Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 15, 2016 7:26 pm

Ser un noble de alto rango implicaba muchísimas obligaciones: relaciones con los nobles del país, con los de otros países, buscar una forma de congraciarse con los países más afines, descubrir las debilidades de aquellos que no, dirigir el ejército, pensar en todos los distintos movimientos diplomáticos, planear (según en qué momento de la historia) cómo asesinar al monarca y que no sospechen de uno… En fin, toda una lista interminable de cosas que tienen pinta de ser muy entretenidas. Esas eran las obligaciones de los nobles de Etruria.

Obviamente, nuestro querido mago, Pent, no las cumplía. Hoy era uno de esos días en los que recibía informes del territorio debido a que había sido ascendido a General Mago. Y ahí estaba, con un libro en mano, sin más. Leyó el contenido de los mismos, pues era esa una de sus obligaciones, y entonces decidió, como siempre, escaquearse y buscar qué otro libro más puede conseguir que le interese y que no haya adquirido de antemano.

Sin embargo, aquel día hubo algo que fue completamente diferente de los demás. A lo lejos le pareció ver una señora con un libro en manos. Lo primero que pensó fue en lo extraño que era que una plebeya supiese leer, pero él mismo lo tomo como algo perfectamente posible si era algún antiguo noble que perdió su título. Pero nuestro querido mago era curioso y aquella señora le había picado la curiosidad. No parecía adinerada. Un buen plato de comida podría serle mucho más útil que el saber oculto en los libros, por muy doloroso que le resultase al mago admitirlo. Después de todo, él mismo había escuchado los rumores sobre la existencia de un plebeyo excepcionalmente inteligente y siempre había ardido en deseos de conocerlo. Su instinto le decía que merecería la pena seguir a la señora. Y, considerando las veces en las que ha confiado en él, lo cierto es que no se puede decir que se haya confundido, ¿no?

Empezó a caminar y caminar, siguiendo a la señora hasta que acabó llegando a la morada de la misma. Esperó un tiempo antes de decidir entrar. No quería ser demasiado indiscreto, además de que estaba la posibilidad de que aquella no fuese su hogar y que todo fuese un malentendido del General Mago. ¡Qué vergonzoso sería! Pero merecería la pena de todas formas.

Fue por ello que, con un poco de valor, el mago decidió llamar a la puerta de la habitación, esperando a que respondiese. Todavía estaba nervioso, pero quería asegurarse de que todo iba bien.

Buenas tardes, señora ―saludó―. Verá, sucede que ha habido ciertos robos en esta zona y me gustaría, con vuestro permiso por supuesto, investigar las distintas moradas, para poder eliminar viviendas de la lista de sospechas. ¿Es un buen momento? De lo contrario, puedo volver más tarde.

Era una mentira enorme la que decía, pero nuestro hechicero no podía simplemente decir “verá, he visto que usted iba con un libro y me preguntaba para qué querría usarlo. Es que he escuchado rumores de un joven de tremenda inteligencia que vivía por esta zona y me gustaría saber si lo conoce”. Ni él sería capaz de ser tan brusco como para tratar ese tema con tanta facilidad.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Erk el Sáb Oct 15, 2016 8:46 pm

Era un día frio, más frio de lo normal, por la mañana como siempre su madre salía a trabajar, el pequeño Erk se dedicaba a leer nuevamente los libros que ya tenía, siempre podía conocer algo nuevo, algo que no había visto en alguna de las veces que lo leyó anteriormente, esas cosas que no se comprenden del todo hasta que él libro se relee dos, tres, cuatro veces, aunque el caso de este niño era muy particular, ya que esa cantidad de veces eran superadas en grandes cantidades por lo menos por los libros más antiguos que tenía como por ejemplo el primer libro que le regaló su madre, y que también con el pasar de los años era el que más disfrutaba leer, siempre encontraba algo nuevo, o algo que no había visto anteriormente, pero sin duda lo que más disfrutaba era algo que quizás un adulto lo sentiría pero no a la manera de Erk, él imaginaba como sería conocer a alguno de los ocho grandes héroes de antaño, por supuesto había a dos a quienes deseaba conocer más fervientemente, esos eran el archisabio Athos y el misterioso Bramimond, por el hecho de que ambos eran usuarios de la magia y según decía el libro sus conocimientos iban más allá de cualquier otro humano.

Luego de un tiempo de lectura, por supuesto divagaba unos minutos con su mente, imaginando historias diferentes posibles relacionadas con lo que había leído, pensando que hubiera pasado si los ocho héroes legendarios hubieran sido otras personas, ¿Habría cambiado solo los nombres o también la forma en que triunfaron? ¿Ellos estaban realmente destinados a vencer al mal de ese momento? O fue solamente coincidencia que se encontraran, tristemente eran cosas que aquel libro no especificaba y muchas de las cuales, si algún día se topaba con alguno de los que quedaran vivos se las preguntaría. Al volver a poner los pies sobre la tierra Erk si el día estaba aceptable, o sea un día en el que no llueva, salía al pequeño pario de su casa y con una rama practicaba escritura removiendo la tierra, ya que su madre no poseía los recursos suficiente para comprar papel, pluma y tinta. Desde hace unos años atrás cuando empezó a hacerlo, su nivel de escritura era pésimo, sin embargo con los años fue mejorando, hasta el punto de tener una letra bella, estaba muy bien dibujado cada detalle, cada curva de cada una de las letras que hacía.

Al anochecer cuando ya se quedaba sin luz, volvía a entrar a su casa y corría a su cuarto para dormir, pero no dormía solo, ya que siempre se sentía acompañado por el primer libro que le regaló su madre, él cuál abrazaba todas las noches, entonces Erk descansaba de su largo día hasta que su madre lo despertaba luego de preparar la cena. Ese día su madre llegó más tarde de lo normal, le había conseguido un nuevo libro a Erk, esto lo haría muy feliz seguramente, un tiempo después de que su madre llegara a su casa alguien tocó la puerta, esto despertó al niño pero este no se movió de la cama, escuchó atentamente quien estaba en la puerta de su casa, lo que escuchaba le hizo preocuparse ya que temía que le robaran los libros que tanto atesoraba, pero esta preocupación no duró mucho al escuchar lo que su madre le respondía al extraño que había tocado la puerta -¡Lord Pent!- Dijo impresionada -No... No es un mal momento pase, si le puedo ofrecer algo dígame, no tardará mucho en revisar, después de todo mi casa es pequeña.- Al escuchar a su madre decir "Lord" se impresionó ¿Quién era ese "Lord" que tanto se preocupaba por los demás? Sin duda era la primera vez que tenían el placer de tener a alguien de tan alto rango en su casa, Erk asomó la cabeza lentamente para ver quién era esa persona que había entrado a su casa, su madre al verlo le dijo: -¡Erk! ¿Dónde están tus modales? Muéstrale respeto a Lord Pent.- El niño se acercó lentamente abrazando el libro "La Leyenda de los Ocho Héroes Legendarios" hacia la otra habitación de la casa que consistía en la cocina con un pequeño living, miró al noble -Bu... Buenas noches y-yo soy Erk mucho gusto.- Dijo un poco intimidado y haciendo una pequeña reverencia, en forma de respeto hacia el visitante.
Afiliación :
- ETRURIA -

Clase :
Sage

Cargo :
Mercenario

Autoridad :
-

Inventario :
Tomo de Elfire [6]
Tomo de tornado [2]
Báculo de Heal [2]
.
.
.

Support :
Mulitia

Especialización :

Experiencia :

Gold :
65


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 15, 2016 9:19 pm

La señora, tratando al mago con la diferencia de trato que se solía dar a los nobles, aceptó colaborar sin problema con la “investigación”. Él, por su parte, se sentía mal por tener que aprovecharse de su posición como general y como noble para poder satisfacer su curiosidad. “¿Estará aquí el joven de los rumores?” “¿Cómo será?”, eran las preguntas que aparecían en su cabeza una y otra vez. El adulto, por su parte, intentaba calmarse mientras mostraba su galante porte.

No es necesario tratarme de ningún modo especial, señora. En estos momentos no soy más que un simple soldado ―explicó.

Una pequeña cabeza se asomó al fondo de la vivienda. “¿Será su hijo?”, se preguntó el hombre. Y, efectivamente, así lo era. Tras una pequeña llamada de atención de la madre, el niño se acercó y fue entonces cuando el mago pudo ver aquello que más le llamó la atención de él: aquel libro que se conocía casi como la palma de su mano.

Es un placer conocerte, Erk ―cambió un poco su forma de expresarse para ser un poco más cercano a él―. Mi nombre es Pent.

Aquel libro era complejo para la edad de él. ¿Qué tendría? Unos… ¿Once ó doce años? En cualquier caso, ese libro era demasiado complejo para tal joven y Pent lo sabía. Sin embargo, aquel libro estaba muy desgastado de las veces que el pelimorado lo había leído ya.

Erk, ¿te gusta ese libro? ―preguntó tras agacharse para estar a su misma altura, señalando el libro―. Yo también lo he leído muchísimas veces, pero he de confesar que la primera vez que leí ese ejemplar fue con los dieciocho años. ¿Qué edad tienes? Si quieres, podemos hablar mientras realizo mi trabajo. ¿Quieres acompañarme y echarme una mano?

“Su trabajo”, como él lo definió, consistía ahora en revisar las condiciones en las que el joven vivía. Había altas posibilidades de que el del rumor fuese él y Pent lo sabía. Su instinto se lo decía. Y hasta ahora le fue bien haciendo eso. ¿Por qué no seguir fiándose de ella?

¿Has leído más libros aparte de ese, Erk? ―volvió a preguntar. Estaba muy interesado en su educación y cómo había aprendido a leer y, probablemente, a escribir―. Me gustaría verlos, si no es problema. Quién sabe, puede que haya alguno que no haya leído.

Empezó a hacer una revisión de los materiales de estudio que podían haber en esta casa. Le dolió en todo el alma ver que no había ninguno a la vista y esperaba que el joven le mostrase algo que le diese una pista de que podía estudiar. Sin embargo, más le preocupaba que su mente se desaprovechase de la forma que lo hacía. Aquella mujer no podía hacer nada por evitarlo. De hecho, hacía todo lo que podía y quizá más para poder darle ese estímulo que tanto necesita su hijo. Pent, como otro padre, admiró a aquella mujer desde el fondo de su corazón por hacer lo imposible para formar a su hijo, en especial considerando sus circunstancias y su nivel económico, al mismo tiempo que pensaba qué podía hacer para ayudar a esa familia, más concretamente, al niño llamado Erk.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Erk el Dom Oct 16, 2016 9:12 am

Al escuchar al hombre Erk levanto la mirada, -Mucho gusto Lord Pent.- El niño aún seguía intimidado, por la presencia del noble, sin embargo no podía evitar sentirse extrañado por lo amigable que se comportaba, de los pocos libros que había leído en el único que los nobles actuaban amablemente era el que tenía entre sus brazos, en los demás había extrañas excepciones, también había otro tipo de nobles, el tipo que no es malo con los plebeyos, sin embargo exige el respeto que se merece y cuida mucho con quién anda, ya que puede dañar su estatus social, este parecía más ser del tipo amable, quizás como el gran Roland de quien se relataba que era una persona amigable, o el gran Athos, de lo que estaba seguro es que no era como el Berseker de Durband.

-Si me gusta este libro, lo que más me gusta es... Pensar que estas leyendas son verdad.- Miró con ojos de admiración a Pent, no podía creer lo que escuchaba, un noble le pedía que lo acompañe a hacer su trabajo, era algo increíble, quedó en silencio unos segundos luego dijo: -Oh lo lamento, me distraje... De hecho... Este fue el libro con el que mamá me enseñó a leer, tenía... Cinco años primero había muchas palabras que no entendía y tarde mucho en leerlo la primera vez, quizás luego de la sexta o séptima vez empecé a comprenderlo, hasta a veces podía presenciar la batalla con mis propios ojos cuando lo leía... Tengo doce ahora.- Dijo con un poco de miedo, no quería que el noble se enfadara con él, ya que de seguro él lo leyó a una edad más avanzada simplemente porque no tuvo la oportunidad de hacerlo antes, acaso ¿Él había tenido una oportunidad única y no se había dado cuenta?

Pent seguía preguntando, su tono de voz no se veía alterado, realmente era un noble bueno, Erk sonrió por un segundo -¡Sí! Leí otros libros que mamá me trajo a casa, no son muchos, de hecho hasta hay uno que no puedo leer despierto, le mostraré.- El niño le hizo seña al noble para que entrara a su habitación, en el rostro de su madre podía verse una hermosa sonrisa acompañada con ojos llenos de lágrimas, al entrar juntó los libros y espero que Pent lo siguiera para mostrárselos, le mostró tres libros que hablaban de distintas leyendas de Elibe, uno de los cuales era de historia sin embargo el pequeño no lo sabía, esos más el que tenía en brazos anteriormente eran cuatro, pero había un quinto, ese quinto era el que no había podido leer, no había logrado leer más que el título estando despierto "Iniciando en el Gran Mundo de la Magia Tomo I" -Con este libro pasan cosas extrañas, lo abro pero está en otro idioma, hay días que le dedico horas intentando entenderlo... Pero cuando lo cierro siento un gran cansancio, otros días intento escribir las palabras del libro en la tierra pero si me distraigo un segundo se borran, siempre que hago una de las dos cosas, leer o escribir sueño que lo leo y lo entiendo, pero todo es muy confuso, hay unas palabras que aparecen en mis sueños y también en el libro de los ocho héroes pero no las entiendo, estas son recursos y sortilegios, puedo entender la palabra recurso, pero la otra no, lo que no entiendo es el contexto en el que se las utiliza.- Dijo Erk esperando que de alguna manera el noble tuviera algún tipo de respuesta, para poder saciar su incógnita, esta que se había generado de manera extraña con el pasar del tiempo. -Oh una cosa más, luego de despertarme siento que aprendí propiedades sobre el fuego, como por ejemplo... de que depende el color del fuego, cuando arde más, cosas así.- Agregó finalmente.
Afiliación :
- ETRURIA -

Clase :
Sage

Cargo :
Mercenario

Autoridad :
-

Inventario :
Tomo de Elfire [6]
Tomo de tornado [2]
Báculo de Heal [2]
.
.
.

Support :
Mulitia

Especialización :

Experiencia :

Gold :
65


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 16, 2016 10:22 am

A medida que pasaba el tiempo con el joven, Pent estaba más y más convencido de que debería ser él. Sin embargo, lo que sí que no se esperó fue el empeño que él mismo había mostrado para aprender a leer y escribir. Le costaba ocultar lo que podría ser tratado como admiración a lo que él no podía ver como otra cosa que no fuese un diamante en bruto y que había que desarrollar lo máximo posible. Y eso sería imposible para la mujer.

Eso es increíble, Erk ―le elogió sin pensarlo dos veces cuando le dio la infomación sobre los libros―. Empezaste a leer con cinco años y también se puede decir que tienes una mente muy activa. Además… Creo que es correcto asumir que La Leyenda de los Ocho Héroes es real. ¿Recuerdas el nombre de todos? De ser así, ¿recuerdas cómo se llama la santa de la que viene el nombre de la iglesia de Etruria?

La Santa Elimine, portadora del tomo sagrado de luz. Pent mismo conoció a una de las ocho leyendas, así que sabía de buena tinta que era algo verídico. Sin embargo, prefería dejar que el joven sacase sus conclusiones a partir de la información a la que él tiene acceso. Era un joven brillante en lo intelectual. Pent pensó, durante unos instantes, en regalarle algunos libros de los que él ya hubiese leído para que los leyese o incluso comprarle alguno. Después de todo, dudaba mucho que aquella señora pudiese permitirse el gasto.

Sin embargo, todas sus intenciones se esfumaron cuando Erk le enseñó el libro que más le había llamado la atención. Atentamente escuchó las explicaciones que el joven le daba y cada vez estaba más seguro de que no solo había estado atento y que tenía talento para la magia, sino que además parecía que el proceso era bastante rápido en el joven. En el caso de Pent, él tuvo que estar mucho tiempo estudiando los tomos para poder sacar algo lógico de ellos. Sin embargo, este joven había empezado a intentar escribir las escrituras. Tenía que tomar ese asunto con mucha delicadeza, pero lo primero era explicarle lo que estaba haciendo, porque ni él mismo era consciente.

Recuerdo haber leído ese libro cuando tenía tu edad y tuve que preguntarle a mi maestro. Intentaré imitarle dentro de lo que me permitan mis conocimientos, Erk ―tomó una pequeña pausa―. En este mundo hay muchísimos elementos que vemos y nos resultan muy familiares, ¿no? Por ejemplo, sabemos que si tocamos el fuego nos quemamos, que la lluvia cae las nubes, que el viento sopla, la potencia de los truenos… Sin embargo, ¿es posible intentar manipular esas fuerzas de forma voluntaria? Si se pudiera, podríamos ser capaces de realizar proezas que superarían hasta la más grande de nuestras imaginaciones, al menos en teoría.

Tocó el libro y, después de tomarlo con suavidad, lo abrió y leyó por encima los contenidos. Era algo complejo para alguien que desconoce el mundo, pero aun así era impresionante su don para la magia.

La respuesta a esa pregunta es “la magia”, el don para realizar sortilegios con los que controlar las fuerzas de la naturaleza, la luz, la oscuridad e incluso la capacidad de curar a personas. Aquellos que han aprendido a dominar estos poderes son llamados magos en su mayor parte. ¿Has visto alguna vez a los clérigos de la Iglesia sanar a alguien? Eso es un tipo de magia que se enseña allí.

El hombre esperó un tiempo a que la información entrase en Erk. Era algo complejo, pero tenía que asegurarse de que entiende la parte de la buena de la magia… antes de explicarle la mala.

Sin embargo, la magia conlleva un gran riesgo. Si no se tiene un buen conocimiento de ella, puede provocar desastres. El mago podría acabar hiriéndose a sí mismo… o a otros, si no es capaz de usar bien su poder. Por eso, Erk, no debes jamás escribir las palabras sin nadie que pueda enseñarte… Y lo mismo digo con respecto a ese libro y otros así. La magia es algo que no debe ser estudiado a la ligera.

Sin embargo, aunque estaba convencido de que el joven no haría un mal uso, no quería que se arriesgase igualmente.

En el ejército de Etruria se me conoce como el general mago. Con libros parecidos a ese que tú tienes soy capaz de hacer algún que otro sortilegio. Y no solo yo, sino todos los magos del ejército. Así que… en lugar de decirte que no sigas el camino de la magia, me gustaría darte la oportunidad de que vieses por ti mismo cómo es y entonces decidir. ¿Quieres acompañarme al cuartel para ver por ti mismo la magia en acción? Aunque solo podrás si tu madre te da permiso. Si decides ir, te llevaré y te traeré de vuelta a casa. Me interesa mucho conocer tu opinión al respecto, Erk.

Dicho esto, lo único que restaba era esperar a que el joven decidiese si echarse atrás o dar una oportunidad al mundo de la magia. Según la elección que tomase, Pent tenía claro que debía hacer una cosa u otra.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Erk el Dom Oct 16, 2016 11:40 am

Al escuchar el cumplido del noble Erk no pudo evitar sonreír, no estaba acostumbrado a recibir elogios, no porque su madre no lo dijera, sino porque está mucho tiempo fuera de casa todos los días, por lo tanto no es común que el niño escuche un bien hecho o en este caso algo que nunca escuchó, que era increíble algo que hacía. Pero sin duda lo que más le alegró fue que Pent dijera que era correcto asumir que la leyenda es real, es decir, todos esos grande héroes realmente existían.

¿Recordarlos a todos? Por supuesto que los recordaba, a todos y cada uno de ellos con el don especial de cada uno -¡Sí recuerdo el nombre! Es Santa Elimine, quien luchaba contra el mal usando la Luz Suprema y curaba a los heridos con el bastón de la doncella, se dice que una vez que transmitió sus enseñanzas sobre Dios se fue al cielo en cuerpo y alma.- Dijo Erk orgulloso, pues si aún estuviera en la tierra, sin duda era alguien a quien deseaba conocer, sin embargo lo veía como algo imposible, ya que no estaba en el mundo, por lo menos su cuerpo, de seguro siempre estaba presente para quienes más la necesitaban, aunque nadie lo notara, quizás ella fue quien trajo a Pent hasta el lugar -Lord Pent, usted ¿cree en Santa Elimine? Yo si.-

Al niño lo alivió saber que el noble había leído el mismo libro que él no entendía de pequeño, tenía la certeza de que podría responderle las preguntas que le hiciera sobre el contenido del libro, por otro lado, manipular los elementos de forma voluntaria, era algo que según lo describía el libro Athos, Bramimond y Santa Elimine podían hacerlo, por supuesto el gran Archisabio Athos lo hacía con mayor libertad, era el único que podía manejar todos los elementos Oscuridad-Luz-Fuego-Trueno-Viento, intentaba recordar algunos fragmentos del libro que describían de qué manera los controlaba.

Al ver como Pent abría el libro y comenzaba a leerlo se dio cuenta de que admiraba a esa persona, no sabía bien desde cuándo, si lo hacía desde el momento en el que puso un pie dentro de su casa y mostró preocupación por las personas comunes, o si fue en ese momento, en el que por primera vez estaba compartiendo con alguien que haya leído los mismos libros que él, o quizás simplemente fue el hecho de que cuando empezó a leer el libro entendía lo que tenía frente a sus ojos, algo que para el niño no era posible en ese entonces -¿Sorti-legios? Creo que empiezo a entender de qué se trata.- Realmente recién empezaba a entender algunas de las palabras que en algunos momentos aparecían en sus sueños -Magia, suena bien... No jamás vi curar a ninguno de los clérigos que paso por aquí en algún momento, sin embargo recuerdo que hace unos años un clérigo de Santa Elimine trajo a mamá a casa, luego dijo que debía descansar un momento pero ya la había estabilizado, no comprendí muy bien a que se refería pero ahora que lo dice puede que haya usado magia curativa igual a la de la Santa ¿No?- Dijo mientras inclinaba levemente la cabeza hacia la izquierda y parpadeaba dos veces.

Erk hasta el momento se sentía feliz de la conversación con Lord Pent, hasta que escuchó lo que había estado haciendo sin darse cuenta de ello -Mis disculpas Lord Pent realmente no tenía idea de lo que hacía, tendré más cuidado.- Pero había algo que no comprendía del todo de lo que había dicho el noble, significaba que él ¿Poseía el don de la magia? Sin embargo esta incertidumbre no duró mucho tiempo, ya que lo confirmó con lo siguiente que dijo Pent, quizás era una mera ilusión, sin embargo después de lo que había vivido era probable que él tuviera magia, recién en ese momento se lo estaba permitiendo pensarlo, al terminar de escuchar al mago realmente se impresionó, ante él tenía al general mago de Etruria y además, le estaba ofreciendo la oportunidad de que vea a otros magos, Erk con la sonrisa más grande que había soltado en su vida asintió.

Su madre se acercó por atrás de él y dijo: -Creo que debes ir Erk, te gustará conocer lo que hay fuera de casa.- Luego se acercó a Pent y le susurró al oído -No hay ningún robo cierto.- Luego soltó una pequeña risa, el niño alegre corrió a abrazar a su madre, luego miró a Lord Pent en sus ojos fácilmente podía entender que deseaba acompañarlo y salir cuanto antes hacia el cuartel para conocer más magos.
Afiliación :
- ETRURIA -

Clase :
Sage

Cargo :
Mercenario

Autoridad :
-

Inventario :
Tomo de Elfire [6]
Tomo de tornado [2]
Báculo de Heal [2]
.
.
.

Support :
Mulitia

Especialización :

Experiencia :

Gold :
65


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 16, 2016 7:05 pm

Pent asintió mientras escuchaba al joven. Efectivamente, se trataba de ella. Además, parecía ser que se había estudiado el libro. Algo lógico, considerando las veces que dijo que lo había leído. La pregunta de si creía él en la Santa le pilló por sorpresa. ¿Cómo responder a una pregunta de fe cuando él mismo es perfectamente consciente de que las leyendas son reales? Después de todo, tuvo por maestro a una de ellas. Sin embargo, no podía decirlo así, sin más.

No solo en Santa Elimine, Erk. Creo en la existencia de todos y cada uno de los héroes de la leyenda. Además, aunque quizá sea un poco presuntuoso por mi parte decirlo, creo que lord Athos fue el que sentó las bases de la magia elemental que conocemos aquí en Elibe como ánima. Al menos, eso es lo que creo.

Dio aquella opinión debido a que él fue su maestro. ¿Cómo no elogiarlo considerando cuánto lo admiraba? En cierto sentido, cuando leía aquel libro no podía evitar recordar las enseñanzas de su maestro, intentando dirigirlo como mejor podía a pesar de lo impaciente que el joven Pent era para aprender a hacer su primera bola de fuego. Fue una pena no poder dejarse llevar por esos recuerdos, pues la atención estaba completamente centrada en aquel joven. No que ello fuese una desgracia para el mago, todo sea dicho. Conocer a Erk le sirvió para recordarse a sí mismo en esa época. Además, aunque no hubiese visto a los clérigos en acción, logró relacionar lo que le dijo. Un gesto de aprobación sumado a un “exactamente” salió de los labios de Pent mientras le explicaba todo lo de la magia, momento en el que el joven Erk se sintió culpable por haber hecho algo mal.

No tienes que disculparte, Erk ―dijo―. Solo lo desconocías. De ahora en adelante lo único que debes hacer es tener cuidado, ¿de acuerdo?

Y fue sugerir aquello que escuchó la voz de la madre del niño quien, después de darle permiso a Erk de asistir, se acercó al mago y le dio un pequeño mensaje que le hizo saber que había sido descubierto. Pent rió un poco nervioso. Se sentía mal por haber mentido a la buena señora, pero no tenía más remedio que hacerlo si quería hablar con él.

Habéis criado a un hijo maravilloso, señora. Como padre de dos hijos, tenéis mi total admiración ―dijo de todo corazón antes de dirigirse al joven―. ¿Vamos, entonces? Recuerda mantenerte cerca de mí en todo momento, Erk.

Se tomó la libertad de ser él el primero en salir de la morada tras dedicar una leve reverencia a la señora. Una vez el más joven le seguía le dirigió hasta allí, procurando mantener el mismo paso para no cansarlo demasiado.

Estaremos andando un poco, así que ten paciencia.

Al cabo de una hora llegaron al edificio del cuartel del ejército. Para Pent era como su cuarto hogar. Es decir, el cuarto lugar que ha recibido más visitas. Después de todo, su hogar, la biblioteca del país y el hogar de su maestro son los que ha visitado más. Obviamente y sin lugar a dudas, la biblioteca ostentaba el puesto de primer hogar del mago, muy seguido de cerca por la mansión de Reglay. Pent tenía aprecio por su familia, pero los libros le podían. Más de una vez su esposa le había llamado la atención al respecto, y eso sin mencionar a su hija.

Volviendo al tema, lo cierto es que Pent estaba relativamente cómodo en ese lugar, si no fuese por algunas miradas que siempre se posan sobre él debido a su cargo. Aquel día más, debido a que había llevado a un niño que hasta algunos pensaban que era su hijo. ¿El motivo? Simple: Pent nunca había llevado a nadie de su familia al cuartel.

No te preocupes. Simplemente sienten curiosidad por ti.

Luego de unos pocos minutos llegaron a un campo abierto en el que había algunos miembros vestidos con trajes similares al de Pent, pero de distintos colores. Todos ellos portaban libros de distintos colores. Además, a lo lejos, se podía observar a un hombre de avanzada edad sentado, con un bastón. Aquel hombre portaba una toga blanca, que le delataba como parte de la iglesia.

Ya hemos llegado, Erk. Aquí es donde los magos practican la puntería de sus hechizos. Ka mayoría de ellos reciben instrucción de mi parte, así que aprenden a usar la magia de fuego y trueno principalmente. Yo, por mi parte, he decidido ampliar mis estudios con los libros de tierras lejanas. En estos momentos se puede decir que soy un iniciado en la escuela de magia de un país conocido como Begnion. Una vez domine esta escuela de magia, tengo pensado transmitir el conocimiento a más futuros magos ―miró al grupo de magos―. Parece que van a empezar. Presta mucha atención, Erk.

Los hechiceros del ejército abrieron al unísono sus tomos y empezaron a pronunciar palabras que fueron provocando reacciones distintas. Unos parecían que su misma ropa iba a arder por el poder que conjuraba su llama, mientras que otros lograban provocar pequeñas descargas que aparecían de su libro. Tras una voz de un superior, todos realizaron el conjuro al mismo tiempo, llegando a su objetivo. Aquello podía ser un espectáculo.

En el ejército se usa la magia para combatir, pero creo existen muchísimos más usos para ella. Bien usada, la magia es la mayor potencia de este mundo ―sonrió antes de hacer la pregunta que quería hacer desde el principio―. ¿Y bien? ¿Qué opinas de la magia puesta en práctica? Si tienes alguna pregunta, soy todo oídos.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Erk el Dom Oct 16, 2016 10:01 pm

Miro a Lord Pent emocionado y asintió -¡Oh por cierto! No lo decía por si eran reales o no, eso ya creí que estaba claro que habían existido.- Al terminar de hablar soltó una pequeña risa la cual no pudo evitar esconder -Mi pregunta era más por si subió en cuerpo y alma, pero por lo que acaba de decir... Creo que usted también lo cree.- El noble se iba hacia la salida, Erk no tardó en seguirlo, al llegar a la puerta volteó para ver a su madre -Nos vemos luego mamá.- Dijo con una sonrisa, estaba tan emocionado que el cansancio del día se había esfumado y estaba más despierto que nunca.

-Le pido disculpas Lord Pent, pero no puedo prometerle paciencia, no me quejare en el trayecto... Pero no puedo prometerle paciencia, estoy muy ansioso por ver el cuartel.- Dijo con una sonrisa en el rostro, una sonrisa que cada vez se hacía más grande, probablemente pocas personas logran, en su vida tal nivel de felicidad, ya que está en un punto en el que, si uno lo tiene todo no lo alcanza, porque no reconoce diariamente las bendiciones que se le otorgan, por otro lado si uno no tiene nada, siempre desconfía de las bendiciones que vienen, por supuesto esto solo se aplica a personas que se sienten de esa manera, uno puede tenerlo todo pero aun así agradecerlo todo, de la misma manera, uno puede no tener nada pero sentir que lo tiene todo y ser feliz cada vez que algo nuevo entra a su vida, como prácticamente el caso de Erk.

Luego de una hora llegaron al cuartel, el niño quedó boquiabierto al ver tal cosa, no acostumbraba a salir fuera de su casa y mucho menos alejarse de ella, por lo que estar allí era increíble para él, daba cada paso tomándose el tiempo de admirar a todo a su alrededor, hasta que empezó a ser el centro de todas las miradas del lugar, esto hizo que Erk se sintiera intimidado, por fin cerró su boca y se acercó a Pent -Oh es... Está bien.- El niño seguía avanzando con un poco de miedo, pero se le pasó rápidamente, era increíble ver a todo tipo de magos, todo tipo de colores, se sentía extraño en el lugar, había algo en el aire que lo hacía sentir poderoso.

-Lord... Lord Pent... Será posible que yo... En algún momento... ¿Sea un mago?- Miró hacia el mismo lugar que el noble ¿Empezarían? ¿A practicar? El corazón del niño se aceleró, era increíble ver a todos tan sincronizados, pero aún más increíble ver la magia fluir, estaba presenciando la magia él mismo, en ese momento la sonrisa de Erk se borró, se sentía intimidado, acaso ¿Sería él capaz de hacer algo así? Miró al mago junto a él y dijo: -Creo que es increíble, se debe necesitar mucho estudio para lograr hacer magia.- Iba a seguir hablando sin embargo algo lo detuvo, uno de los tomos rojos que portaba el mago que estaba a la derecha de todos empezó a llamarlo, el niño sentía como el libro lo deseaba, era extraño, era parecido a lo que sentía en su sueño, sin embargo ahora lo estaba viviendo o acaso ¿Seguía soñando? -Puedo... ¿Probar? Hacer magia digo.- Lentamente empezó a caminar hacia el libro por el que se sentía llamado estiró su mano derecha y empezó a hablar en otro idioma recitando palabras sobre el fuego, en el primer paso solo movía la boca, luego susurraba, al tercer paso que dio estaba hablando alto, y una diminuta aura empezaba a rodearlo mientras empezaba el cuarto paso.
Afiliación :
- ETRURIA -

Clase :
Sage

Cargo :
Mercenario

Autoridad :
-

Inventario :
Tomo de Elfire [6]
Tomo de tornado [2]
Báculo de Heal [2]
.
.
.

Support :
Mulitia

Especialización :

Experiencia :

Gold :
65


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Lun Oct 17, 2016 10:08 am

Rio un poco nervioso por la metedura de pata. En el sentido de su santidad, sin embargo, Pent estaba un poco perdido. Escuchó historias sobre la santa de su propio maestro, así que no le extrañaría que, efectivamente, así lo fuera, pero carecía de una opinión formada por él mismo que fuese clara y concisa al respecto. Hasta su maestro debía desconocer datos sobre el mundo en general. Sin embargo, pronto se le pasó con todos los ánimos que debordaban de Erk, tanto que no era capaz de ocultar su impaciencia por ver la magia en acción. El mayor simplemente río un poco. En cierto sentido, le recordaba a él, salvo por el detalle de que con su edad Pent no fue precisamente el modelo de educación.

El experimento de mostrar cómo era la magia tuvo el resultado deseado. Erk había mostrado el interés que quería y era justo en ese entonces en que tenía que responderle de la forma más seria que pudiera. Incluso si sentía cierta afinidad por él, tenía que darle una respuesta clara.

No todos pueden ser magos, Erk. E incluso en el mundo de la magia existen aquellos que son considerados prodigios ya sea en el conocimiento o en la práctica. Personalmente, creo que eres un prodigio en el conocimiento a juzgar por cómo has crecido. Pero no es simple. Dicho todo eso… ―una sonrisa se podía observar de sus labios―. Sí. Puedes ser un mago si lo deseas.

Quería esperar un poco a que la confirmación le llegase antes de poder empezar a decirle las dificultades por las que él pasaría por su origen social, como el acceso a los libros. Pent estaba dispuesto a pagar los gastos de sus estudios. Después de todo, estaba muy interesado en su progreso como mago. Sin embargo, todos sus planes dieron un giro drástico cuando vio que el joven había empezado a recitar un pequeño conjuro.

Al principio, cuando lo vio acercarse, Pent pensó que solo querría leer los contenidos que pudiera. Sin embargo, pronto acabo teniendo que tomar cartas en el asunto mientras los magos experimentados veían a un niño pequeño cuya existencia nadie conocía conjurar su primer hechizo. Con suavidad, Pent se acercó y se agachó antes de dar una señal a Erk.

Suficiente ―dijo con voz suave antes de tapar los ojos de Erk par que no leyese más. ¡Estuvo a nada de realizar el conjuro! Si no lo hubiese detenido, el hechizo que ahora se había desvanecido se habría realizado con éxito. Lo que a él le preocupaba era las dimensiones del conjuro usado―. Eso, Erk, es un libro de conjuros. Es distinto a los libros que has leído hasta ahora ―tomó con suavidad el libro y lo cerró, enseñándole el dibujo de la llama en su portada―. Estos libros han sido hechos para el uso de los magos. Si recitas las palabras que en él se encuentran tras haber estudiado las propiedades del mismo, entonces podrás realizarla. Sin embargo, te detuve antes de realizar tu primer hechizo. ¿Por qué crees que lo hice?

En su voz se veía calma. Sin embargo, estaba tan preocupado por el chico como admirado con su don para la magia. En su caso, le tomó muchísimo tiempo empezar a realizar la magia. Este joven estuvo cerca de realizar su primer conjuro tras tocar el primer tomo mágico. Dejarlo estudiar por su cuenta podría ser peligroso… Pero no conocía a nadie que pudiera enseñarle desde el principio y su propio maestro no era una buena opción por la promesa que le hizo.

Dicho aquello, solo le quedaba una opción.

Erk, ¿me acompañas un momento a mi despacho? Necesito buscar unas cosas. Deja ese tomo ahí.

El despacho de Pent era una habitación hecha por y para él. Había iluminación, sí, pero porque era necesaria. Los libros estaban por doquier y cada uno de ellos era de asuntos distintos: historia, física, matemáticas, geografía… Muchísimos campos de estudio que Pent leía, en ocasiones, por disfrute personal. De entre ellos, los primeros que escogió fueron los de matemáticas y geografía. También, de una sección que ocupaba toda una pared del despacho, se llevó otros libros con títulos como “Magia para principiantes ― tomo I: las afinidades elementales” y los puso en la mesa de su despacho, a cuyo lado había dos sillas.

Erk ―dijo―. No existe ningún mago autodidacta en este mundo salvo los verdaderos prodigios. Si quieres estudiarla, necesitarás un maestro que no solo te instruya sobre ella, sino sobre muchos otros ámbitos. Dicho eso… ―el hombre se acercó al joven―. Si aún quieres, ¿podría ser yo quien te enseñase? Tengo mis defectos y existen muchos magos más experimentados que yo, pero creo que podría introducirte en este mundo.

Normalmente, más de una persona haría una pregunta como “¿quieres que te enseñe?” mostrando un ofrecimiento pero al mismo tiempo dejando bien claro que es el maestro el que hace el favor al alumno. Sin embargo, así no era para Pent. Para él tenía que ser esa la pregunta. Enseñando a Erk podría aprender muchísimo sobre los procedimientos de la magia y las diferencias entre la magia de otros continentes y la que se practica en Etruria, incluso si aparentemente es la misma. Era una relación de doble beneficio que no podría darse si Erk no quería seguir el camino de la magia. Al menos, para Pent así lo era.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Erk el Lun Oct 17, 2016 11:42 am

Al ser detenido por Pent, Erk no estaba en sí, se sentía extraño, aún se sentía poderoso, no era algo que pudiera explicar, miró al noble pero no comprendió sus palabras en ese instante, empezó a mirar a su alrededor, había muchas miradas centradas en él, todo empezó a darle vueltas cuando el aura que tenía disminuía lentamente, por unos segundo se sintió mareado, estuvo a punto de caerse, sin embargo cuando el aura finalmente se desvaneció volvió a la normalidad, con la pequeña diferencia de que se encontraba un poco más cansado de lo habitual, pero no era algo a lo que le diera mucha importancia.

-Em... Creo... Creo que lo se.- En ese momento era como si Erk hubiera aprendido un poco de la magia, no algo que se aprenda en los libros, sino, algo intuitivo, quizás no tenía que ver tanto con la magia en sí, más bien estaría relacionado con el usuario de la magia -No puedo controlar la cantidad de magia que expulso ¿Cierto? Es por eso, podría haber lastimado a alguien o roto algo... Lo lamento, no fue algo que pueda controlar.- Dijo con un gran pesar, estaba un poco asustado, sin embargo también muy emocionado.

El niño dejo el tomo en donde el noble le había indicado, un libro que ni él sabía cómo terminó en sus manos -Por supuesto Lord Pent, lo acompañaré.- Al entrar a la habitación con el mago quedó impresionado por la cantidad de libros que había, jamás había visto algo similar, existían ejemplares de cosas que jamás se había imaginado que existiesen, libros los cuales Erk deseaba leer, probablemente si estuviera solo en ese lugar empezaría a leer el primer libro que agarrase, se sentaría en la silla más cercana y perdería toda noción del tiempo en ese momento.

Se sentía un poco confuso primero ante las palabras de Pent, puesto que anteriormente le había dicho que era un prodigio, pero no entendía a qué se refería con "un verdadero prodigio" ¿Sería una clase diferente de persona? De todos modos no importaba demasiado, ya que él no se creía capaz de aprender magia por si mismo, aún si lo fuera le sería muy difícil y si bien no se rendiría, recorrería un camino lleno de frustraciones, ya que desde el momento en el que entro en el cuartel sintió la necesidad de aprender magia, era algo para lo cual no podría tener mucha paciencia, estaba dispuesto a dedicar todo de sí para aprenderla.

Al ver al noble acercarse y proponerle ser su maestro, Erk sonrió y asintió repetidas veces, estaba muy feliz de tener a alguien que le enseñe, también se sentía honrado de que un gran noble de Etruria le propusiese eso -Sería un gran honor para mí Lord Pent, creo que usted es la única persona que podría enseñarme, no lo imagino de otra forma.- Dijo sin darle importancia a nada más, sin embargo luego recordó a su madre -Aunque... Primero debería decírselo a mamá, no creo que tenga problemas con ello, ya que siempre me dijo que tenía que buscar la manera de aprender más, que yo era capaz de hacerlo y creo... creo que por fin la encontré.-
Afiliación :
- ETRURIA -

Clase :
Sage

Cargo :
Mercenario

Autoridad :
-

Inventario :
Tomo de Elfire [6]
Tomo de tornado [2]
Báculo de Heal [2]
.
.
.

Support :
Mulitia

Especialización :

Experiencia :

Gold :
65


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Lun Oct 17, 2016 4:51 pm

No te preocupes. Lo único que tienes que hacer es controlar esos impulsos la próxima vez ―dijo, siendo consciente de que la experiencia le ha resultado muy útil al joven. Más adelante le hablaría con más detalles de los peligros de la magia para que tuviese su guardia alta.

Una vez vio la atención que Erk prestó a los libros y aceptó, Pent no pudo evitar dejar escapar una sonrisa un tanto infantil cuando aceptó. Intentó ocultarlo, pero el hecho de que aceptase le había alegrado tanto como probablemente al joven le alegrase tener a alguien que le enseñase sobre la magia.

¡Muy bien! Entonces, antes de salir, me gustaría que escogieses un libro de los que están en la estantería. La única condición es que ese libro no puede tratar sobre magia. Conmigo aprenderás también más cosas. Te abriré ese camino, pero no quiero que te centres solo en él. Dicho eso… Te recomiendo uno de los libros de la estantería de allí ―señaló un grupo de libros―. Tómate tu tiempo y escoge el título que más te llame la atención.

Mientras esperaba a que el joven decidiese, Pent empezó a pensar en cómo debería enseñarle los conocimientos que tenía. Erk era inteligente, al menos según lo que Pent había descubierto, pero tenía el déficit de haber empezado con sus estudios más tarde que el noble. Estuvo planeando cómo convencer a la mujer. Aunque su hijo dio a entender que quizá no sería difícil, el hombre, padre de familia, era consciente de que si quería enseñar bien al niño, tenía que hacer que viviera con él para tener el mayor tiempo posible. Estaría separándolo de la madre. Necesitaba pensar en una forma de hacer que esa separación fuese lo menor posible. Pero le faltaba demasiada información como para poder hacer nada al respecto. Y quizás Erk podría ayudarle.

Erk, ¿a qué se dedica tu madre? ―preguntó, para conocer un poco más de la señora―. Por cierto, si no llegas a algún libro no tienes más que decírmelo y te lo doy. Echa un largo vistazo y elige el que quieras.

OFF:
Si quieres, puedes hacer que Pent te ayuda a pillar algún libro al que Erk no llegue. No tenemos que hacer el procedimiento de “oh, no llego” “aquí, toma” “¡gracias!” (??).

PD: El siguiente será más largo. Un pequeño reposo no viene mal (?).
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Erk el Mar Oct 18, 2016 11:53 am

Luego de haberle hecho saber a Pent su respuesta, notó como una gran sonrisa se dibujaba en el rostro del noble, esto provocó que la que tenía Erk se hiciera aún más grande, sin duda el ambiente en el que se encontraban era extraño sobre todo para el niño, nunca había estado tanto tiempo frente a una persona sonriendo, puesto que era muy frecuente que en su casa este solo.

Al saber que podía elegir un libro de los tantos que había Erk se llenó de dudas, de una cosa estaba seguro no podría elegir alguno si primero no le pegaba un vistazo a todos, por lo que de izquierda a derecha empezó a poner todos los libros sobre la mesa, primero sacó veinte libros, que equivalían a 1/8 de los tres primeros estantes de la estantería (tres primeros contando de abajo hacia arriba), miraba los títulos y los ojeaba levemente, esperando que eso no vaya contra los deseos de Pent, ya que sus palabras fueron "escoge el título que más te llame la atención" sin embargo, no podía equivocarse, por esa razón necesitaba ojearlos al menos.

Realizó el mismo procedimiento hasta que termino de ver todos los libros de las tres estanterías inferiores, había libros de todo tipo, Filosofía, Literatura, Historia, Geografía, esos eran los tipos que había en las estanterías de abajo -Lord Pent ¿Podría bajarme los libros de las estanterías más altas?- Dijo luego de escuchar el ofrecimiento del noble, mientras colocaba los libros que había sacado previamente en su lugar, para hacer espacio en la mesa.

-No sé de qué trabaja mi madre, lamento no poder brindarle la información, solo sé que se va a trabajar temprano y vuelve por la noche, tampoco le gusta que salga fuera de la casa, por lo menos al frente porque ella no está y teme que me suceda algo.- Dijo terminando ya de guardar los libros en la estantería, luego se volteó y se puso a ojear los libros que Pent había bajado, estos a diferencia de los otros eran de Alquimia, Matemática, Física, uno de ellos tenía el nombre de "Los Cuatro Elementos", al ojearlo notó que hablaba del origen y composición del agua, la tierra, el fuego y el aire, en ese momento se volteó para mirar al noble y dijo: -Creo que elijo este, definitivamente me gustaría elegir otros también, pero si me tengo que quedar con uno es este.- Cuando se volteó sin darse cuenta hizo caer un libro, por lo que cuando terminó de hablar se agacho para recoger el libro, el cual poseía el nombre de "El Sirviente de la Diosa Ashera", automáticamente al ver el título el niño pregunto mientras tomaba el libro con su mano libre: -¿Quién es el Sirviente? Debe ser alguien poderoso ¿Cierto? Después de todo es digno de mirar a una Diosa.- Sabía que de todos modos, las respuestas que buscaba estaban en el libro, pero debería elegir solo uno, le intrigaba mucho saber de los elementos, pero aún más deseaba saber si había alguien igual o más poderoso que Athos, por lo que dejó el libro que hablaba de los elementos en la mesa y se quedó con el otro -Mejor este.- Dijo esta vez con seguridad, de todos los libros allí presentes deseaba leer ese primero sin duda, también era consciente de que tendría más diversión con el segundo ya que era unas tres o cuatro veces más gordo que el otro, era tan grande como el que relataba la leyenda de los ocho héroes de Elibe.
Afiliación :
- ETRURIA -

Clase :
Sage

Cargo :
Mercenario

Autoridad :
-

Inventario :
Tomo de Elfire [6]
Tomo de tornado [2]
Báculo de Heal [2]
.
.
.

Support :
Mulitia

Especialización :

Experiencia :

Gold :
65


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Mar Oct 18, 2016 6:04 pm

Mientras esperaba a que Erk decidiese, el mayor estuvo leyendo un poco más el tomo de viento que hace un año había conseguido. Dicho libro de hechizos era proveniente de Begnion y era su actual objeto de estudio. A diferencia de su, por ahora, discípulo, él tenía más dificultades a la hora de aprender a usar la magia. Su proceso consistía en lecturas continuas y unas notas que le permitían anotar todo aquello que no entendía para después documentarse de ello. Sin embargo, más de una vez se detuvo para ayudar a Erk a tomar alguno de los libros de ahí, quien, desgraciadamente, no pudo responder a la pregunta sobre la progenitora del mismo.

Entiendo… ―fueron las palabras que salieron de sus labios, mostrando cierta duda. No le quedaba otra que ir con todo lo que tenía, entonces.

Había vuelto a leer su libro y tomar notas cuando notó que el menor había tomado un libro que le había picado mucho la curiosidad al maestro no hacía tanto tiempo. No pudo evitar reír un poco cuando vio la portada del libro.

Tienes muy buen ojo, Erk ―dijo―. Ese libro no es de Etruria. Forma parte de una colección de libros del país que te dije antes, Begnion. Su religión es a una diosa llamada Ashera. Me pareció interesante adquirirlo para comparar su creencia con la de Iglesia de Santa Elimine. Si ese es el libro que quieres, entonces te recomiendo más adelante, cuando lo leas, ir a la Iglesia y que te hablen de sus dogmas. De esa forma puedes aprender mucho más de lo que yo podría enseñarte al respecto. Además, considerando lo próxima que está, hay que aprovecharla, ¿no?

Si bien era cierto que no todos tenían el mismo nivel de conocimiento, sí que quería dejar aquellos asuntos religiosos y, por ende, más complejos, a aquellos que tienen una cierta capacidad para hablar de ellos y explicarlos. De hecho, a Pent le preocupaba no poder explicar ciertas cosas de la religión a Ashera. Para empezar, el mayor no era creyente. ¿Cómo sería capaz de explicar conceptos como la fe?

Pero ahora no era ese el problema. El mayor tomó la pequeña montaña de libros que había dejado antes en su despacho. Un pequeño montón lo llevó en un brazo, mientras que el otro lo llevó en el otro.

Quédate con ese libro, Erk ―dijo―. Ahora vamos a ir a ver a tu madre. Después de todo, necesitamos su consentimiento para lo que queremos, ¿no?
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Erk el Mar Oct 18, 2016 6:57 pm

-¡Genial! Está bien.- Dijo Erk al escuchar de la aprobación del noble al elegir el libro, mientras Pent devolvía los libros a su lugar, el niño emocionado por el ejemplar que tenía en las manos, empezó a leerlo, al inicio describía brevemente a la Diosa Ashera y que significaba para Begnion, luego describía al país en sí, finalmente empezaba la descripción de Lehran, que al parecer era quien servía a la gran Diosa, sin embargo este relato estaba situado muchos años atrás, podía notarlo por la forma en que describía las cosas, el niño empezaba a ser absorbido lentamente por el libro, hasta que el noble lo interrumpió -¿Cómo? Oh si... Me quedaré con él, muchas gracias.- Dijo sonriendo -Si, debemos hablar con ella, lo sigo.-

Al salir del despacho de Pent, volvieron a pasar por el lugar donde los magos practicaban, otra vez se posaban sobre el pequeño Erk, quién salía abrazando el libro que el noble le había dado y evitaba poner su atención en los tomos, para no volver a cometer el mismo error de más temprano.

Al salir de los cuarteles, era notorio que la temperatura había descendido aún más en el tiempo que estuvieron dentro, Erk empezó a caminar temblando al principio, pero luego al caminar fue entrando en calor, por lo que se le hizo amena la caminata de vuelta a su casa, hasta parecía estar siento más corta.

Cuando estaban a mitad de camino al niño le surgió una duda, mientras pensaba en el libro, su origen y un poco la descripción que este daba del lugar de donde este provenía -Lord Pent antes dijo que este libro no es de Etruria, es de Begnion, sin embargo... Begnion no lo he leído nunca ¿Dónde se encuentra Begnion? En Elibe solo leí sobre Etruria, Lycia, Sacae, Bern y las islas de Durban.- Tenía sus sospechas de que no estaba cerca de allí, sin embargo hasta donde él sabía Elibe era prácticamente todo el mundo, lo que había leído siempre se desarrollaba en su continente, además nunca escuchó o leyó algo parecido a "Continente", los libros que había leído se desarrollaban la mayoría, por no decir tres de ellos, en un lugar específico de Elibe, el único que hacía referencia a todo el continente en el de los ocho héroes, que jamás se dirigió a Elibe como un "Continente", sino más bien por la interpretación que le había dado el mago al conjunto de tierras que conformaban el continente, es decir, Erk comprendía en ese momento Elibe como la suma de todos los países que lo componen.

Al llegar finalmente a su casa, la madre del niño estaba sentada afuera con una taza de té, al verla Erk la saludo con su mano derecha, esta le sonrió. Una vez que estaban cerca abrazó a su hijo y le dijo: -Espero que te hayas divertido Erk, veo que vienes con un libro nuevo, eso me alegra mucho.- El niño correspondió el abrazo de su madre, quién luego miró al noble para agradecerle -Le agradezco mucho todo lo que ha hecho mi señor.-

-Oh iré a dejar el libro a mi habitación, ya vuelvo.- Dijo Erk mientras entró a la casa y corriendo se dirigió a su cuarto, donde suavemente apoyó el libro en su cama y se tomó dos minutos para admirarlo junto a los otros libros.
Afiliación :
- ETRURIA -

Clase :
Sage

Cargo :
Mercenario

Autoridad :
-

Inventario :
Tomo de Elfire [6]
Tomo de tornado [2]
Báculo de Heal [2]
.
.
.

Support :
Mulitia

Especialización :

Experiencia :

Gold :
65


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 19, 2016 7:07 am

Mientras estuvieron volviendo al hogar del joven discípulo, este formuló una pregunta que sorprendió un poco a Pent, pero que luego de pensarlo un poco, era comprensible. En comparación con Santa Elimine o la diosa Ashera de Begnion, lo cierto es que no había muchos libros de historia internacional. Era lógico que su estudiante no lo supiera…

Es lógico que no lo conozcas, Erk ―dijo―. Es una historia muy reciente… Verás, hasta hace casi un siglo y medio, creíamos que el mundo completo era lo que abarcaba el continente de Elibe. Sin embargo, en ese siglo y medio aprendimos que el mundo es muchísimo más grande y que existen otros continentes en los que se encuentran multitud de países: Tellius, Magvel, Jugdral, Akaneia y Valentia. Un dato curioso es que descubrimos que Valentia tenía un enlace terrestre con Elibe. Begnion, concretamente, es un país inmenso localizado en Tellius, el primero de los continentes que te dije. En las páginas de ese libro creo recordar que se había dibujado un mapa de Begnion. Algo muy útil para los extranjeros como tú y como yo. Además, te sorprendería saber lo próximo que está el continente: viaja hacia el norte desde las islas de Durban y llegarás a unos países localizados en islas: Phoenicis y Kilvas. Sin embargo, te hablaré más de esos países cuando leas el libro. Todo a su tiempo.

Rio un poco con ese comentario. Hablar de Phoenicis y Kilvas implicaba a hablar de los seres que poseían la capacidad de transformarse: los laguz. Pent leyó ese término en los libros de Begnion, aunque también vio otro: subhumano. Como no había tenido el placer de conocer a ninguno, no quiso usar la palabra bajo ningún concepto, mas parecía ser que la segunda de ellas iba seguida de peyorativos. Esto le indicó al mago que, muy probablemente, la palabra adecuada para referirse a ellos sin ofenderlos sería laguz, aunque no dejaba de ser una simple deducción que había realizado tras observar las palabras de los libros que leyó.

Finalmente volvieron al hogar, donde la madre de Erk los recibió y entonces se dirigió a su cuarto. Ahora le tocaba a Pent enfrentarse con total sinceridad a la mujer a la que admiraba por haber criado a su tan inteligente hijo. Tras pedir permiso para pasar y hablar con ella, ambos se sentaron uno frente al otro. Pent dejó los libros que había cargado a sus lados.

Su hijo es increíble, señora. Desde el momento en que intercambiamos palabras, supe que tenía el potencial de ser un mago mejor de lo que yo jamás seré ―fue lo primero que dijo―. Tiene una capacidad de comprensión mucho mayor de lo que uno puede esperar de un niño de su edad y casi realizó su primer hechizo sin ningún tipo de entrenamiento ―esto era bueno y malo, según se viese―. Tuve que detenerle ―obviamente, Pent iba a explicar el problema―. Si bien su hijo ya es capaz de realizar sortilegios básicos, carece del entrenamiento y conocimiento básicos para dominarlo. Y es una pena… De ahí mi siguiente propuesta.

Pent, entonces, se incorporó un poco y, aún sentado, hizo una completa reverencia a la mujer, con las manos tocando el suelo de la sala y con la cabeza baja.

¡Por favor, permita que le enseñe lo necesario! Erk tiene una inteligencia que le permitiría ser cualquier cosa que desease. Si yo lo he visto en un solo día, usted, que lo ha criado, debe saberlo mejor que nadie. Deseo que se forme en todos los ámbitos y deseo enseñarle también el camino de la magia. Sin embargo, para ello debo hacer una petición muy egoísta… ―le partía en el alma decir lo que tenía que decir―. Para poderle enseñar todo esto, necesito que Erk esté en casi todo momento a mi lado. Me gustaría llevarlo a mi hogar y enseñarle ahí todo lo que sé. Pero eso implicaría separarlo de usted… Solo puedo imaginarme lo doloroso que es esto para usted.

Sin embargo, no hubo reacción alguna al principio. Cuando Pent levantó la mirada, aquella mujer había derramado una lágrima y estaba ahí, con una sonrisa quizás incluso más amplia que la que tuvo cuando su hijo había retornado. El mago estaba un tanto confuso, pero la respuesta de la mujer le esclareció toda duda que tenía.

Claro. Si eso es lo que Erk quiere, por supuesto. Confío en usted, Lord Pent.

La alegría que había sentido el maestro cuando recibió el consentimiento de la progenitora no podía describirse. Era casi equivalente a cuando su esposa le confesó que estaba embaraza de Klein. Sintió el deber y la alegría de la educación de Erk en todo su ser. Si no fuese porque fuese demasiado poco propio de un noble, Pent se habría lanzado a abrazarla...

Pero ahí está la gracia precisamente, queridos lectores: Pent no es precisamente lo que se conoce como noble corriente. ¿Cómo no iba a hacer lo que otro cualquiera haría? ¿Por qué no iba a abrazar a alguien si esa persona le había hecho tan feliz? Esas cuestiones eran tan ilógicas para el hombre que, directamente, las ignoraba. Quizá este detallito fuese uno de los tantos motivos por los que había ciertos nobles que no llegaban a tenerle mucho aprecio. Después de todo, entre que el mago va a pocas reuniones y los pequeños comentarios que se hacen de él… Aunque nunca fue criticado por su eficacia, eso sí.

Después de darle el abrazo, lo siguiente que hizo fue tomarla de las manos y mirarla con completa seriedad. Tenía que asegurarle que era una buena elección y que no se iba a arrepentir en ningún momento de esta decisión.

No defraudaré vuestra confianza, señora. Me aseguraré de que sea lo que él quiera ser cuando sea adulto. Me encargaré de conseguirle todos los libros que necesite y de enseñarle lo que le haga falta. No le faltará absolutamente de nada.

Eso… quizás era una pequeña mentira. Le iba a faltar algo a Erk, probablemente: la paciencia para soportar los delirios de su ya oficial maestro cuando este empezase a hacer hipótesis sobre distintos asuntos. Sin embargo, puede que le influyese y entonces ambos tuvieran esa costumbre. En cuyo caso… No. No le faltaría de nada.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Erk el Miér Oct 19, 2016 6:07 pm

Erk salió de su habitación para dirigirse hacia afuera, donde se encontraban Lord Pent y su madre, al llegar a la puerta se detuvo un tiempo para escuchar de que hablaban los mayores, no era algo que acostumbrara a hacer, de hecho jamás lo había hecho ni lo haría, sin embargo, en esta ocasión oyó algo inquietante antes de poder tocar la puerta para abrirla, el noble quería llevarlo consigo para enseñarle magia, esto puso muy alegre y muy triste a la vez al niño, primero pensó en que sucedería con su madre, por lo que estaba por negarse en el instante, sin embargo cuando la señora le respondió a Pent todo cambió, se reducía a una decisión netamente suya, si de verdad quería aprender magia, entre otras cosas, debía hacer un sacrificio, uno muy grande.

Se tomó un tiempo para pensarlo, era una decisión muy grande y que tendría gran influencia en su futuro, nuevamente el noble habló, lo que proponía era muy tentador, Erk también estaba considerando que si no estaba allí, quizás su madre tendría tiempo de descansar, esa deducción fue determinante en la decisión del niño, quién salió decidido y dijo: -Lord Pent... Será un honor ser su alumno.- La madre miró a su hijo con una sonrisa -Buena elección Erk, estoy muy orgullosa, esfuérzate mucho para estar a la altura de Lord Pent, sabía que este día llegaría tarde o temprano, ¿Por qué no juntas tus cosas?.- Al oír esto el niño asintió y corrió a su habitación, no tenía muchas cosas, además a unas pocas le daba importancia, en un pequeño morral metió cinco libros, intento meter el que le había dado el noble, sin embargo este no entró en el bolso por lo que decidió llevarlo en los brazos.

Una vez que tenía una de sus dos mudas de ropa puesta y sus libros el niño salió de la casa, miró a quién ahora era su maestro -Estoy listo.- La madre haciendo el máximo esfuerzo para no mostrar su tristeza, sin borrar nunca la sonrisa de su rostro abrazó a Erk -Hazle caso a Lord Pent y ayudale en todo lo que puedas.- Siendo ese el último consejo que podría darle a su hijo probablemente.

Poco tiempo después, una vez que terminaron su cálida despedida, Erk empezó a dar los primeros pasos hacia lo que no solo sería su nuevo hogar, sino también su nueva vida, una vida llena de retos y altos muros que de alguna manera superaría poco a poco.
Afiliación :
- ETRURIA -

Clase :
Sage

Cargo :
Mercenario

Autoridad :
-

Inventario :
Tomo de Elfire [6]
Tomo de tornado [2]
Báculo de Heal [2]
.
.
.

Support :
Mulitia

Especialización :

Experiencia :

Gold :
65


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Invitado el Miér Oct 19, 2016 7:25 pm

Erk había estado escuchando la conversación a escondidas. El mayor no pudo culparlo por ello. Estaban hablando de un asunto que le concernía, después de todo. Tenía todo el derecho del mundo a saberlo.

Muy bien, Erk. Si estás listo… ―se incorporó y tomó los libros que había dejado en el suelo en caso de que la negociación no saliese bien―. Erk, ponte esto antes de salir ―le colocó su propia capa alrededor y la dobló para que no manchase el suelo―. Habrá que buscarte una de tu talla, pero está valdrá.

Y, dicho aquello y tras despedirse y volver a hacer una reverencia a la madre del joven, Pent se había llevado a Erk de su hogar con el consentimiento de su madre y él mismo. El adulto no podía ocultar su emoción por lo que había sucedido. Conoció al niño de los rumores por pura coincidencia y averiguó que el niño no solo tenía un don para la magia, sino que ya casi podía usarla. Tenía que enseñarle sobre los peligros de la magia todavía, pero cada cosa a su tiempo.

Por ahora, se contentaba con tener un tercer hijo aunque más bien fuese un alumno a tiempo completo. El único problema sería su familia. Su esposa y su hijo no serían problema: Louise lo entendería en cuando viese al joven y Klein, al menos según los recuerdos de Pent, siempre había sido muy prudente. Quien preocupaba al adulto era su hija menor, Clarine, quien había heredado sin duda parte de su carácter…

“Bueno… ¡Ya veremos cómo irá la cosa! Por ahora le explicaré todo a ellos tres y ya haré frente a los problemas que vayan viniendo”.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Eliwood el Miér Oct 26, 2016 6:03 pm

Tema cerrado. 50G a cada participante.

Ambos obtienen un incremento de +1 EXP.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gota de Veneno [2]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2935


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: El discípulo y el maestro [Priv. Erk] [Social] [Flashback]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.