Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

Laslow, soldado de Nohr [ID]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Laslow, soldado de Nohr [ID]

Mensaje por Laslow el Miér Sep 14, 2016 8:03 pm

LASLOW
Mercenary
I will not rest until every woman in the world swoons at just hearing my name!
Datos
Nombre: Iñigo, pero utiliza el nombre de Laslow

Edad: 21

Clase: Mercenary

Especialización: Espadas

Afiliación: Nohr

Ocupación: Soldado en el ejército de Nohr bajo las órdenes de Xander

Personalidad
La primera impresión que uno puede recibir de Laslow nada más conocerle es la de que es un “Womanizer”, un hombre que vive por y para conquistar a todas las mujeres que le sea posible, dedicándose a alabar sus encantos y bellezas de mil formas diferentes, a la par que se vende como el mejor hombre del lugar... Sin embargo, bajo esta capa de arrogancia se esconde una persona muy diferente, la cual es difícil de creer para aquellos que solo hayan conocido su faceta de casanova.

Laslow es una persona tímida para ciertos aspectos de su vida, sobre todo en los referidos a bailar ante personas de confianza y conocidos, siendo más vergonzosa la experiencia cuanto más le conozca. Así mismo, tiendo a “romperse” y comenzar a llorar si las cosas no salen como él había planeado desde un principio.

Pero, por encima de estos defectos, Laslow es una persona madura, que busca estrechar los lazos con sus camaradas y amistades, cosa que hace en el caso femenino a través de su búsqueda de faldas. Es alguien empático, en quien se puede confiar para hablar y de quien siempre se recibirán consejos sinceros, dado que jamás pensaría en ayudar de mala forma a otra persona. Así mismo, su rostro siempre estará adornado con una sonrisa, sin que importe la situación en la que se encuentre. Ya sea rodeado de Emergidos, con una flecha en su hombro en un lecho, o en el festival de la cosecha de un pueblo, su faz siempre estará adornada con una expresión alegre y optimista.

Historia del personaje
Hijo de un mercenario retirado y una bailarina feroxí, el joven que nació con el nombre de Iñigo tuvo una la infancia típica de un niño que se encontrara en la frontera norte de Ylisse con Regna Ferox, aunque no fue realmente como los demás niños, pues mientras los demás infantes del lugar él se quedaba apartado, avergonzado y paralizado por los nervios a socializar con otras personas. Ante esta situación, su madre le ayudó a empezar a relacionarse con los demás, echándole una mano a la hora de hablar con las niñas de la villa, lo cual sembraría la semilla de aquello que en el futuro se convertiría en su rasgo más distintivo: Su diligencia y gusto por piropear y perseguir mujeres.

En su hogar, las cosas se dividían en aprender a manejar la espada por parte de su padre, quien ahora se ganaba la vida como leñador y a quien ayudaba a transportar la leña hasta el hogar y el mercado, y a aprender a bailar con su madre, a la cual vio un día danzar en un claro, enamorándose de tal arte desde ese preciso instante. Esta sencilla rutina continuó durante varios años, hasta que sucedió lo peor que puede ocurrirle a un pueblo: Un asalto de bandidos. Los campesinos, aun peleando feroces al defender su hogar, no eran rivales para las armas de los asaltantes, quienes no solo redujeron a cenizas una gran parte de la aldea, sino que también acabaron con la vida de varias personas, ambos padres de Iñigo entre las víctimas. Su padre murió enfrentándose al líder de los bandidos, y su madre murió protegiéndolo de los asaltantes, quienes no mostraron piedad alguna con ella aun tratándose de una mujer.

Con el humo despejado y las lágrimas secas, Iñigo tenía dos opciones ante sí: Convertirse en un huérfano mendigo, o tomar su espada y ofrecerla al mejor postor. Con la mente resuelta, decidió poner su arma a la venta y así se convirtió en guardián de caravanas y mercenario a los quince veranos, cambiando en ese momento su nombre a Laslow. Durante los dos siguientes años, viajó por Regna Ferox e Ylisse, peleando para quien le pagara y bailando allí donde fuera necesario un bailarín, sin dejar en ningún momento de entrenar su manejo de la espada ni su danza.

En el 977, el comienzo de la catástrofe le sorprendió pasando los últimos días del otoño en un pueblo del norte de Ylisse, descubriendo junto a sus habitantes el devenir del mundo cuando una caravana comercial les informó de la invasión de soldados con armaduras y blasones de continentes extranjeros. Estos mismos comerciantes ofrecieron a Laslow un puesto como guardián en su viaje a Nohr, al sureste de su localización actual. Aceptando el trabajo, el joven de diecinueve años pudo comprobar de primera mano la existencia de estos atacantes, dado que varias emboscadas sucedieron durante el trayecto a la nación extranjera.

Una vez llegó a la nueva y desconocida tierra, su situación continuó siendo durante un tiempo la de mercenario y bailarín… Hasta que todo cambió cuando, tiempo después, el cortejo de la familia real Nohriana pasó por donde él se encontraba. Sin estar demasiado seguro de como sucedió todo, el Rey Garon le ordenó pelear con su primogénito y heredero al trono Xander, con quien mantuvo un ajustado duelo en el que tuvo que entregarse a fondo para no sentir el filo de la espada del príncipe en su propia carne. Sin embargo, un descuido en su defensa llevó a encontrarse con la espada fuera de sus manos, y el arma de Xander apuntando a su pecho. Sin embargo, el príncipe no se regodeó en la victoria ni le trató de menos, sino que le felicitó por su maestría en el combate, alabando su estilo de pelea como uno que jamás había visto en un campo de batalla ni en un entrenamiento con otros espadachines, ofreciéndole un puesto entre sus tropas por sus aptitudes en el combate. Sin dudarlo ni un segundo, Laslow aceptó la oferta del noble, pasando en ese preciso instante a convertirse, no solo en un soldado a las órdenes de Nohr, sino en una de las personas más leales, si no la más leal, que Xander tuviera a sus órdenes.

Extras
♦ De vez en cuando se le puede notar triste y nostálgico, muy probablemente a causa de echar de menos Ylisse, su tierra natal.

♦ Suele acostarse bastante tarde, dado que le gusta dar paseos nocturnos sin importar donde se encuentre, ya sea un palacio, un pueblo de granjeros o un campamento militar. Muchas de estas salidas, sobre todo las que realiza con más discreción, son utilizadas para ensayar su baile, siendo recurrente el tratar de terminar una danza que su madre le enseño hasta la mitad, sin terminarla por culpa del asalto de los bandidos que arrasó su aldea.

♦ Corre el rumor entre las tropas Nohrianas de que es virgen, pero nadie tiene valor suficiente como para decirlo delante suyo o preguntarle si tal cosa es cierta.

♦ A pesar del tiempo pasado en Nohr, su manejo de la espada es un estilo de lucha Yliensse adaptado y modificado a sus propias cualidades, pues fue adiestrado por su padre a corta edad, y desde que se separó de sus progenitores ha tenido que entrenar por su propia mano.

♦ Un detalle que no demasiada gente conoce en el ejército, por no decir nadie, es que se trata de un bailarín excepcional. Y aunque solamente utilice sus dotes artísticas en situaciones en las que sabe que nadie le conoce y no será reconocido, no le importaría en un futuro dedicarse a viajar de poblado en poblado bailando para entretener a sus habitantes.

♦ Su comida favorita es el venado asado, su bebida favorita es la sidra, y le gustan los días de lluvia, durante los cuales le gusta sentarse junto a una ventana a escuchar el agua caer y respirar el olor de la tierra empapada.

♦ Porta consigo constantemente el anillo de compromiso de su madre, el cual descansa sobre su cuello y utiliza como collar. Y aunque muchas personas le han preguntado sobre él o sobre su pasado, siempre esquiva las cuestiones o directamente las ignora.

♦  Aun perteneciendo al ejército de Nohr, no es al reino a quien sigue, sino que es Xander, su comandante y general, quien recibe su lealtad al completo, y a quien está dispuesto a seguir hasta las puertas del mismísimo infierno.

Prueba de rol
Las estrellas parpadeaban en el cielo con descaro, como si quisieran mostrar a los humanos y razas del mundo su lejana y fría belleza. El viento se movía suave, agitando pelo y faldas por igual a su paso por las calles del lugar, y el fuego ardía chispeante y fuerte, lanzando sus llamas hacia el cielo, en un desafío a las distantes luces que descansaban sobre las cabezas de la gente… Y esta misma gente cantaba, bailaba, reía y se envolvía en fraternales abrazos y peleas, festejando que a pesar de la guerra, los asaltantes, las catástrofes que en el mundo se estaban dando y que en cualquier momento ellos podrían pasar por lo mismo, la vida seguía dentro de sus cuerpos y las cosechas habían llenado sus campos. La recolección comenzaría al día siguiente, jóvenes y mayores pasarían la jornada entera lejos de su hogar desde el alba hasta la puesta de sol. Pero ese pensamiento no era el que ocupaba sus mentes, pues los asistentes a aquella jovial fiesta no tenían otro asunto en su cabeza que celebrar la vida con la que habían sido bendecidos.

Curiosamente, no todos los asistentes a esta fiesta eran pueblerinos de pura cepa, aquellos cuya sangre se remontaba hasta los hombres y mujeres que habían creado la aldea con su sudor y sangre, peleando con la naturaleza de sol a sol. No, en total había veintiún rostros extraños, nada familiares para los locales, pero que les recibían con los brazos abiertos, pues sabían que esos hombres eran soldados del ejército de Nohr, el cual se dedicaba a detener a las tropas que trataban de llegar hasta su tierra y destruir la paz que allí había, a pesar de que los rumores hablaban de que el Rey Garon planeaba usar esta paz para expandir sus fronteras al oeste, tomando las tierras de Hoshido, su país vecino. Veinte de estos hombres, ajenos a los complots y sueños de su monarca, eran meros soldados de a pie, sin títulos y de edad variada, pero que habían decidido pasar una noche agradable fuera del campamento cercano en el que estaban estacionados al norte de la aldea. Y el último de ellos, aquel que se encontraba al mando de los veinte Nohrianos que bebían y reían con los habitantes de pueblo…

-Buenas noches mis dulces damas, ¿os importa concederme vuestro tiempo?- El último de estos hombres, quien respondía al nombre de Laslow, se encontraba algo alejado de su tropa, con el torso inclinado en noventa grados hacia dos jóvenes cercanas a su edad, quienes le miraban sin saber muy bien que planeaba el hombre que ante ellas se encontraba. -Juraría haberos visto hace tres jornadas, cuando atravesé el pueblo con el resto de las tropas. Debéis de perdonar mi precipitación al hablar con vos, pero quedé tan impactado por vuestra belleza aquel día que no pude olvidar vuestro rostro desde entonces. Y yo, Laslow, no pude dormir durante estas jornadas a causa del dolor que era no poder contemplaros una vez más.-   Terminando su reverencia, el joven de pelo cenizo extendió hacia las lugareñas dos flores que había sacado del bolsillo trasero de su cinturón con maestría, algo que solamente quien había realizado tal truco cientos de veces había conseguido dominar. -Pero, ahora que os tengo frente a mí, ¿Cómo voy a ser capaz de dormir de nuevo, sabiendo que el sol y la luna me han agraciado con su rostro? ¿Cómo podré volver a sentir algo por otra dama, si mis ojos ya encontraron en este mundo la máxima belleza que los dioses han puesto en la tierra? Y lo que es peor, ni siquiera se vuestro nom…- Las palabras del joven quedaron en su boca cortadas, pues para su sorpresa ambas mujeres comenzaron a preguntarle, después de tomar las flores y salir de su sorpresa, sobre el príncipe Xander, a quien habían visto dirigir la comitiva y de quien habían quedado prendadas a primera mirada.

Tal revelación sentó como un jarro de agua fría en el cuerpo de Laslow, quien retrocedió y se escabulló entre la multitud en cuanto le fue posible, rascando la parte trasera de su cabeza mientras trataba de pensar en que había hecho mal: ¿No había sido lo suficientemente galán? ¿Acaso las mujeres de tal lugar requerían otro tipo de conquista, no tan formal como la que había realizado? La decisión se plasmó en forma de una gran sonrisa en su rostro, mientras su cabeza se inclinó hacia los lados, haciendo sonar los huesos de su cuello: La noche solo había comenzado, y mientras el fuego permaneciera brillante y las almas felices, las mujeres estarían preparadas para recibirle entre sus brazos, y escuchar en sus oídos las palabras que él las ofrecería.
Afiliación :
- NOHR -

Clase :
Mercenary

Cargo :
Guardia Real (Ejército de Nohr)

Autoridad :
★ ★

Inventario :
Espada de bronce [1]
Espada de bronce [2]
Vulnerary [3]
Katana de bronce [3]
.
.

Support :
None.

Especialización :

Experiencia :

Gold :
764


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Laslow, soldado de Nohr [ID]

Mensaje por Eliwood el Miér Sep 14, 2016 8:14 pm

¡Ficha aprobada! ¡Bienvenido!
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1285


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.