Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 16, 2016 7:30 pm

Era un hermosa mañana, un clima agradable que hacía mas llevadero el camino que Ayase recorría en este preciso momento. Hoy, nos dirigíamos a Hoshido, eran mas bien como una vacaciones para ella… pues no sabía mucho de otro lugar que no fuese Nohr. Con el dinero de sus anteriores trabajos, cogió a Hizume, colocó un monedero alrededor de su cintura y partió en busca de nuevas vistas de las que poder disfrutar.

Nohr era un sitio muy monótono para ella, aburrido cuanto menos. Hoshido no tenía pinta de ser así… además eso es lo que le había dicho. Ayase, risueña y dando pequeños saltitos mientras titubeaba una canción fue sorprendida por un hermoso panorama. Una hermosa vista a lo lejos de lo que parecía ser Hoshido, no conocía nada de allí pero estaba segura de que se lo pasaría genial estos días que estaría ahí.

●❀●❀●❀●❀●♥●♥●♥●❀●❀●❀●❀●  

Había escuchado hablar de un lugar muy bonito en donde gente se reunía para meditar disfrutando los unos de los otros. *Un lugar para meditar… ¡Tiene que ser genial!* Pensó.

Ya se adentraba en Hoshido habiendo pasado el “lago divisorio” llamado así porque divide Hoshido de Nohr. Caminando hacía Hoshido se sentía distinta, completamente nueva y al ir sola pues también pensaba que este viaje era una… ¡Gran aventura!

Ayase caminaba a un ritmo admirable, tenía tantas ganas de ver ese sitio donde poder relajar su cuerpo y dejar fluir su mente que nada mas le importaba. Finalmente llegó a dicho sitio, lo reconoció porque tal como le habían contado era un hermoso jardín y habían una especie de estructuras al estilo capillas en la cual la gente estaba. La verdad es que era hermoso miraras por donde miraras, era otro aire, otras sensaciones en comparación a Nohr.

Se acercó a una de estas construcciones con el estilo de capilla sola y allí, sin dudarlo dejó caer su cuerpo sintiéndose realmente relajada. Nadie parecía observarla con lo cual ella se sentía realmente bien y tranquila agradeciendo la brisa que el viento le regalaba.


- Que lugar tan bonito… ¡Sin duda me podría acostumbrar a ello! – Dijo mientras cerraba sus ojos y dejaba fluir sus pensamientos.

Ya era hora de comer y la verdad es que no sabía donde ir, así que por ahora no le hizo caso a su estómago... realmente se sentía tan bien acostada en aquel lugar que le daba lástima tener que levantarse a ir en busca de un sitio donde poder comprar algo que comer. Hacía tiempo que no pensaba profundamente sobre sus cosas, sobre ella misma ; había hecho muchos encargos últimamente y su cuerpo parecía estar resentido por ello. Cantaba bajito, una canción un tanto alegre y si no era así, su tono parecía cargar dicha canción de alegría, definitivamente allí permanecería unos días mas ¡Hoshido tenía pinta de ser muy interesante!
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 16, 2016 8:34 pm

De verdad, ¿qué hacía allí? Debía ser cosa de puro masoquismo lo que lo había llevado a volver a Hoshido, a pasar por el lugar donde alguna vez había vivido feliz con su familia, a echar sal en sus heridas. ¿Acaso el tiempo lo estaba volviendo idiota? No era ningún anciano comparado con otros dragones o seres de ese mundo, pero tal vez comenzaba a ponerse senil a sus trescientos quince años. No había otra explicación para haber vuelto a pisar esas tierras cuando no había tenido la intención de hacerlo de nuevo. O masoquismo o estaba viejo, debía ser esas cosas.
Dio un gran suspiro mientras andaba entre las capillas. Últimamente no estaba pensando bien en dónde se metía, dejaba que la suerte, el destino o lo que sea lo llevase de un lado a otro sin preguntar direcciones, sin pedirle su opinión ni indicarle qué iba a pasar. Había cruzado mares, pisado diferentes tierras en todo ese tiempo y visitado sitios que nadie creería, pero hacia mucho evitaba sus tierras de origen. Hoshido era un lugar hermoso pero para él estaba cargado de cosas dolorosas. Aunque había pasado tiempo las heridas que recibió al intentar proteger a su familia volvían a doler, el saber que todos sus esfuerzos habían sido inútiles volvía a doler.
Una nube grande pasó por sobre el lugar y ocultó la luz del sol, haciendo que la tierra pareciera fría de un momento a otro. Una suave brisa le revolvió el cabello e hizo que se detuviera para poder observar el cielo, llevándose una mano a la frente para que el reflejo del sol pasando entre los huecos de la nube no le molestara. Respiró profundamente y olió el aroma a tierra mojada que el aire traía impregnado.

—¿Va a llover? —murmuró al aire no muy seguro para él mismo y siguió andando.

No le prestaba demasiada atención a las edificaciones, las había visto antes, y sabía que dentro había personas rezando hacia un dios en el que él no creía. ¿Dioses? Vaya tontería. Sus siempre le habían dicho que debía respetar las creencias de los demás, de hecho su madre era una devota, pero él nuca había tomado en serio el creer en algo que no se podía ver y mucho menos tras todo lo que había pasado. Es por eso que esos lugares no le importaban mucho, aunque sabía fingir y sonreír con amabilidad, corresponder con palabras de dioses a quienes le ofrecían ayuda en lugares así. Que él no creyera en algo no significaba que no existiera o que otros tuvieran que opinar como él.
Una gota cayó sobre su nariz. Sorprendido, Zeno dio un salto en el lugar y se paralizó. No estaba nublado como para que lloviera ni mucho menos. Elevó la mirada, confundido, pero el cielo celeste estaba de nuevo celeste como antes. ¿Sería una señal? Soltó una risa suave para reírse de sí mismo, dio unos pasos con los ojos cerrados por la gracia, tropezó y cayó de bruces al suelo quedándose allí tirado y sin moverse al sentirse demasiado tonto.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 16, 2016 9:14 pm

Es verdad que la comodidad de aquel momento hacía que fuese toda una lástima levantarse... ¡Pero era hora de comer algo!

Ayase se levantó despreocupada, estiró sus brazos y colocó con dos movimientos de su mano de forma correcta su pelo. Lo cierto era que no era mentira cuando decía que no sabía donde comer y el que, necesitaba... *¡Ya lo tengo! ¡Un guía!* Pensó mientras sonreía.

Se disponía a seguir su camino en busca de alguien al cual poder preguntar cuando de repente se encontró con alguien en el suelo a pocos pasos de por donde ella caminaba, parecía joven, mas pequeño que ella quizás... no sabía si ofrecerle su mano o simplemente no decir nada, pues quien sabe... puede ser que él quisiera estar en el suelo tal como ella estuvo hace unos momentos en aquella capilla. Se atrevió a actuar, normalmente ella suele ser muy tímida para estas cosas pero esta vez se propuso parecer un poco mas madura.

Se puso de cuclillas y junto con la mas bonita de sus sonrisas le ofreció su mano. Quizás fuese algo estúpido, con la misma podría estar molestando en vez de ayudando, pero esperaba que su sonrisa arreglara todo en ese caso.

●❀●❀●❀●❀●♥●♥●♥●❀●❀●❀●❀●  

- ¡Hola! Soy Ayase. - Dijo enérgicamente.

En definitiva, el chico de cabellos claro era mas joven que ella en cuanto a aspecto y eso la hacía sentir mas segura por alguna razón, pensando en que estaba un poco perdida por estos sitios se le ocurrió hacerle una pregunta :

- ¿Sabes algún lugar donde pueda comprar algo que comer? Le invitaré a algo dulce si le gusta. - Decía amablemente mirando hacia le chico.

Le hablaba con mucho respeto, pues tenía modales y no le conocía de nada, ojalá ese chico le prestara un rato de su tiempo para llevarla a algunos sitios que tenía pensados, era muy mala para hablar con la gente de buenas a primeras y para una vez que le había salido mas o menos decente pues... ¡Tenía ilusiones en ello!

Le apetecía algo dulce, algo con sabor a caramelo por ejemplo sería genial, le apetecía comer ¡Pero sin privarse de un buen postre!

- Soy nueva por aquí, por eso le pregunto. Si no le importa acompañarme sería un placer, sino no pasa nada ¡A veces puedo llegar a ser muy pesada sin darme cuenta! Así que perdone si le parezco bruta en algún momento... esto de hablar nunca se me ha dado muy bien ¿Sabe? - Dijo junto con una ligera risa al final de la frase.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 16, 2016 9:57 pm

Zeno refunfuñó un pequeño rato hasta que decidió que debía ponerse de pie. Sin embargo, antes de que pudiera hacer nada, escuchó unos pasos que se acercaban y la curiosidad lo obligó a levantar su cara llena de tierra del suelo para ver como una muchacha se acercaba a él. Se quedó sorprendido al ver que ella se agachaba a su lado y le extendía una mano para ayudarlo. Parpadeó algunas veces, sorprendido, para cuando se quiso dar cuenta ya le había dado la mano y ella lo ayudaba a levantarse.
La presentación de la muchacha, enérgica y animada, le sacó una sonrisa graciosa. Tenía un rostro joven y con su aspecto casi podía pensar que era alguien tímida, pero al parecer las apariencias sí engañan pues ella rápidamente le pidió rápidamente le preguntó si sabía de un lugar para comer y le invitó algo. ¿Qué era aquello? ¡Una muchacha animada sin duda! Aunque un poco descuidada al invitar a un desconocido a comer. ¿Sería que era de un pueblo donde la gente era como ella? Aquella propuesta le sacó una risa.

—Yo creo que a usted, joven dama, se le dan bien las palabras —respondió sonriendo un poco y sacudiéndose de su ropa clara las manchas de tierra—. Aunque su confianza puede traerle problemas, debería ser más cuidadosa —le aconsejó con un gesto amable.

La verdad era que la gente que actuaba tan amablemente, con confianza y una aparente pureza le recordaba un poco a los niños jóvenes. Bueno, para él muchos humanos eran como niños si hablaba de edad o de experiencia en ciertos aspectos de la vida.
Terminó de sacudirse la ropa y se llevó ambas manos a la cadera con una sonrisa grande, tanto que mostraba parte de su dentadura.

—¡Pero claro que Zeno puede mostrarle un lugar adecuado para comer! —exclamó antes de hacer un ademán hacia la calle contigua para invitarla a acompañarlo; esperaba que su memoria no le fallara pues no había visitado tantas veces aquel sitio como para recordar las ubicaciones exactas de cada cosa sino que sólo sabías que los sitios de comida estaban un poco apartados de los templos—. Mi nombres es Zeno, joven Ayase, aunque ya lo he dicho antes —bromeó respecto a su costumbre mientras avanzaba.

La verdad es que él también era confianzudo, no dudaba mucho de las personas, pero tal vez la razón de eso era que sabía que podía defenderse de un ataque o huir si era necesario. Aún así, nunca se tomaba demasiadas confianzas hasta no conocer a alguien, podía acompañarla y mucho más, pero siempre mantendría una pequeña distancia prudente por todo lo que la vida le había enseñado.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 16, 2016 11:11 pm

- Si le digo la verdad, mas que confianza fueron nervios... espero que no los tome en cuenta.

Al parecer el joven accedió a acompañarla así que ella lucía realmente feliz ya que no estaba sola en un sitio nuevo para ella. Aunque no le conociera, se sentía mas segura teniéndole al lado mientras camina.

¿Con que Zeno eh? He de decir que me gusta su nombre... Dígame Zeno ¿Le gusta lo dulce? - Preguntó para abrir tema, así lo conocería un poco más.

- Yo desde muy pequeña adoro el sabor a caramelo, prácticamente me gusta todo lo dulce si le soy sincera... no le hago peros a nada. -Añadió.

Ayase también se quedó extrañada, pues el la ha llamado "Joven Ayase" ¿Sería por cortesía? ¿O por que no se trata de un simple humano como ella? Por muy extraño que parezca, ella es del tipo de persona la cual una especie de tontería como esa podía despistarla durante un largo periodo de tiempo. Parecía ser buena persona así que... *¿Que mas da?* Pensó finalmente ella.

●❀●❀●❀●❀●♥●♥●♥●❀●❀●❀●❀●  

- ¿Es usted de por aquí?

Como Ayase estaba pensando, la comida estaría lejos de ese hermoso lugar donde todos meditaban. No le importaba caminar... Realmente apenas se daba cuenta, pues estaba preguntando cosas además de hablando con Zeno. Era agradable para ella, su presencia no la incomodaba para nada y mostró mucha amabilidad acompañándola a comer, en ese sentido no podía estar mas contenta.

Hoy también debía buscar un sitio para quedarse estos próximos días... Supongo que le diría a Zeno también de una posada donde poder permanecer y descansar para seguidamente seguir explorando Hoshido.

En Nohr  ella sabía los mejores sitios para quedarse y comer, como mercenaria no le quedaba de otra... pero esto era totalmente nuevo, aunque estaba segura de que se acostumbraría rápido.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 17, 2016 4:06 pm

Zeno rió ante las palabras de la muchacha y asintió una vez cuando ella le preguntó si le gustaban los dulces. Era algo que le fascinaba más bien, debía ser la costumbre de haber comido galletas todos los días cuando vivía con su familia o haber vivido durante mucho tiempo lugar con personas que lo trataban como un niño. Los ancianos que lo habían cuidado durante un tiempo siempre le daban pequeños dulces con forma de esferas después de las comidas. Bueno, no que su apariencia o su forma de actuar lo diferenciaran demasiado de un crío.
Si esa muchacha estaba tan a gusto con el sabor del caramelo, entonces él podría llevarla a donde hacían frutas bañadas en caramelo. Eran pequeños platos coloridos que llamaban la atención de las personas y que a demás de deleitar con el sabor alimentaban un poco el estómago. Y para él, alimentarse tras tanto tiempo vagando, era importante sin contar que el azúcar siempre daba energías para continuar.

—En realidad, soy de todas partes —comentó con tranquilidad, poniendo los ojos en la joven un momento y luego volviendo al camino—. Pero conozco Hoshido un poco mejor que otros sitios, digamos que he vivido más años aquí que en otros lugares.

Y no era mentira, casi una sexta parte de su vida se la pasó por esas tierras mientras que en el resto de los lugares iba de nómada, nunca se quedaba más de un mes en cada lugar, nunca se quedaba de nuevo en el mismo sitio, siempre intentaba evitar que alguien lo reconociera y se diera cuenta de que aunque el tiempo pasaba él no cambiaba. Para algunos eso era la gloria de los de su raza, para él era la maldición de ser un Manakete.

—¿Usted de qué sitio es, joven Ayase? —preguntó con curiosidad, devolviendo la incógnita—. No se ve familiarizada con este sitio, ¿es de alguna tierra cercana?

Tras esa pregunta volvieron a girare en una calla y luego tomó un pasaje estrecho entre dos edificios para acortar un poco el camino. En el aire comenzaba a olerse un poco las especias. O al menos él las olía, se preguntaba si ella también o si una nariz humana no percibía las cosas de igual manera.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Lun Jul 18, 2016 12:16 am

Siguieron caminando un rato, Ayase siempre había sido muy curiosa, de ahí todas las preguntas por el camino. No se le daba muy bien hablar de si misma en muchas ocasiones, a veces no encontraba las palabras que quisiera y eso en una conversación larga se notaba, por esa misma razón muchas veces hablar con ella era algo muy difícil pues ella al cabo de un rato optaba por guardar silencio.

Teme mucho a la opinión de la gente en cuanto a su personalidad, no es superficial ni nada por el estilo pero los malos comentarios ya fuesen sobre su físico, su personalidad o la moralidad de su trabajo podían hacer fácilmente que la hiciera mirar hacia el suelo y soltara una que otra lágrima. Zeno parecía agradable, pese a ser tan joven en su opinión, tenía muy buenos modales y no la juzgó por su espada o por su actitud, es mas, la aconsejó.

●❀●❀●❀●❀●♥●♥●♥●❀●❀●❀●❀●


- ¿De todas partes? Eres muy joven como para haber estado en tanto sitio ¿No es así? - Dijo divertida.

- Yo procedo de Nohr, nunca he salido de allí que yo recuerde. Es por eso que esta es mi primera vez fuera. - Añadió.

Llegamos a una calle, dos edificios dejaban paso a un pequeño camino entre ambos. Ayase agarraba su espada de manera fuerte, le daba miedo pasar por ahí pero de pronto un olor a especias que nunca había pasado antes por su pequeña nariz la relajó. Era verdad que Zeno la llevaba a comer al fin y al cabo, sus dudas se disiparon en ese momento pues por todo el camino había guardado cierta distancia entre ella y el propio chico, yendo detrás de él.

- ¡Que olor tan maravilloso!

Olía realmente bien, se acercó mas a Zeno y le cogió de la mano yendo casi corriendo hacia el olor ¡Tenía mucha hambre después de haber caminado hasta Hoshido!

¡Zeno, Zeno! ¿Donde estamos? - Preguntó muy ilusionada.

Aún tenía que encontrar donde quedarse, pero por ahora no se preocupaba... pues cualquier cosa a ella le vaía.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 19, 2016 3:25 pm

Nohr, un lugar curioso. Zeno no recordaba haber pasado por allí, tal vez porque el paisaje no le había llamado mucho la atención o porque había transcurrido demasiado tiempo desde su visita hasta el tiempo actual, y eso le causó curiosidad. Si había ido hacía mucho tiempo, era probable que las cosas hubieran cambiado mucho con el tiempo y eso le recordaba que alguna vez debería volver. El mundo hacía años estaba cambiando y él estaba aprendiendo cosas nuevas todo el tiempo.
Lo que le sorprendió, más allá del sitio del que provenía la muchacha, era que fuese su primera vez fuera del territorio. ¿Qué tan joven sería? No era bueno calculando edades, pero por su inocencia y cálida forma de ser no creía que pasase los veinte años humanos, o que acaso no fuera de otra raza más longeva.
Las reacciones de Ayane le hacía sonreír con ternura y lo espontánea que era lo sorprendió cuando ella lo tomó de una mano y lo arrastró por el camino con emoción preguntándole dónde estaban A tropezones él la siguió, riendo entretenido.

—Esta es una zona pequeña de comercios, las gente que viene a meditar necesita comer y dormir en otros lugares, ¿cierto? —le preguntó con gracia y señaló más adelante una cada con techo a dos aguas que tenía el dibujo de unas bolitas de colores en un cartel en el frente—. Algunos se quedan tanto tiempo meditando y rezando que se olvidan que deben volver a casa y por eso este lugar existe. No hay demasiada variedad, pero las personas son amables.

Comentó con tranquilidad, siguiéndole el ritmo hasta llegar a la entrada de la tienda desde donde salía un aroma dulce, como a caramelo y manzana, que le abrió el apetito a él también. Sonrió un poco y le hizo un gesto para que entrara primero. Si ese lugar le parecía bien entonces podrían comer algo.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 19, 2016 11:03 pm

- Uh uh. - Asentía a lo que Zeno me explicaba.

Un momento... ¡Olía a caramelo!

¡Qué olor mas apetecible! - Dije mientras reía.

El lugar era bonito, las zonas de comercio de Nohr no tenían nada que ver con estas. Allí todo pintaba oscuro, en cambio, en Hoshido todo lucía muy cálido y diferente. Las personas, la comida, el aura del lugar... todo parecía distinto ¡Era un sitio realmente genial!

●❀●❀●❀●❀●♥●♥●♥●❀●❀●❀●❀●  

- A decir verdad vine sin un lugar donde quedarme, así que has matado dos pájaros con una sola flecha Zeno.

Por ahora, llenar mi estómago era lo mas importante aunque a decir verdad... solo quería satisfacer mi capricho del caramelo antes que nada. Más tarde pediría una habitación en la cual me quedaría estos días, por suerte, mis trabajos habían dado muchos frutos así que llevaba conmigo muchas monedas.

- ¡Entremos entonces Zeno! - Le decía tan impaciente que ni siquiera me había dado cuenta de que él ya me había dado paso.

- Ups. - Solté junto con una sonrisa a modo de disculpa por ser tan torpe.

Entramos dentro de la tienda, era muy rico el aroma que esta portaba. Miré hacía todos lados...

- ¡Qué lugar tan acogedor! - Dije mientras me viraba hacía Zeno y le miraba.

Música en los pensamientos de Ayase de ejemplo :

Era todo tan nuevo para mí... todo tan bonito, realmente puede que Zeno estuviese impresionado por mis reacciones al ver todo, la emoción no cabía en mi ser. En definitiva solo por ver como era todo esto y volver a probar el sabor del caramelo, había valido la pena salir de Nohr... ¡Vaya si había valido la pena, estos días los disfrutaré como niña pequeña!

- Oye Zeno, realmente... ¡Quiero conocerte más! - Le dije con la mayor sonrisa que podía salir de mí.

Una persona tan amable era digna de mi interés, además siendo tan joven a mi parecer. Para mí, Zeno era como el hermano pequeño perfecto que nunca tuve y que le vamos a hacer... muero de amor por personas como él, sin saber quien soy ni de donde venía, me ofreció su ayuda.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 22, 2016 3:45 am

La espontaneidad de Ayase al parecer iba más allá de lo que él imaginaba pues ella no tenía siquiera un plan para quedarse a dormir, solamente había llegado allí sin nada. Zeno se preguntaba si acaso tendría dinero o si acaso esa forma espontánea de ser era porque en realidad se trataba de una persona despistadas. Como fuera, aquella forma animada y activa de actuar le daba un aspecto aún más joven y el manakete no podía evitar recordar a su pequeño hermano. La visión casi borrosa en su mente del pequeño manakete de cabellos blancos le hizo flaquear un poco la sonrisa, pero intentó recuperarse pronto.
Los ánimos de la muchacha lograron que sonriera de nuevo y la siguió dentro del la tienda. El sitio era acogedor. Tenía dentro el aroma del caramelo impregnado, un aroma ligeramente amargo en su base pero dulce a la nariz y un calo interno que agradaba pero no asfixiaba. Estaba todo decorado en madera y tonos verdes virados hacia el amarillo, un mostrador pequeño y blando separaba la cocina de las mesas redondas ubicadas en filas y algunas muchachas atendían aquí y allá.
Sin embargo, antes de decidir sentarse en algún lado, Ayase se giró hacia él diciendo que quería conocerlo más. El manakete se quedó estupefacto. Sus ojos se abrieron con sorpresa y al final una sonrisa tierna, acompañada de una mirada igual, se posaron en la joven. Zeno, sin darse cuenta, elevó una de sus manos hasta posarla sobre los cabellos de la joven y le dio unas palmaditas.

—Primero vamos a sentarnos, ¿de acuerdo? —la invitó antes de señalar una mesa cercana a una ventana pero lejana a la puerta de entrada—. Aquí estamos molestando al paso —se excusó.

Tras ello guió a la joven hasta el lugar que les correspondía y él tomó asiento en el lugar enfrentado a ella. No parecía una mala persona, pero por costumbre él mantenía su espacio personal y cierta distancia con los demás. Al sentarse, dejó sus manos entrelazadas sobre la mesa con el pensamiento de que lo que había hecho estuvo de más.

—Ayase, ¿qué edad tienes? Parece muy joven —preguntó él con curiosidad, para sacarse de la duda de la cabeza.

Al terminar esa pregunta una mujer con un delantal blanco se acercó a ellos, sonriendo con amabilidad y observó primero a la muchacha para preguntarle qué deseaba pedir.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Vie Jul 22, 2016 7:22 pm

Un día bonito el de hoy, por ahora todo iba a pedir de boca. Tanto era así que me sentía muy a gusto a pesar de que no estuviera en mi hogar, me sentía como en el.


- ¡Vale! - Dije asintiendo a la petición de sentarnos.

- ¿Mi edad? ¡Zeno eso no se le pregunta a una señorita! Bueno, solo te lo diré porque eres realmente amable conmigo pero solo será una vez así que recuerdala ¿Vale? - Le dije mientras reía.

- En definitiva tengo ¡23!

Una de las dependientas de la tienda se acercó para mirar lo que pediríamos, empezó por mí, a lo que yo respondí :


- Por hoy, pediré lo mismo que él.

A Zeno le gustaba lo dulce y además conocía mucho mas que yo todo esto, así que dejé que decidiera por mí ¡Seguro será algo rico! Después de haber pedido, me acordé de una anécdota de un chico cercano a mí en el pasado... Decía que cuando un chico y una chica comen juntos sin un contrato u obligación de por medio, significaba que en el futuro sería mi esposo 100%, yo reía, pues él me invitaba una y otra vez a comer. Quizás solté una sonrisa al recordar esa cosa de antaño, estaba tan perdida en mis pensamientos que no me había dado cuenta de que llevaba ya unos minutos mirando hacia el horizonte sin decir palabra alguna.

- ¡Lo siento! Estaba recordando algo. - Dije para disculparme si me había hablado.

Él me había preguntado por mi edad, así que pensé que no estaría mal saciar mi curiosidad sobre la edad suya, parecía joven pero decía haber estado por muchos lugares. Quizás fuese una de esas razas tan longevas de las que hablaban pero que nunca había visto. No tengo ni idea sobre ese tipo de razas, mucho menos sé reconocerlas... pero bueno, tampoco es que me importe mucho pues no tengo contacto con ellas. Le pregunté para librarme de esas dudas :

- Dime Zeno ¿Tu que edad tienes? Dejame adivinar... ¡19! no, no...  ¡18!
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Lun Jul 25, 2016 8:50 pm

Zeno se encontró sorprendido cuando ella explicó que no podía preguntarle esas cosas a una muchacha. ¿Acaso estaba mal? ¡Conocía mujeres que tenían muchos cientos de años! ¿Cuántos más se podría tener y estar avergonzada? No, esperen, ¿acaso era algo por lo que uno se debía sentir avergonzado? No entendía mucho esa lógica, para él cada año era parte de su orgullo y de su condena. ¿Sería que las mujeres pensaban distinto?
Ladeó un poco la cabeza pero aún así pudo recibir una respuesta según esperaba: veintitrés. ¡Era muy joven! Aunque en realidad el muchacho estaba más sorprendido porque había pensando que tenía muchos menos. Parecía una mujer risueña, esperaba que nadie le quitase esa cualidad. Le sonrió un poco al saber aquello y se quedó estático al saber que tenía que pedir él. ¡Eso no se lo esperaba!
Se llevó una mano al mentón y tras recordar un poco el estilo de platos que se servían allí asintió con una idea en mente. Le pidió a la camarera las frutas en caramelo y dos te verde para acompañar, eso haría que ambos pudieran comer algo rico pero al mismo tiempo que no los empalagara ni nada por el estilo. Además, ninguno quería tener dolor de estómago luego.
Al volver sus ojos a Ayase notó que ella parecía perdida, pero pronto se disculpó devolviéndole la pregunta. El rubio sonrió con cierto nerviosismo y elevó ambas manos hasta la altura de su rostro.

—No soy tan joven —explicó sonriendo un poco incómodo y al final soltó un suspiro, cruzando los brazos sobre la mesa e inclinándose hacia ella para responderle—. Treinta —le susurró como su fiera un secreto, mintiendo de una forma en la que estaba acostumbrado, acompañando sus palabras con una sonrisa que mostraba sinceridad—. Pero no se lo digas a muchos, seguro me preguntarán cómo me mantengo —agregó al final como un chiste y soltó una carcajada.

Sin más se incorporó y se apoyó contra el respaldo de su silla, dejando sóla punta de los dedos en la mesa mientras esperaban el pedido.

—Antes, ¿estabas recordando a alguien especial? —Esa pregunta, hecha con suavidad, se le escapó por culpa de la curiosidad que le había dado la forma en que ella se quedó en silencio. Sorprendo por su imprudencia elevó los hombros con una sonrisa de disculpa—. Lo siento, pregunté sin pensarlo, no es necesario que me lo digas.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 26, 2016 12:36 am

Nunca lo habría imaginado, Zeno era mayor que yo y no lo sabía, ni siquiera se me había pasado por la cabeza esa idea. 30 años eran muchos para lo que aparentaba ¡Sin duda se cuidaba genial! Tan genial se tenia que cuidar que hasta tuve curiosidad por preguntar por mí misma, pues yo también querría ser siempre joven y no irme apagando poco a poco, Zeno dijo que no se lo dijera a nadie porque le preguntarían por ello... así que tampoco pregunte *¡Respetuosa siempre!* pensé.

Lo que había pedido Zeno sonaba muy bien, frutas de caramelo. Jamás las había probado aunque si había escuchado de ellas, tenías muchísimas ganas de probarlas acompañadas del té. Al final había sido muy buena idea dejarle a Zeno que pidiera también por mí ¡Tenía buen gusto al parecer!

Uooh, eres mas mayor que yo y siempre pensé que no era así. Es cierto que te conservas genial. -Decía asombrada ante el dato.

En parte me sentía un poco preocupada, pues mis acciones y forma de ser a veces a los mas mayores que yo no les gustaba, mucho menos esa manera ingenua e impulsiva de ser que tengo. Me alegro de que con Zeno no haya sido así, desde un principio fue amable conmigo.

●❀●❀●❀●❀●♥●♥●♥●❀●❀●❀●❀●  

Él me preguntó sobre si pensaba en alguien antes, supongo que lo diría por haberme quedado atontada anteriormente. No me importaba contárselo, él ya me ha contado algo que al parecer era un secreto, su edad. Estiré los brazos y mi cuerpo con naturalidad para seguidamente colocarme bien en la silla y responder a su pregunta :

- Pues pensaba en alguien que conocí hace un tiempo. Realmente me costaba empezar a hablar de cosas de mi pasado porque nunca sabía como encajar que no tuve una familia real, sino que fui criada por truhanes y espadachines a sueldo.

- Bueno... Y-yo... que digamos no tuve una familia con quien compartir esta felicidad que abunda en mí Zeno, no recuerdo muchas cosas de cuando era pequeña pero desde que tengo uso de razón sé que me han criado ladrones y mercenarios. Estaba recordando a uno de ellos, me vino una anécdota a la mente porque ahora mismo me dispongo a comer contigo y este chico siempre me decía esto : "Cuando un chico y una chica comen juntos sin un contrato u obligación de por medio, significaba que en el futuro será tu esposo 100% seguro." Entonces él me pedía una y otra vez comer conmigo, la verdad que me lo pasaba muy bien con ellos y aprendí muchas cosas... Se que tengo un hogar a donde poder regresar siempre y no me refiero una casa o un habitación de una posada... a mí estos me enseñaron cuando yo no era mas que esta silla de altura, que el hogar era aquel lugar donde tu podías ser tal y como eres.

Quizás me excedí contándole cosas, pero era genial hablar con él, era un chico que sabía escuchar así que hablaba casi hasta sin querer.

- ¿Y que me dices tu Zeno? ¿Donde está tu hogar? - Dejé caer la pregunta aunque no sabía si estaba bien hacerla, no sabía nada de él y quizás él no tuviese la misma suerte que yo... *Aunque en ese caso... ¡Yo me ocuparía de darle un hogar! Conmigo podría ser el mismo* Pensaba con una sonrisa en mis labios pero con la mirada un poco despistada.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Jue Jul 28, 2016 8:33 pm

Al parecer, la mentira piadosa sobre su edad había colado perfectamente. Lamentaba no poder decirle la verdad a alguien que parecía ser tan amable como la joven Ayase, pero realmente no podía arriesgarse a que alguien allí supiera que no era un simple humano, a que las preguntas se extendieran o profundizaran y su raza quedara la descubierto. Los Manaketes eran pocos, más en esas épocas, y algunos les tenían odio por muchas cosas pasadas años atrás. No deseaba provocar la ir a de nadie.
Para agregarle más sorpresas o cosas que le hacían sonreír a Zeno, la jovencita empezó a responder su impertinente pregunta. Se la veía un tanto nostálgica al respecto y no estaba seguro de si estaría cómoda hablando de esas cosas, pero si había decido contarlas él no era nadie para detenerla. A veces hablar de las cosas del pasado ayudaba un poco, más cuando el recuerdo era agradable como el que ella tenía.
Lo sorprendió que ella no tuviera una familia, que una persona tan alegre y amable fuera parte de un grupo de mercenarios que la habían criado. Se preguntaba si ella sería capaz de hacer muchos de los trabajos que esos hombres hacían o si tenía un código de honor diferente. Por lo que tenía entendido, un mercenario era contratado muchas veces para matar y no a personas culpables justamente. Le era difícil imaginarla haciendo cosas malvadas o fuera de la ley. Sin embargo, cada uno decidía el camino a tomar, así que él había decidido ser una vagabundo errante que caminaría por ese mundo hasta que sus fuerzas decidieran abandonarlo. No es que tuviera algo más para hacer en su vida por desgracia.
Zeno soltó una risita al imaginarse a un pequeño joven persiguiendo a Ayase para que se casara con él, le parecía algo completamente tierno y el pensamiento infantil de que una comida lo era todo para decidir el destino le parecía tierno. Eran buenas esas épocas que hacían sonreír y llenaban de calor el pecho de una persona tan amable como ella. Zeno la escuchó hasta el final y asintió ante ese pensamiento, pero lo que le borró la sonrisa del rostro fue las preguntas que recibió a cambio.
Abrió sus ojos de par en par y entreabrió sus labios, que perdieron lentamente la curvatura, para luego desviar la mirada un poco. Dejó sus ojos clavados en la mesa y apretó ligeramente los labios. Ingenuo de él, era claro que si se metía en esos asuntos de los demás las preguntas le serían devueltas. Karma instantáneo, o algo así.
Sacudió su cabeza e intentó sonreír, pero su gesto fue más bien penoso y contrariado. Se rascó la parte trasera de la cabeza con suavidad, revolviendo un poco sus cabellos y tocando apenas la tela que llevaba como adorno.

—Zeno ya no tiene familia —dijo intentando que su voz no sonara tan mal como lo hacían sentir esas palabras.

Intentó, por todos sus medios, apartar las últimas imágenes de su familia de la cabeza. La espalda de su padre que lo veía apenas de reojo, los ojos llenos de lágrimas de Kija al verlo partir, la desesperación en el bello rostro de su madre. Hubiera sido mejor para él ser atrapado y asesinado junto a ellos. Siempre pensaba lo mismo.

—Pero antes Zeno era de Hoshido, vivía en un pueblo algo lejos de aquí —agregó pues creía que la muchacha se merecía saber un poco más, pero evitó el tema de sus padres y su hermano, no quería recordarlos demasiado. Habían pasado casi trescientos años pero la herida seguía abierta—. No era un lugar muy agradable —confesó—, pero tenía bellos campos de arroz y un bosque cercano.

E intentó de nuevo sonreír un poco más, agregando a sus gestos una risa apenada. No era tan bueno disimulando cuando hablaba de temas así.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Jue Jul 28, 2016 9:55 pm

La conversación se extendía y los errores típicos de mí en ellas parecían salir a la luz, la reacción de Zeno ante mi pregunta me dejó algo claro que tendría que haberla guardado. Intenté no apenarme de ello, pues Zeno no se lo merecía... a veces, mostrar lástima hacía alguien solo hace que le quites valor y méritos de lo que ha conseguido, cuando tienes lástima o pena por alguien normalmente lo ves con otros ojos y además haces que recuerde cosas que seguramente la otra persona no quiere, pero no quería hacer eso con Zeno porque el tenía pinta de ser una persona la cual es fuerte y no necesitaba un "lo siento" porque no se sentiría mejor por ello. Todo esto me lo enseñaron de pequeña a la fuerza, pues muchos de no teníamos familia o habíamos perdido muchas cosas... y me decían una y otra vez :


"Ayase, muchas veces no tenemos que sentir pena por los demás pues los haces débiles mostrando esos sentimientos. A cambio de sentir pena, hazle sonreír... sin duda te lo agradecerá mucho más."


No le conocía mucho pero estoy segura de que había sufrido cosas que no se merecía, así que solo le dije una cosa junto con una bonita sonrisa.


- ¿Sabes Zeno? Realmente me alegra mucho haberte encontrado aquí.


- Nuestro pasado nos hace mirar para el futuro y ser quienes somos en el presente y... Mientras que esto nunca se apague - Dije tocándole el pecho por la parte del corazón, acercándome por encima de la mesa- Y estos conserven su luz - Rodeando con mis dedos sus ojos - Siempre podrás avanzar por muchos obstáculos que la vida te ponga. Sé que viniendo de alguien joven como yo parece una tontería... pero nunca pierdas esa sonrisa aunque a veces tenga que ser forzada.


La dependienta vino con los platos, me volví a sentar y dejé que tranquilamente los sirviera. Tenían una pinta deliciosa y el té iba a ser el acompañante perfecto.


- ¡Que buena pinta! Buen provecho.


Las frutas caramelizadas eran increíbles, su textura crujiente por el caramelo que las rodeaba y su frescor y jugosidad del interior hacían de ellas todo un manjar. El té también tenía mérito, parecía que quien lo hubiese hecho ya llevara muchos años preparándolo. Mientras comía, miré a Zeno y le comenté :


- Aún tengo que conseguir un lugar para dormir... Y si, antes de que lo digas... ¡A la próxima lo organizaré mucho mejor! - Añadí un gesto gracioso a la frase.


Que se le va a hacer... Siempre he sido muy impulsiva y cuando decido algo, usualmente lo quiero lo más pronto posible así que siempre me acabo olvidando de algo pero no me importa ¡Ya que soy toda una aventurera hecha y derecha!
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Sáb Jul 30, 2016 3:12 pm

La reacción de Ayase, por suerte, no fue cargada de pena o de comprensión como podía esperarse normalmente sino que ella decidió regalarle una adorable sonrisa y decirle que le alegraba haberlo encontrado. La sorpresa de Zeno no podía ser mayor, pero estaba completamente agradado por ello, confirmaba a cada segundo que aquella joven era alguien amable y de buen corazón. A él también le alegraba haberla conocido, era bueno saber que había allí fuera en el mundo personas amigables con las cuales se podía tener una charla amena a pesar del desastre en que se había convertido el mundo en aquel último tiempo.
Se quedó quieto, hasta un tanto tieso, cuando ella se acercó por sobre la mesa para tocarle el corazón la observó con una sonrisa renovada. Tenía razón en ello, tal vez eran esas palabras que él se seguía viviendo. La vida había sido cruel con él y todo su camino fue duro, pero de alguna forma siempre podía seguir en ese mundo, caminando, esperando que realmente su andar lo llevara a encontrar eso que buscaba. Era como si la tierra misma o la naturaleza lo impulsara a seguir adelante, a buscar su razón para estar allí.
Cerró un momento los ojos cuando ella volvió a sentarse y la dependienta dejaba sobre la mesa los platos con comida. Serenó su corazón, volvió a dejar atrás las heridas y al abrir sus parpados era el joven amigable y activo de siempre. No tenía motivos para temer en ese momento o para angustiarse, lo mejor era pasar un buen rato con aquella simpática muchacha. ¿Quién sabe? Tal vez ese encuentro tenía un sentido más allá de lo visible.

—Esto se ve mejor de lo que recordaba —comentó el muchacho atacando una de las frutas del plato, pinchándola con un palillo para luego llevárselo a la boca. ¡Era pera con caramelo!—. ¡Delicioso!

Zeno soltó una carcajada de pronto al saber que la joven no tenía planes para saber dónde dormir en la noche, ¡de verdad había sido un viaje espontáneo el suyo! Cuando calmó sus suaves carcajadas asintió una vez.

—Debe estar más preparada la próxima vez, joven Ayase, es muy importante saber esas cosas antes de partir. Pero está de suerte, en este tipo de lugares incluso uno puede quedarse en un templo por la noche —comentó recordando lo que alguna vez había hecho—, o sino siempre hay posadas pequeñas por esta zona. Creo que podrá costear una si ha traído las monedas suficientes.

Y, sino, siempre podría indicarle algún lugar en la intemperie. Zeno prefería quedarse al aire libre a estar en una ciudad o pueblo, le gustaba más quedarse viendo las estrellas de noche a ver un techo de madera que le daba la sensación de estar enjaulado. Pequeñas secuelas de lo que hacía siglos le había pasado.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 31, 2016 7:04 pm

Desde lo mas profundo de mi ser, he de decir que cada mordisco a estas frutas eran todo un placer para mi paladar, tanto era así que pronto las acabé mientras aún hablaba con Zeno sobre un sitio el donde quedarme. Me terminé rápidamente también el té para seguidamente levantarme, estirarme como para mí era costumbre e ir hacia la dependienta a la cual le pagué con unas cuantas monedas.


- Todo estaba realmente bueno Zeno, tienes un gusto muy parecido al mio. - Dije girándome hacia el chico de rubio cabello.

- Ya que está todo pagado y en paz... ¡Quiero salir una vez más a ver cosas nuevas y finalmente acabar en donde empecé, en ese lugar donde todos meditaban... Allí la noche será genial, ya me ocuparé luego de donde dormir pero antes de ello quiero pasar por ahí y acostarme en las hierbas! Disfrutar de este aire tan distinto a Nohr durante un rato mas en ese lugar.


Obviamente no le pedía que me acompañara directamente, pero si que daba señales de que si él quería podía hacerlo sin problemas... es mas ¡Estaría encantada de poder disfrutar un poco de la noche en ese lugar con él después de un largo dia!

Como ya había dicho, nunca había estado fuera de Nohr así que esperaba usar mi espada aunque en defensa propia se tratase pero parecía que hoy mi camino había estado mas que bendecido por una luz o poder que hicieron que nada malo me pasara de camino. La suerte o lo que quiera que fuera, al parecer estaba de mi lado en esta bonita experiencia, un claro ejemplo de ello era este chico que a mi lado estaba... No todos los días se encuentra a alguien tan especial como él lo parece, además bueno y respetuoso lo cual lo hacía una persona bastante agradable de tratar.


- Oh Zeno, aún no te la he presentado ¿Verdad? - Le dije mientras señalaba a mi espada envainada en su elegante forro.


- Ella es Hizume, hoy día es la única cosa que conservo de la gente que deje atrás hace un tiempo... A veces cuando no puedo mas con el mundo y se me echa encima, basta con solo mirarla para recordar cuales son mis objetivos y cuanta gente tiene sus esperanzas en mí. - Dije abriéndome un poco mas a él, dando a conocer un aspecto un poco más íntimo de mí.


- Es algo extraño de explicar pero... no solo me da fuerzas dentro de la batalla ¿Entiendes lo que quiero decir? - Decía intentando que este entendiera lo que trataba torpemente expresar.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Dom Jul 31, 2016 11:09 pm

Cuando terminaron de comer, y mientras Zeno tomaba el último sorbo de su té, la muchacha se levantó para pagar la comida. Él la observó con una sonrisa graciosa pues creía que esas acciones no eran necesarias, pero le pareció de nuevo adorable su forma de actuar. Aunque superaba los veinte años, Ayase era como una niña. No podía evitar pensar en ella como en una pequeña traviesa, se preguntaba si alguien así de hiperactiva como ella se habría llevado bien con Kija.
De pronto, tragar el té le pareció intolerante y terminó dejando media bebida adentro a la vez que dejaba la taza sobre la mesa. De pronto su estómago se había cerrado.
Sin embargo, no perdió la sonrisa en su rostro y se concentró en los ánimos de Ayase y escuchó sus palabras. Ella no estaba invitándolo directamente a acompañarla pero dejaba la puerta entreabierta para que fuera con ella. Zeno se preguntó si sería malo ir quedarse a su lado un tiempo más, sabía que lo hacía en parte por curiosidad, en parte porque ella le agradaba y en parte porque la veía como a una niña, pero esperaba no parecerle pesado si decidía seguirla.
Medió un poco respecto a eso mientras se ponía de pie y acomodaba la cinta que llevaba de adorno alrededor de la cabeza, de la cual colgaba el medallón de oro que sus padres le habían dado tiempo atrás. Como por costumbre tomó la pieza dorada entre sus dedos y respiró con tranquilidad. La acompañaría, no tenía nada que hacer, nadie lo espera y, además, comenzaba a sentirse un poco mal por haberle mentido sobre lo que era y su edad. Ella parecía tan abierta y sincera que no le parecía justo.
Iba a proponerle salir cuando ella preguntó si aún no le había presentado a alguien. Él ladeó la cabeza y observó la espada de la guerrera. Había visto ese detalle, pero no recayó en ello durante mucho tiempo. Saber que tenía nombre y que significaba tanto para la muchacha le sacó un gesto sorprendido. Había escuchado que las armas tenían alma y aquella parecía tenerla, además de nombre e importancia.

—Creo que lo entiendo —respondió—. Yo no uso armas para defenderme, pero he escuchado muchas veces la importancias de estas para quienes las tienen. Algo que es importante para nosotros puede tener alma para quien lo cuida, significar su camino a seguir o una promesa, creo que lo entiendo —murmuró dándole una última caricia a la medalla y bajando la mano.

Tras eso, invitó a la joven a salir del lugar con un ademán de su mano y él comenzó el camino para ir fuera pronto. Mientras caminaba, la observó por sobre un hombro.

—Creo que eres una persona muy sincera, Ayase —comentó antes de volver la mirada al frente y salir de la tienda, esperando allí a la joven—, así que Zeno te contará un secreto si quieres. Pero cuando no haya mucha gente alrededor, ¿de acuerdo? —la propuso antes de mirar el camino—. Creo que hemos venido de por allí...

Con una de sus manos señaló el camino a seguir para volver, como ella había dicho, al principio de todo.

—Te acompañaré un poco más si no te molesta, si te cansas de mí puedes decírmelo —le propuso soltando una risa tranquila al final y llevándose ambas manos a la parte trasera de su cabeza.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Lun Ago 01, 2016 6:40 pm

No usaba armas ¡Que persona tan pacífica! Pensé agradada. Realmente en Nohr, por lo menos de la zona por donde yo era, todos llevaban un tipo de arma, ya sea por defensa propia u oficio como en mi caso.


Estuvimos caminando un buen tiempo, hablando de cosas varias, intentaba hacerle reír con cosas pequeñas, detalles y anécdotas... le conocía de un solo día pero podíamos entendernos bastante bien, había afinidad por así decirlo entre los dos. Estaba un poco cansada y empezaba a anochecer, nos quedaba un poco aún para llegar, pues yo me paraba todo el rato para mirar cosas ¡Soy terriblemente curiosa! Pero supongo que eso Zeno ya se lo imaginaba, no era difícil de ver. La verdad es que soy una persona que se deja ver como es desde el primer momento, la sinceridad e inocencia abunda en mí sin yo siquiera tenerlo en cuenta pero supongo que aunque para algunos sea molesto, para otros se trata de virtudes... Zeno era capaz que soportarme un día entero así que supongo que no le molestaría mi forma de ser tan activa.


Llegábamos hacia el lugar donde allí la gente meditaba, donde me encontré a los ojos claros que en este momento andaban a mi lado. De noche era todo tan bonito... tanto era así que me quedé unos segundos mirando hacia el cielo, parecía perdida y quizás lo estaba. Todo era tan lejano y pequeñito allí arriba que una quedaba sorprendida por el bello panorama, incluso si tenías un poco de imaginación podías ver dibujos entre ese manto enorme de estrellas.


Caminé hacia un lado de las capillas, lentamente y disfrutando de que cada pequeña cosa que se me presentaba en el camino. Mis pasos eran sensibles con la hierba, como si de no hacerle daño a la tierra se tratasen y mi pelo se dejaba despeinar por el viento, dejando a la vista mi ojo derecho y también parte de mis oídos, me acosté suave en el verde lugar, cerca de una de las capillas mirando nuevamente hacia el cielo.


- ¿No crees que es hermoso Zeno? - Le decía mientras mantenía mi mirada perdida en el hermoso cielo azul oscuro con brillantes motitas blancas por todos lados, las estrellas.


- Oye Zeno ¿Sabes qué? ¿Ves esa estrella de ahí? La recordaré con tu nombre, así siempre que la vea me acordaré de ti. - Dije mientras señalaba a una de las dos brillantes estrellas que en el cosmos destacaban. Elegí la mas brillante de ella porque a mi parecer. la sonrisa de Zeno hacía que el brillara por si mismo, como esa estrella.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Invitado el Miér Ago 03, 2016 2:53 am

      Pasear con Ayase fue más agradable de lo esperado. Ella era una persona con la que se podía charlar de muchos temas y que, a pesar de las pausas, sabía cómo mantener una conversación animada sin decaer en silencios incómodos. Aunque, estaba aseguro, con lo animada que ella era apostaba a que incluso los momentos sin palabras podrían ser agradables. Sin embargo, no dejaron casi ninguno por llenar y mientras intercambiaban temas no podían dejar de compartir experiencias o historias. A Zeno todo aquello le fue más que ameno.
      Cuando el sol cayó y las estrellas comenzaron a aparecer, acompañó a la joven muchacha hasta uno de los templos. En la noche todo era mucho más hermoso, las tierras de Hoshido poseían una belleza casi sobrenatural que a él le atraía demasiado, pero que al mismo tiempo rozaba las costras de sus heridas con ahínco. No dejó, a pesar de todo, que esa vez esas cosas le molestaran y en cambio observó el cielo entretenido, alternando de vez en cuando su mirada con el suelo para no tropezar.
      Cuando la mercenaria se detuvo y se acostó en el suelo, cerca de una capilla, Zeno se atrevió a acomodarse a su lado, pero quedándose sentado allí y apoyando las manos en el suelo tras su espalda para mantenerse erguido. Los ojos del manakete viajaron del cielo a la mano de la joven y de allí a sus ojos cuando ella dijo que recordaría una estrella con su nombre. Curioso y a la vez enternecido, elevó la mirada para ubicar la estrella que ella nombraba.
      —¿Aquella? —preguntó señalando la misma que la joven y entonces soltó una risa suave.
      ¡De todas las estrella tenía que elegir esa! Se dejó caer en el suelo, quedando al mismo nivel que la muchacha, y se atrevió a tomarle su mano para hacer un dibujo en el aire que aproximadamente rozaba unas cuantas estrellas más.
      —Esa estrellas es Etamin, llamada serpiente. Esa una de las estrellas que forman el dragón —volvió a mover la mano de la joven primero en un óvalo pequeño y luego en una forma curva—. Aunque también puede parecer una lagartija —bromeó al final.
      La realidad era que la forma de los dibujos hechos con estrellas era extraña, necesitaba demasiada imaginación, pero le sorprendía que ella hubiese atinado a es pequeña luz entre tantas que había. Etamin del dragón. Él era uno.
      —Ayase, te contaré un secreto ya que has sido tan sincera conmigo —dijo recordando las palabras que antes había dejado sueltas—. En verdad tengo más de treinta años y soy... un manakete —murmuró al final dejando la vista en el cielo y soltando la mano de la muchacha para entrelazar las dos sobre su propio vientre.
      Tenía un poco de miedo de saber cómo ella iba a reaccionar ahora que lo había dicho, tenía miedo de estar diciendo la verdad para luego ser atacado o tomado como un paria. Pero, al mismo tiempo, esperaba que esa sinceridad y amabilidad de Ayase hacia él siguiera estando allí a pesar de la pequeña mentira que había soltado.
      Ella le daba confianza y por eso se había atrevido a soltar, tras cientos de años, la verdad en voz alta. Y la realidad, a sus oídos, era tan extraña como el mundo entero.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: ¡Quizás si fuese verdad que me perdía algo bonito! [Priv. Zeno Silverwings]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Página 1 de 2. 1, 2  Siguiente

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.