Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados



Crear foro

Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Dom Jul 31, 2016 6:11 pm

La mujer odiaba ser interrumpida,mas aun cuando se encontraba trabajando.El silencio y la concentración,el ritmo de trabajo,eran fáciles de romper por elementos externos e innecesarios. Demasiadas interrupciones podian llegar a exasperar hasta el mas calmado y paciente de los seres. Y aun así sabia que eran necesarias. El mundo no se acostumbraba a la paz de uno,si no que era el individuo quien debía acostumbrarse a la paz del mundo. Los imprevistos eran inevitables,las interrupciones también. Después de todo los temas urgentes no esperaban a nadie.

Por ello mismo,la mujer estaba acostumbrada a ser interrumpida.A que uno de sus hombres tocase la puerta de su estudio con suavidad y esperase a que se le concediese el paso. A que ante el mismo entrase en la estancia,cerrando la puerta tras de si,pidiendo disculpas por la interrupción e informase del motivo de la misma. A no ser que fuese Nowell quien la interrumpía,en dicho caso simplemente toaba la puerta enérgicamente y entraba. Pero no,esa vez no había sido su consejero quien había entrado en el lugar carta en mano. Si no otro soldado quien esperaba respuesta mientras la mujer leía la carta que el ave mensajera acababa de enviar a palacio con urgencia.

-De acuerdo.En primer lugar necesito que envíes dos misivas.Una de tu puño y letra que ordene la preparación de tres navíos de nuestra flota,para partir desde el puerto de palacio en cuanto yo llegue al lugar. Que se preparen para la batalla ,que los soldados y los capitanes tomen sus puestos. También necesito que busques a Nowell y lo hagas venir a verme  inmediatamente,debería estar en la biblioteca de palacio en estos instantes. En cuanto acabes con ambas tareas vuelve y te entregare la segunda misiva. Alguna pregunta?

-No mi señora

-Entonces puedes retirarte

El hombre le dedico una reverencia a su soberana antes de abandonar el lugar,presto a cumplir las ordenes de su señora a la mayor brevedad posible. Mientras tanto la mujer saco una nueva hoja de papel de uno de los cajones del escritorio sobre el que estaba sentada. El tintero y la pluma hacia tiempo que descansaban sobre el mueble. Tomo el instrumento,lo introdujo en el tintero y la antes vacía pagina comenzó a ser llenada con su fina y elegante caligrafía. Tenia ordenes que dar ,personas a las que comenzar a movilizar. No podían esperar a que ella acudiese al lugar,pues seria demasiado tarde. Quería hacerse cargo de la situación personalmente mas la misma no la esperaría a ella. Las piezas del juego debían moverse mientras ella se preparaba para partir y llegaba a su destino. Si deseaba que todo ocurriese según su voluntad debía ser así.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 31, 2016 6:43 pm

—Joven Nowell... —Una voz acompañó el movimiento en uno de sus hombros y el consejero soltó un gruñido de molesta antes de ignorarlo—. Señor Nowell —insistió con urgencia el hombre que volvió a moverlo un poco más—. Nuestra señora lo busca.

Aquellas palabras fuero lo único que necesitó su consciencia para encenderse de golpe, haciendo que por fin lograra abrir sus ojos. Nowell separó sus párpados un poco, se restregó con una mano los ojos y bostezó. ¿Dónde estaba? Miró a un lado, a otro, y sólo vio estanterías y muebles llenos de libros. Claro, la biblioteca, había estado leyendo sobre unas formaciones para batalla en el mar que le parecieron interesantes y en algún momento se había quedado dormido.
Sacudió la cabeza intentando despejarse y volvió sus ojos verdes al muchacho a su lado. Debía tener un poco menos de su edad pero el porte recto que tenía le daba un aura más bien adulta, nada que ver con lo que él, con sus cabellos despeinados, parecía tras esa siesta casi involuntaria. Últimamente estaba con mucho sueño, se quedaba dormido antes de darse cuenta y en las noches no podía hacerlo por culpa de las pesadillas. Estaba harto, al menos la mitad de la semana sufría por ello.
El joven a su lado carraspeó para llamar del todo su atención y el Consejero movió los hombros, asintiendo una vez. Lo había escuchado, parecía urgente, era mejor que se pusiera en movimiento. Cerró el libro con cuidado y se acercó al estante correspondiente para guardarlo. Tras eso caminó delante del muchacho para dirigirse al castillo. Cruzó rápido la zona de jardines y se adentró por un camino lateral para hacer un atajo.
Una vez dentro del castillo se desató el cabello para acomodarlo y caminó hacia el estudio con el listón azul en la boca. Sabía que Yuuko no le había dado información al joven recadero porque él no había dicho nada al respecto y eso sólo significaba que se trataba de algo importante. Se detuvo un instante delante de la puerta del estudio, alzó su mano, golpeó dos veces y pasó, dejando la puerta abierta tras él para que el joven que había dio a buscarlo o bien entrase o bien se encargara de cerrarla.

—Fa séh —murmuró deteniéndose a unos pasos de ella aún con el listón entre sus dientes. Se terminó de peinar el cabello y se sacó el lazo de la boca sin apartar sus ojos verdes de ella—. Se toca y debo esperar que me des permiso, pero supongo que por esta vez me lo dejarás pasar.

Se atrevió a proponerle con una sonrisa pícara en los labios mientras terminaba de atar su cabello y bajaba ambas manos para llevarla a los bolsillos delanteros de su pantalón.

—¿Qué pasa? —Al demonio con las formalidades.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Dom Jul 31, 2016 7:42 pm

Acabo de escribir la carta y cerrar el sobre,estampando su sello en el mismo,su característica mariposa,cuando la puerta sonó. No le dio tiempo a dar una respuesta cuando la misma fue abierta y suspiro al saber lo que eso significaba. Suspiro un mas al ver frente a ella a su consejero y al soldado tras el,el cual miraba al castaño con cierto temor y horror ante las acciones recientemente realizadas por el mismo.

-Si te lo dejo pasar siempre nunca aprenderás,no crees? Ademas deberías de dar ejemplo a tus compañeros. Pero si,por esta vez te lo dejare pasar,hay asuntos mas importantes

Sabiendo que el otro habría cumplido ya ambas ordenes ,pues dudaba mucho que se presentase ante ella sin realizarlas o que guardase silencio si algo se lo había impedido,le pidió con un gesto de su mano que se acercase. Lo hizo,con la misma rectitud con la que se movían todos sus soldados,la compostura y saber estar con la instrucción militar otorgaba. Le entrego el sobre que acaba de cerrar.

-Envíalo de vuelta al barco del cual me has entregado la carta anteriormente. Una vez lo hayas echo puedes retirarte a tus deberes habituales.


Asintió y volvió a ofrecerle una reverencia a la mujer antes de abandonar el estudio por segunda vez .Le dirigió una leve mirada a ambos magos antes de cerrar la puerta tras de el. Ambos se quedaron solos y la mujer procedió a dejar de ignorar al otro,a responder su pregunta.

-Tengo una noticia buena y una mala... dos malas en realidad. Comencemos por una de las malas. Han avistado tres barcos que no deberían estar en nuestras aguas. Uno perteneciente a una tripulación pirata,los otros dos con banderas extranjeras. Lo cual no supondría ningún peligro si no fuese por el echo de que no son precisamente humanos quienes navegan en ellas.

Se cruzo de piernas adoptando una postura mas relajada en contraste con la rectitud que había adquirido mientras trabajaba. Su mano derecha se encamino a la manga del quimono azulado que ese día portaba,rebuscando en el mismo hasta localizar una pipa ,de madera roja y boquilla y recipiente de plata

-La buena noticia es que las tres embarcaciones están juntas,lo cual lo hace mas fácil de localizarlas, y lo que provoca que ambos bandos se estén intentando matar el uno al otro. Si pudieran hundirse entre ellos nos harían un favor,pero tal y como esta la situación parece ser que no nos darán esa alegría

Abrió el segundo cajón. Primero saco del mismo el tabaco,introduciendo el mismo en la pipa hasta entonces vacía,colocandolo cuidadosamente. Tras ello saco la yesca y el pedernal ,coloco la pipa sobre sus labios y encendió la misma con maestría.

-Lo cual nos lleva hacia la segunda mala noticia.Solo uno de nuestros barcos estaba presente cuando han avistado al enemigo, y predicen dos cosas.Que los emergidos se impondrán sobre los piratas,dejando a dos tripulaciones de esos seres libres por nuestras aguas...y si bien los piratas caerán nuestros hombres siguen teniendo inferioridad numérica. Y en segundo lugar que los piratas intentaran huir hacia una de las islas para salvar sus vidas,lo cual lo empeora la situación. Lo entiendes verdad? Tendremos a dos barcos llenos de seres carentes de vida y deseosos de arrancarlas demasiado cerca de nuestras costas.

Aspiro la pipa y se puso en pie reteniendo el humo,antes de incorporarse y exhalarlo,dejando que los hilos de humo con formas sinuosas se elevasen y llenasen el ambiente. Tomo el objeto con sus pálidos y largos dedos y lo separo momentáneamente de sus labios.

-He ordenado a la tripulación que los avisto que mantengan una distancia prudencial,que los sigan pero que no se acerquen demasiado. Están cerca de la isla minera por lo que no nos costaría demasiado alcanzar dicho lugar con nuestros barcos mas veloces. Tomaremos tres de ellos e intentaremos cortarles el paso antes de que tomen tierra firme al ser posible. Les rodearemos ,nosotros de frente y de lado,los que están tras ellos en estos instantes por la retaguardia.

Su mano libre se movió a su cintura,comprobando que su tomo colgaba de la misma,pasando la punta del mismo por sobre la tela que lo rodeaba. Volvió a depositar la pipa en sus labios y se encamino hacia la puerta ,pasando de largo a Nowell. Abriendo la misma por cuenta propia.

-La ultima vez pediste acompañarme. Pues nos vamos,ahora. Si necesitas prepararte tienes hasta que alisten nuestros caballos para ello. No podemos perder el tiempo.Ya han sido notificados en el puerto que preparen las naves,partirán en cuanto lleguemos al lugar. El tiempo es un poderoso enemigo y gran aliado de los emergidos en estos casos,no podemos perder contra el....

Salio del estudio y se acerco a uno de los dos soldados que como era usual custodiaban las puertas de la estancia donde la mujer se encontraba.Se dirigió a uno de ellos y le pidió,amable pero severa,que fuese lo mas rápido que le era posible al establo y que ordenase tener a su montura y la de su consejero listas y en la entrada. Fue entonces cuando se giro de nuevo hacia el,esperando por primera vez una respuesta desde que le había informado sobre la situación.

-Algo que añadir?
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 31, 2016 10:47 pm

Nowell sonrió al saber que esa vez se lo dejaría pasar, tal y como había imaginado, pero no se sintió con culpa ni mucho menos por estar dando un mal ejemplo. La realidad era que poco le importaba, sabía que dentro de la misma tropa del castillo había quienes le odiaban por lo que alguna vez había sido y quienes lo apreciaban tal como era, los de ese último grupo estaban casi acostumbrados a que el joven perdiera la dicción correcta o la cordialidad de un segundo a otro. ¡No había nada de malo en ello! No entendía por qué el mundo de los nobles era tan rígido y complicado.
Sin sacar las manos de sus bolsillos esperó a que el soldado fuese despachado y lo saludó con un asentimiento de la cabeza antes de que partiera. Solo tras eso volvió sus ojos a la reina y escuchó con atención todas sus palabras. Saber que tenía malas noticias para darle no le dio una alegría sino que en cambio le dio ganas de soltar un suspiro cargado mientras pensaba en qué podía ser esa vez. Se le ocurrieron varios opciones en pocos segundos, entre las que estaban el avistamiento de barcos piratas, por lo que no le sorprendió demasiado escuchar lo de los botes aunque sí abrió los ojos con sorpresa al saber de los emergidos. ¿Cómo lo había descifrado si ella sólo había que no eran "precisamente humanos"? Sencillo: su majestad no discriminaba y por tanto no podría estar hablando así de otras razas.
Soltó un gran suspiro y se llevó una mano al punte de la nariz mientras seguía escuchando atentamente. Comenzaba a detestar a esas cosa caminantes sin sentido, ya odiaba a los piratas desde antes, pero los emergidos estaban ganando le primer puesto de cosas odiadas por el consejero real. Hacía mas o menos una semana había tenido un altercado con ellos en una de las islas y allí estaba de nuevo por enfrentarse a ellos. ¿Enfrentarse? Sí, por supuesto, le era claro a él que la Reina no iba a quedarse allí sentada sin hacer más que firmar papeles. Otro suspiro se le escapó.
El plan, simple pero eficiente, siguió luego de una explicación de la ubicación (que resultaba ser la buena noticia) y de las opciones de desenlace que tenían hasta el momento. Era claro que los piratas huirían o podrían llegar a las islas pero el problema estaba en si los emergidos volvían aponer pie en el territorio de la reina. Ya bastantes daños habían tenido en el bosque y en los pueblos como para soportar más. Nowell sólo esperaba que no tuvieran que sufrir la pérdida de un barco tras el enfrentamiento, de hecho, esperaba que pudieran apoderarse de las otras embarcaciones como botín de guerra.
Ah, sus costumbres no se le iban fácil.
Se giró para ver a la Reina cuando ella pasó a su lado pero no dijo nada más cuando la dama le preguntó. Si tenía algo para decir o para sacar de su boca sería un insulto de los peores contra los emergidos, los piratas y todos sus ancestros. Si encontraba al malnacido culpable de la aparición de esas cosas juraba que haría lo imposible por ir a escupirle en la cara o en la tumba o tierra donde quedaran sus restos. De seguro le parecía muy gracioso: "¿qué tal si lleno el mundo de seres caminantes asesinos? ¡Eso debería ser divertido! ¡Todos lo disfrutarán!". O algo así debía de haber pensado.
Sacudió la cabeza para dar por finalizada la charla y caminó hasta pasar a un lado de la soberana, tomando el pasillo para ir a prepararse. Sabía que tenía poco tiempo, pero quería llevar algunas cosas consigo.

—Nada —le respondió mientras se alejaba, dándole la espalda—. No me molestaré en detenerte, se que no me harás caso. ¡Sólo no te expongas en vano! —le pidió tras estar unos pasos más lejos y la saludó con un gesto de su mano sin voltearse.

Cuando llegó a su habitación, Nowell tomó de encima de su cómoda los lentes que siempre llevaba y se los colgó al cuello pasándolos por sobre su cabeza. Tras eso cambió sus botas por unas más ligeras para poder moverse sobre el barco y se sacó la chaqueta oficial para ponerse una más cómoda y con algunos cuentos bolsillos de color azulina. La tela de esa prenda resultaba ser más ligera pero más resistente que su rígido saco oficial.
Luego, con rapidez, tomó uno o dos listones más para el cabello y rebuscó entre un montón de papeles apilados en el escritorio de su habitación por el tomo de magia. Lo miró con cierto desagrado y tras dar un chasquido lo cargó en la alforja de su cinturón, sintiendo que el peso le resultaba familiar.
Tras eso, revisando no tener nada extra, salió de su cuarto sin preocuparse. Estaba seguro de que la reina en la carta enviada había pedido suministros y sanadores, así como unas cuantas cuerdas y esposas, comida y vaya a saber qué cosas más. Lo bueno de los barcos de Durban era que resultaban estar siempre bien equipados, era algo que a él lo dejaba tranquilo y le permitía preocuparse exclusivamente en pensar cómo mantendrían entre todos a salvo a Yuuko. Estaba seguro de que ella no se quedaría muy quieta que digamos. ¿Qué indicios tenía para eso? Le alcanzaba con saber que estaba yendo con ella a atacar aun enemigo por la parte frontal. Era una mujer temeraria y le agradaba, pero a la vez le daba dolores de cabeza.
Cuando salió del castillo se encontró con que los caballos ya estaban listos y se acercó al paje que sostenía el suyo, una yegua ruana que resopló al verlo.

—Ah, tan linda como siempre —le dijo dándole unas palmaditas a un costado antes de acariciar el morro del animal.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Lun Ago 01, 2016 4:55 pm

Era bueno que sus hombres asumiesen ciertas cosas.Como el echo de que si la mujer tomaba una decisión iba a llevarla acabo,y de que el echo de intentar convencerla de lo contrario no seria mas que una perdida de tiempo.Una muy agotadora. No quería pecar de orgullo,pues ya había aprendido la lección en cuanto a dicho tema,por lo cual los consejo y la ayuda que se le ofrecía era bienvenida.Pero no así las palabras e insistencias de que permaneciese encerrada en el castillo,por muy preocupados que estuviesen por ella intentar mantenerla encerrada en una jaula de oro no era la solución. Tan difícil era de entender que como reina su deber no solo era proteger su reino si no dar ejemplo a los suyos? Nadie seguiría o respetaría a un líder que se escuda tras sus hombres,uno que por el contraria lucha en el campo de batalla con los suyos y demuestra sincera preocupación por ellos era amado y respetado.

Un concepto tan básico y aun así a la mayoría de sus generales les costaba tanto entender.Y allí iba ella de nuevo,a anunciar su partida inmediata y dar instrucciones a seguir en su ,esperaba que breve ausencia. Por lo menos Nowell ya había asumido que intentar detenerla era en balde. Pero no tenia de que preocuparse,no era tan estúpida como para cometer acciones imprudentes o exponerse a si misma en vano. Sabia de la importancia de su propia posición,de que no seria nada conveniente para Durban el quedarse sin reina en un momento tan clave como aquel.Sin herederos al trono y con los emergidos invadiendo la tierra. No podía morir en esos momentos,no tenia derecho a ello.

Llego a su destino,los cuarteles de la guardia real y del ejercito situados cerca de la única entrada a palacio,siendo recibida con reverencias de los soldados que entrenaban y descansaban de su labor,interrumpiendo sus actos ante su llegada. Allí estaba,tal y como esperaba uno de sus generales dándole la espalda,girándose hacia ella. Le indico con la mano que se acercase y con presteza comenzó a dar indicaciones para su ausencia,dejándolo a cargo de informar al resto de altos mandos de la situación,no informando del motivo de su partida hasta el ultimo momento. Sabiendo que si lo explica de inmediato el hombre estaría lo suficientemente ocupado intentando disuadirla como para hacer caso del resto de sus palabras. El mago abrió la boca para protestar,un sonido que nunca escapo de sus labios al ser el mismo detenido con el gesto de la palma abierta de la mujer frente a el,pidiéndole de manera silenciosa que no continuase por aquel camino.Los ojos rojos clavados en los ajenos con severidad y determinación,un suspiro y un asentimiento de parte del hombre. Una promesa de que el se encargaría de todo y mantendría el palacio a salvo de todo mal,en orden.

Con aquello ya zanjado la mujer se despidió,con una sonrisa alegre en su rostro al haber acabado con dicho dilema antes de lo esperado. Encaminándose esa vez si a la salida del edificio,sus pertenencias ya las llevaba consigo así que no tenia nada que tomar.El tomo a la cintura,sus ropajes y cabello perfectamente acomodados y la pipa viajando entre sus dedos y sus labios,todo estaba listo. Al igual que ambas monturas cuando llego a la entrada ,junto con la de varios miembros de la guardia real dispuesto a acompañarlos ,seguramente enterados de a situación en el momento en el que le había ordenado al soldado avisar de que fuesen alistando los barcos. No eran demasiado,fáciles de repartir entre los tres navíos. Nowell también se encontraba ya en posición,junto a su yegua mas sin montar aun sobre la misma.

-Ya vas tarde...

Estiro la mano antes de llegar junto a su propia montura,de color tan negro como sus cabellos,las riendas de la misma depositadas sobre su mano extendida.Sin detener sus pasos,y con una maestría impropia de alguien que portaba un traje con tanta tela y decorado,unos zapatos de tacón tan elevado,monto en el animal. Siempre había soldados maravillados ante tal acción,ante el echo de que no necesitase ayuda para montar aun con dicho atuendo,pero había estado montando desde pequeña y la practica lo hacia posible. Eso y el echo de que era dependiente y orgullosa,no creía necesario disponer de ayuda para todo,ni para vestirse ni para tal pequeña acción que ella podía realizar sola.

-Estas listo o te dejo atrás?

Le pregunto a su consejero,sabiendo la respuesta mas esperando que tomase la indirecta y montase el también,para que de dicha manera pudiesen partir al puerto.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Mar Ago 02, 2016 11:37 am

—Estoy listo, estoy listo —murmuró cuando la Reina lo apresuró.

Tras eso, sin demasiado preámbulo, montó sobre la yegua y acomodó correctamente sus pies en los estribos. Una de las cosas en las que más había hecho hincapié la soberana al entrenarlo fue en la necesidad de que aprendiera a montar. El trecho entre el pueblo, con su puerto, y el castillo era bastante y la única forma de recorrerlo sin tardar una eternidad era en carroza o a caballo. Si quería algo de libertad de movimiento siempre era bueno saber montar, porque esperar a que prepararan un carro para llevarlo y pedir permiso para usarlo resultaba un engorro.
Nowell había tenido prácticas casi diarias, haber vivido en un barco y en alta mar todo el tiempo habían hecho de él un hombre fuerte pero no acostumbrado a los transportes. Aún en ese tiempo seguía poniéndose nervioso en las carrozas porque no tenía lugar donde caminar o moverse demasiado, eso era diferente al barco que uno tenía metros y metros que recorrer. Por era razón, con el tiempo, le tomó el gusto a montar y había aprendido a hacerlo de forma ágil y cómoda. No necesitaba pensar demasiado sus acciones para hacerlas e incluso podía llevar a su animal con una sola mano en las riendas. La confianza y seguridad que tenía en sus acciones físicas lo apoyaban a hacer ese tipo de tonterías.
Al haber aprendido a montar, y para que no tuviera muchos problemas, le habían designado una joven yegua. Era de patas fuertes, de una altura casi como la suya y andar marcado. A él no le molestaban sus mañas ni mucho menos saber que tenía que sobornar al animal para hacer muchas cosas, disfrutaba encargarse de su montura y asegurarse de que estuviera en las mejores condiciones. Era otro de sus pasatiempos, eso que hacía cuando Yuuko lo obligaba a dejar de estudiar o trabajar por un rato.
Una vez salieron del castillo, a buen ritmo, se encaminaron directamente al pueblo sin mucha charla de por medio. Nowell en el camino repasó algunos puntos importantes de todo lo que le había dicho la Reina y observó el cielo buscando señales de complicaciones. Por supuesto, no podía usar a toda potencia sus ojos mientras andaba, pero descubrió que no había en el aire ni en el cielo señales de tormenta. Eso era bueno, lo que le preocupaba, tras eso, era el oleaje y la corriente, así como la marea alta o baja del día. Tendría que consultar esas cosas con el capital del barco con quien, por lo general, tenía buenas relaciones pues entendía mucho de lo que el hombre hablaba.
Cuando llegaron al puerto y desmontaron, unos pajes se acercaron a tomar las riendas de las monturas para llevarlas a un establo reservado para ello. Observó a su yegua, que lo miró ladeando la cabeza, y le dio una palmada de despedida mientras se acercaban al barco que les correspondía.

—No he visto señales de tormenta o nubes extrañas, de todas formas revisaré desde el barco por si encuentro algo raro. Aunque el viento no parece decir mucho —le informó a su majestad mientras una suave corriente les secaba el rostro—. Con suerte será una caza con las complicaciones casi acostumbradas. Si no fuera por el hecho de que de nuevo tenemos cosas muertas dando vueltas por allí.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Lun Ago 08, 2016 6:23 pm

Las palabras ajenas fueron suficientes para que la mujer,sin orden ni palabra alguna,tomase la iniciativa y fuese la primera en agitar las riendas. Saliendo su montura primero a paso lento y seguro,siendo seguida de forma inmediata por aquellos que les acompañarían. Sabiendo que Nowell también la seguiría si no lo estaba haciendo ya. Apresuro un poco mas su montura al dejar atrás la entrada a los terrenos que daban pie al palacio,yendo al trote.al galope cuando el camino se torno lo suficientemente seguro como para hacerlo sin riesgo para el animal.Lejos de ser recriminada por ir por cuenta propia o apresurar su montura antes de que los soldados le alcanzasen estos tomaron ejemplo de ella.

El camino era familiar,casi podrían recorrerlo tanto ella como el animal con los ojos cerrados y aun llegarían a puerto de una pieza. La forma mas rápida de alcanzar los distintos puntos e edificaciones que se repartían por la isla era de aquella manera,y la reina sabiendo que a veces el tiempo era algo que podría tornarse en contra había decidido desde temprana edad el tomar siempre la ruta mas corta,el medio de transporte mas rápido. Para así estar preparara para realmente se necesitase ahorrar tiempo en el traslado. Rara vez usaba el carruaje,a no ser que realmente le sobrase el tiempo y tuviese algo que revisar durante la travesía. Mucho menos iba a pie.

No tardaron en llegar a su destino ,pues al ser el recorrido tan conocido la ruta se hacia corta. Detuvo a su montura en cuanto vio como se acercaban los pajes al encuentro,dejando a su corcel detenido junto a los mismos haciendo mas fácil su trabajo. Un par de palmadas en el cuello del animal ,carias de agradecimiento al descender,con la misma elegancia con la que había montado.Las riendas siendo tomadas y las monturas siendo llevadas hacia los establos.Los hombres preparándose para embarcar con pasos apresurados.

Con ligeros movimientos y gestos acomodo sus ropajes y se aseguro de que el tomo seguía en su lugar. No detuvo sus pasos en ningún momento ,acercándose a las embarcaciones que había ordenado preparar y que por la calma de los capitanes que esperaban junto al puente sabia que ya estaban listas para partir.

Sabiendo cual seria el navío en el que la reina embarcaría,pues tenia sus naves preferentes que siempre tomaba si le daban la ocasión,los otros dos barcos comenzaron a elevar anclas y a cerrar el puente.

-No mencionaron el clima en la misiva.Lo que significa que no debemos preocuparnos por ello,si realmente fuese a darnos problemas lo hubiesen comunicado. Nuestra labor es cazarlos,al poder ser antes de que lleguen a la costa. Realmente no importa quien de los dos hunda a quien,vivos o muertos no podemos dejarles pisar tierra firme.

Subio por el puente,no sin antes corresponder con una leve inclinación a la reverencia que el capitán había echo al dejarla pasar delante de el ,saludando así al hombre. Sonriendole a su paso y siendo seguida por el mismo al tiempo que su voz se elevaba con las ordenes para partir de forma inmediata.Eran ellos quienes encabezarían la formación de la pequeña flota que estaba por partir.

-Os dejo la navegación a vosotros dos. Nowell informame cuando el enemigo este a la vista o si tenemos algún imprevisto en nuestro viaje.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Mar Ago 23, 2016 3:52 am

Tras subir al barco, que para él era algo completamente natural, se presentó nuevamente con el capitán mientras la reina aclaraba que les dejaría el resto a ellos dos. Nowell asintió con tranquilidad, seguro de que podrían hacer las cosas bien, y se dirigió sin pedir permiso al mástil mayor. Claramente él no pensaba ayudar en la parte inferior del barco pues su punto fuera era estar en las alturas y la realidad era que le interesaba volver a poner sus ojos al máximo de esfuerzo para probar si algo había cambiado o mejorado.
Él no solía prestar demasiada atención a que tan buena era su vista, de hecho, había sido en su adolescencia que se percató de que sus ojos podían ver más que el promedio. De pequeño no le había prestado atención pero cuando podía distinguir perfectamente cosas lejanas que otros no podían fue cuando entendió que sus ojos eran diferentes. Tal vez su sangre mezclada tuviera algo de felino o de ave; nunca sabría la repuesta. Sin embargo, con tal punto a favor, se preocupaba un poco por el bien de su visión y sabía que los momentos de estrés o leer con poca luz podían afectarlo. Si sus ojos de dañaba, la mitad de su utilidad estaba en el tacho.
Con aquel pensamiento un tanto amargo en la cabeza subió hasta el mirador dispuesto por encima de la vela mayor que estaba desplegada, y se acomodó en aquel lugar con la maña de la costumbre. Una vez allí pudo ver cómo los hombres terminaban de hacer los nudos más complejos en las cuerdas antes de que las amarras fueran soltadas, las anclas levadas y gracias al viento y la corriente el barco comenzase a moverse.
Si sus cálculos no eran incorrectos, tardarían unos treinta minutos en llegar hasta el punto de encuentro con las naves con la velocidad del viento que los llevaba. Aún así, si tomaban la veta de corriente de agua que pasaba perpendicular a esa isla, podían salir disparados con mayor velocidad hacia la dirección buscada. Tendrían que hacer un rodeo, pero eso los adelantaría un poco a la ruta de los enemigos.
El barco, dirigido con firmeza ante las órdenes del capitán, fue llevado sin problema por los caminos más rápidos que el mar tenía dibujado entre las olas. Los sonidos familiares, las órdenes que conocía y el aroma del mar abierto cambiaron el humor del Consejero y le recordaron los motivos por los que estaba allí. Se llevó una de sus manos enguantadas al tomo que colgaba a su espalda y mantuvo la mirada atenta hacia adelante, colocándose las gafas de vidrio para cuidar sus ojos.
Pasó mucho menos de veinte minutos antes d que le pudiera divisar a las formaciones que buscaban a los lejos. Informó sobre su presencia inclinándose fuera del mirador y gritando para que el capitán lo oyera. Tras eso bajó rápidamente por el mástil hasta llegar a cubierta y buscó a Yuuko con pasos rápidos, con el conocimiento de quien había pisado muchas veces tablas como esas. Al encontrarla se quitó las gafas y la observó con seriedad pero, al mismo tiempo, con una sonrisa pintada en el rostro.

—Diez minutos para alcanzarlos si seguimos esta ruta —informó con tranquilidad y, sin espera órdenes, se giró para volver a un lado del capitán y revisar desde su posición privilegiada si algo iba mal.

El líder de la embarcación siquiera se quejó cuando el joven se detuvo a su lado. Al parecer entendían que podían confiar en los ojos de Nowell en un momento así.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Miér Sep 07, 2016 1:18 pm

Caminar por la cubierta del barco era tan natural como hacerlo en tierra firme,al menos para la gran mayoría de habitantes del país. Las tablas de madera crujiendo bajo sus pies,el viento impredecible ayudandoles a avanzar o dificultándoles el camino,el sutil balanceo que la mar provocaba en el vehículo en el que se encontraban... Hacia falta un gran temporal,un buen obstáculo en el camino para que algo de eso les afectase o siquiera fuesen simplemente conscientes de la diferencia entre la superficie del barco y la tierra firme de las isla. Las costumbres son poderosas y nos hacen obviar ciertas cosas... Pero precisamente era por dicho motivo que aun con el barco en movimiento,alejándose el mismo del puerto,desplegando las velas para comenzar a moverse a cierta velocidad... Aun así la mujer era capaz de moverse por el mismo con la misma elegancia y seguridad que lo hacia cuando caminaba por los pasillos de su propio palacio.

Mientras Nowell se quedaba en cubierta,algo de lo que no le cabía la menor duda aun sin preguntar ni ordenarselo, ella se encaminaba hacia el interior de la construcción flotante,hasta llegar al camarote que le correspondía al capitán e introducirse en el mismo sin pedir permiso alguno. Nadie iba a detenerla y no merecía la pena perder el tiempo preguntando algo cuya respuesta conocía de antemano.Con movimientos suaves y silenciosos abrió la puerta de la pequeña recamara y entro en la misma,cerrando la entrada tras de si. Se acerco hasta el escritorio y tomo asiento en la silla que correspondía al mismo.Acomodando las telas de su ropa,cruzando sus piernas con elegancia y naturalidad ,dejando el tomo acomodado sobre su regazo. Tal y como esperaba el mapa de las islas se encontraba desplegado sobre la superficie de la mesa,con las herramientas de cartografía dispersas sobre el papel.En los bordes del mismo para que no se plegase sobre si mismo. Se apreciaban algunas notaciones echas con tinta en los bordes del mapa,pero nada que molestase o dificultase la lectura del mismo.

Quería revisar el mismo una ultima vez,para calcular a ojo la trayectoria tomada por el enemigo,para tener en cuenta las medidas y precauciones a ser tomadas si las embarcaciones rivales se encontraban demasiado cerca de tierra firme. Para ver si podían aprovechar la naturaleza misma a su favor.Delineo con su la punta de sus dedos tanto la ruta tomada por ellos tanto la que estaba siendo tomada por el enemigo,con sus rojizos ojos llenos de seriedad clavados en el papel.

Contemplo el dibujo durante minutos,en soledad,en silencio.Incluso cuando nunca había sido necesario pues hacia años que había memorizado todo aquello que completaba sus tierras. Sabiendo que aun no habían alcanzado su destino pero siendo consciente al mismo tiempo de que nada quedaba por hacer en dicho lugar abandono el camarote para  volver una vez mas a cubierta.

Su figura destacaba,por sus ropajes nada relacionados con la vestimenta del resto de tripulantes,por ser una de las pocas figuras que permanecía quieta mientras las demás se movían con mas o menos prisa por la cubierta.Con sus manos siempre ocupadas.

Permaneció quieta en el lugar,hasta que la figura de Nowell resaltando entre el resto de soldados se acerco a ella,para informar del tiempo que había estimado que tardarían en hacer contacto con el enemigo. Diez minutos...

Se acerco a Nowell y al capitán,quedando la mujer junto a ambos.Sus dedos acariciando la tela que rodeaba al tomo que colgaba de su cintura.

-Usa esos ojazos que tienes.Cinco minutos antes de alcanzarlos necesito saber el estado de los tres barcos enemigos. Si realmente se están atacando entre ellos puede que nos convenga esperar,a que se debiliten al menos. Tenemos que ser prudentes e inteligentes,no dejarnos llevar por el pánico y las prisas. Aun si están cerca de la isla tenemos tiempo,la distancia... puede confundirnos... Lo entiendes,verdad?

La mujer quería saber todo lo que pudiera del enemigo,estando lo suficientemente cerca para poder con un ultimo esfuerzo alcanzarlos antes de que fuese tarde,lo suficientemente lejos para darse el lujo de esperar sin correr riesgos. No iba a lanzarse a lo desconocido pudiendo tener información precisa,información que les permitiese minimizar los daños. Y los ojos del branded podían darle dicha información.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 15, 2016 9:59 pm

Nowell no debió pensar demasiado respecto a la orden de su majestad, él simplemente iba a acatar. No es que lo hiciera ciegamente, no seguía todas las palabras de la reina sin pensar, simplemente confiaba en el juicio de la mujer y sabía que ella podía manejarse bien en ese tipo de situaciones. Además, hacer de vigía era su mejor cualidad por sus ojos y sus conocimientos, sin contar que prefería estar fuera en la cubierta que dentro del barco.
Apenas la orden fue dada él salió corriendo hacia afuera. Sabía que el tiempo apremiaba porque no quedaba más que unos minutos antes de llegar al lugar donde el ataque se llevaría a cabo y necesitaban tener la situación evaluada con más detalle ahora que se encontraban más cerca del sitio. Se apresuró, una vez fuera y con la brisa del mar golpeándole el rostro, a correr hacia uno de los mástiles más altos y comenzó a subir con agilidad, usando las cuerdas, las pocas velas enrolladas y cada espacio que le convenía para ascender con rapidez. Ese barco ya le era familiar, el grosor de las maderas, las placas de metal, sabía dónde estaba cada cosa importante y podía usar ese conocimiento a su favor con toda naturalidad. Los años de pirata no habían sido en vano.
Cuando llegó a la plataforma más alta, ocupada en parte por un marinero, se sentó allí sin prestar atención a su acompañante y se colocó las gafas para que el viento no le molestara. Entonces enfocó sus ojos a lo lejos, observó el estado de los tres barcos y sus ubicaciones. Saber cuál era de cada una de las facciones enfrentadas no fue difícil por las banderas pero el estado era extraño: por un lado el barco de Durban, con el rumbo un tanto desviado para la dirección que tenían, seguían presionando a un barco con la bandera pirata que tenía gran parte de la proa destrozada y un agujero a uno de los lados del casco de madera; pronto se hundiría. Sin embargo, a esas dos fuerzas se sumaba una tercera que era el barco dirigido por los emergidos que estaba en mejores condiciones y cambiaba su rumbo para enfrentar a los barcos que estaban peleando mientras la velocidad aumentaba por tener el viento a favor; parecía ir a embestirlos.
Esas eran malas noticias. La única buena noticia era que del segundo barco de emergidos no había ni señales pero en mar estaba plagado de tablas de maderas y algunos cadáveres que flotaban. Por el estado de los barcos Nowell supuso que los responsables del hundimiento fueron los piratas. Por una vez habían hecho algo decente.
Nowell calculó el tiempo, supuso que debía faltar poco para llegar a la zona de conflicto y volvió a bajar pero con mayor fluidez. Se tiró desde su último apoye al suelo y rápidamente fue a encuentro de la reina a quien le dio su informe obviando las formalidades para no perder tiempo. Tenían una embarcación en peligro.

—Sus órdenes, majestad —le pidió al final, irguiendo la postura inclinada que había mantenido y quitándose del rostro las gafas para verla sin molestias de por medio.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Dom Oct 23, 2016 5:42 pm

No necesito palabras de Nowell para saber con total seguridad que su orden seria cumplida. Después de todo el otro había cumplido con todos los trabajos durante esos dos últimos años,mostrandole lealtad absoluta .El verlo moverse nada mas escuchar sus palabras significaba que esta vez también cumpliría,que no había motivos para preocuparse por ello.

La mujer se encamino a la barandilla del barco,apoyándose en la misma  e inclinando el cuerpo ligeramente hacia adelante. No tendría tan buena vista como su consejero y aunque estaba segura de que aquellos pocos centímetros no le acercarían mas a su objetivo ni le darían mejor visión no pudo evitar acercarse un poco. Las siluetas de los barcos eran visibles,cada vez de mayor tamaño pero sin permitirle a la mujer visualizar los detalles a aquella distancia y sin ningún objeto para ello. Aun así sabia que estaban cerca si no no hubiese sido capaz de apreciarlos,ni de percatarse de aquello que faltaba.

Según los informes recibidos y las ordenes entregadas debían ser las siluetas de cuatro barcos lo que la mujer vislumbraba ,pero solo se vislumbraba la silueta de tres de ellos.De eso no había ninguna duda.Y aquello podrían significar tanto buenas noticias,si el barco faltante fuese uno de los enemigos,o malas noticias si el barco hundido fuese el de sus tropas o si uno de los enemigos hubiese conseguido huir ,significando aquello que le habían perdido la vista.

No tardo en descubrir cual de dichas situaciones era,cuando Nowell volvió a su lado y le informo de la posición y estado de los tres navíos que seguían en pie. El de los piratas a punto de caer,el suyo intacto siendo el objetivo de los emergidos. Tenían que evitar esa ultima situación. La información era suficiente para ella. Precisa,perfecta.  Sabia lo que tenia que hacer.

-De acuerdo. Olvidar a los piratas por el momento,debemos impedir que los emergidos ataquen a los nuestros. Quiero a todos los magos de fuego atacando al barco enemigo,quemadlo hasta los cimientos,hacerlo cenizas. Apuntar primero a las velas para retrasar su marcha y después al lateral. No ataquéis la zona mas próxima a nuestro propio navío,no quiero correr el riesgo de que el fuego se expanda.Si veis que cabe esa posibilidad detener vuestros ataques.

La mujer se había girado sobre su propio eje,dejando a sus espaldas la vista de los barcos que estaban a punto de alcanzar.Pegando un pisotón al suelo que hizo retumbar levemente la madera bajo sus pies y capto la atención de sus hombres que detuvieron sus acciones para prestar atención a su reina. Su voz salio firme,segura,y en aquel tono elevado que pretendía que llegase a todos,y aun si no lo hacia el capitán se encargaría de repetir sus ordenes a gritos.

-Aquellos que tengan tomos de rayo quiero que estáis atentos al agua y ataquéis a la misma cada vez que un enemigo acabe en la misma.No tenemos datos suficientes de los emergidos como para saber si saben nadar,se hundirán o que pasara con ellos una vez caigan al agua.Podemos suponer que aquellos con armaduras pesadas se hundirán con el peso ,pero no vamos a arriesgarnos. Repito,estar atentos al agua y tener cuidado, cabe la posibilidad de que alguno de nuestros hombres caigan al agua y no quiero perder a nadie. Si veis que alguien cae deteneros y gritar.

El agua era un buen conductor de electricidad,de aquella energía producida por los rayos,por la magia que invocaba a los mismos. Y estaba segura de que los suyos lo sabían,al igual que sabían que no tenían la necesidad de apuntar y que debían de estar atentos a que había en el agua.Los piratas que ya estaban en la misma con su barco medio hundido seguramente recibirían el ataque,morirían,al igual que los peces que en esos momentos vagaban por la zona.Aunque esperaba que le revuelo de la superficie los hubiese espantando a la mayoría, aun así habría daños colaterales en la fauna marina. Pero era el método mas eficaz y mas rápido con el que contaban en esos instantes.

Desvió su mirada al capitán,cercano a ella una vez mas

-Capitán quiero que nos acerque lo máximo posible al barco de los emergidos,pero sin la posibilidad de que nuestro propio fuego nos alcance. Todos aquellos que aun no tengan ordenes aprovechar dicha cercanía para atacar .Aquellos que solo sean capaces de atacar cuerpo a cuerpo os quiero en espera,para ayudar a los hombres caídos tanto de nuestros barcos como de nuestros aliados, o bien preparados para abordar el barco emergido si veis que dichos seres están preparándose para abordar el nuestro. No les dejéis ,abordarles,acabar con ellos,y volver inmediatamente.

Volvió a girarse,los barcos estaban mucho mas cerca,era hora de dividir las propias fuerzas que habían llevado y comenzar con su plan

-Quiero que las ordenes sean transmitidas palabra por palabra a los dos barcos que nos acompañan. Recordarles que entre los tres debemos rodear al barco emergido para que no tena ninguna ruta de escape.Pero que no se acerquen demasiado por el fuego. Y no hará falta recordaros que quiero a un mago en cada esfera ígnea que apunte al enemigo. Si veis que los piratas consiguen sobrevivir e intenta escapar acabar con ellos como creáis oportuno. No demostréis piedad,todos ellos son monstruos a pesar de tener distintos rostros.

Hizo una leve pausa en el que el silencio se instauro en la cubierta,ni un murmullo ni un suspiro,ni una duda... la determinación tanto en los ojos rojos de su majestad como en la mirada de sus hombres,tanto los que eran magos como los que no lo eran. Después de todo se les había asignado una función a todos y cada uno de ellos.

-Entendido?

Un grito unisono demostrando su conformidad,demostrando que ya estaban preparados para la acción. La mujer llevo su mano a su tomo,sujetando el mismo aunque aun sin sacarlo de su lugar,aun sujeto a su cintura

-Adelante!

El silencio se rompió y el sonido natural del barco volvió a imponerse.Gritos,murmullos,pasos acelerados y movimiento por todas partes.

-Capitan concéntrense únicamente en ponerle rumbo al barco y dirigir a los hombres que sean necesarios. Nowell tu conmigo

Desvió la mirada hacia su consejero de ojos verdes y le sonrió con cierta diversión a pesar de la situación. La seriedad era necesaria ,pero no debía de ser confundida con el pesimismo ni la fatalidad. Debía ser la piedra angular de sus hombres, manterles firmes y llenos de esperanza fuese cual fuese la situación. Empezando con aquellos mas cercanos a ella

-Algo que me quieras decir? Sabes que valoro mucho tu opinión.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Dom Nov 13, 2016 4:07 pm

Con las órdenes dadas, los hombres se pusieron a trabajar y gritaron las órdenes entre ellos palabra por palabra, sin saltarse absolutamente nada. Pronto comunicarían todo a los barcos aledaños y el ataque se llevaría a cabo con coordinación. Los hombres y mujeres que tenían trabajando en la milicia eran personas entrenadas que no temían al momento de luchar, que participaban allí para defender sus tierras y eran fieros como ninguno. Nowell estaba confiado allí y creía que tendrían la victoria. Sin embargo, había muchas cosas en su contra.
Descuidarse podía hacer que un ataque de los piratas les generara muchas bajas, atacar sin ton ni sol dejaría unos cuantos heridos y era probable que la voz de alto llegara demasiado tarde para algunos. El Consejero observó el movimiento de la cubierta y vio un poco más allá, donde estaba la embarcación pirata en una situación precaria y complicada. Esos hombres de seguro harían algo ruin.
Cuando notó la mirada de su reina en él giró la cabeza para verla. Ella se notaba divertida y el consejero un tanto serio. Relajó sus gestos al notar su rostro tenso y le dirigió una sonrisa lo más tranquila que pudo.

—Creo que la voz de alto llegará tarde, perderemos a algunos de los nuestros si caen al agua —le dijo en un tono monocorde pero bajo para que sólo ella lo escuchara—. En otro punto: ¿qué prefieres que haga? Puedo luchar a tu lado, lo que me dejaría más tranquilo, pero si lo deseas puedo tomar posición en otro barco.

La realidad es que Nowell quería quedarse allí y se el escudo de Yuuko, pero sabía que si la mujer tenía otros planes no hablaría en su contra. Ella tenía otra perspectiva de ataque y él, de alguna forma que aún no entendía, la comprendía de forma instintiva. Era por eso que si deseaba que se separaran no chistaría, confiaba en ella.
Aún así, deseaba saber sus intenciones antes de hacer un movimiento, antes de hacer alguna cosa egoísta como no defender un barco por cuidarla a ella. Sabía que permitir eso estaba mal, pero sin Yuuko allí él no tendría nada que hacer y la realidad era que la apreciaba demasiado como para permitir que algo malo le pasara.
Si ardía el mundo pero ella se salvaba, por Nowell estaba bien. Bueno, tal vez le gustaría que algunas personas más se salvaran, pero al idea se entendía.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Mar Nov 15, 2016 4:03 pm

Las palabras ajenas no le eran nuevas,no era algo que no hubiese tenido en cuenta de antemano. Era peligroso,pero el no actuar de forma inmediata lo era mas. Aun les faltaba información sobre los emergidos para conocer el actuar de los mismos en ese tipo de situaciones,no quería darles la oportunidad de ganar terreno y moverse. Quería acabar con ellos,pillarles lo antes posible para poder tener un mínimo de factor sorpresa. Lo mismo ocurría con los piratas que aun quedaban,no quería darles la oportunidad de pensar en alguna alternativa. Habia comprobado en carne propia que los planes de los bucaneros no eran muy inteligentes,menos en situaciones de presión donde se sentía acorralados. No eran inteligentes... pero si peligrosos,porque la mayor parte del tiempo dichos planes consistían en arrasar con todo lo que se les pusiera por delante. Una estrategia suicida que podía ocasionar mucho daño.

Por eso la reina quería acabar con las opciones de los enemigos,tanto vivos como muertos,lo antes posible. Y las ordenes dadas eran el único modo que veía de hacerlo, de llevar a cabo sus intenciones de manera efectiva. Tenia sus riesgos,peligros que su consejero no había tardado en ver,que demostraban lo conciencia que estaba con la causa y como se había expandido su visión del mundo con el paso de los años.

-Lo se...

Murmuro ella también en tono de voz igual de bajo que con el que le hablaban. La idea,la opción de que sus hombres pudiesen caer le era cuento menos desagradable,dolorosa. Pero la idea de ir a una batalla,a la guerra, pensando que en la misma no habría ni una baja era ingenua.Inocente. Estúpida. Tenían que afrontar la realidad para poder hacerle frente. Ademas...

-Pero confió en ellos... En que tendrán cuidado de no caer,y en que prestaran atención al agua en todo momento para detenerse al ver un compañero caer.Aun sin la voz de alto aun no llega a sus oídos...

Sus hombres eran centrados,ponían en su labor una gran concentración y atención que eran requeridas a la hora de usar sus poderes. Confiaba en ellos en ese aspecto. Ademas la magia también requería tiempo,para poder conjurar,tiempo que con la practica se había reducido casi a la nada.Pero aun así era una preparación necesaria. Y esperaba que ese pequeño lapso de preparación actuase también en cierta manera como seguro para sus hombres... Pero sobretodo confiaba en que la experiencia en el mar no les hiciese caer.

Sonrió ante las palabras de su consejero. Creía que no era necesario asignarle una tarea a el. Después de todo si no le había dado ordenes especificas a su persona era porque no eran requeridas,porque su tarea en esos momentos era la de siempre.La de permanecer a su lado.

-Me quedo mas tranquila si te quedas a mi lado... Cuanto te dejo libre tiendes a dejarte herir de manera imprudente...

Llevo su mano a la cadera.La punta de sus dedos acariciaron con cuidado el libro que colgaba de ella antes de agarrarlo como correspondía y tomarlo en sus manos. Estaban demasiado cerca como para permanecer desarmados.

-Yo en tu lugar iría sacando tu tomo y abriéndolo...puede que dentro de poco no podremos permitirnos el lujo de perder el tiempo en tales acciones...
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Jue Dic 15, 2016 8:02 pm

Nowell esperaba que realmente los hombres fueran lo suficientemente rápidos para poder hacer todo lo que la soberana esperaba y así evitar muertes innecesarias. Sospechaba que alguna baja o herido iban a tener por la misma magia que utilizarían, pero esperaba que fueran la menor cantidad posible. Eran todos buenos soldados y entrenados, no merecían terminar fritos en el agua por un ataque del mismo bando al que pertenecían. Los honores de la muerte de esos hombres debían ser más altos.
Decidió confiar en ellos y en la soberana para no llenarse de preocupaciones por lo que asintió una vez estando de acuerdo con ella. No tenía sentido, de todas formas, estar preocupado por ello cuando tenían cosas más importantes de las cuales ocuparse como el hecho de que tenían dos frentes enemigos a los que enfrentarse en una unidad movil que debía liderar otras más. Estaban en una situación complicada pero no era la peor que habían pasado. Lo bueno era que si lograban bajar a los enemigos atacando desde la distancia tendrían las de ganar, el resto sería recuperar objetos y personas, atrapar piratas y dejar que los emergidos se descompusieran en el agua salada. Capaz algún animal grande quisiera comérselo.
El muchacho puso sus ojos en blanco y resopló al escuchar la razón por la que la reina lo quería a su lado. ¿Él? ¿Lastimarse? Eso siempre, e incluso estando a su lado podía pasar que saliera herido, lo haría si era por protegerla. Con un suspiro sacó el tomo de magia y lo abrió permitiendo que las páginas pasaran solas hasta dejar el hechizo frente a él.

—Si, señora —asintió al final elevando la mirada justo al momento en que la primera oleada de ataques iba directamente a los barcos enemigos.

El agua se erizó y las olas estallaron al sentir la magia vibrando en el aire.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Lun Dic 26, 2016 6:51 pm

Los primeros ataques en ser lanzado fueron aquellos que conjuraban el fuego,a voluntad y con la forma o bien del tomo o del mago que con maestría lo manipulaba. El enemigo aun estaba concentrado en luchar con aquello que tenia enfrente, ignorando premeditadamente los barcos que acababan de acercarse a ellos,o puede que aun sin percatarse de los refuerzos del ejercito que habían llegado. Por ello las llamaras dirigidas a las velas de los barcos de los emergidos,tanto provenientes del navío en el que la monarca se hallaba como de los que le habían acompañado hasta allí y ahora le ayudaban a rodear a los enemigos. Caídos o no.

Los emergidos aun no saltaban al mar por lo tanto los ataques de usando tomos de trueno no habían sido conjurados,mas si lo habían sido aquellos que usaban el viento como elemento principal. Ya fuese para alejar el fuego que se extendía por las velas y se acercaba peligrosamente a los barcos adyacentes del ejercito,o para avivar las llamas lanzadas por sus compañeros.

Algunos emergido siguieron impasibles ante el ataque, algunos sin inmutarse ante el mismo y centrando toda su atención en los piratas caídos y en los soldados de Durban que habían acudido a ellos primeros. Otros sin embargo se habían acercado a las ardientes velas con algo pareció a la curiosidad,observando las mismas o bien intentando acercarse a ellas con la esperanza de conseguir apagarlas. Otros sin embargo reaccionaron con violencia,dejando de lado todo lo que hacían para centrar por primera vez su atención en sus nuevos atacantes. Retirando su atención de los piratas,algo que los pocos náufragos que se habían percatado de ello aprovecharon para intentar de huir de allí. Nadando la larga distancia que les separaba de tierra firme.

En cuanto se percataron de la actitud de ambos enemigos sus hombres ,siempre atentos,tomaron posiciones ,cada uno con la tarea encomendada o aquella que mas le convenía. Los magos comenzaron a lanzar,con cierta precaución, sus ataques surgidos con el tomo de trueno al mar, usando la fuerza mínima para ello,con el único fin de que los piratas desistiesen la idea de nadar. Aun isa ,el agua maximizo dicho efecto y la gran mayoría de ellos sufro graves secuelas ,por no hablar de aquellos que ras el ataque ni se movía, dejando sus cuerpo prácticamente inertes acompañados por los pocos desafortunados peces que vagaban por el lugar y habían sufrido también las secuelas del ataque. Flotando sobre sin vida sobre las aguas. Podía haber sido pero si los animales acuáticos no se hubieran alejado ante tanto movimiento en sus aguas.

Al mismo tiempo,de manera simultanea, los emergidos que se habían percatado de la presencia de los nuevos navíos y que habían reaccionado con violencia al percatarse de que las velas de sus buques estaban prácticamente calcinadas a dichas alturas,las llamas a punto de llegar a la cubierta. Se preparaban para el abordaje.Y de la misma manera los arqueros del ejercito se cercaban,quedando en la barandilla del barco junto a los magos,tensando los arcos y disparando a los emergidos antes de que los mismos pudiesen abandonar sus propios barcos. Solo uno salio ileso de tal ataque fallando las flechas dirigidas a el, y consiguió acercarse a la cubierta de su barco .Al ver las intenciones del ser uno de los espadachines de la reina que hasta ese momento permanecía a la espera de su oportunidad de ataque tomo una de las cuerdas que colgaban de los mástiles,con la intención de abordar el barco ajeno y detener al ser en un movimiento si bien valiente muy poco inteligente. La mujer atenta a todo a su alrededor y sucediendo eso en sus cercanías lo detuvo mientras dirigía su mano a su propio libro.

-ALTO!

Grito deteniendo los movimientos de su hombre ,al tiempo que sus labios seguían en movimiento para conjurar en un murmullo aquella oscuridad que salia del fondo de su ser y al que llamaba magia. Las letras impresas sobre el papel comenzaron a moverse hasta la mano sobre el tomo,siendo absorbidas por la misma,el emergido había tomado una cuerda y había saltado de su barco a aquel en el que la reina se encontraba deseando abordar el mismo. Y la mujer espero y elevo su mano de la pagina ahora vacía en dirección al ser,y espero que estuviese lo suficientemente cerca que dirigir aquella bola de energía oscura al emergido. Impactando de lleno en el gracias a la cercanía ,derribando al emergido de su cuerpo y cayendo al mismo al mar. El brillo propio de la electricidad de la que eran formados los truenos fue perceptible durante una fracción de segundos poco después.

La mujer se giro y poso una mano en el hombro de aquel espadachín cuya acción había sido frustrada por su grito. Le sonrió suavemente.

- No confundamos la valentía y determinación con la imprudencia e insensatez. Cada cosa a su momento,no te impacientes y espera el tuyo...
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Vie Dic 30, 2016 5:50 pm

Nowell observó sorprendido cómo todo se desarrollaba. Casi parecía que los soldados eran máquinas de precisión al momento de hacer sus cosas y una parte oscura de él estaba seguro de que pronto algo iría horriblemente mal. De hecho, lo esperaba, lo esperaba con la certeza de que ocurriría porque la mayoría de las personas son idiotas y en algún momento pierden de vista al líder o al objetivo. Esperaba que la armada le sacara esa idea de la cabeza pero no podía estar muy seguro de que algo así iba a ocurrir.
Siguió observando todo, con su tomo en una mano por si era necesario hacer algo y se fijó en buscar los puntos frágiles de los barcos más allá, usando la capacidad de sus ojos para poder ver lo que ocurría en las junturas. Las velas estaban siendo consumidas por completo y los mástiles ya estaban casi calcinados, con un sólo empujón los podrían tirar y usarlos de puentes los unos con los otros. Lo mejor sería tirar el de los piratas sobre los emergidos para que ellos hicieran gran parte del trabajo. Eso sería realmente perfecto.
Un movimiento a su lado le llamó la atención y volvió la mirada justo copara ver como la reina se deshacía de uno de los seres que veían a atacarlos. Nowell sonrió de lado, como esperaba de su maestra de artes oscuras, no podía evitar pensar que había sido una buena idea que ella lo entrenara aunque en el "contrato" para eso él debió aceptar protegerla de todo daño físico mientras pudiera e incluso protegerla de ella misma pues la mujer era bastante temeraria.
Soltó un silbido de sorpresa y sonrió.

—Yo creo que me has traído aquí como apoyo moral, mira que ni necesitas que te cuiden —bromeó adelantándose un paso y decidiendo un punto de quiebre en un barco.

Alzó una mano y la magia se formó mucho más allá de su alcance, donde sus ojos estaban mirando, y con la forma de una esfera la energía cayó sobre el borde del barco de los emergidos partiendo la base y haciendo que unos cuantos de ellos cayeran al mar.
Volvió la mirada a la reina con tranquilidad, demasiada para la situación.

—Como se espera de mi maestra, ¿verdad? —concluyó.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Jue Ene 12, 2017 4:48 pm

Desvió su atención de su entorno unos instantes para enfocar la misma en Nowell, permitiéndose aquello al confiar en los suyos.Al saber que las instrucciones dadas,que el trabajo encomendado,estaba saliendo tal y como se había previsto.Al quedar demostrado por los eventos recientes que podía confiar en aquellos bajo su mando,en poder permitirse por ello unos instantes de distracción. Por mas que no le gustase distraerse podía hacerlo,y en parte algo le obligaba a ello.Algo que le hizo dedicarle una sonrisa burlona al consejero a su lado.

-No te e traído como apoyo moral. Eso seria todo un desperdicio de tus cualidades no... Te he traído para que aprendas,para que ambos aprendamos algo mas de estos seres. Solo con observar ya se aprende... Pero sobretodo te he traído porque tu así me lo pediste la ultima vez. No hago mas que cumplir humildemente el deseo de mi consejero...

Porque podría ser cierto que desde que habían entrado en conflicto con el enemigo las acciones de Nowell hubiesen sido entre escasas y nulas.Pero no por ello su único propósito había sido el permanecer al lado de su reina. Después de todo su visión había servido para prepararse para el encuentro con algo mas de anticipación. Y después de todo la reina tampoco estaba siendo muy activa en lo que a la batalla se refería,su magia no volaba de un largar hacia otro. Se limitaba a observar,con la esperanza de controlarlo todo de aquella manera. Con la intención de saber si alguna de sus ordenes debía ser cambiada en el transcurso de los acontecimientos, para saber cuando era necesario entrar en acción y hacerlo con rapidez. No... el estar parados no significaba que no hicieran nada,significaba que su tarea era distinta a la de los soldados que luchaban en primer y segunda linea de batalla. Que tenia otro propósito y que aun no era tiempo de cumplir el mismo.

-Ademas... cuanto menos necesite que me cuiden menos preocupación hay sobre los hombres de los míos. Reciben mas paz y libertad al no estar pendiente de todas las acciones de su líder, al saber que no se les necesita durante todas las horas del día... una distracción menos en batalla,lo que implica menos peligro... Y también... un líder debe de ser un ejemplo ,el apoyo moral de los suyos,y que clase de apoyo seria si no tuviese la fuerza para serlo?

La monarca no sabia si poder considerarse fuerte a si misma,pues ya había pecado una vez de orgullo y prepotencia y no deseaba arriesgarse a pecar otra vez de ello. Si tenia un concepto demasiado elevado de sus habilidades era mas probable que dicho concepto se alejase de la realidad, que la confianza y orgullo fuesen mayores en ella y que aquello la obligase a cometer algún error. Y aun así a pesar de no saber si definirse a si misma como fuerte o no sabia con total seguridad que no era débil. Porque había luchado por no serlo. Porque era algo que por su propio bien por el de sus islas y por el de su pueblo no podía permitirse.

Y al mismo tiempo que sabia que ella no era débil también sabia que su consejero no lo era. Y lo mismo quedo demostrado. Demostró que estaba atento a todo lo que ocurría a su alrededor y que precisamente era esa atención la que le llevaba a actuar de la manera que creía oportuna,aprovechando una debilidad lejana en la estructura del transporte ajeno. Destruyendo parte del mismo con un dominio impecable de las artes en las que ella sabia que no tenia mucha confianza. 

Sonrió con ternura al ver como el ataque impactaba.Al ver a los emergidos caer al mar y los truenos que se precipitaron al agua tras los seres caídos a la misma.

-Aun tienes un largo camino que recorrer... pero no por tu magia no... la controlas mejor de lo que tu mismo crees... El camino que debes recorrer ahora es con ti mismo. Tu falta seguridad,confianza en tus habilidades porque las mismas son nuevas para ti. Nuevo,raro,extraño... no las crees propias cuando ya son parte de ti... tienes mas poder y control del que tu mismo crees... Y ese es el problema,que no lo crees... Pero dejando eso de lado...

Volvió a desviar sus ojos rojos del barco rival,donde se posaron para seguir los movimientos de Nowell,para posarse en la propia persona. Y volver una vez mas a sonreirle con cierta burla. Y también con cierta burla,gracia, fueron pronunciadas sus palabras. 

-Se te da mejor esto de permanecer en segunda fila y a la espera del momento adecuado. Así por lo menos no te dejas llevar por tus impulsos e imprudencia... Un par de visitas menos a la enfermería no te vendrían nada mal...
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Invitado el Sáb Ene 28, 2017 3:14 pm

Nowell soltó una risa suave y muy por lo bajo cuando ella le respondió, era cierto: él se lo había pedido. Aún así, la forma en que Yuuko manejaba a las tropas y a su magia era algo increíble que le hacía creer que su tarea como "guardián" no sería cumplida si ella podía hacer todo sola. Sin embargo, y eso siempre lo reconocería, era sorprendente como una mujer tan joven podría manejar a sus hombres sin dudar. A veces creía que ella sería una excelente líder del ejército incluso si no fuera la soberana.

Lo bueno era que su tarea esa vez era observar y aprender, ayudar desde la lejanía, adelantarse a algunos cambios para favorecerlos. Aprender, aprender, aprender. Le faltaba tanto para aprender y al mismo tiempo era tan impaciente que siempre que debía hacerlo indudablemente se descalificaba para la tarea. Siempre dudaba de él y las tonterías acumuladas que había cometido le pasaba en la consciencia todo el tiempo, le recordaban que podía ser un inútil en muchos aspectos.

En lo que debía dar toda la razón a la mujer era que ella no resultaba ser un motivo de preocupación para los demás y los soldados podían desenvolverse con tranquilidad. Era un alivio para ellos e incluso Nowell se sentía tranquilo, a pesar de que igualmente quería acompañarla en lo que pudiera. Quería poder ayudar y allí estaba, con resultados simples, viendo toda la situación con la necesidad de ir a arreglar algunas cosas él mismo, con la sangre hirviendo por algo de acción y el recuerdo de que no debía dejar el lado de su majestad.

Las palabras de Yuuko tras su ataque hicieron que volviera los ojos a ella y asintiera con seriedad. Era, básicamente, lo que sentía respecto a la magia que muchas veces lo ponía incómodo, que le susurraba al oído ideas extrañas y que hubiera preferido no tener pero que había decidido aceptar para devolverle a la mujer todo lo que había hecho por él. Lo admitía, se había aferrado a ella porque no tenía nada más que un recuerdo que lo mantenía en pie, intentaba hacer todo lo posible por cumplir con lo espero y aún así seguía fallando en lo más básico: recorrer el camino consigo mismo. No se conocía, no sabía cómo reaccionar y recién hacía muy poco tiempo estaba entendiendo que podía decidir muchas cosas por su cuenta.

Estaba poniendo lo que podía de su parte pero sentía que no era suficiente. Cuando sus ojos se encontraron él resopló.

—¡Pero si los médicos ya me adoran! —ironizó con gracia, subiendo los hombros—. Eso o quieren deshacerse de mi por ser un pésimo paciente.

Y eso era cierto, después de todo solía escaparse y saltarse el descanso que le ponían encima porque era demasiado inquieto. Yuuko lo regañaba por eso con muchas razones y él siempre, siempre, terminaba encontrando la forma de al menos sentarse tras su escritorio y hacer sus tareas como fuera.

—¿Estás segura de que no quieres que vaya allá y haga un poco de caos para terminar más rápido y distraer a los enemigos para rescatar a nuestros aliados? —la pregunta, si bien impaciente, tenía un tono que dejaba en claro que él era capaz de hacerlo y que necesitaba moverse un poco—. Eso o podemos hundir el barco emergido que ya está cayendo con la artillería de la flota. Tal vez es una mejor opción —murmuró llevándose una mano al mentón mientras miraba el panorama.

Sí, podía ser que se le diera mejor estar en esa posición pero... era un impaciente que no deseaba ver a nadie herido y que él mismo no se importaba. Eso estaba mal, lo sabía. Aún necesitaba aprender a tener algo de consideración por lo que era. ¿Y qué era? No lo sabía.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Yuuko el Mar Feb 14, 2017 8:31 pm

-No... esta vez no te necesito en la primera linea,ni tus compañeros te necesitan.Tu trabajo en esta ocasión es aprender,observar, y vigilar las espaldas de todos junto conmigo...

Aunque bien las espaldas de sus hombres no necesitaron ser muy vigiladas pues las ordenes fueron seguidas a la perfección,o de la manera mas perfecta en la que podían ser seguidas teniendo en cuenta lo que una batalla suponía,de los actos e inconvenientes inevitables que en la misma surgían. Con la perfección que años de experiencia,años de lucha en el mar batallando contra piratas usando las mismas armas ,les otorgaba.

Cada soldado cumpliendo con el deber que se le había sido encomendado,las voces alzándose cuando lo creían necesario para detener los posibles ataques lanzados al agua.Bien porque un aliado había caído a la misma o bien porque creían que lo habían echo. Lanzandoles escaleras o cuerdas en el primero de los casos,cubriéndoles las espaldas para que tanto los emergidos como piratas que hubiesen acabado en el agua después de los ataques eléctricos no subiesen al barco con ellos o no les impidiesen hacerlo. Reanudando los ataques a gritos una vez el aliado a salvo. Dando ordenes de continuar si se habían equivocado.

El barco enemigo que aun permanecía en pie a duras penas lo hacia.Sus velas quemadas,ese mismo fuego con los ataques de magia incesante incendiándolo .El mástil derribado por completo por la magia del consejero. Un ataque de artillería con las esferas ígneas que portaban los barcos del ejercito de Durban lo hubiera derrumbado por completo,mas la reina no dio la orden de ello.Pues sus propios barcos estaban demasiado cerca para que parte del impacto les causase daños colaterales,porque el tiempo se encargaría de derribar ese barco cargado de emergidos.Porque había que darles tiempo a aquellos soldados que lo habían abordado a salir del mismo.

Por otra parte los emergidos que intentaban abordarles a ellos eran repelidos por magia o flechas. Si se acercaban demasiado las cuerdas con las que lo intentaban hacer eran cortadas con espadas,y aquellos soldados que en lugar de tomos portaban armas de filo con orgullo servían como ultima defensa. Por si todo lo demás fallaba. Apenas se dio el caso en el barco de la monarca,pues la misma con los ojos observándolo todo desde su posición movía de tanto en tanto sus tropas con simplemente alzar su voz.Obedeciendo los soldados para cubrir el lado del barco que necesitaba ser cubierto. Sin ser necesaria mas intervención magia de la reina o su consejero.

Y así solo fue cuestión de tiempo que el barco emergido hiciera compañía a su barco aliado,a aquel navío de los piratas que había sido su primer enemigo. cuestión de tiempo fue que sus soldados se retirasen a los transportes el ejercito y de que todos aquellos que habían caído o sido lanzados al agua pereciesen ante la magia amplificada por el mar que los había tomado. Y cuestión de tiempo era que los barcos del ejercito volvieran a su lugar,para ser preparados para un posible nuevo aviso,otro posible ataque. Otra ronda rutinaria.Pues con los piratas nunca se sabia,mucho menos aun desde que tierra y mar había sido tomado por la muerte que caminaba.

Fue todo cuestión de tiempo,de cuidado y sobretodo de valentía y esfuerzo.

La mujer dio media vuelta encaminándose al capitán.

-Nos retiramos.Iremos primero para dar ejemplo y que para que todos nuestros barcos no se muevan al mismo tiempo.

Pues tras la batalla estaban unos peligrosamente cerca de otros ,haciendo posible un solapamiento,un atasco,si intentaban todos salir en el mismo momento. El capitán lo sabia ,los de los demás navíos también,por eso no tardo en poner en marcha la orden dada.Y nada mas continuar el hombre con su labor la mujer giro la vista a un lado,a su consejero.

-Cuando lleguemos a puerto quiero que comencéis con el informe.Quiero una lista de las bajas tanto humanas como materiales. También quiero un informe del capitán del barco que a avistado a los navíos enemigos y del general a cargo que iba en el transporte. Tal vez con mas detalle,con mas información,podríamos evitar futuros ataques...

Al llegar a puerto.Cuando todo volviese a la calma y la información fuese mas fácil de reunir y tomar por escrito. Cuanto todos hubiesen descansado aunque solo fuese un poco.

-No tienes que redactar todos los informes tu mismo solo coordinarlo todo para que lleguen a mi.. y priorizar el descanso de los soldados y el tratar las heridas de los mismos por sobre los informes...estaré en mi camarote. Descansa.


Y con las ordenes raras se retiro a sus aposentos en el navío. Porque sabia,porque no era tan ingenua, que por muy bien que hubiesen salido las cosas habría herido. Porque era una batalla,porque era la guerra. Y no importaba ganador o vencedor,siempre habría heridos.
Afiliación :
- DURBAN -

Clase :
Sorcerer

Cargo :
Reina de las Islas de Durban

Autoridad :
★ ★ ★ ★ ★

Inventario :
Tomo de Worm [4]
Vulnerary [3]
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
Gema de Ascuas
.

Support :
Pelleas
Sion
Craig

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2080


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Eliwood el Dom Feb 19, 2017 11:54 pm

Tema cerrado. 80G a cada participante.

Yuuko ha gastado un uso de su tomo de Ruina.
Nowell ha gastado un uso de su tomo de Ruina.

Ambos obtienen +2 EXP.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Espada de acero [2]
Gema de Ascuas
Tónico de res. [1]
Tónico de def [1]
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3247


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: Una noticia buena y dos malas [Campaña Nowell-Yuuko]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.