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Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

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Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 10, 2015 2:48 pm

FDI:

En caso de que el master quiera intervenir para ponernos complicaciones, estamos abiertos a ello.

Los mercenarios últimamente tenían mucho trabajo... Y no se podía decir que fuera para menos.

Crimea, todo Tellius estaba en guerra. La razón de ello eran los ejércitos que había más allá de la frontera, portando estandartes de naciones que creían que eran aliadas hasta hacía no demasiado tiempo... Para ser honesto, Ike no sabía exactamente cuándo las cosas se habían vuelto tan complicadas, pero también era probable que incluso saberlo no supusiese una diferencia: Los ejércitos de Emergidos cada vez eran más numerosos y parecía ser sólo una cuestión de tiempo que acabasen tomando por asalto todo aquello que conocían. No se trataba de una cuestión de fuerza militar, ni de tácticas: Si de ello dependiese, los esfuerzos dedicados a las defensas fronterizas, que se habían beneficiado en muchos casos de algunos de los mejores estrategas que Tellius podía ofrecer, así como del poderío militar de todas las naciones interesadas en mantener a los emergidos fuera, habría sido más que suficiente para conseguir una victoria decisiva hacía tiempo. No, la razón era mucho más sencilla: Pura matemática.

No importaba que por cada soldado que ellos dedicaran cayesen 1000 emergidos si por cada uno que caía surgían otros cien. Eventualmente, incluso aunque sus esfuerzos fueran absolutos y sus tácticas superiores, el agotamiento y el desgaste acabarían haciendo mella no sólo en el esfuerzo militar, sino también en la moral de las tropas... Incluso el más ciego de los generales sabía que no se podía vencer contra un enemigo que disponía de un número infinito de efectivos. Y, sin embargo, debían seguir luchando. Incluso aunque fuese una situación desesperada, no podían simplemente quedarse quietos y esperar que los arrasaran. Eso nunca. Y era precisamente por eso que los Mercenarios de Greil estaban allí. Porque cuando los ejércitos flaqueaban y las milicias caían, los Mercenarios triunfaban. No importaba qué enemigo tuviesen delante, no permitirían que los superase, bajo ningún concepto.

Eso era algo de lo que Ike podía sentirse orgulloso. Aunque su padre no lo considerase aún uno de los suyos, por sus venas corría la sangre de Greil y era el depositario de sus enseñanzas, el que lo sucedería al mando de la compañía, cuando el momento llegase... Por eso, aspiraba a probarse a él, demostrarle que podía ser capaz de tomar el relevo cuando ya no estuviera. Pero, para ello, necesitaba participar en una verdadera batalla. El momento llegaría pero, por ahora, se conformaría con demostrar que se podía confiar en él llevando a cabo aquella misión... No era exactamente lo que el muchacho esperaba, pero no por ello era menos importante.

La guerra había llevado la destrucción a muchos pueblos, pero también la inseguridad a casi todo el territorio y eso significaba que, además de para luchar, los mercenarios eran a menudo contratados como guardaespaldas. Ésta era precisamente la naturaleza del encargo que tenía entre manos: Debía escoltar a un grupo de comerciantes hasta la frontera con Gallia, asegurándose de que llegasen sanos y salvos. Ike había tenido que luchar para conseguir que su padre le dejase encargarse de ello, pero el consejo de Titania le había dado finalmente la oportunidad de llevarlo a cabo... Y no pensaba traicionar esa confianza. Estuvo algún tiempo preparándose, asegurándose de que todo estuviese en orden antes de partir. Había acordado encontrarse con los comerciantes en una villa neutral para luego iniciar el camino tan pronto se hubiesen aprovisionado debidamente. SI todo salía bien, estarían en el destino tras unas cuantas jornadas a buen paso, pero no podía descartar la posibilidad de complicaciones en el camino, aunque esperaba estar preparado para ello.

Para cuando llegó a la posada, Ike se dio cuenta de que era temprano. Posiblemente su contacto tardaría en llegar, pero eso le daba una oportunidad de pensar cuál sería el camino más seguro, así que sacó un mapa y se puso a estudiarlo, con tranquilidad. Tras estar un rato peleándose con él, se dio cuenta de que echaba de menos a Soren, pero había considerado que dejarlo atrás era más productivo... Los mercenarios necesitaban su intelecto, y una misión de escolta era algo que podía llevar a cabo en solitario, aunque ello supusiese hacer las cosas sin el consejo de su estratega personal. Después de todo, si los mercenarios tenían que enfrentarse a la defensa de una ciudad el talento de Soren sería indispensable mientras que su ayuda en ese caso apenas sí le ayudaría a encontrar un camino algo más rápido, pero difícilmente marcaria una diferencia entre vida y muerte...

A veces, se dijo, había que hacer sacrificios. Era su oportunidad de demostrar a su padre que podía encargarse de ese tipo de tareas. No sería un combate, quizá, pero no por ello era menos importante...
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Kurthnaga el Sáb Oct 10, 2015 3:49 pm

La sensación de poder observar el mundo con los propios ojos, era una sensación indescriptible. Quizás no era lo que quería ver, después de todo, ver que las cosas fuera de palacio bajo la protección de su padre, no eran las más indicadas y que muchas ciudades de diferentes territorios habían sido afectadas por el ataque de aquellos ejércitos que no se sabía a ciencia cierta de donde provenían, no era algo agradable de ver. Pero eran situaciones que no quería conocer por rumores de gente procedente de fuera de su país, sino que el príncipe quería ver y conocer en primera persona. No era el motivo de su viaje, ya que inicialmente solo quería visitar a su hermana pero tenía que aprovechar la ocasión, debido que él era conocedor de que su padre, el rey, no iba a ser quien le diera a conocer todos aquellos detalles. Si fuera consciente, tampoco iba a permitirle que saliera de Goldoa con tanta facilidad pero solamente no se podía quedar en el castillo esperando a que algo ocurriera. Por bien o por mal, era bastante curioso y no solamente se limitaba a curiosidad dentro de las fronteras de su territorio.

Pero el príncipe era también bastante cauteloso con sus actos; no podía pelear, era consciente de que pertenecía a una de las razas de laguz más poderosas pero su mente repudiaba cualquier relación con el campo de batalla. Incluso tenía que admitir que no se había transformado demasiado en su forma de dragón, quería evitar todo lo relacionado con las escaramuzas y era por eso que siempre que salía de Goldoa viajaba junto a comerciantes. Viajar en grupo le permitía no ser un objetivo tan evidente para maleantes y además, ellos solían llevar comida y agua, cosa que era de gran ayuda, ya que el joven dragón tampoco tenía habilidades para cazar.

En esa ocasión no viajaría solamente junto a los comerciantes, sino que también habían contratado a un mercenario. Por lo que pudo escuchar, los mercenarios de Greil eran bastante conocidos por la zona, aunque para Kurthnaga no era más que un nombre desconocido pero depositaba su confianza en que eran mercenarios de gran habilidad si eran tan conocidos en Crimea, uno de sus mercenarios era el que le ayudaría a cruzar todo el territorio de Crimea hasta Gallia, una vez allí al ser territorio laguz la amenaza era inferior para él. Sentía cierta curiosidad, porque nunca había conocido a un mercenario beorc y le parecían algo extraños portando aquellas armas realizadas con metales.

Habían andado hasta la villa donde los comerciantes habían comentado que habían pactado encontrarse con el mercenario, una villa neutral como era lógico. A pesar de ser una villa neutral, no era lo más normal que un laguz estuviera paseando solo por Tellius, condición que también sus compañeros de viaje desconocían por lo que Kurthnaga viajaba llevando una larga túnica que daba la sensación de que le llegaba hasta los pies, con una capucha que le cubría hasta la altura de los ojos, impidiendo a los otros que pudieran notar detalles como la marca de su frente o sus orejas puntiagudas. Pero después de todo, a ojos de los beorc, él no parecía más que un simple niño por su tamaño y su rostro, quizás era por eso que le permitían viajar con ellos aunque no conociesen su procedencia ni nada personal sobre él.

Una vez en la posada, los comerciantes se quedaron en el exterior de esta, comprobando el estado de sus mercaderías mientras le habían pedido a Kurth que entrase a contactar con el mercenario. Inicialmente el dragón se preguntó a si mismo si sería capaz de reconocer que clase de beorc sería el que podía ser un mercenario pero cuando entró y echó un vistazo rápido, le pareció evidente. Era temprano y no había muchos beorcs en aquel establecimiento, pero había un beorc en una mesa que llevaba una espada y estaba mirando un mapa, mientras los otros beorcs parecían más… ¿ordinarios?

Se acercó a la mesa donde estaba, bajo la mirada curiosa de otros beorcs, probablemente por seguir cubierto con la túnica dentro de la posada, pero no podía seguir con la costumbre beorc de quitarse la túnica estando en un establecimiento cerrado. – Perdón… ¿Podría ser usted de los mercenarios de Greil? – No sabía si sentarse sería de mala educación, así que siguió hablándole mientras estaba de pie… aunque tenía que admitir que se encontraba algo cansado de andar. – Mi nombre es Kurth, viajo junto a los comerciantes que han contactado con ustedes. Están fuera, comprobando su mercancía, pero podemos reemprender el viaje cuando lo encuentre conveniente. – Intentaba disimular un poco, pero sus ojos analizaban al beorc pensando en cómo podría ser, estando un poco nervioso. No estaba acostumbrado a tratar con ellos, a veces hablaba con los comerciantes pero no solía entablar largas conversaciones con ellos.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Invitado el Sáb Oct 10, 2015 4:31 pm

No sabía cuánto tiempo llevaría estudiando el mapa, la verdad es que era fácil perderse entre las señas topográficas, los signos... Pero finalmente creía haber establecido una ruta. Había intentado evitar los bosques, que facilitarían demasiado ser emboscados, y había buscado un camino que transcurría por sendas bien conocidas, protegidas por los soldados y las milicias, pero era consciente de que grupos de bandidos tendían a acechar, así que había diseñado un par de sendas alternativas que podrían aprovechar, aunque supusiese dejar algo del cargamento por el camino. Mientras viajasen ligeros, sin embargo, no debía haber problema alguno, así que tenía la tranquilidad de que las cosas no tenían por qué salir mal...

Ya había dejado los utensilios de escritura a un lado cuando algo le hizo dar un respingo que, por fortuna, contuvo lo suficientemente bien. Miró hacia un lado y vio que la voz provenía de un muchacho de tez morena que, por eliminación, tenía que dirigirse a él... Sin embargo, a Ike le llamó la atención el cierto parecido que tenía con Soren, durante un instante lo habría confundido con él de no ser por las diferencias en el color de piel y, por supuesto, en su actitud. Sin embargo, pasada la impresión inicial, el mercenario se recompuso rápidamente, levantándose sin decir una sola palabra, guardando los mapas y asegurándose de no dejarse nada. Dejó un par de monedas en la mesa como pago a la comida y bebida que había consumido, pero no esperó a que las recogiesen.


- De acuerdo. Dejaremos que la comprueben hasta que estén preparados y nos pondremos en marcha. Nos moveremos por caminos transitados, así que no deberíamos temer un ataque, pero deberán estar preparados en caso de que tengamos que desviarnos. Entiendo que su carga es importante, pero imagino que preferirán conservar la cabeza sobre los hombros. Espero no equivocarme, de lo contrario temo que tendré que cobrar por adelantado. Puedo protegerles de bandidos y de asaltantes, pero no de su estupidez.


De nuevo su franqueza era como una daga, pero estaba diciendo todo lo que era cierto, advertencias que debían tener en cuenta antes del viaje. Estudió las reacciones del muchacho, pero luego tendió la mano.


- Perdona mi franqueza, pero no quiero que corramos riesgos innecesarios. Me llamo Ike. Espero que llegues a salvo a tu destino.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Kurthnaga el Sáb Oct 10, 2015 5:59 pm

Se quedó perplejo durante unos instantes ante aquellas palabras, si bien había sido muy directo y franco, no podía reprocharle nada porque Kurthnaga no era el que sabía acerca de aquellas tierras. Confiaba en los conocimientos y habilidades del joven beorc Ike, ya que parecía que la verdadera intención con sus palabras era que el grupo de viajeros llegara sano y salvo al destino indicado. Se quedó mirando la mano que le había tendido, al principio no entendía aquel gesto, estaba seguro que era una costumbre beorc pero tuvo que pensar hasta que recordó que parecía ser el significado de saludarse. Aunque tarde, el dragón decidió hacer lo mismo y tenderle la mano, para estrechársela. – Admito que tu manera directa de dirigirte me ha impresionado… Pero comprendo que tus pensamientos sobre la situación sean así. Es un placer, Ike. – Después de las formalidades y de la presentación, Kurth guio a Ike al exterior, donde se encontraban los comerciantes. No eran un grupo numeroso, eran tres hombres beorc y una mujer, ellos le habían permitido a Kurth viajar junto a ellos al verle solo y desamparado.

Los comerciantes guardaron sus mercancías en las bolsas que transportaban una vez las habían examinado y rápidamente estuvieron preparados para volver a emprender su viaje, pero esta vez siendo escoltados por alguien quien si conocía las zonas y que, por lo tanto, eso les garantizaba algo más de control sobre la situación. La mayoría de ellos no podían pelear y Kurth quería evitar sobre cualquier cosa tener que desvelar su identidad y lo peor de todo, verse involucrado en el campo de batalla así que no le importaba tener que pagar por los servicios de un mercenario. Después de todo; ¿Quién quería dinero si no podía garantizar llegar sano y salvo?

He comentado a los comerciantes el uso de caminos donde no deberíamos temer un ataque, agradecemos que sea así; la mayoría de nosotros, incluyéndome, no podemos combatir. – Los comerciantes se repartieron las bolsas que estaban en el suelo, hasta que solo quedó una pequeña en el suelo. Kurth la recogió y se la colgó en la espalda, cubriéndola con la túnica. No pesaba demasiado, ya que solamente contenía otra túnica y algo para comer y beber. Se acercó nuevamente al lado del beorc y le miró un instante, asintiendo levemente con la cabeza. – Ya estamos preparados, de ahora en adelante, seguiremos sus indicaciones. – No podía evitar mantener su formalidad al hablar, había notado que no era algo común para los beorcs de a pie pero era difícil cambiar algo fundamental en su base de conocimientos. Dirigió su mirada hacia el suelo, pensativo. Con suerte quizás solo parecería un viajero de algún lugar desconocido y no un miembro de la realeza laguz.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 11, 2015 8:22 am

Ike agradeció que su cliente se tomase bien su modo franco de hablar, aunque no le pasó por alto el hecho de que no debía estar acostumbrado a los saludos, habida cuenta del tiempo que tardó en estrecharle la mano de vuelta. En un primer momento, Ike pensó que podía haberse ofendido por sus palabras, pero pudo tranquilizarse con relativa premura al escucharlo... Lo cual era bastante bueno, si se tenía en cuenta que seguramente tendrían que compartir varias jornadas juntos, especialmente si las cosas se torcían y tenían que desviarse para evitar problemas.

Después de haber cruzado esas palabras, quedó realizar el resto de preparativos, algo que se hizo rápidamente y con eficiencia: Ike se aseguró de que los comerciantes pudiesen cargar bien con lo que llevaban y comprobó que estuviesen bien equipados para el viaje, las provisiones seguramente no serían problema y las bestias de carga eran fuertes y estaban bien alimentadas, de modo que no habría problemas para que pudiesen llevar más provisiones. Los carros no eran demasiado pesados, por l o que no se someterían a un esfuerzo excesivo y estaban bien cubiertos con telas, además de ser de buena madera, lo que dificultaría que pudiesen romperse por las inclemencias del terreno o un giro mal depurado.

En general, todo parecía estar en orden y los comerciantes mostraban, si bien no entusiasmo, si cierta tranquilidad y confianza en que todo saliese bien. Ike, por su parte, estaba algo nervioso, considerando que podían encontrar problemas por el camino, pero fue capaz de apartar esos pensamientos de su mente cuando el cliente con el que antes había hablado se dirigió a él confirmándole que todos los preparativos estaban listos. Lo que dijo, sin embargo, le preocupaba un poco: Sabía que eran comerciantes, pero habría esperado que tuviesen alguna noción de defensa personal en caso de que hubiese que protegerse o los cargamentos. Sin embargo, no era algo que no hubiese podido tener en cuenta, así que simplemente asintió con la cabeza y se adelantó.

Para cuando estuvo delante de la caravana, y sólo entonces, habló.



- Está bien, nos pondremos en marcha ya. Ya se os habrá informado, pero avanzaremos por caminos transitados, eso nos permitirá ir sobre seguro la mayor parte del camino. En caso de que encontremos una barricada, nos desviaremos y daremos un rodeo. La prioridad es que lleguéis sanos y salvos a vuestro destino. Si tenéis que dejar la mercancía, hacedlo. Entiendo que las ropas y sedas que lleváis puedan ser caras, pero los muertos no tienen utilidad para el oro. Si somos atacados, yo me ocuparé de defenderos, sin embargo, aprovecharemos las posibles paradas en el camino para enseñaros algunas maniobras de defensa. Entiendo que la idea de ensuciaros las manos no os guste, pero si nos atacan en grupo tendréis que poner de vuestra parte. No podré salvaros a todos si no cooperáis.


Seguía siendo franco y, por supuesto, entendía también con quien hablaba. La mayoría no habría empuñado un arma en su vida, y tampoco quería que tuviesen que hacerlo, pero si se encontraban bajo ataque era muy probable que tuviesen que hacerlo... No necesitaba siquiera que matasen a quienes los atacaba, sólo que ganasen tiempo suficiente para que él pudiese hacerlo. Sabía que era un buen combatiente, pero no era estúpido: Si estaba luchando contra uno o dos bandidos al mismo tiempo, y les atacaban en grupo, entonces estaba claro que no podría acabar con ellos lo bastante rápido para acabar con los tres que atacasen la retaguardia. O aprendían a defenderse, al menos mínimamente, o estaban todos muertos, estuviese él o no.


- ¿Hay alguna pregunta?
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Kurthnaga el Dom Oct 11, 2015 10:20 am

Se encogió de hombros al escuchar sus palabras. A Kurth nunca nadie le había enseñado a pelear, probablemente no era algo demasiado necesario para un país neutral como Goldoa e incluso si habían sido neutrales durante largos siglos, los dragones eran una raza poderosa, incluso si no estaban acostumbrados a pelear podían defenderse ante un posible ataque. Pero su mente rechazaba la idea de tener que enfrentarse en un campo de batalla. – No puedo. – Masculló. Incluso si tener conocimientos de pelea podía ser algo interesante, no podía asumir el riesgo y la responsabilidad de poder llegar a estar expuesto a una batalla real. Nunca había tenido una pelea, ni de entrenamiento ni real pero… había leído libros. Libros donde los laguz habían peleado. El joven dragón sentía que no debía arriesgarse; ¿Y si no podía controlarse? No podía transformarse delante de los beorcs. Tampoco quería tener que quitar la vida a alguien, no podría cargar con ello en su conciencia… Nunca había reflexionado seriamente  sobre aquellos temas debido a que no había tenido la necesidad de ello.

Sus ojos se dirigieron al suelo y aunque probablemente era imperceptible debido a la larga túnica que llevaba puesta, se tocaba las manos nerviosamente. – No pretendo que entiendas mi punto de vista. – Negó levemente con la cabeza. – Simplemente no puedo colaborar en el campo de batalla si somos atacados. Lo siento si no cumplo tus expectativas, pero me temo que no podré pelear. – Aborrecía las guerras y la violencia, era parte de la influencia por parte de su padre. Probablemente un mercenario beorc no podría llegar a entenderlo, el dragón comprendía que Ike había tenido una formación diferente a la suya y que probablemente las peleas eran lo más normal para él, así que dudaba que sus preocupaciones fueran entendidas. – Dudo que enseñarme a nociones de defensa sirviese de gran medida. Después de todo, lo único que seré capaz de hacer en la realidad es ocultarme o huir.

Era consciente que sin transformar tampoco era un tipo que pudiera imponer, era más pequeño que el beorc común y desconocía el uso de armas de estos, pero se veían pesadas y complicadas. Solamente podía rezar a la diosa para tener un viaje sin complicaciones y llegar a Gallia sano y salvo sin la necesidad de involucrarse demasiado en peleas. Le gustaba viajar con comerciantes porque podía viajar en la caravana y ocultarse en esta, pero no iba a pelear por la defensa de las mercancías o de ellos. Prefería desaparecer de su vista antes, al menos al ser más pequeño que la mayoría de ellos, era más ágil y rápido.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 11, 2015 12:51 pm

Ike esperaba una respuesta similar, pero no por ello mostró que estuviese conforme con ella. El que había hablado había sido el que había acudido a verlo dentro de la posada, pero el rostro de los demás dejaba ver muy a las claras que las intenciones eran similares. Correr y esconderse... Era una táctica útil, en ciertos casos. Cuanto tenías una villa entera en la que ocultarte, defensas fortificadas, o puertas que te separaban de aquellos que querían matarte. ¿Cuando se trataba de simples carromatos y no había lugar donde esconderse? La simple idea para Ike resultaba absurda, no creía que el chico hubiese pensado demasiado en lo que decía, pero él estaba ahí para eso.


- Perfecto. Si se te ocurre un buen modo de esconderte en campo abierto cuando la caravana sea atacada, estaré muy interesado en escucharla. Seguramente el resto también quiera oírla, porque tal como yo lo veo correr simplemente implicará que quien nos ataque tendrá una preciosa oportunidad de clavarte lo que sea que esté usando como arma en la espalda sin demasiada resistencia. Con algo de suerte, morirás al instante. Si no, posiblemente te desangres. Si tu suerte es particularmente mala, posiblemente vivas lo suficiente para ver cómo te arrancan el arma de la espalda y, si aún tienes peor suerte, posiblemente sobrevivas a ello. Si a eso se le puede llamar vida, claro. Pero de acuerdo, entiendo que no quieras pelear. Ese es mi trabajo.


No había cambiado para nada el tono ni la inflexión en su voz. No estaba amonestándolo, sino simplemente diciendo las cosas claras. Ike no había visto combate real, sabía bien lo que era estar nervioso y podía imaginarse lo que debía sentirse al quitar una vida... No creía que fuese una sensación agradable, pero lo que tenía muy claro es que era incluso peor quedarse quieto mientras otros morían a tu alrededor. No creía que el chico estuviese pensando en ello, pero se acercó a él con el mismo gesto ceñudo de siempre.


- Siento no haberme explicado bien, pero no estaba ofreciendo una opción. Estaba exponiendo lo que haremos. Si queréis correr, esconderos y dejar que os maten, no tengo inconveniente, pero no será mientras yo sea el encargado de protegeros. Mientras yo esté a cargo de vuestra escolta, seguiremos mis normas y nos prepararemos para lo peor. No tiene por qué pasar nada, pero no pienso correr el riesgo.


Tras dirigir esas palabras al resto, dejando claro que no pensaba ser rebatido, Ike miró al chico que tenía delante. Podía ver que estaba muy preocupado, era normal tener miedo, y sus palabras, tan duras, estaba seguro de que no ayudaban en absoluto... Pero entonces le apoyó una mano en el hombro intentando reconfortarlo. No sonrió, pero en su gesto apareció una sombra que podría considerarse fraternal. No había nada que los uniese ahora mismo, pero Ike sabía lo que debía estar pensando, y lo entendía. Por eso sus siguientes palabras fueron sólo para él.


- Escúchame, entiendo que tengas miedo, pero no te estoy pidiendo que te guste, ni que luches si podemos evitarlo. Pero créeme... Por muy poco que te guste la idea de pelear por protegerte o por protegerlos, te puedo asegurar que la sensación de que podías evitar que muriesen y no lo hiciste será mucho peor. No es algo con lo que quieras vivir, tenlo por seguro. Así que recibirás mis lecciones... Lo que hagas con ellas te corresponde a ti decidirlo, pero yo no pienso quedarme de brazos cruzados mientras veo cómo os matan. Lo siento si no te gusta.


Y, con esas palabras, dio una pequeña palmada en el hombro y se separó, yendo hacia la cabeza de la caravana. No dijo más palabras, sólo hizo una indicación con la cabeza para que empezaran a moverse y, a los pocos minutos, ya estaban en camino, aunque Ike no podía dejar de pensar en que, ante un ataque, la cosa se complicaría mucho si cada uno no intentaba aportar lo que pudiese... No esperaba que fuesen guerreros, no esperaba que luchasen, ese era su trabajo, pero al menos esperaba que fuesen capaces de defenderse si él no podía hacerlo. Si los atacaban en número suficiente, sería inevitable. Por bueno que fuese con la espada, no era invencible... No podía estar pendiente de una compañía entera y esperar poder salvarlos a todos si ellos no ponían de su parte. Por muy poco que le gustara.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Kurthnaga el Dom Oct 11, 2015 5:00 pm

No sabía cómo reaccionar ante aquellas palabras del beorc. Se sentía como un chiquillo que hubiese dicho alguna tontería de gran calibre pero por otro lado, tenía que admitir que nadie ni incluso su padre, le había regañado alguna vez. En palacio solamente se mantenía en silencio y acataba las órdenes del Rey, nunca podría llevarle la contraria de una forma tan evidente como lo había hecho con aquel mercenario. Era incluso algo vergonzoso que un beorc estuviera molesto por su conducta, pero él no sabía nada sobre el sentimiento que le invadía por dentro siempre que se acercaba a un campo de batalla. Quizás no podría vivir con el sentimiento de haber podido salvar a alguien y no haberlo hecho, pero de la misma forma, no podría vivir con el sentimiento de haber atacado a alguien inocente por no poderse controlar.

Cuando Ike apoyó su mano en el hombro del menor, este le miró durante unos instantes pero luego desvió la mirada hacia otro punto, manteniendo su rostro una expresión calmada. Sabía que un beorc no podía entenderle, lo sabía muy bien, porque él tampoco podía acabar de entender a Ike. Por unos segundos le atemorizó la idea de que realmente pudieran llegar a matarle, después en su mente se reflectó la imagen de una arma ensangrentada. Se quedó absorto en sus pensamientos mientras Ike emprendía el viaje. No, no iban a matarle. Quizás si tenían una espada especial contra dragones hubiera podido ser así, pero si alguien o él mismo resultaba herido… una herida con sangre le haría descontrolarle probablemente. Sentía nostalgia por la tranquilidad de Goldoa en momentos como aquellos pero tampoco podía continuar recluido allí toda su longeva vida y volar en su forma laguz sería algo demasiado… evidente. Además no estaba acostumbrado a adquirir aquella forma, no podría realizar un largo viaje.

Andaba siguiendo a los demás, observaba a su alrededor con la poca visibilidad que la capucha de la túnica le permitía. Era curioso como los beorcs viajaban con tantas cosas, los comerciales llevaban sus mercancías pero el mercenario por su parte también llevaba una espada que al menos para Kurth, lucía pesada. Kurthnaga aceleró su paso, llegando al inicio donde se encontraba la caravana y se colocó al lado de Ike. – Perdona, Ike. – El aire le movía de forma molesta la túnica, así que se aguantó la capucha con una mano. – Sé que no tengo ningún derecho a preguntarte esto, no tienes que responder si no lo encuentras pertinente. Entiendo que luchar es algo que no es agradable para nadie… ¿Cómo has acabado siendo un mercenario? Luces muy joven todavía. – Se encogió de hombros después de decir la última frase, antes de decirlo no pensó en que los años beorc y laguz funcionaban de distinta forma y aunque había vivido bastantes décadas más que el mercenario, no se veía con un aspecto muy envejecido. Con suerte quizás no notaba su desliz con el lenguaje.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Invitado el Dom Oct 11, 2015 5:38 pm

Ike encabezaba la marcha con los ojos firmemente puestos en el camino, atento a cualquier posible cambio que pudiese haber en las condiciones. En un principio, sin embargo, todo parecía ir de acuerdo a lo esperado: El camino estaba lo bastante transitado, podían ver varios viajeros y nadie parecía particularmente preocupado por un ataque, incluso pudo adivinar un par de patrullas de soldados pasando lo bastante cerca de los caminos, lo que prometía cierta seguridad mientras no tomasen una ruta totalmente distinta.

En cierto modo eso hacía que estuviese tranquilo, pero Ike sabía perfectamente que, de momento, estaban lo bastante cerca de una aldea como para que los soldados estuviesen asentados con cierta holgura. A medida que avanzaran por el camino y se alejaran de la aldea también era previsible que la presencia de soldados disminuyese, bien era posible que encontrasen una o dos patrullas de camino, pero incluso en esos casos era más que evidente que estarían hasta cierto punto solos. Por suerte, Ike había escogido un camino que transcurría entre diversas aldeas de campesinos, así que nunca estarían demasiado lejos de un centro urbano por si necesitaban reaprovisionarse o descansar, pero era conveniente ser previsor así que no bajó en ningún momento la guardia.

Iban a buen paso y el día prometía buen tiempo, eso hacía que las cosas fuesen más fáciles. Pero mientras Ike pensaba en todas estas cosas el muchacho con el que había hablado poco antes se le acercó y él únicamente rebajó un poco el paso para que el chico no tuviese que hacer esfuerzos excesivos para estar a su altura, tanto por cortesía como porque imaginaba que querría decirle algo... Ike ya estaba preparado para escuchar más protestas acerca de la idea de entrenarlos en los descansos pero, en vez de eso, la pregunta del muchacho le pilló totalmente por sorpresa, haciendo que le mirase como si se hubiese tragado un sapo. No se trataba sólo de la fórmula que había usado, que le resultaba tan formal que le hacía sentir algo incómodo (no era un noble, ni nada parecido, y la pregunta era tan inocente que disculparse se le hizo absurdo), sino también el modo en que lo había hecho. Tuvo que suspirar. Y más aún cuando mencionó que parecía joven... Sí, imaginaba que no era muy corriente que alguien de su edad se encargase de esa clase de encargo, era algo que Shinon decía constantemente, aunque él solía acompañarlo con comentarios que ponían en duda su valía. Al menos este no era el caso.


- Oye, quizá te hayas llevado una impresión equivocada, pero no tienes que tratarme como si fuese algún tipo de noble. No tienes que disculparte por querer saber quién se supone que has contratado. Y sí, supongo que soy joven...


Ike dejó esas palabras en el aire unos instantes, preguntándose cuándo llegaría su momento de demostrar a su padre que estaba preparado para luchar a su lado, pero optó por no sumirse demasiado en esos pensamientos. En vez de eso, dirigió la mirada hacia el chico, tras un suspiro.


- Mi padre es mercenario. Uno de los mejores, si no el mejor, y el líder de una compañía conocida como los Mercenarios de Greil. Prácticamente he sido criado por guerreros, así que supongo que es algo natural. Además, alguien debe ocuparse de los mercenarios de Greil cuando mi padre no esté, y yo soy su hijo mayor. Podría decirse que es lo que debo ser.


Hizo una pausa, durante unos minutos. Había dicho las cosas de tal modo que casi parecía que fuese una imposición, pero sabía que realmente no lo era... Si su padre había empezado a entrenarlo era para que pudiese defenderse pero, con el tiempo, en Ike había crecido el deseo de poder luchar a su lado, de ser tan fuerte o más de lo que él lo era, aunque sólo fuese para asegurarse de que podía apoyarse en él. Ike ya había perdido a su madre, no recordaba cómo, y no quería perder también a su padre si podía evitarlo... Para él, que su padre le dejase luchar a su lado era no sólo una forma de demostrarse a sí mismo que podía proteger a los que le importaban, sino también de asegurarse de que su padre y sobre todo Mist estuviesen a salvo. Había un elemento importante de deseo por ver hasta dónde podía llegar, claro, pero...


- ... ¿Recuerdas lo que te dije antes? ¿Acerca de proteger a los demás? Supongo que es lo que quiero. Los mercenarios de Greil son mi familia y no quiero fallarles. Mi padre puede ser un gran guerrero, el mejor quizá, pero no estará aquí siempre... Antes o después encontrará un enemigo más fuerte que él, o será emboscado, o simplemente sufrirá una herida en combate que se complique y se ira. Pero si soy lo bastante fuerte para luchar a su lado, incluso sustituirlo, es posible que pueda simplemente retirarse. Supongo que por eso lucho. Quiero poder proteger a los que me importan.


Dicho eso, hizo una nueva pausa.


- A propósito, lamento haber sido tan duro antes. No quería intimidarte. Comprendo que no quieras luchar. No debería haberte dicho las cosas de esa forma. Lo siento.


No dijo más que eso, simplemente siguió andando, sin saber si el chico respondería algo más, aunque imaginaba que sería capaz de entender sus palabras. Todo el mundo quería proteger algo, suponía... Aunque no estaba seguro de si el chico estaría de acuerdo.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Kurthnaga el Mar Oct 13, 2015 10:27 am

No pudo evitar soltar una pequeña carcajada cuando le comentó que no era necesario que emplease un vocabulario tan formal con él, pero no podía evitarlo, llevaba casi un siglo hablando de ese modo y nunca se había relacionado demasiado con gente ajena a su clase social ni por supuesto, con beorcs. Y tiene que admitir que le hizo cierta gracia escuchar que si había confundido al mercenario con un noble y que por eso se dirigía a él de esa forma cuando era el que pertenecía a la nobleza era el mismo; pero era algo que debía ocultar, él era un laguz y era algo bien conocido que no estaba bien visto ver a laguz paseando por tierras de los beorcs y viceversa. Las cosas todavía se hacían más estrictas cuando se trataba de dragones de Goldoa, así que su prioridad era ocultar algo tan evidente como su raza, a toda costa. - Lamento si mi forma te hablar te incomoda, es debido a la costumbre que tengo... - Negó con la cabeza cuando escuchó la disculpa, a pesar de que probablemente no fue una acción que se notase demasiado debido a sus holgadas ropas. - No te preocupes, entiendo el punto de que necesites proteger aquello que es preciado para ti pero igualmente no puedo dejar mis ideales atrás. Aborrezco las batallas, las guerras... Pero aprecio tus disculpas.

El dragón agradecía que Ike hubiera reducido el ritmo de la marcha para adecuarse un poco a él, puesto a que Kurthnaga era más bajito y le costaba dar aquellos largos pasos. Mientras hablaban, no miraba fijamente al beorc, sino que sus ojos se fijaban en el horizonte; analizando todo aquello que les rodeaba. Aquellas tierras le parecían demasiado diferentes a las suyas, no existían soldados en su país y Goldoa estaba demasiada centralizada en un punto como para tener aquellos largos caminos usados por las gentes de los pueblos de alrededor para llevar lo que parecía ser el fruto de sus campos. Cuanto más avanzaban, menos gente se encontraban travesando aquellos caminos y aquello no podía evitarle dar una sensación de incomodidad, ya que podría encontrarse alguna situación fuera de lugar con más probabilidad... necesitaba quitarse aquella imagen mental de batallas, espadas y sangre, pero quizás no podría durante todo su trayecto.

- La cuestión por la que peleas me parece muy noble, y aunque no creo que sea la vía correcta para lograrlo... espero que realmente seas capaz de protegerlos. Mi caso es diferente; supongo que quiero proteger a  la gente cercana a mí pero es difícil. Podría decir que viajo en busca de respuestas. - No podía contarle con detalles acerca de sí mismo pero lo que le estaba explicando era verdad y tenía que aparentar que era un simple viajero, aunque con sus maneras probablemente parecería un individuo de lo más particular. - Me gustaría ser de más utilidad pero mi padre parece no necesitar de mi presencia, tampoco quiero ser una carga así que prefiero no entrometerme en su camino.

Además ellos no eran beorcs, sus vidas eran mucho más longevas que las de estos y además, eran los que tenían la vida más duradera de todo el continente. Era demasiado joven para inmiscuirse en el mandato de su padre y de alguna manera, se sentía como si no tuviera ni voz ni voto en las decisiones más importantes. Por ahora, su misión se limitaría a observar como estaba el continente en que habitaban; no podría pelear, no podía tomar ninguna decisión, pero al menos acumulaba la experiencia que en un futuro, quizás le ayudase para gobernar. - No quería molestarte con mis palabras antes. Entiendo que eres mercenario y esto, de alguna manera, forma parte de tu vida. Pero por mi disposición no puedo luchar... Puedes llamarlo miedo, temor o lo que quieras pero solo quiero que se pueda lograr la paz nuevamente.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Invitado el Mar Oct 13, 2015 7:27 pm

Imaginaba que podía entenderlo.

Ese muchacho tenía el corazón de un comerciante, desde luego, pero al menos había algo en lo que eran iguales, paradójicamente. Cuando el chico habló de su padre, Ike no pudo evitar pensar en el suyo propio, sintiendo que las situaciones eran similares: Aunque Ike era perfectamente consciente de las razones de su padre para mantenerlo alejado del campo de batalla real, en más de una ocasión había pensado que en realidad lo estaba haciendo no sólo por su deseo de protegerlo, sino también porque no se fiaba de que fuese lo bastante fuerte para ser capaz de luchar a su lado. Ike, en alguna ocasión, se había sentido de forma similar: No importaba lo mucho que luchase o cuánto entrenase, parecía haber un muro de sólida roca entre él y su padre que no era capaz de superar. Sabía que su padre era un guerrero casi legendario, que había luchado en más de mil batallas y que él, joven como era, no podía aspirar a compararse a él hasta que no hubiese acumulado una cantidad de experiencia similar, era consciente de que todavía le faltaba mucho tiempo y experiencia para poder siquiera llegar a compararse con su padre, pero eso no hacía que la sensación de ser una carga fuese más llevadera.

Pero tenía que sacudirse esos pensamientos. Aunque en ocasiones fuese incapaz de hacerlo, Ike era capaz de comprender sus razones. No era precisamente un genio con las palabras, pero en ese momento se le ocurrió algo que quizá tuviese sentido para el comerciante...


- Supongo que es inevitable sentirse pequeño cuando una sombra es tan alargada. Pero que la sombra que te cubra sea larga no quiere decir necesariamente que seas pequeño, sólo que la luz es muy fuerte. Estás haciendo este viaje, después de todo, aprendiendo para ser capaz de ayudarlo. Dudo mucho que tu padre pueda considerar eso propio de "una carga". Pero sólo soy un mercenario, no puedo saberlo.


Hizo una pausa un momento.


- Creo que no eres consciente de lo que puedes hacer realmente, pero no tienes por qué averiguarlo inmediatamente. Estoy seguro de que, cuando sea el momento, sabrás cuándo y por qué luchar. Mientras tanto, yo me ocuparé. Siempre que sepas lo que es importante, estará bien.


Dijo esas últimas palabras y, tras hacerlo, se separó del muchacho para comprobar el resto de la caravana, avanzando. Observó que las bestias que tiraban de los carromatos estuvieran bien, no demasiado cansadas, pero también se percató de que, poco a poco, se iban alejando de la última aldea y, también, de que cada vez estaban más solos en el camino. Eso no tenía por qué ser algo malo, necesariamente, pero Ike convino necesario ejercer una mayor precaución, de modo que señalizó al convoy para que fuesen más despacio y se situó al frente, atento a cualquier cambio en el camino. No debía ocurrir nada, cierto, pero prefería pecar de precavido que de descuidado.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Kurthnaga el Miér Oct 14, 2015 4:14 pm

Había escuchado varias veces el hecho de que los beorcs eran seres compulsivos y no realmente del todo inteligentes, pero el dragón debía admitir que le gustaría pensar que las palabras de aquel mercenario eran ciertas. No iba a luchar de una forma metafórica; quería tratar de cambiar las cosas a mejor sin la necesidad de emplear la fuerza bruta y la violencia innecesaria, pero sí quería creer que sería capaz de reunir la experiencia necesaria para poder ver que había alguna cosa en la que él fuese útil en Goldoa. Pero era irónico que aunque él mismo interpretase el viajar como algo positivo y que aportaba más experiencia a su vida, de la misma manera que Ike había parecido verlo, para su padre sería una total ofensa contra su país. Se suponía que nadie debía cruzar sus fronteras y un dragón viajando por el continente... sería de lo más absurdo para su padre. Era una carga, lo sabía bien; incapaz de tomar decisiones por él mismo y desobedeciendo las órdenes de su padre, provocaba la consecuencia de que en el caso que algo le sucediera no fuera más que un problema añadido para el Rey. Pero... era incapaz de quedarse allí, de ver Goldoa cambiar y no poder hacer nada para evitarlo. Debía ir en busca de respuestas, ver a su alrededor, como berocs y hermanos laguz se habían comportado acerca aquella amenaza.

No podía evitar andar detrás de aquel beorc, curioso de la manera en que parecía ver su mundo alrededor. Un grupo de mercenarios no podía compararse a lo que era el peso de todo un país, pero Kurthnaga se sintió de alguna manera impresionado acerca del valor y honestidad que aquel joven beorc mantenía por aquel grupo de guerreros que era como una familia. Aquella conversación solo reforzaba todavía más, la convicción de querer crecer y madurar para no solamente ser capaz de algún día, continuar con un gobierno equilibrado con el que mantener la paz, sino de poder mejorar las vidas de los dragones que confiaban en ellos. Después de su viaje podría volver a su tierra con otros pensamientos en mente.

Pero tan rápido como sus ánimos se vinieron arriba con expectativas de lograr hacer algo que pudiera beneficiar a su gente, sintió un escalofrío recorrerle el cuerpo que hizo que el joven dragón se mantuviera alerta. Sus ojos rojos miraron con detenimiento su alrededor; a simple vista no parecía que hubiera nada que le hiciera sentirse de aquella forma, no parecía haber demasiados beorcs por aquel camino. Pero no podía ser solamente una coincidencia ni un arrebato momentáneo... quizás era en una zona que todavía no habían llegado pero algo iba mal. Kurthnaga se tapó la parte inferior del rostro, no se sentía bien, aunque podía sentirlo en la sangre. Era un dragón, el olfato no era uno de sus sentidos más desarrollados pero podía reaccionar por otros instintos.

Se acercó a Ike, andando de una forma bastante peculiar debido al repentino mareo. - Ike, no debemos continuar por aquí. Hay algo más adelante... No se como explicártelo pero deberíamos evitar seguir recto por este camino. - Ni él mismo podía asegurar que era el origen de aquello que notaba. ¿Bandidos que habían iniciado una batalla? ¿Simples ladrones causando problemas? Empezó a andar un poco más lento detrás del mercenario, cerró los ojos unos instantes, pero al volverlos a abrir todavía sentía aquella sensación. Quería pensar que podrían evitar aquello si simplemente volvían hacía atrás o cogían un camino diferente a partir de allí. - Quizás perderemos más tiempo pero... pero algo me dice que evitaremos algún tipo de suceso.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Invitado el Jue Oct 15, 2015 11:36 am

Bien, eso era un contratiempo...

A Ike no le había pasado por alto el hecho de que, más adelante, todo estaba demasiado tranquilo. Ni sonido de animales, ni de hierba, ni siquiera el viento silbando. Era demasiado extraño y, desde luego, un motivo para la cautela... Ike pensó, durante unos momentos, que quizá fuesen imaginaciones suyas, que podía estarse preocupando demasiado, pero entonces el comerciante se acercó y confirmó sus sospechas, como él, el comerciante no sabía qué era lo que estaba esperando más adelante pero estabas seguro de que si avanzaban por ese camino sólo esperarían problemas, una sensación que el mercenario, por alguna razón, compartía. Casi dio gracias por haber hecho planes de contingencia, asegurar una ruta que pudiese permitirles evitar dicho problema.

Pero entonces se le ocurrió algo en lo que no había pensado...


- ... Tienes razón. Debéis seguir adelante. He marcado en el mapa un camino seguro, no es conocido, así que os permitirá eludir la atención de lo que quiera que haya ahí delante. Os acompañaré tan pronto me haya asegurado de que no hay nadie en apuros.


... Porque esa posibilidad era una que no podía descartar. Sabían que algo ocurría ahí delante, pero a Ike le preocupaba sobremanera que fuese una caravana como la suya, sufriendo un ataque que no habían sido capaces de prever... Si simplemente daban un rodeo ciertamente evitarían el problema, pero Ike no podría descansar tranquilo pensando que podían haber abandonado a alguien que necesitase su ayuda. Quizá fuese un pensamiento estúpido, ingenuo incluso, pero cuando menos Ike quería saber que no estaban abandonando a nadie a su suerte antes de seguir su camino. Las posibilidades de que su propia caravana sería demasiado elevada si le acompañaban, sin embargo, de modo que la única forma que se le ocurría de proceder era que se separasen por un momento, hasta que pudiese confirmar la naturaleza de la amenaza que esperase más adelante, y reunirse con ellos tan pronto supiese que no iba a ser un problema.

... Sonaba más fácil de lo que era. Demasiado. Pero no había otra alternativa.


- Me reuniré con vosotros tan pronto sepa qué hay ahí delante. No podemos arriesgarnos a que nos ataquen por la espalda, así que si es necesario los distraeré. No creo que sea preciso, pero... Es lo mejor que se me ocurre. Tienes que guiar a esta gente mientras no estoy. ¿Podrás hacerlo?


Lo miró, esperando una respuesta afirmativa. Quizá no tuviesen mucho tiempo, así que debían actuar con celeridad. Era más que probable que el comerciante no quisiera asumir esa responsabilidad y él no tenía derecho a imponérsela, teniendo en cuenta cuál era su deber como encargado de la seguridad del convoy, pero también estaba seguro de que era la única forma de que no acabasen en una peor situación... No le gustaban esas decisiones, pero en ocasiones había que tomarlas. Ike tomó la espada en su mano y se dispuso a andar para ver qué había más adelante, manteniéndose oculto, esperando el momento preciso, rezando para sí que sólo fuese un grupo de bandidos acampado, o, con un poco menos de suerte, unos cuantos emergidos. Mientras no hubiese nadie bajo ataque, no habría de intervenir...

Eso esperaba.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Kurthnaga el Jue Oct 22, 2015 8:27 am

Se suponía que había sido criado y educado para un futuro, quizás ser un líder político en su país de origen. No necesariamente ocupar en el futuro el trono real de Goldoa, porque se suponía que el príncipe heredero era su hermano mayor, Rajaion y no él. De todas formas, la formación de ambos hermanos fue la misma y aunque un régimen de combate no era un ámbito dentro de las enseñanzas de la tierra de los dragones, una situación como aquella era una de las que Kurthnaga debería ser capaz sobrellevar... aunque la idea de tener que dirigir a un grupo de beorcs por un camino en un país que desconocía totalmente no era una proposición del todo fácil. - Puedo hacerlo. - La voz del dragón sonó seria, si realmente el mercenario quería echar un vistazo a que era lo que ocurría allí delante... aquella sensación que recorría el cuerpo del moreno, como si fuera una alerta... Kurthnaga iba a aceptarlo e intentaría poder controlar la situación hasta que volviese. No era la mejor opción pero también implicaba no tener que involucrarse en una posible mala situación, así que no tenía nada a reprocharle al beorc si él si estaba dispuesto a involucrarse y en un hipotético caso; ayudar a los civiles.

Cogió el mapa que Ike había marcado el camino que le había comentado y analizó durante unos breves segundos cual era la zona en la que se encontraban; Kurthnaga había comprobado mapas una y otra vez antes de emprender su viaje y aunque a veces, tenía que admitir que se sentía desorientado, era capaz de situarse mentalmente en un mapa geográfico. - Seguiremos el camino que nos has indicado, entonces. Ten cuidado... sea lo que sea que hay más adelante, Ike. Nos veremos más tarde. - Dijo Kurthnaga, acompañando sus palabras con un leve cabeceo. Se separó del mercenario y aprovechando que estaba andando delante de los comerciantes y la caravana que les acompañaba, les hizo un gesto con la mano para captar su atención. - ¡Debéis seguirme ahora en adelante! Debemos tomar un camino distinto durante un tramo de nuestro trayecto. - Siguieron andando con el mismo ritmo que llevaban anteriormente hasta que efectivamente, el camino se bifurcaba en un punto... aunque si no se estaba atento, el camino que debían tomar podía llegar a ser imperceptible. El dragón siguió andando por el camino que el mercenario les había comentado que debían tomar, mientras su mirada se quedó clavada en este durante unos instantes. No podía saber que iba a pasar, pero la mala sensación que había notado cuando había advertido al beorc no parecía disminuir.

Mientras lo comerciantes seguían por el nuevo camino, no se podía distinguir a demasiada gente andando por aquel camino; algún beorc que parecía vivir en alguna zona cercana en la que se encontraban o algún que otro mercader como los que Kurth acompañaba. Poco a poco esa sensación de malestar iba desapareciendo de su percepción pero no por completo, el dragón no podía dejar de analizar su entorno buscando alguna señal de alerta que realmente, no llegó a encontrar. Debía dejar de preocuparse tanto en aquello que sentía su parte de dragón, quizás el beorc tenía razón y por aquel camino que pocas personas conocían no era el origen de aquella sensación, sino que provenía del camino que habían dejado atrás. Sacudió levemente la cabeza; preocuparse una y otra vez no iba a servirle de nada, debía centrarse en aquel momento. Kurthnaga llevó su mirada hacía atrás para comprobar el estado de los comerciantes y noto que se veían cansados. ¡Había estado tan centrado en su propio malestar que se había olvidado el de los comerciantes! Suspiró levemente antes de hablar nuevamente. - Buscaremos un lugar adecuado para que podamos descansar un poco. - Sus compañeros solamente le dieron el visto bueno a la idea. Si bien el camino era poco transitado, también era algo estrecho por lo que no podían simplemente sentarse a descansar allí en medio porque la caravana obstaculizaría el paso por completo.

Kurthnaga comprobó el mapa una vez más aunque no pudo encontrar en él, un sitio adecuado para apartarse así que simplemente deberían seguir andando un poco más hasta poder pararse donde pudieran. Después de aquella sensación y el hecho de ser en esos momentos el que guiaba, el dragón negro no podía evitar sentirse agobiado... necesitaba descansar un poco tanto como lo necesitaban los comerciantes: fue todo un alivio ver que muchos pasos después podía comprobar que había una parte en el camino que era lo suficientemente grande para que pudieran ocuparlo sin no permitir el paso a los demás o que fuera una bifurcación en dirección a algún poblado.

Cuando los comerciantes se sentaron en el suelo y aprovecharon para darles algo de beber a las bestias que tiraban los carros, Kurthnaga aprovechó para apartarse un poco de ellos: necesitaba un poco de tiempo para él mismo. En el momento que emprendió su viaje, sabía que no iba a ser una tarea fácil pero en aquellos momentos se sentía que la situación le superaba por momentos. Se quitó la capucha para que el viento pudiera soplarle en la cara y se sentó solo, sin hacer nada más que contemplar aquello que se encontraba cerca de él.
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Re: Misión de Escolta [Kurth, Privado en principio]

Mensaje por Marth el Vie Nov 27, 2015 12:29 am

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