Hora en el foro


Síguenos
Conectarse

Recuperar mi contraseña

TWITTER
afiliados


Project Fear.less

Crear foro

A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Ir abajo

A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Kija el Miér Abr 13, 2016 6:10 pm

La cruzada contra la plaga de emergidos estaba lejos de terminar y, una vez más, sus habilidades fueron solicitadas para ayudar a combatirla. Nohr siempre le pareció un reino bastante desolado en comparación con sus reinos vecinos llegando a preguntarse si aquello se debía a al hecho de que la deidad predominante en aquel lugar era el dragón caído Grima del cual dudaba mucho que se pudiese obtener algo parecido a las bendiciones que proporcionaba su contraparte sagrada. Pese a esto los habitantes de aquel lugar seguían siendo personas que no merecían una vida llena de temor y angustia a manos de los emergidos y aquella era la razón por la cual se encontraba allí de nueva cuenta.

Kija se encaminaba al punto de encuentro que le habían marcado, cubriendo su mano derecha con vendajes para que nadie se alarmara de ver aquella extremidad que, en ese lugar en particular, solía poner a las personas especialmente nerviosas aunque era imposible ocultar el que aquella mano diacrónica fuera de un tamaño totalmente desproporcionado en comparación a la de un ser humano normal. Sin embargo el tener una mano más grande que otra parecía no representar el mismo grado de repulsión que la ya mencionada pero recubierta de escamas y largas garras donde se supone debían estar las uñas por lo que, yendo contra sus propios principios de no ocultar su naturaleza hibrida, avanzaba intentando llamar la atención lo menos posible. Al llegar al puesto de avanzada que le habían indicado el joven albino se sintió gratamente sorprendido de encontrar un rostro familiar aunque no lo hubiese tratado mucho en el pasado.

- Ha pasado mucho tiempo desde la última vez que nos vimos señor Argus, aunque francamente me hubiera gustado mucho que nuestro encuentro fuera bajo circunstancias más amenas.

Comento con una pequeña sonrisa y una respetuosa inclinación de cabeza como es costumbre en su tierra natal de Hoshido. Hablaba de la forma mas cordial que le fue posible esperando que en el reporte en el que habían anunciado previamente sobre su participación vía paloma mensajera se hubiera omitido el título de “dragón sagrado” que tanto gustaban de usar para referirse a su persona en Altea ya que la mitad de su sangre laguz pertenecía ni más ni menos a la raza de la diosa que en aquel lugar se veneraba pero que a Kija por su parte siempre le pareció exagerado, más aun por que no se sentía digno de ser relacionado siquiera con aquella diosa.
Afiliación :
- HOSHIDO -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Arqueólogo

Autoridad :

Inventario :
DragonStone Plus [6]
Elixir [2]
Tónico de resistencia [1]
.
.
.

Support :
Reyson
Gaius
Sissi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1124


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Invitado el Miér Mayo 04, 2016 2:55 pm

....Desde el primer momento en el que el pelirrojo empezó a ejercer como mercenario supo que aquella profesión ampliaría sus horizontes y le permitiría explorar nuevos rincones. Fue así como conoció a Crimea, o incluso como llegó a poner pie, en medio de sus aventuras, en las tierras de Goldoa. Pero con el transcurso de los días, las semanas y los meses todo parecía indicar que lo que el futuro le deparaba era mucho más grande, y que tendría la oportunidad de dejar su huella en tierras muchísimo más lejanas de lo que jamás consideró.

....¿Cuándo, por ejemplo, hubiera soñado que visitaría Altea, y que podría conversar cara a cara con el príncipe? Jamás, si se lo hubieran dicho no lo hubiera creído. Y ahora, ¿en qué momento se habría imaginado que visitaría las tierras de Nohr, un lugar del que apenas había escuchado por mercaderes, bardos y viajeros, para luchar arduamente por la liberación de ese lugar? No podía evitar sentir una pequeña pizca de emoción ante la forma en la que se desenvolvían los hechos. Sí, tal vez sintiera algo de nostalgia de tener tan lejos de sí a su tierra natal o su familia, pero esas aventuras le darían una buena remuneración como para mandarle algo de dinero a sus tíos, y contarle unas buenas historias a su hermano.


....- Que nuestros muchachos se preparen. Los mensajeros de Nohr nos han dejado muy claro que esta zona será atacada por un grueso ejército enemigo. Que todos estén listos. - El muchacho con el que platicaba, un soldado joven cuya armadura delataba su condición de mercenario, asintió con la cabeza y se alejó apresuradamente para comunicar las órdenes. El colosal hombre, gracias a su reputación y desempeño, había tenido la suerte de quedar al mando de un puñado de mercenarios durante esa misión que, aparentemente, simplemente consistía en proteger uno de los pocos poblados en buen estado que había en esa zona. Esa área en particular del reino había estado sufriendo múltiples asedios por parte de los emergidos, por lo cual los habitantes habían estado sufriendo.

....De pronto una voz bastante familiar le hizo voltear y ver a quien le habló. Durante unos breves segundos se le quedó viendo, hurgando en lo profundo de su memoria ese rostro que se le hacía conocido. Y no es que el mercenario tuviese una mala memoria, pero las últimas semanas habían sido bastante ajetreadas para él y solo había podido tener cabeza para las diversas escaramuzas.


....- ¡Ah, Haku! Demonios, ¡tiempo sin verte! - Finalmente logró recordar a ese chico con quien se había cruzado en una ocasión cuando éste, por algún motivo, había estado sumamente desorientado. Se acercó hasta él y con su robusta mano dio una fuerte palmada en la espalda del dragón. - ¿Qué haces por aquí? No me digas que estas son las tierras en las que vives. - Realizó un ademán para abarcar el pueblo en general, pues por algún motivo se le hacía difícil imaginar a ese chico como un combatiente, sin contar la ausencia de armadura o armas que veía en él.

....De pronto alguien más se acercó a la reunión. Se trataba de un varón joven con los claros distintivos del ejército de Nohr. Era un soldado equipado de forma bastante ligera, lo cual le permitía moverse con rapidez y cruzar grandes distancias en menor tiempo, lo cual era su labor. Entre sus manos había una misiva que le entregó al pelirrojo, y éste, abriéndola de inmediato, contempló su contenido.

....Lo primero que llamó su atención es que poseía el sello real de Nohr, lo había visto antes. En él se le comunicaba que el enemigo ya se encontraba bastante cerca, y que el ejército del príncipe Marx se había encargado de detener el primer embate. Se le advirtió que el desempeño de los mercenarios y las tropas de Altea sería observado, y que de hacer falta el monarca intervendría para ayudar de forma más directa. El mensajero se encargó de señalar la dirección en la que estaba ocurriendo el combate, y al mirar hacia allá el hombre pudo contemplar, en efecto, al ejército de Nohr.


....- Está bien, ve. Dile a tu príncipe que estaremos listos para las siguientes oleadas de los enemigos. Que no hará falta más refuerzos. - Le regresó la carta al mensajero y le dio una palmada a éste en el hombro antes de que se marchara. Luego regresó la mirada hacia el dragón. - Haku, la cosa en cualquier momento se pondrá fea por aquí. Quizá sea lo mejor que busques refugio.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Kija el Miér Mayo 11, 2016 3:45 am

Aquella palmada en la espalda logro empujarlo un tanto pues ademas del tamaño tan inusual que tenia en pelirrojo en su forma humana Kija no era precisamente fuerte, de hecho aquella forma tan vulnerable era delgada y mas fácil lastimar que el de una persona promedio, quizá aquello era el precio a pagar por el poder desmesurado que poseía en su forma de manakete. Estaba por responder a su pregunta pero al parecer un soldado llegaba con un mensaje urgente para el pelirrojo, por lo que el hibrido de ojos azules se limito a esperar en silencio.

- No sera necesario señor Argus, he sido enviado por el joven exaltado de Altea como un refuerzo a las tropas de Nohr. Seguro les habrán enviado un aviso de mi llegada -

Sonrió amablemente el muchacho esperando que en dicho mensaje no hubiesen exagerado con sus capacidades pues en tierra Altense todos parecía sobreestimarlo demasiado solo por el hecho de tener sangre de manakete, misma raza a la que pertenece la diosa que se adora igualmente en Ylisse.

- Estoy listo para pelear en cuanto usted lo requiera, de hecho recomiendo que se me mande en el primer frente, de preferencia un poco mas adelante. -  

Parecía que el muchacho solo hablaba sandeces si se le miraba tan delgado como una sardina y vistiendo ropas blancas de clérigo, con esas facciones delicadas y su personalidad generalmente tranquila y apacible. Kija entendía de sobra que su aspecto en realidad no daba mucho crédito a sus palabras con excepción de su mano derecha que tenia mas bien la forma de una zarpa de dragón recubierta con brillantes escamas blancas y con largas garras en el lugar donde debían ir las uñas.

- Tengo sangre humana señor Argus, pero igualmente poseo la capacidad de transformarme en un manakete. Estas no son las tierras donde vivo pero este mundo es mi hogar tal como lo es para ustedes... permitame defenderlo al lado de ustedes -

Su mirada celeste estaba llena con determinación esperando que le permitiesen participar en aquella batalla, teniendo la plena confianza de poder inclinar la balanza a favor de los valientes soldados dispuesto a a detener a la horda de emergidos que se acercaba.
Afiliación :
- HOSHIDO -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Arqueólogo

Autoridad :

Inventario :
DragonStone Plus [6]
Elixir [2]
Tónico de resistencia [1]
.
.
.

Support :
Reyson
Gaius
Sissi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1124


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 16, 2016 6:22 pm

....- ¿El exaltado de Altea, dices? - Ese término le resultaba vagamente familiar, pero no lo suficiente como para asociarlo al instante con quien había sido su contratista. El mercenario condujo una de sus manos hasta su barba, acariciándosela con gesto pensativo. Solo se le ocurría de una persona que podía disponer de las tropas de Altea a su antojo, en especial para enviarlas a tierras extranjeras: Marth. - ¿Lo que me quieres decir es que el propio príncipe te envió a ayudar? ¡Vaya, eso dice bastante de ti! - La sonrisa regresó a sus labios, mientras su mirada procedía a evaluar al chico que tenía en frente.

....Esa mano deforme, pues no conocía una mejor forma de describirla, siempre le había resultado extraña y hasta un tanto perturbadora, pero tanto en la primera reunión con el muchacho como en ese instante hacía todo lo posible por evitar mirarla para no incomodar a su interlocutor, e incluso se abstenía de hacer cualquier clase de pregunta al respecto. ¿Sería alguna clase de maldición, quizá? No sabía qué tan extenso era el alcance de la hechicería, en especial de la oscura, por lo que no descartaba que se pudiese deformar alguna parte del cuerpo de alguien. Pero dejando de lado ese rasgo en particular, el varón que tenía delante no parecía ser alguien preparado para el combate. Demasiado bien vestido, ropa muy ligera y sin protección, solo podía imaginarlo como un mago pero sin tener un libro de hechizos con él.

....Su dilema se resolvió en poco tiempo cuando su interlocutor decidió explayarse un poco más con respecto a su condición. Asintió con la cabeza, como mostrando su aprobación ante lo que el otro le comunicaba, y finalmente se cruzó de brazos. -
No te voy a mentir, chico. No tengo ni la más remota idea de qué es eso de "manakete". Pero si me dices que te puedes transformar, y si, además, el propio príncipe Marth te ha enviado a estas tierras entonces puedo asumir que eres alguien sumamente preparado. Es un monarca joven pero que sabe lo que hace, dudo que mandase a alguien débil o insensato.

....Con un ademán mandó a llamar a uno de los mercenarios más cercanos a él, quien se apresuró en acercarse. Hubo un breve intercambio de palabras entre el uno y el otro, y al finalizar el más joven de los dos asintió con la cabeza y se marchó para comunicar las órdenes del coloso. - Sígueme, chico. Irás al frente, pero no solo. Si estarás bajo mis órdenes durante esta misión, entonces no te arrojaré delante del ejército como si fueses desechable. Ya que dices ser tan poderoso, serás nuestra punta de lanza y, mientras tanto, yo trataré de cubrirte la espalda.

A la espera de que el híbrido aceptase caminar junto con él, el pelirrojo comenzaría a marchar en la misma dirección desde donde se le había advertido que llegarían las tropas enemigas. Podía verse, mientras tanto, cómo los soldados se comenzaban a movilizar, armándose, ensillando sus respectivos caballos o echándose al hombro sus carcaj. Las distintas tropas comenzaban a preparar sus formaciones, y en el proceso podía verse cómo el pelirrojo tan solo era uno de los tantos encargados de liderar a un pequeño grupo, y cómo a su vez estos parecían obedecer a otros estrategas.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Kija el Miér Mayo 18, 2016 3:23 am

Kija asintió con la cabeza ante la pregunta del pelirrojo pues había olvidado que la mayoría de los humanos conocían mas a su joven amigo por su titulo de príncipe que por ser el portador de la marca de Naga.

- Es un joven muy educado y como usted dice muy inteligente, ha sido bastante generoso conmigo por tal razon he decidido prestarle mi ayuda. Por otra parte los portadores del viento aciago que ustedes llaman emergidos son una amenaza seria que requiere ser detenida a toda costa. -

Aun que admitía que el "viento aciago" se sentía con mucha mas fuerza en ese reino en particular que en cualquiera que hubiese estado hasta ahora pero de alguna manera quería pensar que eso era ocasionado por el gran numero de emergidos que se habían asentado en ese reino por lo que esperaba que sus esfuerzos fueran de ayuda para mejorar la calidad de vida, por poco que fuera, de los habitantes de Nohr.

- Un manakete es una raza de dragones que habita principalmente en este continente, mi padre es uno de ellos pero actualmente esta desaparecido. De todas maneras y aun que somos la raza de dragón mas pequeña en comparación a las otras en mi caso doblo en tamaño a un wyvern convencional. -

Explico el joven albino mientras se encaminaba junto al pelirrojo esperando que aquello pudiese esclarecer un poco el por que pedía ir al frente pues así le era menos complicado distinguir quien era aliado y quien no lo era.

- He escuchado que usted es un guerrero magnifico, no estoy muy versado en tácticas de combate humanas pero confió en usted y me pongo a su total disposicion. -

Comento con una leve reverencia característica de su tierra natal en Hosido. Rabia preferido evitar mencionar el hecho de que en muchos lugares de Akaneia los manaketes son considerados criaturas sagradas pues no deseaba decepcionar las expectativas de nadie y aun que era realmente versátil para atacar o defender el poder destructivo de su propia fuerza y su hálito de energía no eran cosas que considerase necesariamente "sagradas".

Llegando al punto marcado las tropas enemigas podían verse a la lejanía, Kija ciertamente se sentía nervioso y angustiado pues por mas que lo intentara nunca lograba acostumbrarse a aquellos escasos pero eternos minutos antes del choque inicial de dos bandos enemigos, logrando sentir el acelerado palpitar de su corazón mientras que sujetaba su dragonstone con aquella mano recubriera de escamas blancas. Finalmente y dedicándole un suave asentir de cabeza al pelirrojo para avisarle que ya estaba listo procedió a concentrarse invocando el poder de aquella piedra ancestral. Un brillo intenso y de color azul claro envolvieron el cuerpo del muchacho dando paso poco a poco a una figura mas grande e imponente de poco mas de 4 metros de alto. La criatura lucia unas bellas escamas blancas que reflejaban la luz que las tocaba en destellos tornasol, abriendo sus alas de membranas transparentes acompañadas de colores prismáticos, algo impresionante y digno de ver. Los ojos azul claros del dragón entonces se centraron en el hombre pelirrojo, esperaba no haber puesto nervioso a nadie con su aspecto pues las reacciones de los humanos suelen ser de lo mas variopintas, aun así y pese a ser consciente del poder que aquella forma poseía sabia que de momento estaba trabajando en equipo así que se abstendría de actuar por su cuenta.
Afiliación :
- HOSHIDO -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Arqueólogo

Autoridad :

Inventario :
DragonStone Plus [6]
Elixir [2]
Tónico de resistencia [1]
.
.
.

Support :
Reyson
Gaius
Sissi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1124


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Invitado el Sáb Mayo 21, 2016 4:15 am

....El mercenario, quien procuraba caminar a la par del inesperado aliado, asentía esporádicamente con la cabeza de tal forma que su interlocutor viese que le seguía el hilo de la conversación y que entendía lo que se le explicaba. Si bien era la primera vez que escuchaba sobre esa presunta raza, los manakete, no le extrañaba en lo absoluto la idea de que existiesen especies que le resultaban totalmente desconocidas habitando más allá del mar. Hasta hacía cuestión de unos meses todo su conocimiento se limitaba a Tellius, con sus reinos, sus razas y sus costumbres, pero la oportunidad de haber expandido sus horizontes le permitió comprender cuánto ignoraba del mundo.

....Cuando la conversación tomó por rumbo la reputación que el propio mercenario se había forjado, éste realizó un ademán con la diestra para restarle importancia, e incluso hizo énfasis en tal acción negando con la cabeza. -
No le hagas caso a todo eso que has escuchado, muchacho. Es cierto que con mi participación en las últimas misiones realizadas en nombre de Altea uno que otro se ha sentido sorprendido o admirado, pero poco tiene que ver con que yo sea impresionante o no. Lo que ocurre es que simplemente la mayoría de quienes se han unido al llamado del príncipe Marth no han tenido tanta experiencia en el pasado con esta clase de escaramuzas a gran escala, pero te puedo garantizar que en estas tropas existe gente con tanto o más potencial que yo. - Concluyó la explicación con una humilde sonrisa mientras dirigía un último vistazo a los demás soldados y mercenarios que terminaban de tomar sus posiciones.

....Regresó su mirada hasta el híbrido, y cuando notó cómo éste realizó un gesto con la cabeza el pelirrojo se apresuró en tomar algo de distancia. Ya en el pasado había tenido la oportunidad de luchar hombro con hombro con un dragón, y a pesar de que aquel, el príncipe de Goldoa, pertenecía aparentemente a una especie distinta, sospechaba que el procedimiento debía de ser similar, y que el tamaño de ambos no sería muy distinto.

....Presenció la metamorfosis en silencio y con asombro en su rostro, pues no importaba cuántas veces contemplase aquel proceso éste no dejaría de parecerle menos increíble y admirable. Al finalizar éste, el varón sostuvo con firmeza la empuñadura de su espada y la desenvainó en un movimiento limpio y veloz, para luego elevarla por encima de su cabeza. Era un gesto sencillo que les indicaba a los arqueros que preparasen sus armas, mismo que era replicado por muchos otros líderes a la distancia. Los arcos fueron tensándose y cada soldado que disponía de uno clavó su mirada en uno de los tantos enemigos que se comenzaban a aproximar.

....A lo lejos podía observarse docenas y docenas de emergidos, con ese característico fulgor rojo reflejado en sus orbes, avanzando todos al unísono. Algunos portaban armaduras pesadas mientras otros vestían de manera mucho más ligera, existiendo incluso el caso de unos cuantos ostentando una túnica oscura. Sus armas variaban por mucho: dagas, lanzas, espadas y arcos. Parecían tan formados y organizados como las fuerzas de Altea, lo suficiente como para que aquellos más blindados estuviesen al frente con sus escudos por delante para recibir cualquier embate inicial.

....Cuando las fuerzas enemigas estuvieron a una distancia prudente todos los líderes bajaron sus armas de forma sincronizada, y las saetas fueron arrojadas al aire. Todas y cada una de ellas trazaron un pronunciado arco por encima del campo de batalla antes de llover de manera inclemente sobre los emergidos. Varios de estos lograron salvarse gracias a los gruesos escudos, otros terminaban heridos por uno de los tantos proyectiles pero conseguían mantenerse en pie, mientras algunos menos afortunados terminaron por caer presa de las heridas mortales que les ocasionaron los arqueros.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Kija el Sáb Mayo 28, 2016 3:00 am

Los enemigos en la lejanía no podían contarse solo con la vista, aquella cantidad de emergidos rozaba en el limite de lo ridículo y se podía escuchar el eco de sus pasos sincronizados avanzar hacia ellos. Como siempre, no había emoción alguna en sus rostros y sus orbes rojo brillante destacaban en el ambiente desolado de las tierras de Nohr. La tensión en las filas de soldados que los acompañaban se podía cortar con un cuchillo mas aquellos que estaban en la cercanía del manakete de blancas escamas podían sentir como su aura mística les traía calma aun en tiempo aciagos como aquellos y su brillo tornasol era tan llamativo que incluso entre las filas mas lejanas podía apreciarse.

En cuanto los lideres de las tropas alzaron sus armas para dar la señal a los arqueros de preparar Kija se puso en posición igualmente, abriendo sus grandes y alzando la cabeza mientras llenaba sus pulmones de aire. Un brillo intenso comenzo a emanar del pecho del manakete y comenzó a desplazarse hasta su garganta, lugar donde quedo retenida hasta que Argus dio la orden de soltar el ataque a distancia. Las flechas del pelotón inundaron el cielo en pos de acabar con la mayor cantidad de emergidos posibles, Kija por su parte agacho la cabeza abriendo las fauces y soltando el hálito que había estado reteniendo hasta ese momento. El arma mas letal del manakete distaba mucho de las bocanadas de fuego que expulsaban los dragones convencionales, este salia en forma de una luz intensa que avanzaba en una trayectoria recta desintegrando todo lo que esta tocara con una facilidad descarada. No producía calor, no hacia ruido, fue solo un haz de luz que se manifestó unos momentos borrando una linea entera de emergidos pues por mas duros que fuesen sus escudos nada podían hacer contra ese hálito de energía pura que impacto contra ellos.

Los arqueros emergidos igualmente contra atacaron lanzando sus flechas al cielo a la señal de sus lideres, era impresionante como es que esos títeres sin voluntad podían imitar tan bien las tácticas militares, haciendo que el manakete se preguntara si aquello se debía a que las recordaban o las aprendían con cada batalla que libraban. Kija abrió sus grandes alas prismáticas comenzando a batirlas peri sin alzar el vuelo haciendo que muchos de los proyectiles perdieran fuerza para impactar y otros tantos rebotaban en aquellas duras escamas que recubrían su cuerpo, por supuesto no fue capaz de desviar todos los proyectiles pero la intervención del híbrido logro evitar un numero considerable de bajas en el primer asalto. Las tropas enemigas se prepararon entonces para emprender carga contra ellos, el choque de espadas, lanzas y hachas estaba no tardaría en escucharse, la verdadera batalla estaba por empezar.
Afiliación :
- HOSHIDO -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Arqueólogo

Autoridad :

Inventario :
DragonStone Plus [6]
Elixir [2]
Tónico de resistencia [1]
.
.
.

Support :
Reyson
Gaius
Sissi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1124


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 31, 2016 2:07 am

La ansiedad comenzó a atenazar los corazones de muchos de los presentes. De los guerreros reclutados no todos habían tenido experiencia contra emergidos, sino con bandidos o forajidos. A causa de esto no se encontraban preparados para el tétrico espectáculo que les ofrecía el ejército enemigo avanzando en medio de la noche, moviéndose al unísono y dejando ver un sinfín de fulgores rojizos que delataban las innumerables miradas enemigas sobre ellos. Poco a poco la semilla del pánico comenzó a germinar en el corazón de varios de ellos.

Extrañamente la presencia del dragón comenzó a calmar a los más cercanos. Una sensación indescriptible fue esparciéndose por los alrededores y serenando a los guerreros que le observaban, sintiendo cómo la esperanza regresaba a ellos. Los más lejanos, sin embargo, permanecían titubeantes y preocupados, o así fue hasta el instante en que pudieron contemplar cómo la criatura, elevada al rango de celestial para varios, exhaló un haz de luz que arrasó con todo aquel que tenía en frente sin que los enemigos pudiesen oponer resistencia alguna. Esa exhibición de poder bastó para incluso quienes no podían disfrutar del aura reconfortante del dragón volviesen a tomar las riendas de su voluntad y de su temple, y echar por la ventana hasta el más mínimo temor. La victoria nuevamente se veía al alcance.

Decir que el mercenario fue indiferente ante las capacidades del manakete sería mentir. Creyó que su lucha en compañía del pequeño príncipe de Goldoa había sido suficiente como para conocer la extensión del poder de los dragones, y sin embargo bastaron unos pocos segundos para comprobar cuan distintas podían ser esas criaturas de acuerdo a su categoría. El asombro paulatinamente fue transformándose en curiosidad, y el pelirrojo sintió la necesidad de indagar un poco más en esa especie tan imponente. Pero sería en otro momento y en otro lugar, en una ocasión donde su propia vida y la de su compañero no peligrasen.

Cuando los proyectiles enemigos comenzaron a caer, el varón se apresuró en correr hasta ubicarse detrás de la imponente silueta del dragón. Conocía la dureza de esas escamas y sabía que aquella figura colosal podía ser tanto o más segura que cualquier escudo, sumado al hecho de que las hermosas alas de la criatura hacían un buen trabajo en desviar o ralentizar múltiples saetas.

Las bajas lograron ser minimizadas gracias al inesperado aliado y la coordinación de los soldados que contaban con armaduras y escudos para proteger a sus compañeros. Los heridos se apresuraron en retroceder hacia las líneas traseras mientras aquellos entrenados en el combate cuerpo a cuerpo se adelantaron para recibir con sus armas a la frenética oleada de emergidos que buscaba eliminarlos.

En poco tiempo los gritos de ambos bandos fueron opacados por el violento sonido del metal chocando contra el metal. El sonido de la batalla inició cada vez con más fuerza mientras los guerreros se batían en combate. El mercenario abandonó su refugio detrás de su compañero y se alejó de éste para permitirle pelear sin temor a herirlo a él, apresurándose rápidamente hacia un grupo de arqueros que se habían apostado en el flanco derecho del dragón para disparar en su dirección. El varón, en compañía de otros tantos que le habían seguido hacia ese punto, se encargó de derribar al grupo de enemigos.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Kija el Mar Mayo 31, 2016 4:31 am

A Kija nunca dejo de sorprenderle lo mucho que cambiaban las reacciones de los humanos cada vez que adoptaba su forma verdadera, estaba acostumbrado a que la mayoría se sintieran intimidados o activamente lo tratasen como un monstruo pero eso no sucedió aquella vez. En ese paraje tan desesperanzado el brillo sobrenatural del manakete parecía ser un rayo de esperanza para aquellos que anteriormente se habían sentido inseguros o asustados, algunos de los soldados que venían a apoyar al reino de Nohr conocían los cuentos de como aquellas criaturas ayudaron a los seres humanos en diversas ocasiones siendo Naga, su diosa, perteneciente a aquella raza.

El joven híbrido se sintió notoriamente aliviado al ver que solo unos pocos soldados habían resultado heridos por las flechas arrojadas por los emergidos, impresionandose por la pronta intervención de los caballeros pesados interponiendo sus grandes escudos en defensa de sus compañeros. No pudo evitar esbozar una discreta sonrisa pues aun en un lugar tan impregnado del infame viento aciago como aquel la unidad y compañerismo que demostraban los seres humanos siempre le resultaba admirable... quizá desde su perspectiva en aquel momento parecieran pequeños pero sabia de sobra que eran seres de espíritus fuertes que sacaban a relucir lo mejor de ellos en tiempos de dificultades, los seres humanos en definitiva eran tan asombrosos como su madre los describía en su tiempo. La mente de Kija regreso al campo de batalla, no era momento par divagar y menos aun cuando su cuerpo llamativamente brillante atraería con mayor facilidad las miradas de los enemigos, tal fue el caso de un grupo de arqueros que pretendían atacarle desde un flanco ciego pero fueron rápidamente exterminados gracias a su compañero pelirrojo y un grupo mas de soldados.

Soltando un fuerte rugido el dragón de blancas escamas abrió las alas alzando el vuelo esta vez, admirando desde las alturas la fiera batalla que se llevaba a cabo entre los emergidos y los soldados humanos con la moral a tope. Kija sabia de sobra lo peligroso que podía resultar para sus aliados si decidiera pelear junto a ellos por lo que opto por sobrevolar las filas de atrás soltando su hálito de energía para mellar los números de las topas enemigas y así aminorar la carga de sus compañeros que, a diferencia de los implacables emergidos resentían la fatiga de una pelea prolongada. Un estruendo resonó en el campo de batalla mientras un relámpago salia disparado desde las filas enemigas haciendo que el manakete retrocediera abrupamente esquivando por poco el ataque. Las armas mundanas normalmente no representaban ninguna amenaza contra la impugnable armadura de escamas del manakete en su forma mas desarrollada, incluso la mayoría de la magia así como los maleficios y conjuros perdían su fuerza antes de poder hacerle un daño importante pero los relámpagos eran otro asunto a parte.

Habiendo tenido una experiencia sumamente traumatica con dicho elemento el manakete se alejo de las filas enemigas lo mas rápido que sus alas se lo permitieron para regresar con el ejercito humano, buscando un lugar seguro para aterrizar y retomar su forma humana nuevamente para darse un respiro. Estaba sudando a cantaros y respirando notoriamente agitado como quien despierta recién de un mal sueño, sabia de sobra que debía regresar y seguir peleando pero las piernas le temblaban con el solo hecho de imaginar que, oculto entre ese mar de ojos rojos había por lo menos un emergido capaz de lanzar un ataque que para el no solo resultaría sumamente doloroso si no que su letalidad podría variar dependiendo de que tan hábil fuese ese portador del viento aciago en concreto. El problema no solo radicaba en la fobia que sentía hacia dicho elemento si no en la incertidumbre que implicaba el hecho de ser incapaz de distinguirlo entre tantos enemigos pues al tener el tamaño colosal característico de su forma laguz los detalles de individuo a individuo se volvían difusos y difíciles de distinguir cuando estos eran numerosos y estaban en movimiento. Ciertamente estaba en un aprieto importante sin saber exactamente como exponer su problema a sus aliados o siquiera si ellos llegarían a entender la gravedad del asunto sin que pensaran que era un cobarde, quisquilloso o irresponsable al haberse replegado de aquella manera del campo de batalla.
Afiliación :
- HOSHIDO -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Arqueólogo

Autoridad :

Inventario :
DragonStone Plus [6]
Elixir [2]
Tónico de resistencia [1]
.
.
.

Support :
Reyson
Gaius
Sissi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1124


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Invitado el Miér Jun 15, 2016 4:51 pm

Spoiler:
Mil disculpas por la demora, en adelante me pondré las pilas con este tema, como ya avisé en "Necesito decir esto" antes. ^^

....Los arqueros no representaron un problema significativo para el grueso contingente de soldados que se abalanzaron sobre estos para impedir que tuviesen la oportunidad de lastimar al más importante de sus guerreros: el manakete. Los emergidos intentaron retroceder, replegarse en busca de un lugar seguro, pero lanzas, espadas y hachas cayeron con absoluta inclemencia sobre ellos, dándole fin a sus vidas. Los hombres gritaban y rugían, ebrios de poder y saboreando, quizá muy de antemano, el gusto de la victoria. Y entre ellos el pelirrojo, quien todavía conservaba la prudencia de no celebrar de manera tan anticipada, y cuyo rostro permanecía serio e inescrutable.

....Aprovechó ese efímero momento de descanso para alzar la vista y ver cómo el poderoso dragón sobrevolaba el campo de batalla, mermando las fuerzas enemigas en un santiamén gracias a aquel misterioso aliento que parecía más bien una manifestación pura de magia y hechicería. En el fondo agradecía profundamente al príncipe Marth por haber tenido la idea de enviar a un individuo así para ayudarles.

....Y entonces un fuerte sonido opacó a cualquier otro en el combate: el del poderoso trueno que cayó en el corazón del escenario, carbonizando a más de un desgraciado en donde aquel fenómeno golpeó. Los guerreros de Nohr y de Altea se sobresaltaron ante lo ocurrido, pero los emergidos permanecieron impasibles, sin mostrar siquiera un ápice de sorpresa. ¿Y por qué lo harían, cuando semejante poder provino precisamente de su propio bando? A algunos cuantos metros de distancia se pudo apreciar a un trío de hechiceros, cada uno con su respectivo tomo mágico en una mano, y empleando la otra para realizar movimientos rítmicos, sincronizados, mientras preparaban un nuevo hechizo coordinado.

....El mercenario alzó la mirada al cielo en busca de su aliado colosal, pero no logró vislumbrarlo en ningún lado. ¿Habría caído por el impacto del trueno? ¿Se encontraría en alguna otra zona lidiando con el enemigo? ¿O tal vez estaría con su forma humana tomándose un descanso? Creía recordar que el príncipe de Goldoa necesitaba darse un respiro de vez en cuando. Fuese cual fuese el caso, no podía verlo en las inmediaciones y era indispensable deshacerse de aquellos magos.

....Armándose de valor, el pelirrojo sujetó fuertemente su espada y comenzó a moverse con grandes pasos hacia donde se encontraban sus objetivos. De vez en cuando un emergido se le interponía e intentaba herirlo, más éste tenía la experiencia suficiente en el combate como para desviar los golpes con poderosos mandobles, y aprovechar cualquier hueco en la defensa rival para atravesar la piel del rival con su acero.

....Por desgracia no había llegado a tiempo. Apenas había logrado recorrer la mitad de la distancia cuando el peligroso trío alzó las manos, dejando que una serie de corrientes eléctricas se manifestaran por encima de todos, creando una maraña de rayos que llovieron de manera brutal e incesante, golpeando a aliados y enemigos por igual. Con la torpeza que le ocasionaba su corpulenta fisonomía, el mercenario avanzó intentando evadir cuanto rayo trataba de caer sobre él, si bien a veces llevándose un buen susto cuando uno u otro azotaba salvajemente el suelo cerca de él.

....Segundo a segundo la distancia que le separaba de los hechiceros era menor, y cuando no le faltaba más que algunos pasos para llegar a ellos, uno del grupo bajó la mirada hacia él. Advirtiendo que el hombre representaba un peligro inminente, cambió de página en su tomo y comenzó a preparar un nuevo hechizo, éste realizado de manera individual, hasta finalmente apuntarle con la palma de la mano libre. El héroe logró reaccionar con la rapidez necesaria para tomar de la pechera a un emergido cercano y halarlo hasta situarlo delante de él, convirtiéndolo en un escudo humano, si es que así lo podía denominar.

....La electricidad recorrió el corto espacio que les separaba y golpeó de lleno en la espalda del emergido, haciendo convulsionar su cuerpo y dejando que poco a poco el olor a carne quemada se hiciese presente alrededor del mercenario, quien imparable, como una fuerza de la naturaleza, avanzaba cada vez más y más. Y cuando ya se encontraba frente a frente con sus víctimas, lanzó el cadáver quemado sobre el que le había atacado, quien cayó por el peso de su compañero fallecido.

....Los otros dos magos le miraron, pero antes de que pudieran siquiera intentar preparar una nueva ofensiva el hombre golpeó uno de los libros con su espada, no solo rasgando más de una página sino también arrojándolo al suelo, y con un segundo movimiento de su arma inundó de sangre la túnica de su enemigo al enterrar la hoja en su cuello. No se molestó en desenterrar la espada, sino que soltó ésta y utilizó sus manos desnudas para encargarse del tercero. Un certero puñetazo en la cara derribó a su contrincante, sobre quien se sentó para mantenerlo en el piso, y hecho eso inició una incansable sucesión de golpes sobre el rostro del sujeto, quien no destacaba precisamente por su condición física.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Kija el Jue Jun 23, 2016 4:43 am

Desde la lejanía podía contemplar como la caprichosa balanza de la batalla se inclinaba hacia el lado contrario pues aquellos hechiceros impíos hacían uso de sus poderes sin limitación alguna. Los truenos chocaban contra la tierra llevándose las vidas de muchos soldados en el acto y con cada estruendo el manakete sentía que el corazón se le detenía por unos momentos al igual que su respiración, resultaba increíble que una criatura como el tuviese miedo a algo pero razones no le faltaban para aquello. Intento forzarse a regresar hacia allá pero las piernas simplemente no le respondían y el temblor en su cuerpo estaba lejos de desaparecer.... eso hasta que escucho por casualidad a un grupo de soldados que pretendía seguir al frente para apoyar al hombre pelirrojo que valientemente se había adentrado en las filas enemigas para enfrentar aquella amenaza.

En ese momento Kija sintió una punzada en su pecho, avergonzándose de si mismo por estar actuando como un niño asustado cuando el mismo le había pedido a Argus que le dejase participar. No era momento para ser cobarde, ese era un campo de batalla después de todo y el salir herido era un riesgo que todos allí corrían pero del cual ninguno mas que el se quejaba... no podía abandonarles ahora a causa de sus temores, no podía echarse para atrás en un momento tan crucial.

Respirando profundamente el joven de blanca cabellera se envolvió una vez mas en aquella luz tan característica sorprendiendo a todos los que estaban cerca, abriendo sus grandes y cristalinas alas para alzar el vuelo una vez mas. Aun en aquella forma Kija sentía que el temblor en su cuerpo no desaparecía pero aun así logro armarse de la determinación suficiente como para volver a sobrevolar el área enemiga. Cual fue su sorpresa al ver que Argus se las había arreglado para hacerse cargo de los magos, mas no sin unas bajas por parte de los soldados que le acompañaban y de emergidos que fueron alcanzados por el ataque de sus propios aliados, aun así ahora estaban rodeados de enemigos y el dragón de brillantes escamas tenia claro cual era su papel a desempeñar allí. Desendio cerca de su compañero pelirrojo rugiendo con fuerza y apartando a un grupo de emergidos que se acercaban con un coletazo que los mano a volar varios metros, había varios soldados heridos pero seguían vivos y la bestia de color blanco se dio a la tarea de cubrirlos para que no les diesen el golpe de gracia.

- Los magos de trueno para mi son letales y no puedo distinguirlos desde aquí entre los demás emergidos.... Ustedes también están arriesgando sus vidas en esta batalla y aun asi les deje solos... lo siento mucho. -

Se disculpo el manakete con aquella voz profunda característica de su forma laguz, comenzando a repartir zarpazos que hacían trisas a los emergidos que se acercaban. Ya estando en tierra firma le era mas fácil distinguir quien era quien por lo que podía pelear sin mucho temor a confundir aliados con enemigos, sin embargo tampoco podía usar su hálito de luz bajo esas circunstancias pues aquel poderoso ataque era igual que los truenos de esos hechiceros... al lanzarla aquella energía arrasaría con todo lo que tuviese enfrente sin hacer distinciones por lo que no era una buena herramienta para cuando se peleaba en compañía de aliados.
Afiliación :
- HOSHIDO -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Arqueólogo

Autoridad :

Inventario :
DragonStone Plus [6]
Elixir [2]
Tónico de resistencia [1]
.
.
.

Support :
Reyson
Gaius
Sissi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1124


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 03, 2016 5:34 pm

....Al haber arremetido de esa manera impulsiva e inesperada contra los magos eléctricos el pelirrojo logró crear la distracción suficiente como para que las tropas provenientes de Altea se pudiesen aproximar a esa zona sin preocuparse demasiado pr recibir poderosas descargas como represalias. El mago sobre el cual se había colocado sufría la incesante lluvia de golpes contra su rostro, emitiendo algunos quejidos de dolor e intentando corresponder a las agresiones con sus propios puñetazos, si bien estos parecían un mal chiste en comparación con los del mercenario. Por otra parte, el hechicero sobre el cual había caído el cadáver calcinado al fin logró quitárselo de encima y no solo se ponía en pie, sino que en el proceso levantaba el libro de conjuros que le pertenecía. Por fortuna poco fue el tiempo que tuvo a su disposición para acabar con el pelirrojo, pues en cuestión de instantes ya los mercenarios que habían venido con el grandulón acudían en su ayuda, hiriendo de gravedad al emergido.

....Con sus manos bañadas en sangre, el hombre finalmente detuvo los ataques cuando vio que el enemigo debajo de él ya ni siquiera respiraba. Se levantó lentamente, recuperando el aliento como podía, y justo en ese instante pudo notar una silueta colosal y bastante familiar que aterrizaba cerca de él. Era el dragón, el mismo a quien había perdido de vista minutos atrás, por difícil que sonara esa posibilidad.

....Como pudo esgrimió una sonrisa y dio una palmada sobre una de las inmensas patas del laguz, acompañando sus siguientes palabras con una risa. -
¡Ja, ja, ja! ¡No te preocupes, chico! Nadie espera que seas invencible, o por lo menos yo no. Es de esperarse que hasta una criatura como tú tenga sus vulnerabilidades. - No obstante sabía muy bien que no era momento para pláticas amistosas. El enemigo continuaba cerca, si bien la cantidad había menguado bastante en los últimos instantes.

....Caminó apresuradamente hacia el cuerpo sin vida en cuyo cuello todavía yacía su espada, y sin el menor temblor en su mano desenterró el arma y la blandió por delante de sí, creando una separación entre su cuerpo y los rivales que se acercaron a combatir. Quieto en su lugar, y a la defensiva, echó un rápido vistazo a su alrededor para tener mayor consciencia de la situación.

....La mayoría del ejército enemigo se había encargado de rodearlos, en particular porque era en ese punto en donde se encontraba el mayor peligro de todos: el dragón. Más allá de ese lugar había fuerzas de ambos bandos, dispersas y todavía luchando en pequeñas escaramuzas. Pero el auténtico destino de esa batalla se iba a decidir ahí, en donde el grueso de ambas facciones se veían cara a cara, listos para derramar la sangre del otro.

....Como si de un grito de guerra se tratase, el hombre, el así llamado león rojo por algunos, rugió con todas sus fuerzas y ese sonido pareció insuflarle vida, energía y coraje a quienes le rodeaban, o por lo menos a quienes desde el principio habían acudido a la guerra bajo su mando. Todos los soldados lo suficientemente sanos para continuar luchando empuñaron sus armas y se arrojaron al combate, embistiendo a los emergidos que, por su parte, también se disponían a luchar.

....La espada del pelirrojo resonó al chocar brutalmente contra la de un contrincante casi de su misma estatura, y mucho mejor equipado que él. Gruesas capas de metal cubrían sus extremidades, y lo único que opacaba su fulgor eran las numerosas manchas de sangre que le salpicaban. Su mirada se clavó, fija, en los ojos del otro, atisbando lo que parecía ser esa tenue tonalidad rojiza presente en sus orbes.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Kija el Lun Sep 05, 2016 4:52 am

El joven dragón parpadeo un par de veces y ladeo ligeramente ante la risa del pelirrojo, sintiéndose extrañamente feliz por su comentario. Era extraño que un humano lo viese de aquella manera pues por lo general los humanos le tenían en muy alta expectativa ya fuera para bien o para mal.... pero este no era el caso y lo hacía sentirse reconfortado. Sin embargo, ese no era momento ni lugar para sentir alivio pues estaba en medio de un campo de batalla donde el enfrentamiento alcanzaba su punto máximo.

Bajo su cuerpo se encontraban resguardados algunos soldados heridos que lograban tomarse un respiro gracias a la protección casi inexpugnable que ofrecían las alas y escamas del manakete. Sin embargo aquello le restaba mucha movilidad y limitaba sus maniobras de ataque ya que de emprender el vuelo los dejaría expuestos y soltar su halito cuando difícilmente distinguía a los humanos de los emergidos estaba totalmente fuera de cuestión así que se limitaba a barrer a los enemigos con su larga cola que ondeaba como un látigo gigantesco o destrozando a los que le atacaban con enormes garras y poderosas dentelladas.... aun así, el penetrante aroma a sangre, el constante sonido de gritos y choque de metales comenzaban a aturdirlo. Poco y nada podría saber el joven príncipe de Altea o cualquiera de sus aliados que pese a su poder destructivo los manaketes son seres pacíficos con fuertes conexiones a la naturaleza y la vida.... por tanto ambientes tan nocivos llegaban a afectarlos de forma importante.

Sacudió enérgicamente su cabeza para intentar espabilarse, no era la primera vez que participaba en una batalla y hasta que no se resolviera el problema de emergidos, no sería la última.... se rehusaba a optar por lo fácil y dejar que su instinto tomara el control para escapar de la cruda y visceral realidad, todos estaban peleando por sus vidas, muchos incluso estaban tan asustados y confundidos como él.... no podría volver a mirarse al espejo si desechaba su determinación y sacrificio solo para hacerse las cosas más sencillas, debía aferrarse a su humanidad aun en esa forma bestial.

- Oye dragón, estamos bien!!!. Ya puedes moverte. -

Grito uno de los soldados bajo suyo dándole unas palmadas al dragón para llamar su atención el cual agachando la cabeza contemplo con alegría que los heridos se estaban levantando una vez pues sin perder el tiempo habían aprovechado la protección provisional del manakete para tomarse algunas pociones y recuperar el aliento.

- Confía un poco más en nosotros, no somos tan débiles como seguro te parecemos. No estás peleando solo así que no te contengas. -

Mentiría si dijera que no temía lastimar a sus aliados y menos aun cuando no era un peleador sino más bien un humilde hombre de letras que poco y nada sabía sobre estrategias militares pero que por azares del destino heredo un poder tremendo gracias a su sangre mestiza. Aun así ese soldado tenia razón... no era solo su batalla y si quería darle un giro al asunto debía poder confiar en ellos. El brillo en su pecho dio la señal de que el dragón comenzaba a cargar un nuevo halito de energía, escuchando casi al instante como uno de los lideres de pelotón daba la orden de replegarse a los dados dejando vía libre para que el dragón soltase su arma más letal, después los soldados aprovechaban para arremeter contra el numero notoriamente reducido de enemigos comenzando a ganar terreno.

Kija ya no era un cachorro ni un niño, era un joven manakete que habia alcanzado ya una etapa adulta y por tanto no tenia problema alguno en mantener su forma transformada o soltar halitos consecutivos por lo que, haciendo uso de aquella táctica de replegarse con cada exhalación del mestizo y arremeter aprovechando la brecha que aquel haz de luz le abría las cosas se veían favorables una vez más.

Todo parecía ir viento en popa hasta que distingo que, al otro lado del campo de batalla Argus se enfrentaba a un enemigo que parecía de su mismo calibre un caballero de imponente armadura negra que se veía distinto a los soldados emergidos que habían enfrentado hasta ahora..... los soldados de Nohr y Altea parecían llenar bien las cosas por lo que el manakete decidió emprender carrera hacia el pelirrojo para ver si podría ser de ayuda.
Afiliación :
- HOSHIDO -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Arqueólogo

Autoridad :

Inventario :
DragonStone Plus [6]
Elixir [2]
Tónico de resistencia [1]
.
.
.

Support :
Reyson
Gaius
Sissi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1124


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Invitado el Vie Sep 23, 2016 12:12 pm

....La fuerza del hombre que tenía delante de él era formidable. Ambos colosos, con sus armas chocando la una contra la otra, empujaban con ahínco a su contrincante en un fútil intento por hacerle retroceder o conseguir doblegarlo, pero ninguno tenía el menor éxito. El pelirrojo, notando que no iba a llegar lejos, optó por una maniobra diferente: dejó de ejercer fuerza en dirección contraria a la del emergido y rápidamente se hizo a un lado, ocasionando que su rival se fuese de frente por continuar empujando. En ese mismo instante, en el que el mercenario se encontraba en el flanco izquierdo de su enemigo, elevó la espada y la dejó caer con todas sus fuerzas contra la espalda del objetivo.

....El filo chocó contra la armadura y rebotó sin crear siquiera el menor rasguño sobre la sólida superficie. El fracaso en el ataque le dio al emergido tiempo suficiente para reincorporarse y contraatacar, arrojando un súbito mandoble hacia el costado derecho del así llamado león. Ante la sorpresa y la velocidad del ataque, el golpe dio de lleno. Con sorprendente sencillez el arma enemiga fue capaz de atravesar la armadura, creando una brecha en ésta y consiguiendo que el filo se hundiese en la piel del varón, quien emitió un gruñido de enfado y dolor.

....Cada uno retrocedió algunos pasos para crear una distancia segura, y procedieron a observarse, atentos de lo que el otro fuese a hacer y ansiosos de darle fin a aquel con quien peleaban. Inevitablemente un recuerdo se hizo presente en su mente: él en el campo de entrenamiento, todavía joven, viendo a los ojos a un hombre que era temible y admirable en igual medida, alguien a quien no le temblaba el pulso para asesinar a docenas o cientos de personas si era por un bien mayor. El rey de Daein. Recordó cómo en aquella ocasión le tocó hacerle frente, desafiarlo, y cómo las condiciones en las que afrontó el reto fueron incluso más arduas: en ese entonces él no tenía una armadura, por humilde que fuera, y el arma del monarca tenía un alcance mucho mayor.

....Se dijo a sí mismo que si fue capaz de combatir a la par contra aquel feroz guerrero, podría con mayor facilidad acabar con el emergido que tenía delante; claro, en esa ocasión su contrincante había decidido terminar con la batalla tras unos pocos minutos de pelear, mientras que el titán que tenía en frente no se detendría hasta morir o matarlo.

....Notando que el pelirrojo no parecía tener intención de ser quien diera el siguiente paso, el enorme emergido se abalanzó sobre él con su brutal espada en mano, arrojando un golpe descendente que prometía tener toda la intención de partir en dos al mercenario. El héroe reaccionó adelantando su pierna izquierda en una potente patada que detuvo el avance del enemigo y le obligó incluso a retroceder un poco, y seguidamente se arrojó contra él.

....Las espadas chocaron no una, ni dos, sino más de una docena de veces; tal era el salvajismo de los ataques que se dedicaban el uno al otro, y la fuerza impresa en cada uno, que uno de los golpes realizados por su rival le partió en dos la espada, dejándole en clara desventaja. Un segundo golpe apenas logró ser bloqueado con lo que le quedaba del arma, aunque le obligó a caer hincado sobre el suelo.

....El emergido se asumió victorioso, elevando la espada por encima de su cabeza y preparándose para dar el golpe final. En ese instante el pelirrojo recogió con su mano derecha el fragmento caído de espada y se levantó de golpe. La zurda dirigió la hoja unida a la empuñadura hacia el espacio debajo del brazo izquierdo, área desprotegida por la armadura para no impedir el movimiento de la extremidad, e igual a como hizo con el gran rey de Daien años atrás, le apuñaló en esa zona.

....Un alarido escapó de la boca del emergido, quien dejó caer su espada. Antes de que pudiera reaccionar el mercenario desocupó la mano zurda para con ésta tomarle del casco, alzándoselo lo suficiente como para revelar una porción del cuello, porción que fue apuñalada por la mano izquierda con el pedazo de la hoja que había caído al suelo. Pudo sentir la cálida sangre emanar de la herida, humedecer el acero y luego fluir hasta su mano.

....Al fin ese duro combate había terminado, y por lo que podía comprobar su mirada al examinar los alrededores, la cantidad de emergidos que quedaba en pie era ínfima, y el resto de los enviados de Altea estaban llevándolos a su fin.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Kija el Sáb Sep 24, 2016 3:27 am

La pelea era encarnizada y tan intensa que Kija no vio oportunidad de intervenir pues su tamaño le impedía lanzar un ataque sin lastimar igualmente a su aliado. Por eso mismo el manakete decidió, una vez más, confiar en su aliado humano para dedicarse a mantener a los emergidos a ralla y que estos no intervinieran en favor del contrincante de Argus.

La batalla estaba en su punto máximo y ninguno de los dos ejércitos retrocedía y el ambiente se encontraba inundado con el feroz rugido de los choques de espadas de aquellos grandes colosos en el centro. Uno a uno los enemigos caían así como varios aliados igualmente, los gritos aguerridos de los soldados de Nohr que defendían su hogar así como los de Altea que marchaban codo a codo, los rugidos antinaturales de los emergidos y el cielo inundado de flechas aliadas y enemigas.... todo estaba en movimiento, una danza macabra donde predominaban la sangre y la muerte. El viento aciago soplaba con fuerza y a momentos Kija sentía como la ira amenazaba con hacerlo perder el control y salir en un frenesí desquiciado para eliminar todo lo que tuviese a su paso, deseaba dejar el campo de batalla lo más pronto posible, dejar de sentir el aroma de la muerte en el ambiente o escuchar el grito de la tierra que se impregnaba con el dolor y la violencia de la batalla más las palabras de su querido amigo de alas blancas lo traían de regreso nuevamente lucido, manteniendo su conciencia humana aun en ese tipo de ambiente.

La pelea parecía decidida en el momento en que el emergido partió en dos la gran espada de Argus y Kija por un momento sintió su corazón detenerse al ver como el otro alzaba la espada para darle muerte al hombre de rojos cabellos. Mas eso no sucedió pues Argus retomo el control de la pelea de forma magistral, saliendo victorioso al final. El joven manakete se quedo viendo la escena unos momentos con un gesto de asombro apreciable incluso con su forma laguz, sintiendo una profunda admiración y respeto por aquel hombre humano.

Poco a poco los sonidos de la batalla se fueron apagando pues sin nadie que los dirigiera los emergidos habían comenzado a dispersarse, sin embargo el ejercito humano no les daba oportunidad de escapar y la pila de cadáveres seguía acumulándose.... al parecer todo había terminado por lo que Kija se limito a soltar un pequeño suspiro mientras enterraba sus grandes garras en el suelo liberando todo el estrés acumulado. Los manaketes pese a su enorme poder destructivo eran por lo general seres amantes de la paz y el equilibrio por lo que una batalla de ese calibre dejaba exhausto al muchacho de pelo blanco.

- Señor Argus, me dijo antes que no creyera en los rumees así que efectivamente no lo hare. Creo en lo que acabo de ver y es aun mas increíble que lo que había oído. Fue un honor pelear a su lado -

El gran manakete hiso un leve inclina miento de cabeza en señal de respeto. Aun no regresaría a su forma humana pues primero debía recuperar la calma o su próxima transformación podría llegar a ser inestable, punto y aparte seria de mas utilidad con ese tamaño pues podría llevar sin problemas a una buena cantidad de heridos al campamento de regreso. La batalla había terminado y la luz de un nuevo día se hacía visible en el horizonte.
Afiliación :
- HOSHIDO -

Clase :
Sacred Manakete

Cargo :
Arqueólogo

Autoridad :

Inventario :
DragonStone Plus [6]
Elixir [2]
Tónico de resistencia [1]
.
.
.

Support :
Reyson
Gaius
Sissi

Especialización :

Experiencia :

Gold :
1124


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Invitado el Sáb Sep 24, 2016 1:30 pm

....El enorme pelirrojo se llevó las manos hacia el regazo, apoyándose de estos mientras su torso se arqueaba hacia adelante en un gesto de fatiga. Su corazón latía aceleradamente y con fuerza, mientras era plenamente consciente de que segundos atrás vio cara a cara a la muerte. Un pequeño error, un movimiento en falso, y hubiera sido su fin. No era la primera vez que su vida estaba a punto de extinguirse, y sabía muy bien que tampoco sería la última, pero sin importar cuántas veces experimentara algo así nunca se terminaría de acostumbrar.

....Su mano derecha se acercó hasta el rostro para tratar de limpiarse el sudor que le empapaba, sin recordar que ésta, a su vez, se encontraba repleta de la cálida sangre enemiga que todavía goteaba por sus dedos. El líquido carmesí manchó su piel y se mezcló con el sudor, dándole un aspecto nada dulce a su semblante.

....Cuando se sintió un poco más recuperado, o por lo menos lo suficiente para volver a erguirse y caminar, condujo la mirada hacia el dragón que había prestado sus fuerzas al ejército de Altea. Un pequeño suspiro de alivio escapó de sus labios al comprobar que éste se encontraba sano y salvo, a pesar de que era obvio cuán difícil sería para los enemigos el lastimar de gravedad a una criatura de semejante poder.


....- No exageres, muchacho, ¡las hazañas de mis muchachos y yo no son ni la mitad de lo que una criatura como tú puede hacer! - E intentó acompañar sus palabras con una risa, pero tan pronto como soltó la primera su costado herido dolió. Lo había olvidado por un instante. Depositó una mano sobre la hendidura en la armadura y pudo notar su propia sangre ensuciándole. Era obvio que no había salido ileso de la brutal batalla contra quienquiera que fuese aquel grandulón.

....Llenó de aire sus pulmones y reunió las fuerzas suficientes para poder gritar de tal modo que todos los que le rodeasen le escucharan, sin importar si en el proceso el punzante dolor del costado volvía a hacerse presente. -
¡EL COMBATE HA TERMINADO, FELICIDADES! ¡Ahora es momento de regresar al campamento! ¡Los que todavía se pueden poner en pie ayuden a los heridos a trasladarse, y que reciban tratamiento lo antes posible! ¡Rápido, ¿qué esperan?! - Los más cercanos asintieron con la cabeza ante la orden y comenzaron a correr la voz, propagándose entre gritos.

....Fue cuestión de segundos para que los hombres y mujeres empezaran a movilizarse, algunos apoyados en los hombros de sus compañeros, mientras otros directamente siendo cargados. Unos cuantos, principalmente los mercenarios, se quedaron atrás unos minutos más para poder saquear los cadáveres, pero el pelirrojo sabía bien que no era quién para juzgarles ni reprenderles. Tan solo se reunió con los demás y marchó hacia el campamento.
avatar
Invitado

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Eliwood el Miér Sep 28, 2016 2:26 am

Tema cerrado. 80G a cada participante.

Kija ha gastado un uso de su dragonstone.
Argus ha gastado un uso de su espada de bronce.

Cada uno obtiene un incremento de +2 EXP, con +1 EXP adicional a Argus gracias al skill Paragón.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Esp. de bronce [1]
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gota de Veneno [2]

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
2935


Ver perfil de usuario

Volver arriba Ir abajo

Re: A dos bandas [Campaña de liberación][Priv. Argus]

Mensaje por Contenido patrocinado

Contenido patrocinado

Volver arriba Ir abajo

Ver el tema anterior Ver el tema siguiente Volver arriba

- Temas similares

Permisos de este foro:
No puedes responder a temas en este foro.