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[Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

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[Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Sáb Oct 08, 2016 7:58 pm

Era un buen día,el clima era perfecto,el sol inundaba el cielo bajo el archipiélago de Miletos entero,aunque había pequeñas brisas muy agradables que hacían que la temperatura en el lugar fuera ideal,un clima estupendo para disfrutar fuera de casa y aquello provocaba que las gentes salieran de sus casas mucho mas,la capital de Miletos,con el mismo nombre que el propio archipiélago, era conocido por su popularidad mercantil y por la gran cantidad de extranjeros que viajaban a aquella parte del mundo,bien fuera para vender sus productos,para comprar o simplemente por haber escuchado del maravilloso clima del lugar y de sus bonitas costas y playas,realmente era un lugar precioso,pero para controlar un lugar como aquel,se necesitaba de una gran fuerza,había personas que se encargaban de la gran protección que tenía el hogar del mercado internacional,la gente necesitaba aquel pequeño paraíso,todos los continentes necesitaban aquel lugar para relajarse,socializar,negociar y toda clase de actos beneficiosos. Vallum se encargaba de la vigilancia de toda la zona de Miletos,aunque solía estar mas en la capital por motivos obvios,había mucha mas gente en aquella época y el Escudo de Miletos debía estar en el lugar mas importante para poder ayudar a todo el que lo necesitará. Aunque se aburría un poco de estar siempre en la misma ciudad,un día si y otro también,siempre le quedaba el poder pasear por las calles comerciales,que en aquella época en la ciudad eran las calles mas abundantes,y ver todos los nuevos productos de otras tierras lejanas,al menos así podía entretenerse y si podía,comprar alguna baratija barata de aquellos comerciantes internacionales. El joven estaba paseando por el lugar,observando los pequeños puestos,había dejado a sus hombres montando guardia en puntos estratégicos de la ciudad y los demás estaban repartidos por toda la península para proteger las otras zonas,en definitiva,era un lugar bien protegido. La amplia sonrisa que el joven de gran armadura siempre portaba,empezó a disminuir al escuchar unos gritos,no eran de mercantes,era una pelea,el joven entonces decidió acercarse viendo entonces como dos hombres se estaban peleando,se estaban insultando entre ellos,al parecer uno creía que le había empujado por ser de un lugar lejano y el otro se negaba a pedirle perdón y aparte de aquello seguía el juego que el otro,provocativo,le daba,el chico decidió poner fin a todo esto y se coloco delante de ellos sonriendo levemente. -Pero bueno! Ni que fuera esto un corral,anda chicos! vamos a calmarnos y a solucionar los problemas tranquilos,los gallos no solucionan nada,las personas si que lo hacen,y aquí veo a tres personas capaces de hacerlo!! Apretó entonces su puño sonriendo con amplitud muy convencido y con una actitud muy positiva y alegre,algo que choco un poco con aquellos dos buscapleitos.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Rhett Orión1 el Sáb Oct 15, 2016 1:48 am

CIELOS RADIANTES

Un rutilante astro de amanecer supraterrenal al boyante; el dragón de ojos áureos había aceptado la indicación de viajar a Jugdral, Thracia, justo en el Archipiélago de Miletos para llevar a cabo una investigación integra del comercio que se regía en la antedicha península, procurando registrarle con calma y de forma pacífica, reuniendo información a detalle que sea aplicable y conveniente en un futuro para la negociación de bienes y productos, comercio y mercadería del Ducado de Sindhu. Así mismo Rhett partió del gran continente Tellius para avanzar hacia el cercano lado norte, adentrándose a los confines del continente Jugdral, que aunque el axioma de lejanía fuese más extensa que los países de Tellius, más fue evidente la sensación de inquietud y preocupación el estar tanto tiempo distante de la Duquesa Sissi. El dragón anhelaba cuidarla, saber que estaría bien, que no existiría nada y nadie que fuese capaz de herirla, ni brindarle como un insulto algún tipo de cuita y hacerla entristecer. Sentimientos sumergidos en temores, desconfianzas, penumbra de un lóbrego bosque marchito, siendo razón por la que se determinó finalizar todo trabajo en cuanto antes llegase a su destino, así mismo regresar a un lado de la Manakete tan pronto como fuese posible.

De tal manera, el dragón atravesó el horizonte lozano para situarse en la entrada del Archipiélago de Miletos, su mirada aurea observó la extensión viva, recurrente y principalmente a los mercaderes que transportaban sus alimentos; al fin el llamado comercio fantástico hacía acto de presencia. Era un sitio estable, cálido, de brisas frescas que al sentirlas palpar sobre sus mejillas daba un toque etéreo y sublime fragancia al mar aledaño, y aunque una amplia esfera celeste se extendía sobre el dragón, no existían rastros de estratos grisáceos, más bien, las nubes blancas de apariencia acolchonada brindaban un hermoso espectáculo que apreciaría hasta su desvanecimiento. Sin embargo, continuó andando, aquella vez portaba una larga capucha de tonalidad avellana la cual cubría su cabeza y no es que optara por usar prendas que oculten su apariencia, pero había sido un buen modo de protegerse del astro solar y la exposición continua a la irradiación que éste provocaba. Así es como se mantuvo, observando con prudencia y reserva el movimiento de los comerciantes y negociadores. Prestaba atención, escuchando de cierta manera respetuosa sus conversaciones y esclareciendo varios hábitos asiduos que los vendedores manifestaban ante un consumidor. Rhett siguió con su ritmo, también proponiéndose el presentarse ante alguna autoridad de mayor cargo y plantearle situaciones, más no exactas, que se vivían en Sindhu, claramente sin darle la información de éste, después de todo no podía darse la libertad de hacerlo con la situación a la que se estaban enfrentando actualmente.

El dragón aún tenía varias cosas que realizar y planificar, prometiendo no distraerse con nada que no fuese de mayor importancia, sin embargo, a tal lejanía llegó a escuchar un gran bullicio, tonos de alarma y sobresalto, que lo orillaron a dirigirse ahí en cuanto antes. Revelando, una vez estando cerca, a dos hombres que se habían estado enfrentando, basándose a partir de los moretones e inflamaciones que evidenciaban sus rostros, pero había alguien más, un joven de cabello rubio que yacía entre ambos, tal vez intentando apaciguar el problema. Rhett se había mantenido observando, conteniendo la sensación de prestar su ayuda pese a no ser necesaria, pero en cuanto observó como uno de los hombres intentaba abalanzársele encima al joven mientras otro exponía una navaja que pudiese herirlo en alguna parte expuesta de su cuerpo, ya sea su rostro, no pudo reprimirse más y con celeridad, tal semejante a la brisa del aire, terminó envolviendo al sujeto de la daga con su capucha, observando como una parte de la prenda se rasgaba al contacto con la cuchilla. Rhett aplicó fuerza para derribarlo, mientras al otro sujeto le proporcionó una mirada penetrante, aurea, amenazante y casi más desgarradora que toda arma filosa. Constaron de unos cuantos segundos antes de que el hombre retrocediera y huyera, mientras el otro aun luchaba por sacarse la capucha de encima. —Tal vez podías manejarlo, pero nadie es seguro de lo que tiene deparado nuestro destino. — La mirada del dragón cambió, mostrándose impertérrito y bajando simultáneamente la cabeza en un acto de respeto y elegancia. —Es un alivio el que no haya suscitado el problema a mayores, es digno de agradecimiento, más recuerde que su bienestar también es de mayor importancia. — Expresó honesto, antes de incorporarse y redirigir su mirada al hombre que aún continuaba peleándose con la capucha. — ¿Qué tipo de castigo empleará? — Preguntó con un tono suave, tolerante en todo caso, en espera de una respuesta.

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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Sáb Oct 15, 2016 11:06 am

El chico se sorprendió al ver como sacaba aquella navaja,aquello era una agresión a la autoridad,a la autoridad mas notoria de Miletos,que era el Escudo de Miletos,el mismo Vallum,ya se iba a defender cuando un desconocido hizo acto de presencia,le había salvado,el joven se quedo un tiempo observándolos maravillado por aquellos movimientos,muy pocas personas sabían defenderse bien sin armas y aquel hombre parecía hacerlo con suma facilidad,aquello le había llamado bastante la atención. Aquel hombre que se abalanzó,fue agarrado entonces con fuerza por el joven,con la armadura tenía bastantes posibilidades de que no se escapara y de que no pudiera hacerle mucho daño,al agarrarlo le había inmovilizado y aunque hizo el intento de escapar al echar aquella mirada,el joven decidió entonces agarrarlo por el cuello de la camisa y al tirar de el lo tiro al suelo manteniendolo de cara al piso,agarrando al tiempo con sus dos manos los brazos del hombre inmovilizando de una forma mas útil. -Gracias por vuestra ayuda,caballero! De no ser por usted seguramente no hubiera atrapado a los dos! Sonrió de una forma muy cálida y vivaz,mientras miraba al otro hombre asintiendo,mostraba una gran energía y una gran simpatía,era genial encontrarse entre tantas personas,alguien bueno y comprensivo que ayudaba a las demás personas,era algo que en la sociedad ya se había perdido bastante pero que con aquel acto había provocado en Vallum un sentimiento de esperanza. El chico levanto al hombre que estaba en el suelo aun agarrándole bien los brazos para que no se moviera mucho y se volvió hacia el hombre asintiendo. -Me parece que tendré que llevarlos al fuerte para que los interroguen mis soldados y encerrarlos aunque sea una noche en una celda si no encontramos un punto medio de comprensión entre ambos.  Asintió un poco suspirando mientras caminaba girándose hacia el fuerte,estaba un poco lejos,pero se veía bien que era el edificio mas grande de toda la ciudad,giro su cabeza un poco para volver a mirar al hombre,sonriendo con levedad. -Por cierto,me llamo Vallum,soy el Protector de toda la Península de Miletos,es un placer y me gustaría agradeceros toda la ayuda que me habéis prestado,aunque de nuevo creo que deberé pedirle ayuda,me acompaña hasta el fuerte para llevar a estos hombres con mis soldados? Sacó un poco la lengua divertido y un poco avergonzado por la propuesta.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Rhett Orión1 el Vie Dic 09, 2016 8:08 pm


“Corazón inmarcesible, de lucidas características y esencia de alegría. Valeroso hombre de ojos sinceros, más el presta próxima de confianza sería ineludible.”

El mundo cambiaba y los seres que lo habitaban por concierne debían adecuarse a sus nuevas leyes. Siglos de conocimiento nunca serían bastos para los constantes y radicales cambios que inferían a cada una de sus especies, de un momento a otro estos fenecerían ante sus zahareños, o contrariamente estarían viviendo y caminando sobre vías hacia el anhelado mundo idílico. Sin embargo, en todo camino existen espigas subversivas que no hacían más que ser un impedimento del cual todo país, territorio, área predestinada a ser habitada, necesitaba desenraizarse tan pronto como fuese posible. Las acciones e instintos envilecidos de un hombre y bestia ahogado en el amargo sabor de la miseria, furia y odio, era la peor de ellas, ante todo no dejarían de malherir los cimientos de la prosperidad. Todo aquello lo sabía Rhett, bifurcando su propia sapiencia de la cruel formación de su padre, la cual perpetuamente se basaba en “Asesinar a los asesinos, tratarlos como los misóginos tratan a los animales. Menospreciarlos y eliminarlos”, por supuesto que el dragón lo rechazaba completamente, claro que tantos siglos de formación no eran fáciles de olvidar, mas siempre intentaba buscar solución a los conflictos y dar proceso a ejecutarla de una u otra manera. Por ello, observaba al joven rubio, valeroso y sensato parecía ante sus ojos, sorprendido de forma latente por su buen manejo para solventar dificultades pertinentes y esa fuerza y garra para hacerse cargo del individuo que había osado por huir de forma pavorosa; inclusive la sonrisa que decoraba de forma sincera sus labios fue el incentivo por el cual Rhett pensara que se tratara de alguien simpático, un humano en quien se pudiese confiar y creer de forma franca, todo era una corazonada que increíblemente llegó a crear en el dragón pese a ser bastante detallado y preciso con las primeras impresiones. — En cambio, se agradece por darle el adecuado manejo al problema, sin duda los habitantes que pudieron ser implicados se lo deberán de agradecer. — Mantener el orden, procurar que nadie más salga herido, ver por el bienestar de los habitantes y protegerles. Eran acciones valerosas, audaces y nobles, dignas de agradecimiento, incluso si no siempre eran agradecidas, de forma filantrópica el sublime sentimiento quedaría presente, solo mientras no fuese egoísta que era una de las peores características que pudiesen poseer un hombre. Por lo tanto, Rhett continuaba escuchándole justo después de haber vuelto su mirada a la gran torre que se avistaba a la lejanía. — Suena correcto, tienen una prudente y justa forma de solucionarlo. — Interrogar a los hombres y dar comprensión a los dilemas entrambos, y solo en el más grave de los casos sería mantenerlos en celdas por el resto de la noche. Era una modalidad adecuada, y con ella los labios del dragón hubiesen delineado una tenue sonrisa de no ser porque era demasiado circunspecto.

No perdía el hilo del asunto, antes que nada no apartaba su atención en los entusiastas gestos que decoraban al joven castaño. Un raro gusto del ser longevo quien pese a ser demasiado discreto, terminaba suscitando en cualquiera un pequeño sentimiento de nerviosismo. Así lo había escuchado presentarse, llegando a sobre entender que no era un soldado como en algún momento hubiese considerado, de tal manera inclinó ligeramente la cabeza y cerró los ojos con un ademán de respeto — Es un gusto y honor el poder conocerlo Guardián Vallum, mi nombre es Rhett Orión. — Omitió el presentarse con linaje, básicamente debía mantener la confidencialidad de sus raíces en un reino al que no estaba ligado, asimismo nada de eso le serviría en territorios foráneos, por lo menos en lo que Sindhu se hacía notar tras haber abierto sus puertas al mundo. Continuó. — Será un placer ayudarle, realmente esperaba poder hacerlo en algún momento. Llevar a los hombres a la torre, así será. — Incluso si no se lo hubiesen pedido, ya lo priorizaba, así es como siempre uno podía contar con su ayuda.

Finalmente tomó del hombre que convenientemente se había enredado  así mismo con los pedazos de tela rasgados e hilos que no hicieron más que inmovilizarlo. Rhett le levantó y le despojó de su arma, decidiendo guardar la pequeña navaja en un seguro bolsillo suyo. Así mismo, con un sutil gesto, amable y calmo, le indicó al joven que estaba listo. — Espero no resulte insolente de mi parte Guardián Vallum, pero ¿me podría permitir saber más de usted en nuestro transcurso a la torre? Sinceramente me resultó interesante su puesto, he de entender que ha sobrellevado varias situaciones complicadas que han suscitado en el Archipiélago de Miletos. ¿A qué problemas se ha enfrentado constantemente? — No era muy común que el dragón llegara a interesarse por alguien, más era su comedimiento en bastantes situaciones con una persona a quien acababa de conocer. — Si le parece correcto, también puede preguntarme lo que desee, yo intentaré responder lo más conciso y sincero posible — Concluían sus palabras para centrarse en el camino que lo llevaría a la torre y también en la amena presencia que solo sostenía el joven castaño.

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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Lun Dic 12, 2016 2:54 pm

Situaciones como aquella eran muy comunes en una ciudad repleta de comercio y de mercados,era normal que en una ciudad con tanta vida de vez en cuando hubiera disputas como aquella. No era algo agradable,pero tampoco era algo inevitable,las personas tienen diferentes gustos,diferentes ideas y a veces cuando no llegan a un acuerdo empiezan las peleas que puede conllevar claramente a un conflicto físico como el que había sucedido hacía solo unos momentos. Suerte que estaba aquel general de castaña cabellera para evitarlo. Preparó bien el agarre para que no se le ocurriera escapar y comenzó a caminar hacia el fuerte donde estaba el cuartel de los soldados de Miletos,allí podrían interrogar a aquellos dos hombres. Giro de nuevo su mirada hacia el mayor y sonrió con amplitud de nuevo asintiendo suavemente. -¡No hay que agradecer nada! Es mi trabajo como Guardián del Archipiélago de Miletos y como Escudo de Miletos,proteger y mantener el orden en las ciudades,aldeas y en general en toda la zona de Miletos. Solo quiero ayudar en todo lo posible a que este mundo sea un poquito mejor.

Como siempre la gente no podía evitar observar lo que ocurría,realmente eran muy metiches y querían saber quienes eran los dos que se iban a llevar al cuartel,seguramente para después tener algo que contar,rumores y cotilleos,muchas personas vivían de aquello y solo disfrutaban haciendo aquello por lo que aquella situación era una de esas situaciones fructuosas para aquellas personas que aunque no se atrevían a preguntar si que echaban un vistazo al rostro de los dos malandrines para intentar reconocerlos. El joven de gran armadura no se había percatado realmente de lo misterioso que parecía aquel hombre que le había ayudado,de lo que si se había percatado era que le sacaba mínimo una o dos cabezas,era mucho mas alto que el sin duda y eso provoco un suave suspiro en el chico,¿Porque todo el mundo tenía que ser mas alto que el? Solo era mas alto que algunas mujeres y tampoco es que les sacará mucha diferencia. -Si tuviéramos que encerrar a todo el que se pelea en Miletos...tendríamos las cárceles abarrotadas,es mejor solucionar las cosas así, como personas civilizadas.

Vio como el mas alto también lo acompañaba junto con el hombre al que tenían que transportar hacia el cuartel. Tenía tantas preguntas que hacerle a aquel extranjero,que sin duda se le acumulaban en la cabeza. Era mejor empezar por el principio,ya tendría tiempo para seguir preguntando aunque seguro que se le olvidaría alguna duda. -El placer es mio,Rhett...¿Eres alguien importante? muy pocas personas tienen un apellido o lo dicen,¿De que continente provenís? Era casi obvio que no era de por allí. Se quedo pensando en su pregunta y conforme caminaba volvió a mirarlo -Sin duda la actividad emergida...se han aumentado los casos de ataques emergidos por Miletos y tengo que intentar proteger todo el lugar de esos ataques,por eso estamos vigilando bien todo el archipiélago,he mandado a varios soldados para reconocer terrenos,etc...pero esos...malditos aparecen de la nada,cuando menos te los esperas y donde menos te los esperas,es un verdadero fastidio... Suspiró un poco. El sabía perfectamente lo fastidioso que eran,aquellos seres le habían quitado a la única persona que lo había querido en su vida. -¿Cuales fueron sus motivos para viajar hasta aquí?
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Rhett Orión1 el Miér Dic 14, 2016 6:28 pm


El dragón sostuvo firmemente al incurse en su andada, pese a que el hombre no daba presunción alguna de escapar de su agarre, así dando continuidad a los pasos que el joven castaño marcaba hacia el fuerte central. Su mirar no variaba del camino principal, sin embargo en ocasiones y por inercia terminaba observando los alrededores del emplazamiento, demás a los comerciantes que se trasladaban de un lado a otro y los transeúntes que propinaban compras a cada uno de ellos. Por supuesto que había de agradecer el actuar heroico del Guardián, incluso si pensase que era su trabajo, no existía escusa alguna que él mismo era quien se exponía tanto en integridad y bienestar, y el desgaste por sobre todo, tal vez un incontable número de personas pensasen que era obligación suya el asistir los problemas fortuitos, pero ¿qué hubiesen hecho de no haberse encontrado cerca? ¿Quién habría salido herido en un acto de inopinada desnivelación de fuerzas y vesania? Era imprescindible un acto de agradecimiento, así mismo Rhett lo creía, y aseguraba después de ver la expresión generosa del joven con armadura. Así mismo, aseguraba no haber hecho mal agradecer por quienes pudieron ser comprometidos en una situación de injuria.

¿Sería irrebatible ser advertido como un extranjero? Hacía años que no visitaba tierras foráneas, y debía admitir que estaba un poco desenlazado del mundo exterior fuera de las murallas del Ducado de Sindhu. La atmosfera, el calor, inclusive las personas, eran verídicamente distintas, y con ello el ansia de conocer más de los distantes horizontes se volvió aveniente a los afanes denodados de un bohemio. De tal manera, las soluciones que impartía y le daba a conocer el joven castaño del Archipiélago de Miletos no eran tomadas con simpleza, ante todo el dragón era curioso de lo que se vivía constantemente en otros territorios, así podría asimilarlos y darles un punto de vista crítico que suponía recordar con exactitud. — Guardián Vallum, no es mayor mi autoridad en el sitio de donde provengo, no obstante, secundo a quien si lo hace con gran estima y esfuerzo. — Respondió a la primera dubitativa con la mirada fija, después de volver hacia el frente sin más preámbulo para continuar — Del continente Tellius — Formuló con un breve asentimiento de cabeza, incluso si era estimable que provenía de un sitio bastante remoto, no le interesaba el denuedo que le pudo haber hecho coyuntura, simplemente en esos mismos instantes tenía el interés en el joven castaño de empeño loable — Por supuesto, los emergido son de esperar súbito, y sus intenciones no son siempre las más claras. Desde mi breve punto de vista y por lo que me ha dicho Guardián Vallum, me es de esperar que el Archipiélago de Miletos continuase resistiendo sus ataques, supondré que poseen un equilibrio tanto en unidades y un buen orden con relación a los cargos que se deben impartir en grupos o individuales. Los emergidos son un fastidio, tengo la ilustración de ello, por lo tanto he de admirarlos por su perseverancia y paciencia sobre todo.— En el Ducado de Sindhu también habían de hacerse cargo de los incontables ataques Emergidos, y el cansancio a cada uno de ellos había sido el abrumar en sus soldados. Por lo tanto era un sentimiento que se compartía tanto en distintos continentes, países, como en las especies que hacían lo posible por mantener el bienestar y comodidad en sus sedes. Faltarían palabras para expresar todo lo alusivo a ello, de tal manera esperó a que el mismo tiempo lo señalara.

Mantuvo ligeramente un silencio ante la última pregunta del joven castaño, después de todo había de pensar bien en ello para ser lo más conciso y claro posible. Continuó. — Hay varias razones en realidad, una de ellas es aprender más del mundo que claramente ha de estar fuera de nuestras estancias y libros. El Archipiélago de Miletos es reconocido por sus fantásticas relaciones de comercio, y por lo tanto yo quise asimilarlo desde un punto de vista más realista. — Fueron sus palabras, planteadas de la forma más breve y simple posible. Pronto volvía su mirada hacia el frente dejando que una suave sensación amigable fuese percibida. — Aunque claramente no esperé toparme con un conflicto, admito que me entusiasma haberme encontrado con usted. — No había razón para fingir simpatía, el dragón planteaba las cosas tal y como eran, por lo tanto ansió seguir aprendiendo del Archipiélago de Miletos, y por supuesto del joven Vallum. — Si no es imprudente, permítame escuchar lo que le agrada de esta fértil península. ¿Cuánto le gusta el cargo como Guardia de Miletos? ¿Habrán sido por relaciones familiares? — Pese a haber preguntado consecutivamente, no lo había hecho de forma desvinculada o ambiciosa, más era la simpleza de sus palabras y actos de curiosidad que manejaban las circunstancias. Todo ello antes de llegar a la torre que se avistaba más próxima.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Vie Dic 16, 2016 12:36 pm

Las calles de Miletos siempre estaban repletas de compradores y mercaderes,no es que fuera día de mercado,en Miletos siempre era día de mercado,centralizando su economía en eso y en el ocio ya que el clima de Miletos era casi perfecto,era un lugar muy fértil,con bonitas playas y muchas maneras de disfrutar del lugar,era un pequeño paraíso que ahora,por culpa de los emergidos estaba siendo amenazado. Eso es lo que quería parar el joven,no quería que su hogar volviera a ser un infierno para todos...hacía años lo era ya que la Secta Lopto se había apoderado casi por completo del control de Miletos y eso implicaba la caza de niños para sacrificarlos en nombre del dios oscuro Lopto. El mismo había sido una de las ultimas victimas de aquella caza de niños,pero por suerte alguien lo salvo,el que sería su padre adoptivo,acabando así con la amenaza de la Secta Lopto de una vez por todas.

El chico caminaba decidido con aquel hombre agarrado,aunque ya se había rendido y no forcejeaba si quiera,era gracioso que hubiera sido atrapado por un chico mas bajito que el,pero las gentes de Miletos ya conocían bien al Escudo de Miletos y que por mucho que fuera tan joven y mas bajo,el chico había logrado salvarlos ya de muchas amenazas emergidas y también de problemas como aquellos,por lo que tenían plena confianza en el aunque no siempre fuera así. Al escuchar hablar al joven sonrió y giró un poco su mirada para acabar observándolo. -Así que sois un Guardián también? Yo tengo a mi cargo a todos los soldados de Miletos,dentro de Thracia no es que sea una gran autoridad,ya que Miletos solo es una parte de Thracia pero creo que aun así es una gran responsabilidad y...bueno...quiero hacerlo lo mejor posible ya que como soy joven la gente no suele confiar en mi tan fácilmente. Se encogió de hombros suspirando. Tellius,le interesaba aquel continente. -Tengo una estatuilla de Ashera en mi despacho! Lo compre de un comerciante ambulante que venía de Tellius,me dijo que era una verdadera estatua de Ashera,de las que se usan en los templos de Ashera. Puede que no sea verdad pero aun así me parece muy bonita.

-Oh si! Yo me encargo de dar las ordenes y de colocar a los hombres en puntos estratégicos,aunque a veces me dejo guiar por algún estratega ya que aunque se me de bien todo eso...suelo usar tácticas un poco simples y básicas pero a fin de cuentas funcionan contra esos emergidos...desconozco porque están en este mundo pero lo que si se es que lo único que hacen es crear destrucción por donde pasan... Escuchaba con atención las razones por las que había viajado hasta Thracia y que casi dijera que había leído sobre Miletos y solo con eso ya le había interesa ir le provoco una amplia sonrisa en los labios. -Me alegra de que os hayáis informado de Miletos de esa forma! Y de que os hayáis interesado en venir hasta aquí. Miletos no es solo un lugar lleno de relaciones comerciales,sino que es...como un pequeño paraíso,nuestro clima es bastante apacible y tenemos playas de ensueño...tenemos mucho ocio también y somos un lugar muy fértil. No podía evitar sentirse bien con aquel hombre,no le resultaba incomodo estar con el y charlar y además parecía tan interesado en saber mas sobre el y Miletos...pero es que el castaño también quería saber mas sobre aquel hombre. -Yo también estoy muy feliz de haberos conocido! ¿De que parte de Tellius sois? No soy muy bueno en geografía pero creo que los países de cada continente me los se... Su padre adoptivo se había encargado de que lo aprendiera si o si. Su siguiente pregunta le hizo mantenerse en silencio un momento para después mirar al cielo con una leve sonrisa. -Pues me agrada ver que es un lugar donde todo el mundo va a parar,donde los conflictos internacionales se dejan a un lado,donde todos los países se reúnen...Y me gusta mucho porque así puedo conseguir que el pequeño paraíso no se convierta en un infierno,como antaño fue... Trago saliva y giro un poco el rostro para observarlo volviendo a callar un momento. -Yo...soy huérfano,pero el anterior Escudo de Miletos me adopto...y bueno el...el... Le costaba un podo decirlo,ya que no le gustaba rememorar el pasado,pero sacudió su cabeza. -Los emergidos lo mataron y yo ahora soy el Escudo de Miletos...
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Rhett Orión1 el Miér Dic 21, 2016 2:56 am


La luz que se sostenía en el remoto célico se intensificó con versátiles gamas quiméricas, así mismo las razones para actuar con reticencia fueron totalmente innecesarias. El laguz dragón era consciente de sus palabras, aunque más era la atención que aplicaba en las entablaciones y afirmaciones del joven Guardián, las cuales no aclamaban un sospechado arribismo y tampoco causaron recelo. Sin embargo la caminata entre las calles del Archipiélago de Miletos le parecieron bastante resonantes de cuyos sitios ignotos jamás lograría averiguar, a razón de no haberlas transitado antes, comparado a las exploradas extensiones de La Ciudad Redonda que en sus fortificaciones e interiores se plasmaba el silente y la placidez de sus habitantes. Por supuesto que el Archipiélago de Miletos tenía distintas formas de organización y culturas, Rhett desde el punto en el que amparó el continente Tellius estaba consciente de las desigualdades con las que se encontraría, afrontaría y tendría que adaptar, en efecto saber el consecuente de viajar a distantes territorios le brindaba la oportunidad de aclimatarse. Los suelos y el solar del fértil Archipiélago era algo por lo cual admirar y disfrutar. Entusiasmo sería el sentimiento más exclamado, claro que de forma recóndita y profunda a saber por las cualidades reservadas del dragón.

Las inteligibles palabras del joven castaño fueron receptadas con gran interés, era claro que las responsabilidades de cada individuo ya sean de menor o mayor rango, siempre habrían de tener su grado de dificultad. Rhett pensaba que los jóvenes eran quienes más adoptaban las dificultades, por sobre todo la sabiduría, fuerza y madurez no eran simples esencias que cualquiera pudiese asimilar con tanta naturalidad. ¿Por qué? Porque el dragón quien a pesar de tener tantos siglos de existencia sobre la tierra aún era consiente que tenía exánimes cosas que aprender y descubrir. El mundo. Los seres. Cualidades. Costumbres. Sensaciones. La complejidad de un solo ser vivo podría brindarle la mayor de las sapiencias si se mostraba apto para escuchar y entender. Por lo menos aquello es lo que le había contado una vez un gran versado, como demás personas en su viaje por el mayúsculo continente de Tellius. Simplemente asintió. — Me imagino que es realmente excepcional su estatuilla de Ashera, aunque a pesar de ser la gran diosa y protectora que se adora en Tellius, en nuestra tierra se le rinde originalmente culto a Naga. — Y de ahí a las raíces que constituían la longeva sangre Manakete, mas Sindhu siempre se mostró partidario a respetar las diversidades y religiones de sus ciudadanos, como las incontables veneraciones a distintos dioses. Ashera sería la principal de ellos.

Era flagrante que el camino hacia la torre había abierto varias posibilidades, Rhett quien a pesar de escoltar junto al joven castaño a dos incursos no le provocó el más mínimo desagrado o fastidio, tal vez debiéndose a la tratable presencia que el ajeno motivaba. Había de entender que la firmeza y amabilidad de Vallum era capaz de volverse un agradable dinamismo, por lo menos a razón temprana de Rhett quien no tenía motivos para pensar en el futuro del guardián, así que lo creía para sus más profundos conceptos. A lo cual la vivaz sonrisa que decoraba los labios del contrario lo sacó de entre sus imaginarios sitios de holgura. De cierta forma parecía que Vallum estimaba su trabajo, más la energía y gran resolución del joven era plenamente apreciable, algo que a Rhett no le habían permitido expresar de niño. Su padre el general del ejército de Sindhu jamás dejó que expresase sus pasiones y ambiciones, estaba prohibido que hablará de lo que le pertenecía con tanta intrepidez, porque así es como perdería lo que tanto llegase a amar entre pesares y arrepentimientos. Años. Décadas. Siglos. Consumado en lo despectivo de la vida. De tal manera, al paso del tiempo Rhett había dejado de mostrar sus exaltaciones a no ser que estuviese en época de Guerra ¿No era cruel? La única manera para sentirse libre era estar sumergido en las alteraciones de la guerra, conflictos y combate mismo. Terminó sacudiendo un poco la cabeza, sin duda seguir escuchando las inclementes palabras de su padre incluso fuera de las delimitaciones del país desértico, tanto la Ciudad Redonda, no eran lo adecuado en aquel valioso encuentro.

Un breve suspiró acompañó su pecho y habló. — En efecto, pese a haber muy poca información del Archipiélago de Miletos en nuestros libros, y aunque el comercio me trajo a este sitio, no cabe duda que a futuro también me atraerá su clima apacible y lo bonancible del antedicho. — Una península productiva digna de proteger de los emergidos, por lo que a sinceros ruegos del dragón, anheló de forma fehaciente que jamás fuese tomada y asolada. — Provengo de un país que a comparación del Archipiélago de Miletos es mucho menos fértil, sino es que totalmente seco y árido.— El desierto de la muerte por supuesto que causaría un poco de escepticismo a aquellos que sabían de su estado actual, el cual estaba ocupado de emergidos, además de que la existencia de un Ducado en sus inmediaciones fuese un poco extraño, o deschavetado. Habría de intentarlo. — Se trata de Hatari. — Asintió brevemente, aunque claro que no estaba ahí para dar explicaciones del Ducado de Sindhu, a no ser que fuesen órdenes legítimas de la Duquesa Sissi. El dragón no planeaba exponer los problemas que confrontaban, ni tampoco dar detalles de ello para ser compadecidos, si algo necesitase es aprender tanto como pudiera fuera del desierto.  

Los ojos de Rhett se profundizaron en los del joven apenas escuchó la respuesta a sus anteriores preguntas. Y creyó haber sido un poco atrevido conforme captaba la esencia del castaño y lo levemente tortuoso que le había costado responder aquella última. — Realmente agradezco su sinceridad. — Cerró los ojos y ladeó un poco la cabeza, reconociendo lo importante que había sido el haberle dejado escuchar sus palabras. — Todos tenemos paraísos que deseamos no sucumban a los viles, y es tanta nuestra estima que haríamos lo que fuera por protegerle. Aquello lo entiendo perfectamente.— La mirada de Rhett volvió a plasmarse en el guardián, sin embargo esta vez mostró más amabilidad y sincera carga. — De verdad Guardián Vallum, me resulta bastante amable de su parte haberme contado todo esto. Realmente, no necesitaba exponerme lo que le resulta difícil revelar, en especial a un extraño como yo, por lo que le ofrezco disculpas. Los emergidos nos han quitado lo que amábamos, pero hemos de seguir adelante al conferirnos fortalezas, en su caso estimable Escudo de Miletos es proteger sus ideales, aquellos que lo mantienen tenaz y decidido día con día.— Rhett llevaba la franqueza en sus palabras, así como Vallum le había mostrado. Para pronto pudo avistar como la torre a la que se dirigían se elevaba conforme iban acercándose. Pudo sentir al hombre que escoltaba tenso, pero también aquietado, claramente ellos también habían escuchado la plática de hace momentos, por lo que tendrían mucho de que reflexionar llegando al fuerte central.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Vie Dic 23, 2016 3:23 pm

Ya estaban llegando al gran fuerte de la ciudad de Miletos,allí se encontraba el cuartel general de los soldados de Miletos y allí es donde debían llevar a aquellos dos agitadores. Normalmente el paso hacia el fuerte no estaba tan lleno de personas,no estaba tan abarrotado por lo que era mas fácil transitar por aquella zona y algunas personas que solo querían ir hacia otra calle sin tener que tomar la calle principal,utilizaban la calle del fuerte para poder llegar con mayor facilidad. Los mercaderes de Miletos vendían verdaderas maravillas,desde collares de gemas de las islas de Durban hasta túnicas de seda provenientes de Jehanna,una gran variedad de países se reunían allí,daba igual que en su día hubieran estado enfrentados,el Archipiélago de Miletos los reunía a todos y aquello era otro de los motivos por los cuales el chico estaba muy orgulloso de su hogar. Era un lugar donde los países se olvidaban de los prejuicios para un objetivo común: El comercio internacional.

Las palabras del otro hombre le hicieron extrañarse un poco pero igualmente mostró bastante curiosidad por aquello. No tenía ni idea de que en Tellius también se rezaban a otros dioses que no fuera la diosa Ashera,los comerciantes de Tellius solo le habían hablado de aquella diosa del orden la cual le había llamado bastante la atención desde que la había escuchado. En realidad le llamaban la atención todos los distintos dioses de los diferentes países de cada continente...Dioses como Naga,Grima,Santa Elimine...todas aquellas historias le llamaban mucho la atención. -Pues la verdad es que no tenía ni idea de que en Tellius también se rindiera culto a Naga,aun así... te creo,soy yo el que es un poco ignorante,pero siempre es bueno aprender cosas nuevas. Rió dulcemente rascándose la nuca,dejando una mano libre al arrascarse y la otra sujetaba a aquel hombre que debían llevar hasta el cuartel.

Rió un poco al escucharlo asintiendo con suavidad mientras le miraba fijamente conforme caminaban,siempre era bueno tener visitantes tan interesantes como aquel hombre en Miletos,aunque a saber cuando volvería a verlo con todo lo que estaba pasando en aquel mundo tan agitado y peligroso. -Ah si! puedes venir cuando quieras para el ocio! pero en verano es muchísimo mejor! Es cuando mas se disfruta de las playas de Miletos. Se mantuvo callado un rato para escuchar a su compañero hablar. Así que provenía de Hatari,no conocía demasiado sobre aquel país de Tellius,solo que era un lugar en el que era muy difícil vivir por sus altas temperaturas y su falta de agua dulce,en definitiva era un desierto enorme. -Vaya...así que de Hatari,creo que no conozco a muchas personas que vengan de allí, nunca he estado en un desierto de arena,¿Como es? Bueno me resulta curioso los lugares así...espero que algún día pueda viajar hasta allí. Y no solo eran aquellos los motivos por los cuales sentía curiosidad,es que era el lugar del que menos personas había visto y del que menos mercaderes había,por no decir que no recordaba haber visto a ninguno de allí.

No le gustaba hablar de su pasado,eso era cierto,pero normalmente no dejaba de aquello le afectase demasiado tiempo y mucho menos cuando tenía que trabajar,fue por eso que cambio un poco de actitud,volviendo a mirar fijamente hacía el frente con presteza. -No se preocupe,estoy bien...es que hacía mucho que no contaba ese tipo de recuerdos,pero eso nos hace fuertes,nos hace seguir hacia delante con nuestras convicciones...Por cierto puedes llamarme simplemente Vallum,si lo deseas,no me importaría que nos tuteáramos,creo que nos resultaría mas cómodo para los dos. Rió levemente girando su rostro con una amplia sonrisa en los labios volviendo a mirar al otro chico a los ojos. Al llegar a la puerta del gran fuerte,los dos soldados que estaban de guardia abrieron los dos grandes portalones. -Gracias chicos! estáis haciendo un gran trabajo! Los saludo con la cabeza y comenzó a entrar dentro. -Estos hombres han tenido un altercado en la calle principal,me gustaría que hablarán con ellos y llegarais a un acuerdo para solucionar los problemas,si siguen peleando no queda otra que encerrarlos en una celda y tendrán que dormir esta noche en ella. Le comunicaba a otros dos soldados que se había encontrado dentro dejandole a uno de ellos el hombre que el tenía. -Si necesitáis que os ayude con algo,estaré en mi despacho con este amable hombre que me a ayudado en la captura de los dos agitadores.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Rhett Orión1 el Vie Dic 30, 2016 10:15 pm


No es que el dragón errara al dilucidar sobre la rendición de culto a Naga en la tierra de dónde provenía, el Ducado de Sindhu, el cual simplemente yacía allende entre amplitudes desérticas que se establecían en el gran continente Tellius y que daba cabida a diversas especies tanto de distintos orígenes y creencias, era muy arcano. Por lo tanto, de forma apodíctica en La Ciudad Redonda claramente se daba refugio a los que provenían de distintas tierras sin distinción alguna, volviéndolo así un territorio que albergaba congruos ciudadanos que si no fuesen internos serían totalmente externos. De tal manera el joven guardián no debía sentirse ignorante de ello, después de todo era de esperar que nadie estuviera enterado de los cultos y creencias que se regían en un ducado desértico que había estado cerrado a la diversidad del mundo durante bastante tiempo, simplemente porque las personas no eran conscientes de su existencia, así como Vallum e incluso los países vecinos que delimitaban con Hatari. Tal vez Rhett debía darse a explicar con mucho más detalle, pero antes de que pudiera decir algo más, escuchó la dulce risa del joven castaño y esa despreocupación para con ello, por lo que decidió seguir adelante en la grande y viva calle que recorrían para llegar al fuerte central.

Hablar de Hatari sería un poco complicado, y no es que quisiese ser misterioso, más bien porque era un sitio que estaba lleno de emergidos que mataban sin distinción a los que transitaban sin cuidado y que sin lugar a duda no sería el más adecuado para visitar en aquellos tiempos de conflicto e inseguridad, podría ser de esperar que los mercaderes no tuvieran rutas de comercio por temor a ser atacados y despojados de sus bienes. Era devastador y peligroso, por algo lo llamaban el desierto de la muerte, el cual simplemente provocaría en los inexpertos visitantes ilusiones para perderlos en sus desaforadas dimensiones de arena y mucha más arena. El calor y la misma incandescencia del astro mayor para muchos no sería más que insoportable, además de las heladas y obscuras noches que provocaría ateridos y temerosos cuerpos. Rhett de verdad creía que no era un lugar adecuado para visitar, pese a que en alguna parte de sus inmediaciones se encontraba el Ducado de Sindhu, en un sitio que por suerte no consentía todas sus amenazas, aunque por supuesto que la contingencia de los ataques emergidos siempre caería para lados desfavorables. El dragón tomó un leve suspiro antes de responder. —Hatari es extenso y caótico. Si algún día piensa visitarlo jamás lo haga solo, es demasiado peligroso. — Deseó decir que si algún día el destino llevaba al joven guardián a las arenas del desierto que no dudara en avisárselo, el dragón podría ir a por él y escoltarlo al ducado junto a un pequeño ejército, así sería por supuesto mucho menos arriesgado. Consideró que tal vez no estaría mal revelárselo.

El joven guardián era en demasía honesto, y por ello mismo es que lo había considerado, pronto el dragón se sentía con la capacidad y confianza de abordar temas que enlazaran al Ducado de Sindhu. Simplemente pensando que los recuerdos que el ajeno le confería con serenidad y empalmaba pese a ser nada más que un desconocido forastero, le creó un tenue sentimiento efusivo por su naturalidad. Por lo mismo es que asintió a sus primeras palabras. — Tiene razón, no dudo en que nos haga más fuertes. — Sentir que pese a los años seguía asimilando nuevos caracteres y emociones, lo hacían sentir claramente entusiasmado. Sin embargo cuando el joven castaño abordó el tema sobre el comenzar a llamarlo por su nombre de tal forma que para ambos fuese más cómodo el dragón inmediatamente negó con la cabeza y lo miró directamente a los ojos. Imperturbable y severo, con un rostro que careció de desenvoltura alguna. — Francamente soy incapaz de aceptarlo, la comodidad no será para mi algo que pueda hacer valer, aunque me es agradable que lo piense, mis raíces señalan rigurosamente el tratar a los demás con formalidad y respeto, sin importar otras razones. Es importante Guardián Vallum y por lo mismo disculpe el no poder aceptar su buen acto de complacencia. — Parecía ser un regaño para sí mismo porque eran preceptos que le fueron enraizados desde su primera etapa de juventud, estaría demás señalar quien lo había hecho, por lo que no demostró más acto de circunspección y continuó el camino hacia la entrada que realmente parecía ser el gran fuerte.

Rhett se mantuvo en silencio, mientras el castaño se adentraba a la torre entre dos grandes portones de madura luciente, en la cual los soldados lo saludaron con un respetuoso gesto así como el joven los animó amigablemente. Lo escuchó dar explicaciones y consecuentemente entregó al incurso a los que se harían cargo de ejecutar el proceso, lo mismo hizo Rhett quien una vez liberando al hombre soltó un breve y latente suspiro. Sin poder evitarlo dio un vistazo de curiosidad a los alrededores, observando lo amplio del sitio y lo bien que lucía, su mirar pronto se acentuaría en el joven guardián cuando avisó que se encontraría en su despacho en su compañía. El dragón alzó un poco la mirada, brevemente y minuciosamente sorprendido, habiendo pensado que una vez ayudándole a entregar al hombre tendría que retirarse. Considerando que seguramente Vallum aún tenía trabajo o demás actividades que hacer, por lo tanto bajó un poco la cabeza a ojos cerrados. Rhett no quería importunarlo en su horario de trabajo. — Me alivia saber que se llegará a una solución con aquellos dos hombres, sin embargo Guardián Vallum no tengo intención de seguir distrayéndolo, ha de tener ocupaciones y por lo tanto he de retirarme. — Formuló amablemente, de verdad no quisiese entretenerlo, pese a querer saber más de él y su inigualable idiosincrasia que lo diferenciaba de tantos seres que había conocido. ¿De verdad no saciaría su curiosidad? Aquella fue una pregunta dirigida para sus más recovecos afectos.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Jue Ene 05, 2017 11:06 am

El joven era demasiado curioso,a veces preguntaba demasiado y incomodaba a los demás con todas aquellas preguntas sobre otros lugares. No era muy practicante de las religiones,pero aun así le llamaba la atención aquello que el otro hombre había dicho,le sorprendía como todas las religiones terminaban encontrándose en cada continente,como se había globalizado todo y eso le hacía sonreír. Era una gran noticia eso,la diversidad religiosa y cultural en el mundo era algo que al joven le provocaba gran alegría que se notaba en su rostro siempre sonriente. Ahora sentía mucha curiosidad por Hatari,lo poco que había leído es que era un lugar desértico,donde muy pocas personas se atrevían a ir o al menos eso es lo poco que sabía sobre aquel territorio.

Suponía entonces que sus palabras eran muy ciertas por lo que si algún día iba a visitar aquel lugar,lo mejor sería llevarse a alguien con el y mas aun el llevando una armadura tan pesada,cosa que le retrasaría aun mas,no solo por el calor que pasaría con todo aquello,sino porque la arena seguramente se le metería entre las placas de su armadura provocando que le chirriara y no pudiera mover bien aquellas partes. No entendía aun como entonces aquel hombre podía entonces sobrevivir en lo que parecía un lugar tan peligroso. ¿Sería un gran guerrero ermitaño? Por el vistazo que le había echado no llevaba ningún arma por lo que era raro,en una época como en la que estaban y si además provenía de un lugar ya de por si peligroso,lo lógico sería que estuviera armado,pero no parecía que tuviera ningún arma,aquello le extrañaba mucho,pero no sabía si sería una falta de respeto el preguntarle algo así.

La verdad es que era raro que el joven hablará sobre su pasado así como así,pero en aquella ocasión no pudo evitarlo,aun así su entusiasmo parecía no haberse esfumado. Le extrañaba un poco el que no quisiera que se tratasen de forma mas amistosa pero lo entendía,si no quería era normal,el mismo no podía obligarlo así que se encogió de hombros y sonrió con levedad mientras lo observaba. -Esta bien,no os preocupéis por eso, si no deseáis un trato mas cercano es respetable y normal. Asintió sonriendo mas ampliamente y entonces empezó a caminar de nuevo hacía su despacho extrañándose al escuchar las palabras del otro hombre,negando con su cabeza parpadeando. -Oh por favor no te vayas!Ahora mismo no tengo nada que hacer y tenía muchas ganas de enseñarte algunas cosas que he ido coleccionando de otros países...que he conseguido gracias a mercaderes ambulantes. Abrió la puerta de su despacho suspirando un poco mientras miraba un poco al suelo agachando la mirada. -Bue...Bueno, no tienes porque venir si no quieres,no me gusta obligar a nadie,es solo que...bueno me hacía ilusión,pero supongo que también tendréis cosas que hacer mas importantes.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Rhett Orión1 el Vie Ene 20, 2017 7:40 pm


“Dadivas de ontología y hado que ecuánime predestina,
ningún ser es idóneo para comprenderlas, pero si suponerlas.”


Una serie de aprendizaje cursó por su mente, órdenes estrictas que actuaban como celador en atenta vigía, haciéndole considerar sin exactitud los innumerables reglamentos a los que estaba conexamente arraigado. Intentando llegar al planteamiento que ser extrovertido era imposible ante ellas, también refiriéndose a situaciones que pudiesen necesitarlo. Más, ¿cómo sería capaz de ser barbián cuando con evidencia necesitaba la prudencia? Ahí iba la incoherencia e inconsecuencia. Tomó un suspiro latente, y ladeó un poco la cabeza, aquella pudiese ser la primera vez en tanto tiempo que se preguntaba sin hallar una respuesta congruente, sino es que toda la formulación ante su mente se mostraba con necedades. Se pensaba así mismo intentando multiplicar con sumas y restar con divisiones, y concluyó en que debía relajarse, ante todo suponía que más tarde la clarividencia dilucidaría las brumas de su cuestionamiento. Así mismo se presentó atento a la realidad, mirando con respeto al joven guardián de armadura y después en las fortificaciones que los rodeaban. Curioso un poco, se fijó en algunos detalles, en la antigüedad de la fortificación y en las grietas de sus estructuras que la ornamentaban. El dragón siempre se mostró interesado en las reliquias, ruinas, e incluso en la historicidad de los sitios que no conocía. Por esa razón es que tendía a ser tan severo consigo mismo, o más tarde se vería escudriñando el fuerte central para intentar conocerle un poco mejor.

Amable y cordial se había mostrado el joven castaño, quien a su vez le había causado agrado y un buen presentimiento a Rhett, claro estaba que su rostro y accionar comedido no exponía verídico entusiasmo, más era receptivo el agradecimiento que existía en alma y esencia. Por lo tanto asintió en un breve movimiento de cabeza tras haber escuchado la aclaración de Vallum y la atención de sus palabras para darle a entender que aún quería mostrarle su coleccionar adquirido de mercaderes periplos. La ilusión era lo que impulsaba a los cándidos seres honorables.  — Entiendo — Sus ojos permanecieron en el castaño de forma agradable cuando dio los suficientes pasos hacia adelante para situársele de cerca. — En todo caso, permítame quedarme. Ahora me gustaría ver la colección de los países que le han interesado. —  Una suave brisa escapó de sus labios cuando pensó cómo serían los objetos y artículos que pudiesen conseguirse de un mercader, claro que ya haber visto algunos comerciantes ambulantes hace siglos no le quitaba la idea, inclusive lo había asimilado mejor cuando rondó el comercio del Archipiélago de Miletos, por lo tanto su curiosidad se volvió integra y mucho más energética apenas Vallum se lo mencionó.

Siguiéndole hacia su despacho, evocó los interiores de una común morada del Ducado de Sindhu, y lo oreadas que eran de día para proporcionárseles frescor al encontrarse en el desierto. — Es distinto de donde provengo. — Refiriéndose a las moradas, cavilaba como la luz de la estrella mayor siempre les brindaba resplandores minutos antes de un claro anochecer, en el cual serían sellados los hogares para abstenerse del bélico frío hasta la maitinada. Por lo tanto fue instintivo el comparar Sindhu con el sitio en el cual yacía, hallando variantes pero no tan extraordinarias diferencias. — ¿El Archipiélago de Miletos siempre ha contado con un generoso clima? — El dragón dejó vagar esa pregunta de forma inconsciente, como si se lo estuviese preguntando a un individuo longevo que por supuesto ya habría vivido ahí durante toda su existencia. No obstante, aunque por un segundo así lo pensó, seguía siendo una pregunta recurrente para  seres aún mancebos.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Lun Ene 30, 2017 11:38 am

El joven espero un momento para ver que es lo que iba a hacer el otro hombre, si se iba a quedar un rato con el en la fortificación o si bien iba a elegir marcharse, no iba ha obligarle a quedarse eso estaba claro, no tenía ningún motivo legal para dejarlo en el fuerte del cuartel por lo que debía ser el quien aceptará o no su propuesta, la verdad es que si no aceptaba se iba ha quedar un poco solo y aburrido. Se quedo un tiempo callado, algo extraño en el castaño ya que no acostumbraba a callar cuando estaba con alguien que le interesaba. Entonces fue cuando escucho las palabras que estaba esperando, en su rostro se volvió a ver aquella característica sonrisa de el. -Muy bien! entonces sígueme, vas a ver mis pequeños tesoros, eres uno de los pocos que lo ven!

El chico empezó a subir tranquilamente hasta su despacho, con paso firme pero lento para no perder de vista al otro hombre, el fuerte no es que fuera algo demasiado grandioso, pero no quería que se perdiera por allí ya que parecía algo distraído, observaba la construcción con ojos curiosos, al parecer le interesaba el edificio en si, parecía que era muy distinto a donde vivía en Hatari. No tenía una idea preconcebida de las casas y castillos de Hatari, de hecho no sabía que hubieran de aquellas construcciones en el gran desierto de Hatari. -Ah bueno, este lugar fue construido hace mucho tiempo...cuando una reina malvada controlaba Miletos... Asintió levemente esperándolo en la puerta del despacho mientras le observaba sonriente. -¿Como son los edificios en Hatari? Yo...me imagino...edificios frescos, con bonitos patios...y no se... Se quedo pensativo un momento para después sacudir su cabeza riendo levemente. -Seguramente son muy diferentes.

El general abrió entonces la puerta de su despacho, no era un lugar muy ostentoso, había una mesa de trabajo con varios papeles y libros, una silla de madera maciza y muchas estanterías llenas de extraños objetos, a cada cual mas raro y diferente del anterior. A la ultima pregunta, el joven se quedo pensativo un momento y después volvió a mirar al chico. -Que yo sepa siempre ha sido así... Se encogió de hombros y agarro una estatuilla de un blanco puro que mostraba la forma de una mujer, de una diosa. -Es una estatua de la diosa Ashera, esta hecha de mármol, verdad que es bonita? Se la enseño dejandosela cerca y al instante fue a por otro objeto de las estanterías. Le enseño después una bonita runa de un color verde mar muy claro con un extraño dibujo, parecía brillar incluso. -Esta es una Runa de Luz de Etruria! Me encanta como brilla y su extraño dibujo...según me dijo el mercader todas las runas de luz fueron construidas con magia de luz, así que este es un objeto mágico...
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Rhett Orión1 el Lun Feb 06, 2017 12:00 am

La inmarcesible calma de dragón se mostró agradecida a la aceptación del joven que portaba armadura. Así mismo continuó mostrando la circunspección que tanto le determinaba con agrado aquel momento. Mientras seguía cavilando sobre las estructuras de tonalidades cálidas y el albor de sus paredes bañadas por la refulgencia del astro mayor. Después armonizándolas con las construcciones del Archipiélago de Miletos que embelesados siempre daban su mejor faceta a los transeúntes de comercio, consumidores y forasteros como Rhett. Por lo que le tomó un momento asimilar la pregunta de Vallum y pensar en una buena respuesta. Claramente existían varias maneras de describir las fortificaciones que se mostraban en Hatari, o mejor dicho, en el Ducado de Sindhu. Después de todo, cuando el desierto comenzaba a arder con la incandescencia solar, y la arena se apropiaba del espesor de los colores azafranados, hacía imposible el intentar construir sin padecer al cansancio que presentaba los grados de solana; al igual que sus enemigos que siempre aprovechaban el descuido para atacar y manifestarse en caterva. Por lo que, volviéndose hacia el joven guardián, el dragón asintió sin recelo. — En el Ducado de Sindhu, las edificaciones se muestran amplias en sus interiores, con el tal de que el aire continuase desplazándose para evitar que se colme del bochorno. Mientras por fuera, siempre se presentan en distintas formas y tamaños, la mayoría de ellas pigmentadas de un color ambarino que tiende a mostrarse más claro en la mañana y más fuerte en el atardecer. Existen palacios en sus centros que orgullosamente ornan el ducado. — Concluyó su descripción, aunque aún podía seguir dando más detalles, cómo los sitios que lo conformaban, cómo eran sus grandiosas murallas, la maravillosa fertilidad de sus suelos que era por sobre todo lo más importante, y la forma circular por la que había adoptado su nombre de “Ciudad Redonda”. Sin embargo, sabía que explayarse de tal manera no siempre sería lo más indicado. Ante todo, debía mantener el comedimiento.

El despacho del joven le agradaba con peculiar parentesco a la estancia en la cual solía permanecer días y semanas enteras para leer, estudiar y planificar agrupaciones de combate. Descubrir ante sus dorados ojos las hojas de papel, los libros, demás a los muebles de luminosa madera, le provocó un agradable sentimiento tras evocar al palacio de Sindhu en donde siempre podría ver a la Duquesa Sissi. Dejó escapar un suspiro en una casi etérea sonrisa, aunque ésta apenas se vislumbró cuando tuvo a Vallum de frente, mostrándole una estatuilla albar y reluciente, la cual tomó con delicadeza para observar con sumo detalle. Casi permaneciendo perdido en su peculiar figura que le parecía magnánima. — De verdad que lo es, nunca había visto una estatuilla así de la Diosa Ashera — Asintió antes de colocarla con cuidado en su sitio y volverse hacia el otro objeto que el joven castaño le estaba mostrando. Aquella runa hizo que ladeara ligeramente la cabeza, había pasado bastante tiempo antes de volver a ver una así de cerca, y que no estuviese ilustrada en los libros de la biblioteca. Por lo que casi sintió una ligera emoción provenir de su pecho. Extendió con lentitud de su mano y con el dedo índice picó el carácter escrito. — Magia de luz… — Musitó brevemente, encorvándose un poco para mirarla más de cerca. — Ha pasado bastante… — Recordó cuando había salido a las inmediaciones del desierto, buscando a su paso ruinas que pudieran aportarle información, además de sus caracteres escritos que pudiesen asemejarse a los de una runa. Rhett estaba de verdad interesado.

Runa de Luz de Ethuria. Guardián Vallum, tiene objetos bastante peculiares, algunos que hace siglos no he visto, y otros como su estatuilla que de no ser porque estoy aquí con usted, jamás hubiese conocido. — Se apartó un poco, mirando con gratitud al joven y en cambio metió una mano a su bolsillo, sacando en brevedad una pequeña insignia. — Un símbolo del Ducado de Sindhu, supondré que no hay ninguna otra en todo los continentes, por lo que me gustaría que se quedara con ella, así podría sumarlo a su colección de entrañables objetos. — Acarició grácilmente con el pulgar el blasón que se encontraba en su mano y se la extendió al joven de cabello castaño. Rhett ya no parecía cauteloso a sus acciones y a la forma de dirigírsele a Vallum, como si creyera lo bastante en él para entregarle una inigualable insignia de su hogar que tanto le caracterizaba.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Sáb Feb 11, 2017 2:18 pm

¿Ducado de Sindhu? Desde luego eso si que no lo reconocía, aunque por su descripción parecía ser el lugar de origen de aquel hombre, un ducado en Hatari, ya que no sabía demasiado de Hatari, le extrañaba un poco que hubiera un ducado o un duque en el desierto, pero aquello realmente le fascinaba al chico y le llamaba la atención. Por como lo describía aquel lugar tenía unas casas muy bonitas y el pequeño general no quitaba la atención del hombre,su rostro se iluminaba con cada bonita palabra que el hombre pronunciaba, parecía bastante ilusionado. -Vaaaaya!! Por lo que cuentas debe de ser un lugar extraordinario, y debes de querer mucho ese ducado, me he dado cuenta por como los describes todo tan bien. Sin duda sientes amor por tu patria. Asentía convencido con una amplia sonrisa en el rostro,mostrando los dientes y cerrando los ojos.

Le gustaba conocer a personas que amaban su hogar de aquella forma y además le ilusionaba oír cosas sobre un lugar que desconocía. Ni si quiera en Miletos había oído hablar sobre mercaderes de un lugar llamado Sindhu, ya debía ser misterioso aquel lugar y eso solo lograba llenarle aun mas de curiosidad. Le había enseñado un par de sus tesoros mas preciados, aquellos que había estado consiguiendo de los mercaderes ambulantes. Al parecer incluso había llamado la atención del hombre que apreciaba sus pequeños tesoros. -La estatuilla me la vendió una comerciante de Begnion y me dijo que traía suerte, no soy muy supersticioso, pero desde que la tengo he conocido ha bastantes personas que me agradan, como usted. Asintió levemente para después mirar fijamente la runa lumínica sonriendo levemente. Aun brillaba aunque el joven no estaba seguro de como se usaba. -La persona que me vendió la runa me dijo que se podía usar para sellar algún lugar, aunque no se como se usa exactamente, tampoco es que quiera usarla...me gusta como brilla.

Le extraño un poco al escuchar sobre que hacía siglos que no veía...¿Acaso el hombre tenía bastantes años o bien era una exageración? mientras estaba pensativo el joven saco una insignia de su bolsillo y sin darse cuenta ya lo tenía en la mano. Era precioso y tenía el símbolo de un elefante, el rostro del joven parecía aun mas alegre al ver aquel regalo, sonreía dulcemente asintiendo. -Es precioso!! Muchas gracias! El joven se acerco hacía un pequeño baúl, lo abrió y de el saco un brazalete que acerco hasta el otro hombre y se lo entrego. -Esto es un Brazalete de Poder, en Jugdral pensamos que te si lo tienes te da la fuerza de un dragón, me gustaría que lo tuvieras para que recordarás un poco Miletos.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Rhett Orión1 el Mar Mar 07, 2017 8:32 pm


Para Rhett pudiesen existir lugares radiantes, decorados de los mejores panoramas y tardíos celajes, tal como el Archipiélago de Miletos, sin embargo, por amor y pasión, jamás podría compararlo al Ducado de Sindhu. Tal vez era un arduo camino de expensas inmediaciones de arena para llegar, además de las abrasadoras temperaturas y las ateridas sensaciones en el anochecer, pero a pesar de ello, lo apreciaba. Amaba su hogar, sus orígenes, la historia que lo formaba, y aquellos fuertes lazos que lo habían vuelto quien era actualmente. El comparecer a su hogar se había dictaminado desde su nacimiento, y de ahí a las promesas de siempre volver por su pueblo, su padre y la Duquesa Sissi. El joven castaño lo había dicho con una radiante sonrisa, Rhett amaba a su patria, y no se equivocaba. Por lo que no lo negó de ningún modo, inclusive quiso decir más al respecto del Ducado de Sindhu y los increíbles seres que la conformaban, pero para eso el dragón debía esperar con calma, así como el tiempo siempre le señalaba.

Los tesoros de Vallum le habían traído uno que otro recuerdo de los pequeños objetos que se vendían en el bazar del ducado, por supuesto que no podría compararse a la mayor abundancia que evidenciaba la comercialización del Archipiélago de Miletos, pero aquello no significaba que se hubiese tomado su tiempo para admirarlas. Más pareciese que el joven castaño había dado en el blanco con los intereses de Rhett, quien siempre se mostraba fascinado a las antigüedades y reliquias. Tal vez no se emocionaba con curiosidad como aquellos que tenían la tentación de tocar e inspeccionar los objetos que le llamaban la atención, pero si algo le caracterizaba era la total atención en lo que Vallum podría decirle; inclusive podría estarle hablando y enseñando todo el tiempo que quisiese, y simplemente Rhett seguiría escuchándolo sin interrupciones. De alguna manera era conocido por su silenciar incomparable, un dragón que podría quedarse días enteros sin pronunciar una sola palabra y no obstante, su actuar y expresar tácito era entendible para aquellos que lo trataban. “Los ojos son las oraciones y emociones del ser” Tendía a pensar constantemente. Aunque esa revelación no aseguraba que sus entablaciones pudiesen alargarse con la persona indicada, como lo era Vallum. — Tal vez el que atrae la suerte es usted, perteneciente de aquella estatuilla. — La inconstante variabilidad de los hechos, alguna vez Rhett había escuchado que los individuos atraían a su propio camino, que todo se dirigía hacia ellos en diferentes formas, así como personas, sucesos y objetos. Pertenencias que no alteraban su camino, pero que dadivaban o perjudicaban cierto tramo a seguir.

Que el dragón obsequiara sus objetos era un poco inusual por el significado que sostenían, sin embargo su agrado hacia el joven le había hecho creer que no existía ningún problema en hacerlo. Aquella insignia era importante, pero solo en las limitaciones de dónde provenía, que era el Ducado de Sindhu. Logrando incluso representar vinculación y relaciones profundas. Aunque para Rhett era su forma de mostrar gratitud por lo que Vallum le había enseñado, y a su vez afabilidad por su cortesía y consideración. Claro que no esperaba nada a cambio, incluso si el ajeno le entregó un brazalete en forma de espiral de tonalidad dorada que se asemejaba bastante a la marca que rodeaba su brazo y terminaba en su espalda. El dragón la tomó con lentitud, dudándolo un instante, pero al final contemplándola en la palma de su mano. La acercó un instante a su rostro para detallar los relieves que hacían de escamas y la cabeza de la longeva criatura. — Brazalete de Poder. — Musitó ligeramente impresionado antes de bajarlo, mirar al joven castaño, y hacer en brevedad una reverencia. — No tiene idea de cuánto le agradezco, esta vez seré agradecido y aceptaré su obsequio. — Levantó la cabeza y aguantó una sonrisa, aunque sus ojos áureos ya plasmaban el inigualable destello de alegría. — Recordaré el Archipiélago de Miletos, y lo que usted me ha mostrado. Son recuerdos entrañables y apreciables que siempre tendré en cuenta. — Afirmó indudable antes de estirar su brazo izquierdo y mostrarle el cuerpo del dragón que ascendía sobre su piel hasta ocultarse dentro de su camisa blanca. — Es una marca que ha quedado grabada en mi piel y me ha brindado la fuerza de un dragón desde tiempos de antaño. Estoy seguro de que su Brazalete me brindará más fortaleza cuando lo necesite. — Para los combates en contra de los emergidos que invadían La Ciudad Redonda, y atentaban en contra de su bienaventuranza. Rhett aseguraba que debía poseer más fortaleza para contrarrestar las dificultades y enfrentamientos que marchitaban sus reducidas tierras fértiles.

Guardián Vallum. —  Entabló con calma y quietud. — He deseado decirle que si algún día quiere visitar el Ducado de Sindhu, si en realidad quiere conocerle, yo podría escoltarle. Es un sitio algo recóndito, por lo tanto en algunas ocasiones es difícil dar con su paradero, además los ataques de emergidos son imprevistos. Por lo tanto, se debe tener cuidado y no ir solo. — Hizo una ligera pausa, pensando en la posibilidad de que el joven pudiese enviar una carta al ducado para que el dragón pudiese salir y escoltarlo, que claramente era lo más recomendable. Sin embargo, aquello ya se discernía y decirlo podría sobrar en su aconsejar. Continuó. — Guardián Vallum, me mostró su alegría y agradable empatía, misma que admiro incluso si ya he coexistido varios siglos en esta maravillosa tierra. Por lo tanto será siempre bienvenido en el Ducado de Sindhu cuando viaje a sus tierras, yo mismo podría acompañarlo. — Era consciente de que no le había revelado las circunstancias en las que se encontraba el ducado, aunque no tenía la intención de ocultárselo, simplemente evitaba declararlo como si fuese algo insignificante, por lo que esa confesión sería respondida si el ajeno se lo cuestionaba. Rhett era del pensar que las situaciones y relaciones debían seguir su propio curso, comprendiendo y desconociendo de la misma manera. Relaciones y sitios que regían las vías de los sucesos fortuitos.

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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Vallum el Miér Mar 22, 2017 12:20 pm

Le emocionaban todos aquellos objetos, la gran mayoría provenientes de otros países, muchos de ellos lejanos y donde el joven de cabellos castaños aun no había estado pero que con aquello tendría un poco de esos lugares. Le gustaba coleccionar objetos, era una de sus pocas pasiones junto con la jardinería, por eso le encantaba Miletos, podía conseguir siempre algún objeto raro y valioso a la vuelta de la esquina, era como una búsqueda de tesoros en plena ciudad. Sabía que había tesoros mucho mas valiosos allí fuera, muchos de ellos ni se habían sacado al mercado, objetos únicos y de gran valor, pero el por ahora se contentaba con objetos tan raros y bonitos como los que tenía en su despacho. -No se yo si soy el que da suerte, no es que haya tenido mucha suerte en mi vida. Suspiró levemente rascándose la nuca, aunque después negó con la cabeza, no quería rememorar tiempos peores y mucho menos delante de aquel hombre así que sonrió levemente. -Quien sabe, la suerte es un concepto muy ambiguo.

No podía evitar mirar de vez en cuando al nuevo obsequio que había conseguido hacía solo unos minutos, le gustaba mucho y nunca antes había visto algo parecido y le llamaba la atención. Tenía pensado ponerlo en un lugar de su despacho donde se viera bien, para poder mostrar un tesoro como aquel delante de todos. -Muchas gracias por aceptarlo, es un presente de un amigo, para otro amigo, me alegra mucho haberte conocido! a sido muy divertido, normalmente cuando enseño mis tesoros, la gente se termina aburriendo de mi. El chico rió divertido hasta que pudo ver aquel tatuaje que tenía en el brazo, algo que sorprendió al pequeño chico. -Ala...pues es muy bonito... Asintió convencido con una amplia sonrisa. -Ya ves! Dos dragones son mejor que uno, veras que poderoso vas a ser con la fuerza de dos dragones. No pudo evitar una carcajada divertida mientras lo miraba fijamente.

Se calmó un poco cuando el hombre lo nombró, callándose al momento y poniéndose firme. Le estaba invitando a ir a su hogar, era un poco difícil para el, pero le llamaba la atención lo poco que había escuchado sobre aquel chico que ni si quiera sabía exactamente donde estaba. Quizás algún día intentaría viajar hasta aquel lugar, no sabía cuando, pero algún día iría, ya tuviera que tardar un año o meses en poder ir. -Algún día iré, me gustaría ir, cuando este mas libre intentaré escaparme. Al escuchar de nuevo aquello y su propuesta sonrió dulcemente asintiendo, aunque le extrañaba que hablará de siglos, cada vez era mas visible que sus sospechas de que era algún laguz eran ciertas, pero no iba a preguntarle sobre aquello, le daba igual que fuera. -Pues...tu también serás bienvenido a Miletos! De hecho espero volver a verte, me has caído muy bien, y me parece que puedes encontrar mucha belleza en Miletos también, como yo. No podían andar con tanta cháchara, Vallum tenía que seguir trabajando y aunque no quería dejar que el chico se fuera, tendría que hacerlo, era obligación. Antes de que tuvieran que despedirse, el general castaño le indico una de las mejores posadas de Miletos, pero el tiempo como siempre era finito, y tuvo que despedirse de aquel hombre. -Estoy seguro de que volveremos a vernos!! Se despidió del hombre, con la mano dejando que este se fuera, no era un adiós, era un hasta luego, ya que el sabía que algún día, no sabía ni cuando ni donde, volverían a verse.
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Re: [Social] Cielos Radiantes[Priv.Rhett Orión]

Mensaje por Eliwood el Mar Mar 28, 2017 10:53 pm

Tema cerrado. 50G a cada participante.

Ambos obtienen +1 EXP y +1 Bonus EXP!
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Tónico de def [1]
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