Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

FE:LW - Awards













TWITTER
afiliados



Crear foro

[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Empty [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett]

Mensaje por Seraphiel el Vie Sep 16, 2016 12:55 pm

Levantó una de sus manos, creándose sombrilla con ella de alguna forma y, cuidadosamente levantó su mirada hacia el cielo despejado. Ni una nube, ni una miserable nube. Solo estaba el sol arriba, una mancha amarilla en medio del azulado cielo, infinito. Abajo, en la tierra, las cosas no eran muy diferentes: un desierto infinitamente arenoso, cálido y dunas por todos lados. ¡Que aburridas vistas! ¿Y el qué? ¿Qué hacía ahí? En ese tremendo calor... Siquiera él estuvo seguro al momento de ello. Lo que había pasado era que, como raramente sucedía, se había dejado llevar por la emoción de descubrir algo nuevo y, observando el cielo, la temperatura que hacía en el interior del Ducado, lo llevó por el mal camino y le hizo pensar que nada malo sucedería... Nada malo... Ahora estaba ahí, muerto de calor y el sol, por una vez le estaba causando más dolor de cabeza que otra cosa. Suspiró pesadamente y cerró sus ojos unos segundos, parando en medio del cielo mientras sus alas batían para mantenerse en equilibrio volando. Podrían actuar de abanico, pero, incluso el aire que formaba con ellas al batir era demasiado cálido para sus gustos.

Desvió su mirada hacia atrás, dando las espaldas al astro rey mientras bajaba su mano y, con la mirada buscó a Rhett, el chico que había decidido acompañarle pues nadie más parecía estar a esas horas en el palacio y él... ¡Simplemente se había aburrido! Rhett había terminado siendo su única compañía... Aunque tampoco era como si lo conociese bien, solo vagamente, de vista, seguramente en algún momento se vieron obligados a dirigirse una que otra palabra, pero ahí había quedado todo a eso: una que otra palabra, algún cordial saludo, nada más. Por eso estuvo sorprendido cuando el chico aceptó acompañarlo ¿Quizás estaría igual de curioso acerca de las extrañas ruinas? Había leído de ellas y en alguna ocasión había tenido la posibilidad de verlas, aunque ahora se estuviese preguntando seriamente si no había tomado un camino erróneo, pues para él todo era igual, arena por cualquier lado, cielo azul y sol abrasador. Parpadeó unos instantes, hasta finalmente dejar escapar un suspiro y cerrar sus ojos.

Entonces lentamente fue bajando al suelo, removiendo un poco la arena que había por culpa del viento provocado de su aleteo y, cuando finalmente estuvo en tierra firme, llevó una de sus manos hacia el cuello de su blanquecino vestido, bajándolo casi del todo, dejando ver por debajo una holgada camiseta del mismo color— Rhett... Recuerdame porque estamos aquí... —Miró al dragón con aire crítico, como si realmente esa no fuese culpa de la misma garza. Suspiró y agobiado por el incesante sol levantó una de sus alas de un claro color amarillo, cubriéndose así parcialmente del sol— Es imposible que en un desierto haya temperatura templada ¿Cierto? Solo será un calor infernal, o un frío congelador —No le gustaban esas temperaturas demasiado exageradas, prefería la frescor de un bosque... Prefería su bosque... De hecho, era solo pensar la diferencia de que habían entre ambos continentes, lo que sucedió aquella noche y un amargo sabor comenzaba a instaurarse en su garganta. Tragó saliva y dio un paso hacia atrás para equilibrarse— Me pregunto si se podría hacer un lugar más... Vivible... Algunos árboles no le vendrían mal... —El siguiente comentario fue más para si mismo.

Volvió a dar media vuelta, quedando nuevamente de espaldas al Laguz y, mientras su ala siguió extendida para cubrirle un poco del sol, la otra se plegó a su espalda mientras la garza siguió andando, esta vez a pie hacia el frente— Lamentablemente no vi las ruinas... Aunque se supone que estarán por aquí... —Dejó escapar otro suave suspiro. Al final la idea de ir hasta ese lugar no había sido de las mejores. Si eso seguía así por mucho más tiempo presentía que volvería a enfermar, aunque fuera por una tal nimidad, por algo tan estúpido como era una caminata en el desierto— Tampoco vi un Oasis... ¿No hay formas para mitigar el sol? Molesta bastante —Casi como si fuera un quejido silencioso bajó nuevamente su ala, aquella que estuvo manteniendo como parasol y, tras moverla un poco, solo para desperezarla, la volvió a plegar contra su espalda, al igual que la otra.


Última edición por Seraphiel el Vie Feb 03, 2017 8:01 am, editado 2 veces
Seraphiel
Seraphiel
Afiliación :
- SINDHU -

Clase :
Pure Heron

Cargo :
Embajador

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Vulnerary [6]
Elixir [4]
Llave de puerta [3]
Baculo de heal [1]
.
.

Support :
Thoth [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] JEIjc1v
Sissi [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Iwzg0SR

Especialización :
-

Experiencia :
[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Fy4uE7I

Gold :
1101


Volver arriba Ir abajo

[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Empty Re: [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett]

Mensaje por Invitado el Vie Sep 30, 2016 11:27 pm

A MYSTERY IN THE RUINS?

“Soñé…”

“Soñé que el frio arreciaba mi corazón y mente, siendo el empecer de mi errar que proyectaba un camino de ardentía. Una vía de médanos y un alto célico como mar de estrellas. Un sueño inverosímil, que indagaría hasta comprender...”


Dunas y clima de canícula constante, el dragón avanzaba sobre la extensión de arena que propiciaba el abrasador desierto, no sintiendo nada más que el indeterminado y etéreo entusiasmo por la búsqueda de ruinas enterradas. Incluso, parecía ya haberse olvidado del calor nada lene que distinguía el árido terreno tras mantenerse un tiempo prolongado sin nada que lo cubriese de los rayos solares, más cualquiera pudiese extenuarse y sofocarse por el vulturno que respiraban; sin embargo, lo impertérrito que distinguía a Rhett era mucho más eminente para no mostrar ni una señal de malestar o acaloramiento, también siendo un factor importante el grado de adaptación a las temperaturas altas por los siglos en los cuales había estado residiendo en Hatari.

En esos momentos era cuando más parecía preocuparse por el ser que surcaba el cielo, aquel batía unas hermosas alas de ligera tonalidad amarilla antes de proseguir al albo, que si bien, pese a la lejanía se lograba entrever el sofoco que le causaba el calor al encontrarse en un punto de solana. Rhett le observaba desde tierra, y recordaba cómo es que había accedido acompañarle sin el más mínimo reproche. Evocaba que una noche anterior en su estancia había estado leyendo y re-leyendo un libro interesante sobre ruinas, tal claro parecía que el dragón tenía un gusto por los vestigios, palmariamente construidos mucho antes de que él naciese, y tal vez su padre, reliquias que en su tiempo valieron y tuvieron una magnificencia de significado. Rhett deseaba descubrir cada una de ellas, pero había abandonado cierto anhelo para centrarse en el Ducado de Sindhu, y por supuesto que en la Duquesa Sissi. Por lo que, en cuanto contó con un intervalo de respiro, una oportunidad llegó a él con la presencia del Embajador Seraphiel, quien le había invitado a buscar las ruinas enterradas en el desierto. Incluso si no trascendía mayor tiempo desde que fueron presentados, y no habían estrechado relaciones como para salir de su ligazón basaba en cordiales saludos, Rhett no lo había rechazado, después de todo seguía con su antiguo planteamiento con respecto a las ruinas, además de que sería un gran aprendizaje y tal vez una aportación más a la historicidad de Hatari.

Nos encontramos aquí para explorar y descubrir ruinas enterradas — Respondió lacónico una vez le vio descender del cielo con lentitud y acomodar el cuello de su prenda. Una ingrávida sonrisa se acopló a sus labios conforme seguía escuchando al Embajador y su oportuna queja a la temperatura del desierto. — Exactamente, el desierto no es sitio cómodo para vivir. — Asentir con ligereza fue lo que hizo, antes de fijar su mirada aurea al de cabellos claros, notando tal cambio exiguo que creía no ser de mayor relevancia. No obstante, tomaba las palabras del Laguz con sumo interés, idealizándose así más aspectos del contrario para llegar a conocerlo con mejor afinidad. — Un desierto ínfimamente habitable con árboles, podría volverse algo semejante a un páramo. — Musitó casi inaudible con intención de responderle al Embajador, claramente si esperar cierta respuesta de su parte.

El dragón siguió el paso del de cabellos claros en cuanto le vio proseguir con el camino, así manteniendo la placidez que le asociaba, mientras en momentos lo observaba y en otros explayaba su mirada a los alrededores de ilusión incalculable. Ascendió su cabeza y observó casi directamente al astro solar, casi como si nada fuese a cegarlo, volvía su mirada al Laguz para pensar con detenimiento y responder en congruencia a sus palabras. — Podríamos estar sobre ellas… — Considerando que el desierto era un terreno completamente inestable, cuyas estructuras y partículas de arena cambiaban de proporción y zona, seguramente estuviesen cubriendo por completo entradas a las ruinas. — Oasis, sinceramente dudo que seamos capaces de ver alguno en algún punto cercano. — No eran concurrentes sus recorridos en el desierto, pero recordaba que oasis habían muy pocos en las inmediaciones del territorio, tal vez y con suerte hallaban uno encubierto. — Embajador Seraphiel — Nombró y ascendió levemente sus comisuras, descolgando de su cinturón un recipiente de agua, y un ghutra o turbante ligero. — Aseguro que podría mitigar la tórrida temperatura, si porta esto mientras está húmedo. — Tal pareciese ser una guasa, pero Rhett hablaba en serio, si con ello el Embajador dejaba de sentir la sofoquina entonces le propondría varias alternativas.

Se daba continuidad a la trayectoria, buscando los vestigios enterrados pese a que el Laguz no les había avistado desde una preferente y mayor altitud, más el dragón intuía que deberían encontrarse cerca, tal vez mientras siguiesen avizorando el territorio lograría hallarles. — Debería encontrarse una entrada a las ruinas cerca, tal vez desde el cielo la homogeneidad de la arena llegó a ocultarlas. — Consideró mientras de frente llegó a esclarecerse una duna con gran elevación, por lo que el dragón valoró si era lo más correcto subirle, de cualquier otra forma no siempre era posible rodearlas, probablemente detrás de ella encontrarían lo que estaban buscando.

Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Empty Re: [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett]

Mensaje por Seraphiel el Mar Oct 11, 2016 4:27 pm

De alguna forma... Salir en busca de unas antiguas ruinas no era más que un capricho. Había permanecido encerrado durante mucho tiempo, primero protegido por su bosque, después cobijado en una biblioteca. Había preferido leer cada libro que ahí existiera, desde el más nuevo al más antiguo. Asustado por el exterior no había decidido poner pie fuera más que lo estrictamente necesario y en algún momento se dio cuenta que nada podía ser comparable a lo que aprendería fuera de los libros... Que podían escribir aberraciones y él inocentemente las creería. Prefirió entonces intentarlo por si mismo, verlo con sus propios ojos, se había cansado de su debilidad. Cuando finalmente se dio cuenta, descubrió que la emoción por explorar ruinas abandonadas y que no figuraban en los libros le hacía mucha más ilusión que cualquier otra cosa y, a pesar de que al momento no lo hizo, realmente agradeció internamente que Rhett lo acompañara... Quizás era un deseo algo más egoísta... Pero de cierta forma se sentía más seguro con alguien más a su lado que ir solo, solo eso. Sonrió para si ante la respuesta del otro... ¡Pero que tranquilo podía ser cuando su pregunta había sido tan innecesaria! Pero entonces, ante su susurro que logró escuchar entrecerró sus ojos y miró al frente.

Me pregunto si árboles lograrían crecer en este desierto tan inhóspito... —Murmuró como respuesta. ¿Cómo sería convertir aquel país en un lugar poblado por bosques y ríos? Lleno de frutas silvestres y de animales en libertad... Por un momento el recuerdo del bosque de Serenes viajó por su mente y pensó que... Si algo parecido se pudiese realizar ahí también... Sin lugar a duda sería maravilloso. Entonces quizás... Quizás aceptaría que los humanos convivan con los demás Laguz, después de todo, solo las Garzas habían sido demasiado débiles para poder protegerse... Pero cuando la seguridad sería demasiado elevada... ¿Acaso no existiría nada para seguir manteniéndoles calmados? Junto con la paz... Con la libertad y la relajación... También podía comenzar a formarse en la mente de los demás el deseo de dominar, de conquistarlo todo y dejar de lado la libertad... No confiaba en una utopía... Pero, sin duda sería hermoso que existiese. Estaba en un punto intermedio entre creer y no. Desvió su mirada hacia Rhett en silencio y pensativo permaneció observándole— Hum... —Bajó su mirada hacia el árido terreno que sus pies pisaban y avanzó sin mucho dilema al frente.

Cuando empezaron a subir una duna sus alas volvieron a abrirse, batieron de tal forma en que pudiera tomar el empuje necesario y voló hasta la cima de esta, posándose ahí, con la mirada fija hacia el terreno bajo que había delante suya. Esperó al guardián— ¿Embajador? —Repitió, dando un paso hacia un costado solo para poder voltear hacia él y sonreír de lado mientras observaba lo que le ofrecía— ¿Por qué tanta formalidad?... —Dudó unos segundos que decir y al final, entreabrió sus labios, pero calló y negó con un gesto de la cabeza— Estoy bien, gracias... Además, observa... —Y, con un amplio gesto de la mano señaló hacia lo que había detrás suya, aún cuando sus palabras se referían en particular a lo que había en la base de aquella duna, a pocos metros más allá— La particular forma de esta duna tuvo que haber ocultado su existencia desde el cielo... —Pronunció, haciendo referencia al por qué no pudo verla cuando, anteriormente estuvo volando por los cielos. Además, había estado manteniendo una altura bastante pequeña por la simple ley de no volar cerca del sol. Esperó a que lo alcanzara, observando hacia la pequeña oasis que había no demasiado lejos de ellos. Un claro en el que, en vez de arena había hierba y unas cuantas palmeras que proporcionaban una agradable sombra al pequeño lago que había en el medio.

Quizás, si hubiera la posibilidad de hacer que un río cruce todo Hatari... El desierto mismo se convertiría en una oasis gigante —Habló para si, nada más que una conjetura pronunciada en voz alta. Miró un poco más hacia el frente y, entornó los ojos en cuanto vio a varios metros del pequeño paraíso en el desierto, unas estructuras que sobresalían... Parecían unas piedras, pero que, si mal su vista no le engañaba, poseía una cavidad oscurecida— Rhett... ¿Por qué le eres tan fiel a la Duquesa Sissi? —Pronunciado por nada más que genuina curiosidad no desvió su mirada de lo que estaba viendo en la altitud de aquella duna. Realmente no estaba dudando, solo le pareció curioso... Tal parecía ser que todos conocían desde hacía mucho más a la Duquesa que él... Claro... Estaba rodeado de dragones, seres mucho más longevos que las garzas. Y aún así, solo quiso saber algo más... Intentar entender, quizás con más claridad, las intenciones de la Duquesa y de aquellos que estaban cerca suyo, ver otro punto de vista. De todas formas, tampoco era como si hubiese dado muchas vueltas a la pregunta. Salió espontánea, sin su real intención y, ahora formulada, no le quedaba más que esperar.
Seraphiel
Seraphiel
Afiliación :
- SINDHU -

Clase :
Pure Heron

Cargo :
Embajador

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Vulnerary [6]
Elixir [4]
Llave de puerta [3]
Baculo de heal [1]
.
.

Support :
Thoth [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] JEIjc1v
Sissi [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Iwzg0SR

Especialización :
-

Experiencia :
[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Fy4uE7I

Gold :
1101


Volver arriba Ir abajo

[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Empty Re: [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett]

Mensaje por Invitado el Vie Dic 09, 2016 8:08 pm


Invariablemente, pese a que los biomas desérticos eran abrasadores, el dragón no llegó a sentir alguna debilidad tórrida a sus vientos de perpetua canícula, sin embargo caía en cuenta que su acompañante podría resentirla de una forma estuosamente insoportable. Después de todo, aunque Rhett no poseía la sapiencia suficiente de las razas Laguz que ocupaban extensiones ingentes en foráneos continentes, siempre había contado con la noción imprescindible que resultaba apropiada en situaciones semejantes. Y sin duda el Embajador Seraphiel no sería la excepción en ello, incluso si no pidiese apoyo alguno, el dragón estaría ahí para asistirlo en cualquier caso que fuese totalmente necesario. En esas circunstancias era cuando más consideraba su situación en los confines del caliente arenáceo, al cual jamás habrían de descuidarse, por sobre todo era un sitio arcaico que no perdonaría a los más ingenuos y débiles, incluso si Rhett llevaba siglos habitándole y observándole, siempre existía el sentimiento de ser tomado por sorpresa por debajo de sus ignotas amplitudes. Razón por la cual miraba con diligencia el indefinido horizonte, aquel que se elevaba en ciertas partes errátiles mientras en otras iba cuenca abajo contiguamente a las anteriores, consumándose en formas claramente ondulantes e imperdurables. Tal raciocinio se reflejó en el dragón con un ademán de negación, que sería lo único que llegaría a expresar entre su mutismo, sin duda la posibilidad de que árboles llegasen a levantarse sobre la tierra seca del desierto y volver de ella un sitio habitable era imposible, más hablando de forma franca y por selección natural, el alterar los ecosistemas engendrados por la madre naturaleza sería el peor de los errores que una especie inteligente pudiese ejecutar.

El dragón parpadeó apenas una minucia de segundo extrañado por la dubitativa con la que el Laguz se mostraba a su modo de tratarle con formalidad; sin embargo, pese a que Rhett siempre había sido cuestionado por ello, no cabía duda en que todo se debía a la estricta disciplina con la que su padre le había instruido de forma embrutecida desde su niñez, demás a las vivencias fuera del Ducado de Sindhu, y sin relegar que de cierta manera así había elegido vivir. Los modales y la cortesía, serían algo irrefutable en su vida cotidiana, por lo tanto, eran bastas las razones del porque tanta la formalidad en su forma de dirigirse a los demás, de tal manera no sería fácil el que Rhett no llamase a alguien por su cargo, inclusive contando a su estimable Duquesa Sissi. Decidió suspirar con calma y asentir a las siguientes palabras que el Laguz había formulado. — Tiene razón, es incalculable las formas que pueden adquirir las dunas desérticas. — De tal manera no demoraría en hallar algo que ni el dragón tenía certeza de descubrir cerca, un perfecto oasis, ¿recompensa divina? Imaginar que algo así fuese posible era increíble, y con ello de pronto comenzó a pensar que el individuo de hermosas alas poseería la suerte necesaria para obtener indescriptibles paraísos por todos los eones. — Me sorprende como es que hallamos un oasis cerca, para la próxima, asegúrese de acompañarme, por favor. — Sus labios delinearon una tenue sonrisa, admitiría que en esos momentos tal descubrimiento le creaba una dulce y alegre satisfacción.

Seguramente, si un río cruzara Hatari sería el mejor de los eventos que pudiesen acontecer en esta árida tierra. — Musitó incluso si sonaba en esos momentos improbable, nunca estaría mal pensar en aquella posibilidad. — Realmente parece gustar del frescor de la naturaleza. En este sitio, todos ansían cubrirse bajo la apacible sombra de un frondoso y alto árbol. — El dragón elevó ligeramente la cabeza, observando el azulino célico, perdiéndose entre la constante monocromía que tentadoramente se mantenía esclarecida por el enorme astro solar que yacía en su punto más alto. Las sensaciones que causaba el desierto no eran ni suaves ni moderadas, pero si el dragón intentara buscar el en sitio uno de los efectos más agradables sería tal sentimiento de vigor y adrenalina, lo hacían sentir mucho más vivaz que antes y con ello con los sentidos a limite.

Apenas bajó la mirada y se dispuso a extenderla sobre el horizonte terminó por contemplar pequeños fragmentos de estructuras surgir sobre la arena, un instintivo por el cual Rhett asintiera con la cabeza, sintiendo el alivio de por fin hallarles. Sin duda aquellas eran la ruinas que había estudiado hace tanto tiempo, e incluso si el dragón se abstraía en ellas su atención volvió a su acompañante radicalmente, tal como si le hubiesen despertado de un plácido sueño en cuestión de segundos. — Embajador Seraphiel — Formuló el dragón deteniendo su andar. — Existen demasiadas razones por lo cual le soy totalmente leal y honesto a la Duquesa Sissi. — Una mirada distinguida pronto se acentuaría en los ojos del ajeno con mucha más firmeza — Siglos de memorias e historia, todo incluso antes de que llegásemos a existir, estábamos en los transcritos del destino. — No había forma por la cual Rhett no expusiera todos sus puntos de vista, sin lugar a duda el Laguz había tomado rienda de un tema que tenía exiguos puntos de explicación — La Duquesa Sissi es demasiado fuerte, sin referirnos a su nivel de habilidades, más bien hablando de su entereza, buscando progreso sin perderse ni hundirse en las tragedias que ya le han herido. Incuestionable a su hermosa forma de razonar y juzgar el mundo, a los demás, a nosotros mismos. Puedo atreverme a decir que es de aquellos seres que con honradez uno sería capaz de dar la vida. — Tal vez lo sabía, o tal vez había sido exaltación suya, no obstante, en esos momentos fue cuando más había mostrado gozo al expresarlo, o mucho más que ello. Sus ojos realmente relucían, era emoción, era respeto, de tanto quisiese hablar en aquel momento pero que le parecía imposible entablar en un orden conciso. Nuevamente consideró mantener un poco de quietud y simplemente terminar por suspirar un poco, aliviándose de un repentino vuelco al corazón. — Embajador Seraphiel, aseguro que usted también le ha sido leal de manera indiscutible a algo, alguien, o varios. Son sentimientos semejantes. — Volvió a su andar, esta vez esperando o no respuesta del Laguz, más anhelando significativamente el poder escucharlo, saber lo que creía, lo que realmente sentía al respecto.

Fue un andar vacilante hasta encontrarse frente a las ruinas que gratamente le producían contento, tuvo que detenerse delante a una de ellas para inclinarse ligeramente y palpar con delicadeza la tersura del lienzo que les conformaba. Una maravillosa sensación. — Son extraordinarias — Expresó antes de volverse al Embajador. — Ciertamente, me preguntaba por qué habría de querer venir a visitarlas, ¿podría saberlo? Será inclusive que… ¿le gusten las ruinas? — Se mostró curioso lo cual le suscitaría una extraña forma de actuar, creyendo que así podría conocer más del Embajador, lograr entenderlo ante todo, por lo tanto decidió continuar con ello sin la intención de agraviarle con más preguntas.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Empty Re: [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett]

Mensaje por Seraphiel el Sáb Dic 17, 2016 7:14 pm

¿Era cosa suya o no estaba prestando atención a su petición? Le había escuchado, estaba seguro, pero directamente había saltado por encima de su propuesta de dejar de lado las formalidades... ¡Él lo haría! Porque no era de la realeza y su título a nada le servía en realidad, más sino empezó a pensar que Sissi lo había hecho solo para hacerle cambiar de idea, pero no lo lograría, estaba seguro de que su odio hacia la raza humana seguiría en pie por mucho tiempo y quizás, solo quizás, en un futuro no tan lejano se sorprendería de lo mucho que en un principio podía haber estado equivocado. Pero, la suave risa del dragón y su comentario lo logró captar, dejando escapar una suave risa de diversión ante aquella broma suya. ¿Qué le acompañara? ¿De verdad?— Si eso es lo que deseas... —Le miró de reojo, divertido antes de volcar nuevamente su atención al frente. Realmente no le molestaba, de alguna agradable forma la compañía de los dragones que había conocido y de la misma Manakete le resultaba reconfortante. Se había pegado mucho a ese ducado, tanto que ni él se pudo imaginar eso en un principio.

¿Crees que eso sería posible? Que un río cruzara Hatari quiero decir —Su pregunta podría sonar estúpida, pero si realmente todos preferían el frescor de la sobra de un árbol, que hubiera un río y alimentara la existencia de vegetación era una de las mejores ideas posibles. A pesar de todo, dudaba de ello, quizás porque no conocía bastante todo lo que escondía el mundo, porque hacía solo unos pocos años no era más que una ingenua garza protegida por los altos árboles de su bosque natal. Sonrió para si al recordarlo y, sin poder casi evitarlo dejó que sus labios se entreabrieron— Fue horrible acostumbrarse al desértico clima de Hatari... Probablemente tu pasases por eso hacía ya varios siglos —¿Indirectamente le estaba diciendo viejo? ¡Para nada! Él mismo casi rozaba un siglo de existencia y, en aquél contexto solo estaba diciendo lo que más le resultó coherente de todo. Era un dragón, se suponía que muchos años también poseía, de todas formas no contaba mucho.

Pero, si pretendió escaparse de las sorpresas se estaba engañando. Paró de golpe en cuanto aquél "Embajador Seraphiel" llegó a sus oídos y por pura costumbre volcó toda su atención en Rhett a pesar de que la queja estuviera a punto de ser expuesta. ¿Embajador? ¿De nuevo? Pero no importaba tanto, las palabras del dragón le agradaron, le sorprendieron tanto que sus labios se entreabrieron como muestra de aquella sorpresa que su alma misma sentía. Lo peor de todo era que lo veía, notaba claramente aquél puro sentimiento en los ojos del Laguz, su honestidad al hablar de la duquesa, su auténtico cariño por ella. No había, ni el mínimo rastro de mentira en él y eso, quizás en el fondo le hizo sentir celosía por aquél puro sentimiento que ambos compartían. Interiormente se preguntó si existió alguna vez alguien a quién pudiera estimar tanto, o si alguna vez la habría. Claramente los quería, a todos y cada uno de ellos a su propia manera... Pero el lazo que unía al dragón y a la manakete eran especiales, lo sentía y eso bastaba para él.

Entiendo... Estaba escrito, de alguna forma, en las pautas del destino. Que ustedes dos se conocieran y unieran lazos tan poderosos —Lo había visto, lo había estado viendo desde hacía ya tiempo. La forma en la que se miraban, su tono de voz al hablarse— Rhett —Llamó su atención y lo observó de reojo, esbozando una complicada sonrisa en sus labios— A pesar de que tus palabras puedan ser terriblemente ciertas, espero que estés ahí para poder ayudarla en caso de que se encuentre en problemas, a la Duquesa Sissi —Porque él podía ser solo un apoyo emocional. Las garzas no estaban diseñadas para los campos de batalla y algo le decía que antes o después, en sus largas vidas, una aparecerá y ahí, cuando las armas resonarán entre ellas, él no podría hacer nada más que lamentarse— Porque, mucho me temo que su buena fe en los beorcs puedan llevarla en algún problema y, a pesar de que confío que no caerá en la oscuridad, tener a alguien al lado siempre es reconfortante —Hablaba quizás la voz de la experiencia, pero su tono no dejó que eso se reflejara.

Pero —Ahí estaba, siempre había uno— También estimo a la Duquesa Sissi, así que. Como la hagas tú sufrir, me molestaré¡Oh, gran amenaza! Pero no había forma de que mintiera, no en aquella ocasión. Lo había decidido hacía tiempo, que a pesar de todo le sería fiel a Sindhu y a aquella inocente Duquesa. Por ello sus siguientes palabras le hicieran sonreír aún más. Parpadeó y volvió a clavar sus azulados ojos en el dragón rojo— Oh, bueno... Ahora mismo, siéndote sincero, sólo le estoy fiel a Sindhu y a Sissi. A pesar de que cuando llegué no pensé llegar a encariñarme tanto después de lo sucedido... Pero... En esta ocasión no permitiré que me arrebaten a nadie —Hablaba de Serenes ¿De qué más?— ¿Crees que sea algo demasiado complicado? —Mientras preguntaba aquello usó sus alas para tomar el vuelo, planear ligeramente hasta llegar a la que parecía ser la entrada a un subterráneo, probablemente una de las últimas tormentas de arena la había dejado al descubierto y, mientras se inclinaba al frente para poder observar mejor, frunció el ceño ante un particular presentimiento, uno que le hizo retroceder un paso y levantar la mirada hacia una de las dunas más alejadas, para sucesivamente volver a observar hacia el interior de la ruina.

Fue simple curiosidad. Los libros no son tan emocionantes como lo que se podría encontrar a las afueras... Además, siempre se puede encontrar algo útil en ellas —Quizás algo que sirviera en algo especial. O alguna vieja historia desconocida. Quizás algo más... Concreto también— ¿Y a ti? ¿A ti te gustan las ruinas? Me sorprendió que decidieras acompañarme tú de entre todos —Le obsequió una agradable y amistosa sonrisa. Una que desapareció pronto pero, en cuanto un ligero escalofrío recorrió su cuerpo. ¡Un escalofrío en el desierto!. Necesitó sacudir un poco sus alas para intentar colocar bien sus plumas y después, con cierta inquietud volvió a ver hacia el mayor— Rhett... ¿Lo notas? Hay algo realmente desagradable en el ambiente... —Ni bien le dio tiempo a completar su frase que se escuchó un gruñido, uno particular, uno que tomó echo y resonó del interior de aquél oscuro subsuelo. ¿Esos eran...? No pudiendo ver nada en concreto solo retrocedió unos pasos más— Rhett... Creo que no somos los únicos interesados en las ruinas —Entrecerró los ojos, viendo con desagrado como una grisácea mano salía de la oscuridad, revelando un cuerpo igual de desagradable y, sobretodo un aura oscura, demasiado.
Seraphiel
Seraphiel
Afiliación :
- SINDHU -

Clase :
Pure Heron

Cargo :
Embajador

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Vulnerary [6]
Elixir [4]
Llave de puerta [3]
Baculo de heal [1]
.
.

Support :
Thoth [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] JEIjc1v
Sissi [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Iwzg0SR

Especialización :
-

Experiencia :
[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Fy4uE7I

Gold :
1101


Volver arriba Ir abajo

[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Empty Re: [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett]

Mensaje por Invitado el Vie Dic 30, 2016 3:50 pm


Una pregunta que careció de dislate, ante todo nada podría serlo con palabras relativamente reflejadas al desierto de Hatari, un terrero que no dejaba de evocar sensaciones místicas y que por supuesto parecían de otro mundo. Ante mayoritarias perfectivas existe como un eterno yermo, desde tiempos añejos de icónicas arenas, dinámicos caloríferos y climas de culmino aciago. Tenían que enfrentarlo de una u otra manera, la esperanza era algo que jamás perderían, y claro estaba que eventualmente la probabilidad de que un rio cruzase Hatari era contingente hablando científicamente. Asintió. — Es posible, después de todo el desierto es un territorio geológico y habrá sido parte de un sistema hidrográfico en el pasado. Existirán canales conectados a recursos fósiles en acuíferos poco profundos, por lo tanto podríamos plantearnos la reactivación del indispensable recurso. Solo tendríamos que saber en dónde cavar y canalizar. — Demás a los factores que podrían llevarse a cabo, pero así se esperaba que fuese menos arduo el aclimatarse al desierto como el Laguz comentaba, también hablando por los habitantes de Sindhu quienes eran los que más lo resentían; el dragón continuaba haciéndose las expectativas de refrescarse bajo la sombra de un árbol junto a la verde vegetación, que aunque por mucho carecía, se esperaba que fuesen seguras las posibilidades de no serlo en un tiempo porvenir.

El Ducado de Sindhu no dejaría de prosperar y expresamente los anhelos de la Duquesa Sissi seguirían concibiéndose a partir de sus esfuerzos, como asimismo lo sería para aquellos que la secundaban y tenían las mismas aspiraciones. Rhett era claramente uno de ellos, incluso sino esperaba que hablase de la mayestática con tanta fluidez frente al Laguz, no se apenaba por el mismo hecho, compartir lo que su corazón sentía con tanto impulso y fortaleza eran prueba de años compartiendo misma tierra, historia y propósitos. Por lo tanto, así como sus palabras acallaban, su corazón palpitaba, y escuchaba las formulaciones de Seraphiel de quien percibía de forma abierta lo que quería darle a entender sin más preámbulo y franqueza. Su honestidad se volvería algo digno de admirar, y el dragón sintió que no pudo haber dicho mejores palabras. Compartían sentimientos, tal vez de forma distinta, pero ambos deseaban ayudar a la Duquesa Sissi tanto como fuese posible. — No hay razón de dudar, me mantendré a su lado. — Por supuesto que Rhett sería su espada y escudo en cualquier caso exánime de confrontación y guerra, jamás dejándola ir sola, si es que algún día llegase a presentarse la situación de ingente peligro. La voz del Laguz propinaba audacia y aquel sorprendente impulso a no marchitar la seguridad que el dragón intentaba mantener durante tantos siglos acompañando a la Manakete. Incluso. De verdad que… Incluso la misma amenaza expuesta de Seraphiel llegó a los oídos del dragón tan rápido como una sutil sonrisa fue delineada por sus labios, un gesto que declaraba un insólito agrado. Claro, ¿de verdad el laguz pensase ser el único molesto? Rhett se replanteaba día con día jamás ser quien llegase a provocarle daño a la Duquesa, y la primera forma de hacerlo era exactamente no ser como su padre. Simple. Nada sencillo. Una razón que solo él comprendería. Más estaba de verdad agradecido de poder escuchar al Laguz sin verlo actuar con reticencia, asimismo Rhett podría creer con reserva pero benignamente que en algún momento pudiesen llegar a conocerse bastante mejor.

Incluso si aquellas últimas palabras llamarón su atención, escuchar que no permitiría que le arrebaten a nadie sinceramente no lo había logrado discernir por completo. Claro que era inconsciente de lo acontecido en la vida de Seraphiel, por lo que aclamaba ser interesante y despertaba su inusual olor a curiosidad. Suspiró. Lo difícil. Lo arduo. — Lo complicado siempre depende de uno mismo — Había musitado con calma al ver como el Laguz emprendía vuelo con el movimiento de sus esclarecidas alas. Dejó escapar otro suspiro y alzó la mirada al cielo. Serle fiel al Ducado de Sindhu y a la Duquesa Sissi. No era algo que al dragón le extrañase. Claro que era bastante complicado cuidar de aquellos a los que se le tenía estima y cariño, velar por ellos, apoyarlos, protegerlos, rezarles fortuna y felicidad, y temer a perderlos en manos de los despreciables. Sin embargo, las criaturas y los seres que se permitían así mismos volver a amar y apreciar debían ser conscientes de ello. La llamada “carga de la predilección” de verdad existía, era hermosa y emocional, pero también compleja y delicada, en donde el más mínimo disturbio y choque podría atentar en un roce al hilo de la vida y existencia misma. La verdadera cuestión se componía por si sola ¿De qué lado pudiese pesar más la balanza?

Las manos del dragón se mostraron tenuemente so-trémulas pese al arrecio que caracterizaba el desierto, más el dragón había estado sosteniendo un mal presentimiento, como ser asaeteado por heterogéneas sensaciones de aprensión por algo que no estaba seguro si se encontrase cerca. La intuición llamaba y lo apercibía de algún peligro. Sin embargo, admitió haber perdido ligeramente la noción de ello al mostrar más interés en las palabras del Laguz y las preciosas reliquias desérticas. Respondió mirándole a los ojos. — Tiene razón. Pensé que le gustaban tanto para ser capaz de venir al estuoso desierto. — Aunque realmente era consiente de aquellos aventureros, y también de los que necesitasen conocer y vivir más las experiencias que se no se narraban y detallaban en los libros como la misma precisión de sentirlo cerca. — A mí de verdad me fascinan las ruinas, había estado estudiándolas, pero abandoné el proyecto por otras prioridades. Por ello no dudé en acompañarle, de verdad me agradó su idea, por lo que espero y ambos encontremos lo que deseamos en estas ruinas. — Había correspondido la agradable sonrisa de Seraphiel con una más tenue, no obstante esta misma se desvaneció apenas también lo sintió. A Rhett lo invadió una sensación de inquietud y sobresalto, tal como una instantánea alarma que le indicaba que algo sin lugar a duda no pudiese andar bien. Observar los alrededores de ilusión analógica fue lo primero que hizo para especular sobre las diversas y desemejantes amenazas con las que podrían encontrarse. Emergidos. Fue lo primero que le llegó a la cabeza antes de volverse hacia el Laguz y asentir con franqueza, escuchando seguidamente un gruñido que provenía desde la cavidad de una ruina cercana. Las palabras de contrario no serían más que certeras, y es que ellos de forma cierta no pudiesen ser los únicos interesados en las ruinas; o tal vez lo que sea que yaciera oculto en las ignotas ruinas tenían intenciones distintas y seguramente mucho peores. El dragón parpadeó un poco perplejo tras descubrir la mano sombría y después el cuerpo repelente de lo que pudiesen llamar un enemigo salir del obscuro pasaje, a lo cual no dudó ni un segundo y se colocó firmemente delante del laguz. — Interesados o no, es un enemigo. — Volvió un poco la cabeza para poder mirar a su acompañante al rostro. — Debe salir de aquí lo antes posible, no es seguro y dudo que aquel tampoco lo sea. — Formuló directamente aún con la continua sensación desagradable, por sobre todo debía mantener a Seraphiel abstenido del peligro y protegerlo como aquella situación ameritaba. — Aho-… — Fue acallado por demás gruñidos que provenían de sus alrededores, parecían que se acercaban y eso no pudiese ser bueno. La opción de escapar parecía desvanecerse a pesadumbres mientras más emergían los enemigos.

Hay más alternativas — Habló para sí manteniéndose cerca del laguz y observando que los adversos no entablaban ordenes o se comunicaban entre ellos, bramaban entre dientes pútridos con una terrible aura que asqueaba y se movían sin algún atractivo con el que se pudiera asimilar ser personas sagaces. Sus rasgos mostraban vileza, y ambos laguz eran los únicos ahí que captaban sus aversivos ojos. — No se separe de mí por nada del mundo, juro protegerlo hasta acabar con ellos. — Porque es lo que haría, el dragón estaba listo para exterminarlos del todo, y más valía hacerlo en cuanto antes, después de todo no era consciente de lo que sus enemigos eran capaces, por lo tanto darles una oportunidad de atacar sería una terrible equivocación por varias razones. Respiró un poco y con una sola mano tomó de su camiseta blanca para quitársela, tirándola en la arena. Costumbre suya antes de ceder a una transformación y exteriorizar el tatuaje que permanecía grabado sobre su piel. Suspiró. — Aunque también es aconsejable transformarse y abandonar el suelo. — Simplemente porque así no estarían sujetos a los ataques de los enemigos, los cuales duplicaron su número en cuestión de segundos, más parecía que surgían de la arena o las entradas de las ruinas que permanecían ocultas bajo ella, de cualquier forma el tiempo antes de ser completamente rodeados se les estaba agotando. No obstante no quiso precipitarse y pensó en las reliquias y en los efectos que conllevaría convertirse en dragón para demolerlo todo a su paso, estaban arriesgándose a ser enterradas por más cúmulos de arena o ser destruidas. Continuó pensando entre minuciosos segundos hasta que una tenue sonrisa asomó por sus labios, contando para ello una solución.

Finalmente prosiguió a una transformación en la cual con prontitud cambió de forma, un dragón de tonalidades doradas y escarlata, de un tamaño exacto a los 7 metros, que sin más procuró mantenerse distante, más no en exceso del embajador para tener la posibilidad de protegerlo. Si bien también pensando en las ruinas tomó vuelo al extender sus amplias alas, y abrir las zarpas una vez ya teniendo los enemigos encima. Tomando los cuerpos casi próximos entre sus garras y estrechándolos con tal desmedida fuerza hasta destrozarlos. El aniquilamiento apenas comenzaría.
Anonymous
Invitado

Volver arriba Ir abajo

[Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett] Empty Re: [Campaña de Liberación] A Mystery in the Ruins? [Priv. Rhett]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba


Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.