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Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

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Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Mar Abr 26, 2016 12:53 am

Lo que más le gustaba a Sorey era cuando Luz tenía un día libre de vez en cuando. O bueno, puede que no fuese un día libre como tal, pero le gustaban esos días en los que el sacerdote decidía descansar de su oficio por ser un hombre ya mayor y dejaba que su ayudante saliese a disfrutar de unas horas más libres para hacer lo que quisiese. Era consciente de que el párroco era bastante permisivo, porque con él mismo siempre lo había sido, así que con Luz no era excepción alguna, aún más cuando Sorey iba a buscarlo a la iglesia para llevarlo consigo a cualquier parte, realmente no importaba. Y por eso, adoraba esos días, porque significaba que podía pasar casi un día entero con el otro, aunque él mismo no tuviese ningún descanso como Pastor.

Vigilar a los wyverns era algo continúo, pero era gratificante y la mayoría del tiempo no tenía por qué pasar nada malo. Los individuos más acostumbrados a los humanos siempre eran más pacíficos y a veces hasta no les importaba en absoluto que Sorey se acercara a ellos, habiéndose hecho ya a su presencia y olor, así que era fácil sentarse en la gran explanada verde y quedarse a una distancia prudencial de ellos mientras estos se quedaban en la zona en la que solían estar por estar cerca sus nidos en los altos riscos.

Así que ese día no era diferente; el castaño estaba sentado sobre la verde hierba mientras sentía como el viento agitaba su pelo y lo refrescaba un poco bajo el caliente sol de la mañana en el cielo. Y a su lado, el clérigo estaba echado mientras leía apaciblemente. El pelo de Luz había seguido creciendo un poco y comenzaba a caer por sus hombros con algo de gracia, empezando a ondularse casi graciosamente. Y Sorey… ¿cómo decirlo? Sabía que debería estar atento a las hembras que reposaban bajo el mismo sol a unos cuantos metros más allá, pero era un chico relajado después de todo y teniendo a otra belleza a su lado, no podía evitar desviar la mirada y observar como leía Luz, con una pequeña sonrisa.

Ya había pasado un tiempo desde que pasó aquella noche, en la que no pudo evitar decirle que realmente le gustaba, y desde entonces todo había ido a mejor. No solo seguían viéndose como siempre habían hecho hasta entonces, sino que, cuando estaban realmente solo, compartían algunos momentos íntimos, alejados de todo y todos. Besos puros y tímidos, algunos dados un poco a traición, lo que hacía reír a Sorey quizá llevarse un pequeño golpe, pero desde luego eran momentos realmente felices para ambos. Sorey adoraba estar con Luz, y se sentía dichoso porque sabía que el otro también le encantaba estar con él. Por lo que, en un instante como ese, el joven Pastor no dudó en alargar la mano un poco, mientras seguía apoyándose con la otra en el suelo al estar algo echado hacia atrás y con está tomó uno de los mechones algo largos del otro y lo acarició suavemente entre los dedos, sintiendo el tacto suave y agradable.

Un gesto cariñoso, desde luego, que ya estaba acostumbrando a hacer de vez en cuando sin pensárselo mucho. Aunque, bueno, siempre era consciente de que fuese aquello cuando estuviesen solos. No es que ocultase su cercanía por el albino ante los demás (todo lo contrario) pero no era tan idiota como para saber que aquellas cosas serían consideradas “raras”. Aunque por él, haría esa clase de cosas cuando realmente las sintiese, en vez de guardárselas para esos momentos. Pero esa conversación ya la había tenido con Luz, y sabía que aquello no estaba bien visto. No entre dos hombres, claro. Sorey se esforzaba por entender aquello, en serio, pero para sus estándares tan libres y tan poco afectados por una sociedad, le era simplemente complicado.

¿Sobre qué lees? —Decidió preguntar al final, al tener algo de curiosidad él también.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Mar Abr 26, 2016 11:08 pm

Rara vez y de forma casi extraordinaria las tarea diarias de Luz se reducían casi a la nada.El sacerdote por propia voluntad y según su criterio decidía que algunas tareas eran prescindibles en ciertos momentos,que tomar un descanso de tanto en tanto era necesario tanto para el bien de ambos como para el de los feligreses. Después de todo esos días que podía contar casi con los dedos de una sola mano era lo que les permitía descansar para continuar con su trabajo sin problemas,y la gente lo respetaba e intentaban dejarles tranquilos. Y Luz adoraba esos días tan inesperados porque por una vez era el quien iba a buscar al Pastor y no al contrario,y podía ver sus ojos brillando de emoción y su amplia sonrisa cuando acudía a el de forma inesperada. Dispuesto a ayudarlo con sus tareas. Porque aunque el tuviese el día libre Sorey no compartía esa misma suerte.  

Pero no le importaba ayudar al otro a pesar de que era su día libre,sobretodo porque su tarea solía limitarse en hacerle compañía al castaño y poco mas. Normalmente eso le haría sentirse inútil,una molestia,pero no era el caso. Porque era Sorey y lo importante,lo que realmente quería,era pasar mas tiempo con el.Y estaba seguro de que el otro pensaba de la misma manera. Por eso se sentía cómodo,en paz,tumbado junto al otro sobre las llanuras cercanas a los nidos de wyverns. Ya se había acostumbrado a dicho paisaje y no tenia problemas con las criaturas siempre y cuando se mantuviesen a una distancia prudente.Por eso no tenia inconveniente alguno en distraerse con el libro que la noche anterior había rescatado de la pequeña biblioteca.Oculto entra la estantería y la pared.Pequeño y viejo,tan polvoriento que a pesar de haberlo limpiado ya notaba el polvo sobre los dedos que sujetaban el objeto,el cual lo sujetaba de tal manera que hacia que los rayos de sol no alcanzasen sus ojos ni dificultasen su lectura. Era un libro extraño,y no había tenido tiempo la noche anterior para echarle un vistazo,por lo cual decidió llevárselo con el para leer en esos momentos en los que Sorey debía cumplir con su deber,para no interrumpirlo en el mismo.

O al menos lo intentaba. Noto como el otro tomaba alguno de sus blanco mechones,haciendo que en el proceso otros tantas cayesen sobre su rostro delicadamente. Su expresión, aplacible, tranquila, fue adornada por una leve sonrisa. No le gustaba mucho tener cu cabello largo,por eso siempre lo había llevado corto,era incomodo y llegaba un momento en el que le hacia cosquillas en la nuca.Pero por una vez no le importaba tenerlo mas largo de lo habitual,no sabiendo que  Sorey acariciaría y repartiría caricias sobre los mismos, sabiendo lo que el otro disfrutaba y necesitaba esas muestras de afecto. Aunque tuviesen que limitarse a cuando ambos estaban solos,a la intimidad.

Luz no lo había pensando mucho cuando el otro se le confeso,porque lo quería y no había mas que pensar. No le importaba lo que fuera Sorey,siempre y cuando fuese el mismo...siempre y cuando fuese Sorey. Pero era muy consciente del mundo,en ocasiones incluso demasiado, y sabia a la perfección que las relaciones de dos personas del mismo genero no eran bien vistas. Si no repudiadas. Y el estaba acostumbrado al odio y al rechazo,aunque doliese podía con ello. Pero no se perdonaría jamas si las miradas que el recibía eran dirigidas hacia el castaño,menos si eran por el. Aunque eso ultimo nunca se lo contó a Sorey cuando hablaron sobre el tema,cuando le pidió tener un poco de cuidado sobre sus nuevas muestras de afecto. Aunque su petición no fuese justa para ninguno de los dos era lo mas prudente,lo menos problemático y lo mejor para ellos

-No lo se realmente... parece un diario,o un cuaderno con anotaciones algo confusas,no estoy seguro... En ocasiones hay alguien narrando en primera persona mientras que en otras pasa a tercera. No tiene orden y la coherencia escasea... Seria algún diario personal.. Pero estoy seguro de algo. Describe algunos lugares de Elysia.

Era confuso,pero interesante e intrigante,a pesar de que apenas había leído. Tendría que avanzar mas para descubrir el verdadero significado del mismo,porque en esos momentos poco mas podía decir sobre el volumen mas que lo ya dicho.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Miér Abr 27, 2016 4:13 am

El joven Pastor se entretuvo en juguetear un poco con ese pequeño mechón que tenía entre los dedos, mientras lo observaba sonreír, poniendo el también una expresión dulce y feliz. Así que antes de descender a darle un pequeño beso sobre la cabeza, de forma suave, alzó los ojos para ver si las hembras wyvern seguían donde estaban y nada las molestaba, mientras disfrutaban de su toma de sol diaria. Por el momento estaban bien.

La cosa se volvería peligrosa si hubiese algo que las alertase, amenazasen sus nidos en las cuevas de los riscos o apareciese una amenaza real que las volviesen violentas y tuviesen que ir, pero por suerte, Mikleo nunca andaba lejos de donde estaba el Pastor y siempre le ayudaba bastante bien en esos casos. Además, prefería usar la ayuda de su wyvern que la de su arma, simplemente porque Sorey no sabía cómo utilizarla demasiado bien al no haberse entrenado nunca y solo la portaba por seguridad básica y petición de su abuelo. Sabía que era peligroso, aún así, porque siempre que se lo recordaba tenía una mirada triste. El joven Pastor sabía, sin dudas, que el hombre recordaba a los padres del chico en esas situaciones. Sorey prometía siempre tener cuidado.

¿Un diario, dices? ―Aquello aumentó el interés del castaño y se quedó el mismo echado al final junto al otro, para poder echar un vistazo a aquellas páginas. ― Vaya, y la letra es bonita… ¿De dónde lo has sacado? ¿Había un libro así en la biblioteca de la Iglesia? ―La verdad es que desde ese ángulo entendía poca cosa, pero igualmente le seguía llamando bastante la atención. Sobre todo por lo que decía, que era sobre Elysia. ― Uhmm… ―El castaño trató de pensar, incluso cerrando los ojos y con cierta expresión forzada, pero no recordó que hubiera visto nada parecido antes. ― Si es sobre la aldea entonces es bastante extraño. Todas las tradiciones y leyendas, por así decirlo, se han transmitido siempre de boca en boca. Y fuera de aquí, Elysia no es conocida, siempre se ha mantenido así. Quiero decir, que exista un diario sobre los lugares de aquí y todo eso es algo… ¿Extraño? Pero emocionante. ―Lo miró, siendo sincero pero aún así con una sonrisita que presentaba anticipación ante el asunto. Era como encontrar un mapa del tesoro, o algo así, aunque fuese solo por saber cómo eran los lugares que él conocía en esos tiempos mucho antes que sus padres o su abuelo. ― ¿Y qué dice ahí? ¿Eran iguales que ahora? ¿Habla sobre wyverns?

El castaño se terminó por acomodar más de lo necesario en aquella posición, e incluso cruzó algo los brazos para tener un soporte contra el suelo, moviendo algo las piernas alzadas.

De alguna manera, esperaba algo así como que Luz le fuese leyendo las cosas interesantes que podía leer sobre las letras bonitas de las páginas polvorientas, aunque parecía que algunas no podían leerse demasiado bien. ¿Sobre qué cosas contaría? Y lo más importante. ¿Quién habría escrito algo así? Nunca había escuchado nada así, sobre una clase de historiador o cornista en la historia de la aldea, por lo que, por supuesto que un descubrimiento como ese le hacía sentirse picado por la curiosidad. Una inocente y deseosa de saber más acerca del tema, pero desde luego eso era más divertido que simplemente ver a los wyverns tomar el sol, aunque adorase a sus chicas.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Miér Abr 27, 2016 8:10 pm

su sonrisa se amplio aun mas y sus mejillas se colorearon unos instantes al sentir el beso sobre su cabeza instantes antes de que el otro se tumbase a su lado. Notándolo así mas cerca a pesar de que la distancia entre ambos no hubiese variado. Giro un poco el libro al percatarse del súbito interés del castaño por el mismo,para que lo pudiese ver mejor desde su posición. Aunque eso seria imposible,entre la letra no muy clara en algunas paginas y el echo de que no había girado mucho el libro respecto a la posición que tenia de antemano. Para que el mismo no dejase de cubrir sus ojos del sol.

Le gustaba cuando Sorey se emocionaba de aquella manera,con curiosidad pura casi infantil.Dejando salir sus preguntas una tras otra antes de esperar respuesta y expresando sus pensamientos en voz alta. Se le veía feliz,emocionado,y el Pastor tenia una habilidad sorprendente para contagiar dichos sentimientos a otros. Pero esa vez tendría que aplacar un poco esa emoción,porque el clérigo se había percatado de que no se había echo entender.

-En eso tienes razón...cuando me trajeron a Elysia lo único que pudieron decirme fue la ubicación de la aldea. Pero no es eso... no es tan interesante como crees....me e explicado mal...


Estiro la mano libre,aquella que no sujetaba el libro,hacia la persona acomodada a su lado.Hasta alcanzar su oído y atrapar entre sus dedos una de las plumas que colgaban del mismo.El libro en su otra mano lo dejo reposar unos instantes sobre su regazo,abierto para no perder la pagina. Entrecerró los ojos ante a luz que súbitamente los alcanzaba.

-No habla de la aldea como tal,ni siquiera lo menciona. Pero si hay algunos paisajes descritos que coinciden con los alrededores de Elysia. El lago,es descrito tan maravillosamente que casi parecía que estábamos allí...Seguiré leyendo un poco y si encuentro algo sobre la villa te informo,de acuer...

Su pregunta,su propuesta,no termino de ser formulada cuando fue interrumpido por un sonido que le calo hasta los huesos e hizo temblar su cuerpo de arriba abajo. El inesperado y furioso rugido de un wyvern haciendo eco en las planicies
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Jue Abr 28, 2016 4:43 am

Mientras se llevaba una mano para cubrir el sol de sus ojos, y así poder observar mejor el cuaderno y a Luz, Sorey se sorprendió cuando escuchó que había entendido mal al albino.

Al parecer, el libro era un poco más confuso de lo que él creía y era un poco difícil de leer, o quizá era que habían demasiadas cosas que no importaban y no aportaban gran cosa a lo que realmente les parecía interesante. De cualquier modo, el castaño hizo un pequeño gesto descontento, pero eso no hizo que se le fuesen las ganas de saber más. Así que junto un poco más su cabeza con la contraria, dejando que Luz jugase un poco con sus pendientes y siendo algo distraído con ello porque para él ya era algo bastante normal.

Mhhh… ―Volvió a pensar en voz alta como antes, cerrando los ojos mientras se llevaba la misma mano tras la cabeza para apoyar esta en ella. ― Entonces ¿podría ser el diario de un aventurero que hubiese conocido estas tierras? Incluso antes de que se fundase la aldea. ―La emoción de al parecer un tesoro descubierto emocionó de nuevo a Sorey que puso un gesto radiante mientras miraba al otro, feliz y entusiasmado, pero sobretodo por poder compratirlo con él y poder estar así, al final, tan cerca.

Sin embargo, para cuando Luz quiso acabar su frase, hubo un rugido que resonó por toda la planicie y no solo les alertó a ellos, sino también a las hembras wyverns que estaban reposando tan apacibles.

¡…! ―Sorey reaccionó enseguida levantándose y echando mano de la lanza que había dejado cerca. Se incorporó levemente, pero siguió con una rodilla hincada en la hierba, mientras se ponía un poco ante el albino de forma protectora. ― …Tranquilo. No pasa nada.

Fue lo que le mencionó en bajo al chico para que no entrase en pánico, puesto que a Luz, como era natural, aquellas criaturas le inspiraban cierto respeto y miedo. Y no era para menos, en realidad, porque una cosa eran las hembras que estaban acostumbradas a la presencia de los humanos por cientos de años en la aldea, pero otra muy distinta eran aquellos wyverns territoriales que vivían en las montañas y que solían bajar a cazar, a veces tratando de demostrar su poderío en un nuevo territorio.

Las hembras en seguida rugieron en señal de advertencia, y se mostraron alerta y a la defensiva, sobretodo porque sus nidos estaban cerca. De un momento a otro, la presencia de un gran macho, de tonalidades verdes, apareció surcando la zona, de forma peligrosamente baja, y armando demasiado revuelo para lo que era normal.

¿Qué hace aquí…? ―Sorey se mantuvo quieto porque era la mejor opción de todas en esos momentos. Inmóvil y observador. No entendía que era lo que había hecho acercarse tanto a ese wyvern a la “zona segura” por decirlo de alguna forma, pero no parecía que fuese a ser algo simplemente leve. En condiciones normales, siempre esperaba que fueran los propios wyverns quienes echasen de sus territorios a los no deseados, puesto que así era como funcionaban. El Pastor solo velaba por que estas disputas no llegasen a afectar a la aldea y en el  caso de que los indeseados fuesen humanos, quien se encargaba era el Pastor. Pero una de esas veces, era la que el temperamento del gran macho wyvern era desmedido.

Para la sorpresa del Pastor, no acabó ahí. Muchas de las pequeñas hembras se huyeron asustadas, pero la más mayor plantó cara al contrario con dientes y garras. Obviamente no le quería allí. Pero el macho parecía demasiado intimidante y con pocas ganas de retirarse. De un momento a otro, el wyvern de colores verdosos atacó a la hembra roja.

¡¡…Deja en paz a Lailah!! ―Fue lo que Sorey gritó, viendo como en esos momentos la cosa estaba empezar a convertirse en una situación demasiado mala. Agarró con fuerza su arma y casi le faltaron segundos para ponerse en pie y defenderla él mismo. Sin embargo, tan pronto como el wyvern mostró sus intenciones agresivas, Mikleo apareció desde una de las colinas tras ellos y defendió a la hembra al grito de su jinete, echándose contra el otro. ―¡¡Mik!!
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Vie Abr 29, 2016 4:25 pm

Se incorporo ligeramente,para quedar sentado en el suelo,con las piernas estiradas y los brazos hacia atrás,apoyados en el suelo sujetando su cuerpo levemente inclinado. El libro sobre su regazo se deslizo suavemente hasta acabar en el suelo. Seguía inquieto aunque su cuerpo no lo temblaba,aunque el lo sintiese de esa manera. No sabia como reaccionar a los wyverns,con el tiempo se había acostumbrado a la presencia de Mikleo y no tenia problemas con la criatura de escamas blanco azuladas. Pero con los de las planicies era distinto,no podía evitar temerles,por mucho que no lo desease,pero era in miedo inevitable. Y uno que sabia que seguramente nunca se desvaneceria. Porque recordaba la historia de los padres de Sorey y sabia que era un peligro real,que tenia motivos para tener miedo.

Aun así nunca le dijo nada al otro,porque seguramente lo sabia,y porque la distancia a la que siempre estaban cuando el acompañaba al pastor era suficiente.  Porque Sorey sabia lo que hacia y sabia que estaba seguro a su lado. Pero que en esos momentos el castaño reaccionase con tanta rapidez llevando la mano a su arma no le tranquilizaba mucho.

Aun así asintió ante las palabras ajenas,aun sabiendo que el otro no le veía. Cerro los ojos y se concentro en su propia respiración,intentando quitar el susto inicial que la aparición del desconocido y colosal wyvern verde había supuesto para el. Sorey le decía que no ocurría nada,que estuviese tranquilo. Tenia que confiar en el,porque el era quien se dedicaba a ello,quien sabia tratar con las criaturas. Y por sobre todo,porque sabia con seguridad que nunca lo pondría en peligro.

Y aun así esa pregunta que el castaño le formulo a la nada le hicieron sentirse inquieto,abrir los ojos con cierta confusión y centrarlos en las imágenes frente a ellos. No entendía que estaba ocurriendo,y al parecer su acompañante tampoco,y eso no podía ser buena señal. Era malo,y aquello quedo confirmado ante el grito ajeno cuando el recien llegado wyvern ataco a la hembra roja.

Luz se movió por instinto,lo mas rápido que pudo,se impulso hacia adelante y desde la espalda de Sorey rodeo al mismo con sus propios brazos. Agarrándole por la cintura y enterrando su rostro en la espalda ajena. Porque el temor de que el otro se abalanzase de lleno a la pelea se había echo presente. Porque lo conocía y sabia que no era un insensato ni un imprudente,pero si se dejaba llevar por la situación y mas cuando se trataba de algo importante para el.Y lo creía tan capaz decir a luchar contra el wyvern el solo,a pesar de no tener posibilidades y de saber que apenas dominaba su arma... Y volvió a recordar el motivo por el cual Sorey no tenia padres,y apretó mas el abrazo sobre el otro.

Quería pedirle que huyesen,que se fuesen con Mikleo cuyo nombre ahora llamaba. Pero Luz no quería ver que sucedía ,porque tenia miedo,porque no sabría que hacer.Y porque no quería pedirle que se fuesen de aquel lugar. Aquello era egoísta,y nada justo para Sorey. No podía pedirle al pastor que dejase de lado su deber cuando mas se le necesitaba. Y por eso no lo pido,y por eso debía soltar su agarre sobre el...pero no podía,porque no quería que el otro se fuese de su lado,que acabase herido o algo peor...

Se mordió el labio inferior y murmuro contra la espalda ajena

-Sorey... no te pongas en peligro... por favor... ni tu ni Mikleo...
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 30, 2016 2:45 am

Lo primero que Sorey pensó ante la situación es que estaba mal. Aquello definitivamente estaba mal. No era el primer ataque que presenciaba, pero algo había hecho enfadar mucho aquel macho, fuera de todo lo que el Pastor hubiese concretado anteriormente en su mente. Pensó en varias cosas rápidamente para tener una clara visión más amplia de la escena, pero a lo único que pudo achacar aquel comportamiento es que algo, o alguienes lo habían alterado, u obligado a desplazarse de su territorio y estaba buscando dominancia en el nuevo. Aquello obviamente, no le estaba permitido porque era una zona de cría, y por eso mismo la hembra no se había movido de donde estaba.

Era inusual, lo más probable es que obra de cazadores o domadores y lo que Sorey pensó a continuación fue en defender a la wyvern. Ir allí y tratar de espantar al otro, o al menos desviarle la atención de la contraria. Pero cuando su cuerpo reaccionó inconscientemente a sus pensamientos, unos brazos le abrazaron. Al cabo de segundos sus ojos se abrieron más y se sintió lo más estúpido del mundo; no estaba solo. No era como otras veces, tenía a Luz allí y maldita sea, ¿cómo había podido haber pensado algo así?

Las palabras de Luz resonaron en su mente, habiéndolas escuchado tras el grito de sorpresa al ver aparecer a su propio amigo al rescate de la hembra roja. Fue en ese momento en el que Sorey se giró un poco hacia él, tras acariciar sus manos para tranquilizarle y hacer que le soltara un poco, mirándole con comprensión aunque siguiese algo alterado. No… no podía dejar a Luz solo. Ni podía dejarle allí, en peligro. Tenían que salir. Tenía que ponerle a salvo fuese como fuese.

…Nos vamos. ―Le dijo con un pequeño asintimiento y más serio de lo normal. Al mirar de nuevo hacia la escena podía ver como Mikleo podían defenderse contra el macho grande y enfurecido, pero no parecía que quisiese dar su brazo a torcer. Ellos no podían irse de allí simplemente corriendo. Y si le llamaban la atención haciendo eso, corriendo no iban a poder escapar. Solo quedaba la salida lomos de wyvern.― Coge todo y agárrate a mí todo lo fuerte que puedas. Cierra los ojos y no mires, saldrá bien. Yo estoy contigo. ―Le aseguró, protector y suave al mismo tiempo para que no tuviera pánico.― Nos vamos ya. Ahora.

En esos justos segundos, Sorey sonó como si fuera mucho más maduro de lo que en realidad era, pero ni siquiera se paró a pensar en algo más que no fuera llamar a Mikleo. Silbó fuerte y prolongado ayudándose de sus dedos, en la mano que tenía libre y que no abrazaba al albino para cogerse a él, porque cuando hizo aquello, Mikleo no tardó en reaccionar y con una acometida fuerte contra la pared de piedra que le lanzó al otro macho, el wyvern blanquecino y azul ganó tiempo para salir volando disparado a su jinete y al clérigo para que, con una maestría de la que solo alguien experimentado con wyvern podía hacer gala, el Pastor tardase segundos en subirse al animal, cargando a Luz con él y empezando a descender a una velocidad considerable por un risco. Sorey no sabía pelear apropiadamente con un arma, pero sabía mucho mejor que la mayoría, aunque no lo hubiese comprobado, como montar, haciendo parecer que su wyvern y él eran solo uno.

Pero por muy rápido que hubieran hecho eso, y lo exitoso que había resultado para hacer que el otro macho dejase en paz a Lailah y a las hembras y conseguir que se alejase del lugar a la vez (Sorey no iba a simplemente huir, había contemplado esa posibilidad todo el tiempo), el colosal macho de escamas verdes ya estaba tras ellos, pisándole los talones y aún demasiado enfurecido.

Lo único que contaba a su favor es la diferencia que le llevaban y que Mikleo era más pequeño, pero sí más ágil y rápido. Tenía que encontrar una forma de despistarlo, o al menos, un lugar donde pudieran ocultarse. Y deprisa.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Sáb Abr 30, 2016 3:54 pm

Las caricias sobre sus manos hicieron que aflojase un poco el agarre sobre la cintura ajena,pero no lo consiguieron calmar. Era una situación totalmente nueva para el que implicaba a wyverns violentos,y no sabia que hacer ni lo que ocurría realmente.Era normal estar intranquilo o temeroso. Lo único que podía hacer era confiar en Sorey y dejar que el otro manejase la situación.

Para su suerte la aparente solución era la que el deseaba,que salieran de allí,los tres.Lo que quería y no había sido capaz de formular. Asintió ante la petición ajena y aun desde el suelo tomo el libro que había terminado olvidado allí. Con movimientos rápidos soltó los enganches que cerraban su chaqueta azul a la altura de su pecho,lo suficiente para dejar el libro en el interior de su prenda antes de atarlo de nuevo. Quedando o objeto atrapado,sujeto,entre su cuerpo y sus telas.No tenia bolsillo ni bolso lo suficientemente grande donde guardarlo pues lo había llevado en la mano. Se giro para buscar con la mirada su báculo,dejado sobre la hierba en el instante que se tumbo sobre la misma,se acerco y lo sujeto con fuerza sobre su mano antes de volver hacia Sorey. La mano que portaba su báculo rodeo el cuello ajeno,y sus dedos lo poco que quedaba de ellos que no sujetaban el báculo se agarraron a las telas que cubrían la espalda ajena. La mano libre rodeo y se sujeto a la cadera del castaño. Cerro los ojos con calma y agacho levemente la cabeza

-Listo...

Murmuro con voz suave,se había movido con rapidez pero no quería alertar mas a Sorey,hacerle ver su nerviosismo.Porque el otro estaba demasiado serio para lo que usualmente era y no quería preocuparle mas con su propio temor. Intentaría permanecer tranquilo para el.

El silbido ajeno hizo eco en sus oídos,y antes de lo que se hubiese imaginado y sin saber como se encontraba a lomos de Mikleo junto al pastor. Habia notado como el otro cargaba con el pero había sido todo tan rápido y confuso que no supo en que momento había subido a la criatura,aunque ese no era el momento para maravillarse ante las habilidades que el otro mostraba como jinete wyvern. Se intento aferrar aun mas al cuerpo del castaño,una tarea difícil al tener una mano ocupada,el libro molestando en su pecho,y Mikleo volando con tanta rapidez. Apretó aun mas los ojos y e mordió el labio inferior para no dejar escapar protesta alguna
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 03, 2016 5:12 am

Bajo ningún concepto podían quedarse ahí. Ni siquiera podían reducir la velocidad si quiera, ni mirar atrás. Sorey era más que consciente que el wyvern más grande y fuerte les seguía de cerca, pero por suerte Mikleo podría mantener a raya eso. Lo que ahora debía hacer era… no dudar. En absoluto, y ayudar a su amigo a escapar de aquello. Tenía que hacerlo, por cualquier medio, porque ya no era por él mismo… era por Luz. Iba a proteger a Luz, se lo había prometido. Y como le pasase algo a él… entendió cual era la sensación que debió de haber tenido si hubiera sido más consciente de la muerte de sus padres. Miedo y angustia ante la situación. Debía protegerlo como fuese, más que a sí mismo si hacía falta.

No quería que viese nada de aquello, y menos si no estaba acostumbrado a ese tipo de persecuciones. Ver vacio a su alrededor le crearía miedo a volar. Así que… rezaba por qué NO abriese los ojos, bajo ningún concepto. En su defecto, Sorey lo mantenía casi en su regazo, inclinándose hacia delante y sujetándolo con un brazo, haciendo que su cuerpo le sirviese de agarre y protección, lo más estable que pudiese conseguir. Porque, en realidad, a esa velocidad encima del wyvern blanquecino y azulado, nada lo era.

Sorey podía escuchar los sonidos del animal tras de él, y el sonido del viento, sobre todo eso. Mikleo empezó a zarandearse algo brusco, sorteando rocas y salientes más peligrosos, tratando de despistar al más grande, pero parecía algo en vano. Si que lograba hacerlo golpear contra estos, incluso cuando el otro lanzaba una dentellada y Mikleo giraba de nuevo bruscamente, Sorey conseguía que el wyvern verdoso solo consiguiera darle al aire, o a un obstáculo cercano. Pero no era diferente.

Si no conseguía pensar en algo ya, Mikleo iba a empezar a perder fuerzas, y entonces iría más lento. Y si iba más lento… No debía pensar en eso.

¡¡Aguanta Mik…!! ―Pidió a su amigo en voz alta y fuerte. Sentía las pulsaciones del animal bajo él, al igual que la bola temblorosa que era Luz en su cuerpo. Pero su voz se vio cortada por una nueva dentellada cercana del wyvern contrario.

¿Había dañado a Mik eso? ¿No lo había alcanzado? Sorey no pudo decirlo pero empezaba a estar algo desesperado.

De pronto lo vio, o creyó verlo. Una pequeña apartura entre dos paredes, o quizá solo una grieta en una montaña. No lo sabía a la velocidad que iban. Pero era su salida, sin duda. Su vía de escape, suficientemente grande para que Mikleo pudiera entrar, sin que el otro pudiera seguir. Fue como si algo se abriese ante él, la única esperanza que le quedaba… Y a ello fue.

Espoleó ligeramente a su amigo para que viese hacia delante como él estaba haciendo y el animal respondió aleteando más rápido. Sorey sufría al escuchar la respiración forzada ajena, y le dolía. Mucho más que su propio miedo. Solo un poco más, se repetía en realidad. Si podían alcanzarla un poco más, entonces…

¡¡…!! ―Sorey, hasta el último momento, permaneció con los ojos abiertos, pero en el momento en el que Mik logró cerrar las alas para pasar como el agua por esa hendidura, el Pastor cerró también los ojos.

Pero por suerte, al abrirlos, Mik seguía aleteando y el wyvern verdoso se había estrellado contra las paredes estrechas. El castaño sonrió ligeramente y aún miró atrás, observando como la luz se disuadía poco a poco, mezclándose con los rugidos enfadados del animal furioso, que intentaba seguirlos pero no podía.

Menos m- ―La frase de Sorey tuvo que ser cortada a mitad porque Mikleo empezó a perder altura. De tal manera, que él mismo se golpeó contra un pequeño saliente rocoso, lo que le hizo desequilibrarse. Estaba demasiado, tan cansado… que Sorey intentó sujetarse a él, pero fue imposible. ― ¡¡MIKLEO!!

Su voz resonó en eco, como si empezasen a estar en una cavidad similar a una cueva. La luz comenzaba a escanear y se podía oler la humedad en el ambiente. Y entonces, el joven Pastor pudo notar como caían del animal, al golpearse este de nuevo. No le quedaban fuerzas, exhausto. Quiso alcanzar a su amigo, quiso ayudarle… pero ni siquiera pudo ayudarse a él.

En esos momentos de la caída, sujeto fuerte a Luz, que seguía en sus brazos. Lo trató de proteger, abrazándolo con sus brazos, con todo su cuerpo, envolviéndolo como un escudo. De esa manera, pasase lo que pasase, quizá… al menos él se llevaría la peor parte, y a Luz no le ocurriría nada. Debía de proteger a Luz, costase lo que le costase. Eso fue lo que Sorey pensó, cuando comenzaron a traspasar ramas de árboles bajos, a los que apenas les llegaba la luz.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Mar Mayo 03, 2016 3:05 pm

Los oídos le pitaban debido a la velocidad del vuelo,comenzaba a marearse y estaba completamente desorientado al tener los ojos cerrados y su cuerpo siendo movido con rapidez y continuidad. Pero aun así no tenia intención alguna de abrir los ojos,todo lo contrario,los cerraba con mas fuerza. Algunas de las sacudidas del wyvern le revolvían el estomago,provocando una sensación de vértigo del mismo. Lo único real en esos instantes,lo que le permitía tener algo en lo que sostenerse,eran el cuerpo escamoso que sentía bajo sus piernas y el cuerpo del castaño,al que se aferraba casi de la misma forma en la que Sorey lo sujetaba a el.

Intentaba acomodarse entre el cuerpo y los brazos ajenos,temeroso de caer pues si bien no era la primera ni la segunda vez que volaba a lomos de Mikleo si era la primera vez en la que el vuelo era tan veloz y tan brusco,tan desesperado. Y confiaba en ambos,pero el miedo seguía estando presento y lo único que podía hacer para calmarse era intentar cambiar su postura y aferrarse mas al cuerpo de pastor,mejorar su agarre,su abrazo. Pero los movimientos ajenos no se lo permitían y los objetos en su poder y sus ojos cerrados no hacían mas que dificultar aun mas la tarea.

El nombre de la criatura llamada a gritos,la falta del cuerpo sobre el que momentos atrás estaba sentado y los brazos a su alrededor apretándolo,envolviéndolo con mas fuerza...La caída al vació...todo fue demasiado rápido. La caída fue amortiguada por las ramas de los arboles,las cuales sin delicadeza comenzaron a rasgar sus ropas,a arañar sus cuerpos como pago por disminuir la caída. Como castigo por atravesar y romper las ramas. Los arboles quedaron atrás y se acercaron peligrosamente al suelo,a un lugar del bosque rodeado de tanta vegetación que su acceso a pie era prácticamente imposible,una tarea que requería horas y esfuerzo. El cuerpo se Sorey aterrizo,con el del clérigo sobre el,sobre una masa de raíces enredadas entre ellas,de musgo y tierra acumulado por el tiempo,de verdín y enredaderas...que cubrían por completo  lo que antaño había sido un techo descubierto. Un techo creado por la misma naturaleza que cedió ante el impacto de ambos cuerpos contra el mismo,haciendo que tras lo que fue una pausa de apenas unos segundos los jóvenes volviesen a caer de nuevo.Mas esta vez la altura era menor,unos cuatro metros aproximados.

Dejaron de caer,el suelo bajo sus cuerpos no se movió. El albino soltó un leve quejido de molestia mas no de dolor.Estaba mareado y confundido pues al notar que  se precipitaban al vacío había esperado un buen golpe,su cuerpo golpeando contra el suelo sin piedad y el dolor habiendo recorrido el mismo.Mas sin embargo apenas lo había notado,mas que una leve sacudido al aterrizar,una leve molestia. Confundido y con sus manos aferradas al cuerpo de Sorey se intento incorporar,el báculo resbalo de su mano repiqueteando contra los trozos de piedra trabajados que cubrían el suelo. Abrió los ojos con cuidado,clavandolos al frente y entendió el porque su persona estaba intacta. La respiración se le corto por unos instantes mas rápidamente se obligo a mantener la calma,aunque la mano aferrada a las ropas ajenas había comenzado a temblar.

Si no guardaba la calma en dichas circunstancias no seria de ayuda a nadie,tenia que calmarse y examinar bien la situación y al herido,para poder sanarlo,para poder serle de ayuda. Y lo primero era ver si estaba consciente y si aquel golpe le había afectado,especialmente a la cabeza.

Su mano,temblorosa aun,soltó las telas y se encamino a la mejilla ajena,acariciándola con el pulgar suavemente,con cariño. Su voz sono dulce,un tono de voz suave que fue poco mas que un susurro.

-Sorey...
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 03, 2016 10:10 pm

Sorey no recordaba el segundo impacto, porque el primero le había sacudido fuertemente. Lo había recibido en toda su espalda, puesto que en la caída había envuelto en su cuerpo a todo lo que era Luz, y había evitado que el sufriese algo más de daño que unos pequeños arañazos a través de su ropa por culpa de las ramas que habían reducido su caída, evitando que el impacto fuese grave o incluso mortal. Aún así, el Pastor pudo notar como el dolor viajaba rápidamente por su cuerpo, afectando a brazos y piernas. Sin embargo, aunque el segundo impacto solo fue de unos metros, fue en una superficie mucho más dura como lo era la piedra, y le aturdió lo suficiente como para quedarse con los ojos cerrados y semiinconsciente.

Podía notar como tenía todo el cuerpo agarrotado y la mente le daba vueltas. Pero tras tomar consciencia de sí mismo tras unos momentos (que seguramente en esa situación parecieron larguísimos), el castaño pudo abrir poco a poco los ojos, con una suspiro adolorido, llamado por la voz dulce de Luz y su tacto en la mejilla. Le costó algo enfocarlo, por la leve luz que había y por el mareo, pero cuando vio al albino encima de él sonrió poco a poco. Menos mal, fue lo único que le cruzó la mente en ese instante. Luzrov parecía estar bien, así que lo que había hecho había resultado cuanto menos exitoso. Era lo único que Sorey había querido, protegerlo.

Luz… ¿E-estás herido? ―Murmuró, preocupado. Aunque en realidad quien lo estaba era él. Tenía moratones, la ropa llena de arañazos que habían atravesado la tela y se habían quedado en la piel, y además de algunas heridas que sangraban levemente, nada importante, también estaba terriblemente adolorido.― Au... ―Cosa que mostró cuando intentó incorporarse por sus propios medios, quejándose y llevándose una mano a uno de sus costados.

No se sentía nada roto, en absoluto, pero aunque el dolor era bastante aguantable, estaba claro que se había golpeado fuerte. Al final, pudo mantenerse sentado e intento ver donde estaban, aunque lo único que divisó cerca de ellos fue los restos de tierra, raíces, hojas y ramas de lo que era el “techo” y el báculo de luz y su propia lanza. No tenía ni idea de dónde estaban, pero lo que le importaba es que el clérigo estaba bien.

Perdona… No tenía que haberte expuesto a todo eso. ―Sintió que había sido su culpa. Y no solo lo sentía por Luz, también por el wyvern. El castaño no pudo evitar mirar algo hacia arriba, preguntándose si Mikleo estaba bien. Lo habían perdido de vista pero el animal los encontraría de alguna forma, estaba seguro. Si es que… lograban saber donde estaban. Solo esperaba que se resguardase bien de ese macho enfurecido lo suficiente como para que no le dañase. Al final sonrió a Luz para que viera que estaba bien. No era nada grave. ― No te preocupes, solo ha sido el golpe.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Mar Mayo 03, 2016 10:47 pm

Sonrió levemente al ver que el otro respondía a su llamado,aun repartiendo caricias en la piel ajena. Se concentro en los ojos verdes,pero por una vez no para perderse en los mismos si no para ver el estado del otro.Si el golpe recibido en la cabeza y espalda le había dejado consecuencias.No quería pensar en que había recibido tanto el impacto que le correspondía a el como el que debía haber pertenecido a si mismo.Porque si lo hacia la culpa lo embargaría y no podría serle de ayuda.

Vio los ojos ajenos desenfocados mientras se abrían,y espero hasta que los mismos se enfocaron en su persona. Soltó el aire que no sabia que estaba conteniendo en un suspiro. Mas aun al no ver sangre bajo la cabeza ajena,como mucho tendría un golpe en la misma que se convertiría en chinchon. Derrepente tenia ganas de reír y de llorar al mismo tiempo. Reír por el alivio que suponía que el otro le respondiese,y llorar por la angustia que no sabia que había estado conteniendo en los últimos instantes. Quería insultarle,reclamarle que hubiese sido tan idiota de dejarse herir solo por el...pero en lugar de eso se limito a inclinarse. Su mano detuvo sus caricias para las mismas ser sustituidas por un suave beso en la mejilla.

-Tonto...Estoy perfectamente,el único herido eres tu...

El quejido ajeno le alerto de lo que ya sabia.De las heridas ajenas. La cabeza y las grandes manchas de sangre habían sido su prioridad,pero la ausencia de las mismas por mucho que le llenase de alivio no eliminaba el echo de que estaba magullado.Y tendría que comprobar hasta que punto.

Lo había echo antes,a pesar de que sus poderes fuesen escasos sus conocimientos no lo eran tanto,por ello a pesar de que el herido era la persona mas importante para el y que con ello la preocupación le embargaba fue capaz de mantener la calma. No alterarse y observar cada pequeño movimiento,gesto y sonido del cuerpo ajeno. Sabia que no estaba bien,y no deseaba que se incorporase,no cuando había pasado tan poco tiempo desde el golpe. Y aun así se retiro de encima,para no ser un estorbo,sentándose a su lado casi pegado a el.Lo ayudo a incorporarse hasta quedar sentado.

La disculpa,esta petición para que no se preocupase...la mentira de que estaba bien...daba gracias a no tener su báculo a mano porque de haberlo tenido le habría golpeado con el mismo.Y no estaba bien golpear a un herido.Y de echo acerco una de sus manos al rostro ajeno para dejar un golpe con uno de sus dedos en la frente del castaño. Frunció el ceño con algo de molestia.

-No te disculpes. Nada de esto a sido culpa tuya. Tu no has echo nada malo,no Mikleo...has echo lo que tenias que hacer y me has protegido...gracias...

Acerco su rostro al ajeno unos instantes,solo para posar sus labios de forma efímera sobre la frente recién "golpeada" por el mismo.

-Sorey... soy un priest... no tienes ni idea de cuanto e estudiado,a mi no puedes engañarme diciendo que estas bien... Podrías estar peor eso es cierto,y doy gracias al cielo de que el golpe haya sido tan leve dada la situación... pero no esta bien. Por eso,quítate la capa y la camisa

Tenia que ver el cuerpo ajeno,examinar y sanar sus heridas,pero por sobre todo tenia que ver el estado de la espalda ajena. Después de todo también era una zona delicada y la que mas había sufrido en el golpe.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 04, 2016 12:16 am

Todavía estaba un poco confuso por el golpe, la caída y aún si le apuraba el movido viaje en Mikleo. Por eso, cuando pudo sentir mejor las caricias del albino en su mejilla, el castaño sonrió mucho más tranquilo. Aunque sí que no esperó el beso en la mejilla, donde había recibido esos roces, sin embargo, si dijese que aquello no le gustaba o no lo agradecía en gran medida, entonces estaría mintiendo. Y Sorey ni mentía nunca, ni sabía hacerlo.

Ah, ¿herido…? ―Probablemente. Todavía no se había mirado pero sentía como si le hubiera pasado una manada de wyverns por encima. Aunque eso no le importaba ahora mismo, por lo que suspiró de nuevo aliviado, mirándolo de forma suave.― Pero estás bien, eso es lo que importa de momento…

Después de todo, Luz era un priest, pero no podía curarse a sí mismo. Si él hubiera resultado tan herido en esas circunstancias, quien sabía que podría haber pasado. Sin embargo, Sorey no era tan importante en ese sentido. De haberle pasado algo peor, habría hecho lo que hubiera podido para salir de allí junto a Luz. Que hablando de eso, no podrían alcanzar a Mikleo de esa forma… ¿Dónde habían caído?

Solo había acudido aquello a su mente por unos milisegundos, porque en cuanto intentó incorporarse solo quedó en él una sensación de dolor perpetuo, a lo que obviamente se quejó. Pero aunque estuviese claramente adolorido, y pensase en intentar ocultarlo y no pudiendo, agradeció que el clérigo se quedase cerca de él. Podía notar su preocupación y eso le daba algo de pena, porque en realidad… Si hubiese sido más fuerte, hubiera podido hacer algo de frente al wyvern verde. De esa forma Luz no hubiera pasado miedo, tampoco. Se preguntaba si realmente algún día tendría que entrenar en serio para que ese tipo de cosas no pasasen. Accidentes como los de sus padres.

Y por eso, como estaba tan ensimismado en sí mismo, con medias palabras dichas para hacer que la preocupación de Luz no fuese a más, no se dio cuenta de que un golpe se aproximaba a su frente, y eso también le dolió. Bueno, mucho menos que todo lo comparado que llevaba en el cuerpo, ¡pero también! Sobre todo porque no se lo había estado esperando y la sorpresa era un buen factor, pero también porque se había dado de verdad un golpe en la cabeza y aún la notaba pesada y adolorida.

¡Ay…! ―Murmuró casi infantil por eso, pero más que quejarse, se encogió ligeramente y sonrió con disculpas. Cuando Luz hacía ese tipo de cosas era porque Sorey hacía algo que no le gustaba o le parecía mal, así que el castaño simplemente se reía levemente para que le perdonase porque realmente nunca era su intención hacerle enfadar. Aunque fuese un poquito. Sabía que no le había logrado engañar, y lo sentía por decirle algunas cosas sin pensar, aunque fuera con buenas intenciones. ― Lo siento… ―Murmuró de nuevo, pero no por lo mismo que antes, sino por haberle dicho algo que no debía. ― No tienes que dármelas. Ni siquiera tuve que pensarlo detenidamente, solo… te abracé. No iba a permitir que te hicieses daño. ―Y en cierto sentido estaba muy orgulloso de eso porque lo había conseguido. Luz era demasiado importante para él como para dejar que pasase por algo así.

Sorey sonrió ampliamente ante esa perspectiva, la imagen de Luz con las prendas algo rasgadas pero perfectamente bien. Sin embargo, entrecerró ligeramente los ojos cuando recibió otro pequeño beso en la frente ligeramente golpeada, y su gesto se convirtió en uno mucho más suave y tierno. Eso también era bastante propio de Luz, darle pequeños besos tras regañarle. Si dijese también que eso no le gustaba, mentiría también. Así que… a lo mejor debería dejar de tratar parecer que no le pasaba nada y simplemente dejarle hacer al otro, porque tenía razón.

Luzrov era un priest y su trabajo era sanar. Ahora mismo al joven Pastor lo que más le hacía falta era algo de sanación así que… no estaba en muchas condiciones ni derechas de protestar contra eso.

Vale, está bien… ―Empezó a hacer lo que le había dicho, pero le costaba un poco mover los brazos todavía. ― Espera… ¿miento tan mal? ―Y lo preguntaba como si eso fuese algo nuevo para él, cuando aquello ya había pasado en más de una ocasión. Como fuese, se deshizo de la blanca y fina capa que llevaba, ahora algo sucia. ― Tch… ―Se quejó de nuevo. Tendría un buen moratón en uno de los brazos. ― ¿…Me ayudas a desabotonarla?

Le era algo difícil, pero lo que encontrarían debajo no era algo que debiese pasarse. No era grave, pero la cantidad de heridas pequeñas y visibles que había por el cuerpo era considerable, y la tirante que notaba la espalda ya decía bastante, también.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Miér Mayo 04, 2016 1:02 am

Esperaría pacientemente a que Sorey se deshiciese de sus prendas,con la vista aun clavada en los movimientos ajenos.En su voz,casi sorprendida de ser descubierto ante una mentira que el clérigo sabia que ni siquiera había sido planeada.

-No sabes mentir. Tan simple como eso. Tampoco es que desee que lo aprendas...

Luz quería a Sorey tal y como era,con sus múltiples virtudes y esos pequeños defectos casi tan inexistentes que era incapaz de enumerar.Y desde luego lo quería siendo incapaz de mentir ni de engañar a nadie .No iba a intentar cambiarlo,nunca.

No pudo evitar fruncir levemente el ceño al ver los movimientos de Sorey,cada vez mas rígidos,mas lentos. Mas dolorosos. Le costaba mover su propio cuerpo,aun a pesar de que había sido capaz de incorporarse. Puede que el su cuerpo se resintiese en esos instantes,con la caída y la adrenalina de la misma ya no tan presentes en el. No quería preocuparlo y aun así le había pedido que le ayudase a desabrochar su camisa lo cual aumento la preocupación que Luz guardaba para el,que ocultaba bajo su aparente calma y saber estar.

Llevo sus manos a los botones de la camisa ajena,mas temblorosas de lo que debería. En parte por la preocupación,en parte por los nervios y la vergüenza. No es que le importase retirarle la ropa al otro,y menos en esa situación,pero no podía evitar que un nueva y extraña sensación,un nerviosismos desconocido le invadiese ante la idea. Por mas cercano que fuese al castaño seria la primera vez que lo viese sin una de sus prensas cubriendo una parte de su cuerpo,y aunque no era el momento de pensar en ello no pudo evitar que la idea surcase su mente y el calor se agolpase en sus mejillas. Desvió sus ojos violetas mientras sus dedos,un poco menos temblorosos, desabotonaban la camisa. Para después deslizarla con suavidad sobre el cuerpo ajeno y depositarla con cuidado en el suelo junto a la capa .

Fue entonces cuando volvió a dirigir la vista a el mas el sonrojo desapareció por completo y su vista se torno seria en cuanto sus ojos se posaron en las heridas ajenas. Su torso estaba casi intacto,mas su costado estaba lleno de pequeños cortes,largos pero no profundos pero lo suficiente para sangrar y dejar pequeños hilos de sangre a su paso. Cortes producidos por las ramas al pasar,al igual que los rasponazos dejados por las mismas,los cuales habían marcado la piel ajena con surcos. Enrojeciendola y levantando una muy pequeña parte de la piel,tornando la zona un poco blanca. Sus brazos también estaban cubiertos de estas pequeñas heridas,puede que no dolorosas pero si picarían. Zonas de su cuerpo ya estaban enrojecidas por los golpes,el brazo derecho poco antes del alcanzar el codo había comenzado a hincharse levemente por la fuerza del golpe sufrido. Manchas rojas que se hincharían o tornarían violetas en un par de horas,alguno de los golpes mas pequeños ya estaban tomando un tono amarillento.

Se movió ,casi arrastrándose por el suelo,para quedar a espaldas de Sorey. Algunos cortes y raspones de los costados se extendía levemente por la misma. Otros tanto nuevos la cruzaban,pero lo que mas llamaba la atencion era el color de esa parte del cuerpo ajeno.Casi rojo por completo, y aunque a simple vista no lo parecía el priest sabia que el golpe había sido duro,que estaba dañado... lastimado...

Con cuidado de no dañarlo mas,con delicadeza, paso las  puntas de sus dedos por la espalda ajena,recorriendo con ambas manos la piel de arriba abajo. Suave,lento. Sus manos estaban frías,pues aunque el clérigo no se había percatado aun por estar mas pendiente del castaño todo su entorno lo estaba. Habian acabado en un lugar frió y oscuro,donde ni la luz ni el calor alcanzaba.

-Sorey... yo me encargo de tus heridas,de acuerdo? No te preocupes por nada y déjamelo todo a mi....

Subio las manos y las apoyo en los hombros ajenos,casi sin apoyas su peso en los mismo,apenas haciendo contacto con ellos.Inclino su propio cuerpo hacia adelanta hasta que sus labios se posaron en la espalda,desnuda y lastimada ,posándose allí unos instantes.Siendo el beso algo mas que un leve roce.

Se separo con el mismo cuidado y se incorporo,con el objetivo de acercarse y tomar su báculo,olvidado por la situación y alejado por los movimientos de ambos cuerpos.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 04, 2016 3:15 am

Bueno, Luz tenía razón. A Sorey no solo no se le ocurría mentir en ningún momento, sino que, cuando tenía que hacerlo por el bien de algo mayor, ni siquiera sabía cómo. Y eso a veces le acarreaba ciertos problemas, como no tener suficientemente tacto en algunas ocasiones. Por eso a veces solo hacía su característico gesto y se reía levemente, prefiriendo no decir nada. Aún así, entendía por qué el clérigo le decía aquello, que no quería que aprendiese a mentir. Sorey tampoco tenía esa necesidad así que simplemente le sonrió un poco y lo dejó así.

Le costaba realmente moverse, y suponía que era porque ahora sí que empezaba a notar todos esos golpes que había recibido. Una vez había comprobado que Luz estaba bien y que estaban en un sitio que al menos no parecía presentar amenaza de momento, el castaño comenzó a notar los efectos drásticos en su cuerpo y… lo lamentaba. Porque dolía, estaba claro. Dolía y escocía y no era que no pudiese aguantarlo pero estaba seguro de que se había torcido algo en algún sitio y eso le restaba movilidad para ayudar al clérigo a salir de allí. No era ya solo por el propio Pastor, porque cuando se trataba de estar con su persona preciada, Sorey era incapaz de pensar en solo él mismo. La prioridad siempre surgía en ser el albino, de un modo u otro.

Por eso, se preocupó un poco al ver cómo le temblaban las manos. A veces eso era lo malo de ser sincero, que no podía evitar hacer daño al otro. Sin embargo, cuando trató de mirar a su rostro para encontrarse una expresión que coincidiese con sus gestos, lo que Sorey observó fue, en realidad, un gesto avergonzado y sonrojado. Y siguió estando ahí mientras lo miraba y le quitaba la camisa, pero al final sus ojos violetas se desviaron, de una forma que hasta le pareció adorable. El castaño creyó entender el por qué de eso y, en consecuencia, solo sonrió de forma tierna y no dijo nada.

Así pues, dejó que le empezase a examinar cuanto quisiera. Él mismo no se veía pero, si le preguntaba, siempre podía decirle donde le dolía más. Aquellas zonas serían el brazo, uno de los costados y la espalda. Sobre todo la espalda. Lo que le aliviaba es que si se podía mover es que no tenía nada roto, pero más le valía hacer lo que le dijese Luz, porque en cierto sentido tenía razón en ello. No por ser grave no era malo, así que… sería bueno y obediente en ese caso.

Como fuese, el joven Pastor no se movió del lugar de donde estaba y simplemente quiso seguir a Luz con la mirada. Este al final desapareció tras su espalda. De un momento a otro, sintió como las manos frías de su querido albino se posaban en la piel caliente de su espalda y algo bombeante por la sangre que estaba agolpándose en ciertas zonas heridas. Aquello le hizo temblar un poco, de un escalofrío, pero se aguantó para no moverse. No sabía bien por qué lo hacía, si porque simplemente quería cerciorarse de donde le dolía o porque… lo estaba acariciando, como si fuesen mimos. De no serlos, entonces Sorey estaría pensando mal pero… le encantaban esas caricias tan suaves.

¿Es… muy malo? ―Respondió a las palabras del chico, tras un asentimiento. Si le decía que él se hacía cargo y que no tenía que preocuparse no creía que fuese muy malo, pero nunca sabía. Sí que era lo suficientemente malo para que el albino decidiese utilizar sus conocimientos curativos en él, cuando nunca antes le había pasado algo para que eso sucediese. Iba a ser la primera vez… y eso era curioso para el castaño, que siempre se preguntaba todo lo que no conocía a su alrededor.

Pero aquello se le fue totalmente de la mente cuando, aparte de sus manos, notó sus labios. Los labios de Luz estaban a una temperatura diferente de su piel y de sus manos, y aquello sí que le estremeció, entero. Le hizo suspirar sin darse cuenta y recibir aquel tipo de gesto y atención hizo que fuese a él esa vez quien se le subiese los colores a sus mejillas. Si se ponía a pensarlo (cosa que no podía en esos instantes) llegaría a la conclusión de que también era la primera vez que le daba un beso así, así que… eran nervios. Sí, nervios y algo más de lo que no era propio ahora pensar.

¿Luz…? ―Lo escuchó alejarse pero no lo vio, aun con el rostro algo rojo. Se sentía más cómodo si escuchaba su voz en medio de aquel lugar desconocido, frío y oscuro.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Miér Mayo 04, 2016 6:40 pm

-Si fuese realmente malo yo no podría ayudarte...

Por ello daba las gracias al ser que regia el mundo,fuese que fuese,a la santa o a cualquiera que había echo que semejante caída hubiese acabado con nada mas que golpes y arañazos. Que hubiesen caído al bosque y que la vegetación del mismo hubiese amortiguado en parte el daño recibido. Porque de haber sido de otra manera estaba seguro de que las herias serian graves,un golpe en la cabeza casi fatal,algún miembro roto... por no llamarlas mortales,que  podía haberlo sido dependiendo del lugar del aterrizaje. Y en dichas circunstancias su escaso poder no serviría de nada,y ante sus ojos tendría la imagen de un Sorey herido y no podría hacer nada ante ello.Y con la culpa de haber salido el impune a causa del sacrifico ajeno.

El solo pensamiento le hizo estremecerse,pero dejo el pensamiento a un lado,guardado en un profundo rincón de su mente,cuando el báculo volvió a sus manos. Lo apretó con fuerza entre las mismas sintiendo la calma que el objeto por si mismos solía proporcionarle recorrer su cuerpo.  

Se había alejado apenas un metro,no porque el objeto estuviese lejos si no porque desconocía el paradero exacto del mismo.Se había levantado unos instantes para ver la posición del mismo y tomarlo.Y Sorey ya lo estaba llamando,con duda,a pesar de estar tan cerca de el. No pudo evitar que una tierna sonrisa se formase en sus labios ante el pensamiento de que el pastor era un enfermo afectuoso,uno que sin pretenderlo reclamaba mimos y cariño para si.Aunque ya de por si el castaño era cariñoso.

Volvió a acercarse y sentarse tras el cuerpo ajeno,lo mas pegado que podía al mismo sin que el báculo o la movilidad de sus propios brazos fuese afectada. Paso su mano libre de nuevo por la espalda ajena,dejando una leve caricia sobre la misma.

-Estoy aquí,tranquilo...

Aferro el báculo de nuevo en su mano derecha,acomodandolo en la misma,y clavo sus ojos violeta en la nuca ajena.Dejando la sonrisa atrás y siendo la seriedad visible en su rostro,concentrándose para llamar así al poder que dormía dentro de el. Aquel que le permitiría hacer uso del instrumento en su mano y aliviar el dolor ajeno. Sintió la calidez recorrer su ser,esa magia que débil y tenue permanecía en su interior siendo despertada y llamada. Las palmas de sus manos comenzaron a tomar un brillo tenue,siendo el mismo mas intenso en la que portaba el báculo. Dirigió al mismo hacia la nuca de Sorey dejándolo a apenas unos milímetros de distancia,apoyando la punta de sus dedos en el cuerpo herido. Trasmitiendo,entregando,su magia al otro,siendo sus heridas sanadas a medida que el báculo bajaba por su espalda. Lento,tomándose el tiempo necesario en cada lugar,recorriendo toda la espalda ajena sin separar su mano,ahora cálida,ni un instante. Asegurándose de que el leve hinchazón se desvanecía poco a poco y que la piel tomaba de nuevo su color natural. Viendo como los rasponazos y pequeños cortes se cerraban ante sus ojos a una velocidad imposible de haber esperado que el tiempo se encargase de ellos.

Continuo con su camino hasta que la espalda y los costados del Pastor quedaron sanados,como si nada hubiese echo daño en ellos. Y una vez que se se cambio de lugar,movimiento hasta quedar frente al castaño,repitió el proceso con sus brazos. Hasta sanarlo por completo,hasta que cada pequeño golpe acumularon desaparecieron de su vista.

Cuando termino el báculo resbalo e sus manos y soltó el aire que no sabia que contenía mientras realizaba el proceso,siendo su respiración ligeramente agitada. Un par de gotas de sudor se deslizaron por su frente. Debía practicar mas,y aumentar su habilidad,si no lo hacia puede que en el futuro no fuese capaz de ayudar al otro...

Alzo la vista clavando sus ojos en los verdes ajenos y le sonrió con dulzura

-Como estas? Tu espalda y tus brazos,puedes moverlos bien? Intenta estirarte un poco para ver si tus movimientos se resienten o tienes libertad con los mismos...

Habia terminado,pero solo con la parte superior del cuerpo ajeno. Aun no revisaba las piernas del herido. Lo mas fácil seria pedirle que se deshiciese también de esa prenda pero...ante la idea sus mejillas se tornaron completamente rojas. No era buena idea...no se atrevía a... por un inexplicable motivo la vergüenza le invadía ante la sola idea y el calor de su cuerpo aumento ligeramente

-Que tal están tus piernas,te duele en alguna parte?  
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 09, 2016 11:32 pm

No es que tuviera miedo realmente, pero el no verle le resultaba ciertamente incómodo. Y como no podía hacer nada por remediarlo porque el sitio era bastante oscuro, al menos… quería escuchar su voz. En otra ocasión él mismo se hubiera levantado e intentado buscar, quizá por su rasgo interiorizado de protección hacia Luz, pero le dolía demasiado el cuerpo como para hacer eso. A lo mejor, de forma inconsciente, si que necesitaba de alguien cercano por estar en el estado en el que estaba. Sin embargo, él lo achacaba más a que no quería que a Luz le pasase algo malo.

Poco después suspiró ligeramente cuando lo sintió detrás de él, acompañando el movimiento con el característico sonido suave de su voz.

Estoy tranquilo… ―Murmuró, porque era la verdad. Sobre todo después de notar la leve caricia en su espalda.  Fue algo que no le dolió en absoluto aunque fuera un contacto, porque los dedos del clérigo seguían estando algo fríos y eso le aliviaba.

No obstante, poco a poco, la sensación fue cambiando. Sabía que había buscado su báculo y que se disponía a curarlo, pero Sorey no sabía realmente que esperar, y eso le producía cierta “emoción”. Sí, había visto antes a Luz curar a alguien, con su permiso para saciar su propia curiosidad, pero en todo ese tiempo no había sido necesario que él le sanase seriamente, como en esos momentos. Por lo que, de ese modo, todas las sensaciones que iban llegando a él eran las primeras que experimentaba.

Estaba seguro de que el báculo no le tocaba, pero era tal la energía que se desprendía poco a poco que podía sentirlo de alguna forma tras de él. Lo que si sentía de forma total eran los dedos de nuevo apoyados en su piel dañada, junto al músculo bajo esta. Empezó como una leve molesta ante la presión mínima, aunque fuera, de sus dedos, pero de un momento a otro, esa presión incluso había desaparecido y le invadió algo de lo que todavía no era muy consciente.

Era cálido y envolvente, como si un calor muy agradable se esparciese por toda su espalda. Era algo que debería de haberle molestado porque le ardía la piel por el golpe, sin embargo, aquello le recordaba a la misma sensación que Sorey tenía cuando se quedaba abrazado con Luz bajo las mantas, en un día que no dejase de llover. Era una sensación que en un momento como aquel y en un sitio como ese, le parecía imposible de poder sentir. Sin embargo, de alguna forma era lo que Luz le estaba transmitiendo, mientras sentía como esa mano y su movimiento bajando por su espalda se asemejaba mucho a las caricias que solían compartir a solas. Una de mimo y cariño, dejando un rastro de sensaciones que viajaban inmediatamente por su ser. Y en esos momentos, el dolor iba disminuyendo, poco a poco, como si fuese ahogándose o perdiéndose dentro de sí, hasta que ya no notaba molesta alguna en la zona de la que Luz se estaba encargando.

Sorey nunca había visto magia aunque sabía perfectamente que existía, nunca la había experimentado y no pensaba que él tuviera algún tipo de potencial en sí, pero… ¿sentir aquella sensación de cuidado y cariño en su cuerpo, algo que le recordaba mucho a la esencia de Luz, era normal? ¿El clérigo era capaz de hacer sentir así a aquel que sanase? El castaño no sabía realmente que pensar porque, por una parte se sentía algo egoísta y no muy seguro de querer saber si aquello era así con todos, pero por otra, se sentía demasiado bien como para sentirse o saberse, en esos momentos, afectado por algo negativo. Fuese como fuese, aquello había hecho que sus mejillas no dejasen de estar coloreadas.

Tenía tantas ganas de abrazarle y estaba pensando tanto en él, que aunque hubiera seguido con dolor en su espalda no se habría dado ni cuenta. Y de hecho fue algo parecido, porque hasta que no acabó por repetir el mismo procedimiento sobre sus brazos, Sorey no se dio cuenta de que Luz se había posicionado delante de él y le estaba hablando.

¿…Eh? ―Salió de la ensoñación de sus propios pensamientos acerca de lo que la energía sanadora de Luz le había producido, y dirigió su mirada directamente a los ojos violetas, parpadeando aún con el leve sonrojo pudiendo observar su sonrisa. …Era una sonrisa preciosa. ― Ah… estoy genial. ―Susurró algo en bajo pero sonrió de la misma forma que él otro. Se movió levemente, estirándose como le había pedido, y al no notar molesta alguna, la emoción le embargó todavía más. ― ¡Estoy realmente genial, Luz! ¡Ha sido increíble!

Y tal era, que no se paró a escuchar realmente lo que el albino le preguntaba tras eso. El castaño dejó escapar una pequeña risita suave y no había casi acabado de formular el otro la pregunta, cuando el Pastor le había tomado de su rostro y se había acercado, inclinándose sin ahora molestia alguna hasta sus labios para besarle de forma larga y algo profunda, sin previo aviso.

Puede que fuera fruto de la emoción, de la sensación íntima que aquella energía le había trasmitido… pero sentía que aquello era exactamente lo que necesitaba hacer en esos instantes, como un “gracias” o simplemente una respuesta natural a esos sentimientos que él había sentido por la sanación del clérigo. Ya tendría otro momento para preguntar si era algo que Luz quería haber trasmitido de verdad porque se trataba de Sorey… en esos momentos, el castaños creía que era así y eso para él era lo cierto y en lo que quería pensar.

…Creo que ahora mismo no me duele nada en absoluto. ―Susurró contra sus labios mezclado con una suspiro, tras largos minutos sin haberse separado de sus labios.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Mar Mayo 10, 2016 12:18 am

Quería desviar la vista de la presencia ajena,por la vergüenza que aun invadía su ser ante la idea oculta en su mente. Pero no podía ni debía,porque aun estaba tratando a Sorey y tenia que observar con atencion cada reaccionar ajena.Cada pequeña mueca por si el dolor se atistaba en el. En ocasiones algunos pacientes decían,afirmaban estar bien porque consideraban el dolor que padecían nada mas que una pequeña molestia.Pero se equivocaban,y la herida persistía y el dolor no disminuía,una tortura lenta...Y no deseaba que Sorey ocultase su dolor por el,por no preocuparlo pues lo conocía y era perfectamente capaz de ello. No quería que sufriese.

Y la falta de respuesta ajena le hizo borrar su sonrisa y lo volvió a llenar de preocupación,una oculta tras la seriedad de su rostro.El parpadeo ajeno,como si realmente sus ojos se enfocasen en su figura por primera vez desde que se posiciono al frente ,su rostro coloreado... acaso tendría fiebre?Alguna herida que el no había sido capaz de detectar que había golpeado su cuero de tal manera que su temperatura corporal subiese? Quizás una herida en sus piernas infectada por el golpeteo de las ramas clavadas en la misma,de astillas enterradas en la carne...

Su mano libre viajo a la mejilla del castaño,posándose en la misma,descansando allí para comprobar la temperatura corporal del castaño. Con suavidad la dirigió hacia su frente,para asegurarse de lo ya antes comprobado. No tenia fiebre,se aseguro de ello en el instante en el que Sorey le respondía por fin a su pregunta con emoción,con su melodiosa y maravillosa risa haciendo eco entre las oscuras paredes y llenando la estancia vacía. Solo para el. Y aun así sentía la necesidad de responder de nuevo,pero nunca llego a formular tal cuestión cuando sus palabras fueron acalladas por los labios ajenos sobre los suyos. Su rostro tomado por el otro.

Cerro los ojos por inercia al tiempo en el que sin pensarlo siquiera correspondía el beso,ahogando un suspiro entre los labios de ambos. El báculo cayo de su mano a su regazo,importándole poco ese echo,olvidándose del objeto tal y como siempre sucedía en aquellos instantes en los que ambos jóvenes se repartían caricias y besos. Pues su mente se perdía en todos los sentimientos y sensaciones que le embargaban al tiempo que sus manos estaban ocupadas intentando acercarse mas al cuerpo ajeno,aferrarse a el todo lo que le era posible. La mano sobre la frente ajena bajo hasta la mejillas de nuevo,posándose en la misma,aquella que instantes atrás sujetaba la herramienta del clérigo se movió hacia la cintura del pastor descansando con suavidad en aquella parte del cuerpo recién sanada.

El beso fue largo,profundo,especial,tal y como sentía todos aquellos que habían compartido hasta el momento y los que deseaba seguir otorgando y recibiendo a través de los años. Quería profundizarlo mas,sentirlo mas cercano,pero no sabia como ,y el aire si enemigo siempre presente en aquellas situaciones les hizo separarse. Soltando ambos un suspiro ante tal echo sobre los labios ligeramente rojizos del contrario.

Luz abrió los ojos con calma,clavandolos en los verdes frente a el. Brillaban,era el tono de verde mas bonito del mundo. Y a pesar de que las palabras,los gestos,el beso mostraban la sinceridad en Sorey,a pesar de que no podía mentir,no podía quitar ese pequeño atisbo de preocupación que aun quedaba en el .

-Seguro? Tus piernas no las he examinado,ni sanado....Seguro que estas bien? Pues poner en pie sin dificultad?
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 11, 2016 1:46 am

Quiso disfrutar del beso él mismo tanto como quería hacerle sentir al otro, porque de esa forma era la que él tenía para responder a lo que Luz le había hecho experimentar. De verdad que tenía que preguntar si aquella sensación era igual en todas las personas que curaba o era algo propio y suyo, fruto de lo que sentía por el albino, recibiéndolo muy dentro de su ser como algo preciado y único para él. Una sensación solo suya. Pero en ese momento no le apetecía en absoluto hablar, sobretodo porque no quería  separar sus labios hasta que su misma respiración le obligase a ello.

La palma de sus manos y las yemas de sus dedos regalaron caricias a la piel ajena, sobre sus mejillas, mientras en medio de esos roces  y pequeños suspiros viajaban hacia abajo en su cuello, perfilando un poco su mandíbula con uno de sus pulgares. La piel de Luz seguía siendo realmente suave, a pesar de que sabía que él también se había llevado algunos cortes en la caída… Y fue pensar en aquello, y sus brazos se movieron solos, abrazando al otro contra su pecho desnudo de forma protectora, sintiendo también la necesidad ajena de estar más cerca, de darle más, aunque casi pareciese imposible.

Porque en cierto sentido lo era, mientras que sus pulmones empezaban a quejarse levemente porque Sorey no quería atenderlos. Ante el pequeño movimiento del otro, el castaño se separó y también respiró, todavía algo embobado por las sensaciones y algo absorto en los ojos violetas del otro. Pero lo que le decía no era ninguna broma, ni siquiera una pequeña mentira. Era verdad que se sentía genial.

Me escuecen un poco algunos cortes, pero creo que la peor parte se lo había llevado mi espalda y esa ya la has curado. ―Al final, se acabó separando de su cuerpo y deshizo un poco el abrazo, no sin antes acariciarle un poco la espalda. ― Así que no creo que me haya hecho nada más… Muchas gracias por curarme, Luz.

Muy a su pesar, quería probarlo por sí mismo, así que separándose un poco del cuerpo contrario, se ayudó de sus brazos recién sanados y se puso de pie. Al principio le costó un poco porque hacía ya bastante que no estaba utilizando sus piernas, desde luego las notaba algo flojas, pero no había ni rastro de dolor más allá de pequeñas molestias y tiranteces. Se parecían más a agujetas de montar en Mikleo que a algo roto por la caída, así que aquello le hizo sonreír y suspirar al mismo tiempo. Sabía que Luz podía curarle pero había podido observar esas gotas en su frente y, desde luego, no quería agotarle. Además… no sabía si iba a tener que ayudarle de nuevo. Juzgando a donde estaban… cabía decir que era por eso exactamente por lo que no sabía si Luz iba a tener que sanarle de nuevo, porque no tenía ni idea de que era ese lugar.

...Nunca había visto este sitio en medio del bosque. ―Murmuró un poco para sí, algo distraído, mientras miraba a su alrededor y luego el boquete de luz en el techo que era el que ellos mismos habían provocado. Tras aquello, ayudó al albino a levantarse del suelo dándole una mano que no soltó cuando este la tomó y se levantó, haciendo que permaneciera cerca de él mientras que Sorey aprovechaba también para coger su camisa azul del suelo, la que había quedado olvidada antes. ― Parece… una especie de construcción. ¿Son ruinas?

Nunca había sabido de otras ruinas aparte de las que se encontraban cerca de la aldea, pero por el mismo motivo de su existencia, no era tan descabellado pensar que aquellas también lo eran, probablemente del mismo asentamiento que siglos atrás había existido allí.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

Mensaje por Luzrov Rulay el Jue Mayo 12, 2016 9:47 pm

Soltó un suspiro cuando su cuerpo fue ligeramente separado del ajeno,cuando el castaño deshizo el abrazo que el mismo había creado.Un suspiro por las caricias recibidas,por la preocupación contenida y liberada ante la respuesta ajena. Cierto era que el mayor golpe lo había recibido en la espalda,que los roces y cortes de las ramas no eran mas que simples molestias pues el también los había recibido y no creía que fuesen necesarios de tratar. Pero aun así,aun en el fondo seguía presente esa preocupación,por las heridas ya sanadas,por las que podrían haber sido y el no hubiese sido capaz de sanar,por la circunstancia en si.La posible caída,mas alta,sin arboles que la amortiguasen...el echo de que el otro estaba herido por protegerle a el... no quería pensar en ello y las palabras ajenas,la respuesta de Sorey,en parte le sacaron de esa linea de pensamiento. Porque Sorey no podía mentir y el decía que ya estaba sanado...

-De nada...me alegro tanto de que tus heridas sean unas que haya sido capaz de sanar...

Tenia un miedo siempre presente,oculto en su interior.Algo que le acompañaba desde la muerte de sus padres,el temor a estar junto a alguien y no ser capaz de ayudarlo.De que sus escasas habilidades no fuesen lo suficientes para sanarlo,para mitigar su dolor y salvarlo... tal y como había ocurrido con sus progenitores. Y ese miedo dormido,oculto, salia a la luz,se hacia mas presente en compañía de Sorey. Porque si le llegase a suceder algo al castaño,el...El solo pensamiento era doloroso.

Observo como el otro se puso de pie,sin muchas dificultades.Tenia razón,tendría algo golpe leve como mucho,posibles futuros moratones. Pero no se había roto ni torcido nada. Y fue en esos instantes con la seguridad del bienestar ajeno que presto atencion por primer vez a su entorno.Alzo la vista para ver el agujero sobre ellos,aquel que habían creado al caer sobre el techo natural. Desvió su mirada hacia las paredes,lo poco que la oscuridad le permitía ver de las mismas,pero lo suficiente para saber algo.

-Eso es porque es un lugar devorado por el bosque... Una construcción tan antigua que a sido tragada por la naturaleza por su falta de uso.Lo extraño hubiese sido que supiéramos de su existencia. Y si...creo que son ruinas...

Tomo el báculo,olvidado de nuevo en el suelo durante unos instantes.ante de coger la mano que se le tendía y ponerse de pie,junto al otro.

-El techo no es tan alto pero las paredes son demasiado lisas...no podemos volver por donde hemos caído...Habra que buscar otra salida.

Frunció el ceño,pues eso parecía mas fácil de decirlo que hacerlo.Por la oscuridad,aquella que les impedía ver con claridad lo que les rodeaba.Aquello complicaría el encontrar una salida y facilitaría que se perdiesen en aquellas ruinas desconocidas.Y ante el pensamiento de la perdida su mano libre se movió,casi por inercia. Hasta llegar a la mano del hombre a su lado y entrelazar sus dedos con los de el.

-Nos movemos o necesitas descansar un poco mas?


Pregunto con voz dulce y comprensiva,mientras dejaba de observar su entorno y volvía la vista al castaño. Sonriendole no porque quisiera si no porque la sonrisa surgía en el en cuanto su vista captaba al otro.
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Re: Aventura inesperada en las ruinas de Elysia [Priv. Sorey-Luzrov - Flashback Social]

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