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Hacia la frontera [Privado Link]

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Hacia la frontera [Privado Link]

Mensaje por Invitado el Mar Ago 02, 2016 9:33 pm

Un leve suspiro se desprendió de los labios de la dama, gentil y suave, al ver el paisaje pasar entre las cortinas del carruaje. Contuvo con fuerza, porque fuerte era el cansancio y frustración que sentía en aquellos momentos, el simple deseo de desplomarse sobre el marco de la ventana y dejar sus sentimientos salir sin miramientos. Sentir el viento en su cara, relajar sus músculos y experimentar el estar en una tierra tan exótica y extraña a la propia...

Un sueño de juventud, una fantasía pasajera muy lejana a alguien de su status y edad. Era una emisaria de su país, miembro de la corte real aunque sea en un puesto menor, apoderada de lineas de comercio y, ante todo, una dama. Estaba muy por fuera de ella el remitirse a tales comportamientos, fuera en publico o en privado.

Una dama es una dama en todo momento y lugar. Es el peso de quien gobierna, de quien ejerce poder.

Desgraciadamente, aquel peso no ayudaba en aquellos momentos a frenar su frustración y mal humor.

Planificado con sumo detalle estaba aquel viaje suyo, con todos los destinos, casas de subasta, contactos y figuras publicas que visitar. En nombre suyo, de su señora y de sus negocios. Todo con sumo detalle, horarios y fechas e incluso, como todo buen mercader sabe, calculando los posibles contratiempos que podría haber en cada escala...

Y aun así, dos semanas más tarde de lo previsto fue su arribo a Altea, en una carroza poco y digna de su persona por encima de ello. Las subastas con los artículos que deseaba habían acabado días atrás, el príncipe que deseaba de conocer en audiencia por ella y su señora se encontraba fuera de viaje y su habitación de hotel... ¡Su habitación de hotel!

El solo pensar en ello le volvía a dar un escalofrio... Se aseguraría al volver de instar a su prima algún tipo de control sobre los establecimientos de ese tipo en Durban. Más aun, aquellos dispuestos a tomar dignatarios.

Tan solo apaciguaban sus ánimos el haber encontrado aquel raro violín que viajaba ahora seguro entre sus maletas, y el hecho que se encontraba en un digno carruaje gracias a los esfuerzos del reino en respuesta a su visita oficial. Incluso le habían proveído de una guardia de soldados, pequeña pero guardia al fin, que le acompañarían hasta la frontera con Renga Ferox. Allí un grupo de mercenarios harían relevo y le escoltarían el resto del camino a su siguiente destino.

Una leve sonrisa se dibujo en su cara al sentirse nuevamente con poder y control de su situación. Un mínimo trato a esperar de su figura. No compensaba todo lo ocurrido... Pero sin lugar a dudas ayudaba.
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