que perder la esperanza! Incluso en el peor de los casos, siempre hay algún superviviente. Seguro que existen todavía garzas que hayan sobrevivido al incendio.

Poco después, Seraphiel le explicó el término beorc y de nuevo un mundo entero se abrió frente a Pent. ¡Que un laguz le llamase humano era un insulto! Jamás lo habría averiguado, especialmente considerando que los libros de Begnion que leyó no hacían mención a la palabra beorc en ningún lugar.

Entiendo… Así que beorcs y laguz. Sí que me di cuenta del despectivo. Las palabras seguidas de sub-humano no eran precisamente las más sutiles, si se me permite no ser muy brusco con el calificativo… Es completamente diferente a Etruria ―dijo―. En nuestras tierras existe una leyenda real que habla de unos héroes que derrotaron a unos dragones que según se cuenta querían exterminarnos a todos. No tuvimos constancia de la existencia de otras especies no-humanas ―dio una pequeña pausa―, perdón, distinta de los beorcs hasta que empezamos a contactar unos países con otros. Por eso nos referimos a nosotros como humanos, por muy extraño que resulte desde vuestro punto de vista. De hecho, aprendí el término laguz de otros libros del mismo país de Begnion.

Dio una pausa y se quedó observando un poco las alas que, a sus ojos, parecen majestuosas. Fue en ese momento que no pudo evitar empezar a decir lo que pensaba sin meditarlo.

Aunque no entiendo cómo eso es posible. Por mi experiencia con los laguz, podéis ser incluso más respetuosos que muchos beorcs que he conocido. Empezando por muchos miembros de la corte de Etruria ―cuando se percató, rio―, aunque lo cierto es que yo tampoco goce de mucha fama ahí. Se me considera un tanto excéntrico en mi tierra, la verdad… ―confesó―. Y, la verdad sea dicha, no me preocupa. Confío en mis hijos y mi esposa y, aunque no lo parezca, creo que hago lo mejor para mi propio país conociendo a otras culturas y especies ―logró calmarse un poco y entonces cayó en detalle de que no sabía qué había traido a Seraphiel a buscarlo―. A todo esto, señor Seraphiel, olvidé preguntároslo. ¿Qué os ha hecho ser quien fuese en mi busca?

Ahora que había vuelto en sí, tenía el semblante que uno podría esperar de un noble típico de su calibre. Sin su pequeña obsesión por la curiosidad, Pent podría aparentar ser un hombre mucho más maduro de lo que en realidad es. Es una pena que su deseo de saber siempre le acabe poseyendo, como si de una maldición se tratase.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Lun Oct 24, 2016 11:28 am

¿Una apóstol? ¿Que ellos mataron a la Apóstol de Begnion? ¿Era por eso que habían dado fuego a su bosque? Su ceño se frunció levemente en disgusto y permaneció callado, buscando algo, cualquier conversación que diese a entender que, su raza pudiera haber odiado o hablado de una Apóstol... ¡Pero no! Ellos no tenían contacto con los humanos y si no fuera por los cuentos de sus padres tampoco conocería su existencia, habían estado viviendo bien en medio de su propia ignorancia, pero tampoco era como si pudieran hacer algo más a parte de ello— Eso es imposible... ¡No matamos a ninguna Apóstol! —Con convención lo afirmó mientras avanzaba hacia el humano, extendió una de sus manos hacia la muñeca de Pent y ejerció fuerza en su agarre, una fuerza casi nula, para nada comparable a la de cualquier otra raza, solo pretendía demostrárselo, que ellos no habían podido serlo, que eran los que menos posibilidad tenían de lastimar a alguien— Habríamos muerto por la negatividad del sentimiento antes de poder levantarnos contra ella —Y sus palabras tenían una tremenda verdad. En muchas situaciones, sus propios sentimientos eran los que les hacían enfermar, cualquier deseo oscuro, cualquier maldad que naciera en sus almas. Lo había sentido y podía estar seguro que el mago no estaba mintiendo.

Ah... Señor Pent, lo veo complicado. Aunque habrían podido haber más sobrevivientes, lo habrían tenido que pasar terrible fuera del bosque. No nos es fácil acostumbrarnos a otro medio... Tardé dos décadas en acostumbrarme a Hatari y en más de una ocasión pensé que el respiro que daba sería el último —¿Acaso no estaba admitiendo ser una de las criaturas más débiles de ese mundo? Solo quería desmentir lo que de su raza se decía— Y en dos décadas no vi a ninguna otra garza... ¿Acaso usted lo hizo? —Entonces lo soltó y volvió a retroceder un paso, causando que sus alas se balancearan con suavidad por el movimiento. Los humanos los habían matado a todos. Pero eso no lo dijo. En cambio, cuando le contó aquello de los continentes alejados de Tellius, sobretodo de Etruria, terminó por parpadear sorprendido. ¿No conocían a los Laguz? ¿Por eso le era tan extraña la situación al mago?— Pero no piense que todos los lugares de Tellius son como este. Aún hay personas que odian a los Laguz, y Laguz que odian a los beorcs... —Entonces, solo en aquél momento se atrevió a levantar un dedo y señalar al mago— Yo mismo le habría odiado si no fuese porque, se nos da bien el percibir emociones —Y, en particular aquél humano le infundía cierta calma, extraño, propiamente porque no era un laguz.

Rió en bajo ante las palabras del mago. ¿Que se estaba comportando respetuosa? Eso le hacía gracia— Eso es porque usted está siendo gentil conmigo. Como ya le dije, se nos da bien percibir las emociones de los demás —Su amabilidad era innata, así habían sido creados y eran las garzas, amables y pacíficos, más que cualquier otro ser de ese mundo— Pero admito que tardé varios años en aceptarlo... Que a pesar de todo habían Beorcs diferentes y que, la mayoría entonces siquiera habían nacido, no todos eran culpables por el masacre de Serenes. La Duquesa del lugar estuvo durante largo tiempo intentando hacérmelo entender —Y, que en aquél momento pudiera hablar de forma cortés con uno era clara muestra de que había hecho bien su trabajo, a pesar de que, en su alma seguía instaurado el no creer completamente en ellos y aún así, cuando escuchó lo siguiente se inclinó un poco hacia él— ¿Hijos y esposa? ¿Está ya casado? ¿Tan joven? —Y no pudo enmascarar su sorpresa ¿Cuánto tendría? ¿La mitad de sus años? ¿Menos incluso?— ¿Hum? —Removió sus alas, abriéndolas un poco, de tal forma que no molestara a nadie de su alrededor— Me mandaron buscarlo porque, precisamente tengo alas y me sería más fácil encontrarlo desde el cielo. ¿Qué os lleva a Sindhu?... ¿Puedo llamarle simplemente Pent? —Pero, estaba claro, prefería los Laguz a los humanos.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 26, 2016 2:34 am

El laguz se sobresaltó y, junto con su reacción, Pent quedó sorprendido por la poca fuerza que había aplicado. El mago siempre había pensado que todo ese asunto era tan delicado como extraño y las palabras de la garza se lo confirmaron. No tenía forma de saber la verdad, pero Seraphiel no parecía mentir ni tenía motivos para ello. Fue por ello que no pudo quitarse la sorpresa de su rostro mientras pensaba en que, efectivamente la Apóstol anterior de Begnion, según los libros de historia, había sido efectivamente asesinada. Si no fueron las garzas, como le ha confirmado Seraphiel, ¿quién lo hizo?

Y Pent, aunque dudase ahora sobre lo que leyó en sus libros más que nuca, lo cierto es que no pudo hacer más que suspirar y responder al argumento completamente lógico de Seraphiel.

Los libros de historia no siempre cuentan todo lo que hay que saber. Lo escriben seres pensantes con emociones y que piensan que un bando tenía razón ―era hasta posible que la historia fuese manipulada―. Lo que importa en el corazón de los beorcs de Begnion es que creyeron eso, desgraciadamente… ―aunque le gustó acertar en el uso del término, no le gustaba tener que dar ese tipo de información.

Además, explicó lo tremendamente frágiles que eran las garzas. Pent se hizo una idea que de entre los laguz las garzas no podían ser precisamente la especie más fuerte, pero no se esperaba que fuese tan grave. Lo que sí que no se esperó pero que, por otro lado, le pareció normal visto los casos anteriores que conoció, fue el detalle de las dos décadas. No quiso hacer mención, pero en su mente se formuló la pregunta que de sus labios no salió: “Pero, ¿qué edad tiene?”. Curioso que fuese Seraphiel el que hiciese mención a su edad.

Supongo que por influencia de mi maestro he logrado mantenerme bastante más joven de lo que aparento ―pensó―. Pero tengo una esposa y tres hjos, aunque el tercero prefiera verme como su maestro, más que como su padre por no tener relación de sangre. Mi esposa se llama Louise y mis hijos son Klein, Clarine y Erk. Si un día se presenta la oportunidad, me gustaría presentároslos. Les puedo traer aquí. Klein probablemente tenga problemas por su cargo actual, pero Clarine… ―un sudor frío recorrió su cuerpo cuando pensó en su hija―. Dejémoslo en que ella es muy especial… ―rio, intentando quitarle importancia a que acababa de hablar mal de su propia hija―. Erk, conociéndolo, estará viajando como parte de su entrenamiento, así que la que tiene más facilidades es mi esposa, Louise.

No quería ofrecerle ir a Etruria. Primero, porque considerando lo frágil que parecen ser las garzas, le preocupaba que no sobreviviera al viaje. El segundo motivo es porque no quería que conociese a algunos nobles etrurianos, la causa directa del desagrado del mago por asuntos de política. Le dolía no poder hacerlo, pero no le quedaba otra opción que hacer eso.

Por suerte para Pent, la respuesta al primer interrogante que debería haber hecho le llevó a volver a ilusionarse y dejarse llevar por s sed de conocimiento.

Veréis, escuché rumores sobre que en el desierto de Hatari se juntaban laguz y huma… beorcs y que podían convivir sin problema. Mi maestro me habló de la leyenda de los beorcs de mi continente y los dragones cuando era joven. Desde entonces, me invadió la curiosidad por saber cómo eran. ¡Y, de hecho, pude conocer a uno de ellos! Su nombre es Kurthnaga y se dio el caso de que había ayudado a mi patria, Etruria ―dio una pequeña pausa antes de seguir―. El laguz, mucho mayor de lo que yo creo que es, era muy educado y me trató de forma completamente normal. Entonces, me dije a mí mismo: “Ojalá pudiese conocer más sobre los laguz”. Escuché rumores sobre la existencia de este lugar… Y aquí me encuentro, fascinado.

A Pent no se le había pasado por alto la parte de que las garzas podían ver las emociones de la gente. Es solo que decidió al principio no hacer mucha mención. Pensar en eso habría provocado que se hubiese puesto demasiado nervioso y, como consecuencia, haber actuado (una vez más), de forma inadecuada a su posición.

Supongo que debería volver… ―dijo―. Me gustaría ver a la duquesa para tener la oportunidad de hablar con un gobernante laguz.

Jamás iba a admitir que se moría de ganas por saber qué tipo de laguz sería. Tenía que contenerse. Hasta que entonces se acordó de una pregunta que debería haber hecho y que ni él mismo sabía lo poco considerado que estaba siendo al respecto.

Una pregunta sobre los laguz, señor Seraphiel… ―dijo―. ¿Cómo se reproduce vuestra especie? ―y tuvo que tirar la bomba. Curioso que pensase que su hija es excéntrica cuando muy probablemente él la supera, ¿verdad?
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Miér Oct 26, 2016 5:11 pm

Había algo más, la posibilidad de que, a consciencia, habrían cambiado la verdad en los libros con tal de culpar a las Garzas del asesinato de una Ápostol cuya existencia siquiera conocía. Quizás había sido por culpa de Begnion, del nombre en sí, de todo aquello malo que había escuchado suceder con los Láguz en aquél territorio. Quizás fuese su odio aún presente que le hiciese echar a un lado todo libro que hablase de la enormemente estúpida arrogancia del mismo. Pero al menos logró percatarse que el beorc no los estaba culpando por un crimen que no habían cometido y que, en cambio solo parecía formularse preguntas, como él mismo hacía de hecho.  Tampoco consideró contraproducente el seguir hablando del tema en presencia del beorc. No cuando todos le quitaban, de alguna u otra forma, la importancia y crueldad de los actos cometidos contra su raza. Intentó calmarse, de alguna forma. Entreabrió sus labios y dejó escapar un silencioso suspiro antes de relajar sus hombros. Prefirió entonces centrarse en sus palabras, en la mención de cada uno de sus hijos y, a pesar del disgusto principal y aún presente, dio un paso al frente y juntó ambas manos en una palmadita.

¿Dijo Erk? —De todos los demás, era el único que le sonaba y eso por causas obvias— Conocí a su hijo hace un tiempo. Llegó a Sindhu como escolta de uno de los profesores que ahora trabajan en la Universidad. Ansioso por conocer más sobre el mundo pasó un tiempo estudiando en la misma antes de partir nuevamente en su viaje —Pero había un pequeño detalle que no le cuadraba. Erk había hablado de su maestro, no de su padre en el propio sentido de la palabra. Ladeó con suavidad su cabeza a un costado y, a punto estuvo por decir algo más... Pero no lo hizo, prefirió callar, no decir nada al respecto y dejar que la conversación siguiese adelante, que lograse reunir más información al respecto, para hacerse al menos a una idea, por muy mínima que fuese, de los motivos del joven mago por estar viajando en vez de, estar junto a su maestro. Pero, cuando su conversación pasó a sus motivos por estar ahí su sonrisa se ensanchó un poco más de lo usual— Intuyo que no haya escuchado mucho de Sindhu hasta ahora porque, por un bastante largo periodo de tiempo estuvo cerrada a los extranjeros —Explicó breve. Veinte años atrás, así era, ese tipo de lugar— Pero siempre fue ese tipo de lugar en que nadie sería rechazado por ser diferente... Ni Laguz... Ni Beorcs... Ni híbridos o branded.

Miró lentamente a su alrededor. ¿Cuándo fue que se había acostumbrado a ese tipo de lugares, calmados, en los que la igualdad reinaba por encima de cualquier cosa. Ese próspero, pero particular lugar que se había convertido en su hogar queriéndolo o no— Cierto. Nos alejamos bastante del palacio, de camino, puedo mostrarle los alrededores también. Tomaremos calles diferentes, aquellas que usted no tomó ya por cuenta propia —Propuso de golpe. Kurthnaga... Aquél nombre le resultaba familiar de alguna forma... ¿Dónde lo habría escuchado ya? Probablemente de Sissi, era de ella que terminaba por descubrir la mayoría de cosas o de personas — Hablando de su familia... Se nota que son personas importantes para usted. Si se me da la oportunidad y estoy cerca de Etruria, iré a saludar a la señora Louise y a sus hijos —Porque nunca se sabía, quizás daría, más adelante, la inesperada coincidencia de encontrarse cerca del país. Comenzó entonces a avanzar hacia el frente, moviendo minimamente sus alas solo para tomar impulso. Pero bien concentrado que estaba en nimiedades que ante ante la inesperada y poco convencional pregunta, paró en seco.

¿Qué cómo se reproducían? ¿Esa que tipo de pregunta era? Sus alas se encresparon suavemente, moviéndose un poco ondeando así el suavemente amarillo plumaje y su rostro, algo rojo por la pregunta, se volteó hacia Pent con una ligera mueca entre desconcierto y desasosiego— ¿C-Como nos reproducimos? —Repitió. ¿Se habría equivocado él acaso y sus orejas no funcionasen más como era debido? ¿O realmente habría disparado así, sin más, aquella pregunta y además con una sonrisa en el rostro? Cierto era que, Seraphiel era un ser bastante inocente con respecto a eso, la curiosidad, en esos ámbitos, nunca le habían empujado a descubrir como eran las cosas con eso? Pero, claramente lo conocía, al menos en teoría y, para hacerse entender, de alguna forma y sin necesidad de explicarlo directamente en voz alta, se atrevió a hablar— P-Pues... Como los Beorcs realmente... —Aún con un sutil sonrojo adornando su expresión, acercó una una de sus alas a su costado, acercando su mano a esta para, lentamente, ir acariciar sus plumas con un suave gesto.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Jue Oct 27, 2016 11:07 am

La tristeza de Pent por relatar lo poco que sabía sobre el pueblo de las garzas se transformó por completo cuando escuchó de los labios de Seraphiel que había conocido a Erk. Se formó una sonrisa en su rostro. Una sonrisa que, a diferencia de las demás, había sido mucho más suave. Casi imperceptible y el mago estaba seguro de que si no fuese por lo que dijo que podían hacer las garzas, el orgullo que sentía por su discípulo era probablemente el mayor que sentía.

No soy su padre por sangre, así que estoy completamente convencido de que no se habrá referido a mí como tal ―dijo―. Así que vino escoltando a un profesor de la Universidad y se quedó un tiempo estudiando… Sí que nos parecemos ―rio un poco―. Tengo que preguntarle cómo le fue cuando le vea. Una pena que se mueva tanto como yo ―volvió a reír, como si hubiese dicho lo más gracioso del mundo.

Sus pensamientos sobre Erk se desvanecieron a medida que iba maravillándose más y más hasta el punto en que desaparecieron por completo cuando escuchó un término que desconocí y que necesitaba conocer a toda costa: branded.

¿Branded? ―preguntó, con  completo desconocimiento.

A continuación, hubo un paseo por la ciudad en el que los ojos de Pent empezaron a funcionar a una velocidad vertiginosa, consiguiendo todo dato que podían en cuestión de milésimas de segundos. Ya había localizado a varios tipos de laguz y a varios beorcs hablando y algunos de ellos incluso en una relación más íntima.

En caso de hacerlo, os recomiendo ejercer cierta precaución… Conozco ciertos nobles que son de confianza, mas hay algunos que no lo son tanto. Nuestro hogar debería ser lo suficientemente seguro, sin embargo. No todos los beorcs tienen la misma visión ante lo desconocido. Existen quienes os temen por ser diferentes. Desconocen demasiado de vosotros como para poder veros como lo que sois: personas normales. En mi caso, lo cierto es que adoro lo desconocido y me encanta esclarecer las dudas que tenga, así que es algo bueno…

Y probablemente fuese por esa curiosidad que, sin darse cuenta, había provocado cierta incomodidad en la garza. De hecho, Pent estaba demasiado centrado en su necesidad de saber que ni siquiera se le había pasado por la cabeza (ni se dio cuenta) de que Seraphiel se había puesto un poco nervioso. En su lugar estaba meditando, pensando en que le parecía interesante, cuanto menos.

Entiendo… Así que sois vivíparos. ¿Y eso se aplica a todos los laguz, a la tribu alada o solo a las garzas? Además, he de confesar que me resulta este otro asunto de mayor interés… ―porque todavía quedaba una pregunta aún más inadecuada―. ¿Cómo os apareáis? ¿Usais vuestra forma humanoide o preferís aparearos en forma animal?

El mago no tenía ni la menor idea de lo indecentes que estaban siendo sus preguntas. De hecho, hubo una persona que cuando escuchó las preguntas de Pent, miró hacia él muy extrañado. El mago no se percató. Estaba demasiado concentrado en sus dudas.

Vosotros, los laguz, poseéis dos formas. Sin embargo, al menos vos sois vivíparo. Eso significa que las garzas se reproducen por embarazo. Si fueseis a aparearos con otras garzas en forma animal, sería complicado… Pero existen especies como los laguz-gato que, efectivamente, se pueden aparear en ambas formas. ¿Conocéis cuál es la que suelen preferir?

Pent no tenía ni idea de lo, cuanto menos, poco delicado que estaba siendo…
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Jue Oct 27, 2016 6:19 pm

Inevitablemente su pensamiento pasó a la cantidad de personas que, durante aquellos pocos años había llegado a conocer. Muchos, todos diferentes entre ellos y, sorprendentemente, todos más amables que ruines. Pensó que Erk había sido exagerado en decir todo lo que había dicho, sobretodo porque no parecía ser que Pent fuese un maestro exigente, ni mucho menos cruel como para exigir a aquél que era su pupilo y a quién consideraba su hijo, hacer algo como aquello. Pensó que si su deseo era estar al lado de su maestro, solo tenía que hacerlo, él que al menos tenía la oportunidad de ello. A pesar de todo prefirió mantener sus cavilaciones para si, al menos por el momento. Pues de todas formas dudaba que entrometerse fuese una muy buena idea. Pero ante su siguiente pregunta, sonrió para si mismo. ¿Debería o no responder a su cuestión? Presentía que, aquél humano no podría ver a los branded con los mismos ojos que los demás, aquellos que los odiaban, o que les incomodaban su presencia.

Exacto, Branded —Mantuvo silencio unos pocos segundos ¿Cómo explicarle al humano de tal forma que pudiese entender fácilmente que era un branded?— Branded es un 'marcado'... Hijo de un laguz y de un beorc... A diferencia de los híbridos, que solo pueden ser hijos de beorcs y de un Manakete o Taguel... Los Branded reúne el resto de razas laguz... Tienen una marca en alguna parte de su cuerpo, los humanos pueden percatarse de ellos solo viéndola, pues a ojos comunes no son más que beorcs... Pero nosotros, los laguz, logramos distinguirlos... Aunque... Probablemente los ciudadanos de Sindhu se hayan ya acostumbrado a ellos como para no percatarse... —Claro, para él era una cosa a parte. Quizás por no estar acostumbrado, o por ser una garza. De hecho, mirando a su alrededor lograba percatarse de los pocos brandeds que cruzaban las calles del ducado y entonces cayó en la cuenta que, tiempo atrás, no se había dado cuenta de aquél pequeño detalle, probablemente también porque nunca antes había estado tan cerca de unos— Estoy consciente de ello. Además, os engañáis, Pent. No somos 'personas normales' somos laguz. Totalmente diferentes a los beorcs.

Y si el ingenuo de Sera pensó que las preguntas vergonzosas habían desaparecido y que volverían a tener conversaciones más o menos decentes, se engañaba. Estuvo por ahogarse con su propia saliva y sus ojos se abrieron cual plato junto a su nueva pregunta "¿Cómo os apareáis? ¿Usais vuestra forma humanoide o preferís aparearos en forma animal?" ¿Cómo? ¿Qué? ¿Por qué? ¡Para empezar! ¿Por qué le preguntaba a ÉL ESE tipo de cosas?Sin lograr aún controlar el sonrojo que tintaba sus mejillas de carmín se cruzó de brazos y con un puchero miró hacia otro lado, indignado. Sus alas ya habían dejado de permanecer quietas y se balanceaban, suavemente a un lado y otro de su cuerpo— ¿Por qué me pregunta esas cosas a mi? —Inquirió— N-No tengo idea de lo que prefieran l-los de mi r-raza —Se le empezaba a complicar el hablar. ¡Claro! ¿Quién le ponía a él responder las preguntas del humano? Pero solo pensar en eso, solo causaba que se inquietara más— S-Solo tengo 83 años beorcs... ¡N-No se espere que tenga mucha idea al respecto! —Pronunció aquello como si fuese la cosa más normal del mundo— Hump —Entonces, como todo un niño en medio de una rabieta le dio la espalda al beorc, cerrando también sus ojos en el proceso.

Se estaba proponiendo el salir volando. Aquél humano, de entre todos, tenía las más desconcertantes preguntas que se atrevieran a formularle. Entonces, entreabriendo sus ojos, le miró de reojo por encima del hombro. ¿Y si realmente nacían de los frutos de los árboles? ¡Nunca se sabía! Él, a sus padres, nunca les había visto... Entonces, nuevamente desvió la mirada al frente... Hacía un bonito día...
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Vie Oct 28, 2016 12:46 pm

La explicación sobre el concepto de Branded le resultó interesante, cuanto menos. Desconocía la existencia de seres que no eran ni beorc ni laguz. De hecho, aún le costaba bastante asimilar la información. Pero más o menos, con un poco de imaginación y abriendo su mente logró comprender el concepto e ilusionarse al respecto. Esbozó una pequeña sonrisa cuando Seraphiel aseguró que no eran personas normales. Para él era tan simple pero, sin embargo, para una garza que vivía en Sindhu no…

¿Eso creéis? ―se colocó delante de la garza―. No voy a negar que seamos especies diferentes. Eso se ve a simple vista. Sin embargo, podemos hablar y comunicarnos sin problema, ¿no? Tenemos nuestros valores, pero el hecho de que en Sindhu podáis convivir beorcs y laguz es precisamente una prueba de que, en el fondo, no somos tan diferentes ―explicó―. Considerando eso… Creo que es más que fácil asumir que, en el fondo, somos personas. Ni beorc ni laguz. Solo personas. Quizá sea un poco complejo, pero… ―se quedó un poco pensativo―. Imagino que sabréis cómo funciona la sociedad beorc y el concepto de nobleza, ¿no? A mí eso no me importa lo más mínimo y nunca lo hizo ―declaró naturalmente―. Cuando era más joven, mi maestro me inculcó que si uno se comunica con otro debe hacerlo desde el corazón y sin pensar en cosas innecesarias como el estatus social. Solo de esa forma se puede ser completamente honesto con uno mismo y los demás ―explicó―. Lo mismo se aplica a la distinción entre beorcs y laguz. Especialmente considerando que existen casos de descendencia entre ellos, ¿no? Lo repetiré una vez más: sois personas normales. Tanto laguz como beorc son personas nomales, al menos a mis ojos.

Luego, cuando hizo ciertas preguntas que ni él mismo supo que eran demasiado bruscas y faltas de decencia, decidió no hacer más preguntas. Pero no porque se hubiese dado cuenta de su indecencia, sino porque parecía que la garza no podía responder a todo aquello. Lo que normalmente sería pensado como “no volveré a hacer esta pregunta”, en Pent se reflejó de una forma muy diferente: “tengo que conocer a otro laguz. Puede que él o ella sepa la respuesta”.

Entiendo… ―dijo, pensativo―. Preguntaba porque apenas he conocido laguz y con los dragones imaginaba que serían vivíparos, pero ha sido veros y preguntármelo… ―fue entonces cuando se dio cuenta de que estaba un poco nervioso… Pero aun así, no se dio cuenta de que él era el causante―. Perdonad, señor Seraphiel, pero… ¿podríamos echar un vistazo a la universidad? Me gustaría conocer cómo funciona el sistema de enseñanza de este país.

Estaba dándole muchas vueltas, pero no había forma de conseguir una respuesta que le satisficiera. Todo el tiempo se estaba preguntando si había pasado algo que le hubiese podido incomodar y al final llegó a la conclusión de que era por el calor que hacía en el lugar. Fue por eso que sugirió ir a la universidad donde, al menos, los edificios cubrirían de la luz del Sol. A pesar de lo obvio y lógico que sería, jamás pensó que la razón del nerviosismo y la incomodidad del laguz fuesen él mismo. Como se suele decir… “Vemos la paja en el ojo ajeno, y no vemos la viga en el nuestro”.

En Etruria no todos tienen acceso a la enseñanza, así que he de confesar que me siento verdaderamente atraído por vuestra enseñanza. ¿Es pública? ¿Pueden acudir más que la nobleza? ¿Cómo se imparten los conocimientos? ¿Podría ir de oyente a alguna de las lecciones?

Una vez más, volvió el inocente Pent haciendo preguntas al mismo nivel de inocencia. Solo quedaba rezar porque no hiciera más preguntas inadecuadas para el laguz y no incomodarle más sin percatarse de ello.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Sáb Oct 29, 2016 7:21 pm

¡Ah! Entiendo lo de la nobleza —Finalmente algo que conociese de los seres humanos. Aunque tampoco era como si fuese totalmente ajeno a ellos, los conocía, claro que sí, y últimamente había dado con unos cuantos mucho más agradables de lo que se podía imaginar en un principio, pero eso no cambiaba que hasta hacía poco solo había visto su lado negativo. Ingenuo de él pensar que todos eran iguales, o quizás no tanto, después de todo su odio hacia ellos había tardado mucho en sanar y seguía siendo un fuego existente en su alma, uno que lentamente, antes o después lo consumiría. Pero era lamentable pensar en eso en aquél preciso momento y por ende, solo se dedicó a prestar atención a las palabras de su inesperado compañero— Tu maestro tuvo un buen concepto, señor Pent. No son muchos aquellos que pueden dejar de lado el estatus social o las diferencias —Si solo hubieran más personas con aquella mentalidad, más de las que ya habían, entonces quizás el mundo podría tomar un buen camino— Pero, en ese caso. Todos somos seres vivos. Tengo demasiado asociada la palabra 'persona' a los beorcs como para poder asociarla a los laguz también. Pero, al igual que la suya, esa es mi opinión.

Dado que había decidido dejar de lado aquellas inadecuadas preguntas carraspeó suave y se volteó hacia el mago, balanceando sus alas en el proceso. Ignoró su primera explicación, quería cerrar el tema de la reproducción ya, en aquél preciso instante y, solo entonces asintió con un gesto de la cabeza, ahora más relajado— Claro, será seguramente bienvenido mientras no destruya libros. Además, está cerca del palacio de la Duquesa —Informó con calma y, tras mostrarle el camino con un ligero ademán de su cabeza, comenzó a camiar hacia la calle que llevaba a la última muralla de las ocho y por ende, al centro de la ciudad redonda. De la misma forma no hizo orejas sordas ante la afirmación de Pent ¿Qué no todos tenían acceso a la enseñanza? ¿Y eso que rareza era? Ladeó la cabeza ligeramente hacia el otro y deslizó sus ojos hacia él con curiosidad— ¿No todos? —Repitió, algo sorprendido al respecto— ¿No es eso algo injusto? Siendo sincero, por lo que leí, pensé que Etruria fuese un reino 'pacífico' tanto exterior como interior... Me sorprendió escucharle referirse a los nobles... Y a la enseñanza... —Curiosamente había asociado la religión y el culto a una cierta libertad de elección, quizás, se estuviese engañando.

Respondiendo a su pregunta. En Sindhu la enseñanza es libre... Con eso quiero decir que cualquiera puede entrar y estudiar en la Universidad, sin hacer distinción de raza. Cualquiera tiene la libertad de elegir cualquier ramo que quiera estudiar, siempre y que lo haga, estudie. Pues en caso de no hacerlo, se le expulsará de la universidad. Además, tampoco existen los nobles, pues la única figura superior es la de la Duquesa Sissi. Pero hay sabios y pensadores, ellos son muy estimados por la cantidad de conocimiento que poseen... —Entonces calló y miró unos segundos hacia la hermosamente adornada muralla que había al frente. Adornada con flores, árboles y muchas otras plantas que hacían de ella una auténtica obra maestra... Aún se preguntaba, él, una garza, como era posible que tal realidad fuese factible— Es ese tipo de lugar que parece una utopía... —Una que siquiera él creía que tendría un hermoso final. La perfección no existía, o eso decían así que, se preguntó si no fuese innecesario luchar tanto por obtenerla, a pesar de que... Mentiría si dijera que Sindhu no le agradaba, siendo totalmente lo contrario en realidad. O al menos, amaba el interior del palacio y la calma que podía encontrar en algunos lugares particulares.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Miér Nov 02, 2016 8:20 pm

Pent simplemente asintió ante el último matiz de Seraphiel respecto a lo de personas. Estaba de acuerdo y no iba a ser quien diese el matiz a la palabra cuando, simplemente, su concepto era el de “igualdad”. ¿Para qué ser tan preciso hasta el punto de poder quedar como un maleducado?

Sobre todo considerando que iba a tratarse el tema de la enseñanza en Etruria. A Pent le dolía en el alma eso, pero fueron esas dificultades precisamente las que le hicieron conocer a Erk y, en ese contexto, al menos lo agradece. Sin embargo, eso no podía ser mostrado en su rostro.

Es injusto, sin duda. Sin embargo, así es como funciona… Si uno quisiera usar un término aceptado políticamente “cada uno se enfoca en lo que es mejor” pero, ¿cómo vamos a saber eso si no le damos la oportunidad a todo el mundo de descubrir qué se le da bien y qué se le da mal? ―Luego sonrió un poco―. La iglesia de Santa Elimine hace lo que puede y agradezco ese infinito esfuerzo. De hecho, más de una vez les he donado mis libros para ese fin. Sin embargo, no es suficiente ―su rostro se ensombreció de nuevo―. Se necesita un sistema adecuado para transmitir el conocimiento. Sin él, es perfectamente posible manipular las masas y hacerles pensar de una forma u otra ―volvió a sonreír―. Para mí la biblioteca y la universidad de Sindhu son mi esperanza y mi posibilidad para intentar hacer lo que pueda para cambiar la situación de Etruria. Al igual que mi maestro antes me enseñó a mí todo lo que sé, quiero ser yo quien ayude a los que no han tenido la fortuna de nacer como noble.

Estuvo caminando, pensando en cómo expresar lo que sentía por la universidad con el menor número de palabras posible. Sin embargo, no se le ocurría absolutamente nada. Eso sí, recordó a su alumno cuando estudiaba y cuando le conoció.

Se puede decir que parte de esta visión es también a causa de Erk ―dijo―. Cuando lo conocí tenía solo unos pocos libros que su madre se había permitido comprar. Su intelecto estaba siendo desaprovechado… En ese entonces quise enseñarle no solo magia, sino muchos más campos. Quiero que él elija el camino en su vida. Eso, como su mentor, es el mayor orgullo que jamás podría sentir. Sinceramente, creí que esto sería inútil… hasta que llegué y comprobé por vuestros labios que aquí esa enseñanza es libre. Me encantaría estudiar cómo se mantiene y, de ser posible, me gustaría en el futuro cercano abrir una escuela en Etruria en la que transmitir conocimientos a los interesados y luego enviarlos a Sindhu a estudiar y viesen de primera mano que los laguz no son como unos pueden pensar. Si, de todas formas, deciden despreciaros, entonces dolorosamente no cambiará. Pero al menos habrá sido su elección, no lo impuesto.

Se dio cuenta de que había hablado, típico de cuando se emocionaba. Sin embargo, parecía muy tranquilo mientras hablaba de sus expectativas de futuro.

¿Quién tuvo la brillante idea de hacer una universidad libre? ―preguntó. Sea quien fuere esa persona, debía ser alguien impresionante.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Miér Nov 09, 2016 7:48 pm

No lo entendió del todo, no entendía por qué tanta diferencia. Bajo su perspectiva, aquella de un ser que siempre había vivido en la igualdad, la inesperada codicia y maldad de los seres humanos le pareció exuberante. Después de todo solo habían tenido problemas con los seres humanos, los demás laguz lograban vivir en armonía, se ayudaban entre ellos, tenían sus pequeños problemas típicos, pero al fin y al cabo se respaldaban entre ellos— Realmente... Se me hace complicado entender a los Beorcs. Verá, en el bosque de Serenes, a pesar de tener un rey que nos gobernaba, todos estaban en armonía. No se favorecía un príncipe más que a otra garza... Si había un problema nos ayudábamos entre nosotros — Quizás debido también a que eran perfectamente capaces de percibir las emociones— Cuando en cambio llegué a Sindhu... Fue un laguz que me cuidó hasta que me recuperara por completo... Pero los Beorcs... Ansían conquistas, se matan entre ellos, se odian a pesar de no tener motivo... En Etruria, como dice, no se les permite a todos tener las mismas posibilidades... Eso es... Terriblemente triste e injusto —Y ahí, una ligera mueca de desagrado se formó en sus labios.

Pero algo llamó su atención, causando que desviara su mirada hacia Pent y parpadeara con curiosidad— ¿Santa Elimine? Es... ¿Una Diosa? —Porque ¿Qué otro motivo tendrían para hacer una iglesia en su honor? Suponiendo que iglesia sería como sus templos en honor a los dioses. Sonrió abiertamente, con un toque de ternura— Es usted un buen hombre, Lord Pent... Espero que pueda cumplir con su misión. Confío que, las cosas irían mejor entre los Beorcs si siguieran su ejemplo... Me sorprende... No puedo notar maldad alguna provenir de usted, a pesar de ser un Beorc... —No había nada, durante largo rato había intentado estudiarlo... ¿Odio? ¿Resentimiento? ¿Oscuridad o mentira? Nada de todo aquello se reflejaba en él, parecía tan seguro, que le hacía pensar en la posibilidad de que nunca les apuñalara por la espalda— Me agrada... —Y ese era un gran logro. Cerró sus ojos un segundo y ensanchó su sonrisa un poco. A pesar de todo, aún habían algunas preguntas demasiado complicadas y extrañas las que le dirigía, como las pocas anteriores y que, debía de darse por vencido pues respuesta no recibiría de él bajo ningún modo.

¡Entonces estaba en lo cierto! —Pronunció con alegría. Se volteó un poco hacia Pent, balanceando sus alas de un suave amarillo en el acto— Usted quiere a Erk como un padre querría a su hijo. Ese niño eso no logró entenderlo... Teme ser una deshonra para usted, pero le quiere igual de mucho. Hágame un favor, cuando lo vuelva a ver dígaselo bien claro, que le quiere —Volvió su vista hacia el frente y plegó como era debido sus alas detrás de su espalda, sus plumas casi rozaban el suelo, pero no había peligro de que lo hicieran— Pero no voy a mezclarme en eso, es solo un consejo —Eran cosas de Beorcs. Cerró sus ojos y avanzó, neutral hasta la propuesta del mago— Oh, Lord Pent... Eso suena estupendo. Presiento que a la Duquesa le encantará la idea. Pero es ella quién toma las decisiones importantes en el Ducado, le aconsejo que se lo proponga a ella directamente, será mucho más rápido —Recuperó el aire y siguió hablando, dispuesto a responder su interrogante.

Sé que la igualdad entre laguz y beorcs, al igual que la biblioteca, siguen en pie desde hace más de 800 años. Los Duques anteriores, los padres de Sissi, la actual Duquesa, lucharon siempre por lograr que el Ducado siguiera adelante... Que la igualdad reinara... Yo solo conocí la Duquesa Madre, cuando llegué a Sindhu, ella fue quién me atendió y cuidó por largos días. Era una mujer amable, un encanto —Levantó una de sus manos y, colocó detrás de su oreja uno de sus ondulados mechones de cabellos, sonriendo con suavidad ante aquella memoria— Pero no sé cual sea el verdadero principio de todo... Los Manaketes son mucho más longevos que las garzas.
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Invitado el Miér Nov 16, 2016 4:34 pm

Como era de esperar para Pent, Seraphiel no podía entender algunas de las costumbres de las sociedades de otras razas. Aunque, a decir verdad, la explicación que dio le resultó de lo más interesante y positiva. Una pena todo lo que sucedió… Ayudarse unos a otros era un idealismo que en Etruria todavía no se podía conseguir. Eran necesarios muchos esfuerzos y el primero de era liberar sus tierras de los emergidos… Pent lo sabía y por eso mismo estaba fuera: mientras el ejército hacía frente, él buscaría qué hacer después. Ese era su mayor objetivo.

Lo que contáis sería criticado en la corte como un idealismo, desgraciadamente ―dijo―. Y, aunque me encantaría negar esos comentarios sobre nosotros, no puedo hacerlo. No por completo al menos. Existen muchos tipos de beorc. Unos mejores y otros peores… Además, si os soy sincero, no sabría explicaros cuál es la diferencia entre un noble y un plebeyo. Es algo complejo y, aunque en Etruria no debería decirlo nunca, un tanto innecesario.

Sin embargo, sus ojos se iluminaron un poco cuando preguntó por Santa Elimine como si fuese una diosa. Eso sí que podía responderlo, sin problema.

Oh, no. No es una diosa, sino la fundadora ―corrigió―. Sus orígenes son de una época muy antigua que hoy es relatada como una leyenda. Se dice que después de salvar nuestro continente de la amenaza de unos dragones agresivos, ascendió al cielo. En Etruria se encuentra, de hecho, la torre desde la que se dice que ascendió. Los miembros del clero, al menos en su gran mayor parte, dirigen orfanatos y otras instituciones por el continente de Elibe para ayudar a quienes lo necesitan. Además, como miembros del clero saben leer y escribir, así que se puede decir que ellos enseñan a los que acuden ―añadió―. Son la verdadera fuente del conocimiento etruriano y quienes lo expanden.

Aunque él no era parte del clero, hablar de él le provocaba un sentimiento de orgullo porque eran, probablemente los únicos que compartían el ideal de Pent de querer impartir el conocimiento al mayor número de personas posibles. De hecho, al hablar de ellos, al mago se le ocurrió la idea de hablar con algún miembro de la Iglesia para que visitase Sindhu cuando los emergidos no fuesen un problema continuo. Aunque todos esos pensamientos se esfumaron con una cierta timidez por su parte cuando recibió probablemente uno de los mejores elogios que podría venir de un laguz.

Vaya… Gracias ―dijo―. No sé exactamente qué decir, la verdad…

El tema, encima, pasó a ser Erk, provocando que se pusiera un poco más nervioso al recordar el asunto que se dio en Durban antes de llegar a Sindhu. Rio un poco y luego esbozó una pequeña sonrisa.

De hecho, de camino aquí me encontré con él, señor Seraphiel… Y hemos tenido una pequeña conversación al respecto. No es suficiente, pero espero que eso sirva como primer paso. Pero, a pesar de eso, aplicaré vuestro consejo: tanto Erk como yo tenemos el mal hábito de quizá concentrarnos demasiado en los libros y dejar un poco de lado nuestras relaciones personales…

Rio de nuevo, nervioso, pero pronto se animó cuando Seraphiel vio bien la idea de la escuela y el intercambio. Sin embargo, como era de esperar, la duquesa era quien tenía la última palabra. Eso no iba a cambiar bajo ningún concepto. Y ahí estaba la última de las preguntas de Pent. ¿Cómo es la duquesa? ¿Qué tipo de persona es? Aunque, sin embargo, todos esos animos se desvanecieron cuando escuchó “era”. “¿Le había pasado algo?”, se preguntó.

Entiendo… ―por primera vez, no quiso hacer la pregunta que le habría enterrado―. ¿Y cómo es la actual duquesa? ¿Es parecida a su predecesora? ―por lo pronto, si era hija de quienes tuvieron la idea de los estudios en Sindhu, sus expectativas eran, cuanto menos, positivas.


Última edición por Pent el Sáb Nov 19, 2016 8:20 am, editado 1 vez
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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Seraphiel el Vie Nov 18, 2016 11:09 am

Ladeó suavemente su cabeza hacia un costado, prestando atención a las palabras del humano a pesar de que tampoco lograba entender del todo el por qué, pero, prefirió no preguntar al respecto, de todas formas pues no lograría cambiar nada, ni podría ayudar él solo a nadie y mucho menos un país como lo era Etruria, demasiado lejos quizás de Hatari. Parpadeó aún así y, se atrevió a pronunciar una respuesta al cabo de escasos segundos— ¿Los nobles no deberían proteger a los ciudadanos? —Porque eso era lo que Sissi hacía, ella, la duquesa, protegía a todos aquellos que vivieran en Sindhu, protegía Hatari con sus propias fuerzas. Igual sabía que sucedía a su alrededor, en los demás reinos laguz, aunque la mayoría... Pero los humanos se escondían, se enriquecían aprovechándose de la gente, de la plebe— Así que... Tener poder, más que tener riquezas, es tener una enorme responsabilidad —Sonrió de lado, una responsabilidad demasiado grande. Se preguntó entonces que habría pasado con el rey de las garzas, cuales serían sus sentimientos.

Pero, ante la explicación de Elimine que Pent le ofreció, su sonrisa se ensanchó un poco más. Así que una fundadora que luchaba contra dragones... ¡Ah! Los ocho héroes legendarios de los cuales ya había escuchado hablar en una ocasión por el bibliotecario de Ilia— Así que una Santa que salvó su reino... Eso es curioso, tal parece ser que cada continente en particular venera unos Santos... O unos Dioses diferentes... —Reflexionó más para si mismo antes de desviar hacia delante su mirada, hacia la última muralla, que cada vez estaba más cerca a ellos— Sindhu en particular, tiene como religión oficial el culto a Naga, a pesar de que el pueblo es libre de orar a la deidad que quieran. Eso desde un principio me llamó la curiosidad, porque yo hacía veinte años no conocía a ningún otra Deidad a parte de Ashera —Y todo dependía, claramente, de la forma en que había sido educado en su infancia— Aunque nadie venere a Grima... —Y no se sorprendía del todo de eso. Y en aquél instante le divirtió estar situado en un ducado donde habían tantas culturas diferentes.

Saltó por encima al hecho de que no supiera que responder y mientras avanzó y escuchó que, efectivamente se había encontrado con el joven mago, solo suspiró con calma— Lectores empedernidos... —Rió en bajo— Pero no os culpo, también amo la Biblioteca de Sindhu y las cosas que logré aprender de los libros. Pero... Admito que es más interesante descubrirlas de primera persona, viajando. Es más... Divertido en ocasiones y es agradable conocer personas... Además, ya vio, hay cosas que los libros no cuentan del todo correcto —Pero era una buena forma de poder descubrir algo, sobretodo si no se quería gastar tiempo y fuerzas para viajar hacia el lugar concreto. Dio un paso más al frente y entreabrió sus alas un poco— ¿La actual duquesa? Su nombre es Sissi —Y sonrió con dulzura— Diría que es una jovencita enérgica y diplomática. Amable pero firme, cree indudablemente en que laguz y beorcs puedan convivir como lo hacen en Sindhu. ¿Testaruda diría? Pero en el buen sentido de la palabra. Y si logró convencerme a darles una oportunidad a los beorcs, tiene su mérito —Eso estaba claro— Es... Mucho más abierta de la duquesa madre... Pero le hablo de mis recuerdos al respecto.

Obvio, él no la había conocido antes, solo cuando Sindhu estuvo cerrado a los demás, centrado en si mismo y entonces, no había prestado demasiada atención a su alrededor de todas formas.
Afiliación :
- SINDHU -

Clase :
Pure Heron

Cargo :
Embajador

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Vulnerary [6]
Elixir [3]
Daga de bronce [1]
.
.
.

Support :
Thoth
Sissi
Yrumir
Artemis

Especialización :
-

Experiencia :

Gold :
1270


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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

Mensaje por Eliwood el Jue Ene 05, 2017 2:19 am

Tema cerrado. 50G a cada participante.

Ambos obtienen +1 EXP.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gema de Ascuas
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3197


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Re: [Social] ¡Un noble a la fuga! [Priv. Seraphiel]

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