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Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

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Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Dom Mar 06, 2016 10:38 pm

Aburrido. No había otra palabra con la que podría describir de manera tan acertada lo que este día estaba siendo culpa de la monótona tarea que me había tocado. Para ser sincero me imaginaba que lo que se me encargaría hacer sería algo un poco más interesante que de verdad no pudiera ser hecha por cualquier otra persona, pero me equivocaba. Comenzaba a arrepentirme de haberme presentado al puesto pero de verdad necesitaba el dinero, habían sido días muy tranquilos en los que no se me presentaba ningún encargo o tarea que me pudiera ayudar a conseguir algunas monedas y las que tenía estaban por acabarse por lo que en cuanto escuché que en Altea y Lycia estaban buscando voluntarios para ayudar a limpiar algunas amenazas para éstos, refiriéndose a los emergidos. Era la oportunidad perfecta para traer a mi bolsa unas cuantas monedas así que apresuré el paso para dirigirme a Altea, ya que era el país que más cerca me quedaba.

Al llegar pasé por un largo proceso en el que me hicieron firmar algunos papeles en lo que se me hacía jurar que sería leal al país mientras estuviera trabajando para este y que mi comportamiento sería el adecuado, si me preguntan a mí algo un poco innecesario, no es como si quisiera intentar actuar en contra de Altea o algo así, pero supongo que no quedaba de otra más que obedecer sin quejas a las personas que me estaban contratando. Terminado todo esto se me hizo saber de lo que sería mi tarea, patrullar unos campos de las afueras de una ciudad en la que se creía haber visto algunos emergidos cerca y, en caso de haberlos, limpiar la zona eliminándolos. Por encima se escuchaba bien, podría poner en práctica mi manejo de espada y me pagarían por ello, nada mal. Pero nada más llegar a la zona en la que se supone que debía hacer las patrullas lo único que vi fueron metros y metros de campos vacíos, ni emergidos ni personas, y para colmo me habían asignado a un compañero para hacer las patrullas junto a él. “Ugh, espero al menos que quien me toque no vaya a ser más un estorbo que otra cosa…”, pensé para mí mismo mientras seguía paseando la mirada por los campos que tenía frente a mí. Si fuera por mí daba inicio de una vez a la patrulla pero me habían dicho que no podía hasta que llegara la persona que me ayudaría con la tarea así que no quedaba más que esperar, cosa que aligeré un poco poniéndome a limpiar mi espada. Esperaba que la otra persona no se tardara mucho en llegar, ya que tenía que esperarla más le valía apresurarse, esto de estar en medio de la nada estaba siendo muy aburrido.


Última edición por Alexander Delacroix el Miér Oct 05, 2016 11:43 pm, editado 1 vez
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 09, 2016 8:28 pm

Llegué a Altea en cuanto me enteré de la recompensa. ¿Cómo iba a renunciar a una paga tan generosa? Sobre todo después de andar un tiempo sin muchos encargos… Además, siendo afiliada a Lycia no es que me costase demasiado.

Lo cierto es que me imaginaba el asunto más animado, pero claro, las cosas rara vez son como se imaginan, y si te prometen guerra luego hay más aburrimiento que otra cosa. Concretamente, ahora nos encontrábamos en una de las ciudades, vigilando por si los emergidos se acercaban a esta frontera, sobre todo porque ya se habían avisado algunos. O bueno, otros vigilaban a los emergidos, porque yo acababa de volver de patrullar por la ciudad, asegurándome de que todo estaba en orden. De hecho, justo iba a quitarme el jubón que me identificaba como soldado cuando me llamaron.

¡Eh, tú! ¡La pelirroja! ―indicó nada menos que el sargento.
¿Sí, mi sargento? ―pregunté acercándome a él, aunque por el tono era evidente que me iba a mandar algo.
El recluta que iba a patrullar los campos se ha puesto enfermo; ve tú en su lugar.
Con todos mis respetos, mi sargento, pero acabo de terminar de patrullar la ciudad. ¿No podría…?
Todos están cansados y ocupados, y estás aquí para obedecer órdenes. Cúmplelas. Tu compañero te está esperando allí.

Y así, sin poder decir nada al respecto, fui tal cual estaba hacia los bonitos y aburridos campos de cultivo. No estaban lejos, pero eran tan grandes que tardé un poco en encontrar al joven que me acompañaría.

Buenas ―saludé acercándome a él para tenderle mi mano―. Soy Karen, y voy a acompañarte en la patrulla. Lamento la demora, pero el tipo que iba a venir se ha puesto enfermo, así que vengo a sustituirlo. ¿Llevas mucho tiempo esperando?

Me preguntaba cómo sería el chico. Parecía tener más o menos la misma edad que yo, así que me despertó cierta curiosidad.
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 19, 2016 8:03 am

El tiempo avanzaba y no parecía que la persona con la que se suponía iba a patrullar la zona tuviera intenciones de llegar. Había estado limpiando la hoja de mi espada para tener algo en lo que estar entretenido pero justo ahora estaba lo más limpia que se podía, dejándome entonces si nada en lo que distraerme. Comenzaba a desesperarme, mi paciencia no era la suficiente para soportar tanta espera, pero lo que me mantenía tranquilo era pensar en que al final valdría la pena porque recibiría algo de oro, que nunca cae mal.

Me la había pasado los últimos momentos solo observando los campos, no habían cambios, no se veía ninguna actividad por la que valiera la pena hacer alguna patrulla, lo único que se alcanzaba a observar eran a algunas personas realizando tareas de cultivo, lo normal para el lugar en el que me encontraba. Pasee de nuevo la mirada a los alrededores para intentar ver si no se dirigía hacia acá alguna persona que pareciera ser la que me había tocado para patrullar, pero nada, no había nadie más que las pocas personas que estaban aquí desde antes que yo llegara. Empezaba a creer que tal vez se habían equivocado y que de hecho estaba solo yo para este trabajo, cosa que prefería mil veces a tener un compañero, al menos viendo que no había nada sospechoso en el lugar. Suspiré en señal de impaciencia, había decidido que era mejor empezar yo solo las patrullas que esperar a alguien que no estaba seguro que vendría.

Cuando estaba por empezar a caminar una voz femenina me detuvo, giré en dirección a donde la había oído para encontrarme con una chica pelirroja más o menos de mi edad. La observé detenidamente de pies a cabeza lo más discreto que podía hacerlo preguntándome si era ella quien me acompañaría.

Buenas tardes, Karen―le tendí la mano respondiendo a su saludo. Al parecer sí que era mi compañera en el trabajo―. Soy Alexander, Alexander Delacroix. Y sí, he estado aquí por bastante rato ya. Comenzaba a aburrirme, ¿sabes? Aunque supongo que no es tu culpa, no eras tú quien debía venir, de todas formas, pero gracias por tomarte la molestia de reemplazarlo―liberé mi mano y empecé a caminar a un ritmo calmado para iniciar de una vez la patrulla por el lugar y cobrar la paga lo más rápido posible―. Será mejor que empecemos pronto la patrulla, no será nada bueno para nosotros que por haber tardado algún aldeano haya resultado herido por bandidos o emergidos―decía mientras caminaba, asegurándome de que pudiera escucharme. En mis palabras había cierto tono sarcástico a causa de ver los campos muy tranquilos, seguramente no habría nada de qué preocuparse―. Espero que sepas pelear, por si se da el caso de que debamos hacerlo.

Observé detrás de mí para asegurarme de que Karen me siguiera mientras caminaba a un ritmo en el que podía alcanzarme facilmente. Me daba cierta curiosidad el ver cúanto sabría pelear, aunque seguramente no vaya a darse la oportunidad viendo lo tranquilos que estaban los campos. Al menos ya no estaba haciendo nada, y al final del día recibiría algo de oro, nada podría ser mas perfecto que eso.


Última edición por Alexander Delacroix el Miér Oct 05, 2016 11:44 pm, editado 1 vez
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Dom Abr 03, 2016 2:07 pm

No hay problema ―respondí tras el apretón de manos, cuando me agradeció el haberme tomado la molestia de sustituir a su compañero. Bueno, lo cierto es que no lo había sustituido porque quisiera, pero no me iba a poner a aburrirlo con mil explicaciones que no venían al caso. Sin embargo, aunque me molestó su última pregunta, me forcé a sonreírle con cierta mirada suspicaz. ¿Dudaba que supiera pelear porque era una mujer o porque no llevaba espada?―. ¿Crees que estaría aquí si no supiera defenderme? Este jubón me identifica como soldado ―dije señalándolo, aunque se veía perfectamente―, pero en mi caso me manejo mejor con las dagas. Es por eso que no llevo tampoco una armadura pesada.

Caminé junto a él con cierta curiosidad, esperando a ver qué me respondía, si es que lo hacía. En cualquier caso, no podía negar que me llamaba mucho la atención su apellido: Delacroix. Era increíblemente parecido al mío: Delacour. ¿Habría algún motivo para ello? ¿Tal vez nuestras familias estuviesen antaño relacionadas? ¿Sería posible que fuésemos incluso primos quintos o sextos, si es que existía eso? Y como la curiosidad era una de mis principales virtudes y defectos, era inadmisible no preguntar.

Por cierto, me llama mucho la atención vuestro apellido: Delacroix ―comenté como si fuese cualquier otro asunto del que hablar durante un tranquilo atardecer―. De algún modo me parece haberlo oído antes… ¿De dónde eres?

Aunque no hubo mucho tiempo para hablar, porque enseguida apareció un perro ladrando como loco, corriendo hacia nosotros. Cogí las dagas por puro instinto, pero el can no hizo el menor gesto de atacarnos, sino que se quedó a unos tres metros de nosotros, sin parar de ladrar. Parecía más inquieto que otra cosa, y supuse que aquello podía significar “problemas”.

Vamos a ver qué quiere.

Y en cuanto eché a correr el perro hizo lo mismo, por delante de nosotros, haciéndonos de guía en el camino. No tardamos en escuchar el grito de un hombre en la linde de aquel bosque cercano, y sólo hacía falta acercarse un poco más para ver que el pobre pastor estaba siendo atacado por un par de emergidos, los cuales ya habían acabado prácticamente con todo el rebaño. Si no nos dábamos prisa,  aquel hombre sería el siguiente.

¡Yo voy a por el de la izquierda! ¡Tú ve a por el otro!
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Sáb Abr 09, 2016 7:57 am

Después de la presentación había forzado el empezar la patrulla comenzando a caminar por los campos y haciendo que la recién llegada tuviera que seguirme el paso como una forma de compensar el tiempo perdido cuando no llegaba. A pesar de que había respondido sin problemas y con una sonrisa a mi saludo, la expresión que demostraba en su rostro me daba a entender que no me había recibido de tan buena manera como ella intentaba hacerme creer. Genial, un grandioso mal comienzo, aunque si intentaba al menos ser amable no quedaba de otra más que corresponder a ello y hacer lo mismo, somos compañeros de trabajo, después de todo. Si nos la pasamos peleando puede que fallemos si se presenta algún problema y tengamos que atenderlo y de haber civiles eso no sería nada bueno, lo mejor sería comportarse al menos por el tiempo que durara la patrulla. Sin detenerme eché una mirada a la prenda que señalaba, sí, tenía razón, era una prenda usual en soldados, tenía un punto ahí.

Supongo que tienes razón, nadie sería tan tonto como para apuntarse a algo como esto sin tener ni idea de defenderse, ¿no?―decía con sarcasmo mientras llevaba mi mirada a los aun tranquilos terrenos que teníamos delante, para después voltear hacia ella relajando un poco el paso para no tropezar―. Aunque he de decir que tengo cierto interés, en casa no solía ver a mujeres que decidan ser soldados o algo que tenga que ver con ello, ansío ver qué puedes hacer-le ofrecí una sonrisa tratando que no se viera forzada y seguí mi caminar, haciendo que tuviera que seguirme de nuevo―. ¡Bueno! No se diga más y sigamos con la patrulla.

Estuvimos caminando en silencio por un rato por los terrenos que se nos había pedido vigilar, seguía sin haber nada fuera de lo común, todo eran árboles y arbustos, árboles y arbustos. Comenzaba a desesperarme un poco pues el que estuviéramos sin hacer nada más que caminar lo hacía una tarea más difícil de lo que debía ser para lo tranquilo que estaba todo. Seguimos en silencio por un rato más hasta que fue ella quien habló primero con una pregunta sobre mi apellido, ¿conocerá a mi padre? Supongo que respondiendo lo sabría.

Seguramente conociste u oíste hablar de mi padre, Arthur Delacroix―seguía caminando mientras respondía su pregunta sin quitar la vista del camino―. Fue un gran guerrero de Ylisse, ponía la seguridad del pueblo por delante de la suya, hasta se hizo conocido por mucha gente gracias a ello. Es un ejemplo a seguir para mí, se podría decir que es a él quien le debo todo lo que sé. Y como ya he mencionado antes…

Mis palabras fueron entonces interrumpidas por los ladridos de un perro que venía corriendo hacia donde nos encontrábamos como si su vida dependiera de ello. Por reflejos tome la empuñadura de mi espada antes de que llegara, por si se abalanzaba contra nosotros, pude notar por el rabillo del ojo como Karen hacía lo mismo con sus dagas. Al llegar a nosotros no parecía interesado en atacarnos, solo se había quedado delante de nosotros ladrando con todas sus fuerzas, como si intentara decirnos algo. Volteé a Karen quien ya había decidido correr hacia la dirección por la cual el perro había venido sin yo tener oportunidad de decirle algo antes, esto no podría significar nada bueno, debía prepararme para lo que sea que hubiera. Comencé a correr detrás de ella para alcanzarla mientras el can se nos adelantaba y nos indicaba hacia a dónde ir.

Al poco rato de estar corriendo, cuando llegamos a cierta parte donde el bosque iniciaba se oyó el grito de una persona. Caminé en silencio hacia el lugar de donde el grito provenía haciendo señas a Karen que me siguiera, al llegar notamos a un pastor rodeado de un par emergidos. Había escuchado de ellos antes pero no se me había dado el verlos hasta ahora, los ojos era lo que más llamaban la atención de ellos, pues se notaban sin vida, vacíos. Sacudí la cabeza para no distraerme y volver a lo que debíamos hacer, ayudar al pastor para que los emergidos no le hicieran daño.

¡E-está bien!―respondí a Karen mientras sacaba mi espada y corría en dirección al pastor para evitar que el del lado que me tocaba se le acercará. No me agradó el que ella empezara a dar ordenes pero la situación en la que el pastor se encontraba me obligaba a tomarlas. Ya después me arreglaría yo―. ¡No dejes que se acerque a él! Nuestra prioridad es que no le hagan daño. Encontremos la manera de matar a estas bestias.

Gritaba para que Karen escuchara todo lo que intentaba decirle a la vez que seguía golpeando con la espada al emergido y esquivando los ataques que el realizaba. Nuestra prioridad era eliminar a los emergidos que estaban por atacar al pastor y asegurarnos que no estuviera herido de gravedad.

Deberíamos estar atentos, no me creo que solo estén estos dos por aquí―agregaba mientras paraba con mi espada un ataque del emergido hacia mí y lo empujaba hacia atrás―. Seguramente haya más cerca. Quizá estén atacando a mas civiles, debemos apresurarnos aquí, Karen.

Finalicé a la vez que le daba un golpe directo a mi enemigo y este caía al suelo, inmóvil. Notaba un pequeño dolor en el hombro izquierdo a causa de un golpe que me había dado y había esquivado por poco pero no era nada de lo que preocuparme. Alcé va vista a Karen y vi que estaba aún peleando con el emergido que quedaba, observé unos momentos el cómo peleaba, era muy buena en ello, debía aceptarlo, pero no era momento para admirar su técnica de pelea. Debía ayudarla. Así que corrí a lado de ella para encarar al faltante ―Bien, ¿cuál es el plan? ― Le pregunté poniéndome en posición para atacar.


Última edición por Alexander Delacroix el Miér Oct 05, 2016 11:45 pm, editado 1 vez
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Jue Abr 14, 2016 4:24 pm

De algún modo me molestó lo que dijo, porque implicaba que sospechó que realmente me consideró tan estúpida como para alistarme sin saber pelear. Por otro lado, andaba más deprisa que la gente común. ¿Pretendía dejarme atrás? Aquello era bastante osado, por no decir absurdo; mi armadura era completamente ligera, por no mencionar que estoy más que acostumbrada a caminar muchas horas al día. ¿Creía que marcaría mi ritmo? Bueno, si necesitaba aquello para aumentar su autoestima, debía tener una vida muy triste.

Sí, yo también estoy deseando demostrar de lo que soy capaz ―confirmé con una sonrisa un poco forzada.

¿Qué se creía éste? Puede que hasta yo peleara mejor que él. Sin embargo, tenía razón respecto a lo de que debíamos seguir con la patrulla, así que caminé junto a él (por el simple placer de fastidiarlo y no quedarme atrás) sin hacer comentario alguno.

Pero cuando abrí de nuevo la boca para preguntarle por el apellido, no obtuve la respuesta que buscaba. ¿Ylisse? Madre mía, ¡qué lejos! ¿Cómo podía haber allí una familia (aparentemente) noble con un apellido tan similar al mío? Pero no hubo mucho tiempo más para charlar, ya que un perro apareció ante nosotros y comenzó a ladrar como avisándonos de un peligro.

Y así era. Un par de emergidos estaban atacando a su dueño, un pastor que ya había perdido a casi todo el rebaño. Tras un par de indicaciones a mi compañero, corrí directamente hacia el más lejano de los enemigos, pues pensé que sería más rápida que Alexander, pero estaba claro que él quería llevar la voz cantante. Ya había atacado al enemigo por la espalda cuando terminé de escuchar sus obvias advertencias.

¡Ya lo sé! ―grité exasperada justo antes de esquivar un contraataque. ¡¿Es que se creía que estaba allí para tomar el té?! ¡Si sé dirigir, sé mejor que nadie lo que tengo que hacer!

Asesté otro buen golpe al emergido, pero por culpa del castaño, quien estaba claro que no se callaba ni mientras peleaba, estuve a punto de perder la mano izquierda. ¡¿Cómo quiere que pelee concentrada si tengo que prestar atención a lo que dice?! Fue por eso que todavía estaba peleando cuando él terminó con el otro emergido, pero nada que no pudiera resolver. Fui esquivando ataques, todo para hacer que el emergido se acercara más a la linde del bosque que estaba a mis espaldas. Entonces Alexander se puso cerca de mí para ayudarme, y yo aproveché el golpe más fuerte del emergido para esquivarlo exactamente en el último momento, haciendo que su espada quedase clavada en el tronco del árbol.

¡Este! ―indiqué justo antes del esquive, para que mi compañero pudiera darle el golpe de gracia desde la espalda al enemigo.

Pero cuando parecíamos estar a salvo, empecé a caminar hacia el pastor. Por mucha rabia que me diera, Alexander tenía razón: podía haber más emergidos cerca, y lo primero era averiguar desde dónde llegaban.

¿Ha logrado ver desde dónde han aparecido? ―pregunté al hombre.
S-sí, señorita ―asintió aún aterrado, acariciando al perro, que no se separaba de su dueño, comprobando que se encontrara bien―. Han aparecido desde dentro del bosque, por ahí ―dijo señalando cierta dirección―. Pero… ¿q-qué debo hacer ahora? ¡El rebaño era toda mi vida! ¡Sólo sé ser pastor! ¿Qué voy a decirle a mi familia…?
No se preocupe ―intenté calmarlo―; lo importante es que está bien. Si han venido desde el bosque, imagino que podrá volver a la ciudad sin peligro. Por favor, vuelva cuanto antes y póngase a salvo, pero pase por la milicia e informe de lo que ha ocurrido. No se preocupe por su rebaño; estoy segura de que el príncipe Marth lo compensará cuando nos aseguremos de que la ciudad está a salvo.

Ignoraba si lo último que dije era cierto, pero si estaban dando una paga tan alta por liberar el reino, imaginaba que no le costaría nada ayudar al pobre pastor. En cualquier caso, pareció ser suficiente para que el señor asintiera y volviera a paso ligero a la ciudad con su perro. Solo entonces me giré hacia Alexander.

De acuerdo… tenemos dos opciones ―recapitulé ante mi compañero―. Podemos esperar aquí a tener refuerzos, asegurándonos de que no salgan más… o entrar en el bosque y hacer de exploradores para informar del lugar exacto del que surgen los emergidos. ¿Qué prefieres?

¿Por qué preguntaba? Porque quedarse fuera vigilando era fácil, y aunque lo más conveniente fuese entrar en el bosque, no creía salir con vida si me adentraba sola. Si lo hacía, debía hacerlo con mi forzado compañero.
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Lun Mayo 09, 2016 5:29 am

Vencer al emergido del que me estaba encargando no había sido difícil en lo absoluto, aunque debía aceptar que se debía más que nada a que solo eran dos por lo que a cada uno le tocaba ir contra uno. Al terminar con el rival contra el cual había ido fui hacia donde Karen estaba peleando con el otro. Eché una mirada a los alrededores del lugar para asegurarme de que no nos llegaran algunos otros sin que nos diéramos cuenta, aun cuando antes había dicho que no parecían haber más, no estaba de más verificar. Cuando estuve seguro de que al menos en donde estábamos se encontraba de momento despejado me acerqué a la pelea entre Karen y el emergido sosteniendo mi espada y esperando la señal para por fin poder vencerlo. No hizo falta esperar mucho para que la pelirroja proporcionara un punto débil perfecto esquivando un ataque que parecía ser muy fuerte y provocando que el arma del contrario se clavara en un árbol. Sin dudarlo ni un segundo avancé en dirección al emergido quien trataba de retirar su espada del tronco. Gracias a esta distracción me fue posible asestarle varios golpes en la espalda del emergido, haciendo que este cayera derrotado.

Si me permites decirlo, Karen, veo que sí que sabes muy bien combatir―la halagué. Odiaba aceptarlo cuando antes había insinuado algo diferente, pero no lo hizo para nada mal, era un hecho―. Eso fue un excelente esquive, gracias a él diste la oportunidad perfecta para derrotarlo―limpié la hoja de mi espada con mi capa y después la deposite en la funda. Al terminar miré hacia donde estaba el pastor―. Bueno, que no se te suban los humos porque te esté diciendo esto. Simplemente es que si veo que alguien hace algo bien, lo halagaré como es debido. Ahora, es mejor que le preguntemos al señor de dónde han venido los emergidos, será mejor investigar.

Dejé que Karen le preguntara todo lo que ella creía necesario saber mientras tanto yo me mantenía aun vigilando los alrededores en busca de algún movimiento o silueta extraña mientras escuchaba lo que el pastor decía a la pelirroja. Según sus palabras, los emergidos habían venido desde el interior del bosque, eso hacía posible que dentro hubieran muchos más acercándose hacia acá, pero, ¿por qué estos dos se habían adelantado a los demás? Continué sin decir ninguna palabra hasta el momento en que Karen se dio la vuelta hacia mí y el pastor ya se había ido.

¿No crees que fue mala idea prometer en palabra del príncipe Marth?―dije mientras observaba al pastor alejarse caminando tranquilamente hacia la ciudad―. Es decir, no lo conozco y no sé cómo llegue a ser, pero, ¿y si no acepta ayudar al señor a recuperar su rebaño?―regresé la vista a Karen mientras sacudía un poco mi cabeza para centrarme en lo que importaba, en los emergidos―. Y bueno, si me preguntas a mí―eché mi mirada al bosque, paseándola un poco por alrededor―. No creo que esta sea la única salida del bosque, si nos quedamos aquí a esperar refuerzos podríamos estar dejando que otras personas sean atacadas por emergidos. Lo mejor sería explorar bosque adentro en busca del lugar de donde vienen. Una vez sabiendo eso seguro es más fácil el erradicarlo, ¿no lo crees? Si nos encontramos con algunos peleamos contra ellos, vi que eres capaz de ello. Además, no me place estar esperando a refuerzos mientras nos aburrimos aquí. Por lo que…―regresé a ver rápidamente a Karen para mostrarle una sonrisa burlono― supongo que la decisión es obvia. Y como hemos perdido mucho tiempo aquí parados lo mejor es apresurarse. ¡Te espero allá adentro!

Al finalizar de hablar eché a correr en dirección al interior del bosque a una velocidad que consideraba fácil de seguir el paso en busca del origen de los emergidos. Esperar no era mi fuerte, antes ya lo había comprobado. Agregando también que así como atacaron al pastor de hace poco, son capaces de atacar a personas aún más vulnerables, por lo que quedándome afuera no me dejaría tranquilo. Como el adentrarse solo un bosque lleno de emergidos era una misión suicida esperaba que Karen decidiera seguirme el paso, caso contrario tendría que regresar y convencerla, y de verdad esperaba que eso no sea necesario.


Última edición por Alexander Delacroix el Miér Oct 05, 2016 11:47 pm, editado 1 vez
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Mar Mayo 10, 2016 7:08 am

Observé, aún respirando agitadamente, cómo Alexander acababa con el emergido al que yo había acabado de esquivar. Lo cierto es que se manejaba bien con la espada; se notaba que su padre era un guerrero, y no me extrañaría que le hubiese enseñado a pelear. No tardó casi nada en matar definitivamente al enemigo.

Ya iba a comentarle que deberíamos preguntarle al pastor cuando un inesperado halago salió de sus labios. Tardé un poco en reaccionar, principalmente porque lo creía demasiado arrogante como para admitir nada bueno de otros… pero supongo que me equivocaba.

Vaya, gracias ―sonreí sinceramente por primera vez en mucho tiempo, medio divertida por su última advertencia―. Pero sí, supongo que tienes razón.

Iba a comentar que a él no se le daba mal la espada, pero el pastor estaba tan agitado que lo mejor era hablar con él cuanto antes. Al final no me resultó muy difícil lograr que se pusiera a salvo, que era lo que importaba… aunque a Alexander no pareció gustarle mucho cómo fue la conversación. Era comprensible; no muchos comparten mis métodos cuando no los conocen.

En realidad no he prometido nada, y menos en nombre de nadie ―expuse girándome hacia él, fijándome aún en cómo se marchaba el pastor, que estaba ya demasiado lejos como para escucharnos―. Lo único que he dicho es que “estoy segura” de que hará algo… pero ese hombre ha visto suficiente gente armada en la ciudad como para saber que no soy más que un soldado raso. Aunque realmente creo para el príncipe casi no supondría coste alguno, tampoco puede tomar por ley nada de lo que diga. En cualquier caso, he cumplido con mi principal objetivo: poner al hombre a salvo y que de paso avise a nuestro superior ―comenté prestándole ya toda mi atención.

Lo cierto es que me gustó su razonamiento. Era un plan algo temerario, pero eficaz y justificado. Además, debía admitir que tenía valor para… ¡Eh! ¡¿Dónde se cree que va?!

¡Eso si no te adelanto! ―lo provoqué con una sana competitividad en los ojos, echando a correr para que no me llevase una ventaja aún mayor. ¿Para qué negarlo? Este chico comenzaba a caerme bien.

No tardé casi nada en seguirlo, por lo que no me llevó demasiado ponerme casi a su altura. Pero el chico también era bueno y rápido, así que nuestra velocidad acabó estando determinada por la cantidad de obstáculos que encontrábamos en nuestro camino, más que por otra cosa. Sin embargo, en cierto momento mi oído branded me permitió escuchar algo que de otra forma me habría pasado completamente desapercibido.

Espera ―ordené sin alzar la voz al tiempo que lo agarraba del brazo. Ahora que no corríamos se escuchaba un poco mejor. Eran… ¿hachas talando?―. Vamos por aquí ―indiqué señalando hacia la zona del ruido―; creo que he oído algo.

Avanzamos con prudencia, tratando de no hacer demasiado ruido, hasta que logramos ver de lejos a unos cuantos emergidos cortando árboles con sus armas. Al principio no pude comprender la razón, pero cuando me fijé un poco más, vi que un poco más allá la zona bajaba bruscamente, como si de un pequeño precipicio se tratase, desde el cual se escuchaba más gente y salía humo en unas tres zonas, a cierta distancia.

Creo que han aprovechado el desnivel del terreno para montar un campamento que sea más difícil de ver ―informé en susurros a mi compañero―. No sé si están esperando refuerzos o simplemente a que se haga la noche para atacar… pero definitivamente no es algo bueno. Si matásemos a los que están aquí, podríamos tirarles encima toda esa pila de troncos ―dije señalando el lugar en el que parecían apilarlos antes de ponerse a cortar leña― y luego huir. Con suerte mataríamos a una buena cantidad, pero si hacemos demasiado ruido los del campamento nos escucharán… y no podremos hacer frente a todos ni en broma. ¿Alguna sugerencia?
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Lun Jun 06, 2016 5:18 am

Me mantenía en mi sitio observando al pastor caminar lentamente en dirección a la ciudad, su silueta poco a poco iba alejándose cada vez más hasta que solo se podía observar solo como un pequeño punto a la distancia. Suspiré, me sentía aliviado de haber llegado a tiempo y que el señor no terminara con un final trágico, si mi padre estuviera viendo seguramente se mostraría orgulloso de que había aprendido muy bien de él y lo estaba usando para lo que se me enseñó, el proteger a los indefensos de peligros de los que no pudieran defenderse. La situación no pudo haberse resuelto de la mejor forma, aunque aún faltaba mucho para que termináramos por completo la tarea, habíamos salvado a una persona pero no sabíamos si había más que necesitaran ayuda también. En cuanto Karen y yo nos dirigimos miradas de nuevo le expuse algo que me molestaba de la charla que acababa de tener con el pastor ya que no me había parecido buena idea las últimas frases que le había dicho al pastor.

Esperemos entonces que él haya entendido lo mismo que tú cuando le dijiste eso, Karen―dije finalmente dirigiendo la mirada a ella ya que el pastor había desaparecido a la distancia―. Ese “estoy segura” puede entenderse de distintas maneras por distintas personas. Por ejemplo puede pensar que el príncipe te dijo que repondría las pérdidas de los civiles afectados y que por eso tú se lo has dicho. Aunque en parte tienes razón sobre la vestimenta, pero bueno―me encogí de hombros―. Supongo que eso ya no es asunto mío y prefiero no darle más vueltas a cosas tan nimias en lo que a mí respecta. Como lo has dicho, el objetivo principal se ha cumplido, o al menos una parte de ello.

Respondí a su pregunta después de estudiar de manera rápida la zona en la que nos encontrábamos con todo lo que había pensado sobre lo que debíamos hacer, no estaba seguro si ella estaría de acuerdo con lo que iba a proponerle pero eso era algo que no me importaba del todo así que en cuanto terminé mi explicación lancé a correr hacia el bosque como ya había dicho que decidía hacer. Mi sorpresa fue grande cuando vi a Karen correr detrás de mí, al parecer estaba de acuerdo con lo que había decidido medio retándome a una competencia de velocidad. Debía aceptarlo, esta chica estaba comenzando a agradarme.

No te recomendaría retarme en esto―respondí divertido a su reto aun corriendo―. De entre mis hermanos soy el más rápido, cabe resaltar que ellos para nada son lentos.

Estuvimos corriendo por el bosque corriendo ambos a una buena velocidad, estaba realmente sorprendido por las variadas habilidades que mi compañera tenía, me comenzaba a alegrar que me pusieran de compañero a una persona que fuera igual de buena como yo lo era. Nuestra carrera terminó en cuanto Karen me detuvo con un jalón de brazo. Miré hacia todos lados confundido por la repentina acción de Karen. Al parecer había escuchado algo, ¿pero qué? Yo no lograba escuchar nada aun cuando estábamos en el mismo lugar. Decidí seguirla como había dicho con gran cautela y con el mayor silencio que podía para no llamar la atención de lo que sea que Karen había escuchado. Nuestros pasos nos llevaron a una zona en la que se encontraban varias personas. Miré un poco mejor para fijarme que eso no eran personas, eran varios emergidos que se encontraban talando árboles. ¿Desde cuándo estas bestias eran tan inteligentes? ¿No se suponía que avanzaban en grupo sin rumbo fijo?

Sí, al parecer tienes razón. Me sorprende bastante que estas bestias tengan tantos conocimientos de construcción y organización―respondí susurrando también, sería peligroso si todos los emergidos que estaban ahí supieran de nuestra presencia―. De verdad espero que no estén esperando a refuerzos, sería un verdadero problema, y ni se diga de lo que pasaría si nos alcanza la noche justamente aquí, estaríamos en gran desventaja―miré hacia donde me señaló para después hacer un paseo rápido a lo demás que se encontraba ahí como solía hacer―. Veamos… a mí parecer ganaríamos bastante si nos separáramos y elimináramos de uno a uno a los que están aquí. El separarnos sería para no tardar tanto yendo ambos por el mismo, así vamos tu por uno y yo por otro, tardando bastante menos―volteé de nuevo para estar del todo seguro en lo que decía―. Lanzándoles la pila de troncos ni de broma mataríamos a todos, pero por suerte sí a la mayoría así que en cuanto eliminemos a los que están aquí y tiremos los troncos lo ideal sería correr a las afueras del bosque dejando que nos persigan los pocos que queden vivos hacia afuera. Al haber ahí más espacio se esparcirían y nos sería más fácil matarlos. Por ahora no se me ocurre nada mejor, ¿a ti sí?


Última edición por Alexander Delacroix el Miér Oct 05, 2016 11:48 pm, editado 1 vez
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Mar Jul 26, 2016 2:25 pm

No respondí al comentario de mi compañero, pues lo cierto es que aquel malentendido fue completamente intencional. A veces el fin justificaba los medios, y si “mintiendo” un poco lograba que el hombre se pusiese a salvo y nos hiciese un favor, ¿por qué no hacerlo? Y lo cierto es que me había salido bastante bien la jugada.

Pero aunque no nos habíamos llevado muy bien hasta entonces, acabamos acercándonos un poco gracias a aquella carrera amistosa. Debía admitirlo: era bueno, además de orgulloso. Sin embargo, un ruido acabó llevándonos a lo que parecía ser un campamento de emergidos. Tras poner la situación sobre la mesa, Alexander dio algunas ideas.

Estoy de acuerdo ―continué susurrando―, pero son cuatro y hay que procurar que no nos vean, o pedirán ayuda. Más que separarnos demasiado… propongo dividir el ángulo de ataque.

Y acto seguido comencé a trepar por el árbol más cercano. Este parecía ser el centro del bosque, así que no era extraño que los troncos y ramas fueran más gruesos y fuertes aquí que en el resto de la arboleda. Además, las ramas estaban cerca las unas de las otras, lo que, aunque disminuía la luz que venía del exterior, me iba de perlas para moverme por la zona sin ser vista. No mirarían arriba mientras yo no hiciera ruido, y afortunadamente tenía una agilidad y sigilo cercanos a los de un gato.

Efectivamente: una vez arriba, solo tuve que caminar cuidadosamente por la rama, y con un suave saltito, llegar a la siguiente. Una vez allí, solo tuve que acercarme al tronco del nuevo árbol para estar casi sobre uno de los emergidos. Al estar talando en vez de entrenarse para el combate, habían cometido el error de no llevar puesto casco alguno. Aquello me facilitó mucho la tarea, así que tras sacar cuidadosamente una de mis dagas, la lancé con fuerza y precisión sobre la cabeza de mi víctima, que cayó muerta de inmediato.

Sin embargo, el cadáver sí que hizo ruido al caer, lo que provocó que el emergido más próximo se acercara para ver por qué había caído de repente su compañero. Estuve a punto de repetir jugada, pero era difícil que el resto no tocase la alarma si veían dos cuerpos inmóviles en el suelo. Lo único que se me ocurrió entonces fue sacar la vaina de la daga arrojada y lanzarla a donde estaba Alexander. El ruido llamó la atención del emergido, quien comenzó a caminar hacia allí. Con un poco de suerte, y si mi compañero era rápido, podría matarlo con la espada y esconder el cuerpo tras un árbol o bajo un arbusto grande antes de que los otros dos comenzasen a sospechar.
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Invitado el Dom Ago 28, 2016 9:07 am

Al terminar mi explicación devolví la mirada a aquellos emergidos que se encontraban caminando a unos metros de donde nosotros estábamos ocultos asomando un poco la cabeza con cuidado de que no me vieran. Había dado algunas sugerencias sobre cómo podríamos atacar pero no me convencían del todo por varios motivos, uno de ellos era que no sabíamos exactamente cuántas de aquellas bestias estaban en aquél agujero del centro pero de igual manera ya los había dado y no podía permitirme el agregar ese detalle haciéndome ver torpe. Si estos emergidos ubicados aquí llegaban a vernos podrían traernos más problemas de los que podemos controlar. Sé pelear muy bien y tengo cierta habilidad pero si llegaban a superarnos demasiado en número podría ser peligroso y no acabar de buena manera.

La solución que se me vino a la mente era encontrar una manera en que no pudieran vernos llegar, ¿pero cómo sería eso posible? Mi mirada regresó a Karen quien parecía haber aprobado aquél plan que mencioné hace poco agregando una solución a lo que me preocupaba, como si me hubiera leído la mente. Comenzó a trepar los arboles de una manera tan hábil que no pude evitar mostrarme sorprendido mientras subía aquellos troncos y llegaba al final de estos. Me apresuré a disimular mi sorpresa en cuanto terminó de trepar y le era posible el verme.

Eres muy buena trepando árboles, ¿quién te enseñó a hacerlo? ¿tu mascota?―bromeé en voz baja mientras sonreía burlón a un volumen en el que Karen pudiera escucharme sin mucho problema. Poco después alcé mi dedo pulgar en señal de aprobación―. Como sea, fue una muy buena idea el usar los árboles para un ataque sorpresa. Estaba preocupado de que pudieran vernos. Tomaré posición también, espero tu señal.

Al contrario de ella yo me caminé lentamente y sin hacer mucho ruido hacia un árbol cercano a donde los emergidos estaban avanzando para usarlo de escondite y atacar cuando fuera el momento. Desde mi posición miré a Karen y asentí para indicar que estaba listo mientras desenfundaba mi espada y esperaba pacientemente una oportunidad para atacar. La pelirroja comenzó a moverse por las ramas de los árboles con aquella agilidad que había demostrado antes al treparlo. Me preguntaba en dónde había aprendido a moverse de la manera en que lo estaba haciendo, era la primera vez que veía a alguien moviéndose de esa forma y aún seguía sorprendiéndome. Karen se detuvo en cuanto estuvo cerca de uno de aquellos emergidos, uno que estaba talando, más específicamente. Con un rápido movimiento lanzó su arma y de un golpe mató a aquel enemigo con una facilidad sorprendente.

El ruido del cuerpo al caer al suelo hizo que el otro que estaba cerca se moviera en la dirección en la que se había escuchado. Volteé a los otros dos para asegurarme de que no se estuvieran acercando también. El que se mantuvieran con lo que estaban haciendo me decía que ellos no habían escuchado a su compañero caer muerto, un verdadero alivio. Al regresar la mirada a lo que estaba sucediendo cerca de nosotros me percaté de que la daga de Karen no le había dado al otro emergido, si no que había caído a un lado de mí, ¿había fallado? Me asomé un poco con lo que pude ver al emergido que antes se acercaba al cuerpo sin vida del otro ahora acercándose hacia donde yo estaba oculto, fue entonces cuando lo entendí. Karen no había fallado, había lanzado esa daga para que ese emergido cambiara de rumbo y viniera hacia acá, algo muy inteligente. Sonreí y preparé mi espada para cuando el emergido estuviera lo suficientemente cerca. En cuanto lo estuvo moví rápidamente la mano que sostenía mi arma cortando velozmente la garganta del emergido.

Intenté sostener el cuerpo para que no cayera e hiciera ruido pero me fue imposible. El sonido provocado por el cadáver al tocar el suelo hizo que los dos que faltaran comenzaran a moverse hacia esta dirección. Me apresuré a esconder el cuerpo en donde los que se acercaban no pudieran verlo y no sospecharan. Volví a ocultarme en el árbol y miré a Karen mientras le hacía señas avisándole de los dos enemigos que se acercaban. Debíamos mantenernos muy ocultos para que no pudieran vernos y eliminarlos de forma rápida para no darles tiempo de llamar a los demás que estaban en aquél sitio profundo. Con señas intenté decirle a Karen que cada uno fuera por el que estuviera más cerca para terminar cuanto antes con el peligro y poder soltar aquellos troncos hacia el precipicio donde estaban los demás. Ahora solo quedaba saber cómo podríamos acercarnos a ellos sin peligro alguno, esperando alguna sugerencia de la pelirroja.
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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

Mensaje por Eliwood el Miér Oct 26, 2016 4:32 pm

Tema cerrado. 80G a Alexander.

Alexander ha gastado un uso de su espada de bronce.

Alexander obtiene un incremento de +2 EXP.
Afiliación :
- LYCIA -

Clase :
Great Lord

Cargo :
Marqués de Pherae

Autoridad :
★ ★ ★

Inventario :
Vulnerary [1]
Dagas de acero [4]
Espada de acero [4]
Katana de bronce [3]
Gema de Ascuas
.

Support :
Marth
Lyndis
Nils

Especialización :

Experiencia :

Gold :
3173


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Re: Compañeros por contrato. [Campaña remunerada] [Priv. Karen]

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