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Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Mulitia el Mar Ene 24, 2017 12:12 pm

Debían ser bastante cuidadosos con la herida de la chica, no sería para nada bueno que la herida de aquella mujer se terminará volviendo mas grave de lo que era por un descuido por parte de la propia herida o de los dos curanderos por lo que era mejor estar atentos por si pasaba algo. Por suerte habían conseguido que la mujer permitiera que ambos la llevaran hasta las habitaciones para que pudiera descansar tranquila y que además así pudieran ambos examinarla con mucho mas detenimiento, por si había mas heridas o incluso si aquella herida realmente podía ser peor de lo que se pensaban, o incluso al revés que en realidad no fuera tanto.

-Deberíamos examinarte bien, seguro que estas muy cansada, es mejor que comas algo y duermas un poco, debes reponerte así seguro que consigues recuperarte antes, es mejor no esforzarse demasiado con esa herida aun. Asintió levemente conforme escuchaba las palabras de su compañero, sonriendo con suavidad mientras caminaba con cuidado para que la chica no tuviera que apoyar su pierna, la verdad es que había una clara diferencia de alturas entre los tres, siendo la cleriga la mas baja de los tres por lo que el paso del trío era bastante lento. Giró su rostro hacia ambos con una leve sonrisa. -Yo es que no puedo estirarme, si no lo haría...soy demasiado bajita. Rió suavemente aunque de nuevo volvió a estar atenta al paso que llevaban para que nada malo pudiera sucederle a la chica.

El chico había logrado definir perfectamente todo aquello, sin duda no se le había escapado casi nada, era bastante entendido y ni si quiera ella misma podría haberse explicado tan bien. -Ayudamos en todo lo que podemos a las pobres gentes que lo pasan mal, damos fe y esperanza a aquellos que la han perdido y los guiamos. Asintió convencida volviendo a mirar a la chica ya estaban llegando a las habitaciones por fin. la cleriga abrió la puerta para que pudieran entrar dentro y una vez dentro debían intentar dejar a la chica en la cama para que pudiera descansar. -Muy bien ahora...hay que dejarte con cuidado en la cama, tenemos que intentar que su pierna no toque demasiado el suelo, también deberíamos intentar no ser muy bruscos... Levanto su cabeza para observar a su compañero a los ojos. -Tu la subes a la cama por un lado y yo por el otro?
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Khigu el Vie Feb 03, 2017 4:55 pm

Todos los tecnicismos que explicaba Luzrov le sonaban a otro idioma, nunca entendió a los curanderos y mucho menos cuando practicaban cierta religión. Pero suponía que ellas sí sabían del tema, al fin y al cabo esa era su ocupación; así que asintió con la cabeza a todo, confiando en que estaría en buenas manos. - De acueerdo... intentaré no forzar nada. -respondió a ambos. "Irse después de comer" era lo que más le importaba saber, a fin de cuentas. Eso le hacía pensar... ¿qué clase de comida comerían las sacerdotisas como ellas?

- Nah, está bien, ¡he caminado agarrando el cuello de osos más grandes que Luzrov! -comentó sin ninguna intención más que la de decir algo con humor también, junto a Mulitia. Pero vaya que la otra era una mujer alta, sólo en su tribu había visto mujeres del tamaño de un hombre, sólo que en ese caso no eran tan delgadas como las clérigas.

(...)

"¿Santa qué?" Pensó Khigu mientras escuchaba la función de la iglesia.

- Fé y esperanza, hmm... -repitió en un murmullo para sí. Ahora lo entendía, o eso creía. Cuando había ido por Lycia le habían comentado que aquella Santa realizaba verdaderos milagros. ¿Tendría eso que ver con el poder curativo que contenían aquellos bastones?

Miró a la chica más alta, quien le preguntó una vez más por su estado. Khigu se quedó un par de segundos en silencio, poniendo atención a su muslo. - Voy bien, bien. -respondió e hizo otra pausa, no acostumbraba a que alguien se preocupara constantemente por una herida ya curada- Ehhh... bueno, aún me tira un poco. -confesó, intentando tragar su orgullo- Pero como dices, ¡creo que desaparecerá una vez tumbada! -miró al altar de reojo- ... Tranquilas. -añadió, algo dudosa al principio. Khigu no conocía modales pero después de ver la preocupación que mostraban ambas, sintió simpatía por ellas. Además, no la habían rechazado por su aspecto en ningún momento.

Entonces, siguieron entrando por aquel pasillo y llegaron al extremadamente pequeño cuarto. Khigu había visto tiendas de campaña con más espacio que ese lugar, pero al menos tenía una de esas cómodas camas, no se iba a quejar. Se dejó cargar por las mujeres, que la dejaron encima de aquella cama. - Eh, ¡no hay problema! Estoy mejor que antes. -comentó, debido al insistente cuidado que tenían las clérigas.

No pudo evitar comprobar con sus manos el acolchamiento de aquella cama, que en realidad pese a no ser ningún lujo ni nada parecido, para Khigu era bastante cómoda. Tal vez demasiado blanda, al estar acostumbrada a dormir sobre el piso directamente, pero estaba bien. Tanto, que le entró un poco de sueño y bostezó. - Creo que dormiré un poco, entonces. -aún no tenía ganas de comer, algo que era inusual en alguien a la que le encantaba comer, y todo debido al mal sabor de boca de hace un rato.

Antes de que Mulitia y Luzrov se fueran de la habitación, Khigu abrió la boca para preguntarles algo. - Después... -comenzó- ¿podré pedirle algo a la Santa esa?


En el fondo sabía que aquello no iba a funcionar. No había escuchado a nadie que le haya funcionado, por lo que el rumor tenía grandes chances de ser falso. Pero quién sabe, quién sabía... ni siquiera ELLA sabía si aquella persona había muerto o sólo desaparecido.

"No tenía que haberme separado de él", "tenía que haber ido con él"... Eran las frases que una y otra vez se repetían en lo más profundo de su alma, y que jamás dejaría que saliesen  a la luz.

- Nah, olvídenlo. -negó- Me refería a que si podía comer cuando me despierte. -corrigió. Claramente Khigu estaba en el momento más vulnerable de la temporada.

Cuando las mujeres salieron por la puerta, Khigu relajó su cuerpo y cerró sus ojos, tumbada en aquella cama. Jamás se quedó dormida tan rápidamente como en ese momento, debido al silencio envolvente del edificio.


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Bueno, imagino que podéis continuar vuestra conversación, y si queréis saltarme 1 o 2 turnos (ya que mi personaje está descansando), tan sólo avisadme :3
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Luzrov Rulay el Lun Feb 06, 2017 5:39 pm

No pudo evitar soltar una suave risa,por mas que intentase evitar la misma para no sonar maleducado o incrédulo. Después de todo la alegría y cierto desinterés con el que la herida hablaba le tranquilizaba.Y la imagen de la misma caminando de esa manera agarrándose a un oso en lugar de a una persona era cómica, y no dudaba de que fuese cierta. Después de todo parecía una mujer fuerte y con una gran fortaleza,lo cual había sido probado por la distancia que había tenido que recorrer antes de llegar a ellos.

-Es bueno que te tire. Mis habilidades no son lo suficientes como para que se sane por completo,así que es lo máximo que puedo hacer... Que tire y moleste significa que se ha sanado bien aquello que se podía sanar, y que la molestia tampoco tardara en irse...

Comento con tranquilidad y sinceridad al ver que su propuesta de detenerse era ignorada,tomando la misma como rechazada.Aunque aquello era bueno. Cuanto antes llegasen a la habitación  se tumbase la mujer mucho mejor para ella. El pasillo no era muy largo por lo cual no tardaron en llegar. Acercándose a la cama.El depositar a la mujer sobre la misma era mucho mas fácil ,ni siquiera era necesario cargarla entre ambas,Solo había necesitado acercar a la mujer a la cama y sujetando ligeramente los brazos de la misma para que se apoyase en el ,dejarla caer con suavidad sobre la misma.

Sonrió al ver a la mujer descansar sobre la cama y el como esta se disponía a dormir antes de que le pidiesen que lo hiciese. Una sonrisa tierna,casi maternal

- No te preocupes por nada y duerme,te avisaremos cuando la comida este lista.

Con suavidad poso una mano en la espalda de Mulitia y la empujo ligeramente,guiándola con cuidado fuera de la habitación para dejar a su inesperada invitada en soledad para que descansase. Dejo que la mujer abandonase primero la habitación solo para ser el quien se encargase de cerrar la puerta de la misma con cuidado.Mas las palabras ajenas llegaron a el antes de que la cerrase por completo,haciendo que contemplase la habitación y a la mujer tumbada en la cama unos instantes. Cerro los ojos con calma y sonrió levemente.

-Podrás comer,también te traeremos algo para beber... Y puedes pedirle lo que desees a Santa Elimine. Puedes pedírselo aun si no compartes tu petición con nosotros y te la guardas para ti misma...

Habia gente que era algo... que se negaba a compartir su interior con otros,que se encerraban en si mismos y para ellos mismos. Y si bien en ocasiones eso traía mas dolor que beneficio en otras era necesario esa intimidad. Y por eso sabia que habia mucha gente que se negaba a confesar,a pedir,simplemente porque ello implicaría compartir una parte de ellos mismos que no estaban dispuestos a compartir.Y sabiendo eso  no obligaría a Khigu a hablar cuando la mujer no lo desease.

Cerro la puerta tras de si y se dirigió ahora a la otra cleriga de la estancia,dedicándole su sonrisa a ella en dicha ocasión.

- Quieres que te enseñe cual sera tu habitación o prefieres ver la cocina? No es muy grande,pero es suficiente para este lugar.
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Mulitia el Mar Feb 21, 2017 11:11 am

Al menos no había perdido el sentido del humor, aquello era bueno sin duda ya que su salud mental era tan importante como su salud física, de hecho había oído casos de personas que habían empeorado o incluso muerto por culpa de haberse rendido, por eso la joven de cabellos anaranjados sonreía con suavidad y de forma divertida. Era gracioso imaginarla agarrada de dos osos como si estos fueran sus amigos. Observo al chico un momento asintiendo y después volvió a mirarla a ella. -Con un poco de paciencia todo se terminará solucionando, con un buen descanso y cuidados. Una vez se quedo en la cama la clérigo se separo un poco. La fuerza que había demostrado aquella joven era formidable, muy pocas personas hubieran llegado hasta aquella pequeña parroquia y en solitario.

-Descansa y te repondrás, prepararemos la comida y ya verás como te sienta realmente bien. Tienes que estar hambrienta. Al notar como el chico posaba su mano en su espalda esta asintió con levedad y empezó a caminar hacia fuera dejando sola a la chica para que pudiera dormir tranquila. Dejando que el otro terminará de hablar con la joven de cabellos albinos pudo acercarse un momento hasta un pequeño bol donde suponía que tenían algo de agua, seguramente bendecida, mojo la punta de sus dedos en el pequeño bol y después junto sus manos para terminar de mojar sus manos. Cuando escucho al joven hablar se giró de nuevo para sonreír y observarlo. -Me gustaría ver las cocinas, puedo ayudar en las cocinas, de hecho...me gustaría prepararle algo que le sirva para recuperarse

Era muy diestra en la cocina, además de otras artes, pero la cocina era una de las pocas cualidades que no había aprendido en la mansión de sus padres, era un cualidad que había aprendido ya estando fuera, estudiando para ser sacerdotisa y por eso disfrutaba aun mas, aunque realmente su especialidad siempre había sido la pastelería y repostería. -Aunque a decir verdad se me dan mejor los pasteles, las galletas, los dulces en general, me parece que es algo que endulza a las personas y nos cambia el humor, siempre a mejor. Sonrió con amplitud y se rasco la nuca esperando que el joven aceptará.
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Luzrov Rulay el Lun Feb 27, 2017 5:05 pm

Tal y como había supuesto, por la insistencia anterior de la mujer a no descansar sin haber aportado algo, la misma le acompañaría a la cocina. El no era quien para disuadirla si ya había tomado una decisión, y de todas formas dudaba que pudiera hacerlo.Seguramente acabarían debatiendo largamente sobre quien cocinaría y al final no prepararían nada. Era mejor colaborar entre ambos.

-Es una lastima, aquí no tenemos ingredientes para hacer dulces. Es una parroquia pequeña y no viene mucha gente así que tenemos solo lo imprescindible,  por una parte para que los ingredientes no acaben estropeándose por falta de uso, y por otra porque estaría mal que los usásemos nosotros cuando no los necesitamos y hay otra gente que le daría mejor salida...

Le sonrió a la mujer,con amabilidad, con cierta pena por que no podía dejarla hacer aquello que mejor se le daba. Y seguramente aquello que le daría cierta alegría. Pero era cierto en un lugar con tan poca gente no rentaba tener los ingredientes ni preparar pasteles o galletas. Eran un lujo, un capricho que puede que en algunos lugares y circunstancias fuese necesarios. Mas no en ese lugar.

Avanzo por el pasillo hasta llegar a la ultima puerta de manera,abriendo la misma para dejar pasar a la mujer a la cocina. Era una estancia pequeña que solo contaba con lo básico. A la izquierda de la puerta una modesta estantería de madera donde se depositaban tanto los utensilios de cocina como los cuencos y cubiertos que se usarían después para comer. Incluso jarras y vasos. La mayoría de la vajilla era de madera o de barro,de cerámica barata. Solo había un par de utensilios de metal. Alguna tetera y hoya,los cuchillos y los tenedores. A un lado de la estantería perfectamente ordenados unos troncos. En su mayoría eran ramas caídas o finas,fáciles de cortar y transportar y lo suficientes como para crear un pequeño fuego.Pocos eran los troncos propiamente dichos pues el clérigo no disponía de gran fuerza física como para cortar leña por si solo,o no mas de un par de trozos sin fatigarse y destrozarse las manos con el esfuerzo, era mas fácil tomar las ramas caídas o romper las que no parecían muy fuertes. Junto a la madera na yesca y un pedernal para encender los fuegos.

Frente a la puerta había un hueco en la pared,la misma se hundía hacia dentro . Habia una vara de metal clavada en la pared, con un par de ganchos del mismo material colgado sobre la misma. Era donde se colgaba la olla a la hora de cocinar,teniendo en el suelo un sitio habilitado para encender los fuegos, algo negruzco pero cuya ceniza había sido limpiada esa misma mañana tras el desayuno. Desde allí no se veía pero en aquel huevo en la pared se abría un agujero ,la chimenea que junto a la forma del hueco impedían que la estancia se llenase de humo. Junto a ese hueco a la derecha del mismo había una mesa,usada para cocinar y preparar los alimentos .Con un par de cuchillos y tablas de cortar sobre la misma, así como tres cubos de madera llenos de agua que el clérigo había ido a recoger al pozo esa misma mañana. El mismo estaba situado entre la parroquia y el pueblo mas cercano,no muy lejos de allí. Algunos paseos diarios que al mismo no le importaban.

Mas a la derecha, una puerta que daba a la despensa, que mas que una habitación parecía otra hendidura en la pared , con una enorme estantería  donde se guardaban los alimentos.Y por ultimo otra pequeña mesa con dos sillas que tanto el como el sacerdote a cargo usaban para comer en el lugar.

-Espero que te agrade.Se que es pequeña pero no necesitamos mas.

Espero a que la mujer recorriese el lugar con la mirada antes de proseguir.

-Bien. Como nuestra inesperada visita acaba de vomitar prepararle algo muy consistente le haría mas bien que mal.Siendo así le prepararemos un caldo y un te para acompañarlo. Voy a ir a buscar los ingredientes. Puedes ir llenando la olla y la tetera con el agua de los cubos. Si no tienes ningún problemas y ves que has acabado también puedes apilar la madera en la chimenea y encender el fuego mientras tanto,si no ya me encargo yo de ello. Te parece bien?

Pregunto con amabilidad y una sonrisa ,sin querer realmente obligarla a hacer nada o imponerle su división de tareas.
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Mulitia el Sáb Abr 08, 2017 11:55 am

Normalmente en las iglesias a las que iba siempre encontraba algún ingrediente con los que hacer algo dulce y delicioso para los feligreses que se encontraban por aquellos lugares, así como para los clérigos que allí trabajaban. Muchas de aquellas iglesias habían aprendido a hacer galletas muy ricas de recetas que pasaron por generaciones en secreto y eran famosas por esas galletas o esas pastas. Era normal también que una pequeña parroquia como aquella no tuviera demasiados ingredientes para cocinar y mucho menos para cocinar pasteles o galletas, eran lujos en un lugar como aquel. Debió haberse dado cuenta mucho antes de haber dicho nada de eso, pero creía que al igual que otras iglesias, allí también tuvieran alguna clase de galleta o pastel característico que trajera algún prestigio al lugar, pero no era el caso. -Vaya siento entonces haber pedido eso, no importa, una buena comida alegra el alma de cualquier persona, sea dulce o no, mientras este rica y sea preparada con el corazón. La joven asintió con una amplia sonrisa en su rostro, era cierto que se le daban mejor los dulces, pero la comida en general se le daba bien también.

La joven siguió al otro clerigo por los pasillos, observando cada detalle, por si veía algo interesante en aquellos pasillos, pero no es que hubiera algo que llenará su curiosidad, era un lugar simple y tranquilo y seguramente desde que había sido construido había sido así. Era un encanto en si que fuera así, no había nada que distrajera a los clérigos de sus labores iniciales. Al abrir la puerta, la joven pudo ver entonces la cocina, con un vistazo pudo ver donde estaba todo, perfectamente ordenado, era una cocina muy pintoresca, tenía bastantes cosas para ser una cocina tan rural, había cocinado en cocinas con incluso menos utensilios y menos espacio. -Es genial tal y como esta, veamos que podemos preparar para que nuestra nueva amiga se ponga contenta. La joven rió entonces suavemente y se acerco a la olla para después empezar a llenar esta con el agua de los cubos, no tardó demasiado, aunque no tenía demasiada fuerza, no era la primera vez que tenía que hacer algo así. Después de llenar la olla con el agua, se agachó y empezó a intentar apilar la madera de la mejor forma posible. Una vez terminó de colocar la madera empezó con el fuego, logrando que prendiera en poco tiempo mientras el chico estaba ocupado.

Se sacudió el vestido un poco de estar en el suelo y se levanto entonces acercándose un poco hasta donde estaba el otro chico con una tranquila sonrisa mientras lo observaba. -¿Os habéis encontrado a mas personas como ella? Personas que no han conocido nunca algo como esto, como nuestra fe o lugares donde te ayudan sin recibir nada a cambio? Sacae es un lugar del que no conozco demasiado, pero por lo que he escuchado y vivido, hay varias tribus y gran parte de su población son nómadas.
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Luzrov Rulay el Mar Abr 11, 2017 2:34 pm

-No tienes nada que sentir...

En primer lugar porque la mujer no sabia cual era las circunstancias de esa parroquia.Cada lugar tenia sus peculiaridades,sus diferencias,era normal el desconocerlas la primera vez que se iba a dichos lugares.Y en segundo lugar no creía que la mujer,aun con su desconocimiento, hubiese dicho o echo algo que mereciese una disculpa.

Encontró lo que deseaba en la despensa.Algunas verduras que tomo para hacer el caldo, un trozo de carne y unas cuantas manzanillas que dejo en la despensa.El caldo tardarías mas en hacerse que la infusión,por lo cual se encargaría de ello primero y luego acudiría a por las hierbas.

Dejo todo sobre la tabla de cortar mientras la mujer había seguido sus instrucciones y se encontraba apilando la madera. El clérigo comenzó a cortar las verduras y trozos pequeños,lo mas pequeños que pudo,mientras su invitada se encargaba del fuego.

-No.La gente de Sacae no suele acudir a los templos,mucho menos los nómadas y miembros de las tribus,lo cual compone la mayoría de la población.

Comenzó a explicar el albino mientras seguía con su labor de cortar los alimentos.

-No son seguidores de la santa,tienen otra fe y otras creencias,aunque no se mucho sobre ellas. Este lugar,este templo, lo ven como algo religioso y no como un lugar de ayuda desinteresada. Es un templo de culto a una religión extranjera,desconocida. Así que no acuden aquí,porque no lo necesitan...

Con las verduras ya preparadas corto un trozo de carne,no muy grande. Después de todo la única función del mismo seria el darle sabor al caldo,y una vez conseguido dicho propósito retiraría la carne de la olla. Dejo todo sobre la mesa y se acerco a la olla,tomando la misma y colgándola del gancho sobre el fuego recientemente encendido por Mulitia. No tardo mucho en volver a la mesa,tomar con sus manos los trozos de verduras trituradas y verterlos en la olla.Tuvo que hacer un par de viajes para ello, pues en sus manos no cabía todo de un único viaje.

-Pero era de esperarse... Después de todo esta parroquia no esta enfocada a los habitantes de Sacae, si no a los viajeros de Lycia que acuden a su país vecino. Es un lugar de fe y de descanso para viajeros. Por eso esta situado en la frontera con Lycia y no se de adentra mas en el territorio sacae. Porque no tendría sentido estar en el corazón de las llanuras. Nadie acudiría...

Y aun estando en la frontera pocas eran las visitas que recibían al no ser una ruta tan transitada.Si estuviesen en el corazón de Sacae entonces se convertirían en una parroquia abandonada,condenada al olvido.

Se acerco a la zona de los utensilios y tomo una cuchara de madera ,acercándole la misma y entregándosela a la mujer.

-Te importaría ir removimiendo la olla? Voy a coger las plantas para la infusión. Una manzanilla le hará bien.

Tras ello volvió a la despensa,tomando esta vez las plantas que antes había visto y localizado. Estas las llevo a la mesa de nuevo,mas en lugar de cortarlas las aplasto,las comprimió un poco con cuidado de no partirlas en muchos trozos. Envolvió las mismas en un trozo de tela,pequeño y limpio. Después de todo el tener tan pocos feligreses implicaba tener mucho tiempo libre destinado mayormente a las tareas domesticas. Lo cual hacia que el lugar estuviese siempre impecable.

Tomo la bolsita improvisada,cerrada con un pequeño trozo de cuerda que tenían por allí. La deposito en la tetera y colgó la misma junto a la olla. Con otro gancho habilitada para ello.

-De acuerdo. La infusión estará lista en unos cinco minutos. El caldo tardara mas.

Se acerco a la estantería y comenzó a tomar el vaso donde pondrían el te, los cuencos donde irían los caldos.Pues aprovecharía y comerían ellos también.

-Cuando este listo podemos esperar un par de minutos a que baje un poco su temperatura y entonces puedes llevárselo a nuestra invitada mientras y termino el caldo.Siempre y cuando te parezca bien. No quiero obligarte a nada o que tengas que hacer algo que no desees...
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Mulitia el Mar Abr 25, 2017 11:38 am

Aquel chico se sabía mover muy bien en la cocina, no era lo mas habitual de ver en una parroquia, donde los monjes eran un poco torpe a la hora de la cocina y hacían cualquier cosa para comer, muchos usando ingredientes de mas creyendo que así la comida sabría mejor pero eso lo único que lograba era malgastar comida. El joven sabía muy bien como manejarse y ahorrar ingredientes, aun consiguiendo que la comida tuviera sabor, se notaba que era el quien se encargaba de todas aquellas tareas y que en aquella parroquia nunca había abundancia en víveres. Eso la entristecía un poco ya que era una parroquia bastante bonita y donde había sido muy bien recibida. -Es una pena que un lugar tan tranquilo y agradable como este no este tan reconocido como otras iglesias donde he estado y que me han tratado de malas maneras.

Puede que hubiera grandes iglesias, catedrales enormes y monasterios de ensueño, pero en muchos de ellos había recibido un trato mas bien seco, casi como si se sintieran obligados a recibirla, sin embargo, una parroquia como aquella, donde la persona que la llevaba la había tratado con tanta familiaridad, respeto y simpatía estaba pasando apuros. -No he oído hablar demasiado sobre las creencias de las gentes de Sacae, pero estoy segura de que no debe estar muy desencaminada de la nuestra, puede que tengan otras creencias, pero seguro que hay algo que vincule nuestra fe con la suya, algo bueno, sino ya nos habrían atacado por motivos religiosos. La chica se encogió de hombros recogiendo el cucharón de madera para empezar a remover aquel caldo tranquilamente mientras observaba al chico.

-Cuando vuelva a Etruria, os gustaría que hablará con mi mentor sobre esta parroquia? La verdad es que es uno de los mejores lugares donde he estado alojada, me siento bastante cómoda en un lugar como este y no me gustaría que se perdiera. Podría hablarle bien a mi mentor, es un sacerdote con bastante influencia dentro de nuestra fe, podría ayudaros. La joven seguía removiendo aquel caldo tranquilamente, ya olía un poco por lo que seguramente no le quedaría mucho. -Esa chica ha tenido mucha suerte de encontrarse con vuestra parroquia, de no haber sido así no se que hubiera pasado con esa herida. Aun tenía muchas preguntas sobre aquella joven a la que habían rescatado, pero antes tendría que reposar, comer y tomarse aquella infusión que estaban preparando junto al caldo. Pasados unos minutos, la tetera empezó a soplar, creando un silbido bastante fuerte, señal de que ya estaba preparada la infusión.

Mulitia se encargó de apartar la tetera del fuego ayudándose de un paño de tela para proteger sus manos del calor y de cualquier quemadura. Una vez lo apartó lo dejó un rato reposar en la mesa. -Si estáis escaso de alguna hierba medicinal en concreto decidmelo y os puedo dejar alguna siempre que la tenga en mi macuto, en la iglesia me enseñaron a usar las plantas para curar muchas dolencias, tanto en infusiones, tónicos...de muchas formas. Una vez reposó, la chica empezó a servir la infusión en el vaso y una vez termino de servirlo lo agarró. -Parece que ya le queda poco al caldo, ahora mismo vuelvo y no os preocupéis mas, ya se que no estoy obligada a nada. Rió dulcemente negando y caminando hacia la habitación donde la joven estaba descansando para dejarle aquella infusión. Antes de nada llamó a la puerta lentamente para ver si estaba despierta. -Espero que este bien...
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Khigu el Vie Mayo 05, 2017 9:01 pm

¿Cómo se suponía que Elimine iba a escucharla si no alzaba su voz? Luzrov le había dicho eso. Khigu se encontraba en frente del altar, pero vio que aquello era inútil, así que se giró. Allí se encontró con su tribu, quienes la miraban mal, incluido el jefe Khima y sus padres. ¿Qué había hecho? Ella se quedó expectante, sin nerviosismo alguno, al fin y al cabo no se consideraba culpable.

- No me creo que sea pura curiosidad cultural la tuya. -comentó uno de ellos.

- ¡Siempre supimos que estabas maldita! -escupió Khino, uno de los hombres jóvenes que adoraba todo el mundo, a pesar de que sus acciones eran cuestionables en cuanto a su certeza.

- Cierto, aunque tengas el pelo tan blanco como la crin del unicornio sagrado... -comenzó a hablar el jefe de la tribu- Lo único que eres es una traidora.

- Una decepción para nuestro pueblo. -continuó su propia madre, Khifi.

La albina una vez más se encontraba en aquella situación, sólo que esta vez era peor. Por mucho que girase la cabeza a los lados para mirarlos a todos, nadie la miraba. Excepto su padre, Khida, quien era el que quizás la entendiera más. Pero no fue así, él agarró su hacha y apuntó a la cabeza de su hija.

- Guzman está muerto. Guzman está muerto. -repitió. La joven empezó a ver borrosas las caras de todos, pasando a convertirse en emergidos, ella los atravesó caminando por encima de ellos, cambiando la escena a un barco encima del mar.

- Fuiste tú la que me dejó abandonado. -habló una voz detrás de ella, a la cual Khigu se alarmó, empezando a estar nerviosa. Pues pertenecía a su antiguo amor, Guzman. Pero no lo encontraba, sólo veía el agua subiendo alrededor suya. - No puedes venir. -dijo una vez más, a la par que la chica sentía un fuerte dolor en su muslo. Cuando sus ojos descendieron, se encontró con una cadena fuertemente apretada a su muslo, el cual estaba sangrando.

Ella quería gruñir, pero nada salía de su garganta. Su vista se oscureció, lo único que veía era a ella misma y a un jabalí enfrente suya, el cual corrió en estampida contra su cuerpo. En ese momento, la albina mantenía los brazos elevados, agarrando su hacha. Lo único que le quedaba hacer era rebanarse la pierna con su propia arma, para librarse de aquello.

Y así lo hizo, de un impulso.

[...]

- TEG!!!! - gritó. Despertando del golpe en un sudor frío.
( "¡¡¡¡NO!!!!" )

Había sido una sensación que no conocía, pero que siempre venía acompañada de aquellas pesadillas. Y sin ser eso, la última vez que la había sentido fue cuando casi perdía a su mejor amiga aquel día lluvioso, hacía pocos meses.

Un momento, ¿dónde estaba? Aún sentada sobre la cama acolchada, buscó desesperadamente su hacha al no notarla al lado suya, con las manos, mientras sus ojos se acomodaban a la vista de aquel pequeño cuarto que le hizo recordar que aún estaba en la recóndita parroquia.

Respiró hondo unas cuantas veces, tratando de calmarse. No podía permitir aquello. Tenía que irse, tenía que ir a hacerse más fuerte. Incluso pensó en irse sin comer de aquel lugar, ya que de primeras no debería de estar ahí. Planeaba, de hecho, dejar un poco de su dinero a aquellas clérigas al final, como símbolo de agradecimiento y no como pago.

Cuando se quedó más tranquila se levantó a ajustar sus ropas. Tocando la zona de la herida que aunque estaba curada, aún molestaba un poco. Pero nada que no pudiese aguantar ya. En el momento que cogió su hacha que había dejado en el piso de la habitación, escuchó unos suaves golpes en la puerta. Había sido pillada, ahora no podría irse sin más a escondidas. Guardándose su arma en el cinturón a su espalda, donde siempre, procedió a abrir la puerta. Ahí vio a Mulitia, la clériga más joven, agarrando una taza con un líquido caliente entre manos.

Khigu le devolvió una mirada confusa. - ... ¿Qué es eso? - Había confiado en ellas lo suficiente como para no pensar que aquello fuera veneno. Aún así, había que tener cuidado, pues no sabía qué era aquello que suponía que sería para tomárselo.


Última edición por Khigu el Sáb Sep 16, 2017 5:24 pm, editado 6 veces (Razón : ortografía, colores... nada grave XDD)
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Luzrov Rulay el Miér Mayo 31, 2017 7:00 pm

El hombre continuaba prestando atención a los alimentos, escuchando con atención cada palabra de la mujer. Como esta se entristecía ante la situación del que ahora era su hogar. No deseaba que su invitada se entristeciera. Aquel lugar era triste,vació y solitario para el. Pero no era el lugar. Era lo que lo había llevado hasta el. Las experiencias pasadas que se acumulaban poco a poco , aumentando ese peso invisible que estaba obligado a cargar sobre sus hombros. Pero no era culpa del lugar.

-Cada lugar tiene su misión, su función. Al igual que cada persona... Que todos seamos parte de la misma iglesia y fe no nos hace iguales, lo mismo pasa con los edificios. La misión de las grandes catedrales es ser un símbolo de la fe, un lugar de culto y peregrinaje, un punto fijo de reunión para que todos acudan. Debe ser grande para reunirlos a todos, bonito para crear un ambiente agradable para el creyente e importante para cumplir su función. Esta parroquia sin embargo es un lugar de descanso para el viajero, si hay viajeros tendrá su función si no los hay no deberá hacer nada. Por eso es pequeña y humilde, por eso no necesita ser reconocida... Porque así es suficiente para cumplir con su cometido.


No sabia mucho de los cultos de Sacae, pero si lo suficiente para saber que no tenia porque compartir nada con la propia. Después de todo la iglesia de la santa Elimine era pacifica y no atacaría a nadie por razones religiosas. La fe de Sacae podía ser igual . Aunque sabia que no era por eso...

-La gente de Sacae es muy libre. Como el viento en las llanuras. La mayoría de habitantes ni siquiera tienen residencia permanente si no que viven recorriendo las verdes praderas que cubren el país. Creo que entienden tan bien el significado de la libertad que por ello mismo son capaces de respetar la de los demás... no veo a un sacae atacando a nadie por un motivo religioso... por mas distintas que fuesen las fes. Y sobre vuestra propuesta...

No creía que el problema de la parroquia fuese la parroquia en si, si no la gente destinada a ella. Un clérigo que había perdido la motivación hacia tiempo y se dedicaba a cumplir sus quehaceres a desgana , a descansar y a bebe. Y otro clérigo al que todos repudiaban y odiaban, alguien a quien querían abandonar en el olvido. Lo mejor para ese lugar seria mandar a sacerdotes nuevos, pero seria cruel arrancar a ellos de lo que era su hogar y llevarlos a un país donde su fe no gobernaba si no donde era una extraña

-Y gracias por la oferta... Pero no es necesario que te molestes. Este lugar puede ser pequeño... pero mientras allá gente de Lycia que atraviese la frontera con Sacae tendrá una función que cumplir y no se perderá... No necesitas preocuparte por ello.

Le dedico una sonrisa, para darle seguridad a sus palabras. Para tranquilizar a su invitada.

El pensamiento sobre lo que le había ocurrido a la mujer de no haberse encontrado con ellos lo dejo de lado. Prefería no pensar en ello y llenar su mente de ideas a imágenes nada agradables que no harían mas que aumentar su preocupación por su inesperada invitada. Por ello prefirió concentrarse en el caldo a preparar mientas Mulitia se encargaba de la infusión una vez que la misma estuvo lista. Retirando la tetera y vertiendo el contenido en el recipiente correspondiente.

-Tranquila, estamos bien abastecidos. Ademas seguramente a ti te serán mas útiles que a mi. Después de todo los peligros del camino siempre son mayores...Y no os preocupéis. Si esta despierta hacedle compañía. Iré yo a buscaros cuando la comida este lista.

Dejo que su invitada se marchase mientras el se ocupaba de terminar el caldo. Vigilando el mismo,removiéndolo. Aun le quedaban unos minutos, unos minutos que le tocaría esperar en soledad.
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Mulitia el Sáb Jul 15, 2017 11:12 am

El joven clérigo no parecía tener interés en que su parroquia consiguiera mayor reconocimiento, pero la joven comprendía que tampoco era necesario. Estaban allí por un motivo, ayudar a los viajeros, no necesitaban mayor reconocimiento para seguir con su vida, aunque quizás si que deberían destinar aunque fuera a un nuevo sacerdote, o al menos a alguien que les ayudará, con que fuera solo una persona mas, después de todo...no había visto en todo el tiempo a nadie mas aparte del joven de largos cabellos y si estaba solo...puede que los de Sacae no se metieran con Santa Elimine, pero había bandidos que por conseguir comida y algunas monedas, olvidaban el respeto a cualquier divinidad. No ponía en duda la fortaleza del joven, pero por muy fuerte que fuera, si estaba solo contra un grupo de bandidos y sin armas...los bandidos tenían las de ganar. -Creo que tenéis razón, cada parroquia, cada catedral, tiene su cometido, pero igualmente...si necesitáis ayuda, aunque sea falta de personal o de víveres, no dudaré en ayudaros.

Tras decir aquello sonrió de forma agradable y con dulzura a su compañero y lo dejo solo un momento con el caldo, debía llevarle el té a la invitada. Antes de entrar pudo notar algunos ruidos dentro, parecía que la chica estaba sufriendo de pesadillas. No era bueno despertar a alguien mientras estaban sufriendo una pesadilla, no se sabía como podían reaccionar si los despertaban. Cuando escucho ya que podría estar despierta fue cuando entro dentro con aquel té. Sonrió y saludo con la cabeza tras entrar acercándose hasta la joven con suma tranquilidad. -Esto es té, lo hemos hecho para ti entre Luzrov y yo, con esto estoy segura de que te sentirás mucho mejor. La joven termino por acercar aquella bebida caliente a la otra mujer mientras se sentaba tranquilamente un momento en uno de los taburetes de madera de la habitación. -Eres muy fuerte, muy pocos hubieran logrado aguantar una herida así, desde luego tienes mucho aguante,
ya me gustaría a mi tener esa fuerza.
La chica rió entonces suavemente pero divertida, tapando un poco sus labios.

Le llamaba la atención aquella joven, y quería conocer nuevas culturas, pero lo primero era lo primero, debía recuperarse para que pudieran tratar otros temas. Entonces la joven se levanto parpadeando un poco, había recordado que había sufrido alguna pesadilla y debía ver si era por el efecto de la fiebre. -Oh perdona, me permites? Acerco su suave mano hacia la frente de la joven colocandola en esta para notar su temperatura, no parecía tener mucha fiebre, solo la temperatura corporal un poco mas alta, fruto del susto por una pesadilla. -Que bien, ya parece que estas mejor, pronto llegará la comida, mientras puedes tomarte eso. Si me disculpas.

La joven se alejo entonces de la cama y fue hacia la puerta para avisar a Luzrov y de paso ayudarlo y acompañarlo para llevar la comida hacia la joven. -Ahora vuelvo. Tras decir aquello cerro la puerta tras de si y se acerco a la cocina donde estaba su compañero. -Ya esta despierta, parece que no tiene fiebre, pero creo que ha sufrido alguna pesadilla.
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Khigu el Mar Ago 15, 2017 4:36 pm

Todavía su respiración estaba algo agitada, odiaba cada vez que le pasaba eso. Así que como forma de descargar aquella tensión, apretó fuertemente el puño, el cual escondía detrás de sí por un solo momento. Después suspiró, volviendo a colocar su mano en posición normal, y miró a la joven.

- ¿Té? Hmmm... -Miró al líquido de dentro de la taza. Ni el color, ni la textura eran como los tés que hacían en su tribu. Sin embargo, ahora que se lo había acercado para olerlo mejor, su aroma era bastante similar. Lo habían hecho ellas dos para su bienestar. Aquello era extraño, no se acostumbraba a recibir tanta amabilidad en un día por parte de extranjeros. ¿Sería porque una de ellas, Luzrov, también poseía cabello blanco? Pero sus ojos eran diferentes, no sabía si su maldición también la poseía gente aparte de ella, así que no podía asegurar que fuese la misma condición.

Escuchó los halagos de la joven y sonrió orgullosa, ¡le gustaba que la gente admitiera eso! - ¡Esto no es nada comparado a otras veces! -exclamó, para después probar aquel té. No estaba mal.

Entonces, se apartó de repente unos segundos, pensando que la chica iba a tocarle su cuerno ya que su mano se alzó hacia arriba. Pero cuando vio que no iba a hacerlo y que tocó su frente, se relajó. Su mano y sus dedos eran tan suaves y minúsculos, su piel tan pálida. Estaban algo cálidas de haberle llevado la taza de té. Miró entonces el cuerpo pequeño y aparentemente frágil de la chica. Definitivamente encajaba con la descripción de alguien totalmente opuesto a la nómada. Femenina, delicada, de buen ver. Aunque había algo en su mirada...

- Muli... tia, ¿verdad? -se le hizo difícil pronunciar su nombre- Bueno, yo creo que poco a poco podrías, si te entrenas. ¡Yo tenía tu cuerpo de joven! Y mírame ahora. -aprovechó para flexionar los músculos de su brazo libre, mientras con la otra aún sujetaba el té, y luego le dirigió una mirada más seria- Nunca es tarde para comenzar a volverse fuerte. -comentó en un murmuro, antes de que ella se fuera de nuevo por la puerta.

De nuevo sola, pensó realmente en que debería irse. Pero la reciente mención de la comida hizo que rugieran sus tripas. - Oh, bueno... -suspiró otra vez y se quedó allí apoyada sobre el taburete, tomándose la bebida hasta terminarla.

No sabía por qué, pero había logrado calmarse. El té parecía haber hecho un buen efecto contra el malestar de su estómago, y quizás... solamente quizás, el saber que aquellas dos clérigas estaban tratándola amablemente, le reconfortaba el alma; después de haber tenido aquella usual pesadilla.


Última edición por Khigu el Dom Sep 03, 2017 9:42 am, editado 1 vez (Razón : ortografía)
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Luzrov Rulay el Sáb Sep 02, 2017 8:18 am

Estuvo solo menos tiempo del esperado, sonriendo al ver como sus expectativas habían sido destruidas. Le había dicho a la mujer que acompañase a la herida, que ya acudiría el con la comida cuando estuviera lista. Sin embargo ,cuando terminaba de verter el caldo ya preparado sobre los recipientes sacados de antemano , la sacerdotisa apareció por la puerta. Con la intención de ayudarle a llevar la comida, de informarle del estado de su inesperada invitada. La sonrisa del hombre se desvaneció por un momento.

-Por mas que me duela admitirlo, nuestra magia solo sana las heridas del cuerpo... Las pesadillas son algo contra lo que no podemos luchar,no al menos sin conocer la causa de las mismas. El contenido. La persona que las a sufrido... Deben abrirnos su alma para que podamos sanarla... Y dudo mucho que nuestra invitada se habrá a nosotros de esa manera, no por la actitud que ha tenido... Menos tras sufrir una pesadilla...

Tomo uno de los cuencos y se lo extendió a Mulitia,depositandolo en las manos ajenas con suavidad.

-Su cuerpo aun se sentirá un poco débil, aunque la herida allá sanado. Al menos hasta que vuelva a llenar su estomago. Y puede que la pesadilla la haga sentir vulnerable... No es el momento para cuestionarla ni interrogarla, para intentar reparar algo que no podemos reparar...

El tomo los otros dos cuencos,antes de comenzar a caminar hacia la salida de la cocina, esperando que su invitada de cabellos castaños siguiera sus pasos.

-Aunque... son todo suposiciones mías...


Volvió a retomar su suave sonrisa , y bajo el tono de voz a medida que se acercaban a la puerta de la habitación tras la que descansaba la mujer de cabellos blancos.

-El caso es que ahora mismo solo podemos intentar hacerle sentir cómoda y bienvenida. Segura y descansada... No podemos hacer mas que sonreirle y ofrecerle todo lo que tenemos...

Paso uno de los cuencos a la otra mano,sujetándolo los dos con su mano derecha. Gracias a la practica, a cierta habilidad,al echo de que los recipientes en el fondo no eran tan anchos y era posible sujetar cada uno con apenas unos dedos y parte de la palma. Con su mano libre toco la puerta un par de veces, avisando así de su llegada, antes de abrirla sin esperar respuesta. La dejo abierta para que Mulitia entrase tras el.

Su sonrisa se amplio al ver a la mujer sentada sobre el taburete,consciente y con la taza del te junto a ella. Volvió a coger los recipientes en manos separadas.

-Espero que hayas bebido todo el te, después de todo era para calmar a tu estomago y ayudarlo a retener... Si no,no podrías comer...

Se acerco a ella,aun manteniendo una distancia prudente.No queriendo incomodar,no conociendo a la persona ajena ahora que estaba despierta y sanada, ni sus reacciones. Le extendió uno de los recipientes.

-Es solo un simple caldo, pero tras vomitar es lo que mejor le sentara a tu estomago. Nosotros también comeremos contigo,es mejor comer acompañados... Eso si , trata de beber despacio,con calma. Al menos los primeros sorbos,hasta ver como te sienta... Si te sienta bien,si no te hace daño y te quedas con hambre hay mas caldo. Puedes repetir. O podemos prepararte algo mas contundente si todo va bien... Adelante,come.

Se giro levemente hacia Mulitia, centrando su atención en ella y no en la sacae por primera vez desde que entro en la habitación

-Tu también Mulitia. Acabas de llegar de un viaje y aun así no has echo mas que ayudarme,también necesitas comer y descansar tras la travesía.
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Mulitia el Vie Oct 27, 2017 10:35 am

-Otras veces...Susurro entonces la joven al escucharla. Las palabras de aquella joven la preocupaban un poco, cuantas heridas habría tenido que aguantar sin medicina ni clerigos que la curaran? Desde luego aquello no llegaba a imaginárselo la joven, pero por sus palabras había sufrido ya mucho mas. La joven cleriga se mantuvo, sin embargo, tranquila y con su sonrisa iluminando su rostro mientras observaba a la otra chica, mostrándose serena para que la dejará actuar sin problemas pero...reacciono como si fuera a tocar su cuerno, debía ser algo muy importante para ella.- -Solo necesito tomaros la temperatura querida, es para saber si estas mejor. Rió levemente suspirando para asentir después varias veces, apartando su mano con suavidad. -Así es soy Mulitia, es un placer. Cuando menciono lo de su cuerpo hizo que la joven riera divertida. Pero si ella era igualmente joven también, podían tener casi la misma edad seguramente. -Pero si aun eres joven, seguramente tengamos casi la misma edad. Sus siguientes palabras, sin embargo, ahondaron en su cabeza...aun no era tarde para ser fuerte, y si era mas fuerte, podría ayudar a su pueblo. -Muchas gracias...algún día me gustaría demostrar mi fortaleza.

Tras decir aquello y dejar a la otra joven con el té salio fuera para poder avisar al otro clerigo que estaba terminando de hacer de comer. Le explico todo lo que sabía de la joven y espero callada mientras hablaba, agarrando el cuenco que el joven le daba. Sabía que sus bastones no tenían el poder de sanar aquel tipo de problemas, pero bien sabía que las palabras y el buen trato podían llegar a calmar un alma herida por un tiempo. -Creo que necesita que la tratemos con amabilidad y calma, necesita descanso, poco a poco nos abrirá su alma si así lo quiere, solo queremos ayudarla, no me ha tratado mal mientras he estado con ella, parece una buena mujer, es divertida y muy fuerte. Rió con levedad entonces la cleriga de cabellos anaranjados para después seguir a su compañero asintiendo. -Hay que actuar con calma con ella.

Entro dentro de la habitación tranquilamente, observando a su compañero y a la joven mientras portaba en sus manos su propio cuenco, aun sin probar aquella sopa que ya empezaba a olerle bastante bien. Volvió a mirar al otro joven y asintió con suavidad, la verdad es que le gustaría comer y descansar un poco después de todo. -Lo cierto es que ya empiezo a tener hambre y no negaré que me gustaría descansar un poco, pero volveré para ayudarte, no dudes en llamarme. Estaría cerca de todas formas, si escuchaba que estaba peor la joven o que la necesitaba, podría estar junto a ellos en un momento. Tras decir aquello se despidió con la cabeza y empezó a caminar hacia la otra habitación que parecía estar libre, ¿Sería esa su habitación? La verdad es que con tanto barullo ya no recordaba si era allí...pero era la que estaba mas cerca. Se sentó en un taburete y empezó a comer mientras se quitaba los diferentes adornos que la acompañaban, poniéndose mas cómoda, había sido un día realmente diferente a lo que se imaginaba, pero no se arrepentía de nada, había conocido a dos personas que no olvidaría.
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

Mensaje por Khigu el Lun Oct 30, 2017 10:59 am

Cuando Mulitia salió, Khigu se había quedado pensando en las palabras de la joven. Pero en especial, una de ellas. "Querida"...
Querida, querida... ¡Querida! Él solía repetir siempre aquella palabra que al principio ella no entendía.
Claro estaba que dicha por una chica, y más una clériga, era diferente, la tonalidad era diferente. No era como esa voz de flirteo constante que había tenido el pirata hacía años atrás.
Tragó su té, así como evitando que más de sus lágrimas salieran. ¿Por qué esta vez le había afectado más de lo normal esas pesadillas? No era normal en ella volver a sentirse como en estado en el que había quedado el tiempo que procesó y admitió que Guzman había desaparecido, que había muerto. Que había vuelto a la soledad, que pasarían años hasta conocer a otra de esas raras pero únicas personas en su vida.
Suspiró, agradeciendo que aún le quedara Lyn con vida... Aunque no supiera dónde se había ido de nuevo.

Fue entonces, regresándole así a la realidad del lugar en el que se encontraba con el té aún calentando sus manos, que escuchó la puerta. Por más que viajara, aún no terminaba de entender aquellas costumbres tan... "civilizadas", que las llamaban. ¡Con lo fácil que era el habitar de tienda en tienda! Si alguien quería intimidad se respetaba con solo dejar caer la tela.

Aún así, su rostro cambió a uno más animado desde que con la puerta abierta pudo oler el delicioso aroma de aquello que traían las jóvenes. - ¡¡Comida!! -exclamó con entusiasmo, para luego mirar la taza vacía sobre sus manos. "Si no, no podrías comer"... la verdad es que al principio había dudado, pero ahora estaba segura de que hizo bien en tomárselo.

Miró el nuevo recipiente que era posado en sus manos, después de haber colocado el cuenco de té vacío a su lado.
¿Un... caldo? No pudo evitar sentirse algo decepcionada, pues había esperado algo más consistente, ¡una comida hecha y derecha! Pero... lo cierto era que Luzrov tenía razón al respecto de su estómago. Y al menos, olía muy bien, así que de seguro sabría mejor.

- Comer... ¿conmigo? -preguntó de nuevo, para asegurarse de que había escuchado bien. No acostumbraba a compartir horas de comida con casi nadie, en su tribu era cierto que algunas pocas familias sí aprovechaban para hacerlo juntos, pero lo normal era que cada uno fuese independiente.
Es deir, si bien no era la primera vez que le había tocado hacerlo, pero normalmente era con personas "de confianza" o si no quedaba otro remedio. Pero allí... no estaban en peligro, no tenían por qué comer juntas, así que era algo raro para ella. Aunque supuso que era cierto, comer acompañado de alguien siempre se sentía mejor. Además, ¡podía repetir! Esa había sido la frase clave. A Khigu le encantaba comer.

Aunque entonces, vio como la más pequeña se retiraba, cosa que no entendió repentinamente. Ladeó la cabeza. - Oh. -Realmente no le importaba si Mulitia quería comer sola, cada cual era como era, incluso ella había sido criada así, al fin y al cabo. Pero se había pensado que comerían las tres en el mismo cuarto, ¿quizás a la castaña le incomodaba su presencia... o aspecto? Sin embargo, decidió no darle más vueltas, ya que el hambre le podía.

Alzó el cuenco y se lo llevó a la boca, para tomarlo directamente desde ahí. Dio un primer trago para degustarlo, tal y como le había dicho la peliblanca. Al beber, sorbía haciendo ruido, pues ella no conocía de modales, aunque tampoco consideraría que hacer aquello fuera una falta de respeto.

- ¡Está muy bueno! -comentó sorprendida porque el sabor de aquel caldo fuera tal como tomar los ingredientes originales, sólo que concentrados en un líquido. Silenció entonces para terminar su ración, saboreando hasta la última gota. Cuando acabó, dejó el cuenco junto al del té y miró a la clériga con una amplia sonrisa.

- ¡Ya me siento mucho mejor! -se levantó, alzando los brazos.

Entonces, fue cuando realmente pensó en cómo agradecérselo a ambas.


OFF:
creo que hubo un pequeño malentendido, pero no hay problema, me adapto fácil (?)
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Re: Una visita esperada y una inesperada [Social Mulitia-Khigu-Luzrov]

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