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Un paseo por el paraíso [Privado] [Argus, Shiho Ryuha]

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Un paseo por el paraíso [Privado] [Argus, Shiho Ryuha]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 09, 2016 7:02 pm

....Esa misma mañana el barco en el que viajaba atracó en el puerto de Altea; el trayecto había sido sumamente pacífico, y no podía negar que las atenciones recibidas no habían sido pocas. No sabía si todo aquello tenía que ver con la inmensa hospitalidad del marqués de Pherae, o si se debía a que, en cierto modo, él era alguien que había sido invitado por el mismísimo príncipe Marth. Tampoco le interesaba demasiado en ese momento conocer el motivo en particular, pues fuese cual fuese el caso se sentía profundamente agradecido hacia ambas partes involucradas.

....Tan pronto dio sus primeros pasos en esas tierras desconocidas se apresuró en comunicarse con un guardia para explicarle su situación, quien a su vez le remitió con su capitán. Seguidamente fue conducido al palacio para anunciarle su llegada a una autoridad mayor, así como para explicar sus motivos y mostrar los respectivos documentos que confirmaban lo que él decía. El proceso fue mucho menos largo de lo que esperó que sería, aunque no se le recibió de inmediato. En cambio, se le condujo a una muy buena posada lo más próxima posible a la residencia del monarca y se le pagó el hospedaje por unos cuantos días, tiempo más que suficiente para esperar a la audiencia con el príncipe, realizarla, e incluso realizar cualquier preparativo posterior que hiciese falta. Tenía, pues, algo de tiempo libre por delante, y no titubeó ni un segundo en utilizar cada minuto en conocer esa ciudad que veía por primera vez.

....Poco a poco comenzó sentirse en otro mundo, como si de algún modo al ingresar a las fronteras de Altea hubiese sido transportado a un lugar que era ajeno a los problemas en el exterior. La ciudad parecía bastante próspera, en un fuerte contraste con las islas que se habían perdido a manos de los emergidos, si bien el mercenario desconocía ese hecho; la gente parecía disfrutar de su día a día, y en general veía poca pobreza en las calles. En más de una ocasión logró ver guardias transitando de un lugar a otro durante sus rutinas de vigilancia, lo cual parecía inspirarle a la gente, él mismo incluido, una sensación de seguridad y una garantía de que podían recorrer con confianza las calles. Igual de admirable fue el teatro público, al cual pudo asistir para disfrutar de una magnífica representación musical con la cual se distrajo poco más de una hora.

....Y así las horas fueron fluyendo mientras el varón perdía por completo la noción del tiempo. Y no fue sino hasta que la noche finalmente cayó, y que la actividad en las calles se redujo cada vez más, que notó cuánto tiempo había pasado fuera y cómo su paseo turístico tenía que llegar a su fin por ese día. Pero algo en él se sentía renuente, ¿tal vez el temor de ir a la cama y, al despertar, contemplar que la existencia de un lugar así era tan solo un sueño? Decidió recorrer durante un poco más de tiempo los alrededores.

....Como no había pasado demasiado tiempo en la habitación que le ofrecieron, todavía vestía su sencilla armadura, en la cual podía contemplarse más de una recuerdo de los más recientes campos de batalla, y su espada de acero colgada a la cintura por el lado izquierdo, mientras en el costado derecho se mantenían sujetas un par de pequeñas bolsas de cuero con su dinero y uno que otro artículo más. Su espléndida capa rojiza, gruesa y a toda vista de buena calidad, caía por encima de sus hombros y ocultaba gran parte de su robusta anatomía, incluyendo el arma en cuestión. Mientras tanto, bajo su brazo derecho sostenía un par de espadas enfundadas, ¡preciosas obras maestras que obtuvo en la plaza a un increíble precio, junto con una poción que guardaba en una de sus bolsas!

....De pronto algo llamó su atención: una serie de gélidas gotas cayeron sobre su cabello, mientras una, con increíble puntería, fue a aterrizar en el puente de su nariz para deslizar lentamente hasta la punta de la misma. Era un suave rocío que anunciaba la lluvia que estaba por caer, o eso pudo comprobar, por lo menos, el pelirrojo al alzar su vista y contemplar las nubes grisáceas acumularse en lo más alto del cielo encapotado, eclipsando por completo tanto a la luna como a las estrellas. -
Carajo, sabía que tenía que haberme regresado más temprano.
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Re: Un paseo por el paraíso [Privado] [Argus, Shiho Ryuha]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 09, 2016 11:37 pm

Había pasado ya bastante tiempo desde que salí de Hoshido. Ni siquiera sabía cuanto tiempo había pasado. Mi intención inicial era llegar hasta el país vecino, Nohr, para ver como eran las cosas por ahí, pero, por alguna razón, había acabado cruzando gran parte del continente, un desierto entero y el mar hasta llegar hasta ahí. Por supuesto, no era demasiado buena con los mapas... Ni con la brújula... Ni siguiendo las indicaciones de la gente. Pero, todos los caminos se llega a Altea, no era así el dicho? Pues resultó ser cierto, porque en Altea acabé apareciendo. Por suerte, esta vez, para evitar que pasara lo que pasó, me empaqueté una enorme cantidad de comida, la que, para evitar el picoteo entre horas, Horo me racionaba. Si, una ardilla racionando la comida de una humana, ¿cuan raro suena eso?

Finalmente llegué a una ciudad. Para hacerlo me tuve que colar en un barco y meterme en la bodega de ella, de donde saqué un par de bolsas de cuero con carne deshidratada para mis viajes. Si, era robar, pero era para sobrevivir, nada mas importante que eso. Antes solo encontré pueblos donde poder comprar comida, pero esta vez eso era mas una gran ciudad que otra cosa. Me sentí mas feliz que nunca, ya que, tras tanto tiempo, había llegado a Nohr, su objetivo, pero había algo que no se podía quitar de la cabeza... ¿Era esa ciudad tan viva y llena de alegría... Realmente Nohr? Yo lo que conocía del país es que era algo negruzco y que la gente iba cabizbaja por la calle, al menos eso había oído.

Pero eso no quitaba mi energía, al fin podría comprar comida y dormir bien en unos establos o algo (Iba a lo barato, no podía pedir mas). En la plaza logré comprar un trozo de pan delicioso y usé unas frutas del bosque para acompañarlo. No había nada mas delicioso que eso tras un largo viaje atravesando desiertos y praderas.

Mientras daba vueltas por la ciudad se oía gente hablar de un tal "Príncipe Marth". El nombre era curioso, no había oído un nombre similar en mi vida, pero aparte de eso y las ropas que no me parecían nada similares a las mías, no había nada que pudiera hacerme sospechar en el lugar donde me encontraba.

Las horas pasaron y la noche cayó finalmente a la ciudad y mi sospecha seguía en la mente como si fuera una paparra. Por supuesto nunca oí el nombre de "Altea" desde que crucé frontera de Hoshido, me colé en un barco hasta llegar hasta la isla... Espera, ¿habían islas en Nohr? ¿Era Nohr una isla? Mi mente estaba cada vez en mas caos. Por delante mío vi pasar a un par de chicas que reían entre si yendo hasta su casa. Como si nada, me acerqué a ellas rápidamente.

Perdón, señoritas, ¿podrían decirme donde me encuentro ahora mismo?— Las mujeres se quedaron pasmadas a la pregunta.

Esto... En la calle mayor...— Aclaró la morena de las dos

¡No me refiero a eso, sino a país!— les expliqué, con la voz que notaba que deseaba la respuesta.

Oh, estas en una de las islas de Altea, cariño...

¿Y cuan lejos estoy de Nohr?— Poco a poco notaba como el mundo se me caía encima.

Cojes un barco y llegas al continente. De ahí cruzas el desierto de Plegia y llegaras a Yilsse. Cruzando la frontera, llegarás a Nohr, pero si preguntas y te dicen que aquello es Hoshido te has pasado.— Digo la primera mujer sonriendo como si nada, cuando abrió los ojos solo se encontró mi cuerpo desanimado y mi cabeza mirando al suelo.

Oh... Muchas... gracias...— No tenía energía ni para hablar, tanto tiempo caminando para nada.

Las chicas se despidieron de mi con la mano y lo mismo hice yo. Suspiré mientras notaba algo moviendose dentro de mi ropa. Por el agujero del cuello salió la pequeña ardillita. Sabía lo que aquello significaba.

Lo siento Horo, lo se, deberíamos haber preguntado antes.— Suspiré tras decir aquellas palabras y luego miró las brillantes estrellas. Con solo verlas, sonreí y miré al roedor con una enorme sonrisa. —¡Pero al menos hemos viajado mucho! ¡Y conocemos nuevos paises, como Plegia y Altea!— Tenía que buscar el lado positivo, si no, la situación era demasiado deprimente. La ardilla chilló, como si se quejara. —¡Aw, venga, no me seas así! Tooooma...— Para calmar a la ardilla le ofrecí una almendra de las que compré en la plaza. En el instante en el que la vio, se calló por completo.

Volví a suspirar, para llenarme de energía de nuevo y empecé a andar, cuando algo hizo que la ardilla que posaba en mi hombro se volviera a esonder. Miré al cierlo de nuevo y ví unos enormes nubarrones tapando las brillantes estrellas y la luna. Lo primero que me pasó por la cabeza fue "Me voy a mojar" y lo segundo "Mierda, no podré dormir en el establo" Pues estos siempre tenían en las partes mas cómodas de todo lo que estaba libro.

Por eso debía correr y asegurarme de tapar el agujero del lugar donde iba a dormir, antes de que fuera demasiado tarde ya estuviese inundado. Corría sin parar por la calle mayor, tenía que darme prisa o si no... ¡KLONK! De golpe, haciéndome salir de mi  momento de empanamiento, algo golpeó mi cabeza de lleno. Algo metalico. Me llevé la mano a la frente unos segundos por el dolor con los ojos cerrados y luego los abrí. No me creía lo que veía delante mio... ¡¿Quien dejaría un armario cubierto por ropa roja en medio de la calle?! Y me di cuenta... aquel armario tenía cabeza... ¡AQUEL ARMARIO ERA HUMANO!

¡Lo siento!— Junté mis pies y mis manos y di una pequeña reverencia hacia delante, si acabarme de creer que existiría humano de tal magnitud. Luego otra gota volvió a caer en mi cabeza. Recordé que estaba lloviendo, pero no recordé lo que debía hacer en el establo. —Mierda... Tengo que buscar algun sitio...— Y volví a mirar al hombre. Me quedé pensativa unos segundos y ví su capa. Tan gruesa y resistente... No tenía que pensar mas. —Con su permiso...— Agarré uno de los laterales de la capa del pelirojo y me puse debajo de esta, para cubrirme de la lluvia. ¿Quien me iba a dercir que encontraría tan buen paraguas en un humano-armario?
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Re: Un paseo por el paraíso [Privado] [Argus, Shiho Ryuha]

Mensaje por Invitado el Dom Mar 13, 2016 7:08 pm

....Se había encontrado absorto tras sentir las primeras gotas del rocío caer sobre su cabeza, y esto, sumado al hecho de que su mirada se había elevado hacia el cielo, le impidió por completo ver a la pequeña muchacha que corría en su dirección. No fue sino hasta que sintió un suave golpe contra su torso que notó la presencia de algo o alguien más, instante en el que observó delante de sí. Se trataba de una muchacha, y por lo visto una que había conocido de primera mano la dureza de su armadura. - ¿Estás bien, pequeña? ¡Lo siento! Tenía la cabeza en otra parte. - En otra parte, sí: más de medio metro por encima de la cabeza de ella, pero aquello era un tema aparte.

....Sus labios se abrieron nuevamente para volver a hablar, pero no alcanzó a pronunciar palabra alguna pues en cuestión de unos instantes la chica se había acercado hasta él para conseguir cobijo, con bastante comodidad, bajo su capa. Efectivamente el grosor de la tela ofrecía cierta calidez en el interior, además de que la parte interna de la capa se encontraba tibia a causa del calor corporal masculino recibido a lo largo del día. De inmediato su ceja izquierda se levantó mientras trataba de identificar cómo tenía que reaccionar. ¿Echarla? ¿Reírse? Pero el clima se encargó de que la respuesta llegase por sí sola, pues lo que antes no eran más que pequeñas gotas cayendo del cielo pasó a transformarse en una lluvia que paulatinamente se hizo totalmente torrencial. La desordenada melena masculina comenzó a humedecerse cada vez más hasta caer por su propio peso y apegarse a la cabeza del hombre, entretanto su barba comenzaba a gotear por doquier. Era un hecho, ya no podía sacar a la chica de donde estaba sin sufrir cargo de consciencia.


....- ¡Mierda, hay que conseguir un lugar techado! - Si bien la capa servía para acobijar a la más joven, a él no lo protegía del todo; además eventualmente la tela se mojaría y tampoco le serviría de refugio a su más nueva compañera. Por esta razón el mercenario comenzó a caminar a través de las calles dando grandes zancadas, empujando cuidadosamente el cuerpo de la chica bajo la capa para que le mantuviera el ritmo, pues en caso contrario se quedaría atrás y se mojaría.

....La ciudad se encontraba algo vacía, incluso más que antes, pues si ya la hora era razón suficiente para estar en el hogar, los pocos transeúntes que habían estado afuera llegaron a notar el rocío o las nubes cenicientas y marcharon hasta sus casas. Él, por su parte, podía dirigirse hacia la posada en la que se hospedaba pero quedaba un tanto lejos y sabía muy bien que durante aquel trayecto quedaría totalmente empapado.

....Su mirada viajó de un lado a otro para observar los alrededores. Casas por aquí, tiendas cerradas por allá, pero al cabo de un minuto huyendo hacia ningún sitio en particular el pelirrojo logró observar un local que se encontraba bastante iluminado, con una que otra persona ingresando y, cada vez que se abría la puerta, un agradable olor a caldo que escapaba al exterior. No dudó ni un solo instante y se apresuró en ir hacia allá, prácticamente arrastrando o empujando en el proceso a la chica.

....Tan pronto como estuvo a la suficiente distancia, su mano empujó la puerta para permitir que ambos cruzasen el umbral y pudiesen sentir la calidez de la taberna, todo gracias a la chimenea que se encontraba encendida. Se encontraba bastante poblada, sin duda por gente como ellos que huían de la lluvia, pero todavía quedaban un par de mesas disponibles. -
Acá estaremos mejor. Ve por una mesa, a ver si logramos sentarnos en vez de esperar parados a que escampe.
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Re: Un paseo por el paraíso [Privado] [Argus, Shiho Ryuha]

Mensaje por Eliwood el Mar Mayo 03, 2016 11:32 pm

Tema cerrado. 10G a Argus.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [3]
Gema de Ascuas
.
.

Support :
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Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3817


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