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Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

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Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Jue Feb 25, 2016 7:21 pm

Altea me había sorprendido, pero de un modo curioso. No se diferenciaba demasiado de las Islas Durban, salvo en tamaño y en vegetación, pero tenía ese "noseque" que te daba estar en una isla, rodeado de mar por las 4 esquinas. Me gustaba.  

Había llegado allí a través de algunos de los barcos de reclutamiento de la alianza con Lycia, que me habían captado cerca de la frontera más costera de Etruria. Había sido algo que quizás podríamos llamar destino, porque yo necesitaba dinero, y ahí se pagaba muy bien por el servicio prestado, si bien el viaje había sido algo largo hasta llegar hasta ahí, pero sin complicaciones. Un largo viaje en barco, sencillamente, sin incidentes.

Al principio había sido algo reticente con ello por... muy malas experiencias pasadas con los navíos (una, en particular), pero no me había costado mucho atreverme finalmente y emprender aquel trayecto. Después de todo, y en general, aquello era una experiencia nueva, pero más allá de eso, era una forma de lograr mis objetivos y además aprender algo sobre esos seres que llamaban los sumergidos. No, espera ¿Era los emergidos, no? A veces confundía ese nombre, y no terminaba de saber por qué. La vejez, supongo.

Como fuera, ahora me encontraba esperando en la salida Oeste de la ciudad islote en la que me había dejado el barco de reclutamiento, un par de días atrás. Desde mi llegada, me había familiarizado con la cadena de mando de aquella alianza, y se me habían hecho algunas pruebas, junto a muchos de los recién llegados, para ver nuestras capacidades. Puedo decir orgulloso que destaque especialmente en ellas, gracias a mi habilidad con la espada y peleando, sobretodo, que había sorprendido a muchos. No era el estilo más limpio del mundo, eso sí, pero una guerra no está para acabarla de la manera más limpia posible. Esta para ganarla. Punto. Y a mí se me daba muy bien ganar.

Quizás fuera por eso que no se tardó tiempo en asignarme a una pequeña unidad de 3 personas, con carácter especial y ciertas habilidades, para acabar con un pequeño escuadrón de emergidos que venía de refuerzo hacia una zona de combate mayor. La misión era sencilla, evitar que eso ocurriera, interceptando a la unidad en unas llanuras a medio camino,  acabando con todos y cada uno de los sumergidos. "Emergidos, maldición, quería decir emergidos."

Se me había prometido un buen oro además de todo pagado de cara al barco de vuelta a Lycia cuando concluyera esa tarea, por lo que estaba bastante motivado.

Mire hacia la ciudad entonces, bulliciosa pese a todo, mientras esperaba. Mis compañeros, a los cuales aún no conocía pese a la asignación, no deberían de tardar mucho en llegar, sin embargo, aunque yo había llegado algo pronto. Me encontraba justo al lado del puesto de guardia que vigilaba aquella salida, donde nos habían dicho que nos encontraríamos, vestido con mis ropas habituales de mercenario, y mi espada al cinto. Además, al lado mio, en unos postes que servían para dicho propósito, se encontraban atados 3 caballos, todos con provisiones y ciertos artículos en sus alforjas, de cara a la misión y el trayecto.

Los caballos eran 3 ruanos de diversos colores, si bien todos lucían sanos y fuertes. Uno negro como la noche, aunque algo moteado de blanco, uno castaño y uno blanco jaspeado de negro en las crines. En mi mente, ya había marcado al negro como el que montaría yo, pues me había llamado mucho la atención.

Mire al cielo, mientras me apoyaba en los postes cómodamente, esperando. Todavía quedaba mucho día por delante, pues apenas era mediodía. ¿Tardarían mucho los que sería mis compañeros? No sabía nada de ellos, después de todo, solo que debían de ser actos para aquella tarea, tanto o más que yo. Me picaba la curiosidad.


Última edición por Charles Cauthon el Jue Mar 03, 2016 10:33 pm, editado 1 vez
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Jue Feb 25, 2016 8:57 pm


La mujer soldado perteneciente a las líneas armadas de Pherae, había llegado a formar parte de la alianza entre su país natal y Altea. La oportunidad de satisfacer su ego a través de la humillación de sus enemigos -y posiblemente de uno que otro aliado- se avecinaba. Este sería el momento de abandonar su simple tarea en Pherae, para alzar su arma en busca de acción que diera pie a extender sus pronunciadas y desmedidas palabras. Su tierra de origen quedaría atrás por tiempo desconocido, para formar parte del ejército al cual se habría unido por razones un rato absurda para la mayoría. "¡Hohoho!" Fue lo último que se oyó una vez que el barco hacia Altea partió. Los vientos marítimos convirtieron aquella carcajada molesta y soberbia, en un eco que titulaba el inicio de una travesía; tierras desconocidas para aquel ser cargado de arrogancia e ideales de soberanía, tendrían el honor de postrar sus polvaredas bajo sus pies.

Dejando su viaje de lado, su asunto en cuestión se encontraría más allá de la niebla; lugar donde las ciudades islotes de Altea recibirían a los grupos armados de la alianza. Desembarcó entre la multitud que desgraciadamente debía aceptar como compañeros, mas no por ello debía evitar degradarlos si los denominaba como "rivales"; no era ilegal, era algo completamente normal. Prosiguió con rumbo fijo, hasta donde la milicia decretaría el rumbo de cada enrolado oficial, para formar de este modo, grupos en conjunto con los reclutas que no pertenecían bajo la orden directa de las fuerzas armadas oficiales. La conclusión irremediable para la mujer, sería la de formar parte de un pequeño grupo que se reuniría junto al puesto de guardia, donde a su misma vez, les esperarían un grupo de caballos para facilitar así su traslado. No le acababa de agradar el no haber sido asignada como líder del desconocido grupo, anhelo que su personalidad añoraba alcanzar. Todo aquel pensar, fácil sería realizar si tan sólo fuera capaz de imponer su presencia. Eso sería lo que haría, ahora sólo faltaba saber dónde se encontraría el punto pactado para su facción.

Con el disimulo necesario para ocultar su evidente ignorancia, desplegó su pequeño abanico ocultando su mirada, la cual buscaba el sitio dentro de las señales que el mapa indicaba. Estaba resuelto, era un lugar muy próximo a la des-embarcación. Nagahide, la gloriosa mujer, dejó su posición cargando consigo su equipo y abanico en mano. Su plan debía ser realizado antes de que sus "compañeros" estuvieran en el lugar. Una tragedia comenzó cuando a la distancia a alguien ella divisó. Si era o no a quien deseaba esperar, no lo sabía, peque los tres caballos estaban allí. ¿No había sido lo suficientemente puntal como para apoderarse de la "responsabilidad"? No había nada que pudiera hacer, todo estaba perdido para su nada elaborado plan... ¡Jamás! ¡Nunca en la vida llegaría con el rabo entre las patas! Era su momento... de improvisar.

Se acercó en silencio sin ninguna mala intención, subió al tejado del puesto de guardia, dejando así conocer su evidente figura con la sombra que proyectaría sobre él. No podría verle con claridad, puesto que el sol se ubicaba detrás de su femenina figura. ―¡Hohoho!― Carcajeó saltando hacia los caballos -el negro más exactamente-, cargando su larga asta en una mano, y su abanico en la otra. El caballo sintió el abrupto golpe que, sin permitirle huir de sus ataduras, le obligó a relinchar y alzar sus dos patas delanteras.... Si, luego de algo tan temerario... ella cayó de SU caballo, pero sin remordimiento y ocultando su dolor sentenció: ―Vaya, vaya―  



Off:
Hace años no uso la tercera persona para narrar. Si les resulta muy mal redactado(algo posible), podría usar la primera persona; aunque capaz eso haga que mi estilo un tanto extraño(pero entendible) salga a la luz xD
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Jue Feb 25, 2016 10:46 pm

Ya hacía algunos días que seguía en aquella isla perteneciente a Altea, todavía de servicio al ejército de la alianza. No le extrañaba, puesto que la mayor parte del territorio, como las otras islas o al menos eso era lo que había escuchado a algunos cuántos soldados, estaban ocupadas por los emergidos y al parecer eran “un dolor en el culo” con eso de que no había manera de hacer que abandonasen los marquesados. Pero por eso estaban allí ¿no? Si no, el ejército de la alianza no existiría, ni le habrían contratado, ni le pagarían… Así que en cierto sentido y viéndolo desde un punto de vista interesante, era toda una suerte para tipos como él que los grandes “jefazos” quisieran liberar sus territorios. Típico, los humanos siempre eran recelosos y creían que lo que ya existía mucho antes que ellos, era “suyo”.

A él le venía dando exactamente igual lo que les pasase a sus tierras, pero una de las condiciones del pago era que se comportase y, vamos ¿quién era el idiota que se cargaba sus propios ingresos? Cheza no se moría por el dinero, precisamente, pero no tenía ningún motivo para desobedecer.
Lo que le mosqueaba era que pensasen de él como “otro tipo de herramienta” dado a sus capacidades físicas como taguel (que por cierto, en las tiendas de las compañías no dejaban de mirarle entre asustados y extrañados. A él le parecía una diversión que no parecía acabar nunca), pero así no podía estar en las líneas  enemigas y ver como todo el mundo gritaba, recibía espadazos o hachazos, algunos lloraban o perdían miembros… ¡El quería ver caos! ¡Matanzas! ¡Un buen “¡No Jester, no te dejaré morir aquí!” que se preciase! Y no solo ser usado como un rastreador vulgar. Lo bueno era que, (no, lo bueno no es que fuera vulgar, aunque fuese cierto) tras el éxito de su primera contienda, esta vez le habían asignado a una facción especial.
Según las órdenes del superior de la compañía que le habían asignado, el frente que tenían abierto estaba empezando a cobrar fuerza, pero no llegarían a nada útil si dejaban que nuevas tropas de emergidos se unieran y reforzaran las unidades que, con tanto esfuerzo, les había costado mermar. En fin, mucho blah blah blah tan solo para decir que había que cargarse a los tíos malos que iban en la ayuda de los otros tíos malo. Bien, mensaje captado. Eliminar en un tiempo límite era su especialidad.

Así que, se había echado una siesta para recuperar fuerzas, se había acicalado porque quien sabía que podía pasar con sus nuevos compañeros, quería estar guapo, y en esos momentos se encontraba andando de forma hasta casi alegre hasta el punto de guardia que se le había comunicado para comenzar la misión. Las miradas allí ya eran algo normal. Menos mal que se había puesto guapo, claro.

Hasta que no comenzó a acercarse, no se puso a pensar en qué clase de compañeros tendría esta vez. Seguro que serían de ese tipo, del tipo… ejercístico. Sí. Altos, soldados corpulentos, hábiles con la espada y… ― …PFFFFFFT . ―Se trató de aguantar la risa histérica, pero es que había visto esa caída del caballo con tanta calidad y tantos detalles, que no se estaba pudiendo aguantar la risa y al final, tuvo que dejar de salir la carcajada.― ¡HA SIDO GENIAL! ¡HAHAHA!

OFF:
Tranqui Naga, así está muy bien xD Al menos para mi está perfect así que no te preocupes. ¡Muchos animos! <3
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 26, 2016 12:26 pm

-...Yaaawn...- Tape un leve bostezo con mi mano, para seguido rascarme un poco el ojo derecho. Estar allí parado bajo el sol me estaba empezando a amodorrar, así que me encontraba deseando que llegaran de una vez mis compañeros, cuando una extraña y algo estruendosa risa femenina sonó a mis espaldas. Cosa que no entendía, pues detrás solo estaban los caballos.

-¡¿Pero qué co...- estaba comentando al aire, al tiempo que me giraba, dándome tiempo a ver la rocambolesca escena.  Una mujer armada con una lanza, saltado al ruano negro desde el techo del puesto de guardia. Cayó sobre la gruta de este, que asustado y acuciando el golpe, doblo un momento un poco las patas, para luego alzarse con las delanteras, provocando... bueno, que la mujer acabara en el suelo de una manera bastante ridícula. Sin embargo, lo único que soltó tras esto, estando aun en el suelo, fue un "Vaya vaya" que quedo de lo más bizarro. Bueno, en general toco aquello había sido rarísimo y desconcertante.

Y qué diablos, también gracioso, como demostró de inmediato una serie de carcajadas cerca de allí. Mire en esa dirección, observando, sin prestarle mucha atención, que un sujeto de cabello violáceo era el causante de aquella risa, y, antes de darme cuenta, y volviendo la mirada de nuevo a la mujer, empecé a su vez a reír a carcajadas. Aquello era terriblemente contagioso.

-PFFT... JAJAJAJAJA- La risa salía limpia de mi caja torácica, mientras apretaba mis brazos cruzados contra el estómago. Estuve así apenas unos segundos, pero ya me encontraba no solamente despierto sino activado. Nada mejor que unas buenas risas para alegrar el día.

Mientras suspiraba con los restos de la risa de momentos antes, me acerque a aquella muchacha, que ahora pude apreciar mejor. Parecía tener algún tipo de atuendo bélico, pues podía apreciar partes de armadura en sus hombros descubiertos y en sus caderas. Además, se veía bastante joven, al menos, bastante más que yo. Tenía además el pelo oscuro algo azulino, adornado con unos lazos rosas a ambos lados. Ignore la lanza que portaba, pues ya me hacia la idea de que debía de ser algún tipo de guerrera... quizás no muy bien de la cabeza, por los actos que acababa de realizar. O vete a saber, a lo mejor tenía sus razones.

Espera... ¿Y si era parte del grupo en el que me habían metido?

...

Naaah, por favor. Aquello parecía algo absurdo. Aunque...

-¿Estas bien?- dije sonriendo un poco, pues aún tenía la cara algo estirada por la risa anterior, mientras le ofrecía mi mano izquierda a aquella mujer para que se levantase, si quería -Creo que es la primera vez que veo a alguien tratando de subirse a un caballo de esa forma- mi sonrisa se ensancho un poco, mostrando algo de  diente, mientras miraba a la chica a los ojos. Eran de una tonalidad azulada más clara que su cabello.

-Por casualidad... ¿Estás aquí de parte de la alianza?- dije, con tranquilidad, si bien aún dudaba de que aquella mujer formara parte de eso. Pero mejor prevenir, uno no sabía las sorpresas que le podía dar la vida. Sorpresas como el salto y caída de hace un rato. "Por favor, no te rías, no te rías..." pensé, conteniendo mis ganas de hacerlo, firmemente. Aunque casi me temblaba un poco el reborde del labio.

Off-Rol:
Naga, por mí no hay problema, como dice Cheza, está muy bien ^^ Debes de rolear como más te apetezca o sientas más cómoda, no te preocupes.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Vie Feb 26, 2016 5:12 pm


Este día iba de mal en peor, en tan corto lapso de tiempo, los planes para llegar a postrar su ego ante quienes debía aceptar como “compañeros”, habían resultado en un total fracaso; en primeras instancias la culpa podría recaer en el hombre que no debía necesariamente ser tan puntual, de no haber estado allí, la seriedad y la responsabilidad podrían haber sido usadas correctamente para su beneficio propio. Por último pero no menos importante, aquella entrada drástica en la cual reluciría su habilidad y personalidad, había sido saboteada finalmente por el susto de un negro equino. ¿Esto sería su final? ¡Por supuesto que no! Haber cometido dicho error, también acabaría por abrirle las puertas a la grandeza.

Las risas, no, las carcajadas no sólo provenían del principal espectador bajo la mira de la mujer; más allá, no muy lejos de donde todo había ocurrido, un ser de características lejanas a las de un humano normal, habría sido el primero en realizar semejante falta de respeto contra su persona. No había nada que aclarar, “basura rastrera” desde ahora pasarían a ser. ¡Era algo difícil! ¿No resultaba ser también el principal centro de atención como notablemente esta siempre buscaba? ¿Cómo podría ella reaccionar? ―…― Calló la joven ante las primeras palabras del bárbaro armado. ¡Por supuesto que no estaba bien! Caer de un caballo con las dos manos ocupadas, evitaba completamente cubrir su parte posterior…

Fue entonces cuando este su mano extendió, para proporcionar su ayuda como realmente debía ser, pero lamentablemente ya para este era demasiado tarde. Dedicó a escuchar lo que necesitaba, saber con quién gastaba sus palabras. No era el cuidador de los caballos, sino que claramente informaría ser una de las personas que estarían, "obligatoriamente", bajo su mando. ¿Era necesario resaltar que aquel ser casi humano era completamente ignorado?

Rechazó finalmente la mano con un corto golpe de su abanico, cerrándolo y abriéndolo nuevamente frente a su boca, a la misma vez que, nuevamente se pondría de pie. ―Un pequeño error de cálculos― Musitó sonriente y seriamente. ―Errar es humano, pero sólo aquellos dignos aceptan haber cometido un error Ho~ho~ho― Agregó instantáneamente intentando limpiar su nombre e imponiendo su grandeza, y culminando con una armoniosa y serena carcajada.

Aquel discurso no sería algo con lo que esta iba a descansar. No, instantáneamente tras haber mantenido su presencia en alto, cerró su abanico de un sólo movimiento. Se volteó guardando este dentro del protector de su cintura, girando a la misma vez su lanza que, una vez con el abanico resguardado, procuraría sujetar con ambas manos apuntando hacia el primer desubicado. ―No toleraré que alguien ría de la desgracia ajena. Si te ríes nuevamente… yo Niwa, Nagahide Niwa, líder de este grupo, te mataré ♥― Fueron las últimas palabras que osadamente la mujer parló. Sonrió instantáneamente demostrando lo poco que le podía importar que riera nuevamente, ya que de ser así, clavaría su lanza sin pensarlo dos veces. Ella debía ganar, así era ella. Tenía una muy competitiva personalidad, y haría cualquier cosa por evitar que un vil insecto rastrero pisoteara su persona.

¿Acababa de decir lo que acababa de decir? ¿Líder? ¿Ella? ¡Si! ¿¡Quién necesita un plan cuando se imponen las cosas a la fuerza!?



off:
Hoy trabajé bien y logré terminar antes~ (si, si termino mi trabajo afortunadamente me puedo retirar) Mientras panificaba pensaba posibles respuestas, lo que me facilitó responder esto xD
Espero no terminen odiando a mi ya muy posible odiada pj (?) No me molestará aclaro, si quieren repudio, todo bien xD (es rol~)

Y gracias, quiero retomar la tercera, aunque si llego a escribir algo en primera, es que no me doy cuenta ni al revisar. Tardaré en volver a mis largos roles~
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Lun Feb 29, 2016 10:58 pm

No esperaba que aquello fuese a ser tan divertido, pero de haberlo sabido, ¡habría venido mucho antes! En serio, le había llamado el caos de las batallas y como todos demostraban su fuerza unos contra otros… pero había descubierto un nuevo tipo de diversión, ver a gente caerse de caballos de esa forma. Lo mejor, sin duda, y si pudiera verlo una y otra vez sin cesar daría todo su dinero y hasta su alma si hiciera falta.

Pero cosas (muy) graciosas apartes, no le interesaba lo más mínimo si se había hecho daño o si necesitaba ayuda. Había sido ella solita, así que ella solita misma se apañaría bastante bien. Claro que el que parecía estar a cargo de aquella “excursión” era mucho mejor persona que él y si intentó ayudarla. Lo vio algo de reojo pero el pasó de largo con sus andares despreocupados y se acercó a los caballos, preparados de víveres, todavía con una sonrisita divertida en el rostro por las carcajadas anteriores. El  que tenía el pelaje negro, como él, de los tres estaba bastante nervioso, así que mientras algunos soldados alrededor de ellos los miraban desde lejos y comentaban la escena entre murmullos bajos, el tomó las rendas del animal y lo miró bastante atentamente, sin necesidad alguna de tocarlo.

Oh pero, ¿alguien le estaba hablando? ¿Era la mujer aquella? Desde luego, si se estaba refiriendo a él o si le estaba amenazando, no pareció sentir ningún miedo ante aquello. Primero por el sitio donde estaban, contratados bajo el ejército, la chica debía de ser bastante tonta si iba proclamando esas ideas y pensaba, al mismo tiempo, conservar su trabajo. El hombre no, él parecía ser majo, ya le caía bien. Y segundo porque estaba demasiado acostumbrado a que quisieran matarle. Quizá pudiera parecer insensato, quizá pareciese directamente un estúpido integral sin nociones básicas de defensa personal. En cualquier caso, dos cosas estaban claras; uno, la chica iba a dejarse las energías en ello y dos, posiblemente lo de estúpido podría ser verdad. ¡Pero nadie es perfecto!

Y por otra parte, no tenía ni idea de si se estaba refiriendo a él, porque simplemente no la estaba mirando. Si alguien tenía que lidiar con ella que fuera el hombre grande y majo (lo siento, macho, te ha tocado.)

Mh, mh. Entiendo. ¡Oye, que desconsiderado! Seguro que tiene nombre… ―Murmuró de la nada todavía con sus ojos puestos en el caballo. Tras eso, giró el rostro y sonrió a los dos individuos que habían mencionado ser del grupo.― Geryon dice que "la loca" no se le vuelva a subir encima, que no le pagan suficiente alfalfa como para soportar eso. ¡El pobre trabaja muchas horas así que se merece una disculpa! En ese caso te dejará subir. ―Señaló el caballo con la cabeza. Una de las muchas virtudes de los taguels (al parecer) era que podían comunicarse y hablar con los animales. En el caso de Chezaek, nunca había entablado mucha conversación con ellos porque de alguna manera parecían tenerle miedo. ¡Pero cómo se notaba que estos eran caballos soldado! Muy profesionales. Sí, sí.― Ah, espera. Has dicho que te llamas Nagahide… ¿No? ¿Niwa? No se. ¿Y tú? Eres el que ha estado esperando aquí un buen rato ¿verdad? ¡Me caes bien! ―Todavía no sabía como se llamaba el hombre pero seguro que tenía un nombre guay. Fijo.― Bueeeeno, perdón por llegar tarde y todo eso. ¡Cosas que pasan, ya me entiendes! ―Se señaló, con su risita característica.― Yo me llamo Chezaek, soy un taguel, blah blah blah, fin de presentación. La cosa es que no me han mandado aquí para tomar el té con vosotros, por desgracia. Me gusta el té. ―Hizo un gesto fastidiado. Por raro que pareciera, el té estaba bastante bien para él.― Peeeeero vamos a utilizar esas ganas de amenazar, que por cierto, ¡una frase genial Niwa! ―Le hizo un gesto de aprobación a la chica, totalmente genuino.― y vamos a cargarnos a algunos tíos malos ¿Qué os parece? ¿Os hace el plan?
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Mar Mar 01, 2016 12:40 am

No me tome a mal el rechazo de la ayuda y de mi mano, con aquel leve golpe de lo que parecía un abanico sencillo, con un pequeño diseño en colores amarillos y rojos, pues era natural estar de mal humor tras aquel... ¿Fracaso? De entrada, sin contar las risas por parte mía y del primer sujeto, del que prácticamente me había olvidado, pues no le había prestado atención al considerarlo un transeúnte más.

Mi hizo gracia nuevamente la manera de responder de aquella mujer y de "dignificar" su caída, si bien esta vez mi cara no demostró una expresión cómica, sino una paciente y relajada. Aquella mujer me recordaba demasiado, con esa altanera y extravagante actitud, a más de un noble joven, en especial de la clase de los hijos consentidos del marques o duque de turno. Pensar que yo alguna vez fui así no me alegraba precisamente.

Entonces, fue cuando sorprendentemente, el chico que se había reído en primera instancia entro de pleno en la escena, acercándose al ruano negro y calmándolo. La mujer actuó algo agresiva y amenazante con el entonces, apuntándolo incluso con su arma, por haber sido el instigador de su burla, pero este no hacia ni caso y empezó a hablar. Me limite a observar la situación con una ceja levantada, curioso, y viendo mejor de entrada al nuevo sujeto.

Pelo oscuro y de reflejos violáceos, como había visto, con una vestimenta que iba muy a juego con su propio cabello, aunque era algo extraña. En especial los adornos de su pelo. No, espera. No eran adornos. Eran orejas. Orejas de... ¿Conejo?

Ahora mis dos cejas se encontraban alzadas, y escuchaban con atención al joven, que acabo por presentarse, si bien toda su conversación fue algo errática, y, eso sí, muy animada.

Me habían quedado clara dos cosas primordiales de ese chico. La primera, era un taguel. No tenía ni idea de lo que era un taguel en si, pero, si podía discernir con claridad que sería alguna especie de laguz. No había visto muchos de estos en mi vida, y menos, como aquel, pero no me eran algo tan raro o ajeno. Seres a primera vista humanos, con capacidades de convertirse en animales enormes e imponentes, mediante el uso de algún tipo de magia, o algo así, que no recuerdo cómo funcionaba. Algo francamente increíble, y, sin duda, a lo que no querría enfrentarme en la vida.

Como fuera, y continuando, la segunda cosa de la que me había dado cuenta es que, si, definitivamente debía de formar parte del grupo al que se me había asignado, igual que la mujer, si bien esto me sorprendía más de primeras.

-De acuerdo...- hice un gesto apaciguador con mi zurda a la chica que decía llamarse Nagahide Niwa, si bien no exagere el gesto. Como decía, los hijos de los nobles pueden ser muy problemáticos, y en vista de lo que parecía el apellido de la chica, mejor tratarlos con cuidado.

-Como tu misma has dicho, errar es humano... pero perdonar, divino.- esperaba saber manejar a aquella muchacha de esa forma. Quizás comparando su acción con algo que haría un Dios, le hiciera tomar ese camino de acción. Parecía esa clase de gente. Lo malo es que no parecía que lo de "la loca" lo fuese a llevar igual de bien, así que intente iniciar una conversación por otra ruta. La ruta principal de todo aquello, de hecho.

Mire entonces al laguz, con una tranquila sonrisa en el rostro -Encantado, ¿Chezaek, has dicho? Yo soy Charles- dije, llevándome la mano derecha al pecho, y luego señalando con ella tanto a Niwa como a Chezaek. -Imagino que no me equivoco al pensar que todos estamos aquí por lo mismo, ¿Verdad...?- espere un segundo y añadí con obviedad -El pequeño grupo interceptor que requería la alianza.- La verdad es que lo daba por hecho dadas las circunstancias, pero mejor asegurarse.

Como fuera, y si bien me alegraba de ya tener al grupo reunido, no estaba muy convencido. Que el chico laguz pareciera más amigable que la mujer, no quitaba que fueran un par de elementos muy extraños en aquel grupo. Sin embargo, era con lo que contaba, y además, la fuerza bélica de un ser como aquel no era algo de lo que pasar a la hora de organizar algo así. Había visto una vez a uno convertido en un enorme león y causar estragos. Sabía lo que podían hacer.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 02, 2016 7:02 pm


Su postura firme y decidida... fue ignorada del mismo modo que anteriormente ella habría ignorado a dicho ser... karma, seguramente. De igual manera, sus palabras ya habían sido dichas, y si algo sucedía, las cumpliría. Nadie abusaría de su gran bondad, ya una vez a ambos les habría perdonado, de lo contrario ya los habría atacado.

Desvió el fijo de su arma apuntando al suelo, para re-acomodar su posición empleando únicamente una mano manteniendo su asta, y con la otra, habitualmente volvería a sujetar el abanico de papel. Oyó hablar de Geryon, alguna especie de amigo imaginario del chiflado según pudo entender, aunque sin demasiada necesidad, comprendió las palabras resaltadas al hablar como una mera directa. Respondió abriendo su instrumento, para ocultar la mitad de su rostro tras este, y dedicando a la misma vez, una mirada gélida contra él. Era claro que aquel sujeto ya no le agradaba, pero aun así debía de soportar tenerlo a su lado. Ella no estaba allí por cuenta propia, era parte representante del ejército de Lycia, país con el cual el terreno local, formaba una alianza. Cualquier error podría ensuciar la reputación de su señor. Sin duda ella algún día lo mataría si se volvía a propasar, pero como algo completamente personal. ¿¡Cómo alguien podía hablar tanto!? Ella por suerte no, pero si hablaba de más.

―No conjetures erradamente. ¿Continúa con vida verdad? Soy demasiado bondadosa― Replicó pura y exclusivamente al hombre que parecía querer evitar un conflicto mayor. No era de extrañar que las palabras de la mujer fueran mal entendida con semejante actuación anterior. Perdonar era divino, así decía el refrán; ¿en qué momento había dicho ella que no perdonaba su falta de respeto al reírse de ella al unísono? Si le había dado una oportunidad, ya sea por actuar como lo que deseaba alcanzar, indirectamente había perdonado el primer acto, advirtiendo que no lo toleraría una segunda ocasión. ¿Acaso no se aprende de los errores? ¿Por qué deberían de volver a hacer algo de lo que se había perdonado? Eso ya sería una completa falta de respeto no sólo para sí, sino para su razón de estar allí ¿No estaban allí por una alianza? ¿Debían agredir u ofender a sus aliados? No, era una unión para hacer a un lado sus diferencias. Ellos no necesitaban perder su tiempo entendiendo a la mujer, simplemente debían de aceptarle como es; del mismo modo haría ella, claro que intentado siempre destacar.

Continuó dejando a los hombres hablando, pues ambos ya habían tenido el honor de saber su nombre. No necesitaba más, y aunque el de ellos escuchase, no significaría que los fuera a usar. Era su naturaleza el menospreciar, y dado a ello, apodos o característica usaba para nombrar. El "chiflado" sería quien para nada bien le caía, mientras que, el "calmado" sería el de la marca en el rostro. Montó uno de los caballos, una yegua color café exactamente, y sin pedir disculpas a Geryon su abanico nuevamente guardó. ―¿Han venido a conversar?― Interrumpió, justo en el momento que ambos de la alianza harían mención. A ella no le importaba si realmente eran quienes formarían parte de su grupo, ya que de ir sola y en caso de sobrevivir, su nombre sería más escuchado. Sí, eso le llenaría de gozo, no como aquel loco que la llenaba de enojo.

Volteándoles el rostro y sin esperar respuesta, el lomo del caballo golpeó. La yegua captó y el trote inició; mientras que desde su parte superior, la mujer su lanza acomodó. ¡Por Lycia! ¡Por su señor!
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 02, 2016 9:05 pm

Si no fuera porque sabía que, innegablemente, atraía las miradas ajenas por su condición, podría decir que Charles tenía cierto interés en él que sobrepasaba lo meramente momentáneo. Por desgracia sabía que era simplemente porque, dado la cantidad desmedida de diferencia entre humanos y taguels, pues era normal no encontrarse a un medio conejo todos los días. Oh, y a él no le importaba en absoluto que se le quedase mirando, ¡para nada! Al contrario, estaba más que feliz de que alguien apreciara su figura recién acicalada, que para algo se había puesto guapo. El caso es que terminó guiñándole un ojo y todo con su característica sonrisa a juego. ¿La razón? ¿…Es que tenía que haber una razón?

Le vino dando igual lo que tenía que decir la chica del otro, o lo que pensase. Le pagaban para decapitar emergidos, no para discutir con una chica cualquiera que meneaba su abanico de aquí a allá y apuntaba su lanza a pechos ajenos. ¿Qué pensaría la gente si él fuera apuntándoles con zanahorias? Pues obviamente, no era plan. Pero bueno, aparte de eso. ¿Y lo divertido que había sido verla ofendida? Se rió ligeramente por su presencia indirecta en la conversación de ambos.― ¡Sí, estoy vivito y coleando! Aunque sinceramente, nunca he sabido que significa “coleando”. ¿Vosotros sabéis lo que significa coleando?

Vaaaale, que sí. Que eso si que podía haber sonado demasiado sarcástico. ¡Pero es que se lo estaba pidiendo a gritos! Sin embargo, su atención desvió con la presentación del hombre majo. Aquello ya le interesaba más.

¡Ya sabía yo que tenías un nombre guay! ¿Puedo llamarte Charlie? ―Pero su conversación fue cortada antes de que pudiera responderle a las otras preguntas que el hombre de la cicatriz en la cara había formulado al aire. Niwa había decidido ponerse en plan cínica ante la charla amena que habían decidido tener antes de partir hacia el objetivo indicado por sus superiores. Estaba claro que la chica solo quería algo de atención, la pobre debía de sentirse sumamente sola. A Cheza volvió a entrarle la risa antes de contestarle con lo primero que le vino a la cabeza.― Al menos no hemos venido a caernos del caballo, así que, ¡tú ten cuidado!

Pero ella tampoco había esperado a que alguno de los dos más presentes allí hablase así que dirigiéndole un gesto divertido a Charlie (su nuevo amigo Charlie. Su compañero Charlie. Y el líder Charlie porque a él eso de mandar se la venía soplando un poco también) se subió de un propio salto a Geryon, quedando en su lomo de una forma suave y sigilosa. No le hacía falta alguna montar a caballo para seguir el ritmo de los otros dos, su forma animal era más que suficiente para ello, pero decidió que conservaría sus fuerzas hasta que de verdad tuviera que utilizarlas o si no, no sería tan divertido.

Se suponía que aquel era el momento de la verdad. Soldados partiendo hacia su hazaña de esa noche. Una batalla a vida o muerte por sus señores. Su honor y honra debían de llenarle en esos instantes, y él sin embargo, solo podía pensar en… :

¡Eh, eh! ¿Alguien se sabe alguna canción de esas de caravanas? ¡Para el camino!
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Jue Mar 03, 2016 10:31 pm

La forma de hablar y actuar de la tal Niwa, podía ver con claridad que daría problemas en aquella misión, si bien, bueno, no podía decir que me cayera mal o algo. Yo, como había dicho, había sido parecido a ella una vez, y debía de ser tolerante. Además, manejar a gente así, consistía únicamente a pillarle el truco a como alentarles y dejarlos contentos con las acciones que hicieran, guiándoles sin darse cuenta. Tras terminar de explicarme sobre su "bondad", monto la ruana tostada. Yo por mi parte me limite a soltar un leve suspiro.

Si, aquello sería complicado, al principio.

Entonces preste atención de nuevo al laguz, que había intervenido durante el breve intercambio de palabras de la muchacha y yo. El guiño de su ojo no me pasó desapercibido, y me hizo algo de gracia. Definitivamente, aquel hombre "bestia" entraba en la categoría de animado e impulsivo por la puerta grande. Era uno de los tipos de persona con los que mejor me llevaba, sin duda. Pero también era una de las más incontrolables.

Entonces, el vino a preguntarme por mi nombre, afirmando que "era guay" y ya apuntando por un mote, que de hecho me había llamado mucho a lo largo de los años. Me sentí alagado y divertido a partes iguales por ello, pero antes de que hiciera nada, Niwa nos instó a dejar la charla e irnos, tras lo que partió al galope. Otro suspiro por mi parte. Esa mujer volvería de eso un gesto común en mí al final, lo podía ver.

Entonces, y tras otra pullita más del laguz, este se subió a su vez a su montura (El recién llamado "Gyreon", el caballo negro) y partió. Yo de inmediato le seguí, montando al blanco, aunque había dudado un segundo. "Blanco... ¿En serio?" No era que le disgustase aquel color, ni mucho menos, pero a lo largo de su vida, por algún motivo, siempre acababa llevando caballos blancos, por una u otra razón. Como alguna clase de héroe de cuento. Y eso sí que no me gustaba nada. No era un maldito héroe.

Pero bueno, los dioses, el destino, o lo que fuera, a veces era así de puñetero. Al menos no me quitarían el buen humor.

—Significara menear la cola, digo yo, ¿No? Colear.— dije a Chezaek, al alcanzarle, siguiéndole un poco la pulla de antes, y sonriéndole divertido, señalando a la cadera del sujeto con una mano, mientras que con la otra sujetaba las riendas. Después de todo, estaba seguro que había visto ahí una cola de color oscuro y aspecto esponjoso mientras le veía calmar al caballo. Si, sumando eso a las orejas, definitivamente debía de ser un laguz... tipo conejo. Suponía que así serian su variante, los tagul, ¿O era taguel? Como fuera. A lo mejor me equivocaba rotundamente, pero, ya lo había catalogado un poco en mi cabeza así.

Al final, también le guiñe un ojo, devolviendole lo de antes. Era bueno, y primordial casi, llevarse bien con los compañeros, aun en una misión que se podría catalogar de corta. Y empezar por ganármelo a él parecía la mejor opción.

—Y claro, puedes llamarme así... si te parece bien que yo te llame Cheza— volví a sonreír, con tranquilidad —Dejemos las canciones para luego...— le hice un gesto para que acelerase y llegara conmigo a la misma altura que Niwa, que ya había atravesado las puertas de la ciudad —...Pero me se varias canciones. Más tarde os las enseño, si gustáis. Y si tus orejas pueden soportar mi horrible voz.— finalice prometiendo y bromeando, antes de hacer lo antes indicado.

Entonces no tarde en llegar a la altura de la muchacha, con el caballo.

—Niwa, esperad.— dije con tono potente, mas no gritando. Era una voz adecuada para llamar la atención —Debo explicaros los planes de la misión. Se me encomendó esa tarea... y estaría mal que no informara debidamente a la líder del grupo, ¿Verdad?— estaba metiéndome en su juego y siguiéndole el rollo de antes, pero supuse que aquello funcionaria bien.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Sáb Mar 05, 2016 5:51 pm


Ya todo lo tenía decidido, ignoraría al chiflado completamente, pues no había mencionado hasta el momento nada coherente que le hiciera sentir siquiera su existencia. Un ser que no debería ni existir, por lo que en carne de cañón se debería convertir. Al alejarse sobre su corcel, consideraría como una gran pérdida de tiempo a todo lo dicho por aquel, un insignificante y diminuto ser. Él estaría por debajo de una hormiga, para sacrificar sólo serviría.

Cabalgó sin rumbo cierto, encabezando a los demás caballos que posteriormente le seguirían. Afortunadamente sólo había un camino para seguir, por lo que mal encaminados no debían de estar. Mantuvo a su equina corriendo constante, y una ubicación un tanto distante.

De repente, sumergido entre los sonoros y numerosos "cataplum", la voz del que era más cuerdo se hizo presente. Este le pedía que esperara para explicarles el plan que debían de seguir. Una buena instrucción en tierra desconocía nunca sería algo que estuviera demás. ―Vaya, vaya...― Replicó instantáneamente una vez que este acabara. ―... ¿no debería de haberlo informado con anterioridad?― Prosiguió con una pregunta retórica, cuya respuesta no necesitaba ser expuesta, pues simplemente le estaría llamando incompetente; ¿no era algo evidente formular o informar de un plan antes de avanzar? Si sabía que ella era la líder, ¿por qué prestarle atención a otra cosa desviándose de su deber? Una reprimenda indirecta a él con ello le daría.

¿Cuál resultaría a la larga el plan? En la situación actual, la arrogante soldado desconocía por completo el lugar, aunque sabía que su arma debía de usar. ¿Sería un enfrentamiento directo?, de ser así, ya tenían a quien mandar al frente como carnada; ¿Hacia donde debían avanzar? Apúrate hombre, ¡habla ya!



off:
Lamento el corto, aun desconozco el plan de ustedes como para desplayarme en el tema más coherentemente, sólo he interferido hasta ahora xD
Además de que me duelen los dedos y no quería escribir mucho~
El próximo ya seguro lo expando, no hay drama.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Lun Mar 07, 2016 9:35 pm

Así fue como iniciaron la marcha y los cascos de los caballos empezaron a sonar sobre la tierra. Por su parte, se mantuvo bastante cerca de Charlie al estarle hablando todavía, como cuando vio que le hizo un gesto a su propia cola cuando Chezaek preguntó que significaba esa palabra tan curiosa como “coleando”. Le sacó una risa algo escandalosa al taguel y casi como si su cuerpo se adaptase totalmente al del equino, pudo separar ambas manos y hacerle un gesto de aprobación al hombre con una de ellas.

¡PFFF! ¡No esperes que yo te menee la cola entonces! —Soltó divertido, mientras que por el movimiento del animal, sus orejas empezaban a alzarse un poco por la acción del viento contra él. Así que así era Cheza, iba a una batalla en la que podría morir, porque así son las campañas de guerra, y él se ponía a bromear sobre… colas. Sí, no tenía sentido del peligro alguno. Es por ello que no era de extrañar si resultaba muerto. Quizá no esta vez, pero si alguna. Seguro. Tras eso, volvió a coger las riendas de Geryon y le acarició algo el cuello al animal como si fuese a comunicarse de nuevo con él, mientras volvía a mirar hacia delante. — ¡Por cierto! No te preocupes, chico. Seré un buen compi y te dejaré ir cuando esto acabe. Pero no se lo digas a nadie, shhh.

"¡Libertad para equinos y equinas, libertad para todos!"


Oh sí, que le estaban hablando otra vez. A veces la pequeña voz que escuchaba en su cabeza no le dejaba prestar atención suficiente. Casi se despista demasiado. Ser el susurrador de caballos era un trabajo complicado y requería mucha concentración. La concentración que Cheza no tenía.

¡Cheza suena bien! Puedes gritarlo y todo y aún así mola. —No replicó ante las canciones porque admitía que solo lo había dicho para molestar a Niwa (la cual le estaba ignorando mucho ¡pero qué descaro!), pero el dato de que Charlie le cantaría algunas después le hizo reír de nuevo, aunque esta vez no le siguió mucho el juego. — Lo comprobaremos después, ¡cuando me haya cargado a unas cuantas decenas de emergidos! —Emergidos, soldados, humanos… le daba igual. Mientras le pagasen, su garra podía inclinarse hacia cualquier dirección.

…Espera, espera ¿Líder? ¿Ella? ¡Y luego decían que él estaba loco o algo así! No es que el quisiese mandar, nunca le enseñaron para ello y… que pereza, estar mandando aquí y allá a todos, tenía suficiente con él mismo de no estamparse por ahí. ¿Pero quien la había elegido a ella de líder? En fin… Si Charlie lo decía, entonces que fuese así. — Antes, después… ¡Qué más da! —Contestó a lo que dijo la mujer, haciendo rodar sus ojos. — Venga, Charlie. Suéltalo. ¿Qué debemos de hacer cada uno cuando estemos cerca del lugar?
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Mar Mar 08, 2016 8:49 pm

A más hablaba el joven -o eso aparentaba- laguz, mejor me caía, sin duda. Si las primeras impresiones bien podían ser engañosas, no creía que este fuera el caso. Ese chico parecía demasiado natural, su risa y su forma de actuar y reaccionar a las cosas de manera tan directa. Parecía en general un buen tipo.

No sabía si decir lo mismo de la lancera, aunque si bien era verdad que no me transmitía malas vibraciones. Sencillamente era "esa" clase de gente. No había vuelta de tuerca.

—Bien, el plan que me dieron es bastante... sencillo, por así decirlo— comente, mientras miraba a uno u a otro al hablar, para ver que me atendían bien, pues aquello era importante. Me puse todo lo cómodo que se podía, montando a caballo, y mientras controlaba veteranamente al caballo con mi zurda, gesticulaba un poco al hablar con la diestra.

—Si vamos a buen ritmo siguiendo esta dirección— señale apropiadamente hacia el oeste —deberíamos de llegar antes del anochecer a unas llanuras con un bosque a un lateral. Por lo visto, los emergidos lo usan como ruta de refuerzo para unas batallas que se libran más allá— señale esta vez al nor-oeste —Según ciertas informaciones, por lo visto bastante fiables, un grupo de no mas de una docena de ellos cruzara esta noche por allí, de camino al grueso de su ejército— baje entonces la mano hacia las riendas, pues ya no era necesaria para indicar nada —Nuestra misión consiste en esperarles allí, interceptarlos,  y acabar con ellos, cuando estén pasando de la llanura al sendero del bosque— sonreí un poco entonces mientras les miraba a ambos —Fácil ¿Verdad?— no parecía que estuviera hablando de algo como enfrentarse solo 3 a lo que podría ser una doce de enemigos. Pero bueno, no sería la primera vez en la que me veía en una situación parecida, y siempre había salido adelante.

¿Que era una vez mas?

—Si todo va como está planeado, llegaremos con un par de horas de margen para montar una emboscada y una buena táctica en el bosque. Además, así sabremos mejor con que contamos, en...habilidades, los unos de los otros— mire a Niwa entonces, con serenidad —Esta claro y no dudo, que sabéis usar con habilidad esa lanza, Niwa— la verdad era que no tenía ni idea de si eso era verdad, pero debería de darlo por supuesto. No estaría ahí de no ser así. Mire entonces en la otra dirección. Era el turno de Cheza.

—Y tu... he oído cosas, más bien increíbles, sobre las habilidades laguz, pero desconozco si son ciertas, más allá de lo poco que he visto— lo mire con suma curiosidad —¿Que me puedes decir al respecto?— era realmente importante saber con qué contábamos de cara a todo el plan de pelea. Ademas, sinceramente, sentía verdadera curiosidad por las capacidades de los laguz, y su veracidad.

Mientras, seguíamos avanzando por el camino. Tarde o temprano sacaría un mapa que guardaba entre mis ropas, para ubicarnos bien, pero por el momento, no haría falta. El camino y la dirección aún estaban muy claros.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Miér Mar 09, 2016 1:53 pm


La simple presencia del chiflado la irritaba; su modo de contaminar sus oídos al hablar era algo que no deseaba tolerar, y su forma de actuar tan poco centrada le hacía brotar el deseo de golpearlo reiteradas veces. Por supuesto que importaba el tiempo en el que se otorgaba la información, estos eran tiempos de guerra y el tiempo era oro, sin mencionar el hecho de que ella se había auto-proclamado líder del pequeño grupo y debía de saber todo a su debido momento. Fue por ello, que ni bien este comenzó a parlotear, la mujer le retiro la mirada de encima, ya era como un zumbido molesto para ella, como el de los mosquitos que vuelan en la madrugada y perturban con su aleteo a los soldados que despiertan de los campamentos durante los largos viajes. Sí, eso era él para ella, algo diminuto que simplemente prediría aplastar; no por nada ya lo veía como carne de cañón.

Charles, el jinete del corcel heroico y blanquecino, explicaría la base del plan indicando las direcciones donde deberían de actuar. Su rumbo sería hacia el oeste, y posteriormente al nor-oeste. ¿Pero que se lograría con sólo eliminar a doce seres si aún quedaría un ejército completo?, ¿o era acaso que deberíamos emboscar numerosas veces pequeños batallones que fuesen enviados? Ella presumiría claramente ante tal número, pero dada las circunstancias, tenía una prioridad un tanto menos frecuente, la de usar al molesto como señuelo. ―Demasiado fácil― Replicó al instante degradando al enemigo para así satisfacer su propio ego alardeando su supuesta grandeza y destreza. Quizá no fuera tan fácil, pero ella seguramente podría haber dicho algo como "¿Y tú que harás?" ignorando claramente al rarito de los delirios, y dando la indirecta que ella podría sola con esa labor por más que no fuera así.

Él continuó exponiendo una posibilidad relacionada con el tiempo de llegada; no obstante, había algo que debían de tener en cuenta, y era que los caballos estaban con ellos. Si deberían de instalarse y ocultarse en el bosque, el eco del relinche de estos podría delatar fácilmente su presencia, por lo que no habría nada mejor que dejar a un lado los caballos para internarse a pie dentro del lugar. Si aceleraban el paso podrían incluso armar un muy pequeño campamento, donde claramente el rarito no se quedaría. ―Por supuesto, soy la mejor de todo Pherae― Acotó inmediatamente sumergiéndose en su gran e imaginativo mundo donde ella misma lo era todo. Por supuesto que sabía usar una lanza, sino nunca habría acabado estando en este país, aunque no sería necesario aclarar que acababa de alardear... mucho.

Y finalmente, si, una vez habiendo dicho lo que tenía que decir, dejó de prestar atención cuando el jinete del corcel blanco se dirigió al señuelo que podrían usar en la emboscada a planificar. ¿Acababa de decir laguz? ¿Esas cosas realmente existían? ella creía que sólo tendría un peinado horrible, pero a lo mejor podría ser otra cosa. ―Puedo decirte que no solo es horrible, sino un sucio animal― Interrumpió su pregunta antes de que su detestable compañero pudiera replicar, y al mismo tiempo sacudía las riendas para acelerar. ―¡Hohoho!― Carcajeó triunfal, degradando al sucio animal. No tendría realmente nada contra su especie, pero al verse ella siempre sobre un escalón superior, ¿por qué no degradarlo por igual?

―¡Aceleren el paso que no tendremos tiempo suficiente!― Gritó ya habiendo tomado un par de metros de distancia. Ella tenía presente el silencio del bosque y el natural actuar de los caballos. Si debían armar un campamento para dejarlos y resguardar lo que estos cargaban, más la planificación de la emboscada tras ver bien la superficie del terreno, un par de horas podría no ser suficiente. Sonaría extraño que en su grito haya hablado en plural, teniendo en cuenta al laguz; ¿pero no era esta su carnada? No podía simplemente dejarla atrás.

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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Vie Mar 11, 2016 7:30 pm

Bueno, sí. Por lo que decía, sonaba bastante fácil. Por su experiencia, pensaba que aquello era más bien un barrido de refuerzos para evitar que el ejercito rival se abasteciese y cobrase fuerza de nuevo, quizá ya lo tenían dominado, pero solo si el numero de enemigos iba disminuyendo, no aumentando, obviamente. Así que, sí, lo veía bastante fácil: llegar allí, esconderse hasta que llegasen, trazas un plan de emboscada y eliminarlos.

No parece que esto vaya a suponer ninguna clase de problema. —Era algo a lo que Cheza estaba bastante acostumbrado, así que no tenía por qué poner ninguna pega a ello. Después de todo les estaban pagando, o eso era lo que se repetía una y otra vez cada vez que escuchaba la risa de la mujer. Lo cierto es que no le despertaba ninguna clase de inquietud, pero ese ruido ¡por Grima! Si que era molesto para sus oídos, y no seguramente la voz de Charlie cantando canciones de caravana, como le había dicho antes.

Él tampoco dudaba de que pudiera utilizar habilidosamente la lanza, aunque quizá no de todo Pherae (de ser así no habría estado destinada allí, ni siquiera Chezaek que era medio idiota se creía eso) pero esperaba que tuviese más control con ella que montar a caballo. No quería que le sacase un ojo y tener que llevar un parche. Ah, bueno… si eso acababa pasando, estaba seguro de que no sería por ningún accidente, al menos, no en realidad.
Cuando Charlie se giró a hablarle a él, el taguel alzó ligeramente las cejas con curiosidad, no por el hecho de que no supiese que era capaz de hacer alguien como él, sino por el hecho de que no lo decía despectivamente. Era bien sabido que a los humanos no les gustaban las criaturas que tenían ese tipo de capacidades, que no eran humanas, vaya, y a Cheza le importaba más bien muy poco que fuese insultado. De hecho, antes de que él pudiera hablar, el típico comentario fue escuchado, como no, de la boca de la mujer, pero en Chezaek aquello no tuvo ningún tipo de efecto negativo. — ¡¡PFFF HAHAHA!! Vale que soy algo feo, ¡pero oye! ¡Yo me acicalo todos los días! ¡Espero que tú te cambies de ropa interior! —Le gritó entre risitas y a través del ruido de los cascos de los caballos. — En fin… ¡Eso va a ser una sorpresa, mi querido amigo Charlie! —El taguel volvió a guiñarle un ojo, pero esa vez de una forma mucho más misteriosa y, por qué no decirlo, acompañado de una sonrisa anticipada y siniestra. La verdadera naturaleza de Cheza estaba empezando a resurgir. — Cuando lo veas… te aseguro que nunca verás nada igual. Quedarás tan sorprendido como satisfecho, ¡créeme! — Literalmente porque su raza estaba casi extinta. Ver a uno como él le iba a ser tremendamente difícil.

Y quizá fuera una suerte que solo existiesen pocos como él, que nadie sabía que un taguel era capaz de analizar y sentir ciertas sensaciones de los humanos, y que tipo de energías desprendían. Y la energía de la mujer… ah, algo le decía que iba a ser muy divertida toda esa pelea en cuanto tuviese la oportunidad de hincarle las garras a… alguien.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Mar Mar 15, 2016 12:43 am

Mantenerme sereno en medio de aquel combate de pullas por parte de mis dos compañeros estaba siendo una odisea. Al menos estaba claro que la información había quedado bien expuesta y ya se sabía el contenido del plan. Cierto era que parecía fácil, o más bien, sencillo, pero realmente, en la práctica, no lo seria.

Nos enfrentaríamos contra un número superior de enemigos, y si bien deberíamos de tener la ventaja del factor sorpresa y la mayor cantidad de conocimiento respecto a ellos, la cosa era la siguiente ¿Alguna vez os habéis visto rodeados con más de 3 rivales, todos atacándoos a la vez, con la bien clara y muy poco bonita intención de mataros? No es algo divertido, creedme.

Y por si fuera poco, la sonrisa que me había lanzado Cheza al comentar sobre sus capacidades Laguz, me había dado un escalofrió que recorrió mi columna con velocidad. No me gustaba no saber exactamente las aptitudes de mi equipo, pero, también estaba bastante seguro de que no tendría que preocuparme por mi conejil amigo. Eso se lo dejaba a los pobres emergidos que se enfrentaran a él. En cambio, la lancera era otra cuestión.

No me preocupaban en este caso sus habilidades con aquella arma que portaba, sino su actitud y forma de actuar. Tenerse a sí mismo en tan alta estima podía acabar metiéndote en situaciones muy peligrosas, que generalmente acababan bastante mal. Tendría que estar atento y ver que podía aprender de ella de camino al lugar designado.

Suspire, algo exasperado. Cuanto trabajo por delante.

—Bien, Cheza, confió en ti para ello— dije con una sonrisa pero que denotaba cierta seriedad. Después de todo aquello no era un juego —Ahora... ¡Aceleremos o esta mujer nos dejara atrás!— dije con cierto entusiasmo, aunque en mi mente rulaba la idea de que dejar a esa mujer a la cabeza, podía resultar en acabar mas perdido que un niño en un lupanar. Espolee al caballo mientras esto ocurría, para acompañar a mis anteriores palabras y alcanzar de nuevo a la joven Niwa.

Tendríamos que tener cuidado con como tratábamos a los animales en el camino, para no forzarlos, pero a ese ritmo llegaríamos con tiempo de sobra. Solo quedaba avanzar.


Off-rol:
¡Chicos, lamento la tardanza y lo corto -además de poco salao- de mi post, pero entre el viaje y ciertos asuntos de vuelta a casa, que me quitan tiempo y sueño, no he podido dedicarle al foro todo el tiempo que me gustaría!¡Lo lamento!¡Pero ya estoy de vuelta!¡Al menos hasta el viernes!
PD: Gracias por la paciencia <3
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Mar Mar 15, 2016 6:40 pm


¿Qué era el sonido que llegaba a molestar a los oídos de la mujer? ¿Era el paso acelerado de los equinos, o acaso era otra cosa? ¡Es verdad! Era la respuesta de aquel considerado un indeseable ser por la mismísima Nagahide. Ese ser Laguz de horrible apariencia y desagradable presencia el cual jamás era posible callar. Pero ella lo debía tolerar, puesto que no iba a deshacerse de él por algo tan simple y vulgar; era la carnada que debían usar, después de todo era una carga para los únicos dos miembros útiles del grupo. Ignoró su comentario de clase baja, como ya parecía acostumbrar, para así adelantarse manteniéndose siempre a la cabeza.

Por lo que ella estaba enterada, su principal labor constaría en reducir o aniquilar a los refuerzos enemigos que cruzaría a través del bosque. Algo no estaba bien; ella ya habría meditado el deber dejar los caballos de lado al momento de internarse, resguardando su equipo y protegiendo su seguridad por el sonido que los animales podían realizar tanto al relinchar como caminar. Pero se había olvidado de algo, la risa del bufón del grupo también iba a delatar su plan arruinando todo el progreso que pudieran llegar a alcanzar. Si, definitivamente lo mejor sería dejarlo junto a los caballos para que llamara la atención de los enemigos, y mientras a este atacaban, emboscar a los emergidos... o bien esperan a que lo matasen antes de atacar a los emergidos. Sin embargo, si se mantenía con vida hasta en un estado de agonía, les podría resultar una carga útil, dejándolo morir tras un posible segundo grupo. Ya estaba decidido, él se debería sacrificar.

―Oiga usted...― Voceo para el hombre que a todo galope seguía el paso de la yegua que montaba la mujer. ―...prepare lo que crea necesario, pronto dejaremos los caballos atrás― Avisó manteniendo siempre en mente, que deberían de hacer un trayecto a pie. ―Cuando acabemos volveremos a por ellos― Concluyó tan una diminuta pausa. Si, los caballos eran de vital importancia, eran su medio de transporte, y a la misma vez, quienes les permitirían acabar todo a tiempo. No podía exponerlos al peligro, ni permitir que un susto de estos los expusiera a ellos al peligro -el conejo no estaba incluido- Con ello habría dado la primer orden, la del alistamiento. Algo simple para pensar mientras el camino continuaba. Pero aún faltaba algo más, después de todo, al ser la líder del grupo -autoproclamada- ella debía de presentar el plan a sus hombres para que la siguieran; el hombre y el cebo en este caso.

―¡Tú!― Gritó inmediatamente para la calaña que no toleraba. ―Te encargarás de captar la atención de los emergidos para llevarlos camino al bosque― Informó ante quien odiaba, el plan que indirectamente lo mataría; mas no por ello iba a morir, pero sí de este se pudiera deshacer, sería feliz. ―Si se concentran en atacarte, podremos atacarlos por la retaguardia. ¿Simple verdad? Ohohoho― Continuó y concluyó con su tan hermosa y solemne risa. Y si todo salía bien, podían dejarlo abandonado también, todo era aceptable mientras este se callase.

El tiempo era oro, no sería necesario acampar, pero el tiempo de separarse estaría por llegar. ¿Separarse? Si, pues dos del grupo entrarían al bosque, mientras el otro se mantendría como la carnada en la entrada de este.



off:
No se hagan drama con las demoras. Ahora Cheza es quien no está, y al volver tendrá para responder ;D
P/D: Supongo que ya podríamos ir llegando para poder iniciar con algo de acción~ (les dejo a ustedes llegar y si quieren no obedecer también, pero ya seguro armaría lío :'D)
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Mar Abr 05, 2016 12:14 am

Al menos Charlie era un buen tío y se fiaba de lo que le decía. Nadie nunca se había quedado con sus palabras y confiado en ellas, pero es que nadie tampoco hablaba con Cheza de normal. Quería decir, eso de ser un conejo la gente lo llevaba muy mal; le miraban raro, o no se acercaban o le llamaban cosas como “sub-humano” o “bestia” cosa que nunca había entendido porque tenía tanta sangre humana como de taguel, por su naturaleza híbrida. Claro, te colgaban dos orejas y un rabito la mar de mono y ya eras una bestia. ¡Qué Insensibles! Pero en realidad a él poco le importaba que podía que pensar de él todo el mundo. Después de todo, se sintiese mal o consiguiesen herirle, su existencia no iba a cambiar. Permanecería entre ellos por mucho que intentasen cambiarlo. Los humanos nunca podían cambiar nada. En realidad nadie podía.

Así que de esa forma, aceleró el paso de Geryon para ponerlo casi a la misma altura que los caballos de sus otros dos compañeros. Bueno, personas a las que les habían pagado igual que él para hacer aquella misión, pero los consideraría compañeros de momento porque eran las reglas. Mientras Niwa gritaba nosequé a Charlie, Cheza ya pudo advertir el bosque delante, en las últimas horas de la tarde antes de que cayese la noche definitivamente. Era cierto que por él cruzaba un camino que probablemente los emergidos habían preparado ellos mismos para tener mejor acceso hacia donde se dirigía el ejército principal, así que los reportes tenían razón. Algo que casi nadie sabía es que a pesar de lo charlatán que era, Chezaek sabía analizar bastante bien las cosas dado a su trabajo. Lo que si ya más denotaba es que solía darle igual si hacer algo constituía alguna clase de peligro o no.

¡Yo! ―Gritó en respuesta, porque sabía que se estaba refiriendo a él con eso. Sí, sí, todo eso de que no tenía un nombre para ella, que le daba igual y blahblahblah. ― Oh, ¡que honor, su majestad! Y que bien pensado si me permite decirlo. ―Obviamente su tono era gracioso e irónico. ― Encomendarme tal tarea, ¿estáis segura de que podré hacerlo? ¡Qué gran trabajo!  ―Espoleó a su caballo, hasta llegar justo al lado de la chica, pero a una distancia prudencial. Entonces le sonrió con su mejor mueca diabólica y desencajada, solo para ella. Como un regalo. ― Espero que su linda cabecita siga sobre sus hombros para cuando esto acabe.

Y tras eso se echó a reír como lo había hecho en anteriores ocasiones.

Tiró de las riendas de su equino amigo y se empezó a desviar para no adentrarse dentro del bosque. No pensaba dejar a su caballo junto a los otros porque ¡se lo había prometido! Geryon iba a ser libre como el viento. ¡Era su palabra de colegas! Así que mientras se ponía de pie, algo dificultoso pero no imposible, encima del lomo del caballo, y luego se impulsó con los brazos y saltó hacia delante. ― ¡¡Corre como el viento, Perdigón!! Digo, ¡¡Geryon!!.

Su cuerpo comenzó a transformarse como el paso de transición entre el día y la noche, solo que en este caso ambos lados eran oscuros. Le rodeó una luz violácea, producto de la magia contenía que había salido de su piedra guardada en uno de sus bolsillos traseros y la silueta humana que antes tenía Cheza se comenzó a convertir justamente en la de un alargado roedor, similar a un conejo o a una libre. Grandes y fuertes patas traseras, cuerpo cubierto de pelo negro azabache y de tono violáceos, garras afiladas y ágiles y una pequeña cabeza de alargadas orejas y ojos tan rojo como la sangre, que brillaban con luz propia.

No se le hizo problema aterrizar sobre la tierra y correr levantando igual de polvo que los caballos, pero sin duda era más rápido que ellos. Y desde ese entonces estaba solo, o al menos eso creía, porque se colocaría justo delante del bosque o al menos a sus alrededores cercanos para poder guiarlos dentro con la excusa de alertarlos.
No tardó demasiado en llegar al lugar para darle frente a la dirección en el que el reporte mencionaba que aparecerían para poder llegar al frente de batalla y cuando lo hizo, derrapó y saltó polvo y tierra, quedando ladeado viendo el camino. Mostró sus dientes en lo que pareció una sonrisa cuando, justo donde su mirada alcanzaba a ver, empezaba a aparecer las tropas de refuerzo, un grupo de espadachines, luchadores y lanceros.

Que todos estuviesen preparados o cierta cabeza rodearía.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Vie Abr 15, 2016 7:17 pm

El tiempo pasó increíblemente rápido camino a aquella misión. ¡Y tan rápido! Antes de darme cuenta, mientras pensaba de constante en mis compañeros y en tener claros los detalles de cómo llevar aquello de la manera correcta, ya era casi de anochecida, y nos encontramos llegando al destino.

Podía ver al fondo el paisaje y también el camino. No era difícil adivinar además que faltaría poco para que fuese la hora prevista para la llegada de aquellos seres. La piel se me ponía de gallina. Me solía ocurrir cuando sabía que me dirigía a una batalla, sin embargo, lo tomaba como algo bueno. Era un indicativo de un sentimiento y una reacción muy humanos, a diferencia del que tenían aquellos seres.

Y la verdad, es que ayudaba mucho a matarlos sin remordimientos. Aunque siempre quedaban algunos pensamientos sueltos como "¿Ese emergido tendrá familia? ¿O cómo diablos nacen? ¿Son como nosotros pero a la vez diferentes?". Esas cosas era difícil ignorarlas, pero aun así, seguía siendo más sencillo arrebatar una vida emergida que una de un humano normal.

Dejando paradigmas personales y filosóficos, o lo que quiera que fuera aquello, la joven Naga me hablo desde el caballo con tranquilidad. Y me sorprendió su manera de hablar, pro que si bien se notaba ese tono tan... suyo, lo que decía era algo lógico y serio, además de bien pensado. Un punto para ella en mi marcador personal.

—Muy buena idea, Nagahide— dije en tono asertivo. La verdad es que yo mismo había pensado en que tendríamos que hacerlo, pero, alabar la inteligencia de los miembros de un grupo los motivaba y animaba en su trato con ellos, normalmente.

Sin embargo, la siguiente idea de la joven no me pareció tan buena. Vale, podía ser muy útil poner a uno de nosotros como carnada para captar la atención enemiga y llevarlos donde quisiéramos y el terreno nos fuera máximo favorable, pero, también era algo muy arriesgado. Por eso, me sorprendió lo bien que se lo tomo Chezaek. No me había esperado aquella reacción de parte del Taguel. Su confianza era abrumadora. Y antes de que pudiera decir nada, salió disparado hacia el camino, en el que inicio algo increíble. La transformación Laguz.

Saltando del caballo y envuelto en una luz purpura, fue algo realmente impactante. De un momento a otro, el gracioso joven se convirtió en un... MALDITO CONEJO GIGANTE. Si, habéis oído bien.

Negro, peludo y enorme... era adorable. O bueno, todo lo adorable que podía ser un conejo de esa envergadura. Vale, dejarle a él lo de la carnada podía ser al final una muy buena idea. Después de todo ¿Qué diablos iban a hacerle a un de ese tamaño?

Fue entonces, tras este hombre transformarse y posicionarse en el camino, que empecé a oír el ruido de las tropas acercándose. Mierda.

—¡Nagahide, aprisa!— dije mientras frenaba al caballo al lado de un árbol. —Aquí es un buen lugar para dejarlos, esta lo suficiente lejos para que se les oiga o se asusten... aun así dejémosles atados al árbol con cuidado— dije mientras empezaba a hacer lo que había dicho.

—Ahora, acerquémonos con cuidado a aquella zona del camino, la oculta por los árboles. Cuando Chezaek les llame la atención los guiara a esa zona, y cuando la pasen, podremos arremeter por la retaguardia mientras él les encara por delante. No sabrán que ocurre hasta que sea demasiado tarde— lo decía todo con bastante seguridad, y esperaba una respuesta afirmativa -o al menos un comentario chulesco- mientras empezaba a dirigirme hacia la zona designada.

Los ruidos del grupo enemigo, al mismo tiempo, se oían cada vez más cerca.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

Mensaje por Invitado el Lun Abr 18, 2016 7:41 pm


No se podía negar, tanto su grandeza como su peculiar personalidad. Era la mejor al mando, conocía el lugar que a cada quien le correspondía; y por ello sabía quién serviría como sacrificio en ese día. No se podía cuestionar, ya que cuando esta decretó, nadie le había demostrado oposición. El viejo hombre elogió su orden, algo que ella claramente no dejaría pasar; estaba a un paso de destacar. Sin embargo, la mayor sorpresa que ella se llevó, fue dada la respuesta de aquel laguz, tragón, tagal, tragué, la rata emplumada o lo que fuera que este habría dicho ser. ¿Quién diría que la carnada tendría tan comprendería su posición? ¡Se había convertido en su alteza, gracias a su firmeza! Tanta era su devoción, que hasta procuraba su seguridad. ¡Nagahide podía llegar al corazón de la gente y de ratas emplumadas! No era uno, sino dos. Ambos ahora la reconocían como lo que era, su líder;¡ su única e indiscutible líder!

―Si lo he dicho yo, lo estoy― Le Interrumpió solemnemente sin necesidad de atarazar su mortífera tarea en espera de una respuesta; ya este todo había dicho, y con aparente euforia se habría adelantado para acatar su tan perfecta orden. Por supuesto, si ella lo decía, no se iba a equivocar. Él era el único capaz de ser la carnada perfecta, su vida no importaba después de todo. Fue allí, donde su punto de vista hacia él nada cambió. De un momento a otro este cambió; su color, su tamaño y forma también. Era horrible, y asimismo asqueroso. De un ser molesto, habría cambiado a una ardilla morada, o rata escurridiza, sino también un cricetinae podría ser. Nada en lo que pudiera haberse convertido, podría haber mejorado su retorcida y desagradable personalidad. ¡Daba asco! Pero no tanto como para vomitar. Lo podía tolerar, y más porque pronto lo planeaba dejar matar.

Mantuvo su perfil en alto, ya que los enemigos ella también podía escuchar. ¿Quién había movilizado el pequeño grupo sino ella? De no ser gracias a su actuar, tardes todos habrían de llegar. ¡Pero no tenían nada que agradecer! Ya sabía muy bien que sin ella habrían fracasado. ―No necesita decir más, fui yo quien ideó el plan― Replicó bajando de la afortunada equina que la había cargado, mientras segundos después nuevamente se hacía de su abanico desplegando sobre el rostro. ―Oho-ho~― Rio suavemente y de modo un tanto superado, mientras que, claramente perdía el tiempo en un alarde innecesario. ¿Pero que podría ocurrir si accidentalmente ellos jamás atacaban a los enemigos hasta que estos matasen al gran ratón? Era algo que ella deseaba ver~

Reubicó su lanza después de guardar su simbólico abanico en su cintura; con estilo, y un innecesario ego abrumador, se ocultó detrás un árbol junto al camino. Tomó la iniciativa, y delante de este se ubicó. No sería creíble que él quedara delante, ya que Nagahide no era de perder; ella debía ser la primera, siempre ir delante. No obstante, una vez resguardó su ubicación, un pensamiento competente surcó su mente. ¡Ella debía ganar! Por lo que repentinamente debería modificar el plan... ¿Si el ratón gigante mataba más que ella? ¡No se lo podía permitir! Aun si este moría, los números debían estar únicamente a su favor.
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Re: Al abrigo de la noche [Priv. Cheza & Naga][Campaña]

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